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Chile Vamos pide al Presidente Kast cambio de rumbo ante desorden oficialista, pero él no escucha

La inexplicable defensa cerrada del presidente José Antonio Kast al ministro de Justicia, por haber firmado las rebajas de penas de delincuentes acusados de abuso sexual y violaciones contra niños, niñas y adolescentes, además de otros criminales acusados de haber torturado y asesinado a opositores a la dictadura de Pinochet, – ha instalado a Kast en lo más bajo de la aprobación en las encuestas y al ministro Rabat en la desaprobación más impactante de los últimos gobiernos. Y junto a ello, se ha desatado una verdadera erupción de hipótesis para explicarlo, así como nerviosismos múltiples en los partidos que apoyan al gobierno que, -aunque se desmienta desde La Moneda- comentan con mayor o menor intensidad que el cambio de gabinete viene ya. Cuando vuelva Kat de su periplo europeo o a inicios del próximo año.

Por lo pronto, las preguntas que recorren las oficinas de los partidos de gobierno son cuándo sería, cuánto cambiaría el gabinete y quiénes serán los elegidos. El Comité Político programado para este viernes podría correr el velo de las decisiones del presidente tras su gira por Europa.

Los más expectantes, sin duda, son los dirigentes de Chile Vamos. Más bien de Renovación Nacional, cuyas críticas al gobierno, aunque edulcoradas, han sido letales. Suman su experiencia en el Estado adquirida durante los gobiernos de Piñera, lo que los pone en primera línea -creen ellos- a pesar del enojo y la reticencia del partido del Mandatario. En su última declaración pública, RN aseguró que mantiene “serios reparos respecto de las decisiones adoptadas y de forma en que se ha conducido políticamente esta situación”, refiriéndose al caso Rabat. Cuestionamientos que, según ese partido, fueron transmitidos directamente al Ejecutivo.

Fueron más allá en su crítica. El partido sostuvo que la controversia evidencia la necesidad de fortalecer la conducción política del Gobierno, particularmente en la anticipación, coordinación y rigurosidad de sus decisiones. “Errores de esta naturaleza exigen una revisión seria de los procedimientos y las responsabilidades involucradas, incluyendo las de quienes cumplen funciones de asesoría directa al presidente de la República”. Todo un misil al llamado “segundo piso”.

Es que lo que queda de la derecha tradicional sabe que, de seguir así, con tantos errores en su gestión, el gobierno va derecho al despeñadero y lo peor, a sepultar los sueños de mantenerse en el poder por varios años más como lo fantasearon luego de la elección presidencial, donde Kast sacó un enorme porcentaje de votación. Las derechas alcanzaron el 58,17% de los votos válidamente emitidos, frente a un 41,83% para Jara.

En cuestión de pocos meses de gobierno, esos votos han ido desapareciendo. Es lo que evidencian prácticamente todas las mediciones últimas. La encuesta Pulso Ciudadano situó la aprobación de Kast en 22,1%, su nivel más bajo, mientras la desaprobación llegó a 67,5%. Además, un 61,2% de los consultados declaró tener poca o ninguna confianza en el mandatario y un 71,7% evaluó negativamente el manejo gubernamental de las rebajas de condenas. Cadem por su parte mostró que un 70% estaba en desacuerdo con la decisión de mantener al ministro de Justicia, Fernando Rabat, en su cargo. Criteria, en tanto, registró una aprobación presidencial de 25%, una desaprobación de 65%.  Peor aún, un 54% de encuestados se declaró decepcionado con la administración, lo que está evidenciando que entre sus votantes ya ingresó la decepción y la rabia.

Especulaciones, viajes y desmentidos

Los defensores a ultranza del gobierno, salieron a defenderlo de inmediato. Como lo hizo el senador Moreira que les advirtió a sus propios compañeros de ruta: “No creo que haya de ninguna manera, en forma inmediata, un cambio de gabinete. Así que yo les pediría que controlen su ansiedad y tengan paciencia aquellos postulantes que están esperando el telefonazo de La Moneda“.

