Inicio Blog Página 277

La distopía constitucional en Chile

A solo semanas de que el Consejo Constitucional entregue el borrador escrito a la Comisión Experta, el próximo 7 de octubre, la posibilidad de tener una nueva carta magna que esté a la altura del momento histórico del país y se haga cargo de las problemáticas más importantes y del malestar de la sociedad, se ve muy poco probable y poco esperanzador.

Esto a propósito de las distintas enmiendas presentadas por los constituyentes del Partido Republicano, las cuales contienen lo peor de un integrismo ideológico de ultraderecha, que quiere una nueva carta magna más extrema incluso que la constitución de Pinochet de 1980, aún vigente, y que dado este escenario pareciera que seguiremos con ella por un tiempo más.

Lo señalo ya que la única forma de generar las condiciones políticas para que se vote a favor de una nueva propuesta constitucional, es que el Partido Republicano ceda en su fanatismo ideológico y no le haga mayores modificaciones a lo escrito por la Comisión Experta, la cual no será la constitución que soñamos, pero es más democrática y mejor que la actual que tenemos.

Lamentablemente, el Partido Republicano no está dando su brazo a torcer y ha optado por el camino identitario e intransigente, replicando lo hecho por otras ultraderechas en el mundo, ya que de ese modo se diferencia de la derecha tradicional y les permite mostrarse por fuera de la institucionalidad y como algo supuestamente distinto.

No obstante, el problema para el Partido Republicano de Chile, es que esto no es una elección presidencial, como pasó en países como Italia, Estados Unidos, Brasil y posiblemente en Argentina con Milei, ya que no se puede liderar un proceso constituyente del cual estuvieron en contra desde siempre, llegando incluso a plantear ideas conspirativas sobre la revuelta social del 2019, de que fue algo planeado desde la izquierda en el país.

Por lo mismo, no están interesados en lo más mínimo en escribir una propuesta constitucional que sea a partir del diálogo y de acuerdos transversales, reproduciendo muchas de las malas prácticas de algunos de la ex Convención Constitucional, en donde se cayó varias veces en un triunfalismo exacerbado, completamente encerrado en sí mismo y desconectado de la sociedad chilena.

Dicho esto, revisando lo que se ha aprobado y rechazado hasta al momento de parte del Consejo Constitucional, vamos directo a una distopía constitucional que seguramente se le votará en contra en diciembre, quedando en evidencia lo dogmático y fanático de un sector del país que busca polarizar y generar divisiones entre chilenos y chilenas.

En consecuencia, se han aprobado en las distintas comisiones del Consejo Constitucional,  aberraciones como la prohibición de asociaciones contrarias a la moral, la eximición del pago de contribuciones de congregaciones religiosas y particulares, el rodeo como deporte nacional, la protección de la vida que está por nacer, el paso de la cárcel a arresto domiciliario a ex uniformados violadores a los derechos humanos, el aumento de la edad para ser candidato a presidente y concesionar a privados cualquier tipo de bien.

Del mismo modo, se ha rechazado en las distintas comisiones aspectos fundamentales en estos tiempos, como la paridad entre hombres y mujeres, derechos a animales no humanos, el reconocimiento del cambio climático, que todo ser humano es persona, negando así principios básicos, integrales y transversales, al caer en una especie de electoralismo constitucional, como si fuera un programa de gobierno del Partido Republicano.

Como se puede ver, la ultraderecha no está dispuesta a transar nada, con tal de mantener su identidad pura y diferenciarse así de la derecha tradicional, pasándole la máquina encima al resto, asumiendo el costo por supuesto, ya que los dejará para la próxima elección presidencial no tan fuertes quizás, al quedar en evidencia lo intransigente que fueron en el Consejo Constitucional y su incapacidad de liderar un proceso, mostrando una ingobernabilidad en su actuar frente a las grandes mayorías.

Ante esto, si algo bueno tiene este nuevo proceso constituyente, es la posibilidad de desprestigio de la ultraderecha y que muchos sectores que la han votado vean lo que realmente son, ya que esperar algo positivo de la propuesta constitucional que se plebiscitará a fin de año, se vuelve muy improbable, al no aprender nada del proceso constitucional anterior.

Es cierto, seguramente la Comisión Experta mejorará el mamarracho constitucional de ultraderecha, pero la población ya vio lo viciado de este nuevo proceso, ya que en vez de ser algo sobrio, ordenado y que uniera a los chilenos y chilenas, terminó por ser acaparado por un sector en particular extremo que poco y nada le interesa el futuro del país, sino seguir con una agenda particular y fanática de carácter economicista y religiosa,  que nos hará cerrar de la peor forma posible el proceso democrático más importante que ha tenido Chile en su historia.

 

Luego de 48 años la comuna de Santo Domingo recupera su oficina del Registro Civil

Con la presencia del subsecretario de Justicia, Jaime Gajardo, el director nacional del Registro Civil, Omar Morales y diversas autoridades regionales y comunales, se inauguró la oficina de Santo Domingo del Servicio de Registro Civil e Identificación, ubicada en Avenida Santa Teresa de Los Andes N°1, dentro del edificio municipal de Santo Domingo, donde se beneficiarán directamente los cerca de 11 mil habitantes de la comuna.

“Quiero agradecer especialmente al alcalde, al concejo municipal, a las concejalas y concejales por este espacio cedido en este hermoso edificio consistorial, que permitirá entregar con dignidad a las ciudadanas y ciudadanos, a los vecinos y vecinas los servicios del Registro Civil. Este espacio es muy significativo, logramos obtener oficinas del Registro Civil en todas las comunas de la región del Valparaíso. El Registro Civil es un servicio estratégico para todos, clave dentro del sistema de justicia, y estratégico para el estado, para la democracia, y fundamental para cada uno de nosotros, por eso la importancia que esté presente en todas las comunas del país y en los lugares más aislados y recónditos de nuestra geografía. Con esta oficina hacemos dos cosas, el Registro Civil se hace presente en esta comuna, y entregamos dignidad no solo para sus habitantes, sino que también para los funcionarias y funcionarios del Registro Civil, quienes permanentemente están trabajando por el Estado y por la ciudadanía, en forma impecable”, finalizó el subsecretario de Justicia Jaime Gajardo.

Mientras que el director nacional del Registro Civil, Omar Morales señala que “con esta inauguración cerramos una deuda con la región ya que todas las comunas tendrán una oficina del Registro Civil. La comuna de Santo Domingo no solo gana una oficina del Servicio, sino que también una notaría, ya que el oficial civil Mario Romero podrá cumplir como ministro de fe. El Registro Civil que es central en la vida de las personas logra llegar a quienes más lo requieren”.

