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Medios no Sexistas y la Necesaria Transformación Cultural

 

Temas como la discriminación de las mujeres en los medios de comunicación, el  sexismo en el tratamiento de las noticias, la necesidad de formación en enfoque de género en las escuelas de periodismo, entre otros temas, se analizaron en  un conversatorio sobre medios no sexistas.

 En la sede del Partido Socialista de Chile (PS), con la participación de profesionales de las comunicaciones, se desarrolló el conversatorio “Medios no sexistas”, organizado por la Secretaría Nacional de Comunicaciones del PS y la Brigada de Periodistas Socialistas, que tuvo como relatoras a las periodistas feministas Mónica Maureira y Niki Cardoch.

Con el coordinador de la Brigada de Periodistas Socialistas, Patricio Martínez, como moderador, las expositoras recordaron experiencias como las denuncias de acoso sexual contra figuras de la televisión, el cambio de perfil informativo del diario La Cuarta, el abordaje de noticias y entrevistas en casos de femicidios, además de entregar datos sobre la representación de mujeres en cargos de poder al interior de las empresas periodísticas y en sus sindicatos, lo que permitió realizar un diagnóstico de la actual situación de los medios de comunicación en el país.

Ambas panelistas concordaron en la necesidad de formación en enfoque de género en las escuelas de periodismo y en la autoformación de las y los periodistas en su ejercicio profesional.

Niki Cardoch, presidenta de la Juventud Socialista de Chile, dijo que es vital observar la construcción de las mallas curriculares: “comunicadores y en específico periodistas tienen la gran responsabilidad social de desarrollar conciencia de género para producir una sociedad más igualitaria y con lo que hemos vivido este año, con la ola feminista que también surge dentro de las universidades, debería ser prioridad cuestionarnos cómo estamos formando a los periodistas para que desde muy jóvenes estén conscientes de lo que su práctica implica y cómo podemos abordar distintos temas de una manera correcta, sin discriminar ni vulnerar derechos, ni invisibilizar el rol de las mujeres, señaló.

Por su parte, Mónica Maureira, editora de Mujeres en el Medio, resaltó que si los medios ya tienen instalados profesionales que se resisten a autoformarse o a formarse formalmente en espacios donde pudieran hacerlo, entonces “la responsabilidad recae en las universidades”.

Para la periodista y académica, esto no pasa sólo por incorporar perspectiva de género, sino también un enfoque de derechos en la formación de profesionales de las comunicaciones o del periodismo: “justamente para que no se generen ni medias verdades ni horrores en las verdades, porque tiene que ver con esa formación, no sólo implica cambiar la matriz cultural de la academia, sino que también hacer el trabajo que quizás puede ser más pesado, más arduo, de ir revisando las mallas, cómo se transversalizan esos contenidos, a qué bibliografía están accediendo los estudiantes, pero además revisar cuáles son las capacidades que tienen instaladas las y los profesores que están trabajando en la formación de nuevos profesionales”, indicó.

La profesional añadió que por el valor decidor que tienen los medios de comunicación en el quehacer político al influenciar en la toma de decisiones, es relevante que se hagan cargo “de una agenda que más bien está moviendo los márgenes de nuestras culturas, sociedades y quehaceres en política y eso implica tener mayor responsabilidad no sólo en el contenido que producen sino también exigirle más a sus profesionales, a sus periodistas, que se hagan de conocimiento que permita generar información de calidad como se hace en otros temas”.

Maureira llamó a una reflexión mayor en este punto: “cuando se hace política, economía, los editores exigen calidad en esa información, porque no pasa lo mismo cuando se tiene que tematizar respecto de temas que tienen que ver con la protección de los derechos de las mujeres y cuando digo de las mujeres hablo de todas las mujeres, de todas aquellas que se sienten mujeres”, cuestionó.

 

Fabiola

 

Hubo gritos de alegría, la gente se abrazaba, eran cientos al interior del Palacio de Tribunales que esperaban con ansias conocer la sentencia, en la calle, el ambiente era similar, aunque estaban acompañados por Carabineros atentos a cualquier desmán, un respiro emocionado tras tantos años de injusticia.

Era el final de una historia que comenzó muchos antes, faltaban horas antes que venciera la prescripción, pasado 15 años no había nada más que hacer. Con paso firme y rápido Fabiola Letelier presentó la querella que solicitaba la reapertura del llamado Caso Letelier. El asesinato producto de un atentado se produjo en septiembre de 1976 en una calle de Washington 20 días después que se le privara de la nacionalidad chilena, “Soy chileno, viviré chileno y moriré chileno” dijo el ex Canciller y Ministro de Defensa de Salvador Allende, se había convertido en un peligro para el régimen militar.

Los tribunales aceptaron la solicitud y se nombró a un Ministro en Visita para investigar los hechos, Adolfo Bañados Cuadra, se le pedían diligencias, muchas diligencias, no tenía tanto personal para realizarlo, pero con mucha convicción el personal de la PDI fue avanzando, Rafael Castillo, Sandro Gaete, Nelson Joffre, era algunos de ellos, la madeja era compleja y gracias a lo que intuía Fabiola Letelier iban apareciendo más pruebas y más personajes ligados al círculo cercano de Manuel Contreras.

Y así se fueron conociendo, cómplices, encubridores, autores materiales e intelectuales del asesinato, ese 21 de septiembre de 1976, Fabiola Letelier, estaba en la Vicaría de la Solidaridad escuchando el testimonio de la familia de un detenido desparecido cuando le avisan del atentado a su hermano junto a Ronni Moffit, ella ciudadana norteamericana, una bomba en el automóvil puso fin a sus vidas.

Liliana Waker, Mariana Callejas, Michael Townley, Armando Fernández Larios, Eugenio Berrios, Manuel Contreras, Pedro Espinoza, fueron algunos de los nombres que se nos comenzaron a hacer comunes durante los años de investigación. Fabiola Letelier sabia como moverse en ese lugar, el vetusto y frío edificio que alberga el Palacio de Tribunales, era su segunda casa, la primera fue la calle, donde codo a codo con los familiares de las víctimas marchó, protestó y pidió verdad y justicia, por los ejecutados y los desaparecidos, ¿Dónde están? Era la pregunta y sigue siendo la pregunta y allí estuvo Fabiola.

Distinguida y valiente, estuvo a la cabeza de quienes crearon el Comité por la Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) pueblo al que siempre defendió, no le pesaban y no le pesan los años, el sueño de justicia le alimenta la energía para seguir soñando y luchando por un Chile mejor. Antes de la Vicaría estuvo en el equipo jurídico del Comité Pro Paz hasta 1980.

Y así llegó el 2018, y en julio el Instituto Nacional de Derechos Humanos le entregó el Premio Nacional de Derechos Humanos a la abogada Fabiola Letelier, ahora con 88 años, por su labor y amplia trayectoria en la defensa y promoción de los derechos fundamentales, entre otras muchas tareas para obtener justicia,  colaboró con el juez español Baltazar Garzón en el procesamiento de Augusto Pinochet.

Pero entre todo aquello, quedará marcado en la historia de nuestro país, que gracias al trabajo que ella encabezó, toda una generación pudo aplaudir, abrazarse y festejar, un fallo judicial, ello ocurrió el martes 30 de mayo de 1995, cuando la Corte Suprema condenó al que fuera director de la Dina, General (r) Manuel Contreras Sepúlveda a 7 años de cárcel y a 6 al coronel (r) Pedro Espinoza Bravo, subjefe del servicio de inteligencia de la dictadura. Años más tarde se desclasificaron documentos de la CIA que probaban a ciencia cierta, que fue el propio Augusto Pinochet quien ordenó el asesinato del hermano de Fabiola Letelier. Merecido premio para una abogada al servicio de la verdad y la justicia.

 

Joan

 

La última semana del septiembre chileno, lleno de historias y emociones contradictorias, recibió el regalo del Festival de Arte y Memoria (FAM) donde emergió la figura de Víctor Jara quien cumple años cada 28 de septiembre.

En el estadio que lleva su nombre -y en el que fue asesinado- se realizaron decenas de actividades para las familias chilenas: charlas, exposiciones, actividades Infantiles, cine, teatro, presentaciones de libros, relanzamiento de las ediciones dedicadas a Víctor por la inolvidable revista “La Bicicleta” y, por cierto, la música con los más altos exponentes de la canción con sentido, una larga lista que llenaría este espacio.

La vida de Víctor, su compromiso, su amor indiscutido a la verdad, a la justicia, a su pueblo, estuvo de relieve en esas actividades donde la emoción de expositores y público fue un denominador común.

Como parte del festival, en radio ADN, emisora oficial del evento, hicimos una entrevista a quien Víctor amó en vida y de quien sigue recibiendo su amor hasta hoy:

Joan Turner, inglesa de nacimiento, chilena por adopción, en medio del dolor de las fechas y los homenajes, participó en parte importante de los eventos realizados por la “Fundación Víctor Jara” que ella creó y que hoy dirige el cineasta Cristián Galaz.

