Como diría Carlos Pinto en su programa famoso, “nada hacía presagiar” que una vez más, la izquierda en todos sus tonos, se podría farrear la posibilidad de cambiar la Constitución, recuperar los gobiernos regionales y comunales y hasta la Presidencia del país si se mantiene el estado de situación provocado por la falta de acuerdos para inscribir primarias en todo Chile.

Ocurrió que no hubo acuerdo ni con el Frente Amplio ni con el Partido Comunista para realizar primarias en todo el país. Es decir, competir con sus mejores hombres y mujeres para que chilenos y chilenas eligieran los mejores candidatos. Pero, además, ocurrió lo que nunca había sucedido en la política: uno de los colectivos negociadores, acudió sólo, en silencio, a inscribir primarias en tres regiones sin que lo supieran sus interlocutores. Estos sólo se enteraron por un llamado que hizo una periodista desde el Servel consultando qué pasaba.

¿Y qué pasó? En realidad, es una noticia en pleno desarrollo. Y la primera consecuencia de esta imposibilidad de acuerdos con el Frente Amplio y el Partido Comunista es que finalmente el Pacto Convergencia Progresista, la Democracia Cristiana, el PRO y Ciudadanos, sellaron un acuerdo para definir sus candidaturas en las urnas. Hasta el cierre de esta nota, Álvaro Elizalde, presidente de los socialistas declaró que “continuamos con las conversaciones y hemos llegado a una propuesta de primarias lo más amplia posible dentro de la oposición, aclarando que, si bien se había puesto un plazo hasta las 17 horas, dada la situación de emergencia en que está el país, “el plazo legal es hasta las 12 de la noche… los plazos los establece la ley”, señaló Elizalde.

Blindajes espurios

Hasta ahora lo que se ha sabido es que el Frente Amplio habría solicitado “blindajes” en diferentes regiones de tal manera de asegurar sus candidatos a todo evento. El Partido Comunista había dicho que no quería primarias, pero pedía una omisión. Peor aún. Se afirma que estando en plenas y agotadoras negociaciones en la sede del Partido Socialista, de pronto se habría sabido que el FA había concurrido al Servicio Electoral poco antes del plazo para la inscripción de las primarias -a las 17 horas- y se habían inscrito solos.

Hasta el martes,  el acuerdo estaba prácticamente listo. Esto significaba primarias para las gobernaciones en todo Chile. Aún no había acuerdo ni se había tocado lo de las municipales. El acuerdo incluía la Convergencia Progresista, la DC, el FA y el Pacto donde está el PC con el PRO y los regionalistas verdes. El PC había dicho antes que ellos no querían ir a primarias y pedían una omisión en Coquimbo. Lo iban a pensar en la Convergencia.

El miércoles, con el acuerdo prácticamente listo, no llegaban ni el PC ni el FA a la reunión en la sede del PS. Era a las 11 de la mañana. Pero llegaron a las 13.30 recién. En realidad, y así lo dijeron, señalaron que habían estado conversando entre ellos y proponían que hubiese omisión en seis regiones, con candidatos de ellos muy blindados. Ofrecían lo mismo para la DC y la Convergencia. Y primarias sólo en cuatro regiones. No fue aceptado. Y mientras seguían las negociaciones, se enteran de que el FA había llegado al Servel y había inscrito primarias en tres regiones. Estupefacción en todos los dirigentes, incluyendo al Partido Comunista que se sorprendió malamente con lo insólito de la situación provocada por el FA.

Lo dijo después  el Presidente del PS, Álvaro Elizalde. “Hubo otros actores que mientras estábamos dialogando y acercando posiciones se fueron en paralelo a inscribir a nuestras espaldas y sin avisarnos un pacto propio de primarias, parciales y excluyentes, consolidando por tanto la división de la oposición”. “Yo quiero decirles que nunca había visto algo como lo que aconteció hoy, cuando asistimos a una de las últimas reuniones con el objeto de acercar posturas, nos enteramos de que los representantes del FA que no estaban en la reunión se habían ido a inscribir en paralelo a espaldas del resto de los partidos de la oposición”. Según Elizalde, “eso es una señal que va en contra de lo que se necesita, porque si uno está en un proceso de diálogo tiene el legitimo derecho de decir que no lo representa, pero lo mínimo es que informe cuál es su decisión. Eso no aconteció, eso es una pésima señal y tenemos que trabajar por el diálogo”.

El presidente del PPD, Heraldo Muñoz, planteó que “no se está escuchando la voz de la gente, que quiere unidad y primarias democráticas, abiertas y sin exclusiones, y sin privilegios”. “De la responsabilidad tendrá que hacerse el balance después, pero claramente no estamos respondiendo a las demandas de la gente. Hay algunos que han hablado de unidad, de tener primarias abiertas en todas las regiones, pero han llegado pidiendo blindaje. Esa es la realidad”, afirmó.

