Pese al difícil momento que vive el país, el trabajo en el Parlamento no se ha detenido. En la Comisión de Constitución del Senado comenzó el análisis del proyecto de reforma que busca crear un nuevo Sistema de Pensiones, porque, según el presidente de dicha entidad senador Alfonso De Urresti, claramente el sistema de AFPs no da para más. Este es un sistema que ha favorecido la acumulación de capital pero no la entrega de pensiones dignas”.

El senador destacó el carácter de fondo que tiene el debate previsional, subrayando que “con esta tramitación se abre también un análisis que luego deberá ser parte esencial de la discusión constituyente. Invitaremos a exponer a expertos, académicos y organizaciones que conocen y han estado trabajando este tema por años, de manera de tener un debate serio, de altura, donde podamos recoger las mejores ideas que permitan mejorar esta propuesta legislativa”

De Urresti subrayó que este debate debe llevarse a cabo sin distorsionar la realidad. “Aquí se ha dicho de queremos nacionalizar los recursos de los cotizantes. Eso es falso. Nuestro proyecto define que las cotizaciones ahorradas en las cuentas individuales administrados por las Administradoras de Fondos de Pensiones seguirán siendo propiedad de los trabajadores, debiendo ser traspasados al Instituto de Seguridad Social de Chile, que otorgará a cada trabajador, un Certificado Saldo de Ahorro y Capitalización Individual Obligatorio Acumulado, mediante una Libreta Nacional que registrará su saldo, actualizado en línea, dijo el parlamentario

Cabe destacar que la reforma que se analiza en la Comisión de Constitución del Senado plantea la creación de un Sistema de Pensiones Solidarias, que contemplará la Pensión Básica Universal, Pensión de Vejez, Pensión de Invalidez y Pensión de Sobrevivencia. Los senadores autores del proyecto proponen que la Pensión Básica Universal sea equivalente al Salario Mínimo Garantizado. Para la administración de los fondos, se establece una nueva institucionalidad, el Instituto de  Seguridad Social de Chile, integrado por nueve consejeros y que funcionará como continuador legal de la Superintendencia de Pensiones.