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Manouchehri tras avance de Ley Miscelánea: “Los mismos que se coludieron contra los chilenos ahora le entregan US$ 4.000 millones al 1% más rico”

 

El diputado socialista advirtió los riesgos de la reforma para el país y denunció que la discusión se ha llevado de una manera “peligrosa” para la democracia.

El diputado Daniel Manouchehri (PS) cuestionó duramente la aprobación del proyecto de Ley Miscelánea del gobierno de José Antonio Kast en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados; iniciativa que desde la oposición han denominado como la “Ley de los Súper Ricos”, por considerar que entrega beneficios tributarios a los sectores de mayores ingresos sin garantías de inversión, empleo ni desarrollo para el país.

El parlamentario advirtió que el Ejecutivo ha ignorado la opinión de organismos como el Consejo Fiscal Autónomo y ha cerrado el debate en el Congreso para aprobar una ley que beneficia a los más ricos por 25 años. A su vez, remarcó que el avance de este proyecto representa una señal regresiva y un retroceso en justicia tributaria.

“Lo que nosotros hemos visto acá es grave. Se acaba de aprobar un regalo de más de 4.000 millones de dólares al año con un candado por 25 años, un precio que va a pagar el pueblo de Chile, la gente más pobre”, señaló el legislador por la Región de Coquimbo.

“Antes de la votación, el Consejo Fiscal Autónomo le advirtió al gobierno que su proyecto de ley traería déficit, más deuda y recortes en programas sociales. El gobierno lo sabía, y votó igual”, recalcó.

Asimismo, Manouchehri denunció la forma en que se dio la tramitación legislativa, afirmando que “no solo no escucharon, tampoco dieron espacio para debatir. No dejaron hablar a los parlamentarios”. En ese sentido, cuestionó: “¿A qué le teme el gobierno? ¿Le teme a que la ciudadanía sepa lo que está haciendo su ley?” 

“Estos son los mismos autores de las colusiones que golpearon a los chilenos, que hoy día se están coludiendo para sacarle la plata al fisco y entregársela al 1% más rico”, afirmó.

Finalmente, Manouchehri sostuvo que la oposición continuará evidenciando los efectos de la norma y que insistirá en una agenda económica alternativa basada en empleo digno, apoyo real a las pymes, alivio al bolsillo de las familias y crecimiento con justicia social. Se espera que la iniciativa del Ejecutivo sea votada por la Sala de la Cámara de Diputados la próxima semana.

Enfermedades respiratorias en mascotas aumentan hasta 30% en invierno: 64% de los casos son virales

 

El frío, la humedad y el encierro impulsan el alza de contagios en perros y gatos, con un aumento de hasta 30% en invierno. Estudios advierten que 64% de las mascotas con síntomas respiratorios presenta infecciones virales.

El invierno llegó y con él una amenaza que muchos dueños de mascotas aún subestiman. Perros y gatos están enfrentando un aumento significativo de enfermedades respiratorias, en un escenario que especialistas ya califican como crítico en los meses de frío.

La evidencia internacional es contundente. Estudios clínicos han detectado que hasta un 64% de los perros con síntomas respiratorios porta virus o bacterias, lo que confirma que la mayoría de estos cuadros no corresponde a simples resfríos, sino a infecciones activas . A esto se suma otro dato clave: en periodos de bajas temperaturas, los casos pueden aumentar hasta en un 30%, impulsados por el frío, la humedad y el encierro .

En Chile, el panorama no es distinto. Clínicas veterinarias reportan cada invierno un aumento sostenido de consultas por tos persistente, secreciones nasales, decaimiento y cuadros infecciosos, especialmente en cachorros, animales mayores y mascotas con defensas debilitadas.

Frente a este escenario, la prevención ha comenzado a tomar un rol protagónico, especialmente a través del fortalecimiento del sistema inmune. En ese contexto, soluciones nutricionales funcionales como Yow Up! L-Casei están ganando espacio dentro de las recomendaciones veterinarias para enfrentar el invierno.

Se trata de un yogur formulado para perros y gatos que incorpora probióticos activos como Lacticaseibacillus casei, capaces de actuar directamente en la microbiota intestinal, donde se concentra gran parte del sistema inmune. A esto se suma un aporte de vitaminas como E, D3 y B9, que contribuyen al funcionamiento del organismo en periodos de mayor estrés sanitario.

“Hoy sabemos que entre el 70% y el 80% del sistema inmune está en el intestino. Por eso, fortalecer la microbiota no es un detalle, es una estrategia clave para enfrentar enfermedades respiratorias”, explica Ana María Rosas, veterinaria y gerente comercial y de Animal Care.

La ejecutiva advierte que el problema es más profundo de lo que parece: “Estamos viendo un aumento claro de enfermedades respiratorias en invierno, pero lo más preocupante es que muchas veces se subestiman. No es solo frío, en la mayoría de los casos hay virus o bacterias involucradas”.

Rosas agrega que incluso hay cuadros que pasan desapercibidos: “Muchas mascotas cursan enfermedades sin que sus dueños lo noten. Cuando aparecen síntomas más evidentes, el problema ya está avanzado”.

El contexto invernal agrava el escenario. El encierro, la menor ventilación y la cercanía entre animales favorecen la propagación de agentes infecciosos, mientras que las bajas temperaturas afectan directamente los mecanismos de defensa.

“Hoy el enfoque cambió: pasamos de reaccionar a prevenir. La alimentación cumple un rol fundamental en ese cambio, porque permite fortalecer las defensas de manera constante”, señala Rosas.

En esa línea, la incorporación de probióticos en la dieta diaria se posiciona como una estrategia relevante. “Este tipo de soluciones no reemplaza otros cuidados, pero sí aporta una base importante para que las mascotas enfrenten mejor los virus y bacterias que circulan en invierno”, afirma.

El aumento de enfermedades respiratorias en mascotas no es un fenómeno nuevo, pero sí uno que se intensifica cada año. Y en un escenario donde la circulación de virus es alta, anticiparse puede marcar la diferencia.

 El llamado es directo: no ignorar síntomas como tos, secreciones o decaimiento, evitar la exposición al frío extremo y reforzar las defensas puede evitar que un cuadro leve termine en una enfermedad grave

¿Cómo saber si tu mascota está resfriada?

Detectar a tiempo un problema respiratorio en perros y gatos es clave para evitar complicaciones. Entre los síntomas más frecuentes están la tos persistente —muchas veces confundida con un “atoro”—, estornudos repetidos, secreción nasal u ocular y decaimiento general. También es común notar pérdida de apetito, fiebre o menor interés en jugar, especialmente en cachorros o animales mayores.