Para Caroline Sireau, Delegada Presidencial Provincial de San Antonio, “siento una gran emoción porque este es un compromiso que el director nacional viene trabajando hace muchos años con la comunidad de Santo Domingo. El poder acercar este Servicio que es tan importante y hacerlo con dignidad a la comunidad como a sus trabajadores, nos llena de alegría como Gobierno.  Y nos alegra también que sea justo antes de comenzar estas Fiestas Patrias. Así que saludo a todos quienes han puesto su esfuerzo en que esta oficina sea inaugurada el día de hoy” finalizó la autoridad.

En la oficina se podrán realizar trámites de cédula de identidad, pasaporte, certificados, trámites de vehículos, inscripción de nacimiento, celebración de matrimonio o acuerdos de unión civil, posesión efectiva, entre otros. Asimismo, cabe resaltar que la comuna no cuenta con notarías, por lo que el oficial civil de Santo Domingo estará facultado para actuar como ministro de fe en las actuaciones referidas a trámites notariales establecidos en el artículo 35 de la ley N°19.477.

Esta oficina es el resultado de un trabajo en conjunto y colaborativo entre la Dirección Regional de Valparaíso del Registro Civil y la Ilustre Municipalidad de Santo Domingo, que culminaron con la entrega de este espacio en comodato en el Edificio Municipal, el cual, al ubicarse en una planta baja, asegura el acceso universal para todas las personas.

En 1975 fueron suprimidas las oficinas de El Quisco, El Tabo y Santo Domingo, siendo esta última la que faltaba por recuperar, con lo cual la región de Valparaíso cuenta con oficinas del Registro Civil en todas sus comunas.

Obra de pintor francés llega a la Fundación Víctor Jara

Dos cuadros del pintor francés, Gerard Lattier, donó a la Fundación Víctor Jara, Héctor Herrera, chileno residente en Francia, quien en septiembre de 1973,  funcionario del Registro Civil e Identificación,  tras reconocer el cuerpo sin vida de Víctor Jara en la Morgue, gestionó un operativo para avisarle a su esposa Joan Jara, recuperar el cuerpo sin vida, realizar trámites funerarios y luego proceder a su entierro en el Cementerio General, impidiendo con ello fuera un detenido desaparecido. La obra artística  denominada «Héctor, le chilien» que  retrata este relato en siete escenas claves, llegó a Chile, gracias a las gestiones realizadas por la Embajada de Chile en Francia y el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el marco de los esfuerzos de la recuperación de la memoria histórica.

La donación de la importante obra artística de madera de 105cm/85cm, fue recibida por Amanda Jara, hija del cantautor, presidenta de la Fundación Víctor Jara,  en una ceremonia que tuvo lugar el 16 de septiembre de 2023 en la sede de dicha organización, ocasión en la que la periodista Myriam Carmen  Pinto, donó su libro «Dignidad Nuestra«, que incluye dos cartas escritas por Héctor Herrera y su esposa Beatrice Dumond (Q.E.P.D) que testimonian la presencia de Víctor Jara en el Chile de la revuelta social. Por su parte, la Comisión  Chilena de Derechos Humanos Litoral, a través de Guillermo Zavala, delegado, hizo entrega de una arpillera en la que se lee el  verso de Mario Benedetti «Contigo la memoria se hace canto«.

En esta misma ceremonia,  Cristián Galaz, director ejecutivo de la fundación Víctor Jara, hizo entrega a Héctor Herrera una placa metálica enviada por el Comité organizador de las iniciativas «50 años del Golpe de Estado: Democracia es memoria y futuro», en la que el Servicio de Registro Civil e Identificación reconoce su trabajo desarrollado en tareas de Estado referidas a materias de Derechos Humanos.

 

50 años de incomunicación

No solo han sido 50 años de dolor a partir del Golpe de Estado de 1973, sino 50 años donde el derecho a estar verazmente informado ha sido otra de las víctimas de esa asonada.

La mañana del 11 de septiembre de 1973, a través del Bando Nº1, Pinochet concretó uno de sus objetivos principales: silenciar a sangre y fuego a todos los medios adeptos a la Unidad Popular, bombardeándolos, clausurándolos, confiscando sus bienes, deteniendo y exiliando a sus funcionarios.

Hasta el golpe cívico-militar, el 36,6 % de la prensa escrita era proclive al gobierno del Presidente Salvador Allende. En septiembre de 1973 se clausuraron, además de sus diarios, cerca de 40 radioemisoras afines a la UP y fueron cerrados 11 periódicos regionales y un centenar de revistas editadas por Quimantú, Horizonte y Prensa Latinoamericana, que hacían educación popular. Durante los 17 años de Dictadura se ejecutó o se hizo desaparecer a 73 periodistas.

Nicole Cardoch, Subsecretaria de Comunicaciones del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, señaló hace unos días que “junto con ejercer la tortura, la desaparición forzosa y la ejecución política, la dictadura militar quebrantó la libertad de expresión, la libertad de prensa y el derecho a la información; esto a través del bombardeo, la clausura y expropiación de medios de comunicación, así como mediante la censura, el control editorial e incluso el asesinato de periodistas y trabajadores de comunicaciones”.

En este escenario, obviamente los diarios de derecha pudieron circular sin ningún tipo de trabas. Entre todos, vendían a diario antes del Golpe  541 mil ejemplares, en tanto los diarios que habían apoyado al Gobierno de Salvador Allende y que fueron clausurados, sumaban un tiraje total de 312.000. La prensa de derecha se sometió sin problemas a las reglas de Dinacos, organismo censor encargado de entregar «la versión oficial de los hechos».

Recién en marzo de 1977, a través del Bando Nª 107, fueron permitidos Revista “Hoy”, de la Democracia Cristiana, y el Boletín “Academia”, editado por la Academia de Humanismo Cristiano que dirigía el Cardenal Silva Henríquez, el que más tarde pasó a llamarse “Análisis”. También fueron autorizados medios de la Iglesia Católica, como “Mensaje” y “Solidaridad”. En 1976 nació la “Agencia de Prensa de Servicios Internacionales”, más conocida como APSI; en noviembre de 1983, la revista “Cauce”; en 1984 el primer diario de oposición, “Fortín Mapocho” y el primer noticiero audiovisual alternativo “Teleanálisis”. En 1987, fue el turno del diario “La Época”. También se sumaron las revistas culturales “La  Bicicleta” y “Pluma  y Pincel”. Durante la Dictadura, estas publicaciones llegaron a vender en su conjunto más de100 mil ejemplares, sin contabilizar la prensa clandestina, es decir los medios editados por los partidos políticos proscritos por Pinochet, como El Siglo o El Rebelde, entre otros.

