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Expertos Opinan: ¿A Qué Poner Atención Durante una Jornada Histórica de Segunda Vuelta?

Una agotadora temporada de elecciones se definirá el domingo 19 de diciembre cuando la segunda vuelta presidencial arroje el nombre del próximo presidente de Chile. Un escenario que, desde la preparación de un plebiscito constituyente, ha sumido al país en una verdadera escalada cívica ante la que la ciudadanía está expectante. Cerrado el plazo de las campañas de José Antonio Kast y Gabriel Boric y cuando cada candidato ya dijo todo lo posible, los expertos comparten sus propias claves sobre las cuales estar atentos para la jornada del balotaje. ¿Aumentará el padrón electoral significativamente?, ¿los medios de comunicación mantendrán una cobertura alejada de sesgos políticos?, ¿Qué rol jugará el factor geográfico en el voto?, entre otras consideraciones guían las incertidumbres del balotaje.

Logística y recuento de votos

El sociólogo Raúl Zarzuri, cree que el proceso de votación será mucho más rápido que la vuelta anterior, ya que hay solamente dos candidatos. “Creo que va a votar menos gente que en el plebiscito del Apruebo vs. Rechazo, aunque quizás un poco más que la primera vuelta. Creo que hay que prestar atención a la hora de la constitución de las mesas. Si hay mesas que se constituyen muy tarde, esto retrasaría todo el proceso”, dice sobre los factores logísticos que influirán en un proceso expedito y transparente, toda vez que partidarios del oficialismo han advertido intenciones de intervención electoral. Zarzuri agrega que el recuento de votos podría darse de una manera bastante disputada, particularmente en lo que respecta al comportamiento de los apoderados de mesa del candidato del Frente Social Cristiano. “Creo que algunos apoderados más extremos de Kast van a estar tratando de ensuciar el proceso. Hay que recalcar que el proceso chileno es muy rápido en el conteo y hay bastante seguridad en lo que es considerado uno de los más legítimos de América Latina”, sostiene el académico de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Padrón y convocatoria

Por su parte, el cientista político Rodrigo Gangas, cree que una menor cantidad de sufragios podría favorecer las posibilidades del candidato derechista, por lo que un aumento o reducción del número de votantes influirá en el resultado final. Gangas llama la atención sobre cómo este factor podría estar determinado, además, por el efecto que haya tenido la campaña en los más jóvenes. “Salvo en el plebiscito constituyente, en general los jóvenes no han participado con fuerza en los procesos electorales más recientes. Sin embargo está elección es distinta: la gente joven podría sentirse más atraída al ver que hay bastantes cosas más en juego”, plantea.

Elecciones y Proceso Constituyente

La antropóloga forense, Francisca Fernández, piensa que no se deben minimizar los factores a largo plazo derivados de esta votación y señala que se deben examinar con atención las narrativas que cada candidato plantea sobre la redacción de una nueva constitución para nuestro país que se ejecutarán durante la votación. Así, debe considerarse el resultado del balotaje y su repercusión en el apoyo o no al trabajo constituyente: “En el ámbito de la Convención Constituyente aquí tenemos dos proyectos, uno con Boric, que posibilita la continuidad del proceso constituyente, y uno de Kast, que representa un cierre definitivo y la deificación de todas las malas políticas de esta últimas décadas, de negación a la transformación que hemos tenido a nivel constitucional”.

Un factor geográfico

El doctor en Ética y Democracia, también rector de la UAHC, Álvaro Ramis, pone el énfasis en las cifras de distribución regional del voto y principalmente los indicadores de divergencias territoriales respecto a la primera vuelta para considerar durante la segunda vuelta. “Es probable que en la Región Metropolitana se registre un gran apoyo global por la candidatura de Gabriel Boric, pero el sur de Chile es un factor de incertidumbre hasta ahora por el apoyo que Kast mantiene en zonas como Temuco, al igual que en otras zonas en disputa del norte del país como Antofagasta”, opina.

La cobertura mediática

La periodista y Consejera Nacional del Colegio de Periodistas de Chile, Paula Correa, recomienda poner especial atención a una cobertura mediática que durante la primera vuelta aportaba más al desincentivo informando sobre las altas temperaturas, desorden en las filas y desorganización pese a los testimonios de los mismos votantes que negaban esto. Después de lo que ha significado el proceso de la movilización social y la crisis sanitaria, Correa espera que “los medios de comunicación se comporten a la altura de una elección presidencial que puede cambiar el curso histórico del país”. “El llamado a los medios es realizar coberturas éticas e incentivar a la ciudadanía a ir a votar, por sobre el calor, las filas o cualquier otra situación, sin desinformar y sin farandulizar del proceso electoral. Hay que ser especialmente rigurosos con la información cuando, sabemos que el clima pre-electoral ha estado marcado por operaciones de bots en redes sociales y de desinformación, a través de la manipulación, tergiversación y uso malicioso de datos en el marco de la campaña», agrega la docente de la carrera de periodismo de la UAHC.

Álvaro Ramis, coincide en esta relectura de los medios durante el día domingo en “tanto lo que se dice como lo que no se dice”, plantea sobre las agendas de diversos medios que ofrecen diferentes sesgos políticos. “Existe una sobrerrepresentación de ciertos discursos del miedo que adquieren una presencia muy destacada en los medios mientras, por otro lado, se omiten voces que no tienen presencia en esos medios como representantes de municipios, sectores populares, grupos sindicales y el mundo organizado de las regiones ante la hegemonía de una discusión centrada en temas que copan el espectro del debate”, señala.

Izkia Siches sobre Afiches Falsos y Hacer Trampa: “Dividir y Llamar al Fraude Fragiliza Nuestra Democracia, Nos Hace Mal como País”

Hasta el Servel llegó Izkia Siches, jefa de campaña del candidato presidencial Gabriel Boric, acompañada por el diputado Gonzalo Winter para interponer dos acciones y pedir fiscalización al Servel debido a graves hechos que se enmarcan en una campaña sucia que se ha realizado durante los últimos días.

A raíz de una serie de carteles falsos en la Región Metropolitana que han aparecido usando la imagen de Gabriel Boric para engañar a las personas, Siches señaló: “Aquellas imágenes y figuras que se han transmitido por redes sociales, hoy día llegan al espacio físico, y esperamos que el Servel pueda fiscalizar con mucho rigor, porque finalmente deben ser las ideas las que triunfen”.

Respecto al video de Sebastián Izquierdo llamando a hacer trampa el domingo, Siches explicó: “Hemos visto cómo algunos adherentes de José Antonio Kast han hecho un llamado explícito al fraude, a tanto sus vocales como apoderados de mesa a intentar objetar cada uno de los votos que sea legítimamente emitido. Creemos que esto es sumamente grave”. “Quiero hacer un llamado al comando de José Antonio Kast, como también a sectores de la derecha y centro derecha demócratas, a ser explícitos y tácitos en que esta es una línea que no se puede cruzar. Como comando vamos a respetar el resultado de este domingo y vamos a respetar cada uno de los votos que se emitan ese día porque de eso se trata la democracia, no de un fraude electoral, sino de respetar el sentir de cada uno de los chilenos y chilenas”.