Otro signo de alerta importante es la dificultad para respirar, jadeo en reposo o respiración más rápida de lo normal. En algunos casos, las mascotas pueden emitir sonidos al respirar o mostrar cansancio extremo con poca actividad. Si estos síntomas se mantienen por más de un par de días o se intensifican, es fundamental consultar a un veterinario, ya que lo que parece un resfrío leve puede evolucionar rápidamente a una infección más grave.

Cuentos cargados de picardía, misterio y humor negro

 

Editorial Forja presenta «La Biblia de los dos pequeños traviesos y otros cuentos recopilados de pueblo en pueblo» de Matías Villa Prieto, una colección de relatos donde la tradición popular, la picardía campesina, el absurdo y lo macabro conviven en historias que parecen contadas al calor de una sobremesa, pero con el pulso narrativo de una imaginación desbordante.

Hay cuentos que parecen venir de ninguna parte y, al mismo tiempo, de todos los pueblos. Relatos que pudieron haber sido escuchados en una plaza, en una cantina, en una cocina familiar o en la memoria de alguien que jura que “esto pasó de verdad”. En esa frontera entre la oralidad, la leyenda y la ficción se instala «La Biblia de los dos pequeños traviesos y otros cuentos recopilados de pueblo en pueblo», el nuevo libro de Editorial Forja y primera colección de cuentos del escritor, dramaturgo y guionista Matías Villa Prieto.

Con una prosa ágil, irreverente y cargada de humor negro, Villa Prieto construye un universo narrativo donde curas olvidadizos, niños traviesos, huasos legendarios, madames imponentes, almas en pena, personajes excéntricos y pueblos cargados de superstición dan vida a historias tan chilenas como delirantes. El volumen reúne cuentos como “El padre Amador y la biblia de los dos pequeños traviesos”, “Leña verde”, “Madame Toyita y el libelo al hijo del patrón”, “El botón de hueso negro”, “La pequeña niña ángel” y “Uziel y Gabarán y la maldición de la gitana”.

El gran atractivo de «La Biblia de los dos pequeños traviesos» está en su tono: una mezcla entre relato popular, fábula torcida, comedia negra y crónica oral. Sus cuentos avanzan con ritmo de narrador de pueblo, con personajes que parecen exagerados hasta que uno reconoce en ellos algo profundamente familiar: la picardía, el chisme, la fe, la culpa, el miedo y esa forma tan chilena de convertir la tragedia en historia para contar.

En el relato que da título al libro, dos hermanos deciden hacer una última travesura antes de partir a estudiar a la capital: intervenir la Biblia del querido padre Amador con pasajes inspirados en historias de terror radial. Lo que comienza como una broma infantil se transforma en una historia oscura, absurda y memorable, que marca desde el inicio el tono del volumen: aquí la risa y el espanto caminan juntos.

La biblia de los dos pequeños traviesos y otros cuentos recopilados de pueblo en pueblo es, además, una apuesta por recuperar el placer del cuento como experiencia oral: relatos con personajes reconocibles, frases sabrosas, giros inesperados y finales que quedan resonando. Villa Prieto no escribe desde la solemnidad, sino desde el goce narrativo; desde ese impulso antiguo de contar algo extraño, divertido o terrible para que nadie se levante de la mesa antes del final.

Sobre el autor

Matías Villa Prieto, nacido en 1991, es escritor, dramaturgo y guionista. Como cuentista ha publicado en diversas revistas literarias y su relato “El traquetear de los 120 huesos de Ruperto Pedro” obtuvo el primer lugar en la categoría cuento del I Concurso Literario de la revista Sismo Trapisonda. Con La biblia de los dos pequeños traviesos consolida una voz narrativa marcada por el humor, la oralidad, el absurdo y una mirada singular sobre los imaginarios populares.

El libro ya está disponible en www.editorialforja.cl y en las principales librerías y plataformas del país.

Dos meses de impericia política y daños al por mayor: balance del gobierno de ultraderecha del Presidente Kast

Trinidad Steinert, ministra de Seguridad, junto a José Antonio Kast. (Foto: Gentileza de The Clinic).

 

Impaciente por lograr la aprobación en general de la ley Quiroz y poder mostrar esa “victoria” durante la cuenta pública a la nación que debe dar el Presidente Kast en junio próximo, el gobierno nuevamente comete errores de tal magnitud que deja al desnudo su impericia política. No otra cosa es la nueva reflexión del Mandatario respecto al recorte de gasto solicitado por el ministro de Hacienda nada menos que a la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas: JUNAEB, entre otros organismos e instituciones.

Fue durante una reunión con directores de diversos colegios en La Moneda, donde se refirió a los recortes de dinero que está haciendo su administración. Instó a los presentes a cuidar el presupuesto y los llamó a “asistir a los casinos” y revisar si se están entregando bien los alimentos de la Junaeb, dando un particular punto de vista. “Puede ser que algún niño lleve un sándwich y decida no almorzar”. Esa sería una de las razones para el recorte.

Es que, con el ambicioso plan económico del ministro de Hacienda, con el que el Presidente busca cambiar prácticamente todo lo realizado hasta hoy, se está poniendo en peligro real avances sociales aplaudidos en el mundo. Las luces rojas se encendieron de inmediato y no sólo en la oposición a este gobierno. Profesores, académicos, médicos, científicos y padres han levantado voces de alarma frente a la posibilidad – por ejemplo- de recortar, eliminar o “poner en pausa” como se dice ahora, programas como el de la Junaeb, que ha sido crucial en la erradicación de una enfermedad que aún está presente en muchos países del mundo: la desnutrición. 

Cierto es que la gestión de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) ha sido objeto de críticas, fundamentalmente porque maneja una enorme cantidad de dinero. Pero, en la balanza los beneficios son evidentes. Ellos han implementado un programa de alimentación escolar que ha sido fundamental para los niños, especialmente los más vulnerables. Este programa, que ofrece desayunos, almuerzos, onces, colaciones y cenas, ha sido crucial para asegurar que los estudiantes reciban los nutrientes necesarios para su desarrollo y aprendizaje diario. Junaeb ha proporcionado una canasta de alimentos libres de gluten para estudiantes con enfermedad celíaca y ha publicado anualmente los menús diarios para que los padres y apoderados estén informados sobre las opciones alimentarias disponibles. Además, Junaeb ha lanzado una aplicación para monitorear la alimentación escolar, permitiendo a las familias ver en tiempo real lo que se está sirviendo en los comedores y comentar sobre el servicio, lo que ha contribuido a una alimentación escolar más transparente y participativa.

