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Neoliberalismo y perspectivas futuras (Segunda parte)

Siguiendo el hilo de la reflexión plasmada en el texto anterior https://pagina19.cl/destacado/neoliberalismo-y-perspectivas-futuras/ , en este pasaremos a revisar los cambios en la configuración social estas últimas décadas.

Cambios en la estructura social

Nuestra sociedad ha producido un tipo de trabajador altamente especializado en rubros como la minería, la banca, los servicios, pero al mismo tiempo, debido a la naturaleza del modelo económico vigente, ha producido también grandes segmentos de población que se hacen el día en la economía informal y sin la correspondiente  seguridad social. Las cifras más conservadoras señalan que en este categoría se encontraría alrededor del 27% de la fuerza laboral.(5)

Por otra parte, estas últimas dos décadas venimos presenciando una significativa irrupción de la robótica y la automatización de los servicios y procesos productivos, acelerados por la pandemia y consolidados tras ésta, generando reemplazo de trabajadores por máquinas a escala creciente. Bajo el esquema socio-económico imperante en el país, la misma sociedad en su articulación discriminatoria y clasista, profundiza, reproduce y eterniza sus formas excluyentes y las traslapa a otras formas de organización social y productiva, por lo que el avance tecnológico, librado al mercado y sin ninguna consideración de su impacto en las variables sociales, significa más bien amenazas que logros para las y los trabajadores.

Nuevas causas

A la luz de estos cambios, si bien resulta complejo determinar al sujeto de cambio,  sí es posible distinguir ciertas expresiones sociales surgidas estos últimos años. Así, han ganado en  visibilización  otras causas sociales tales como la de los movimientos feministas, los movimientos ecologistas, las diversidades sexuales  y surgido estos últimos años temáticas enteramente nuevas para la sociedad chilena tal el caso del fenómeno de la inmigración y otros temas de arrastre como el de las demandas de los pueblos originarios. En cuanto a la inmigración, a diferencia de épocas pasadas, su presencia la encontramos en prácticamente todos los pliegues de la sociedad chilena y ya no solo en la elite.

Aun así, con todos los cambios ocurridos en la estructura de las clases trabajadoras chilenas, la visibilización y aparición de otras demandas y grupos sociales que las movilizan, no significa que haya desaparecido la contradicción clásica entre capital y trabajo. Antes bien, se ha extendido a todo el trabajo asalariado – convertido bajo el modelo neoliberal hegemónico  -en una mercancía como cualquier otra.

Llegados a este punto, la interrogante que surge es ¿ qué se entiende hoy por sujeto de cambio, – en el contexto de una sociedad extraordinariamente más diversa e infinitamente más plural con respecto al Chile de los últimos 50 años?

¿Sujeto o sujetos de cambio?

Independientemente del juicio de valor que se tenga respecto a la pasada  fracasada Convención Constitucional de 2021, allí quedó  reflejado  el surgimiento de  nuevos movimientos sociales, distintos a aquellos que en el pasado surgían en sintonía con el movimiento obrero y popular y que se expresaron, en un contexto país diferente a este, con distintos niveles de profundidad.

En la Convención, que ciertos sectores querrían hacerla desaparecer incluso desde el análisis,  convergieron  una gran variedad de expresiones sociales consolidadas en torno a demandas específicas y puntuales, no por ello insignificantes, surgidas estos últimos años, además al margen de la política Institucional, que es la segunda característica de estos procesos.

Antecedentes previos

¿Cuándo comenzó esta desafección? Si bien existen elementos históricos e ideológicos que la explican, siendo uno de ellos la política de exterminio de la dictadura hacia militantes de izquierda y la campaña antipolitica y antipública sistemática de la derecha dura durante toda la década de los 90s, que en todo caso nunca ha cesado, la desafección ciudadana hacia la política, tras la dictadura, la situamos tempranamente en la elección parlamentaria de 1997.

Es en ese proceso electoral, en el que más de un millón doscientos mil votos – (para un total cercano a  5.8 millones de votos válidos, algo más de un 20%) –  donde se expresa el primer gran síntoma de disconformidad con el estado de cosas, en un país cuyo crecimiento económico era del 7%, pero seguía consolidándose como uno de los más desiguales del mundo, pese a algunos avances conseguidos por los gobiernos democráticos.