En esa conversación con Joan aparece nuevamente su inmenso amor por Víctor, traducido, tras su muerte, en su constante preocupación por otorgar la imprescindible   relevancia que requiere, en el mundo entero, la inmensidad de su obra.

Aunque se quiera minimizar la importancia de su trabajo, ese aporte resulta fundamental para poner de relieve no sólo el quehacer y pensamiento de Víctor, sino también, para   mantener viva la necesidad de juicios justos para todas las víctimas de la dictadura civil y militar que llenó de horror a Chile.

La unión de Joan y Víctor, que da vida a Amanda, es una hermosa y, a la vez, dolorosa historia de amor. Una historia de amor que, a pesar de los odios, de la muerte, de la soledad y la pena, persiste como ejemplo del verdadero amor. Es el que brota del corazón de Joan cada vez que habla de Víctor.

 

Kate Bush: con Matices Brillantes

 

Tal vez una de las cantantes más talentosas que nos ha entregado el Reino Unido es Catherine Bush. Estudió piano y violín desde muy pequeña y fue descubierta a mediados de los 70, con sólo los 16 años, por David Gillmour de Pink Floyd quien la incentivó a comenzar su carrera musical y gracias a eso EMI terminó fijándose en ella.

Su verdadera carrera musical comienza en 1978 luego de terminar sus estudios de danza, canto y mímica. Ese año edita su primer disco “The Kick” en el cual marcaría un estilo muy personal en la composición y tomaría distancia de las modas imperantes en Inglaterra permitiéndose fusionar diversos estilos.

Año a año va incorporando nuevos elementos y miradas a su forma de componer hasta que en 1982 edita el que sería su mayor fracaso comercial y de crítica “The dreaming”. Sin embargo, este material terminaría siendo algo así como una crisálida que la mantendría en estado de latencia creativa por los siguientes tres años.

En todo ese tiempo Kate Bush se encerró en su casa donde armó su propio estudio, se rodeó de instrumentos, se reconectó con sus más cercanos y comenzó un lento y detallado proceso de composición explorando nuevos sonidos mezclando estilos diversos y distantes entre sí.

Aires orientales, inspiración celta y pasajes de hard rock dispuestos para crear una pieza magistral que elevaría al pop a la categoría de arte. Nota aparte para sus registros vocales, en este proceso Kate Bush redescubre su voz como instrumento y logra matices tan brillantes como oscuros capaces de cautivar, elevar y conmover; ampliando su rango de soprano a niveles hasta ese momento desconocidos para ella misma.

Para el fin del invierno de 1985 Kate Bush presentaría al fin su nuevo trabajo y lo titularía “Hounds of Love” un disco que está claramente dividido en dos momentos como si se tratara de una suit y narra la historia de una mujer perdida en el mar. Un trabajo brillante, conmovedor, profundo e intenso; lleno de joyas musicales como “Running up that hill” “The Hounds of love” o “The big Sky” canciones que pasarían a ser parte del catálogo del más sofisticado Pop creado durante toda la década de los 80.

Análisis político: el Gobierno sin Agenda y los “Dormidos” se Asoman

 

A siete meses de iniciado el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, el escenario inicial ya se desdibujó. Poco a poco las promesas de campaña, como por ejemplo la reforma tributaria y la de pensiones, se alejan de las prioridades, dando paso a la existencia de un gobierno reactivo a lo que la ciudadanía exige, o que ellos creen que exige.

Es que una cosa es ofrecer y otra, cumplir. Más aún en tiempos de cambios, a nivel local y mundial, que inevitablemente golpean a la administración Piñera. Por nombrar solo algunas, allí están la crisis en la Iglesia Católica; el conflicto provocado por el ahora ex ministro Rojas a propósito de sus insultos al Museo de la Memoria; las incapacidades manifiestas de algunas autoridades; la situación con los inmigrantes; la crisis ambiental aún no controlada en Quintero y Puchuncaví; los estudiantes enfrentándose al Aula Segura, proyecto que busca expulsar a alumnos acusados de actuar violentamente sin el debido proceso como señala la propia Constitución pinochetista, etc.

Un balance somero de estos siete meses no arroja noticias positivas para el gobierno. Hoy, las cifras arrojan el desempleo más alto de los últimos años. Lo dijo el propio presidente del Banco Central, Mario Marcel, quien afirmó que la tasa de desempleo que en el trimestre junio – agosto llegó a 7,3%, anotó su mayor nivel para dicho periodo en 7 años. Se agrega el IMACEC más bajo en casi un año; el precio más alto de la bencina que se puede recordar; el pasaje de metro más caro de Sudamérica. Y suma y sigue, como lo que ocurre con la inmigración. En 5 meses el gobierno ha entregado 50 visas a haitianos y 11 mil a venezolanos. A los haitianos se les niega la visa y les hacen firmar una declaración para no volver en 8 años. Discriminación pura y dura. Para qué decir de los enojos resignados de la población frente al alza del transporte. Desde el 13 de octubre los capitalinos están desembolsando $ 20 más al pagar la tarifa del metro y los buses del Transantiago.

Tampoco el futuro se ve tan esplendoroso para las aspiraciones gubernamentales, como repetían con entusiasmo a inicios de esta administración y que hoy sólo insiste el Ministro de Hacienda, de vez en cuando. Expertos consultados por el Banco Central mantuvieron sus expectativas respecto a que el Producto Interno Bruto (PIB) del país se expandirá un 4% este año, cifra ligeramente por debajo de lo que calcula Hacienda (4,1%) y menos optimista que el pronóstico del propio instituto emisor, de acuerdo con el último Informe de Política Monetaria (4%-4,5%). Los resultados de la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) correspondiente a octubre confirman que la actividad tendrá un comportamiento menos dinámico en 2019 y 2020. Se agrega la información entregada por CEPAL, que prevé una desaceleración para el PIB en Chile y proyecta un crecimiento de sólo el 3,3 por ciento el 2019.

Y ahora, el nuevo flanco abierto a propósito de lo ocurrido en la Escuela Militar con la invitación al coronel ® Miguel Krassnoff (reo y sentenciado a más de 600 años de prisión por crímenes de lesa humanidad), a un -dicen- evento deportivo, que devino en el homenaje de su hijo, aplaudido entusiastamente por cadetes y oficiales en ejercicio y presentes.

Un homenaje ¿no planificado?

La actividad en que se realizó el homenaje al reo ocurrió el 6 de octubre pasado, pero el video se difundió varios días después. En él, Krassnoff  hijo dice estar agradecido “por este gesto de valentía y de hombría” al recordar a su padre, y agradece al director de la Escuela por ello.

Se encendió una pólvora comunicacional pocas veces vista en las redes sociales. Durante más de 24 horas fue el tema obligado y amenazaba con desbordarse, hasta que se supo la orden emanada del Ministro de Defensa, Alberto Espina, quien -aparte de condenar el hecho-  pidió al Ejército acciones  concretas en 24 horas. Fue el salvavidas lanzado frente a un hecho supuestamente imprevisto, que de nuevo, amenazaba directamente al Ejército y al propio gobierno

El Ejército resolvió llamar a retiro a Krassnoff Bassa y al director de la Escuela Militar, coronel Germán Villarroel, por sus “faltas a la disciplina que derivaron en un gravísimo daño provocado a la institución”.

Pero, el problema aún no se ha resuelto. Las organizaciones de derechos humanos no están conformes con la medida adoptada y señalan que en lo concreto no hay sanciones. A estos militares que se permitieron rendir homenaje a uno de los torturadores más deleznables de la Dina, no se les degradó.  Afirman que se irán en Lista 1, es decir, con todas las prerrogativas de cualquier oficial que no ha cometido tamaños desaguisados. Krassnoff -quien ya había solicitado su retiro- lo hará efectivo en enero del próximo año. Y se irá sin sanción en su hoja de vida. Villarroel -afirman- se va porque quiere, ya que renunció a su empleo, según informó el propio Ejército.

Pero hay más. No fue sólo el espectáculo Krassnoff. Se sumó la PDI que asistió oficialmente al funeral de Jorge Barraza, ex agente CNI, miembro del Comando Conjunto y ex Comisario de Investigaciones. Fue declarado cómplice de asociación ilícita en el proceso seguido contra el Comando Conjunto. Participó en un falso enfrentamiento en noviembre de 1980, según el informe Rettig y también condenado por delito de torturas en el cuartel Miraflores 724 en Temuco, el año 1980. Y la PDI le brindó honores.

Y la guinda de esta torta es lo ocurrido con el general John Griffiths, segundo al mando del Ejército y Jefe del Estado Mayor General. La ministra de la Corte Marcial y de Apelaciones,  Romy Rutherford, investiga desde hace unos años el fraude a la ley del cobre y en los últimos meses la arista del llamado “caso viáticos. Es en esta investigación donde cayó el alto uniformado quien fue notificado de su procesamiento por fraude al fisco. Tras ello, renunció al Ejército y quedó detenido en el Batallón de la Policía Militar en el Comando de Telecomunicaciones de Ejército, ubicado en la comuna de Peñalolén.