“Dividir y llamar al fraude es algo que fragiliza nuestra democracia, nos hace mal como país”, declaró Siches y enfatizó: “Frente a lo que ha dicho el adherente de José Antonio Kast, los demócratas de Chile tenemos que tener sólo una voz”.

Por su parte, el diputado Winter comentó que “esta campaña es inédita en la historia de Chile, porque la campaña de José Antonio Kast ha tenido como protagonista la difusión profesional de noticias falsas”. Sobre la querella que presentaría el Servel planteó: «Nos parece que las palabras de Sebastián Izquierdo ameritan una querella, porque él está llamando al fraude y el fraude es un delito. Por lo tanto, el Servel está en la obligación de hacer aquello, pero nosotros respetamos la decisión que autónomamente tome el Servel”.

“Quiero hacer un llamado a todos los apoderados de la candidatura de Gabriel Boric, a quienes se han inscrito voluntariamente a que realicemos esta labor principalmente con amor a Chile, con amor a la democracia, porque a nosotros nos interesa que este país sea una democracia plena, que la verdad sea la que triunfe el domingo y que en cuatro años más podamos decir que Chile está más unido”, destacó Winter.

En horas de la tarde, el Presidente de el Serve, Andrés Tagle, l anunció una querella en contra de Sebastián Izquierdo y anunció que se solicitarán diligencias para que se impida esta persona concrete  un posible fraude en las elecciones de mañana domingo 19 de diciembre 2021.

Reconocidos Economistas del Mundo Respaldan a Boric: ¿Y en Chile Qué?

Mientras conocidos y no tan conocidos economistas y opinólogos del proceso electoral que culmina en  pocas horas más no pierden un minuto tratando de desprestigiar las propuestas de Gabriel Boric -no sólo en materia económica- para terminar con los abusos que finalmente fueron la espoleta de la explosión social del 2019, expertos de renombre mundial, incluido un Premio Nobel, lo alaban y echan  por tierra los miedos y tergiversaciones que intentan infundir esos ideologizados profesionales que se rindieron ante la extrema derecha.

Sin mostrar vergüenza, algunos, incluyendo parlamentarios que en su tiempo gozaron de algún mínimo prestigio por su postura “social de derecha” -como por ejemplo, Manuel José Ossandón o el ex presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes- hoy dejaron a un lado sus posturas “sociales” y su anticomunismo enfermizo los hace repetir el guion de la campaña del terror puesta en marcha desde hace tiempo por los republicanos de Kast.

Cinco son los economistas que decidieron pronunciarse frente a la situación chilena. Un “Mensaje de economistas internacionales al pueblo chileno ante una decisión crucial”, donde destaca el apoyo del Nobel de Economía Joseph Stiglitz y Thomas Piketty, el académico de la Escuela de Estudios Avanzados de Paris School of Economics, autor de «El capital en el siglo XXI», publicación elegida como el libro del año por el destacado Financial Times, debería ser leído atentamente por algunos de los expertos críticos. Entre ellos José de Gregorio, quien anunció en Radio Cooperativa que iba a anular su voto, supuestamente porque ninguno de los dos programas lo convence.

El ex ministro explicó que «voy a anular, a pesar de la presión que tengo de todos lados, creo que lo más honesto conmigo mismo, a pesar de que he leído todas estas cosas si anular o no anular, o incluso (no votar) en blanco para que no te vayan a marcar el voto». Y ni corto ni perezoso, se puso a disposición de quien salga Presidente.

Varios dirigentes y analistas consultados opinan que tanto la decisión de él, como otros, como el ex ministro de Michelle Bachelet Andrés Gómez-Lobo que también anunció que anularía, harían parte de aquellos votos escondidos que la derecha asume como propios.

“No es una simple elección”

Será interesante saber lo que opinarán los afamados economistas del mundo de los economistas nacionales que tanto han criticado. Estos economistas internacionales enviaron un mensaje a Chile y que en parte dice: “La decisión que enfrentan los chilenos esta semana no es una simple elección. Se trata de una encrucijada entre retroceder o avanzar y la hemos considerado suficientemente importante como para expresar públicamente nuestra opinión al respecto”.

Agregan que “en el mundo de hoy estamos enfrentando retos sociales, políticos, tecnológicos y económicos sin precedentes. La pandemia, la emergencia climática y la creciente desigualdad presentan problemas que no se han podido, ni se podrán resolver sin un proceso exitoso de generación de riqueza”, aseguran apuntando a desafíos que demandan cooperación entre los sectores público y privado.

Señalan también la existencia de una emergente “nueva economía” que busca innovar para impulsar un crecimiento sustentable en lo social y ambiental, además de generar empleos a futuro y advierten a los agoreros que “los que se empeñen en continuar por los viejos caminos están condenados a declinar”.

“Vemos en el programa del candidato Gabriel Boric esa apertura al futuro, esa manera de crear una economía que entregue estas ambiciosas metas. Sus objetivos son viables y ayudan a sostener los valores democráticos. Es una estrategia moderna para movilizar una agenda productiva dinámica y sostenible, capaz de lograr el crecimiento, la equidad y el desarrollo”, afirman los intelectuales.

También firman el mensaje José Antonio Ocampo, profesor de la Universidad de Columbia, quien además fue Ministro de Hacienda en Colombia, secretario adjunto general de las Naciones Unidas y director ejecutivo de la Cepal entre los años 1998 y 2003; Mariana Mazzucato, experta en innovación y valor y profesora de University College London y Ha-Joon Chang, catedrático de economía política y desarrollo de la University of Cambridge.

Las volteretas de la desesperación

Nunca como hoy, muchos deben estar viviendo en carne propia aquello de que cada uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Sobre todo, cuando tienen por obligación que propagandizar a un personaje de la más extrema derecha como José Antonio Kast.

Ahí anda Mario Desbordes evangelizando en favor de quien fue su adversario furibundo. Porque solo hay que recordar lo que Kast decía de quienes apoyaban los retiros del 10 por ciento, como Desbordes; o de quienes ayudaron a concretar el acuerdo de noviembre que dio paso a la asamblea constituyente, como Desbordes.

A Desbordes le debe pesar como toneladas de fierro, haber dicho durante su precandidatura presidencial que no apoyaría un posible pacto con el Partido Republicano (PR). Es más. Poco antes de la elección de constituyentes Desbordes dijo que “no tenemos nombres como Gonzalo de la Carrera, que José Antonio  (Kast) ha inflado tanto, gente que busca destruir, dañar, enlodar, que está todo el día tratando de dividir”. “Esa gente obviamente que si fuera a una constituyente iría solamente a bloquearla y no podemos darnos el lujo de tener gente como Ignacio Urrutia, que va a bloquear”, añadió.

Peor aún. Sostuvo que  “pululan en torno al Partido Republicano personas que no son militantes, que son gente odiosa, pero no sé quién es republicano y quién no, honestamente. No sé si los representa De La Carrera o Melnick, o la doctora Verdugo o Myrta Dubost”.

Todo eso lo olvidó, él y otros, sumándose a las mentiras e inventos de poca monta en contra de Gabriel Boric. Y con la excusa de que “lo primero es Chile”, entregó su apoyo incondicional a José Antonio kast porque “no quiero un gobierno donde la extrema izquierda decida el destino de nuestro país”.