Autoridades, expertos en educación y alcaldes han insistido en que para muchos niños el desayuno y almuerzo escolar son la comida más importante del día y eliminar o reducir programas tendría efectos directos en la asistencia escolar, el rendimiento académico, la nutrición infantil y la deserción escolar.

La defensa que se ha realizado ante críticas por “gasto excesivo” de la Junaeb, es que gran parte del presupuesto va directamente a alimentación y becas, no a sueldos administrativos y que reducir recursos podría afectar a estudiantes vulnerables más que a “operadores políticos”.

Cuando surgieron denuncias por raciones defectuosas, atrasos, contratos cuestionados o problemas con proveedores, la institución respondió que muchas irregularidades fueron detectadas precisamente gracias a fiscalizaciones internas y de Contraloría; que se aplicaron multas a empresas y que se reforzaron mecanismos de supervisión.

Y lo que más acentúan es que los errores -que los hay- no invalidan el programa completo. Muchos alcaldes, directores y profesores defendieron públicamente a la JUNAEB en la polémica por eventuales recortes en 2026 y su argumento central dejó mudos a muchos en el gobierno: “Sin JUNAEB, miles de niños simplemente tendrían hambre en el colegio”.

La Ley Quiroz

La llamada “Ley de Reconstrucción Nacional” o “megarreforma” fue presentada como el corazón económico del gobierno, pero rápidamente recibió una crítica muy dura del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), a la que se sumaron por sus propios carriles, el Fondo Monetario Internacional u organismos respetados por gente como el Mandatario y el propio ministro: el influyente banco JPMorgan.

JP Morgan, en su análisis del megaproyecto, destacó la ambición del gobierno en cambiar la política económica del país, pero advirtió sobre los riesgos fiscales y la dependencia del crecimiento económico para compensar los recortes tributarios. El banco consideró que la reforma representa un esfuerzo ambicioso, pero que su éxito dependerá de variables difíciles de controlar, como la inversión y la productividad. 

Diversos expertos y economistas coinciden no sólo en lo que el FMI y el banco advirtieron, sino también en lo que señaló el Consejo, un organismo técnico e independiente creado en Chile para vigilar las cuentas fiscales del Estado y advertir riesgos para las finanzas públicas.

El CFA fue creado formalmente en 2019 durante el gobierno de Sebastián Piñera, aunque antes existía como consejo asesor. Está formado por economistas y expertos en finanzas públicas nombrados por el Presidente y ratificados por el Senado. Deben tener trayectoria técnica y actuar de manera independiente del gobierno de turno. En palabras simples: es una especie de “árbitro” o “vigilante” del manejo del dinero del estado.

Su función principal es revisar si el gobierno de turno está gastando más de lo que puede; está aumentando demasiado la deuda; está calculando bien los ingresos; o está poniendo en riesgo la estabilidad económica futura.

Este Consejo no gobierna ni toma decisiones políticas, pero sí emite informes y advertencias que tienen mucho peso técnico y político. Por ejemplo, si un gobierno promete, como el de ahora, bajar impuestos, aumentar bonos, construir obras, o reducir deuda al mismo tiempo, el Consejo puede decir “las cuentas no cuadran” y eso puede generar un enorme impacto político. Así ocurrió esta vez, pero el gobierno y la derecha hicieron oídos sordos.

¿Qué advirtió el Consejo y no fue escuchado, hasta hoy? Advirtió riegos por la rebaja de impuestos a grandes empresas; la incertidumbre sobre cómo financiar recortes tributarios; y las proyecciones de ahorro fiscal. Es decir, está diciendo: “el gobierno promete ahorrar mucho dinero y bajar impuestos, pero no queda claro de dónde saldrán todos esos recursos”.

Y cuando el CFA emite advertencias fuertes, puede afectar la confianza inversionista; subir la presión política; aumentar dudas sobre la economía; e incluso influir en el dólar, el riesgo país o las tasas de interés. Por eso, aunque no gobierna, el consejo fiscal autónomo puede transformarse en un actor muy incómodo para cualquier administración.

Dos meses 

Recién el gobierno acaba de cumplir dos meses de gobierno. Dos meses que a muchos les ha parecido dos años o más.  Un pequeñísimo tiempo en que el Presidente y su gobierno han enfrentado una acumulación de episodios políticos, económicos y comunicacionales lamentables, porque han instalado la idea de improvisación, descoordinación interna y dificultades para gobernar con estabilidad. 

No es casualidad entonces que Kast se haya reunido con su gente en Cerro Castillo, para ordenar las filas luego de episodios complejos como, por ejemplo, el “bencinazo”. Otro de los mayores costos políticos ha sido el debate sobre los recortes presupuestarios. Se conocieron propuestas de reducción de recursos en programas sociales, transporte, ex Sename, CAE y hasta menciones a la PGU.

El gobierno intentó aclarar que eran “proyecciones” y no recortes inmediatos, pero el daño comunicacional ya estaba hecho. La imagen de improvisación del gobierno quedó marcada al ser testigo el país de ministros contradiciéndose, subsecretarios corrigiendo versiones, Hacienda realizando sus propias aclaraciones y, por sobre todo, el temor ciudadano instalándose al comprobar lentamente que aquello que se decía respecto a un proyecto que beneficiaba fundamentalmente a los más ricos del país, era cierto.

Una y otra vez el Mandatario ha tenido que salir a explicar los pasos que está dando su principal ministro. “Dijimos que no íbamos a cortar derechos a las personas y no lo vamos a hacer, pero sí tenemos que ordenar la casa. Eso es lo que está haciendo el ministro Jorge Quiroz”. Así intentó cerrar la controversia que han generado los oficios de la Dipres, que sugieren realizar recortes del 15% del presupuesto de 2027 en distintos programas gubernamentales.

Tal vez el más rudo en sus críticas al gobierno fue el otrora ministro de Piñera y que hoy aspira a dirigir la UDI, Pablo Longueira. Refiriéndose a la ley Quiroz, dijo: “si no se saca este plan se acabó el Gobierno, así de simple. Hay que sacar el plan (…) Si no sale este plan, obviamente que se acabó el gobierno. Es exactamente lo mismo que pasó con Gabriel Boric”.

Longueira fue más allá y planteó que en el Ejecutivo “hay falta de experiencia, falta de calle. La derecha chilena no tiene un vínculo social con el Chile real hoy día “. Y apuntó contra las medidas tomadas por José Antonio Kast, asegurando que “yo no habría aceptado jamás, si yo presido la UDI, que se les traspase el costo de los combustibles a los chilenos como se hizo”. Y criticó duramente el rol que está jugando el segundo piso de Kast.