Las señales

Estos últimos hechos son demostrativos que, lentamente, están asomando a la vida del país quienes por años han debido callar su devoción por el desaparecido dictador. Más aún si en el mundo y en la vecindad la ultraderecha populista avanza y empieza su conquista de países en un camino cuyo futuro pocos se atreven a vaticinar. Lo concreto es que la victoria inicial de Jair Messias Bolsonaro en Brasil está envalentonando a los que añoran a Pinochet. No es sólo José Antonio Kast el que prepara maletas para visitar y aplaudir a su colega ultraderechista brasileño. Porque el fanatismo de Bolsonaro y sus declaraciones antiguas y nuevas contra las mujeres, contra el aborto, contra los homosexuales, contra la delincuencia, contra la izquierda y su admiración por Pinochet, ha encontrado eco en Chile. De hecho, en la directiva de RN reconocen que al menos en la bancada de la colectividad 30 de los 36 parlamentarios celebran la posibilidad que el exmilitar gane la elección, como todo parece indicar.

Y serán los diputados evangélicos de esa colectividad Francesca Muñoz y Eduardo Durán quienes entregarán su respaldo formal al candidato del Partido Social Liberal (PSL). “Vemos que nuestras convicciones están en sintonía con lo que ocurre en el mundo y se está premiando la defensa de los valores”, señaló la diputada Muñoz. “Felicitamos a las iglesias evangélicas que en Brasil apoyan a Bolsonaro”, comentó Durán. Ambos preparan viaje a Brasil.

Se supo también que un miembro del entorno cercano al candidato presidencial brasileño tomó contacto con el presidente de RN, Mario Desbordes, para sondear la posibilidad que concurriera a un encuentro con el abanderado del Partido Social Liberal (PSL) en Brasil, antes que se concrete la segunda vuelta el próximo 28 de octubre. Lo revelaron fuentes de ese partido, quienes explicaron que fue una invitación informal y que Desbordes planteó el tema durante una reunión de directiva informando que declinaría la propuesta. Esto, pues de acuerdo con lo que el propio dirigente ha reconocido públicamente, frente a la disyuntiva de Bolsonaro versus el Partido de los Trabajadores (PT), su opción es el candidato de derecha, pero no ve en el PSL un “socio natural” de RN como sí lo es el Partido Demócrata brasileño. La que sí corrió a encontrarse con el ultraderechista fue la presidenta de la UDI, en un intento obvio de ganarle el quien vive a Kast, seguros como están, que será el próximo presidente de Brasil.

Curiosa y peligrosa opción de los parlamentarios RN y UDI. Si hasta la ex candidata presidencial francesa, Marine Le Pen, reconocida ultraderechista, prefirió desmarcarse del neofascista brasileño: “No veo, en este caso, qué hace al señor Bolsonaro un candidato de extrema derecha”, afirmando que “él dice cosas realmente desagradables que no pueden trasladarse a nuestro país, Francia”.

Por lo mismo, una vez más llamaron la atención las declaraciones del Presidente Piñera respecto a Bolsonaro. Durante su gira a Europa, primero valoró los anuncios económicos del candidato, dichos que generaron gran repercusión en Chile. Poco después, debió explicar que ambos tienen “coincidencias importantes” en el ámbito económico, pero matizó sus palabras subrayando que también tiene “discrepancias profundas en algunas áreas”, enunciando conductas “discriminatorias” o “racistas” del candidato.

En todo caso, se trata de una noticia en pleno desarrollo. Y traerá consecuencias al interior de Chile Vamos.

Una sequía no asumida: Nuevos Proyectos Legislativos con Letra Chica

 

El oficialismo intenta demostrar que no existe sequía legislativa en su Gobierno con una seguidilla de propuestas, pero los parlamentarios y parlamentarias tienen sus dudas al respecto y hacen un llamado a mirar la letra chica.

El ex Ministro Secretario General de la Presidencia de Chile y actual asesor legislativo de la Bancada del Partido Socialista, Gabriel de la Fuente, analiza algunas de ellas y entrega su visión del escenario futuro para estos dos poderes del Estado.

Señala que el Ejecutivo presentó el proyecto del nuevo crédito para la educación superior que reemplaza al CAE. Al repecto, plantea que “será un sistema administrado por el Estado, sin intervención bancaria, con una tasa del 2% anual y que ningún estudiante pagará mientras estudian.  “Este proyecto no está alineado con la política de gratuidad que fue aprobada por el Congreso a través de la Reforma de Educación Superior, que permite la gratuidad. Todo el esfuerzo que se hizo durante 4 años de establecer condiciones y requisitos para aumentar la calidad, se pierde con esta propuesta”.

Entrega un ejemplo de lo que sería este proyecto: “si a un(a) estudiante se le entrega el crédito, podrá postular a cualquier institución superior, sin que necesariamente tenga una certificación de calidad. O sea, posiblemente se repitan los casos de la Universidad del Mar o la Iberoamericana, donde miles de estudiantes tuvieron que ser reubicados en otras instituciones porque la suya no cumplió. Además, este proyecto no se hará cargo de la diferencia de dinero que se le prestará a esa persona. El arancel real que va a cobrar la institución superior podría ser mayor al aporte que el Estado estaría dando, por lo tanto, se formaría una brecha, y ¿quién se hace cargo de ella? Así comienza la letra chica”.

Y Gabriel de la Fuente continúa con la Ley de Sala cuna Universal: “La propuesta del Ejecutivo es permitir que todas las mujeres que deseen participar del mundo laboral accedan a este beneficio. Pero, es un proyecto que deja afuera a todo el sector público debido a que incluye solamente a las personas que están sujetas al Código del Trabajo. O sea, deja de ser universal”.

Añade que “actualmente, en materia de jardines y salas cuna existen dos sistemas, el público y el privado, y este proyecto crea un nuevo sistema: el subvencionado, con un nuevo ente que administre esta figura. O sea, bajo el Gobierno de Michelle Bachelet se estaba terminando con el copago y hoy en el Gobierno de Piñera, genera uno nuevo”.   

Se pregunta ¿qué pasa con el nepotismo en el Gobierno? “El Presidente dice que va a mejorar la normativa en materia de integridad, conflictos de interés, probidad y de nepotismo, pero ocurre que, y según el análisis de la Fundación Igualdad, este proyecto blanquea el nepotismo, porque en su propuesta no plantea la posibilidad de eliminar la contratación de parientes. Por el contrario, dice que va a haber un consejo que analizará la situación, se generará una recomendación para ver si puede o no contratar a esa persona que finalmente, va a permitir que se integre. O sea, no elimina, derechamente, el nepotismo”.  

Y una de las materias más delicadas de todas -dice De la Fuente- es la Modificación Tributaria. “ El Ejecutivo pretende hacer una modificación tributaria a una reforma que ni siquiera está en régimen. La Reforma Tributaria que propuso Michelle Bachelet, no está completamente en funcionamiento. Recién en 2019 va a terminar en surtir efectos totales y completos, que se puedan evaluar”.

“El Gobierno presenta una modificación que es regresiva y beneficia a las empresas, debido a que plantea que los impuestos que deben pagar las grandes empresas y de manera individual, sus dueños, se integren, y de esta manera, producir una rebaja, lo que significa una pérdida en la recaudación del fisco, por lo tanto, en la implementación o creación de las políticas públicas”.

“La reforma de Bachelet desintegró este sistema, o sea, definió que, por una parte, existen impuestos a las personas y por otra, a las grandes empresas”.  Sobre esto, De la Fuente explica que “cuando los integras, como propone el presidente Piñera, al final se confunde y hace que se baje la tasa”.

Las pymes

El proyecto -dice- atenta contra las pequeñas empresas. Organizaciones como Conupia o la Convergencia Nacional de Gremios de pequeñas empresas dicen que “el proyecto les perjudica. No es pro pyme, va en contra de ellas y favorece a las grandes empresas del país”.

Según de la Fuente, “esta modificación deroga uno de los regímenes o bienes disponibles tributarios que están en el artículo 14 de la ley de impuesto a la renta y que beneficia a las pymes. Llama la atención entonces que el Gobierno use el eslogan pro pymes, siendo que es todo lo contrario. Además, de que ni siquiera se ha planteado el objetivo que tiene esta modificación tributaria “.

“La reforma de Bachelet tenía una meta: recaudar más para conseguir gratuidad en la Educación Pública, para financiar una Reforma Educacional, para hacer más viviendas sociales, entre otras. Esta reforma no se sabe para dónde va, solamente dicen que es pro crecimiento, pero eso ni siquiera está demostrado” señaló el ex ministro Segpres.    