Nada dice este ex “derecha social” de las mentiras y amenazas en lo que se sustenta la campaña del terror de su “salvador”. Personajes de negro historial que él mismo criticó, como Gonzalo de la Carrera, y Kennet Bunker, entre otros varios, han llegado al extremo de difundir fichas clínicas, encuestas, fotografías y noticias falsas. Y no sólo eso, Ahora un señor de apellido Izquierdo, conocido por su agresividad y que le valió más de alguna condena, ahora, mediante un video que se viralizó a través de redes sociales,  llamó a los adherentes de José Antonio Kast a hacer trampa y objetar los votos que vayan destinados a Gabriel Boric. “La victoria es más importante, la forma da lo mismo“, afirmó Izquierdo, pidiendo que los adherentes de Kast “sean despiadados por Chile“. Todo sea por Chile, igual que Desbordes, igual que Chile Vamos.

 Eso, amén de los llamados a salir a las calles a defender una supuesta “victoria” que hacen republicanos fanáticos que explicitan en sus redes sociales que “Nosotros NUNCA amenazamos. Nosotros actuamos. En silencio, constancia, perseverancia, ánimo y espíritu de combate”. Un mensaje amenazador enviado a las FFAA, a Carabineros, PDI y otros.

Este es el escenario que se instaló para que el domingo el pueblo acuda a las urnas y democráticamente hable.

Gabriel Boric en Cierre Masivo de Campaña: “Tenemos Certeza es que ese Día No Entramos Solos, con Nosotros Entra el Pueblo”

En el Parque Almagro y ante más de 25 mil personas tuvo lugar el cierre de campaña del candidato presidencial Gabriel Boric Font.

Previo al discurso del candidato, que cerró la actividad, músicos como Los Vásquez, Inti-Illimani, Anita Tijoux, Natalia Valdebenito, entre otros, entretuvieron a los asistentes, todos presentados por la actriz Mariana Loyola.

Tras la participación de los músicos y el discurso de Izkia Siches, jefa de campaña del abanderado, Boric subió al escenario junto con alcaldes y otras autoridades presentes.

De cara al balotaje del domingo y frente a un posible triunfo, Gabriel Boric afirmó que «es difícil hablar de la primera cosa que vamos a hacer ese día en el gobierno, pero lo que sí tenemos certeza es que ese día no entramos solos, con nosotros entra el pueblo».

Además, el abanderado valoró el rol de las generaciones pasadas y su rol histórico, “trabajamos por la vida en una nueva era de unidad, de paz e igualdad para todo Chile. Hoy día, no podemos sino estar agradecidos, no solo de quienes estar presentes también de todos quienes estuvieron antes que nosotros, porque estamos parados en hombros de gigantes”

“Más allá de que tengo 35 años, me siento parte de una posta histórica. Somos una generación que aprende de quienes estuvieron antes y nos unimos para derrotar a la dictadura, para democratizar Chile, para tener una nueva Constitución, y ahora nos vamos a unir también para derrotar al heredero de este gobierno y del pinochetismo y para instalar la esperanza en Chile”, señaló el candidato.

Cuestionamientos al Servel

Boric también se refirió a los cuestionamientos de José Antonio Kast, dejando entrever un posible fraude electoral, “la campaña que hemos hecho (…) nos ha llenado de una esperanza tremenda que este domingo le va a ganar el miedo, a las mentiras que han tratado de instalar y para eso los necesitamos a todos”.

“Desde la otra candidatura ya están diciendo que van a desconocer los resultados de esta elección, el clásico manual de la ultraderecha en cualquier parte del mundo”, finalizó el candidato.

Anita Román, Presidenta de la FEDCOLPROF: “Los Colegios Profesionales Deben Cumplir un Rol Importante en los Próximos Cuatro Años”

Ad portas de dejar su cargo de presidenta nacional del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, tras 15 años encabezando dicho gremio, y ya asumida hace unos tres meses como presidenta de la Federación de Colegios Profesionales Universitarios de Chile (FEDCOLPROF), Anita Román analiza con Página 19 la situación política y social que vive el país, a pocas horas de unas elecciones presidenciales más reñidas de los últimos años.

– ¿Cómo han visto desde la FEDCOLPROF el actual escenario político?

-Hemos tenido varios debates internos con los demás colegios profesionales y no podemos negar que hay cierta inquietud de lo que pase el domingo (para el balotaje). Muchos tenemos clara nuestra posición, pero entendemos que en cada gremio conviven varias sensibilidades, así que hemos estado más bien de espectadores que de protagonistas, aunque eso debiera cambiar después de la segunda vuelta, no podemos ser indiferentes frente a la realidad social y política del país.

– ¿Cómo así?

-Creo que los Colegios Profesionales deben cumplir un rol importante en los próximos cuatro años. Debemos hacer sentir su voz, más allá de los resultados. Claramente que con uno seguramente tendremos una mejor llegada en comparación con el otro, pero no podemos quedarnos sentados y cruzados de brazos mientras vemos cómo se sigue vulnerando derechos de los profesionales universitarios, con carreras con mallas deficientes o con falta de campos clínicos en el caso de las carreras de la salud. Hay mucho que trabajar y para eso tenemos que trabajar unidos, sin caer en pequeñeces o intereses particulares. Por lo menos esa es la impronta que quiero dejar al mando de la Federación.

– Cuando dice que con uno tendría mejor llegada, ¿se refiere a un posible gobierno de Gabriel Boric?

-Exacto, aunque eso no es garantía de nada. Con todo el respeto y admiración que tengo a Michelle Bachelet, en su segundo gobierno poco o nada avanzamos. Pero claramente en un gobierno más progresista deberían existir mejores canales de comunicación, versus lo que ocurre con un gobierno más conservador, que ve en la educación superior un negocio que hay que proteger más que como un derecho de los y las jóvenes de tener acceso a educación gratuita y de calidad”.

– ¿Y por qué entonces se han mantenido tan al margen? Salvo declaraciones como la del Colegio de Periodistas, y del Colegio de Trabajadoras y Trabajadores Sociales, en favor de Boric, el resto no se ha manifestado.

 -Por las razones que ya te expuse, que en cada colegio conviven diversas sensibilidades, y no es tan fácil tener consenso para un apoyo tan explícito. Yo valoro que esos gremios hayan decidido fijar una postura, pero como Federación tomamos el acuerdo de ser neutrales. Cada uno puede tener su opinión y postura, y yo tengo la mía muy clara. Si a mi preguntan, en una elección extremadamente polarizada, y donde se juegan dos visiones de país tan disímiles entre sí, es necesario fijar posturas, pero mi política es respetar los acuerdos. Lo hice durante 15 años en el Colegio de Matronas y Matrones, y lo haré en la Federación”.

– ¿Tal vez por temor a la crítica? A los periodistas, por ejemplo, le han llovido las críticas de los sectores que apoyan a Kast y del propio candidato, e incluso algunos de sus propios colegas han sido duros.

-Es que con los periodistas el tema es distinto. ¿Por qué no ocurrió esta misma crítica con los trabajadores sociales? Porque cumplen roles distintos. Ahí yo creo que tus colegas (periodistas) están mucho más expuestos por la función que cumplen y porque este debate ha sido casi 100% comunicacional y a través de los medios y redes sociales, y por tanto es dable un cuestionamiento de esa naturaleza. Pero no fue un posible temor a la crítica el haberse mantenido neutrales, la realidad es mucha más compleja porque cada colegio tiene su propia dinámica interna, y lograr un consenso para una postura en medio de este escenario se hizo extremadamente muy complejo. Y hay que respetar la diversidad de realidades que conviven en la Federación.