El vocero Gonzalo Arenas debió salir a desmentir el rumor, que, entre otras cosas, fue publicado por el medio más cercano a la ultraderecha, Ex – Ante, generalmente bien informado de lo que ocurre en las entrañas del poder.  Aseguró que “según altas fuentes del oficialismo, el presidente Kast trabaja en una reestructuración ministerial de mayor alcance que incluiría la salida de Fernando Rabat y modificaciones en otras carteras, además de un ajuste en el segundo piso de La Moneda. El objetivo es dar un nuevo impulso al gobierno, incorporando figuras de mayor experiencia política y adelantando una reorganización prevista inicialmente para fines de año”.

No quedó allí la especulación. Dice que el cambio de gabinete “sería de amplio alcance”, y que allí se Incluiría la salida del ministro de Justicia, Fernando Rabat, además de “modificaciones en otras carteras y un ajuste en el equipo de asesores del Segundo Piso”. Sería una salida honrosa para un ministro defendido con dientes y muelas por el Mandatario, que incluso en su gira europea, fue capaz de asumir personalmente la defensa de Rabat frente a la arremetida en el Congreso no sólo de los parlamentarios de oposición. El Mandatario recordó que es él quien nombra y remueve a sus ministros y no los parlamentarios. “La responsabilidad política, no de derecho, la asumí yo”.

Pocos días después de su regreso de Europa y en medio de conflictos sin resolver, el sábado 14 Kast partiría a Asia, con escalas en Vietnam, China y Japón. En Shenzhen asistirá a la cumbre de APEC, el 18 y 19 de noviembre, donde prevé reunirse con el mandatario chino Xi Jinping.

Por eso es que muchos en el oficialismo aseguran que Rabat saldría en medio de varios en los próximos días antes del periplo. Es lo que se dice luego que los timoneles de Chile Vamos fueran convocados de urgencia a La Moneda por el vicepresidente Claudio Alvarado, tras la dura carta de Renovación Nacional, cuestionando el manejo de la crisis y apuntando directamente a los asesores presidenciales. Así y todo, el vocero Arenas aseguró que en el Ejecutivo nadie está hablando, estudiando, ni siquiera analizando un cambio de gabinete.

Entonces, el principal conflicto que Kast deberá enfrentar son las diferencias al interior del oficialismo que se están desbordando y amenazan la estabilidad que el gobierno necesita para continuar su gestión. Por una parte, los partidos de Chile Vamos presionando para cambiar equipo, mejorar la comunicación y fortalecer la conducción política Por otra, Republicanos rechazando esas demandas se conviertan en presiones públicas sobre el mandatario.

Republicanos elevó los grados de su enfrentamiento con parlamentarios de la UDI, luego de que estos últimos le pidieran al presidente José Antonio Kast que evaluara la continuidad de Rabat en el gabinete. Hubo parlamentarios, como Alejandro Riquelme, que denominaron la petición como una muestra de “cobardía política “, lo que llevó a que diputados gremialistas le pidieran a los republicanos transparentar si querían que su partido dejara de ser parte del Gobierno.

La tensión creció a tal nivel que los integrantes de las directivas de los partidos del oficialismo debieron abordar el clima con el que sus parlamentarios se encontraban por la crisis política, que persiste en el bloque. La tarea que se dieron sin demasiado éxito hasta ahora, fue alinear al sector —principalmente a Chile Vamos— detrás de Rabat, junto con bajar el tono de las declaraciones que ocurrían entre defensores del Gobierno. La diputada Ossandón ha sido disciplinada en eso y bajó el tono de sus críticas.

Se buscará evitar lo que ya está sucediendo en las discusiones sobre el presupuesto de la nación. Por ejemplo, en una sesión marcada por carteles que exigían la salida del ministro Fernando Rabat y entre gritos, carteles y enfrentamientos verbales, la Comisión Especial Mixta de Presupuestos aprobó la partida del Ministerio de Justicia para 2027 por 16 votos a favor y 10 en contra.