Y sobre las pensiones, señala que “el Ejecutivo ha anunciado hace tiempo que pronto vienen un proyecto de pensiones, pero al parecer,la opción que se va a presentar no tiene componente de solidaridad, ni de mayor compromiso de todos aquellos que ahorramos para nuestra pensión. De todas formas, el Congreso estará a la espera de lo que presente el Ejecutivo en esta materia”.  

Y lo último sobre la ley de pesca: Hoy se están proponiendo leyes que responden a la contingencia o a la emergencia inmediata, pero qué pasa con el temas tan urgentes y postergados como este. Al respecto de la Fuente cuenta que “el Ejecutivo presenta leyes contra portonazos o aula segura, pero hasta ahora no se ha hablado de una ley de pesca y los mismos empresarios están pidiendo que exista una. Nosotros también quedamos a la espera de esa propuesta”.

A su juicio, ¿cómo viene el escenario legislativo?

“La oposición se mantendrá unida ante la letra chica. Como oposición y como Partido Socialista estamos trabajando mancomunadamente entre todos los diputados de la comisión de Hacienda, desde el Frente Amplio a la DC, para tener una mirada común del proyecto, levantar los puntos complejos, discutirlos y tener capacidad de proponer”.  

Por otra parte, el oficialismo deberá establecer un mecanismo de diálogo, ofrecer mejores contenidos y con real beneficio para la gente. “Un gobierno que tiene minoría en el Congreso debe tener claro que cada vez que envíe una propuesta, no va a salir igual, el Parlamento va a querer perfeccionarla” dijo de la Fuente.

“Así que la cancha queda un poco así: si el Gobierno quiere sacar adelante parte de su agenda legislativa tiene que entender que debe conversar en el Congreso, tiene que ser capaz de ser lo suficientemente flexible para los efectos de modificar sus iniciativas, porque no tiene asegurados los votos, ni el éxito.   

Si bien la ciudadanía eligió a Piñera como Presidente, también eligió a un Parlamento y en ese espacio, le dio la mayoría a la Oposición, de esta manera, existe contrapeso, equilibrio y un rol activo frente a todas las propuestas que se viene.

El ex Ministro Segpres, finaliza con “un llamado a la ciudadanía a informarse adecuadamente, al diálogo en las cámaras, no abusar de vetos presidenciales y respetar las instancias representativas y democráticas en beneficio de las políticas públicas y ciudadanas”.

De la envergadura a la nimiedad

En el mismo período en que el Presidente Piñera no presentaba proyectos, Bachelet propuso varios de envergadura: Reforma tributaria; el término del Sistema Binominal y su reemplazo por uno proporcional; la creación del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género; uno de los primeros proyectos de la Reforma Educacional que terminaba con el copago, la selección y el lucro, y así suma y sigue. Hoy, desde el Ejecutivo, se presentó un proyecto que tiene que ver con el aumento de la subvención de los organismos colaboradores del Sename; gratuidad para el séptimo decil para estudiantes de educación técnica profesional; el proyecto del portonazo, entre otras. El Gobierno muestra que hay material, para que no se hable de su sequía legislativa, pero la importancia de sus propuestas, en comparación con el periodo de Bachelet, es nimia.  

Rodolfo Noriega: “Los Migrantes somos usados Políticamente por este Gobierno”

 

“Ellos muestran que tienen mano dura y que están expulsando gente, pero no han expulsado a nadie. Lo que hicieron fue cumplir con las órdenes del Poder Judicial que estaban pendientes de hace años…de años”, señala el Secretario de la Coordinadora de Migrantes en Chile.

Nos atiende en su centro de operaciones ubicado a un costado de la imponente Catedral Metropolitana. Allí opera la Fundación Epicentro destinada a atender las dudas de migrantes que llegan solicitando ayuda. Este abogado, que lleva 23 años radicado en Chile, nos relata cómo visualiza el impacto que tendrán las medidas adoptadas por Sebastián Piñera para enfrentar la migración, que se instaló como un tema de agenda para el nuevo gobierno.

¿Cómo ve usted la medida de expulsar a migrantes del país adoptada por el gobierno de Sebastián Piñera?

Lo ocurrido en relación a las expulsiones obedece a una medida de carácter mediático. El gobierno de Piñera no ha expulsado a nadie. Ellos muestran que tiene mano dura y que están expulsando gente, pero lo que hicieron fue cumplir con las órdenes del Poder Judicial que estaban pendientes de hace años. Se trata de personas que ha sido beneficiada penalmente para dejar de cumplir condena en cárceles chilenas y se los deja en libertad. Pero no en Chile, sino en su propio país. Además, las resoluciones administrativas y de expulsión no las determinó este gobierno. Son anteriores, de la administración de Bachelet y del primer gobierno de Piñera y que no se pudieron aplicar en su momento.

Pareciera ser que el gobierno tiene un pacto con los sectores más conservadores y ultranacionalista del país, donde el discurso anti migrante tiene sentido. José Antonio Kast se reunió en La Moneda con el Subsecretario del Interior Ubilla un par de días antes de la regulación migratoria. Exigió la expulsión de todos los extranjeros que habían ingresado de forma irregular.

Hoy día, si alguien está contento con la migración, ese es el gobierno. Pues le sirve para todo. Para mostrarse altruistamente con algunas medidas de carácter humanitario; o con mano dura, supuestamente ejecutivo porque aplica medidas de expulsión. Los migrantes somos usados políticamente por este gobierno.

El gobierno sabe que depende de la mano de obra migrante para alcanzar sus objetivos económicos y, de hecho, tiene una gran demanda de sectores económicos del país que son poderosos. El comercio y la agricultura que le demandan regularizar a los trabajadores, necesitan que los trabajadores extranjeros estén formalizados. Por eso ambos sectores, demandan al gobierno que haya oportunidades y pidieron aumentar el cupo de trabajadores extranjeros dentro de las unidades productivas. Ellos, los sectores más conservadores del país, son a la vez los sectores que más piden medidas anti–migrantes.

Piñera lo que hace es usar cualquier situación en función de su imagen política como gobernante y si le conviene tomarse la foto con 5 haitianos, se la va a tomar.

¿Qué le parecen las declaraciones en Icare del ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, cuando sostuvo que “hoy, muchos de los problemas sociales que estamos teniendo -como la existencia de campamentos- tienen que ver con los flujos importantes de migrantes…?

Entonces vamos a tener más campamentos, vamos a tener más gente que se atiende en los consultorios, más gente que muere en los hospitales por falta de atención médica, vamos a tener más lucha social porque este sistema y el gobierno es incapaz de atender las necesidades básicas del país. Y el tema de los campamentos quiera o no va a seguir. ¿Cómo resolver el tema de los campamentos? No hay otra forma que con viviendas.

No me preocupan esos dichos, me preocupa que el movimiento se articule y salga a demandar lo que corresponde, la migración es una necesidad y hoy es una realidad. En Chile somos 800 mil extranjeros y en un corto plazo en América Latina habrá 5 millones de desplazados producto de los cambios políticos y sociales ¿Y qué va a hacer el señor Piñera si esto no se puede contener?  

¿Como ve usted la influencia del voto migrante en Chile de cara a una próxima elección?

El voto migrante no va influir en una próxima elección ni en las municipales ni en las presidenciales de una manera distinta que lo ha sido hasta ahora. Porcentualmente no tenemos la capacidad de crecer tanto como para poder influir. Por más que se regularice, no van a alcanzar a tener los 5 años de residencia que se requieren para votar.

Los migrantes son una comunidad muy diversa. Sin embargo, el movimiento se está articulando, tenemos una coordinadora nacional de inmigración y creemos en el empoderamiento de los grupos ultranacionalista que están con la política anti inmigración tiene que tener una respuesta política, esa es mi visión y mi tesis y es la propuesta que llevo a la Segunda Conferencia Nacional de Migrantes que vamos a desarrollar este 29 y 30 de septiembre. Creo que el movimiento migrante debe entender y debe asumir que la lucha contra los movimientos anti-migrantes y contra el fascismo, es una lucha política.  

¿Qué opina sobre la implantación del nuevo cuerpo legal que endurece vía decreto el ingreso a Chile de los migrantes?

En Chile tenemos una legislación y una política basada en un modelo selectivo, que   clasifica a los migrantes en función a los tipos de residencia que se les va a otorgar y las residencias están basadas principalmente en categorías. El profesional tiene una categoría privilegiada. A ellos se los otorga una visa que se llama temporaria. Sin embargo, un trabajador dependiente, que generalmente desarrolla una actividad independiente, queda atado al contrato de trabajo. Se le otorga entonces su residencia que está sujeta al contrato y depende de él. Si se termina, el extranjero deja de tener la residencia. Hay otro tipo de residencia como la de estudiante y tiene que estar inscrito y matriculado en una universidad pues esa visa está pensada para estudios superiores.