 – Aunque por razones muy distintas, el Colegio Médico también estuvo hace unos días en el ojo del huracán.

 -Sí, ahí las razones fueron de otra índole. Me atrevería a decir que fue una maniobra política para atacar a Boric, por el rol preponderante que asumió en su campaña la ex presidenta Izkia Siches. Se quiso enlodar su nuevo rol con su pasado gremial. La operación fue muy clara, porque la propia información que se hizo pública sobre el manejo financiero, y que refrendó en una declaración el Colegio Médico, es que las principales irregularidades ocurrieron durante la gestión anterior a su periodo.

-Yo he sido presidenta del Colegio de Matronas y Matrones durante más de una década, y una de las funciones principales que tenemos es velar por el buen uso del patrimonio de todos los matrones y matronas, de tener balances contables actualizados y a disposición de quién lo pida, y porque eso es además lo que nos exige el Ministerio de Economía. Por eso eran tan burda la crítica a Siches, porque justamente la auditoría la pidió ella cuando era presidenta de su Colegio por las mismas razones que te comento.

 – Y de eso ustedes saben, tuvieron un caso similar de mal manejo de dineros en una directiva regional de la matronas.

-Así es, y no era cualquier regional, sino el más grande, el Metropolitano, lo que nos produjo un hoyo financiero enorme, y eso motivó no sólo acciones legales contra su directiva, sino que la suspensión de sus cargos. Fue un hecho muy doloroso, que tuvo costos no sólo en lo financiero, hubo un daño a la credibilidad del Colegio y se pretendió lesionar la imagen de la actual gestión, cuando el tema era sólo cumplir los estatutos y la Ley, que es velar por los buenos recursos que le pertenecen a todos nuestros asociados y asociadas.

– Solidariza entonces con el gremio médico.

-Absolutamente. La labor dirigencial es bien ingrata, y quienes la ejercemos estamos expuestos a estos ataques. Creo que Izkia tuvo una labor loable mientras estuvo al mando del Colegio Médico, y tuvo que conocer de cerca la parte sucia de la política en su rol de jefa de campaña. Yo lo he vivido en carne propia y sé lo que digo.

Contra la Democracia: El Pinochetismo Revisitado (o la Identidad Histórica del Neofascismo)

Los programas de gobierno que se enfrentan en la elección presidencial del próximo domingo 19 de diciembre han estado en el centro de la polémica. Se les ha acusado de travestismo, maquillaje y volteretas. Cada parcialidad refuta estas críticas usando expresiones como “apertura democrática”, “voluntad de cambio” y –aunque usted no lo crea– “capacidad de escuchar”. Todo esto es parte de un debate comúnmente centrado en elementos accesorios y secundarios de cada propuesta programática. Sin embargo, hay un programa o plan de gobierno que no modificó un ápice sus planteamientos de fondo. El candidato del Frente Social Cristiano J. A. Kast Rist ha mantenido incólume las ideas que sustentan su programa de primera vuelta. Estas ideas no nacieron en la víspera del 21 de noviembre pasado, muy por el contrario, son expresiones políticas de larga data. El ideario de Kast Rist no es otro que el del pinochetismo de principios de las años ’70; un ultraderechismo militarista, autoritario y fundamentalista en sus posicionamiento morales. Lo anterior no es un juicio personal, es una simple constatación resultado del contraste entre el programa publicado por Kast Rist en https://atrevetechile punto cl/ y la Declaración de Principios del Gobierno de Chile (1974) junto a otros documentos del mismo período de la dictadura cívico-militar.

Las primeras doce páginas del programa del candidato republicano refieren a los siguientes temas: orden, seguridad, delincuencia, cárcel, policía, guerra. Este discurso se elabora sobre la base de una memoria anclada en la inseguridad y el temor, con el trasfondo de una remarcada situación de crisis social y económica. La misma fórmula que usaron los militares y civiles golpistas en 1973. Según Kast Rist, “Chile pasa por un momento especialmente relevante de su historia reciente” y señala que solo se podrá superar este momento si se recupera el Estado de Derecho, el Orden y la Autoridad. De acuerdo a sus propuestas, Kast Rist gobernará con las Fuerzas Armadas y, cuando sea necesario, a través del “Estado de Emergencia calificado con facultades excepcionales para el Presidente de la República”.  Combatirá lo que define como “incivilidades” que den la sensación de inseguridad y ausencia de autoridad, ocupándose así de “los agitadores” políticos, un eufemismo post conservador que apuntará –qué duda cabe– a todo lo que se mueva por fuera de lo oficial. Así como la Junta Militar desarrolló una política de ‘depuración ideológica’, Kast Rist se compromete a promover “buenos hábitos” y eliminar focos de incivilidad. Como si lo anterior fuera poco, toda esta maquinaria operativa-militar será reforzada con tribunales ad-hoc para la delincuencia, narcotráfico o terrorismo, una suerte de tribunales de guerra, y –más grave aún –“mayores facultades de investigación a las policías sin la necesidad de intervención de fiscal o de los jueces”. Aunque no lo crea estas citas son textuales, y están tomadas de la última versión del programa del candidato del Frente Social Cristiano. Este verdadero revival del pinochetismo setentero prosigue con una propuesta de reforma al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y con una defensa cerrada a lo que denomina “nuestro patrimonio cultural”, donde se incluye por cierto cuarteles policiales o militares.

En 1974 la Junta Militar de Gobierno hacía un llamado a la integración espiritual del país y a ‘recuperar’ lo que realizaron los forjadores de la República. En 2021 la utopía del socialcristianismo se orienta en una línea similar de modo que el país se vea como una gran unión de familias que emprende la búsqueda del bienestar espiritual de la nación sobre la base del bien, la verdad y la belleza. La Declaración de Principios del Gobierno de Pinochet aspiraba a “Reivindicar y sembrar en el corazón de cada chileno el ejemplo de nuestra Historia Patria, con sus próceres, héroes, maestros y estadistas, [que] debe transformarse en el acicate más poderoso para despertar el verdadero patriotismo, que es amor entrañable a Chile y deseo de verlo nuevamente grande y unido”. Casi 50 años después, Kast Rist vuelve por lo mismo en su programa. Usa la misma terminología: reivindica la “historia patria”, según él esas costumbres y “valores estables” constituyen un legado trascendente, una herencia preciosa. Así lo describe de manera textual en su documento de propuestas culturales:

“Recuperar la Identidad Cultural e Histórica Chilena, dentro de toda su riqueza occidental y precolombina. Recuperar y promover libros, películas, obras de teatro, música, danza, pintura y documentales, que son parte de la tradición chilena y universal. También se debe recuperar y difundir nuestra historia, héroes y personajes notables a través de medios novedosos y atractivos, entiéndase, series, películas, plataformas online, etc”.