Heraldo Muñoz concluyó que “esta es una mala señal” frente al Plebiscito, para el que queda menos de un mes, pero estimó que “la ciudadanía va a ir a votar por el Apruebo y la Convención Constitucional de todas maneras, pese a que los partidos no le están respondiendo a la ciudadanía”.

El presidente del partido Radical,  Carlos Maldonado, afirmó que “no se alcanzó acuerdo porque hay partidos en la oposición que no creen en las primarias de verdad, amplias, sin exclusiones, sin blindajes. Lo lamentamos mucho, porque de verdad nuestra intención era que la ciudadanía definiera los nuevos liderazgos comunales y regionales”.

Y agregó: “Acá hay partidos que pidieron blindaje, que los demás partidos se excluyeran en ciertas regiones para ellos ir a primarias. Primero, Unidad para el Cambio llegó con esa tesis, hoy se sumó el FA y pidió que nos excluyéramos en seis regiones para ir a primarias, eso no son primarias, es faltarle el respeto a la gente”.

El secretario general de la Democracia Cristiana, David Morales, señaló por su parte que “hemos fracasado en las negociaciones, cada uno tendrá que hacer su mea culpa. Desde la DC, desde hace más de un año estamos planteando que la única forma de resolver los problemas de la oposición desde el punto de vista electoral es con primarias de cara a la ciudadanía”. “Había fuerzas políticas disponibles para competir en todo Chile, sin ningún tipo de blindaje y sin letra chica y eso es hablarle de cara a la ciudadanía (…) Esperamos de verdad que esta situación compleja que hoy tenemos nos lleve a reflexionar a todos”, añadió.

Y tal parece que lo de ir a inscribir primarias a espaldas de los partidos que estaban negociando fue así. El diputado del FA, Marcelo Díaz, aseguró que “la reunión se realizaba en la sede del PS. El plazo para inscribir pactos eran las 17.00 o veníamos o no inscribíamos el pacto”.

El presidente de Comunes, Jorge Ramírez, dijo que se hizo todo lo posible, pero que finalmente no se llegó a consenso durante las conversaciones, en las que el principal obstáculo habría sido la solicitud del Partido Comunista de efectuar blindajes en varias regiones del país.

El diputado de Revolución Democrática, Pablo Vidal calificó la situación como un “error histórico”. “Mientras la oposición no entiende la responsabilidad histórica que tenemos sobre nuestros hombros, la derecha inscribe primarias legales. No bastan las buenas intenciones, hay que traducirlas en acciones”, afirmó.

Por su parte, el diputado del PC Daniel Núñez dijo que ahora, que no fue alcanzado el pacto, lo que “nos queda es intentar algo más complejo, como es un acuerdo por omisión tal vez de cara a la elección de candidatos regionales que va a ser en enero. En municipales es mucho más complejo porque es mucho más diverso”.

Puerta de entrada

Se trataría de una actitud que, según personeros del PS, estaría indicando que en realidad nunca en el Frente Amplio estuvieron dispuestos a competir. “Ellos van a presentar candidatos en todas partes. Serán la gran puerta de entrada de la derecha en regiones y comunas”.

Peor aún, se afirma que lo probable es que en las elecciones de constituyentes no solo no haya una o dos listas de candidatos solamente,- lo que podría dar posibilidades de obtener los dos tercios que se necesitan para armar una nueva Constitución- sino que haya una profusión de listas que, por supuesto, iría en beneficio de la derecha para con su tercio, vetar todo aquello que podría perjudicarlos.

Contra todo lo que se ha dicho, se asegura que el Partido Socialista junto a los integrantes de la Convergencia Progresista y la Democracia Cristiana se jugaron por realizar primarias conjuntas para las elecciones municipales y de gobernadores. Ya el domingo todo se había entrampado, luego de semanas y semanas de conversaciones.  Ese día se conoció una declaración del FA donde descarta “la propuesta de un pacto único nacional para primarias que desconoce nuestras diferencias con los sectores conservadores y neoliberales del país presentes, como se ha reafirmado en estos últimos días, en sectores de la ex Nueva Mayoría”. Fue un verdadero misil dirigido a los partidos que, desde hacía meses, venían pidiendo un pacto para primarias en todo el país y en todas las elecciones que se sucederán en lo que queda de este año y el próximo.

Respecto de lo ocurrido, solo el tiempo permitirá conocer las reales razones de estas “curiosas” actuaciones.