Romper el cerco

Todos esos medios intentaron romper el cerco de la mentira y contar la verdad de lo que estaba ocurriendo. La experiencia de los reporteros de los llamados “medios de trinchera” fue vivir en el miedo pero arrancar para adelante. Nunca se pensó en retroceder, solo en inventar formas para seguir informando. Se pasó por clausuras, querellas por parte de Fiscalías Militares -el cargo era “ofensas e injurias a las Fuerzas Armadas”-, censuras, amenazas de muerte, persecuciones y, desde luego, la pérdida de compañeros entrañables, como el caso del Editor Internacional en “Análisis”, José Carrasco Tapia, quien fue asesinado con 14 tiros en su cabeza tras el atentado a Pinochet en 1986, como una forma de represalia.

Se trató de una generación de periodistas jóvenes, irreverentes, tozudos y rebeldes, con una sed inagotable de justicia y un amor inclaudicable por la verdad.

Cuando prohibieron publicar fotos de las barbaries que cometía la Dictadura en las protestas nacionales que estallaron en mayo de 1983, armaron imágenes con letras. Su defensa: no estaban prohibidas las palabras. O publicar portadas en blanco, con lecturas de foto que daban cuenta del horror que no se podía publicar.

Cuando los clausuraron, editaron boletines clandestinos, distribuidos por suscripción. O transformaron sus locales en ferias navideñas, como lo hizo “Análisis” en 1984 para sobrevivir.

Cuando decomisaron las ediciones “problemáticas”, los lectores copiaron  en forma manuscrita los editoriales y los pasaron de mano en mano.

Cuando arreciaron las golpizas y la represión, inventaron petos que decían “Prensa” para que al menos la gente supiera que era a los periodistas a quienes estaban golpeando o apresando.

Cuando debieron reportear situaciones extremas, iban en grupo, para cuidarse; o compartían la información porque, por entonces, la noticia no era una mercancía por la cual competir, sino un pedazo de la verdad que podría permitir armar el puzzle de la represión y darlo a conocer.

Cuando hubo que ir a las cárceles a entrevistar a los prisioneros políticos, lo hicieron y descubrieron el cerebro era una perfecta grabadora invisible. A falta de lápices y libreta de notas, allí registraron en forma casi literal, las palabras de esos prisioneros que habían sido brutalmente torturados y que seguían sufriendo vejámenes en las cárceles. Y cuando hubo que sacar algún recado, también lo hicieron…

Fueron años oscuros, difíciles pero épicos. Porque ser la voz de los que no tienen voz no es solo una frase cliché. Debe ser un actuar cotidiano, algo que debería tener aún más vigencia en los tiempos que hoy vivimos.

Complicidad criminal

Mientras esos periodistas trataban de romper el cerco informativo, la prensa de derecha no solo calló los crímenes. Muchas veces ayudó a montarlos. El Mercurio, junto a la Tercera y La Segunda, participaron en la llamada “Operación Colombo”, que enmascaró el asesinato de 119 opositores como una supuesta purga entre militantes del MIR, en Argentina y Brasil. Este montaje se planificó en el marco del Plan Cóndor, coordinación de las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, con la anuencia y financiamiento de Estados Unidos y la CIA, como lo ha dejado brutalmente al descubierto el investigador norteamericano Peter Kornbluth en su libro “Pinochet desclasificado”.

Hubo otros ejemplos siniestros. Como la complicidad criminal por parte de El Mercurio en el asesinato del diplomático chileno-español Carmelo Soria, perpetrado en 1976, que fue informado como un “accidente automovilístico”. Según el diario, la botella de licor y la carta encontradas en el auto hablaban de un hombre borracho afectado por una supuesta infidelidad de su esposa. Un encubrimiento similar hicieron en el caso del crimen de la profesora comunista Marta Ugarte, lanzada al mar desde un helicóptero y cuyo cuerpo apareció en la playa de Los Molles porque se soltó de los rieles de tren con los que la arrojaron. En su crónica, la periodista mercurial Beatriz Undurraga también habló de “crimen pasional”.

El caso de los campesinos desaparecidos en Lonquén”, El Mercurio también lo cubrió, en un principio, como noticia policial. A medida que avanzó la investigación judicial, el diario se sumó a la teoría de la dictadura, de que tal vez los 15 cuerpos de opositores hallados en diciembre de 1978 en los dos hornos abandonados eran “consecuencias de la guerra civil iniciada en 1973 por los marxistas”. Aunque la justicia determinó que las víctimas habían sido arrestadas por carabineros en octubre de 1973 y, a pesar de que los familiares denunciaron ampliamente los hechos, éstos fueron prácticamente inexistentes para El Mercurio.

Es decir, se puso en marcha una de las “estrategias estrella” del régimen militar: el encubrimiento de violaciones a los derechos humanos como casos propios de la crónica roja, según lo consigno la periodista María José Vilches en su memoria de tesis “El Diario de Agustín”.

A la vuelta de la Democracia, todos los medios de trinchera murieron porque la cooperación internacional para sostenerlos terminó en razón de que vivíamos nuevamente en democracia y el Estado no apoyo con publicidad -la principal forma de sobrevivencia de un medio-  a esos medios. Solo en el caso de iniciativas excepcionales de algunas autoridades, se los ayudó económicamente. En tanto, “El Mercurio”, que promovió y apoyó el Golpe de Estado, siguió recibiendo el 70% de la publicidad estatal. La televisión mantuvo a muchos de los “rostros” de la Dictadura y, desde luego, quienes trabajaron en la prensa opositora a Pinochet, quedaron en una tácita lista negra. De modo que muchos, cientos, debieron dejar el periodismo y optar por cualquier otro trabajo.

Da vergüenza la situación que hoy está viviendo el periodismo chileno, uno que, con honrosas excepciones, sigue siendo monocorde, que defiende a los poderosos y sigue ignorando a los sin voz, o a los que están a punto de perderla, y a aquellos que luchan por cambiar las injusticias y la inequidad. Un periodismo que omite y miente con desenfado, montando cotidianamente operaciones políticas para llevar las aguas al molino de quienes se proclaman como dueños de la verdad y son sólo dueños del poder, como se vio en la campaña del Plebiscito de 2022.