Para quien también fue candidato presidencial, el gobierno “está mal diseñado desde el origen (…) No puedes poner en el Segundo Piso a gente con responsabilidades ejecutivas. El Segundo Piso es una instancia que asesora al presidente, cuando yo fui ministro el presidente tenía en el Segundo Piso un equipo de jóvenes que veía economía. Cada vez que iba a las bilaterales como ministro, llevaba a mis equipos y el presidente Piñera tenía seis jóvenes al frente que sabían tanto o más que nosotros. Nunca un ministro se reportaba al Segundo Piso”.

Pablo Longueira centró sus cuestionamientos a la labor del Ministerio de Seguridad Pública y de Trinidad Steinert: “El nivel de improvisación a mí me sorprende porque cuando leí que le ofrecieron a Rodolfo Carter que no asumiera de senador para ser el ministro de Seguridad, yo dije bueno, aquí no hay nada. Cuando el director de la PDI echó a Consuelo Peña, yo la cambio en ese acto a la ministra (Steinert)”.

Respecto a si el mal rumbo que ha tomado el Gobierno de José Antonio Kast puede ser enmendado con un cambio de Gabinete, Longueira fue tajante: “Yo creo que no…”.

Informe del ODC: Violencia contra la prensa en Chile aumentó casi un 70% en 4 años

Imagen: Matheus Bertelli (Pexels)

 

El Observatorio del Derecho a la Comunicación (ODC) presentó los resultados de su sistema de monitoreo de agresiones a la prensa correspondientes al periodo 2022 – 2025, identificando un aumento en el número de incidentes y una diversificación en las formas de violencia contra periodistas y medios de comunicación en Chile.

El informe documentó 424 vulneraciones contra el ejercicio del periodismo y 485 víctimas o entidades afectadas, equivalente a una afectación cada tres días. Desde el año 2022, los incidentes registrados aumentaron un 69,4%, pasando de 85 casos en 2022 a 144 en 2025.

El ODC señala que, si bien las agresiones físicas continúan siendo la categoría más numerosa del periodo con 119 registros en estos 4 años, el monitoreo detectó un desplazamiento progresivo hacia formas de hostigamiento en el entorno digital. Esta tendencia se acentuó durante 2025: mientras las agresiones físicas descendieron de 40 casos en 2024 a 17 en 2025, los discursos estigmatizantes que buscan desacreditar a periodistas alcanzaron 46 registros y las agresiones verbales llegaron a 45 casos, escalando a máximos históricos.

La organización advierte también un aumento de formas de acoso que requieren mayor preparación, coordinación y capacidad técnica para ser ejecutadas. Entre ellas, el hostigamiento judicial acumuló 45 casos durante el periodo, mientras que los incidentes de violencia facilitada por el uso de tecnología digital aumentaron de 5 registros en 2022 a 17 en 2025.

Crecen ataques en plataformas digitales

Dentro de este escenario, ODC identificó un crecimiento alarmante de ataques en plataformas digitales. Los usuarios de redes sociales y entornos digitales, que en su mayoría actúan desde el anonimato, concentraron 113 agresiones, convirtiéndose en el principal tipo de agresor no estatal detectado durante 2025.

Periodistas y profesionales de televisión y la prensa digital fueron los sectores más expuestos. El monitoreo también detectó que las agresiones contra mujeres periodistas presentan mayores niveles de reiteración y hostilidad digital.

El informe sostiene que estas tendencias evidencian cambios en las formas de amedrentamiento contra la prensa, donde la violencia se expresa tanto en ataques físicos en espacios públicos como en campañas de descrédito, hostigamiento sistemático y agresiones digitales orientadas a erosionar la credibilidad de periodistas y medios.

En este contexto, el presidente del ODC, Javier García, señaló que “durante los últimos años hemos observado que las agresiones contra la prensa se han sofisticado. Ya no se trata únicamente de impedir físicamente una cobertura, también se desarrollan dinámicas de hostigamiento y descrédito sostenidas en el tiempo que buscan desgastar e intimidar a periodistas para promover la autocensura, siendo los medios locales e independientes los más vulnerables a estas prácticas”.

Además, enfatizó que “estas cifras no solo nos alarman, sino que también nos alientan a continuar perfeccionando nuestro trabajo, porque el monitoreo es clave para visibilizar las vulneraciones y llenan un vacío estructural que tenemos en el país, ya que, sin datos, no es posible trabajar en políticas públicas eficaces ni en protección real a la prensa». 

El sistema de monitoreo ODC busca documentar y visibilizar estas vulneraciones con el objetivo de contribuir a la discusión pública sobre la seguridad de periodistas y las condiciones necesarias para el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a la comunicación en Chile.

Recortes en Atención Primaria, hospitales y Fonasa: senadores de oposición de la Comisión de Salud en alerta por “desangramiento de la salud pública” en 413 mil millones de pesos al Minsal

 

Los integrantes de la Comisión de Salud citarán a la ministra May Chomalí para que explique el alcance del Decreto N°333 de Hacienda, que reduce recursos a Fonasa, hospitales GRD y atención primaria. Además, acusaron que el Gobierno “les mintió en la cara” y advirtieron que “los chilenos no pueden pagar con su salud las rebajas tributarias para los superricos”._

Los senadores de oposición de la Comisión de Salud, Juan Luis Castro (PS), Karol Cariola (PC) y Ximena Órdenes (IND), expresaron su indignación tras conocerse el Decreto N°333 de Hacienda, que recorta más de $413 mil millones al Ministerio de Salud y que, a su juicio, abre un “desangramiento de la salud pública”. Los parlamentarios advirtieron que el ajuste golpea a Fonasa, hospitales GRD, atención primaria y más de 80 recintos del país, contradice la información entregada previamente por el Ejecutivo y pone en riesgo la atención de millones de personas que dependen del sistema público. 

Los parlamentarios cuestionaron que el detalle del ajuste se conociera a través de la prensa, pese a que la Comisión había solicitado información al Gobierno sobre el alcance real de los recortes. En ese contexto, anunciaron que citarán a la ministra de Salud, May Chomalí, para que concurra este lunes a entregar explicaciones, junto a gremios y directores de los hospitales más afectados.

El senador Juan Luis Castro, presidente de la Comisión de Salud, aseguró que “el ministro de Hacienda, que firmó este decreto, está desangrando al sistema de salud chileno a partir de un recorte impropio en el área más sensible de la vida de las personas, como es la salud”.