La migración no es un derecho, y lo dicen, para validar cualquier tipo de medida restrictiva. Establecen mecanismos de preselección de inmigrantes. Y parten del supuesto de que ellos pueden controlar los flujos migratorios. Y esa, es una realidad cuestionada a nivel mundial. No existe país, ni bloque de países, ni continente que puedan controlar los flujos migratorios. Europa es un fracaso rotundo el sistema de control con toda la Comunidad Europea. Piñera instauró una medida para contener la migración haitiana. Estableció como requisito solicitar una visa temporaria, una visa de turismo en Puerto Príncipe, una medida de contención de orden transitorio. Entonces vemos que la contención surte efecto, pero no se ve lo que genera a la inversa. ¿Qué ocurrió a continuación? el ingreso masivo, de forma irregular y sistemática hasta el día de hoy, de dominicanos.

Hoy tenemos casi la misma cantidad de inmigrantes dominicanos, cubanos y venezolanos y de otros países que han ingresado clandestinamente al país, que lo que se han inscrito en el proceso de regularización.

¿Qué pasa en Nicaragua?

 

A mediados de agosto,  un grupo de jóvenes nicaragüenses de visita en el país, integrantes de la llamada “Caravana Internacional de Solidaridad e Información”, una iniciativa destinada a sensibilizar a la comunidad internacional sobre la situación de Nicaragua, vivió en carne propia lo que los últimos sucesos de su país están provocando en las fuerzas progresistas no sólo de Chile: una división de opiniones, apoyos y lealtades particularmente dolorosa para los sectores de izquierda, por lo que significó el sandinismo y su revolución.

Durante un conversatorio en la explanada del Museo de la Solidaridad esos jóvenes vivieron, por una parte, la hostilidad de quienes aún mantienen en su retina la epopeya de los sandinistas derrotando a uno de los dictadores más brutales del continente, y por tanto reaccionan en la defensa a ultranza de la llamada Revolución Sandinista, amenazada -afirman- con un golpe de Estado por el “imperialismo” y otros oscuros intereses. Y al otro lado, la solidaridad de quienes están convencidos que el gobierno del otrora comandante y actual Presidente, Daniel Ortega, está violando -también de manera brutal-, los derechos humanos de  miles de ciudadanos que desde abril salieron a protestar a las calles.

Divisiones y protestas

“En tres meses, más de 300 nicaragüenses, en su mayoría hombres jóvenes, murieron asesinados. Otro tanto ha sido detenido y acusado sin debido proceso. Hay cientos de heridos y desaparecidos. Y la cuenta sube a diario”, narró hace poco la destacada poeta y novelista Gioconda Belli, vinculada al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde 1970 a 1994.

Todo comenzó cuando el pasado 18 de abril estallaron protestas de parte de estudiantes, trabajadores, pensionados y agrupaciones empresariales en contra del presidente de Nicaragua, a raíz del alza en el pago mensual de la seguridad social asociada a un aumento en la edad de jubilación. Tal fue la magnitud del estallido social que Ortega debió dar marcha atrás. Pero, aquello y el inicio -que terminó en fracaso- de un diálogo al que Ortega llamó a las fuerzas sociales que protestan, no calmaron las turbulencias.

¿Qué pasó para que desde adentro y afuera se dividieran las aguas de manera tan tajante? ¿Qué pasó con ese grupo de comandantes del sandinismo que lucharon y vencieron a la dictadura de Somoza? ¿Qué piensan, qué opinan, qué hacen?

De los nueve comandantes que formaron la Dirección Nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional, su hermano Humberto Ortega, Víctor Tirado, Henry Ruiz, Jaime Wheelock y Luis Carrión tomaron distancia de las políticas y prácticas usadas por Ortega para asirse del control total del poder. Quedaron con él Bayardo Arce y Tomás Borge, ambos -se dice- muy implicados en negocios al menos dudosos. Carlos Núñez, falleció en 1990.

Por su parte, el escritor Sergio Ramírez, quien fue vicepresidente de la República en la década de los ochenta, los hermanos Fernando y Ernesto Cardenal, las comandantes Dora María Téllez y Mónica Baltodano y la poetisa Gioconda Belli, lideran un gran contingente de hombres y mujeres que, reivindicando el sandinismo, se han apartado de un FSLN que aparece como propiedad de Ortega y su controvertida esposa y actual vicepresidenta de la nación, Rosario Murillo.

Luego de la derrota del sandinismo en 1990 Ortega entregó el poder después de perder las elecciones generales frente a Violeta Chamorro y retornó a la presidencia en el año 2007. El Frente se fracturó y en algunos casos, surgieron nuevas organizaciones

Una explicación

Por ejemplo, Mónica Baltodano, que fue parte de la lucha contra la dictadura en la clandestinidad, detenida, torturada, y que ocupó diferentes cargos durante la revolución se convirtió en dirigente del “Movimiento Rescate del Sandinismo”. De alguna manera, ella da algunas luces sobre lo que pasó con Daniel Ortega.

“Ortega, que había sido candidato a las elecciones de 1996, las pierde de nuevo, y partir de eso  hizo un viraje. Para mí es un viraje en el que realmente se pierde la revolución. Él argumenta que las masas ya estaban cansadas, que la resistencia no podía continuarse e hizo un pacto con el presidente de entonces -Arnoldo Alemán-, uno de los presidentes más corruptos de la historia de Nicaragua, que era antisandinista y provenía de las filas del antiguo somocismo, pero no era un oligarca de las élites más adineradas”.

Afirma que ese pacto tuvo como esencia el reparto de las instituciones, y un componente económico que fue “afianzar dos nuevos estamentos: fortalecer la burguesía con un sector emergente de Arnoldo Alemán y el sector emergente del orteguismo; antiguos sandinistas que se hicieron burgueses”. Cuenta que se trata de lo que se llamó “la piñata” que fue la apropiación privada de muchos bienes que eran de carácter colectivo o social  después de las elecciones de 1990. “La Piñata, que fue muy repudiada por los intelectuales o por figuras de la talla de Ernesto Cardenal, se constituyó en este nuevo sector de la burguesía, que es la burguesía orteguista”.

Los intereses de este nuevo sector convergen con la burguesía tradicional, “de manera que, en 2007 cuando llegamos a las elecciones, Daniel Ortega ya no es el revolucionario que se había conocido”. De hecho hizo una alianza con la parte más conservadora de la iglesia católica y abolió el aborto terapéutico que existía en Nicaragua desde el siglo XIX, cuenta la dirigente.

“Es más, toda su campaña, y su discurso giró alrededor de la paz y la reconciliación; la conciliación con los intereses de clase, sin abandonar un cierto discurso izquierdoso. Él gritaba que seguía siendo antiimperialista, sandinista. Eso, a mi manera de ver, es lo que ha confundido a nivel internacional a mucha gente de izquierda, y que también ha confundido a una parte de la base sandinista histórica que lo respalda”.

Una crisis no resuelta

Para los opositores a Ortega, estos tres últimos meses han evidenciado que en Nicaragua la economía cayó en la medida en que su principal aliado, Venezuela, se sumía en una crisis galopante institucional, económica y humanitaria. Sin dinero de por medio, los empresarios se han vuelto ahora críticos con el presidente. Pero, son los jóvenes los principales protagonistas de las revueltas. Y son ellos, según Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, las víctimas principales de la represión.  

Veinticuatro horas después que la misión de la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) presentó un demoledor informe sobre las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, entre el 18 de abril y el 18 de agosto, el gobierno de Daniel Ortega suspendió la invitación oficial que le giró al organismo internacional, obligándolo a abandonar el país de inmediato.

En dicho informe, de 47 páginas, se afirma que “la grave crisis de derechos humanos en Nicaragua, se ha caracterizado por múltiples formas de represión y otras formas de violencia, que han resultado en miles de víctimas, incluyendo aproximadamente 300 personas fallecidas y 2.000 heridas”. Basándose en informes y testimonios, la misión concluye que la respuesta global de las autoridades a las protestas no cumplió con los estándares aplicables sobre la gestión adecuada de manifestaciones, en violación del derecho internacional de los derechos humanos.

“Las violaciones de derechos humanos documentadas por la OACNUDH incluyen el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía, que a veces se tradujo en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, obstrucción del acceso a la atención médica, detenciones arbitrarias o ilegales con carácter generalizado, frecuentes malos tratos y casos de torturas y violencia sexual en los centros de detención, así como la criminalización de los líderes sociales, personas defensoras de los derechos humanos, periodistas y manifestantes considerados críticos con el Gobierno”, indicó el informe. Y agregó: “La información obtenida por la OACNUDH aporta claros indicios que elementos armados progubernamentales, incluyendo aquellos conocidos como ‘fuerzas de choque’ o ‘turbas’, han actuado con el beneplácito de autoridades estatales de alto nivel y de la Policía Nacional, muchas veces de forma conjunta y coordinada”.