En este periodo se consolidan, en el plano político, las posiciones más conservadoras al interior de la exconcertación, alimentada por la crisis asiática que estalla en julio de ese mismo año 1997. La desconfianza, por otra parte, que con el pasar de los años se convierte en descrédito del sistema político, es lo que precisamente recoge el año 1998 el Informe del PNUD.(6).

El resto es historia conocida: 2006 Revolución Pingüina; 2011 movilizaciones estudiantiles y universitarias, colusiones empresariales, corrupción y descrédito de la politica hasta desembocar en la revuelta social de 2019. A 18 años de la primera gran movilización social de los pingüinos,  y a solo  5 años de la revuelta social, se han replegado los movimientos sociales de la escena pública; la corrupción parece ser un fenómeno sin control y se ahonda el descrédito de la política, perfilando un escenario de irritación social subterránea, porque las causas que la originan siguen vivas.

Yerros de la Convención y aprendizajes

Situado el escenario social y político aun abierto, reconocer en la Convención el espacio en el que convergieron nuevos actores sociales, lejos está de validar varias conductas reñidas con el más mínimo comportamiento y posiciones políticas rígidas y altas dosis de moralismo que se vivieron durante el periodo en que existió.

Jorge Baradit, exconvencional, ofrece un vívido relato al respecto: “ Los cuchillos independientes resultaron más largos y su capacidad de desconocer acuerdos dejó desconcertados a los propios militantes de partido.” (7)

A la postre, esas prácticas contribuyeron a debilitar el resultado de un proceso inédito en Chile, frustrado y abortado tanto por la derecha que orquestó una feroz campaña en contra; por el reduccionismo a su propia causa de los movimientos  representados en la convención  y también a que el sector político más experimentado representado en su interior (PS-PC-FA), pero también el de  fuera de ella, no consiguió articular lo especifico y puntual a lo universal o macro, que es lo esperable de la política organizada, en este caso de izquierda. Rescatable de la experiencia, de enorme significado político futuro,  es la formulación del Estado social democrático de derecho.

El dato duro, no obstante los yerros, es la constatación material de otros actores en la realidad social, con lógicas propias, que tampoco son compactas porque también forman parte de lo diverso y plural de la sociedad y son tan porosas como esta. Y tampoco son “puras”.

Esto no es algo enteramente nuevo, porque en otras épocas de nuestra historia se han presentado problemas similares, como por ejemplo, la relación entre el movimiento obrero, el campesinado y los movimientos de pobladores y estudiantiles, que desde el punto de vista político convergieron en el proyecto de Gobierno de la UP liderado por el Presidente Allende. No se trata de buscar replicas o torpes copias del pasado, no solo por los cambios que han transformado a Chile, sino porque también es preferible evitar errores de la izquierda en su relación con los movimientos sociales de antaño, los que básicamente consistían en considerarlos apéndices de los partidos.

Se necesita entonces una sintesis: Ello, porque en la constitución histórica del Estado-nación y el largo camino por conseguir avances sociales, ha generado particularidades o diferencias en grupos específicos de la sociedad, para los cuales si bien las soluciones universales pueden significar un avance (por ejemplo, en salud, educación, pensiones dignas,) que sí es indispensable conquistar, aun así  siguen existiendo diferencias “de orden étnico, religioso y otras formas de particularismo cultural”(8), agregamos de género, además de los nuevos movimientos feministas y ecologistas que buscan un espacio para avanzar en sus demandas.

Representar politicamente lo diverso y plural y anudarlo a un proyecto político-país,  en el marco actual, plantea un doble esfuerzo ideológico y político que dé cuenta de la realidad concreta en la que se desarrolla el conflicto político más general y la necesidad que plantea en orden a  tejer acuerdos políticos unitarios y amplios capaces de producir cambios en un sentido democrático, que el neoliberalismo a la chilena no está dispuesto a pactar.

Esta ideología se ha vuelto un freno para avanzar en la solución de los urgentes problemas sociales que se siguen acumulando. Es, a su vez, un impedimento para diversificar la matriz productiva del país; prepararlo de cara a los desafíos inminentes que ya plantea la crisis climática y la necesidad de avanzar en politicas de seguridad alimentaria y nuevas formas de  generar riqueza en sintonía con el medio ambiente y las comunidades locales. La ideología neoliberal no solo niega derechos sociales, sino que también el derecho a tener utopías.