Dos grupos económicos

Durante la Democracia, la prensa escrita en Chile ha sido dominada por dos grandes grupos económicos –Grupo Edwards que controla El Mercurio, La Segunda, Las Últimas Noticias y su cadena de radios,  y Copesa, que controla La Tercera, La Hora y su red radial. Es decir, empresas privadas que controlan casi completamente lo que la gente puede leer y escuchar. Y en el ámbito de la televisión abierta, solo TVN es un canal estatal, en tanto el resto es dominado por 3 grandes grupos económicos: Luksic, Bethis y Time-Warner. Los pequeños medios digitales que lograron nacer no han podido mover la aguja.

La ley 19.733, sobre libertad de opinión e información y ejercicio del periodismo en Chile se promulgo 11 años después del retorno a la Democracia, en mayo de 2001. Esta señaló que la libertad de emitir opinión y la de informar, sin censura previa, constituían “un derecho fundamental de todas Las personas” y que “su ejercicio incluía “no ser perseguido ni discriminado a causa de las propias opiniones”.

Sin embargo, la situación de la prensa en Chile ha ido en caída libre. Al celebrarse, el 3 de mayo pasado los 30 años desde la instauración del Día Mundial de la Libertad de Prensa por tratarse ésta del motor de una sociedad democrática, la Organización “Reporteros Sin Fronteras” (RIF) informó que Chile había bajado del lugar 31, donde estaba el año 2017, al lugar 83 del ranking mundial sobre libertad de prensa. La medición de 2023 evaluó las condiciones en las que se ejerce el periodismo en 180 países y territorios. El informe de RIF señaló que en Chile “el periodismo de investigación pierde terreno y las agresiones a periodistas se multiplican”, puntualizando que las procesos judiciales contra medios y periodistas se han convertido en una estrategia recurrente para silenciar el periodismo.

En la ocasión, el Colegio de la Orden dijo no querer más “periodistas espiados, ni agredidos por la labor que realizan” y coincidió en que “la calidad de la libertad de prensa ha ido mermando en los últimos años por las distintas agresiones de las que han sido víctimas periodistas que han estado investigando hechos de corrupción”. Un caso destacado fue el espionaje por parte de la Dirección de Inteligencia del Ejército que sufrió el periodista Mauricio Weibel, hijo de un detenido desaparecido, por investigar actos de corrupción en las FFAA, y quien develó el millonario desfalco conocido como “Milicogate”

Al cumplirse medio siglo desde la ruptura democrática en Chile, el Presidente Boric rindió un homenaje a los 73  mártires del periodismo, acto en el cual la vocera de Gobierno, Camilla Vallejo, abogó por la construcción de un país más justo y democrático “donde los derechos de libertad de prensa y de expresión jamás puedan cercenarse pues estos constituyen la piedra angular de toda democracia y toda aspiración a ser un país desarrollado”.

  1. Sin embargo, no se presagia nada bueno para este oficio en nuestro país si se piensa en los cambios que pretende hacer la ultra derecha en la nueva Constitución que se debe votar en diciembre próximo…

Derecha y empresarios atemorizados por el rumbo del Consejo Constitucional

La intranquilidad por el futuro de la propuesta que debe entregar el Consejo Constitucional, para ser plebiscitado en diciembre próximo, saltó desde los partidos de uno y otro lado -aunque por distintas razones- llegando hasta las filas empresariales. Es que el temor ante la posibilidad que el “en contra” gane, ya está instalado particularmente en la derecha. Tanto que hasta Icare invitó a un encuentro a la dirigencia política para conversar –y probablemente intentar incidir- en los destinos del texto constitucional que hoy se prepara en el Consejo dominado por la ultraderecha.

Icare agrupa a más de 1.200 empresas de todos los tamaños, representativas de las diversas actividades de la producción, el comercio y los servicios. En general, proporciona a propietarios y gerentes información relevante sobre el medio nacional e internacional para evaluar las fuerzas que mueven los mercados y las tendencias que influyen en el funcionamiento de las empresas. Y obviamente, la inestabilidad política es, para los empresarios e inversionistas, todo un tema que debe ser resuelto. O al menos, saber a qué atenerse.

De hecho, se dice que es lo que más preguntaron al Ministro de Hacienda, Mario Marcel, en su participación en Chiledays donde estuvo recientemente encabezando una delegación para conversar y exponer sobre la agenda económica de Chile ante actuales y posibles inversionistas con presencia en Reino Unido.

Pero, en Chile las cosas parecen ir por carriles distintos. Cada sector en su pequeño mundo, defendiendo sus propios intereses. En el Congreso, con peleas que pocos entienden. Y en el Consejo Constitucional, donde se supone se escribe la Carta Magna del país, también. Ocurrió que en el trabajo de las comisiones que ya finalizó, el partido Republicano apoyado por Chile Vamos, ocupó todo su poder para aprobar enmiendas que hasta el momento, dejan la futura Constitución sólo con la visión de la derecha más extrema. ¿El resto? Hasta ahora, no existe.

En estos días se está en pleno proceso de plenario donde en las votaciones del Primer Capítulo de la propuesta de nueva Carta Fundamental sobre «Fundamentos del Orden Constitucional» que se despachó el viernes hubo sorpresas. Incluso molestias en la mismísima derecha, especialmente entre los Republicanos. Sucedió que con la abstención de algunos consejeros de Chile Vamos, se rechazó el inciso 1 del artículo 1 que establecía que «todo ser humano es persona». Hubo 29 votos a favor, 17 en contra y 4 abstenciones: Gloria Hutt (Evopoli), Lorena Gallardo (RN), Germán Becker (RN) y Edmundo Eluchans (UDI). Es que la aprobación de ese artículo, como lo querían los republicanos, desechando lo que el Comité de Expertos había propuesto, daba el pase a los fundamentalistas de derecha a –entre otros temas- eliminar la ley del aborto en 3 causales. Es decir, la posibilidad de un retroceso brutal estaba ad portas.

Felizmente por ahora hubo abstenciones en la votación que no le dieron el quorum a quienes habían propuesto el mencionado artículo –los republicanos-. La situación es de suyo preocupante para los republicanos e incluso para el propio Chile Vamos que se ha transformado en una pieza fundamental para que el Partido Republicano consiga los 3/5 y logre aprobar las enmiendas tanto en comisión como prontamente en el pleno. Y al menos, en el primer Capítulo, las alarmas sonaron en el sector de las derechas.

En los días que vienen y hasta el 7 de octubre seguirán revisando y votando capítulo por capítulo hasta terminar con el documento que luego pasará a revisión de la Comisión Experta, la que podrá formular observaciones para “agregar, modificar o suprimir artículos o sus partes”. Es decir, les espera un arduo trabajo a dichos expertos, que no están muy contentos con el destino que tuvo su primer documento presentado al Consejo, el que fue objeto de más de mil enmiendas. Casi todas de la derecha.

