Inicio Destacado Salvándose solo

Salvándose solo

Hagamos memoria cuando en medio de la campaña presidencial José Antonio Kast con mucho orgullo vociferaba que en su gobierno la seguridad sería la punta de lanza de su programa de gobierno. No obstante, y como ha sido la tónica, sus promesas se quedaron en lo discursivo. Porque cuando hablamos de seguridad, no se debería abordar solamente desde la seguridad en las calles para proteger a la comunidad de la delincuencia en los barrios y del narcotráfico y crimen organizado. Seguridad también implica proteger a nuestras infancias de depredadores sexuales que vulneran su inocencia y dignidad.

Como olvidar la tan bullada consigna “con nuestros niños no” y que fue apoyada activamente por el hoy Presidente de la República José Antonio Kast. Sin embargo, este lema se cae de golpe al suelo cuando el mismo gobierno que lo defendió con uñas y garras, busca rebajar penas a condenados por delitos sexuales en contra de niños y niñas. ¿Dónde queda entonces la promesa de protegerlos? Es impresionante como las prioridades de este gobierno se desvanecen todos los días agudizando la profunda descoordinación y falta de liderazgo por parte de su cabeza. Sin más, en estos 7 meses de gobierno ya van aproximadamente 59 bajas y cambios de distintas autoridades y hoy suma una nueva, la del ahora ex subsecretario Luis Silva. Es interesante por un lado analizar como el Presidente Kast no ha sido capaz de llamar al orden y cuadrar a quienes con mucha convicción creyeron en su proyecto político. Es impresentable, por decir lo menos, que el ex  subsecretario de Justicia, en su carácter individualista y ensimismado, haga un video sin consultarle absolutamente a nadie para argumentar lo que hizo o lo que no hizo. Básicamente para desmarcarse de su propio ministro, Fernando Rabat.

La invitación es entonces, a no quedarnos con la “firma de decretos” o un “simple error administrativo” que bien serían la punta del iceberg, pero que esconde una fisura de magnitudes desproporcionadas y que solo reflejan una tremenda carencia de habilidades resolutivas. Cuesta comprender por qué el Presidente de la República aún mantiene en su cargo a un ministro que se entrampa, que se enreda al tratar de dar respuestas y que ha sido emplazado e interpelado por su mismo sector político. ¿Qué sorpresa nos dará ahora el gobierno que hoy alcanza apenas 22% de aprobación?

 

SIN COMENTARIOS

Salir de la versión móvil