       Referencias

  1. Wapshott, Nicholas. Keynes vs Hayek.
  2. Garikoitz Gamarra Quintanilla. Locke
  3. González Orozco, Ignacio. Hobbes
  4. Piketty, Thomas, Capital e Ideología.
  5. https://www.df.cl/opinion/cartas/la-formalidad-laboral-un-desafio-para-2024-c8x2y
  6. Baradit, Jorge, La Constituyente.
  7. Informe sobre Desarrollo Humano en Chile 1998: Las paradojas de la modernización.
  8.  Herrera Lima, María. Pluralidad cultural-diversidad política. Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía.

El fraude en seguridad de la dictadura de Nayib Bukele

Quién podría dudar que nos encontramos en un momento crítico en América Latina y el Caribe en lo que respecta a un aumento del crimen organizado y de grandes bandas delictuales, en donde los Estados son cada vez más vulnerables, ya sea por la corrupción interna como por su incapacidad de dar una respuesta certera y democrática, dentro de un contexto que tiene aterrorizados a millones de personas en la región y que demanda respuestas desde la política urgentemente.

De ahí que el nombre de Nayib Bukele sea el más mencionado por los grandes medios de información  concentrados y por sectores de extrema derecha, presentándose como el gran salvador a los problemas de seguridad de la región, luego de revisar las cifras de El Salvador, que muestran una baja sistemática en las tasas de homicidios, convirtiéndolo en el país con las cifras más bajas de América Latina y el Caribe (1).

Es así como se repite y se repite hasta el cansancio la idea del modelo Bukele y la posibilidad de aplicarlo en el resto de los países de la región, como si el actual presidente de El Salvador haya inventado una barita mágica para darle paz a las y los ciudadanos y que solo bastaría con replicar sus políticas de persecución del delito y seguir paso a paso su manual.

No obstante, el problema de aquello es que esa baja sorprendente de los homicidios de Bukele no tiene ninguna relación con algún tipo de política preventiva, fortalecimiento de la inteligencia policial, recuperación de los espacios públicos, fortalecimiento de la organización comunitaria o mejoramiento de la calidad de vida de las y los salvadoreños, sino simplemente por una política brutal de detenciones, encarcelamiento y tortura a cualquiera que sea definido arbitrariamente como sospechoso.

Sus defensores podrán decir que Bukele ha desarticulado a las pandillas, pero a costa de aterrorizar a la población y una violación sistemática de los derechos humanos, en donde muchos de los encarcelados están injustamente privados de libertad, como bien han reportado distintos organismos internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, los cuales han entregado suficiente evidencia para desmitificar el supuesto modelo exitoso de seguridad de El Salvador (2).

Asimismo, está lo suficientemente documentado que esa desarticulación de las maras tienen relación con un corrupto pacto entre Bukele y esas organizaciones criminales, el cual terminó el 2022, año que dejaría a 87 personas muertas, dentro de un régimen de excepción, el cual se llevó la vida de muchas personas que no tenían ninguna relación con las pandillas, siendo asesinadas solamente por ser sospechosas (3).

Por otro lado, Bukele podrá tener una alta votación en las últimas elecciones y que la mayoría de las y los salvadoreños prefieran en la actualidad  renunciar a libertades básicas para caminar más tranquilos, pero es un arma de doble filo, ya que es el comienzo de una nueva dictadura, en donde la corrupción de sus instituciones y la concentración del poder está atentando a mínimos democráticos básicos, en donde leyes mordazas y persecución a la disidencia ha ido cada vez más en aumento (4).

Es lo planteado por el fundador del medio de información de El Salvador El Faro, el periodista Carlos Dada (5), quien señala como Bukele se ha dedicado a violar la constitución una vez tras otra para controlar así la Asamblea Legislativa, el poder judicial y presentarse indefinidamente como candidato a presidente, al más estilo autócrata de Vladimir Putin, Daniel Ortega o Nicolás Maduro.

Pero claro, en El Salvador no le importan las libertades a personajes de extrema derecha como Jair Bolsonaro, Javier Milei o José Antonio Kast, ni que se esté construyendo una dictadura, ya que Bukele pasó a ser parte del club de los conspiranoides, llegando a decir que le es muy sospechosa la Agenda 2030 de la ONU (6) y el rol de George Soros (7), reproduciendo así un discurso anti derechos, y también realizando prácticas discriminatorias concretas, como la eliminación del lenguaje inclusivo en las escuelas, sumándose al coro reaccionario contra la llamada ideología de género (8)..