Tanto los militares golpistas como el actual candidato republicano utilizan el pasado para representar en él una cierta esencia, una condición que tendría que haber permanecido inalterable al paso del tiempo. Su estrategia restauradora pone acento en la idea de “recuperar” algo perdido (el orden, la tradición, los valores) un llamado sin tapujos a revivir el oscurantismo de todo tiempo y lugar, resucitando toda suerte de viejos colonialismos. El sentido refundacional y neoconservador del programa de Kast Rist considera –al igual que el pinochetismo –también la reorganización del tiempo social, la reescritura de la memoria oficial, la redefinición de lo conmemorable y lo que será objeto de olvido. La siguiente es otra de sus propuestas:

“Recuperaremos los feriados nacionales, sean de efemérides republicanas, religiosas o internacionales, en sus días conmemorativos respectivos, para efectos de profundizar el conocimiento de nuestra historia y herencia cultural”.

Los énfasis de orden simbólico que inspiraron a la Junta Militar de Gobierno y al programa republicano parecen calcados. “Chile participa en la cultura occidental y cristiana”, decían los jerarcas de la dictadura. De allí la defensa, desarrollo y acrecentamiento de la tradición y una cierta ‘cultura chilena’ que los militares promovieron; mismo rigor imprimieron a la difusión de sus principios y valores básicos, así como definir y crear conciencia activa del denominado «deber ser nacional». El candidato Kast Rist utiliza la misma retórica: habría una cultura surgida de los propios chilenos, la que denominan “Patrimonio de la patria”. A partir de esto llama a “fortalecer los Programas de Restauración y Conservación del Patrimonio Cultural a lo largo de todo Chile”; le asigna al Estado una especial dedicación por el rescate y difusión de la cultura y lenguaje indígena, tradiciones campesinas y urbanas, artesanías, uso correcto del lenguaje, y preservación del patrimonio arquitectónico colonial, religioso y republicano. Según el programa 2021 todas estas medidas se orientan a proteger la identidad nacional y el patrimonio, fomentando siempre la participación de actores privados en el financiamiento de la actividad cultural (Ley de Mecenazgo). Si el lector desea sorprenderse aun más con este tipo de “coincidencias” es recomendable leer el documento de Política Cultural del Gobierno de Chile (1975).

Como era de suponerse, los principios valóricos y morales que sustenta el programa del candidato Kast Rist se inspiran en la Declaración de Principios del Gobierno de Chile (1974) reivindicando a la familia como núcleo fundamental de la sociedad. Los militares golpistas de 1974 lo mandataron del siguiente modo: “la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y es deber del Estado protegerla y propender a su fortalecimiento”. De lo anterior se deriva el rol del Estado en la sociedad que “debe estar al servicio de la persona y no al revés” y la emergencia del mercado como regulador de las relaciones sociales. El discurso de Kast Rist sigue con precisión esas orientaciones. La dictadura concebía a la familia “como escuela de formación moral, de entrega y generosidad hacia los semejantes y de acendrado amor a la Patria”. El abanderado republicano sostiene que el rol formador de las familias implica la transmisión de bienes, tradiciones y costumbres. Es en la familia donde se tiene que producir la “transmisión de las creencias, valores morales y religiosos, así como la formación cívica y humana de su elección. Por eso, las libertades para escoger y desarrollar proyectos educativos están en el núcleo mismo de ese deber y derecho de los padres como educadores”.

Curiosamente el Plan de Gobierno (2022-2026) de Kast Rist lleva el título Plan para el futuro de Chile. Paradójico porque el ethos del socialcristianismo parece ser la recuperación del pasado. Pero, ¿Qué pasado pretende restaurarse? Más allá de las casi cinco décadas que separan la Declaración de Principios (1974) del Plan de Gobierno de J.A. Kast Rist (2021) es evidente que el documento que inspiró al movimiento civil y militar que puso a Pinochet en el poder constituye la piedra angular de la propuesta socialcristiana. No existen diferencias significativas entre aquel discurso y el que sostiene el candidato republicano. Es pinochetismo puro y duro. Es decir, es un refrito sofisticado y peligroso que atenta –ayer y hoy – contra la democracia, los derechos humanos y la justicia social. Cualquier reivindicación total o parcial del Estado policial en dictadura o de las estrategias del terrorismo de Estado constituyen formas de pensamiento que se mueven por fuera de la democracia; toda tradición o marco valórico que recurra a una supuesta supremacía cultural para justificarse en el poder aplacando a sus conciudadanos, a través de la violencia (material o simbólica), actúa contra la democracia; toda visión de nuestra historia que se banaliza y que, negando el cambio histórico, hace fetiches del pasado sobre la base de héroes y conmemoraciones patrias, le hace un flaco favor a la democracia o definitivamente actúa en contra de ella. Todas esas formas hay que rechazarlas, hoy, ayer y cuando sea necesario.

Superioridad Moral

Estas elecciones presidenciales parecen haber abandonado el marco de lo programático para centrarse en la manipulación de los sentimientos morales de las personas. En este juego surge el más descarado cinismo como estrategia de repulsión del adversario, acudiendo a las fake news como arma letal. Esta forma de instalación de los dispositivos industriales de la mentira, bajo la dinámica perversa de la posverdad, se han analizado extensamente desde la óptica comunicacional. Pero no así desde la perspectiva de la ética pública y lo que podríamos llamar una psicología política de la moralidad.

La estrategia clave ha sido la fabricación artificial del “escándalo” como arma arrojadiza, idealmente desde un francotirador anónimo o neutralizado. Esta técnica no es nueva y ha sido reportada desde la invención de la imprenta en el siglo XV, en la forma del “libelo acusatorio”, un género literario anónimo, usado tanto en la guerra como en la paz para desacreditar a los líderes rivales. Frente a su proliferación se creó la figura penal del delito de “lesa majestad”, que penalizó de forma radical los libelos acusatorios centrados en la figura de los monarcas. Pero al mismo tiempo, eso dejó abierta la puerta para los pasquines cortesanos que, en base a la mofa, el engaño y la falsa moralina se convirtieron en los instrumentos preferidos para defenestrar o elevar a las figuras de la nobleza en las cortes europeas.

Esto cambió radicalmente con la revolución francesa. Al calor de la revuelta el libelo cortesano se transformó en panfleto callejero, donde las facciones revolucionarias no sólo atacaron a la élite monárquica, sino que también sirvió en las más duras disputas entre ellas, basándose fundamentalmente en la lealtad o traición a los ideales revolucionarios. En el París de 1789 a 1793 las imprentas no paraban de sacar tres o cuatro ediciones diarias de pasquines y afiches donde se usaba el ataque moral como arma preferida.

Ninguna democracia se ha visto libre de este flagelo, y la literatura y el cine han tematizado este asunto de forma abundante. Recordemos “Ciudadano Kane” de Orson Welles como obra paradigmática del poder corruptor de la prensa y su influencia indebida en la democracia. Otro caso famoso se dio en el nazismo, con la difusión industrial, usando no sólo medios escritos sino también audiovisuales, del libelo antisemita “Los protocolos de los sabios de Sion”, un texto calumniador de los judíos, en tanto colectivo, diseñado expresamente para crear la legitimación y aceptación social de su persecución y exterminio.