En la misma línea, la senadora Karol Cariola advirtió que el Ejecutivo entregó información incompleta a la Comisión. “Se nos mintió en la cara. Se nos entregaron datos de un recorte que supuestamente no iba a afectar la atención de las personas. Sin embargo, el decreto que ha tomado razón por parte de la Contraloría dice todo lo contrario. Se están bajando más de $400 mil millones en salud pública de nuestro país”, señaló.

La parlamentaria por la región de Valparaíso apuntó además al contraste con la reforma tributaria impulsada por el Gobierno. “Esto equivale a los mismos $400 mil millones que les están rebajando en IVA a las inmobiliarias con el megaproyecto de reforma tributaria que está tramitándose en la Cámara. Yo le quiero decir al Gobierno que no puede ser que las chilenas y chilenos paguen con su salud las rebajas tributarias para los superricos en nuestro país”, afirmó.

Castro sostuvo que la situación constituye “no una alerta sanitaria, sino una alarma real”, y cuestionó que el Gobierno haya presentado la medida como un ajuste administrativo “que nada tenía que ver con la gente”, cuando, a su juicio, “aquí a la gente se la está dañando, a portas del mes más difícil del año, junio, y todo el invierno”.

Por su parte, la senadora Ximena Órdenes expresó su “indignación respecto al conocimiento del detalle del recorte presupuestario en salud” y advirtió que la situación requiere “una rectificación inmediata”, especialmente considerando que “más usuarios requieren más recursos” tras el aumento de personas afiliadas a Fonasa.

Asimismo, Cariola alertó que la región de Valparaíso es la tercera más afectada del país por los recortes hospitalarios, con una rebaja superior a los $8 mil millones. “Estamos hablando de hospitales que están en crisis: el Hospital Gustavo Fricke, el Hospital de Quilpué, el Hospital de San Antonio, que ya está en crisis por la renuncia de los médicos a raíz de decisiones políticas. ¿Qué le decimos a los pacientes de esta región? Esto es inaceptable e indignante”, agregó.

Finalmente, los senadores de oposición anunciaron que insistirán en la revisión del decreto y en la entrega de información detallada por parte del Ejecutivo, advirtiendo que la medida golpea directamente a pacientes, funcionarios y hospitales que ya enfrentan altos niveles de endeudamiento y presión asistencial. “Esto es una catástrofe sanitaria. Es una situación inaceptable y absolutamente inusual. Todos los años se tiene que hacer una suplementación presupuestaria a los hospitales, pero hoy lo que vemos es todo lo contrario: un desangramiento del sistema de salud público”, cerró Cariola.

El paradigma iliberal en Chile: la ingeniería política del modelo Kast para quedarse

Foto: Hungary Today

 

Hay transformaciones políticas que no llegan con estrépito, sino con lenguaje técnico. No se anuncian como ruptura democrática ni como demolición institucional. Se presentan como eficiencia, modernización, reducción de gastos, certeza jurídica, orden público, recuperación de la autoridad y defensa de la nación. Parecen medidas administrativas dispersas, decisiones presupuestarias razonables o ajustes necesarios frente a una crisis fiscal. Sin embargo, vistas en conjunto, pueden revelar algo más profundo: una reconfiguración silenciosa del Estado y de la democracia.

A esa operación podríamos llamarla ingeniería del vacío.

La hipótesis es la siguiente: el iliberalismo contemporáneo no siempre busca destruir el Estado. Tampoco necesita cancelar elecciones o cerrar parlamentos. Su método es más sofisticado. Consiste en vaciar progresivamente al Estado de sus funciones sociales, deliberativas y republicanas, mientras fortalece sus dimensiones securitarias, culturales, comunicacionales y gerenciales. Allí donde el Estado social se retira, no queda simplemente menos Estado. Queda un espacio disponible para que otras estructuras —fundaciones, think tanks, redes digitales, medios, iglesias políticas, universidades privadas, influencers, plataformas de formación ideológica— ocupen la producción de sentido colectivo.

El Estado deja de ser garante de derechos y empieza a parecer una administración de riesgos. La ciudadanía deja de ser una comunidad política y comienza a ser tratada como clientela, amenaza, audiencia o base electoral emocionalmente movilizable. La democracia no desaparece formalmente, pero pierde densidad. Sigue habiendo elecciones, Congreso, ministros, tribunales y campañas. Lo que cambia es el lugar donde se produce realmente el poder: ya no solo en las instituciones visibles, sino en las infraestructuras culturales, comunicacionales y financieras que moldean la percepción social.

El caso de Hungría bajo Viktor Orbán permite observar este fenómeno con especial claridad. Orbán no construyó simplemente un gobierno conservador. Construyó un modelo de reorganización del poder. Su llamado “Estado iliberal” no consistió en eliminar la política, sino en rediseñar los canales por donde circula. En Hungría, parte importante de la disputa democrática se desplazó desde los partidos y el parlamento hacia fundaciones, universidades, centros de formación, medios de comunicación, redes culturales y espacios de producción ideológica alineados con el proyecto oficial.

Uno de los elementos más significativos del modelo húngaro ha sido la transferencia de activos, funciones y recursos públicos hacia fundaciones privadas de “interés público”, muchas de ellas controladas por personas cercanas al partido gobernante. El punto central no es solo jurídico ni contable. Es político. El Estado no desaparece: se reconfigura. No se reduce de manera neutral: se desplaza. No abandona el campo cultural: lo organiza desde estructuras menos sometidas al control democrático directo.

Así, universidades, centros de pensamiento y espacios de formación política pueden convertirse en piezas estratégicas de una nueva arquitectura de poder. No se trata solamente de formar profesionales, sino de formar cuadros, relatos, diagnósticos, enemigos simbólicos y visiones de mundo. La educación superior, la cultura y la comunicación dejan de ser zonas relativamente autónomas de la sociedad civil y comienzan a funcionar como extensiones de una estrategia política de largo plazo.

Ese es el aprendizaje más importante del caso húngaro: el iliberalismo no gobierna solo desde el Ejecutivo. Gobierna desde una red. Y esa red puede ser más duradera que un período presidencial.

La infraestructura del poder iliberal no se limita a leyes o decretos. Necesita formación intelectual, financiamiento estable, medios propios, plataformas digitales, congresos internacionales, producción audiovisual, redes de influencers, think tanks, fundaciones, encuestas, segmentación emocional y circulación permanente de ideas simples, repetibles y emocionalmente eficaces. El poder contemporáneo no opera solo por coerción. Opera por saturación.