Guillermo Fernández, coordinador de la misión de la OACNUDH en Nicaragua, al presentar el documento el pasado 29 de agosto ante periodistas nacionales y extranjeros, insistió que el informe fue el resultado de decenas de reuniones, centenares de entrevistas y de revisión de acceso a documentos incluso oficiales. “Se cumplió con la debida diligencia respecto a las fuentes y respecto a la veracidad y su contraste sobre lo recibido”, dijo el personero. Entre la documentación analizada están alrededor de 40 comunicados del Ministerio de Relaciones Exteriores, denunciando hechos de violencia contra policías y simpatizantes del gobierno. En esa oportunidad, Fernández lamentó que enfrentaran obstáculos a su labor de monitoreo sobre los derechos humanos, ya que nos les permitieron el acceso a los centros de detención –solo en una ocasión- y nos les dejaron desplazarse en misiones fuera de la capital.

La respuesta

Como era de esperarse, el rechazo total del Gobierno de Ortega a los informes de los dos organismos internacionales fue rotundo.

No sólo los acusa de falta de objetividad, sino que afirma que  “a partir del 18 de abril de 2018, se desarrollaron en nuestro país una serie de sucesos, encaminados a crear una situación de caos e inestabilidad social, económica y política, atentando y violentando la seguridad ciudadana, la vida, integridad psíquica y física de las personas, la propiedad pública y privada, la tranquilidad de las familias, el normal funcionamiento del Gobierno y sus instituciones, entes privados y el derecho a la libre circulación de todo el pueblo nicaragüense, creando terror, miedo e intimidación, con lo que se pretendió socavar la legitimidad del Gobierno de Nicaragua y romper el orden constitucional, intentando un golpe de Estado contra el Gobierno del Presidente Daniel Ortega, por la vía de hecho y haciendo uso de la violencia”.

Asegura que el informe de la ONU caracteriza a las llamadas protestas como pacíficas “replicando el discurso de los grupos golpistas y medios de comunicación que han funcionado como voceros de éstos”. Agrega que “el Estado de Nicaragua reitera que los resultados de los hechos acaecidos en nuestro país, evidencia que en las acciones violentas realizadas por grupos golpistas participaban personas armadas que ejercieron intencionalmente violencia en contra de agentes policiales, funcionarios públicos y población en general, y ocasionar daños a la propiedad pública y privada, creando desestabilización y terror, pretendiendo desde un primer momento el derrocamiento del gobierno y la ruptura del orden constitucional”.

Dice que el denominado informe “sin ninguna base objetiva sustenta sus afirmaciones en lo que dicen organismos no gubernamentales, medios de comunicación, reportes anónimos y redes sociales o cualquier otra fuente carente de objetividad, no verificada…”

Afirman que “los eventos de violencia que se han producido, no han sido a nivel de protestas pacíficas, sino de violación a la Constitución, a las leyes y los derechos de la población, donde el Gobierno se ha visto en la urgencia de restablecer el orden y restituir a la sociedad sus legítimos derechos”.

El Gobierno de Nicaragua señala que “la ola de terrorismo y de violencia golpista que azotó a Nicaragua, fue la expresión de un plan de los sectores de derecha extrema del país y los que gobernaron en el período comprendido entre 1990 a 2007, quienes siempre han querido alcanzar el poder, y al no lograrlo por la vía democrática, optaron por las vías violentas, en alianza con actores internacionales que financiaron y respaldaron las acciones de estos grupos”.

Afirma que la “eliminación de los tranques (barricadas) en distintos puntos del país, se fundamentó en las facultades constitucionales de la Policía Nacional, para restablecer la libre circulación de las personas, el acceso a los servicios básicos, la seguridad ciudadana y el normal desarrollo de las actividades productivas, comerciales y económicas” del país, añadiendo que el Estado de Nicaragua, a través de las autoridades judiciales, ha garantizado a cada persona acusada el nombramiento de un defensor de su elección, o en su defecto se le ha nombrado un defensor público.

Añade que el uso de la fuerza y empleo de armas de fuego, fue proporcional al tipo de resistencia enfrentada y que las operaciones o actuaciones policiales fueron ejecutadas por fuerzas policiales técnicamente capacitadas. Expresan su desacuerdo con el informe “por ser parcializado y sesgado con afirmaciones subjetivas, en el que se toma como fuente noticias e informaciones publicadas por medios de comunicación adversos al gobierno y otras fuentes, con una posición política claramente definida, informaciones que se pretenden dar por ciertas sin ser previamente investigadas y verificadas”.

Senadora Allende y el triunfo del “NO”: El Inicio de un Camino que aún Recorre

“El 5 de octubre fue el resultado de un proceso que fue creciendo, durante el cual el pueblo entendió que la mejor alternativa para iniciar una transición a la democracia era, efectivamente, ocupar esa herramienta que era el Plebiscito”, sostiene la Senadora Isabel Allende.

La parlamentaria llegó a Chile al filo de la gran gesta de aquel 5 de octubre. Fue toda una peligrosa aventura. ”Desde México coordinamos mi regreso con algunas personas en Chile, sobre todo con el abogado Roberto Garretón, concluyendo acertadamente que la cercanía de la fecha del Plebiscito permitiría mi ingreso por sorpresa -como lo había hecho un poco antes el ex canciller Clodomiro Almeyda- y probablemente los militares no se iban a atrever a una acción brutal de expulsión. O bien, al revés, podría dar pie para presentar un recurso y establecer la manera de romper lo que era -hasta ese momento- la imposibilidad de entrar a Chile. Decidimos que yo viajaría a Chile y llegaría el 1° de septiembre de 1988. Para ello, llegué dos días antes a la Argentina, donde me reuní con diputados y senadores trasandinos, de los cuales hubo un diputado y un senador que estuvieron disponibles a acompañarme, junto al ex ministro del Trabajo de Salvador Allende, Jorge Arrate, y Jorge Schaulsson, que salieron del país a mi encuentro”.

Dejó de lado amenazas y dificultades y embarcó rumbo a Chile. “Aerolíneas Argentinas había recibido un fax que amenazaba con multarla si me permitía embarcar y que yo sería deportada desde Chile. Pese a ello, igual nos embarcamos y con nosotros lo hicieron dos parlamentarios argentinos, además de periodistas de varios medios”.

Para Isabel Allende “el vuelo entre Mendoza y Santiago fue muy emotivo y pude pisar nuevamente suelo chileno ese 1° de septiembre de 1988. Un pequeño grupo de personas amigas me había ido a esperar… ¡¡Fue maravilloso, no lo podía creer!! ¡¡Después de tantos años de exilio, volver a la Patria de esta manera era, a lo menos, sorprendente…!!

Afirma que fue muy simbólico que ella y su madre, Tencha Bussi -ambas con prohibición de ingresar al país- lograran ingresar al país ¡y justo antes del Plebiscito! “En mi caso, pude estar en una de las grandes manifestaciones finales, aquella que se efectuó en la Panamericana Sur el 1º de octubre, donde se reunió un millón de chilenos. Ahí habló Patricio Aylwin -que ya emergía como uno de los líderes más visibles de la oposición- y también hicimos uso de la palabra Carmen Frei y yo. Fue muy significativo para mí, porque pude entregar un mensaje claro sobre la importancia de votar NO el 5 de octubre”.

¿Dónde vivieron ese 5 de octubre?

Como no podíamos votar, acordamos que tampoco íbamos a generar preocupación alguna que perturbara lo que se había organizado para ese día especial, me refiero al gran trabajo que se hizo con los cómputos paralelos, etc. Por lo tanto, con Tencha nos quedamos en casa de dos grandes amigos, el ex embajador Ramón Huidobro y Panchita Llona, donde fueron llegando a acompañarnos amigos cercanos. Al paso de las horas fuimos viviendo con mucha emoción lo que estaba sucediendo. La verdad es que mi madre y yo estábamos muy, pero muy impactadas por lo que iba pasando, por todo lo que sucedió ese día y por el resultado final victorioso alcanzado.

Después, el día 7 de octubre, y dado que Tencha había manifestado su deseo de viajar y tomar contacto con el país, con la gente, decidimos ir al sur, a Ensenada, donde la familia de Ernesto Holzapfel y su señora, un matrimonio que había sido muy amigo de mi padre, tiene un hotel. Cuando les avisamos que íbamos a verles reaccionaron muy emocionados de recibirnos, así que viajamos primero hasta Puerto Montt y de ahí a Ensenada. Pero jamás olvidaré que, cuando llegamos a Puerto Montt y pasamos a una cafetería, al entrar, la gente comenzó a aplaudir a Tencha. Fue tremendamente impactante para nosotras. Después recorrimos Puerto Montt y comprobábamos cómo la gente se quedaba muy sorprendida de ver a Tencha allí, con ellos. Muchos la miraban con cariño pero casi no se atrevían a acercarse, y ahí uno podía percibir que aún había bastante miedo, se notaba y esa sensación también la tuve yo. Otros, más decididos, se acercaban a saludarla. Estuvimos unos pocos días entre Puerto Montt y Ensenada. Después de eso, regresamos con Tencha a México con la decisión de organizar mi venida definitiva. Después de arreglar todos mis asuntos personales allá, regresé a Chile de manera definitiva en noviembre de 1989.