La guerra fría perfeccionó estas técnicas y las ligó a los sistemas de inteligencia de los estados. En Chile se puede recordar que en las elecciones presidenciales de 1970 una comisión investigadora de la cámara de diputados denunció una campaña del terror anti allendista, dirigida por Salvador Fernández Zegers, exoficial de la Armada, financiada por la empresa Anaconda Copper (controladora de los minerales de Chuquicamata, Exótica y El Salvador), y por la empresa «El Mercurio», que tenía como fachada una agencia de publicidad llamada Andalién. Su descubrimiento permitió detener sus efectos de manera oportuna.

La diferencia con los métodos actuales es muy grande. Si antes la base casi exclusiva de la desinformación era la prensa institucionalizada, hoy las noticias falsas y calumniosas corren por las redes sociales, con autonomía relativa de los medios corporativos. Por supuesto, eso no excluye de responsabilidad a las empresas informativas, que también pueden participar de estas dinámicas, pero el corazón de la industria del rumor y el engaño premeditado es el mundo de las redes virtuales, que no están sujetas a autorregulaciones eficientes y sanciones legalmente contundentes.

Lo que se busca por medio de las fake news es más que la simple generación de miedo. Es sobre todo crear la indignación de la audiencia contra un sujeto personal o colectivo. Es la demonización de un adversario para crear la disposición a hacer uso de los todos los métodos que sean necesarios para atacar a quién se asume como un enemigo deshumanizado.

Con el ataque moral de las fake news se genera un efecto incremental, ya que la persona que cae presa en la indignación o el terror ante un sujeto o colectivo determinado se va predisponiendo a que se utilicen todos los medios necesarios para detenerlo. Es conocido el efecto de este fenómeno con la llamada teoría QAnon o Q: (abreviación de Q-Anónimo) una de las principales teorías de la conspiración de la extrema derecha estadounidense, que cree en una trama secreta organizada por un supuesto «Estado profundo» contra Donald Trump y sus seguidores. El motor “indignante” es clave. En este caso, la estrategia es identificar a actores progresistas de Hollywood, al Partido Demócrata y funcionarios de alto rango internacional como parte de una red secreta de tráfico sexual de niños y pedofilia. La irracionalidad de este argumento sobrepasa al tenor de absoluta perversidad de la acusación. Con ello basta para la satanización de un conjunto de figuras que se ven indistintamente acusadas de los más nefastos delitos, cuya naturaleza es particularmente repudiable. La bajísima verosimilitud del libelo acusatorio se ve compensada por la intensidad de la acusación, y el interés (no confesado, pero evidente) de utilizar cínicamente este relato para denostar radicalmente al adversario político.

La realidad no muestra que la adhesión a una posición o ideología determinada inmunice contra la corrupción o criminalidad política. Se podría decir que, en tanto individuos, estos vicios políticos se encuentran distribuidos de forma muy transversal. Hay gente corrupta o criminal en la derecha, el centro y la izquierda. Nada diferente a lo que se puede observar en la sociedad en general. Pero esta constatación, que vale para la calificación moral de los individuos, no es igualmente válida para juzgar las tradiciones o ideologías políticas.

En otras palabras, podríamos identificar, fenomenológicamente, a un nazi moralmente honesto y a un demócrata criminal y asesino. Lo que no significa que ese nazi honesto legitime con su actuación al nazismo, ni tampoco el actuar deshonesto del demócrata deslegitime a la democracia. Se sabe que Pol Pot y los dirigentes que le acompañaron en el genocidio de Camboya eran de una austeridad y rigor moral, a nivel personal, muy alto. Ello no les libera de ser culpables de un genocidio inimaginable. De la misma forma, la mayoría de los grandes líderes emancipadores y humanizantes han tenido momentos de debilidades o faltas éticas personales, lo que no desmerece su obra y contribución histórica.

Por ello es importante volver una y otra vez a la pregunta por la “superioridad moral”. La probidad del perfecto funcionario fascista no legitima moralmente al fascismo, como sistema totalitario y excluyente. De igual forma, la corrupción de un partido democrático no deslegitima la democracia como ideal moral, basado en la igualdad radical de las personas. Al mismo tiempo, adherir a una causa éticamente justa y humanizante no da licencia para hacer traperías en el plano individual.  Como también, adherir a una ideología deshumanizante afecta la condición moral del que adhiere a ese postulado.

El fenómeno de las falsas “indignaciones” morales es una fabrica de cinismo social. Su fuerza no sólo se basa en la mentira abierta sino, ante todo, en el uso de las medias verdades que pueden ser incluso más dañinas, porque producen un engaño deliberado, provocado por la omisión culpable y la manipulación.

Periodistas de Todo Chile Entregan Respaldo al Candidato Presidencial Gabriel Boric

Periodistas de todo el país entregaron, por medio de una carta, su respaldo al candidato presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric Font. La misiva fue firmada por más de 300 profesionales, entre quienes se cuentan Premios Nacionales de Periodismo, académicos y académicas, ex dirigentes del gremio, reporteros/as y editores de medios de comunicación, además de expresidentes y presidentas del Colegio de Periodistas de Chile.

Entre las y los adherentes están María Olivia Monckeberg, Premio Nacional de Periodismo; expresidentes/as nacionales del Colegio de Periodistas como Guillermo Torres Gaona, Luis Schwaner, Jorge Andrés Richards, Senén Conejeros, Marcelo Castillo, Javiera Olivares y Margarita Pastene; directores de medios de comunicación como Hugo Guzmán de El Siglo y Javier Candia de la Radio Nuevo Norte de Antofagasta; el director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile Dino Pancani; la parlamentaria Marcela Sandoval y la diputada electa Nathalie Castillo.

El respaldo, entregado a días de las elecciones presidenciales, se basa en el compromiso manifestado en un programa de gobierno que pone énfasis en la democratización de las comunicaciones mediante un proyecto que incorpora transformaciones y que asegura la libertad de expresión y el desarrollo de más medios de comunicación.

Para las y los periodistas que respaldan la candidatura, el programa de Gabriel Boric resume las demandas levantadas por periodistas, trabajadores y trabajadoras del sector de las comunicaciones y por los movimientos sociales, “haciéndose cargo de la defensa la libertad de expresión, de prensa y la ética periodística, junto a la protección de quienes realizan la labor informativa frente al intervencionismo y a presiones indebidas. Igualmente asumirá la deuda histórica con la sociedad chilena por la falta de pluralismo”, indican.

Organizaciones ya manifestaron apoyo

La carta se suma al respaldo entregado por organizaciones del área como el Consejo Nacional del Colegio de Periodistas de Chile, la Red de Periodistas Feministas y la Brigada de Periodistas Socialistas Rodrigo de Arteagabeitía, colectivos que han manifestado públicamente apoyar el programa de gobierno que aborda entre otros temas, la creación de un Sistema de Medios Públicos que incluye televisión, radio y multiplataformas que fomente la paridad de género, la interculturalidad, y la circulación de conocimientos local, regional y nacional.

Finalmente, las y los periodistas firmantes señalaron que el proyecto levantado por Gabriel Boric y las fuerzas democráticas que lo acompañan “permiten tener nuevos medios de comunicación que den cuenta de la diversidad y de las diferentes realidades que inciden y aportan a Chile”.

¿Hay polarización en Chile?