Aquí aparece una diferencia decisiva con la política clásica. Durante buena parte del siglo XX, los partidos intentaban organizar programas, sindicatos, militancias, territorios y cuadros. Hoy, muchas derechas iliberales organizan ecosistemas. No se limitan a competir en elecciones: producen sentido común. No solo presentan candidatos: construyen atmósferas emocionales. No solo elaboran propuestas: instalan sospechas. No solo buscan votos: buscan modificar la manera en que una sociedad interpreta conceptos como libertad, derechos, Estado, nación, familia, seguridad o democracia.

Por eso las redes sociales son tan importantes. No son un simple instrumento de propaganda. Son la nueva infraestructura de la percepción política. Los algoritmos premian el conflicto, la indignación, el miedo, la burla, la simplificación y la identidad tribal. La deliberación compleja queda en desventaja frente al video corto, la consigna, el meme o la denuncia viral. En esa arquitectura comunicacional, las derechas iliberales poseen una ventaja: sus mensajes suelen condensar problemas complejos en fórmulas emocionalmente intensas. “Orden”, “frontera”, “familia”, “libertad”, “anti-globalismo”, “anti-élite”, “seguridad”, “sentido común”. Son conceptos simples, potentes y fácilmente viralizables.

La izquierda y el progresismo, en cambio, suelen responder con explicaciones largas: desigualdad estructural, derechos sociales, institucionalidad, gradualidad, redistribución, enfoque de género, participación, sostenibilidad, justicia territorial. Son ideas necesarias, pero menos eficientes en el ecosistema de la aceleración digital. Esa asimetría no es menor. En sociedades cansadas, endeudadas, inseguras y saturadas de información, la política que ofrece marcos simples tiene una ventaja competitiva.

Aquí entra la batalla cultural. El iliberalismo comprendió que el debilitamiento del Estado social no puede sostenerse solo con planillas fiscales. Si se recortan prestaciones, si se reducen capacidades públicas, si se cuestiona la inversión social, si se debilita la educación pública o si se reduce la protección social, debe ofrecerse algo a cambio. Ese algo no siempre es bienestar material. Muchas veces es pertenencia moral.

Cuando el Estado social retrocede, la batalla cultural aparece como sustituto simbólico. Si ya no puedo prometer movilidad social, prometo orden. Si no puedo garantizar seguridad económica, prometo identidad. Si no puedo asegurar derechos universales, prometo defender a “los nuestros” frente a una amenaza. Si no puedo resolver la incertidumbre material, ofrezco un enemigo: el globalismo, el feminismo, el ambientalismo, el indigenismo, la burocracia, las élites, los jueces, los migrantes, las universidades, los organismos internacionales o el progresismo.

El ciudadano deja entonces de ser interpelado como sujeto de derechos y empieza a ser convocado como miembro de una comunidad moral amenazada. La pregunta ya no es “qué derechos debemos garantizar”, sino “quién está destruyendo nuestra forma de vida”. Ese desplazamiento es profundamente político. Cambia el eje de la democracia: desde la redistribución hacia la identidad; desde el conflicto social hacia el conflicto cultural; desde el Estado social hacia el Estado de orden; desde la ciudadanía hacia la pertenencia.

Por eso el modelo iliberal no debe entenderse como una simple derecha económica. Es una combinación de neoliberalismo selectivo, conservadurismo moral, nacionalismo cultural, securitización de la vida cotidiana y administración algorítmica de la opinión pública. Puede hablar de libertad económica mientras concentra poder político. Puede criticar al Estado social mientras fortalece el Estado policial. Puede denunciar a las élites mientras construye nuevas élites privadas de influencia. Puede defender la nación mientras se articula en redes transnacionales conservadoras.

Chile no es Hungría. Esa advertencia es fundamental. No existen copias mecánicas en política. Chile tiene una historia institucional distinta, una sociedad civil distinta, una memoria democrática marcada por la dictadura, una estructura de partidos más fragmentada, una prensa plural y contrapesos institucionales que aún operan. Pero precisamente por eso la pregunta no debe ser si Chile va a repetir literalmente el modelo húngaro. La pregunta correcta es otra: qué condiciones chilenas podrían facilitar la recepción de ciertos marcos iliberales.

Y esas condiciones existen.

Chile llega a este ciclo con una sociedad emocionalmente agotada. El estallido social dejó una demanda de dignidad, pero también una sensación de fractura. La pandemia profundizó el miedo y la incertidumbre. La inflación golpeó los hogares. La inseguridad se convirtió en preocupación cotidiana. La crisis habitacional tensionó a las familias. El endeudamiento siguió siendo una forma silenciosa de disciplinamiento social. La confianza en partidos, Congreso, gobiernos y élites se mantuvo baja. Muchos ciudadanos sienten que el sistema no los protege, que los discursos progresistas no resuelven su vida concreta y que las instituciones avanzan más lento que sus urgencias.

En ese clima, los discursos de orden adquieren fuerza. No porque la sociedad se haya vuelto automáticamente autoritaria, sino porque la inseguridad material y emocional vuelve más atractivas las respuestas simples. Cuando la vida cotidiana se vuelve incierta, la promesa de autoridad puede parecer más convincente que la promesa de deliberación. Cuando la política aparece como disputa interminable, la gestión vertical puede parecer eficacia. Cuando los derechos se perciben como lenguaje de élites, la pertenencia moral puede parecer más cercana que la ciudadanía universal.

Ahí se abre el espacio para liderazgos como el de José Antonio Kast y para redes conservadoras internacionales como la Political Network for Values. Su participación en este tipo de plataformas debe ser entendida con rigor: no constituye por sí misma una prueba de ilegalidad ni de subordinación externa. Pero sí es un antecedente político relevante. Muestra que la derecha 

chilena no opera aislada, sino dentro de circuitos internacionales donde circulan diagnósticos, conceptos, estrategias comunicacionales y marcos de batalla cultural.

El riesgo no está en que existan redes conservadoras internacionales. En democracia, todas las familias ideológicas pueden articularse globalmente. El problema aparece cuando esas redes buscan ocupar el vacío dejado por un Estado social debilitado, produciendo sentido cultural desde espacios menos transparentes, menos deliberativos y menos sometidos al control ciudadano. Entonces la disputa ya no es solo electoral. Es institucional, cultural y epistémica: quién define la realidad, quién forma cuadros, quién financia ideas, quién instala los marcos desde los cuales una sociedad interpreta su malestar.

La discusión fiscal chilena actual debe leerse dentro de ese cuadro. El ajuste del gasto, la crítica al Estado, la promesa de rebajas tributarias, la apelación a la eficiencia, la denuncia de una supuesta caja vacía y la insistencia en la seguridad no son solo medidas administrativas. Pueden formar parte de una racionalidad más amplia: debilitar el Estado social, fortalecer el Estado gerencial y securitario, y presentar la reducción de derechos o capacidades públicas como necesidad técnica inevitable.