¿Respetarán ahora al Comité de Expertos?

Tal como hasta ahora han caminado las cosas en la Comisión Constitucional, donde no faltaron las críticas y hasta desprecios a la propuesta de los expertos, sumando, además, la desconfianza existente en el oficialismo respecto a los intentos refundacionales que intenta establecer el Partido Republicano, habrán muchos ojos mirando no sólo cómo quedará el texto, sino qué podrán hacer los expertos en este escenario.

De hecho, la presidenta del Comité de Expertos, Verónica Undurraga, cuestionó las enmiendas introducidas al texto constitucional. Dijo que les “dolieron las enmiendas y más aún la forma de su tramitación y aprobación”. Aclaró que la Constitución “no es un lugar para hacer políticas públicas” y que “hay detalles que parecen insignificantes, pero que en la realidad encierran los compromisos más importantes”.

La comisionada expresó que el orden en que están enumerados los artículos, por ejemplo sobre el Estado social y democrático de derecho sí importa, ya que “representó una conversación en que mi sector incluyó al tuyo al aceptar mi lenguaje de derecho natural para hablar de dignidad, y el tuyo comprendió que para mí la dignidad estaba profundamente unida a la construcción de un Estado Social”.

¿Privatización de playas, lagos y carreteras?

La cuestión es que pocos entienden el lenguaje que los consejeros han usado en sus intervenciones y votaciones. Sin embargo, hay hechos que, pese a estar envueltos en un lenguaje populista, han encendido luces de alerta en la población.

Por ejemplo, nadie quedó impávido cuando el obeso presidente de Gasco Matías Pérez Cruz, intento expulsar a dos o tres mujeres veraneantes en una playa a los pies de su casa del lago Ranco, aduciendo que ese terreno era de su propiedad.

 Esa situación podría repetirse por decenas de veces al ser aprobada en la Comisión de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales la enmienda que apunta a permitir que los bienes nacionales de uso público puedan ser concesionados. “Los bienes nacionales de uso público que la ley determine serán susceptibles de concesión. Sobre los derechos emanados de la respectiva concesión, el titular tendrá derecho de propiedad”. Enmienda que contó con los votos en contra de los cinco representantes de la centro izquierda en esa instancia.

El vicepresidente del organismo, Aldo Valle, aseguró que con esto “se abrió el camino para que se puedan privatizar y quienes tengan los recursos para hacerse dueños de playas, calles o rutas lo puedan hacer”. Cuestionó que este cambio “es muy regresivo y nos preocupa, ojalá que en las etapas que vienen se puedan superar. Asimismo, acusó que “la tentación populista nos está o le está haciendo mal a ciertos sectores en el Consejo Constitucional”.

La experta de Convergencia Social (CS), Antonia Rivas, criticó que se haya aprobado que “los bienes nacionales de uso público, es decir, aquellos cuyo uso pertenece a todos, como calles, plazas, puentes, caminos o playas, son susceptibles de concesión, sobre las cuales habrá derecho de propiedad. Un retroceso inmenso”.

El abogado añadió que “la idea es que en esas situaciones, no esté resguardada la persona que reclamó el derecho a estar como cualquier chileno en un bien nacional de uso público, porque ahora se abre constitucionalmente la posibilidad de que el Estado licite esos bienes y los ponga a disposición de quienes pueden pagar más. Nosotros debemos hacer una distinción clara, está bien una economía de mercado, pero no una sociedad de mercado”, comentó Valle.

El vicepresidente además criticó otra de las enmiendas de la derecha, que busca suprimir la expresión “exceptuados los hidrocarburos líquidos o gaseosos” de la siguiente norma del anteproyecto: “Corresponde a la ley determinar qué sustancias de aquellas a que se refiere el literal precedente, exceptuados los hidrocarburos líquidos o gaseosos, pueden ser objeto de concesiones de exploración o de explotación”.

Frente a ese tema, Valle declaró que “eso rompe un consenso constitucional histórico en Chile, que viene desde los años 60′ con las grandes transformaciones económicas y sociales que sucedieron y en consecuencia aquí levantamos la voz de alerta porque si eso no es refundacional, díganme qué otra cosa más refundacional que finalmente revertir logros políticos, económicos y democráticos”.

El cambio climático no existe

En más de dos ocasiones, el Partido Republicano no aprobó la mención del cambio climático en el texto constitucional. En el capítulo I sobre Fundamentos del Orden Constitucional, los consejeros oficialistas propusieron incluir “la protección del ambiente y la adaptación al cambio climático deberán considerar criterios de justicia ambiental y solidaridad con las generaciones presentes y futuras”, cuestión que fue rechazada por todos los consejeros republicanos, vale decir, Luis Silva (delegado de la bancada), María de los Ángeles López (presidenta de la comisión), Mariela Fincheira, María Gatica, Carmen Montoya y Miguel Rojas. A lo que se sumó el voto de Ivonne Mangelsdorff (RN) y la abstención de Carolina Navarrete (UDI).

Aunque los cuatro consejeros oficialistas, Fernando Viveros (PC), Yerko Ljubetic (Convergencia Social), Kinturay Melín (RD) y Marcela Araya (PS) votaron a favor; por siete votos en contra (PRep y RN), una abstención (UDI) y cuatro votos a favor (oficialismo), se rechazó por segundo día consecutivo, la mención del cambio climático en el texto constitucional.

En opinión de Yerko Ljubetic (CS) uno autores de la enmienda rechazada sobre el cambio climático, la actitud de las derechas es “un intento de impedir que el Estado asuma la obligación y desarrolle el mecanismo y destine recursos a la mitigación de este importante problema para las generaciones presentes y futuras”.

La preocupación de la Presidenta Bachelet

Hablando en Icare, la ex jefa de Estado aclaró su posición frente a lo que estaba aconteciendo en la Comisión. “Me encantaría votar a favor de la nueva Constitución (…) No espero consensos perfectos ni que todo esté regulado. Me gustaría votar por una que se parezca al anteproyecto de los y las expertas, yo puedo vivir con ese proyecto, aunque quizás faltaron varios elementos, pero es evidente el esfuerzo realizado por llegar a consensos en pos de una convivencia pacífica”.