¿Qué fue lo primero que hizo cuando estuvo en Chile?

Visitar a Clodomiro Almeyda, que estaba preso en la Cárcel Pública. Y también ir al cementerio de Santa Inés, en Viña del Mar, a rendir sentido homenaje a mi padre ante su tumba. Esto también implicó que el 11 de septiembre de 1988 me encontró acá, pero yo prefería estar más bien tranquila. Todo esto en medio de un ambiente medio raro, porque estábamos ad portas del Plebiscito, pero el país seguía regido por Pinochet. Así que con unas amigas decidimos irnos a una casa que arrendamos en Isla Negra y ahí nos ocurrió algo anecdótico porque nos fuimos en una citroneta -un vehículo ya antiguo entonces- el que tuvo un desperfecto y nos dejó botadas en plena carretera. Tanto así que tuvimos que ir hasta una comisaría cercana y pedir que nos facilitaran un teléfono. Finalmente, el gentil Sergio Bitar debió acudir a “rescatarnos”, me pasó un auto y llegué manejando a Isla Negra ¡sin siquiera tener carnet de conducir vigente!

Después nos dedicamos a organizar la venida de Tencha. La idea era que llegara a Chile antes del Plebiscito, eso era lo más importante políticamente. Y así lo hicimos. Nos apoyaron los distintos partidos -cada uno nominó un militante en representación y se formó una suerte de “petit comité” a cargo- organizando la llegada de mi madre, algo que resultó absolutamente apoteósico. Pocas veces recuerdo haber visto tal cantidad de gente en una demostración masiva de cariño apostada a ambos costados de la carretera.

Yo había dado una entrevista a Radio Cooperativa en la que llamé públicamente a la ciudadanía a recibir a mi madre el 23 de septiembre. De modo que cuando Tencha estuvo aquí, la caravana se fue por calle San Pablo. ¡Qué manera de haber gente a las orillas de esa avenida, parecía que todo el mundo estaban allí! Además, ese día había salido una edición especial del diario “Fortín Mapocho”, maravillosa, con una foto de la Tencha y el Chicho que decía “A su casa no más llega”. ¡Y la gente levantaba en alto esa foto, esa portada, al paso de la comitiva! Ese cariño era el amor del pueblo por Salvador Allende transmutado a Tencha, a nosotras… Todavía me emociona recordarlo!

Tal era la multitud que nos demoramos ¡cinco horas! entre el aeropuerto y la llegada a la casa de Ramón Huidobro, en Providencia, que, tal como me había acogido a mí un año antes, ahora también lo hacía con Tencha. Llegamos literalmente con el auto tapado de flores… sí, la gente nos tiraban flores al paso… ¡¡Fue emocionante, muy emocionante. Nunca voy a olvidar esa llegada!! Ya cuando mi madre llegó, ahí mismo en el aeropuerto, había una multitud esperándola y apenas alcanzó a hacer una declaración. Pero durante todo el recorrido hubo miles y miles de personas vitoreándola… ¡Tencha estaba sorprendidísima! Fue, de verdad, muy impactante, muy, muy bonito. En los días posteriores a ese inolvidable 23 de septiembre de su arribo -faltaba muy poco para el Plebiscito- pocas cosas pudo hacer Tencha, lo mínimo, conversaba con gente que se acercaba a saludarla en la calle, sí, pero no hubo ningún acto público al que ella asistiera porque no nos pareció prudente.

¿Cómo se produjo su integración a la política contingente?

Para ser muy sincera, Ricardo Lagos Escobar me había hablado sobre la posibilidad de ser candidata a senadora por Valparaíso. Iba a ser muy bonito y a mí me entusiasmaba la idea porque mi padre nació en Valparaíso y fue senador por esa región, lo que me parecía una gran coincidencia. Pero yo había estado fuera de Chile 15 años y, además, cuando llegué, también estaba de candidata Laura Soto, una abogada y gran luchadora por los derechos humanos. Entonces me pareció ingrato entrar a competir con ella habiendo estado fuera tantos años y, definitivamente, decidí no ir a esa competencia por Valparaíso. También se manejó la posibilidad de buscar otra alternativa pero, al final, creo que lo mejor fue manejarlo con la debida prudencia y dejar pasar el primer período electoral.

Lo que me permitió abocarme a otra tema fundamental para mi: la creación y organización de la Fundación Salvador Allende. Era poder dar mis primeros pasos, en Chile, en temas esenciales. De hecho, y ya que con el gobierno de Patricio Aylwin instalado, se me entregó la responsabilidad de organizar el funeral de Salvador Allende. Pude hacerlo gracias al apoyo permanente de Enrique Correa, en ese entonces Ministro Secretario General de Gobierno. Se trataba de trasladar sus restos desde el cementerio Santa Inés, en Viña del Mar, hasta a Santiago, donde se realizarían sus exequias de forma pública y masiva. Fue un tremendo trabajo previo el que hicimos junto a Jorge Colvin, quien diseñó el Mausoleo de Salvador Allende en el Cementerio General. Hubo que decidir el dónde, el cómo, con qué diseño, todo! Entonces, me aboqué a ello y hoy sé que fue lo mejor. Del mismo modo, un año después hicimos la primera exposición del Museo de la Solidaridad, en el Museo de Bellas Artes, comenzando a traer los cuadros que estaban afuera. Fue una tarea muy intensa realizada no desde el ámbito parlamentario y hoy, mirándolo así, creo que fue una buena decisión.

¿Ha logrado integrar, en su carrera política, lo que representó el 5 de octubre de 1988, habida cuenta que ha sido elegida para ocupar los más altos cargos en el Partido Socialista, en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República?

Haber tenido la posibilidad de ganar el Plebiscito abrió esta transición que significó que un año después tuvimos elecciones, y que yo me aboqué a lo antes dicho, pero al siguiente período electoral el Partido Socialista, mi partido, me postuló y logré llegar a la Cámara de Diputados. Como es sabido, fui reelegida por tres períodos más. En tal condición, fui elegida como la segunda mujer que presidió la Cámara de Diputados, el año 2003. Eso en un doble rol, porque junto con ocupar ese cargo, conmemoramos los 30 años del Golpe, algo que como Fundación Salvador Allende trabajamos intensamente, primero cuando se cumplieron los 25 años y después a los 30; también para el Centenario del Natalicio del Chicho, el 2008. Teníamos, además, la solidaridad de los gobiernos socialistas de España, con Felipe González, como también de Francia, Suecia y otros, además de siempre agradecer todo el apoyo internacional que nos dieron por tanto tiempo. Créame, fueron años muy intensos. Todo aquello implicó desplegar mucha actividad, pues resultaba fundamental para nosotros conmemorar esas fechas. Aquellos hitos nos marcaron y en cada uno de ellos siempre vi los múltiples significados del triunfo del NO en el plebiscito de 1988.

Llegar a la Presidencia del Senado fue una tremenda distinción! He tenido el honor de ser, hasta ahora, la única mujer que ha ocupado ese cargo en la historia republicana de nuestro país. Y, en tal condición, haberle puesto después la banda tricolor a la Presidenta Michelle Bachelet, en marzo del 2014, cuando ganó en su segundo período, fue de veras un orgullo!

Todo esto se logró gracias a un 5 de octubre, que permitió abrir el camino hacia la democracia, en una transición con sus luces y sus sombras. Por supuesto que fuimos avanzando en recuperar derechos y libertades, pero también hay que reconocer que fue bastante duro, no solo por el modelo neoliberal implantado y la pobreza que generó, sino también en términos de la justicia y los derechos humanos, con las negaciones y obstrucciones. La imposibilidad para los familiares de las víctimas de encontrar a los detenidos-desparecidos; la conducta inicial de la Corte Suprema; como la propia negación por parte de la derecha de los hechos ocurridos. Este ha sido un proceso que ha tomado largos años, y creo que en ese sentido fue decisiva la detención de Pinochet en Londres el 16 de octubre de 1998. A mi juicio, eso marcó un antes y un después -recordemos que se cumplieron 20 años de aquello- porque ahí la gente entendió que esto no había sido “un exceso” de los militares, sino una política de Estado, hecha por agentes del Estado y pagada por éste, donde el principal responsable era Pinochet, junto a la Dina, la CNI y todos los organismos represores de la dictadura.

Hay quienes afirman que fueron las grandes movilizaciones sociales las que provocaron, a la larga, la derrota de la dictadura. Otros, por el contrario, sostienen que sin los acuerdos políticos (“cupulares” los llaman), no habría sido posible que Pinochet aceptara un plebiscito con reglas claras y control cívico. ¿Cuál es su opinión?