El lenguaje es crucial. No se dice “vamos a desmantelar el Estado social”. Se dice “vamos a ordenar la casa”. No se dice “vamos a reducir ciudadanía”. Se dice “vamos a eliminar grasa”. No se dice “vamos a subordinar el conocimiento público a la rentabilidad inmediata”. Se pregunta cuántos empleos produce un libro o una investigación. No se dice “vamos a cambiar el régimen democrático”. Se habla de eficiencia, seguridad, crecimiento y sentido común.

La ingeniería del vacío opera precisamente así: transforma decisiones ideológicas en aparentes obviedades administrativas.

Por eso el progresismo debe actuar con inteligencia. No basta con denunciar el autoritarismo o advertir sobre Orbán. Hay que comprender por qué esos discursos conectan. Hay que asumir que la inseguridad es real, que la frustración con el Estado es real, que la burocracia existe, que muchos programas públicos deben evaluarse mejor, que hay abusos, ineficiencias y desconexiones entre discurso progresista y vida cotidiana. Defender el Estado social no puede significar defender todo lo existente. Debe significar reconstruir lo público con eficacia, legitimidad, justicia y cercanía.

La respuesta progresista no puede ser nostalgia institucional ni superioridad moral. Debe ser una propuesta de densidad democrática. Eso implica recuperar el sentido del Estado como garante de derechos, pero también como institución capaz de dar seguridad, resolver problemas, simplificar trámites, cuidar recursos públicos, fiscalizar abusos y producir confianza. Una izquierda que no pueda hablar de orden democrático, eficiencia pública y seguridad cotidiana deja abierto el campo para que la derecha iliberal monopolice esos conceptos.

El peligro mayor no es solo que Chile tenga un gobierno conservador o que la derecha gane elecciones. Eso es parte de la democracia. El riesgo más profundo es que, bajo el lenguaje de la eficiencia y el orden, se vaya vaciando la democracia desde dentro: menos Estado social, más control; menos deliberación, más gerencia; menos derechos, más pertenencia moral; menos ciudadanía, más audiencia digital; menos soberanía pública, más redes privadas de influencia.

Hungría ofrece una advertencia incómoda. La democracia no necesita derrumbarse abruptamente para perder sustancia. Puede seguir funcionando en apariencia mientras se reorganizan los medios, la educación, las fundaciones, la cultura, el financiamiento, las universidades y los espacios de formación política. Puede conservar elecciones, pero alterar las condiciones profundas de la competencia democrática. Puede mantener instituciones, pero vaciarlas de pluralismo real. Puede hablar de soberanía nacional mientras entrega la producción de sentido a redes ideológicas transnacionales.

Chile todavía está lejos de ese escenario consolidado. Pero las señales deben observarse con atención. La precariedad social, el agotamiento emocional, la fragmentación política, la desconfianza institucional, las redes digitales y el discurso del orden pueden convertirse en terreno fértil para una transformación silenciosa. No porque el país esté condenado, sino porque toda democracia debilitada puede ser reconfigurada desde sus vacíos.

La conclusión, entonces, es clara: el debate chileno no debe reducirse a más o menos Estado, más o menos gasto, más o menos seguridad. La pregunta decisiva es qué tipo de Estado y qué tipo de democracia queremos construir. Un Estado social moderno, eficiente, republicano y democrático, capaz de proteger derechos y producir cohesión; o un Estado gerencial y securitario, que se retira de la protección social mientras entrega identidad, vigilancia y administración del miedo.

La democracia no se defiende solo votando. Se defiende sosteniendo las instituciones que producen ciudadanía: educación pública, pensamiento crítico, medios plurales, cultura democrática, sindicatos, organizaciones sociales, universidades autónomas, investigación, participación y derechos sociales. Cuando esas instituciones se debilitan, el vacío no queda vacío. Alguien lo ocupa.

Y esa es la advertencia central de la ingeniería del vacío: cuando el Estado deja de construir ciudadanía, otros poderes comienzan a construir obediencia.

Pescadores artesanales lanzan campaña nacional para combatir contaminación por plástico en el mar chileno

 

Con motivo del mes del Mar, y en coordinación con Caletas de Pescadores y trabajadores afines, lanzan campaña para combatir el ingreso y acumulación de plástico en el mar chileno. Según estudios científicos, esta contaminación se degrada y circula con el ciclo del agua, contaminando tierras agrícolas y muchos de los alimentos que estamos consumiendo.

La Corporación de Desarrollo y Fomento de Orilleros, Pescadores Artesanales y Algueras de Chile (CORPACH) lanzó la campaña “Pescando Plástico: Redes por un mar limpio”, iniciativa que busca recaudar fondos para ejecutar un plan piloto de limpieza y educación ambiental en cuatro regiones del país: Antofagasta, Biobío, Los Lagos y Aysén. 

La iniciativa surge en medio de la creciente preocupación mundial por la contaminación marina por plásticos y microplásticos, elementos que ya han sido detectados en peces, mariscos, sal e incluso en frutas y verduras, debido a la dispersión de estas partículas a través del aire y las lluvias. 

Según cifras citadas en la campaña, más de 11 millones de toneladas de plástico ingresan al océano cada año a nivel global, afectando ecosistemas marinos, comunidades costeras y actividades económicas vinculadas al mar. En Chile, pescadores artesanales y habitantes del borde costero enfrentan directamente las consecuencias de esta contaminación. 

El presidente de CORPACH, Hernán Cortés, explicó que el proyecto busca convertir a pescadores, buzos mariscadores y comunidades costeras en protagonistas activos de la recuperación ambiental, mediante la extracción de residuos plásticos desde la superficie y el fondo marino, junto con procesos de educación y concientización territorial. 

La campaña aprovecha el contexto del Mes del Mar para visibilizar la problemática y convocar a la ciudadanía, medios de comunicación y actores públicos y privados a colaborar económicamente con la ejecución del plan piloto. 

Los aportes pueden realizarse desde mil pesos mediante transferencia bancaria a la Cuenta Vista BancoEstado de CORPACH. La organización informó que enviará certificados digitales de donación y una rendición pública de cuentas al cierre de la campaña, programado para el 30 de julio de 2026. 

Para más información, puedes ingresar a https://www.instagram.com/pescandoplastico/ 

Desde CORPACH enfatizaron que la contaminación plástica ya no es solo una crisis ambiental, sino también sanitaria y alimentaria, debido a la presencia de microplásticos en la cadena de consumo humano. “Esto no desaparece. Vuelve a nosotros”, concluye la campaña. 