Mostró su preocupación por el cariz tomado por el proceso constituyente liderado por el Partido Republicano, señalando que “hay varios síntomas que sugieren que podemos fallar en darle una buena y nueva Constitución al país. Veo que, nuevamente, como en una revancha, los legítimos triunfadores en las elecciones pretenden imponer su peso para dar señales identitarias a sus electores o para hacer inviables en el futuro derechos o políticas públicas con las que no están de acuerdo, como en salud, previsión, interrupción del embarazo o el carácter inapropiable de ciertos bienes públicos”.

“Creo que no se aprendió la lección que nos hizo fracasar la vez anterior. Una Constitución no es el espacio para hacer valer las ideas de uno sobre otro (…) Me preocupa que algunos no hayan entendido el mensaje del quiebre democrático del golpe hace 50 años”, sentenció la ex presidenta Bachelet.

 

Murió para Vivir. Desafíos Democráticos

Hace unos días se “presentó-lanzó” en el teatro Camilo Henríquez el libro “A 50 años Allende. Murió para vivir”, cuya autoría es de Camilo Escalona Medina, actual Secretario General del Partido Socialista de Chile. Él es un “ex de varias funciones” públicas partidarias, representativas y políticas en general. Testigo privilegiado del proceso político pre-golpe (aunque muy joven), de la dictadura civil-militar (dentro y fuera del país), proceso de transición y actuales coyunturas constitucionales en las que se encuentra el país.

El vertiginoso relato, sin pausa que propone el autor, entrega una línea de tiempo donde hilvana su experiencia política en cuanto actor y reflexión del periodo en diferenciados “momentos-ciclos” que lo permitieron. Un eje ineludible y principal del libro es situar al Presidente Salvador Allende Gossens, en un sitial democrático inapelable v/s todos aquellos juicios y opiniones que vienen desde diversos sectores políticos claramente antagónicos, que lo tildaron de no democrático, sin perjuicio de todas las credenciales republicanas que lo particularizaron en tiempo y espacio.

El autor, se da maña para afirmar que el Ex – Presidente, antes que todo, fue una persona humana con virtudes y defectos, como cualquiera. Sin embargo, lo que releva en su relato y discernimiento, es la trascendencia política, social e ideológica que instala en la cultura política general del país y de la izquierda chilena en particular (validada internacionalmente, además). Su trágica partida, es la que sella y proyecta dicha afirmación. La que, además, implica consecuencia política-moral-ética. El autor indica, en su relato, además, que el presidente Allende siempre afirmó que estaría hasta el final cumpliendo el mandato popular… y lo cumplió.

Es ese dato, la trágica partida, la que lo particulariza, no porque fue trágica en sí misma (que lo fue), sino porque es, cuál algoritmo (lenguaje actual), un propulsor de defensa y recuperación de la institucionalidad democrática. Ese sello, supera al mito, provenga de donde provenga, colocándolo en un sitial que lo exime de varias interpretaciones (artilugios para alguna/os), máxime en un sistema democrático como el actual, convirtiéndose en una iconografía aglutinadora respecto de la defensa de la democracia, la tolerancia, el pluralismo y la adecuada valoración de la nación chilena y del mundo democrático, como indica el autor.

Suma otro eje relevante, referido a la importancia del PS de Chile, no necesariamente (aunque lo hace) por su trayectoria desde el año 1933 en que se funda en unidad, ni tampoco por su importancia en la articulación de la coalición de gobierno de la Unidad Popular, sino que en otros hechos que forman parte de la historia del país como fue: a.- la autocrítica del año 1974 (marzo); b.- la trágica persecución y desaparición de dirigentes del partido post Golpe Civil – Militar (Carlos Lorca, Exequiel Ponce y Ricardo Lagos); c.- la fractura partidaria del año 1979 y; finalmente, d.- la reunificación del PS de Chile el año 1989, (en el marco del triunfo del NO en octubre 1988 y su proyección democrática), impidiendo la extensión de la dictadura civil-militar, preparándose para enfrentar la primera campaña electoral presidencial liderada por Patricio Aylwin Azocar, proyectando gobernabilidad y, a la postre, la recuperación de la democracia.

En definitiva, se podría colegir, que el autor reivindica el rol e importancia de la política y la democracia, ejemplificado en el PS de Chile, a partir de los hechos que explican la historia nacional (del periodo), cuyo rol territorial (geográfico), a propósito de la representación de lo popular, de la trabajadora/or, estudiante (otra/os) y fortalecimiento democrático del sistema político-país, darían cuenta de ello, pero, en UNIDAD.

En este sentido, indica, que, siendo respetuoso de los procesos políticos involucrados, siempre complejos, con flujos y reflujos, con dialéctica intensa en oportunidades, fue poner en el centro, el valor de lo COLECTIVO, siendo la UNIDAD del partido, la que apuró el tranco para la recuperación de la democracia, en el proceso del año 1989, ‘definitoria base’ para acometer todo el desafío de proyectar un nuevo ciclo de país, asumiendo la responsabilidad -junto a otros- de conducción en los gobiernos de la Concertación.

Se colige de ese planteamiento algo similar para la Nueva Mayoría y el actual gobierno. La UNIDAD, en diversidad del PS de Chile, fue y es el mejor capital que tiene para ofrecerle a Chile, indicará. Los ejemplos de no acuerdos, recuerdan derrotas tras derrotas. Prueba de ello es la convicción democrática que se refleja el 21 de diciembre del 2021, cuando el presidente partidario del momento, llama a votar “sin negociaciones por Gabriel Boric en segunda vuelta tras derrota de Yasna Provoste”.

La Democracia Cristiana

Otro eje que destaca el autor, es la importancia de la Democracia Cristiana, en cuanto centro político estratégico en el sistema político nacional y en los acuerdos fundamentales para dar gobernabilidad democrática al país antes de la asunción del Presidente Allende a la primera Magistratura, tras la votación en el Congreso del acuerdo sobre el Estatuto de Garantías Democráticas (no olvida el asesinato del General René Schneider posterior a la elección del 04 de sept-1970 y antes de la votación de ratificación en el Congreso). En este eje, también releva su rol en plena Dictadura Civil – Militar, vía Eduardo Frei Montalva en su ya emblemático discurso en el teatro Caupolicán, solicitando una Asamblea Constituyente para el logro de una Nueva Constitución, mientras la dictadura preparaba la suya. Finalmente, en esta línea, visibiliza desde lo estratégico, la definición por recuperar la democracia tras la evidencia de la vulneración de los Derechos Humanos en el país. Resalta en contradicción, la trascendencia de la DC en la promoción y acompañamiento del acuerdo que declaró inconstitucional el gobierno de la Unidad Popular en la corporación de diputados (pivote para lo que significó el golpe de Estado e instalación de la dictadura civil – militar), sin dejar pasar el asesinato de Edmundo Pérez Zujovic, último ministro del interior del gobierno de Eduardo Frei Montalva.

