En un hecho inédito, el pasado miércoles 09 de octubre dirigentes y dirigentas de 13 colegios profesionales de la salud nos unimos para manifestarnos en contra del presupuesto en Salud que está proponiendo el Gobierno para el año 2020. Con más de 30 grados de calor -en esta primavera media veraniega, media invernal-, más de un centenar de médicos, matronas, enfermeras, kinesiólogos, terapeutas, nutricionistas, dentistas, entre otros, nos paramos frente a La Moneda a gritar “Más Recursos, Mejor Salud”.

En efecto, el proyecto de ley, según los primeros análisis de los expertos, dan cuenta que se está aumentando en un 5,7 real el presupuesto para la salud el próximo año. O sea, más de lo mismo. El gobierno, en un contexto de bajo crecimiento, argumentará que este es su mejor esfuerzo en medio de una crisis, pero que sigue siendo insuficiente si se considera que este es uno de los incrementos más bajos de los últimos años y porque las necesidades siguen siendo bastante más altas.

Creemos que es posible lograr mayores recursos, y por eso nos estamos autoconvocando para el 22 de octubre, pero no solo con los colegios profesionales, sino que con organizaciones de la sociedad civil y sobre todo con aquellas que agrupan a pacientes. Hay que recordar que el 70% de la población se atiende en el sistema público de salud y son los afectados con estos pocos recursos para consultorios, sobre todo pensando en que hay faltas permanentes de especialistas, insumos y equipamiento.

Se lo dije a la prensa durante esa soleada protesta frente a la sede de gobierno: No es posible que todavía tengamos prácticamente la misma dotación en los servicios públicos desde la dictadura de Pinochet. Apenas el recurso humano de planta ha crecido un 10% en los últimos 30 años. Necesitamos una inyección de recursos para la salud pública que sea sustancial y acorde a los requerimientos de la población más vulnerable.

Ante este pobre y triste escenario, ¿qué más podemos hacer estos 13 colegios profesionales  de la salud? ¿Rezar, como dijo el ministro de Hacienda? ¿Hacer votos a la Virgen de Fátima para que mejore el país, como lo hicieron las autoridades en La Moneda? ¿Esperar el fin de la guerra comercial de China y Estados Unidos, como ha dicho en varias oportunidades el Presidente Piñera? O tal vez… ¿salir a alzar la voz, todos juntos, como no se veía en mucho tiempo?

Obviamente optamos por esto último y seguiremos haciendo más acciones, en escalada, como el punto de prensa del 09 en la Plaza de la Constitución, como la manifestación programada para el próximo 22 y como las actividades que están desplegando colegas desde el extremo norte en Arica hasta la Patagonia en Magallanes.

Queremos que se escuche nuestra voz en el Gobierno y también en el Parlamento, pues estamos llegando a punto límite de la capacidad para atender las necesidades de la ciudadanía, sobre todo aquella más necesitada. Si esta voz no se escucha, no podemos descartar en los próximos días un paro de actividades. La salud de las personas es la que está en juego.

Si este mandato presidencial quiere pasar a la historia en algo, sería bueno que se pusiera la mano en el corazón e hiciera un esfuerzo para una real inversión en salud pública, con un plan de mediano y largo plazo para terminar con las enormes desigualdades que existen y persisten en el área. Los agradecidos no serán solo los médicos, las matronas o los dentistas, sino que los millones de chilenos y chilenas que deben atenderse en hospitales y consultorios a lo largo del país.

No descasaremos hasta lograr #MásRecursosMejorSalud.