Datos para donaciones:

  • *Titular: Corpach
  • * RUT: 65.147.483-3
  • * Banco: BancoEstado
  • * Tipo de cuenta: Cuenta Vista
  • *Número: 53971009604
  • Luego debes enviar comprobante a [email protected] para seguir recibiendo información sobre el avance de esta campaña.

 

El Bus de la ESI recorrerá Santiago para exigir educación sexual integral y marcar el 13 de mayo como su día nacional

 

La iniciativa, que recuerda al emblemático Bus de la Libertad, pero con un mensaje radicalmente distinto, busca instalar el 13 de mayo como el primer Día Nacional de la Educación Sexual Integral en Chile

Hace años, el Bus de la Libertad recorrió Chile con mensajes en contra de la diversidad sexual. Ahora, durante este 13 de mayo, un nuevo bus recorrerá Santiago con una pregunta que busca convocar al diálogo y la educación: «¿Cómo fue tu educación sexual?». La iniciativa se desarrolla en los primeros dos meses del actual gobierno, en un contexto político en el que los derechos sexuales y reproductivos se encuentran fuera de las prioridades gubernamentales.

El Bus de la ESI realizará siete paradas durante la tarde, visitando lugares como el Ministerio de Educación, La Moneda y el Museo de la Educación, entre otros. 

La campaña es impulsada por Chile necesita ESI, REDOFEM, Bienestar Mayor, Amnistía Internacional, MILES y APROFA, entre otras organizaciones, que han articulado esfuerzos para visibilizar la urgencia de incorporar la Educación Sexual Integral en las políticas públicas del país. El recorrido del bus funcionará como antesala de la actividad central del día: una intervención en Paseo Bulnes frente a La Moneda, anunciada como «la clase de ESI más grande de Chile», que espera convocar a estudiantes, docentes, familias y organizaciones sociales.

«Históricamente nos han dicho que la ESI enfrenta a los estudiantes y a sus familias, sin embargo postulamos todo lo contrario. El día de la ESI será justo entre el día del estudiante y el día de las familias, porque esperamos que la ESI una a las familias y los estudiantes», declaró Martín de la Sotta, Director Ejecutivo de Chile necesita ESI, enfatizando el carácter integrador de la propuesta.

Rosario Olivares de REDOFEM contextualizó el momento político de la movilización: «Hoy más que nunca tenemos que seguir levantando estas demandas, porque siguen vivas y no pueden callarse. Sobre todo frente a un gobierno conservador que se dice provida, pero que muchas veces mira hacia el lado cuando se trata de enfrentar la violencia y proteger la dignidad de las personas.»

El Bus de la ESI no solo busca instalar una fecha simbólica en el calendario educativo chileno, sino también interpelar a la ciudadanía sobre sus propias experiencias con la educación sexual, o la falta de ella, y movilizar la demanda por la educación sexual integral.

Poetas desde La Araucanía hasta Magallanes se reunirán en lectura de poesía online

 

El próximo 18 de mayo a las 19 horas se realizará «Escribir desde el sur» por la plataforma Meet, que reunirá voces de cinco regiones del sur del país. El encuentro es parte de la convocatoria 2026 de la Colección de Poesía Yosuke Kuramochi de Ediciones UCT.

La poesía del sur volverá a encontrarse a través de la distancia. Este lunes 18 de mayo a las 19:00 horas se realizará «Escribir desde el sur», lectura de poesía online organizada por Ediciones UCT, instancia que reunirá a poetas desde La Araucanía hasta Magallanes y la Antártica Chilena en el marco de la difusión de la convocatoria 2026 de la Colección de Poesía Yosuke Kuramochi.

La actividad contará con la participación de Carolina Quijón (La Araucanía), Nina Avellaneda (Los Ríos), Poli Roa (Los Lagos), Idania Yáñez (Aysén), además de Robinson Vega y Mariana Camelio desde Magallanes y la Antártica Chilena.

El encuentro busca abrir un diálogo sobre qué significa escribir desde el sur del país, en territorios históricamente alejados de los grandes circuitos culturales y editoriales. Como punto de partida, los participantes reflexionarán en torno a los versos del poeta mulchenino Marino Muñoz Lagos: “Vivimos al final de los mapas / habitamos donde comienzan las distancias”.

La actividad es abierta al público y se puede ingresar al enlace de transmisión o a través de Instagram @libreriaedicionesuct

Un diálogo con los escritores

Para la poeta de Aysén, Idania Yáñez, la poesía sigue siendo una forma de conexión capaz de atravesar geografías y generaciones. “Pienso como Huidobro: que el verso sea una llave que abra mil puertas”, señala. Y agrega que imagina “un tren universal donde la hermosa poesía de Yosuke Kuramochi viaje por cada pueblo y aldea”, encontrándose con autores como Rabindranath Tagore, Pablo Neruda o Jorge Teillier “para atravesar las estaciones conservando en las manos hechas cántaro la lluvia de la infancia”.

Desde Punta Arenas, el poeta Robinson Vega releva la importancia territorial del encuentro. “Siempre ha existido una suerte de militancia literaria”, afirma sobre la experiencia magallánica, vinculándola a la vida “en los trazos donde empiezan las distancias”.

Para Vega, una de las riquezas de esta actividad radica precisamente en generar vínculos horizontales entre autores del sur, sin depender de la validación cultural desde Santiago. “Es tremendamente valiosa desde la perspectiva de poner en diálogo voces que no se encuentran con frecuencia, y que tampoco lo hacen entre sí prescindiendo de la moderación del centro, de la metrópoli”, sostiene.

La poeta de Nueva Imperial Carolina Quijón también enfatiza esa necesidad de encuentro. “La posibilidad de encontrarnos en este territorio expandido por la poesía me parece profundamente necesaria, especialmente en tiempos donde las distancias personales parecieran multiplicarse”, señala.

“‘Escribir desde el sur’ busca precisamente fortalecer esos vínculos y visibilizar la diversidad de escrituras que se están desarrollando en el sur austral del país”, enfatizó Claudia Campos, directora de Ediciones UCT. 

La lectura online forma parte de las actividades de difusión de la convocatoria 2026 de la Colección de Poesía Yosuke Kuramochi, iniciativa que este año amplió su alcance a autoras y autores residentes desde La Araucanía hasta Magallanes y la Antártica Chilena, permitiendo enviar manuscritos incluso en etapa de borrador hasta el próximo 5 de junio.

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