Pero lo más importante respecto de la DC, es que tuvo/tiene, para el logro de la gobernabilidad democrática, presencia política y mirada de país (sin perjuicio de la fragmentación en la que se encuentra por estos días con Amarillos y Demócratas). Hecho que no es desdeñable más allá de cualquier consideración. Es una evidencia que cuando la DC o, centro político del país, se encontraba definido por avanzar en la recuperación de la democracia, la balanza se inclinó determinantemente en favor de las fuerzas políticas que fueron perseguidas por la Dictadura. Eso sí, lamenta, el autor, la tardanza con que concurre a aquello respecto de hacerlo en unidad con el resto de las fuerzas opositoras a la dictadura, pero le entrega racionalidad al hecho, en el entendido que la complejidad del proceso político no permitió que fuese con más celeridad (algo similar indica respecto de la unidad del PS de Chile).

En el presente, el Presidente Allende vive en calles de todo el mundo, en homenajes a su figura, en la cultura, la literatura y en la historia. Su figura se acrecienta, lo que conmueve a sus adversarios de ayer y hoy, pues resulta que negar el merecido reconocimiento, implica auto juzgar y reconocer los errores y horrores de la dictadura. Más aún cuando por estos días y a propósito de los 50 años del Golpe de Estado, se han desclasificado documentos que prueban la injerencia del gobierno norteamericano en los hechos ocurridos en Chile desde septiembre del ’73 (otra vez). No fue casual, no fue solo un golpe militar (es otro eje del libro expuesto, en el que no profundizaremos en esta oportunidad).

Hoy, una nueva generación de política/os ha emergido, sustentada/os en la trayectoria de otra/os, donde el tiempo ha ido demostrando que toda/os somos necesarios y que no existe ni superioridad moral, ni quienes deben dejar de aprender, pues nos necesitamos como parte de un gran colectivo que reconoce en Allende valores, aprendizajes, consecuencia e historia.

Leemos que hay otros ejes importantes, sin embargo, estos tres interrelacionados de manera sincrónica o asincrónica, mediados por la vulneración de derechos humanos, son los que permiten una interpretación compleja del proceso político de la época, que es de donde emerge la figura de Allende, en esta idea contradictoria que releva y determina el decurso de la vida política de Chile del presente y futuro, esto es, tal como señala, el autor: Allende, murió para vivir….

Minvu pone fin a contratos con EnRed en Valparaíso y fundación deberá restituir dineros

   

Las resoluciones ordenan al organismo a la restitución de los recursos que alcanzan los $254.375.000.

El pasado martes 12 de septiembre, la Secretaría Regional Ministerial del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de la Región de Valparaíso dictó las resoluciones que pusieron término anticipado a los convenios de transferencia de recursos que sostenía con la Fundación EnRed, en las comunas de Quintero, Valparaíso, Viña del Mar, Quilpué, Cartagena y Villa Alemana.

Estas resoluciones, que ponen fin inmediato a los tres contratos que la cartera había suscrito con la fundación el 11 de octubre de 2022, señalan que “se procede a poner fin anticipado al Convenio y solicitar la restitución de los recursos, por no haber cumplido de forma adecuada con la implementación del trabajo”, ordenando la restitución de los recursos, los que alcanzan en total los $254.375.000.

Esta acción es parte del conjunto de medidas que el Minvu ha llevado adelante para regularizar la relación entre el ministerio y las fundaciones y que se concentran en la Agenda de Modernización, Probidad y Transparencia que el titular de Vivienda, Carlos Montes, anunció a principios de agosto.

El pasado 3 de agosto de 2023 se determinó comunicar a la Fundación EnRed el inicio del procedimiento de término anticipado de los contratos, esto por un “eventual incumplimiento en la ejecución de los objetivos y partidas y una falta de experiencia en la ejecución del convenio”; además de la no existencia de productos entregados en la Etapa I; no se había iniciado la Etapa II, ni la Etapa III de Fortalecimiento Social y Comunitario. A lo que se suma la no presentación de rendiciones.

Si bien la fundación respondió a los cargos, estos fueron descartados por la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de la Región de Valparaíso. Ahora, EnRed tendrá cinco días desde la notificación para interponer los recursos de reposición y jerárquico que estimen convenientes.

Definitivo: Tribunal Supremo de la FRVS expulsa a delegado presidencial de Arica y partido le retira su confianza política

De forma definitiva y con notificación inmediata al Servicio Electoral, fue expulsado de las filas de la Federación Regionalista Verde y Social el delegado presidencial de Arica y Parinacota, Ricardo Sanzana.

De acuerdo a la sentencia del Tribunal Supremo de la colectividad, emitido con fecha 30 de agosto de 2023, el fallo de expulsión se basa en “que el militante Ricardo Sanzana Oteíza habría vulnerado una serie de normas establecidas en los Estatutos de la Federación Regionalista Verde, en un reiterado accionar en contra de estos mismos”.

Estas vulneraciones habrían tenido que ver con situaciones de acoso, maltrato y hostigamiento laboral, misoginia, abuso de poder, abandono de deberes e invalidación y desconocimiento de la orgánica partidaria; “antecedentes presentados a modo de prueba, que fueron verificados y revisados por el Tribunal Regional de Disciplina de Arica y Parinacota”.

Asimismo el fallo indica que se agregaron los siguientes antecedentes: “Desconoce la legitimidad de la Directiva Nacional; Desconoce la legitimidad de los Convencionales Nacionales; Desconoce la legitimidad de los Consejeros/as Regionales; y Desconoce la legitimidad de la presidenta regional”.

Decisión de expulsión

Según el documento del Tribunal Supremo FREVS, se resolvió que: “Se confirma Sentencia de Expulsión Apelada, dictada por el Tribunal Regional de Disciplina de Arica y Parinacota del Partido Federación Regionalista Verde Social, de fecha 07 de marzo de 2023, en contra del Sr. Ricardo Sanzana Oteíza,(…) Notifícase al denunciado y al Tribunal Regional de Arica y Parinacota, por el medio más expedito. Sin perjuicio de lo anterior, también notifícase al denunciado por carta certificada, en virtud de lo dispuesto en el artículo 32 bis del Estatuto del Partido (…) Elimínase de los registros partidarios y del padrón de afiliados al Sr. Ricardo Sanzana Oteíza(…) Ofíciese al SERVEL dando cuenta de la expulsión del Sr. Ricardo Sanzana Oteíza.