La polarización política es un fenómeno donde se enfrentan dos posiciones con amplia distancia ideológica, mutuamente excluyentes y con un alto nivel de radicalidad en sus ideas, en este escenario el centro político tiene vital importancia, ya sea porque es el articulador del consenso que permite moderar las posiciones o bien porque su posición también constituye un proyecto excluyente alentando las posiciones extremas.

En un escenario electoral polarizado, los polos buscan consolidar sus espacios electorales, con proyectos ideológicos, a fin de que la competencia se defina más por la radicalidad que por la moderación, es decir el sistema opera en un juego de exclusiones sin posibilidad de establecer alianzas con el centro.  En Chile, esta situación se vio con fuerza durante la década del sesenta y setenta, donde las posiciones se consolidaron en tres tercios electorales -una derecha, un centro y una izquierda-, claramente definidos con proyectos ideológicos y donde el centro actúo de manera excluyente, situación que no se vive hoy en el sistema político chileno.

Por cierto que hoy existen proyectos contrapuestos, sin embargo después de la primera vuelta electoral, las posiciones -al menos la del candidato de Apruebo Dignidad con más claridad- fueron rápidamente a buscar los apoyos del centro político y consolidar un eje que se vio claramente en la reconfiguración de los programa. En un escenario donde las posiciones han buscado los apoyos del centro político y la fuerza es más hacia el centro que hacia el extremo, no podemos decir que existe una alta polarización.

Y si no hay polarización, ¿por qué existe la sensación de que las elecciones del 19 de diciembre del 2021 son entre dos proyectos excluyentes que tienden a radicalizar y extremar el sistema?  Una respuesta a la pregunta puede ser por el posicionamiento de un actor que desde hace ya varios años se ha instalado en el sistema, y que desde la marginalidad ha ido construyendo y posicionando un discurso radical y extremo, haciendo uso de distintos medios, para presentarse hoy como alternativa presidencial, esa es la extrema derecha.

El posicionamiento político de la extrema derecha en el sistema político forma parte de un proceso de descomposición del sector, y por cierto también del sistema político.  Es efectivo que, en momentos de crisis política, reflejada principalmente en el gobierno y las instituciones democráticas, los personalismos autoritarios comienzan a tomar forma y a posicionarse como alternativas.  El surgimiento de caudillos autoritarios no son un fenómeno ajeno a la realidad política actual, tanto en Latinoamérica, como Estados Unidos y Europa, la posición de la extrema derecha ha ido lentamente ocupando espacios de poder.  Y aún cuando en Chile ese fenómeno se contuvo desde la institucionalidad del sistema de partidos y la política centrista, la posibilidad de personalismos autoritarios  que desprecian la democracia y relativizan sus valores, entre ellos el respeto por los derechos humanos, poco a poco se fue instalando como una realidad con capacidad de acceder al sistema político en sus distintas instituciones.

¿Es nueva la extrema derecha en Chile?  Quizás el fenómeno de posicionamiento de una alternativa radical en el extremo derecho puede resultar como un fenómeno nuevo e incluso algunos podrán ni siquiera percibirlo, hasta llegar al punto de desconocerlo e indicar que es una minoría que se vio reflejada en el 20% del rechazo hacia la nueva constitución.  Sin embargo, pensar que la fractura que hoy se enfrenta en el calor de la campaña electoral, es sinónimo de debilidad política, es un error, y es que efectivamente el discurso radical de derecha tiene la capacidad de mimetizarse, disfrazarse con el ropaje democrático liberal, y desde ahí postular todas las consignas que los representan.

La extrema derecha en Chile no es nueva, es la misma derecha que colaboró con la dictadura de Pinochet, que tiene su origen en el gremialismo, y que fue actor clave del pacto transicional.  Esa derecha es la misma que se asentó en la nueva democracia desde los enclaves autoritarios, los senadores designados y el sistema electoral binominal, la misma derecha que estuvo en contra de todos los avances en materia de derechos individuales y sociales, incluida el cambio constitucional, la misma derecha que defiende el “legado de la dictadura” y que visita Punta Peuco solicitando cada tanto un indulto humanitario, sin reconocer su responsabilidad, incluso como “cómplices pasivos” de las violaciones a los Derechos Humanos.  Esa derecha que se disfraza de democrática, y que luego de su posicionamiento en primera vuelta cerro filas con el caudillo extremo, sin complejos ni ataduras, su logro ha sido instalar discursivamente una hegemonía en torno al discurso del miedo, la seguridad, la propiedad privada y una falsa ilusión de libertad.  Si hasta hace poco el discurso del emprendimiento resultaba aglutinador para los deseos de una sociedad neoliberalizada, y esto se reflejó en las dos elecciones de Sebastián Piñera, hoy ese eje se encuentra agotado, el candidato que tomó esa posta no tenía ni los recursos, ni la credibilidad para sostener un discurso del emprendimiento, por cuanto la derecha vuelve a su eje original, un espacio que no busca de la negociación centrista de la transición para instalar su visión de mundo.

Pero la existencia de una derecha radicalizada no significa que vivamos en un escenario de polarización.  Se requiere de dos para bailar tango, y por ahora solo un actor sigue en la posición extrema buscando radicalizar y extremar las posiciones. La idea de un país dividido en dos proyectos excluyentes ha permitido colocar la discusión en un registro valórico entre “buenos y malos, libertad y dictadura, democracia y comunismo”, etc. La instalación del miedo ha sido siempre el mejor espacio para la derecha extrema, y en ese sentido instalar la imagen de un país dividido en dos proyectos excluyentes, con alto nivel de polarización, es un ejercicio que logra administrar mejor.

Si bien las próximas elecciones representan dos proyectos distintos, y efectivamente existe tensión en el sistema, especialmente por el cambio del régimen político y la nueva constitución, al menos uno de esos sectores ha comprendido de la necesidad de construir una mayoría gobernable que un sistema polarizado no puede garantizar.

Análisis Económico: A Enfrentar el Frenazo

No nos pongamos nerviosos. Es evidente que el país ha estado sometido a factores internos y externos que han conformado un cuadro al cual no hemos estado acostumbrados: una inflación relativamente alta, lo que ha redundado en importantes alzas de la tasa de interés de referencia, proyecciones de crecimiento e inversión a la baja, mayor endeudamiento y, en general, un cuadro que no veíamos hace algún tiempo en la economía chilena. Esto comparado, por cierto, con las cuentas muy ordenadas que tenía Chile, y que lo hacían un alumno ejemplar para América Latina.

En primer lugar, no le echemos la culpa solo a los retiros de las AFP. Hasta los más recalcitrantes apóstoles de la derecha han señalado que el Gobierno llegó tarde con las ayudas económicas a los chilenos y chilenas- partiendo por su candidato José Antonio Kast- y ello fue el principal motivo por el cual las personas debieron recurrir a sus propios ahorros previsionales. Si se hubiese llegado a tiempo, y se hubiese aquilatado adecuadamente la dimensión de la crisis, en el segundo piso de La Moneda, la historia habría sido bien distinta. Eso por el lado de los responsables.

Y vamos viendo: el propio Banco Central ha reconocido que algo más de un tercio del aumento de la inflación que vemos hoy en la economía nacional corresponde a factores externos (básicamente precios del petróleo y otros asociados a problemas de oferta). El propio Estados Unidos y Alemania tienen una inflación parecida a la anualizada de Chile (cerca del 7%), en este momento, cuando sus guarismos normales eran bastante más bajos que eso. El mismo aumento del valor del dólar, que en estos días alcanza los $850 pesos, su valor más alto desde abril del año pasado, ha venido a encarecer el costo de todos los productos importados.