¿Y la acusación constitucional?

Las presiones por sacar al ministro foco de las críticas al gobierno, continúan sin pausa. Y el presidente Kast -de nuevo desde Europa- les recordó a los parlamentarios que la facultad de nombrar y remover secretarios de Estado le corresponde exclusivamente al Presidente, no al Congreso, e insistió en que “el ministro cuenta con mi confianza”. Y frente a la acusación constitucional anunciada por la oposición, fue todavía más desafiante: “Que la presenten y que se vote”. Incluso emplazó a sus adversarios a ingresarla mañana, cuestionando que lleven una semana anunciándola sin concretarla. De paso, endureció el tono contra la oposición por sus advertencias de rechazar partidas presupuestarias y frenar iniciativas legislativas en medio de la controversia.

La respuesta llegó por parte de la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic quien le respondió que, antes de exigir rapidez a la oposición, el presidente debería instruir al titular de Justicia a entregar los antecedentes solicitados. “Yo le diría, presidente, en vez de darle órdenes a la oposición, dele órdenes a un ministro para que cumpla con un deber legal”.  Es que, de manera inexplicable, desde Justicia no responden a las peticiones de la Cámara de Diputados y de la Comisión de Constitución del Senado para entregar los decretos firmados por el propio presidente para rebajar condenas. “Aquí es otro poder del Estado el que le ha pedido los decretos, tanto la Cámara de Diputados como nosotros desde la Comisión de Constitución, y también se lo solicitó el defensor de la niñez, que le dieron cinco días e incluso tuvo que intervenir la Contraloría porque no se está dando cumplimiento a ese plazo”, afirmó.

Para Paulina Vodanovic, la falta de acceso a los antecedentes impide conocer completamente las decisiones adoptadas por el Ministerio de Justicia. “No se puede conocer esto parcialmente y solo gracias a la prensa, aquí hay un deber del Estado de informar, hay obligaciones que tiene que cumplir el ministro”, señaló.

La senadora cuestionó el liderazgo de Kast frente a la crisis, asegurando que su respaldo a Rabat está provocando inquietud dentro de los partidos que sostienen al Gobierno. “Mire, yo lo que veo en el Congreso con las personas que he podido hablar desde el sector del oficialismo, es que están desesperados”, sostuvo. “Ven esta tozudez del presidente como un acto propio, personal, que no tiene que ver con la política”, afirmó. Vodanovic también recordó que existirían solicitudes de acceso a los documentos mediante la Ley de Transparencia y advirtió que la información terminará conociéndose. “El que nada hace nada teme”, afirmó, antes de agregar que “esto se va a saber tarde o temprano.

Pero, de que hay visiones muy contrapuestas y nerviosismo por el futuro en el oficialismo, los hay. Se evidencia en las reuniones urgentes en estos partidos. La UDI citó a una Comisión Política de Emergencia para analizar el escenario. Cerró filas en apoyo a Fernando Rabat y su presidente, el diputado Guillermo Ramírez, negó haber recibido señales gubernamentales sobre ajustes de gabinete y afirmó que la colectividad respaldará la determinación que adopte el Mandatario. Para los entendidos en política, es exactamente lo contrario.

El diputado del Partido Republicano, Alejandro Riquelme, descartó la pertinencia de modificar el equipo de secretarios de Estado y cuestionó las demandas instaladas desde el propio bloque oficialista. El jefe de bancada, Benjamín Moreno, ha asegurado que Rabat estuvo siempre sujetándose en la ley y en la Constitución y que, si hay una responsabilidad, esta es compartida con el mundo político, parlamentarios incluidos.

Esa defensa los llevó a transparentar una disputa con parlamentarios de la UDI, luego de que estos últimos le pidieran al presidente José Antonio Kast que evaluara la continuidad de Rabat en el gabinete. Parlamentarios republicanos denominaron la petición como una muestra de “cobardía política “, lo que llevó a que diputados gremialistas les pidieran a los republicanos transparentar si querían que su partido dejara de ser parte del Gobierno.

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