Finalmente la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, presidida por el democratacristiano Matías Walker, aprobó el artículo primero del proyecto de reforma constitucional que permite a las personas retirar una parte de sus fondos de pensiones para enfrentar la pandemia y los casi dos millones de personas que hoy se encuentran desempleados.

Lo anterior, se da en un contexto en que la mayoría de la oposición ha sostenido que el proyecto de Protección Social a la Clase Media, de la administración Piñera, no hace otra cosa que endeudar más a los chilenos y chilenas. Como viene siendo una constante, el Gobierno tuvo que volver a explicar el anuncio presidencial, porque simplemente la ciudadanía no entendió la iniciativa gubernamental, dejando en evidencia -una vez más- que el gran talón de Aquiles es su falta de experiencia comunicacional a la hora de comunicar sus propuestas.

Tras un intenso debate entre Gobierno y oposición, se aprobó por 7 votos a favor y 6 en contra la idea de legislar el proyecto, y luego decidió votar el primer artículo que permite el retiro de donfod. Más tarde se votó la fórmula planteada por el Diputado Gabriel Boric con la cual se buscaría restituir los montos retirados, y que consiste en la creación de un fondo colectivo solidario financiado por el Estado y empleadores, siendo aprobada por la misma cantidad de votos.

La fórmula es permitir a las personas retirar el 10% de sus fondos, de los cuales son absolutos dueños, de forma excepcional por la emergencia, con un tope de hasta 150 UF en dos cuotas. Esto último, para que las AFP tengan el tiempo suficiente para liquidar activos y así tenga la capacidad para entregar esos fondos. También se planteó la posibilidad de que el monto pueda ser entregado en un mayor número de cuotas.

Al respecto, Gabriel Boric sostuvo que “hemos llegado a un tema que es difícil producto que el Gobierno ha llegado tarde en las ayudas. Esto no es un capricho, es por la angustia y necesidad del pueblo chileno”. Más tarde, Boric aclaró -respecto a los reparos del oficialismo- que “acá siempre se ha reconocido que un retiro de fondos ahora tiene un impacto en la pensión que se va a recibir finalmente, ¿cuánto es ese impacto? Es discutible, y va a depender mucho del monto de la pensión”.

En el mismo sentido, el diputado Marcos Ilabaca señaló que “este no es un capricho de cierto sector. La crisis sanitaria es económica y social y, lamentablemente, el Gobierno a Chile le ha planteado bonos, a la clase media créditos y las grandes empresas condonaciones de deuda tributaria. Por esa razón, apruebo”.

Por su parte, el diputado Matías Walker manifestó que aquí “hay una opción para ayudar a la clase media no endeudándola más de lo que está, sino que son su propio patrimonio”. Coincidió que la propuesta presentada por el Gobierno para la clase media significa un mayor endeudamiento y que esta es una alternativa para aquellas personas que no califican dentro de la propuesta gubernamental.

Tanto el Gobierno y los diputados de Chile Vamos, que integran la instancia, han insistido durante el debate en que este proyecto es una “mala idea” y la cual debilitaría el sistema de pensiones. Lo mismo argumentó el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones, que cerró las puertas para que los chilenos y chilenas decidan por sí y ante sí el retiro de un 10 por ciento de su fondo de pensiones.

Ahora, el proyecto debe votarse en sala y existe preocupación en el oficialismo porque habría algunos diputados de Renovación Nacional que estarían por aprobarlo.