Partamos de la base de que la economía nacional, como prácticamente todas las del orbe, sufrieron un shock de oferta producto de las restricciones productivas por efectos de la pandemia y cuando eso se suma a una llegada a destiempo de las ayudas gubernamentales (que se cruzaron cuando los retiros de las AFP ya eran una realidad), lo que determinó aquello fue un repotenciamiento de la demanda, y claro, el resultado era de esperarse: aumento sostenido de los precios.

No se puede negar: el aumento de la inflación- efecto que se mantendría al menos hasta el primer semestre del 2022, bajando al 3% solo entre 2022 y 2023- y con ello el aumento de la UF, es una mala noticia para los chilenos y el consiguiente aumento de las tasas de interés en su mayor nivel desde 2014, hace casi 8 años, también lo es, porque representa el creciente encarecimiento de los créditos y el financiamiento. Además, el BC ya advirtió que “la TPM seguirá aumentando en el corto plazo, ubicándose por sobre su nivel neutral nominal —aquel que es coherente con la meta de inflación de 3%— durante gran parte del horizonte de política monetaria”.

Pero ojo, no exageren la preocupación los analistas, que andan ya especulando con una eventual recesión técnica en los próximos años: los IFE se terminan ahora, igual que los retiros de las AFP y tendremos en aplicación la más alta tasa de interés de los últimos casi 8 años, con lo cual la pregunta va a ser otra: ¿qué van a hacer los chilenos pobres y desempleados al volver a su triste realidad? Esa que indica que la mitad de los chilenos gana igual o menos de $400 mil pesos, que casi un tercio subsiste en la informalidad económica y que en pandemia los ricos se hicieron más ricos y los pobres más pobres (INE, Casen 2020). Entonces, habrá que ir aquilatando los resultados de las medidas del Banco Central y las políticas de retiro de la ayuda financiera por parte de Hacienda, en medio de este nuevo cuadro restrictivo.

Por otro lado, es positivo que el BC intervenga de este modo desde ya, dado que ello representará resultados en menor plazo, es decir, apretarse el cinturón lo antes posible para salir de ese efecto con anterioridad. Sin embargo, de allí a establecer como profecía autocumplida un frenazo casi general de la economía e incluso una recesión técnica- más de dos trimestres negativos- en los próximos dos años…es sembrar un pesimismo exagerado y más bien convertir el tema en parte de la campaña electoral.

¿O es que la idea es ponerle una especie de camisa de fuerza a la próxima administración para que no cumpla ninguno de los objetivos de redistribución y mayores derechos sociales que se ha planteado? Nadie dice que será fácil, pero habrá que usar la imaginación para lograr al menos comenzar a dar cuenta de ello.

Ya partimos de algo muy positivo, que es que el más probable ganador de esta contienda presidencial, Gabriel Boric, ha dado muestras de una responsabilidad relevante en el plano económico. Ha pronunciado la frase clave: las medidas que impliquen gasto deben estar financiadas. Tal simple y tan complejo como eso. Y se ha hecho asesorar por economistas que dan todas las garantías a los inversionistas. De ello no se pueden quejar.

En cambio, con José Antonio Kast, lo que tendremos será el escenario perfecto para disminuir impuestos (con el consiguiente empeoramiento de la progresividad de éstos), argumentando la necesidad de “reactivar” la economía y, por cierto, seguir disminuyendo el gasto público, que ya el 2022 tendrá un recorte de más del 20%.

Mario Marcel, presidente del Banco Central, así como sembró pesimismo en la entrega del IPOM- con proyecciones de crecimiento de 12% este año, pero de hasta 2,5% y 1% el 2022 y 2023, respectivamente- ayer también dijo que no es inminente una recesión técnica en algún trimestre de los años 2022-2023 y que “por cierto” pueden desarrollarse políticas que permitan enfrentar este desaceleramiento de la economía. Algunos analistas estiman que ojalá que entre las políticas que corresponde a las autoridades económicas, en este caso las monetarias, tengamos un Banco Central que no enfatice en extremo el alza de la tasa de interés- que con la última alza de 125 puntos base ya llegó al 4%, desde el 2,75% anterior- y que de este modo contribuya justamente a enfrentar la situación.

Por otro lado, hay recetas bastante conocidas para dinamizar la economía desde el punto de vista de las políticas públicas, entre las más difundidas el fomentar el desarrollo de la infraestructura pública (hay un Fondo de Infraestructura y una gran cartera de proyectos en licitación o desarrollo a que echar mano) y para qué hablar proyectos de abastecimiento de agua y energía, además que probablemente deberán generarse instrumentos que permitan sostener y dinamizar el empleo, como subsidios a la contratación femenina y juvenil, algo que ya está dispuesto en el programa de Gabriel Boric, como lo ha destacado el propio candidato.

Por otro lado, Mario Marcel también citó la incertidumbre política como factor relevante, por ejemplo, para el alza del dólar, y una vez despejada la elección presidencial, esa incertidumbre debiera reducirse y los equipos económicos respectivos ya deben estar trabajando para reducirla y generar políticas de reactivación del crecimiento cuando éste empiece a decaer.

Es predecible que esta compleja realidad económica haga cundir las voces de los analistas económicos de derecha que propondrán postergar, una vez más, la adecuación en progresividad de la carga tributaria chilena. Se espera que la capacidad de los equipos económicos de Boric permita, por un lado, ir progresivamente reequilibrando las cuentas fiscales y por la otro, ir avanzando en una impostergable reforma del sistema tributario chileno. De lo contrario, ya no se hablará de 30 años, sino de 34… y casi todos en Chile saben que la inestabilidad política y social está a la vuelta de la esquina si no se comienza en serio a enfrentar los desequilibrios sociales del país.

A la minería, por ejemplo, le está yendo muy bien con los requerimientos aún dinámicos en China, siendo uno de los sectores que no se han visto mayormente afectados por la crisis y, por ende, debiera estar en condiciones de aportar más en lo que se refiere a la anunciada adecuación del royalty a los minerales. Algo similar ocurre con los grandes patrimonios, a los cuales se piensa gravar, que como sabe, lejos de reducirse, han tendido a aumentar durante la crisis sanitaria y social.

Estas políticas económicas que se implementen, a su vez, deberán conversar y estar en línea con lo que vaya determinándose en la Convención Constitucional, en materia de nuevos derechos sociales, porque un desfase en ese plano también puede generar una crisis de expectativas no cumplidas.

Como sabemos, el tema clave en el asunto es que no habrá gobernabilidad y no habrá posibilidades de un crecimiento económico estable y sostenido- con cualquier resultado tras el próximo domingo- en un escenario donde las demandas sociales no se vean, al menos crecientemente, satisfechas. Más que mal eso es lo que están pidiendo los chilenos hace ya demasiados años.

Podrá hacerse con gradualidad, podrá hacerse con acuerdos, pero deberá comenzar a forjar los términos de un nuevo Chile, en que todos sientan que reciben los frutos del crecimiento, porque esa es la base de la real estabilidad económica, social y política del futuro.

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