Obviamente creo que son las dos cosas. Hubo muchísimas movilizaciones y por eso el 5 de octubre no le pertenece a nadie, sino que a ese pueblo que fue capaz de movilizarse, con manifestaciones cada vez más importantes, también los acuerdo políticos, claro, y la tremenda unidad que se fue generando, junto al pueblo que fue capaz de sacudirse el miedo y tomar la decisión e ir a inscribirse. Hay que decir que la determinación de los partidos políticos de oposición a la dictadura que participaron del acto electoral mismo, organizaron aquel certero cómputo paralelo, porque no había ninguna garantía que se respetaran los resultados, tal como estuvo a punto de suceder con Pinochet. Bueno, todo eso fue la conjunción de una movilización para ir a votar, de un gran acuerdo en el que los partidos trabajaron arduamente hacia un mismo objetivo: dar plena garantía que ese día se podría ejercer la participación de todos los ciudadanos que se habían inscrito, garantizar que pudieron votar, así como garantizar el conteo paralelo de los votos. Esto fue absolutamente decisivo porque sabemos lo que pasó, sabemos del intento de negar los resultados, los datos mínimos de Cardemil -historia muy conocida- hasta que el general Fernando Matthei, pese a ser miembro de la Junta de Gobierno, reconoció que había triunfado el NO. Con su actitud –y la de los demás miembros de la Junta- a Pinochet no le quedó más que aceptar la victoria de la opción NO lo que desató definitivamente la alegría desbordante de la gente.

Fue y ha sido una transición larga, con las complejidades que ello implica. Pero por otro lado, una tiene que decir que gracias a esa transición y a esa unidad tan amplia de la centro izquierda es que este país comenzó a caminar hacia la democracia. Con lentitud, es cierto, pero también hemos caminado hacia la búsqueda de verdad, justicia y reparación. Y eso es lo que ha permitido la estabilidad política que hemos logrado.

El resto son batallas que aún hay que seguir dando para dejar atrás las expresiones más extremas del modelo neoliberal y recuperar las políticas públicas con un rol más activo del Estado. Debemos avanzar hacia otro modelo de desarrollo, con una distribución más igualitaria, con equidad de género y respeto por el medio ambiente, entre otros grandes temas. Hoy tenemos muchos nuevos desafíos que están pendientes y en los cuales hay que seguir trabajando.

Si su padre, el Presidente Salvador Allende, hubiera podido participar del proceso de retorno a la democracia, ¿cuál habría sido su decisión política, cómo cree Ud. que él hubiese actuado ante el modelo neoliberal instalado por la derecha y la dictadura militar?

Lo primero que él habría hecho hubiera sido apoyar todo lo que fueron los diálogos y las conversaciones en busca del consenso para generar así la más amplia oposición, porque obviamente esa era su manera de mirar la política. Y él lo único que habría querido hubiera sido evitar más violencia de la que había habido durante los 17 años de dictadura.

Todo esto, obviamente, es especulativo. Porque si hay algo de lo que mi padre estaba seguro y que tenía claro, es que su rol y su papel era permanecer en La Moneda ese 11 de septiembre de 1973. Por lo tanto, él no habría hecho otra cosa sino lo que hizo. Pero políticamente hablando, él habría apoyado todo lo que hizo posible avanzar hacia una transición a la democracia y terminar con la dictadura militar. Todo lo que significaba también iniciar un proceso como el que efectivamente se vivió, expresado en un período de cuatro gobiernos de la Concertación -Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet- que llevaron a cabo políticas públicas exitosas, como la disminución de la pobreza y la generación de mejores condiciones de vida para toda la ciudadanía, en un país que prácticamente ostentaba un 38% de personas en situación de pobreza. Creo que esa era una de las primerísimas batallas que había que dar, y estoy segura que mi padre hubiera acompañado ese proceso. En resumen, Salvador Allende siempre habría estado disponible para el acuerdo más amplio que permitiera recuperar la democracia y transitar hacía un nueva realidad en Chile.

(Colaboración: Berni Cancino).

#YO TAMBIEN FUI ABUSADA

 

Afortunadamente, el título no corresponde a mi realidad. Lamentablemente, sí a la de muchas mujeres, famosas y anónimas, chilenas y extranjeras, como se ha ido revelando a borbotones en el último año. A partir del reportaje de la periodista Emily Steel del New York Times (que le valió el Pulitzer) sobre los acosos practicados por el hombre ancla de Fox News, Bill O’Reilly, un intocable hasta abril de 2017, el hashtag #MeToo se convirtió en una pancarta de denuncia y de lucha contra el abuso sexual en sus más diversas variantes.

Fue como que una compuerta estallara. Un dique largamente contenido dejó paso a las miles de denuncias que, mujeres manipuladas y chantajeadas sexualmente en diversos ámbitos de poder, comenzaron a vomitar.

El movimiento ha liberado a muchas de la carga de vejámenes mantenidos en secreto por años por una razón poderosa: la sobrevivencia laboral. Pero también ha dado pie a dos tipos de polémicas, al menos. Una, ¿por qué denuncias a veces tan tardías? Dos, ¿por qué hablar de solo víctimas cuando muchas mujeres, muchas veces usan el sexo como palanca de ascenso?

A lo primero, debo responder que ante el dolor, el maltrato, la tortura, el vejamen –es decir, todo lo que daña profundamente al ser humano- este se defiende. ¿Cómo? Guardándolo en algún cajón muy escondido de la psiquis. No es casual que personas que han sido torturadas, nunca más quieran hablar de esa experiencia. Ni tampoco lo es  que en niños abusados por padres o familiares, afloren esos brutales recuerdos ya de adultos a partir de terapias iniciadas por cualquier otra razón. O que hermanas que han sido abusadas cuando pequeñas, abran el secreto y den la voz de alarma cuando ven que el agresor comienza a repetir el abuso en hermanas menores.

A lo segundo, y es la polémica que más me violenta de aquellas que se han desatado en el marco del #MeToo, quiero señalar que una persona no es libre si tiene que elegir la estrategia de usar sus “encantos” –como se dice eufemísticamente- para lograr algo que otra logra en forma realmente libre.  Es como el racismo. Creo que hay una profunda equivocación cuando se dice que los negros (o los chinos o cualquier fenotipo que sirva para el ejemplo) son igualmente racistas que los blancos, o más incluso. Ello no es posible porque el racismo se ejerce desde el poder. No desde la subordinación o la real minusvalía en que la sociedad sitúa a veces a los supuestamente “inferiores”.

De modo que, cuando una mujer –lo elija o no- se subordina sexualmente a un hombre para conseguir su aprobación laboral o de cualquier tipo, está en una posición de minusvalía. No está relacionándose de igual a igual. De esa mujer es de la que hoy dicen “pero igual, a ella le gusta usar sus atributos para escalar”, “igual ella lo hace sin que nadie la obligue”, “igual es medio putilla”… Y, reitero, donde las opciones han venido marcadas a sangre y fuego por una cultura machista, no hay libertad.

Y es en ese campo donde las mujeres nos movemos. En una cancha donde el jefe puede arrinconarnos en su oficina (durante el primer semestre de 2018, las denuncias por acoso sexual en el trabajo crecieron en un 51% según la Dirección del Trabajo); donde el patrón puede pasearse mostrándonos sus genitales; donde el cura puede exigirnos, siendo  jovencitas y en la intimidad de la confesión, que le detallemos lo que hacemos con el pololo; donde los compañeros de colegio nos dividen en “fáciles” o “serias” en circunstancias que a ellos nadie osa categorizarlos o donde el valor de ser “frescos” es aplaudido; donde la infidelidad en los hombres es “choreza” y en las mujeres muchas veces amerita femicidios…

En esa cancha hemos nacido y hemos sido criadas las mujeres. Aun las mas “progres” o hijas de padres “modernos”. De modo que nunca nuestra vida se ha desarrollado en igualdad de condiciones. ¿Por qué iba a ser distinto cuando llegamos al mundo laboral? Allí la pelea –peor aún- aumenta porque implica la lucha por ganar un espacio, un sueldo similar, una jefatura huacha, un protagónico en la teleserie, la oportunidad de ser llamada a un casting, la posibilidad de pasar a la final en el certamen, el concurso o el reality

También la cancha ha sido distinta para aquellas que han soñado con la posibilidad de ser las elegidas y lograr que el macho opte por ellas, las amantes, en una carrera donde el mundo masculino hace competir a dos mujeres por su corazón (y no estamos siquiera entrando en el otro lejano universo, donde las mujeres llevan velo y son parte de un haren). Porque en la cancha de la infidelidad nunca he visto a una mujer echando a correr a su marido y a su amante por la meta de su amor. Es más probable que la mujer no tenga, por razones culturales, el “corazón partío” y le cueste mucho tener a un amante esperándola a que deje a su marido…

El #MeToo incendió la pradera –y seguirá haciéndolo- porque hay momentos en que la rabia, la sensación de injusticia y el desamparo son tan grandes (y devastadores en términos psicológicos) que ya no se pueden seguir viviendo en forma privada. Es el momento en que alguien dice “a mí también me pasó”, “yo también quiero contarlo” y la chispa enciende el fuego. Y ocurre porque el pasto estaba seco, porque nadie se había acordado que los prados femeninos también necesitaban agua…

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