La FREVS hizo llegar la resolución del Tribunal Supremo al Ministerio del Interior y a la Secretaría General de la Presidencia; ya que Sanzana ocupa un cupo político de la Federación Regionalista Verde y Social, que le retiró definitivamente su confianza

10 expulsados

El Delegado Presidencial es uno de los 10 ex militantes que han sido eliminados del registro partidario de la FREVS en la región nortina entre diciembre de 2022 y agosto de este año, por graves vulneraciones a los estatutos y al código de ética partidaria. Entre estos, se cuentan el consejero regional Iván Paredes, que ahora figura como independiente; los asesores de gabinete de la DPR, Andrea Pérez y Luis Pizarro; el ex director regional de CORFO, Fernando Cabrales; y los directivos regionales Alejandro Páez, Luis Fierro, Lucy Faust, Patricia Solano y Gina Valenzuela. Todas estas sentencias fueron ratificadas por el Tribunal Supremo.

Recordemos que los expulsados se encontraban con su militancia suspendida desde el 27 de diciembre de 2022, fecha en la que el Tribunal Regional de Disciplina inició un proceso de investigación, luego de recibir distintas denuncias en su contra, entre octubre y noviembre de 2022.

Además, los ex militantes se habrían concertado para cuestionar la probidad y legitimidad de la actual directiva nacional, de la presidencia nacional y de la presidencia regional a través de una denuncia, ingresada en el Servicio Electoral el 17 de noviembre de 2022; con la que buscaban invalidar el proceso eleccionario nacional de la FRVS realizado en mayo de 2022. Sin embargo, la solicitud fue declarada inadmisible por el SERVEL en su resolución 0895 del 14 de diciembre de 2022 y notificada al Tribunal Supremo del partido.

“Cuerpos en resistencia”: Un libro que estalla

Paso a paso, letra a letra, indignación más indignación, esta es una de tantas situaciones que pueden ser el corolario del estallido social del 18 de octubre del 2019; críticos hechos que son un símil a los narrados en el libro que acaba de ver la luz pública en el Museo del Estallido Social y cuyo autor, de forma muy concreta nos presenta para que podamos darle una nueva mirada a la revuelta ciudadana en democracia, más importante desde la llamada “revolución de la chaucha”.

Se trata de Cuerpos en resistencia, el primer libro del psicólogo, activista homosexual y ensayista José Luis Díaz, más conocido como Cano Diaz, quien nos presenta su obra reflexionando sobre “la cultura, y en aquellos que nos dedicamos a escribir la historia desde nuestra subjetividad crítica”, destacando que a través de la lectura de su libro, “se pueden observar desde una mirada crítica los distintos momentos que se vivieron desde el 19 de octubre y las distintas respuestas represoras que entregó el Estado de Chile a través del Gobierno de turno, cuyo Presidente Sebastián Piñera, declaró la guerra al pueblo y dispuso dispositivos del Estado para reprimir, atropellando derechos humanos, de hombres, mujeres y jóvenes”.

Usted puede encontrar un ejemplar del libro de José Luis Díaz, en las dependencias del Museo del Estallido Social, ubicado en Dardignac 0106, comuna de Providencia, creación que, según organizadores del Museo, “reviste un rol fundamental no sólo por permitirnos sostener este espacio en autonomía, sino porque los contenidos capaces de residir en el formato literario son tan extensos como atractivos”.

“Cuerpos en Resistencia se hace parte físicamente de este trabajo colectivo de memoria activa y presente, poniendo en perspectiva esas miradas históricamente silenciadas que han sabido sobrevivir a las represiones que van aún más allá del factor externo de un Estado, sistema o sociedad, y calan incluso en las contradicciones internas. Los cuerpos también estallan y sus esquirlas pueden doler tanto al salir como al entrar. Este libro no llega al museo ni el museo llega a este libro, nos reunimos y encontramos porque nos corresponde”, reflexiona su autor.

Para Conocer más sobre el autor, puede encontrarlos en sus redes sociales con los nombres de usuario en Instagram Psicologocano y Tik Tok – canodiazps

 

 

 

Diputados Cicardini y Manouchehri respaldan proyecto de ley sobre protección de animales en los deportes

Un grupo de parlamentarios de distintos partidos, encabezados por el diputado Tomás Lagomarsino, presentaron un proyecto de ley para hacer extensiva la protección de animales a todos los deportes en que participen. La iniciativa busca derogar el artículo 16 de la Ley 20.380 sobre protección de animales, que excluye los deportes en que participan animales de su aplicación directa, como el rodeo, las corridas de vaca, el movimiento a la rienda y los deportes ecuestres

La diputada socialista Daniella Cicardini, coautora de la iniciativa, indicó que “llegó el momento para poder hacernos cargo de las incongruencias que establece esta ley, porque se supone que establece la protección animal, pero al mismo tiempo genera excepciones injustificables en el nombre de tradiciones y espectáculos, para la diversión de la gente, a costa del maltrato animal y muchas veces con costos económicos”.

“Creo que este es un muy buen proyecto de ley y esperamos que inclusive el gobierno esté disponible a patrocinarlo”, recalcó la parlamentaria por la Región de Atacama.

Asimismo, el diputado Daniel Manouchehri también agradeció a Lagomarsino por invitarlo a firmar por este proyecto. “Nosotros hoy día tenemos que entender que es perfectamente posible celebrar nuestras Fiestas Patrias sin maltrato animal. El maltrato animal es un acto de involución. El llamado a todos los actores es a que evolucionen y que tengan la capacidad de entender que en este nuevo siglo se requiere el poder entender que el respeto animal es esencial”, afirmó.

“No se trata de quién es más patriota”

El proyecto que busca la protección de los animales en el deporte apunta a disciplinas como el rodeo. Al respecto, la diputada Cicardini señaló que “esto no se trata de quién es más patriota, quién es más chileno o chilena. Se trata de cómo evolucionamos como sociedad. Si habláramos de tradiciones, la historia ha dicho que muchas de ellas son aberrantes. Por lo tanto, yo espero que el Congreso Nacional esté a tono con las nuevas exigencias medioambientales, de conciencia de protección animal y, por sobre todo, de lo que también nos dicen las nuevas generaciones”.

En esa línea el diputado Manouchehri agregó que, “hay que decirlo, el rodeo no es el deporte nacional. En este país el deporte nacional es el fútbol, ese es el deporte que todos practican en las poblaciones y en los barrios. La rayuela también se practica en otros lugares. Si quieren las tradiciones, pueden practicar la rayuela y no causarle daño a ningún animal”.

 

 

 

 

 

 

Entradas recientes