En consecuencia, los aparentes números positivos en seguridad de Bukele solo encubren un fraude de un dictador que cree que puede decir y hacer lo que quiera en un país hermano como lo es El Salvador, que merece tener autoridades serias, libres de corrupción y que no violen los derechos humanos en nombre de una guerra contra el crimen organizado, que solo empeora las cosas y nos denigra como personas.

1: https://www.abc.es/internacional/ecuador-pais-mayor-indice-homicidios-2023-frente-20240227191953-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Finternacional%2Fecuador-pais-mayor-indice-homicidios-2023-frente-20240227191953-nt.html

2: https://cnnespanol.cnn.com/2024/02/01/crimen-homicidios-bukele-el-salvador-analisis-orix/

3: https://elfaro.net/es/202301/el_salvador/26676/Cronolog%C3%ADa-del-pacto-entre-el-Gobierno-de-Bukele-y-las-pandillas.htm

4: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/el-salvador-peor-momento-transparencia-lucha-corrupcion/1119808/2024/

5: https://aristeguinoticias.com/0502/aristegui-en-vivo/enterate/bukele-camina-hacia-una-dictadura-cargado-en-hombros-por-la-gran-mayoria-de-salvadorenos-dada-enterate/

6: https://www.tiktok.com/@hhistoriasv/video/7320091937069960453

7: https://www.youtube.com/shorts/TY-tyjkcqxk

8: https://www.youtube.com/shorts/ikJhvoMp4sU

¿Quién tiene lo suficiente, puede mantenerse?

La democracia local-regional (en un marco nacional), logra (o debiera lograr) ser entendida como el régimen político que permite a vecina/os con sus familias alcanzar las mejores calidades de vida, vía un gobierno electo transparentemente, con reglas que otorguen una relación genuina de la representación política y social respecto de las esperanzas y proyectos que los motivan.   Ello, asumido como un activo diverso y dinámico traducido en sus propuestas de desarrollo y demandas que van desde la necesidad de extracción de las basuras domiciliarias, hasta los mayores grados de seguridad pública, pasando por los espacios verdes encarnados en plazas, parques u otros, funcionales al esparcimiento o cultivo de la vida familiar, entre otros varios más.

Sabemos que el sistema democrático local-regional tiene una serie de dispositivos legales que lo explican y dinamizan, entre ellos: la ley 18.695 que regula a las municipalidades, la ley 19.175 que regula los gobiernos regionales; la ley 18.700 que regula las elecciones; la ley 19.884 referida a transparencia, límite y control de gasto electoral, la ley 21.238 que regula el número de reelecciones de los representantes, la ley 21.524 que restituyó el voto obligatorio, entre otras. También, por supuesto la ley de partidos político N° 18.603, que junto con los anteriores fundamentan y regulan el quehacer socio-político en los territorios y entre los actores del mismo.

Además, nuestro régimen democrático nacional, regional y local está signado por el presidencialismo, unitarismo-centralismo y un sistema de partidos fragmentado, que como indicaría G Sartori, estaría en condición de atomizado, que, en un marco de polarización, permite un dinamismo partidario nutritivo para la emergencia de populismos dentro y fuera del sistema de partidos.

Así, los partidos políticos para avanzar en sus eficiencias de electividad y acumulación de votos (fuerza político electoral) tienen que concurrir a coaliciones y acuerdos electorales para enfrentar una y otra elección, haciendo que los espacios electorales se transformen en un bien escasísimo, esto es, lograr institucionalmente la formalización de candidaturas a los concejos comunales, regionales, alcaldía, gobernación regional, congreso y presidencia, convirtiéndose en una competencia de no tan fácil resolución (se observan varios movimientos para enfrentar de la mejor forma posible el primer momento electoral local-regional, antesala de las elecciones nacionales).

Nos guiamos en el análisis y la opinión desde la perspectiva de los partidos políticos, en el entendido que las variables de confianza no son el fuerte a la base que la sociedad atribuye a estos, pero que son la vigente expresión de dinamismo y de conciencia social para recuperar la confianza de la sociedad. Hay que consignar que las experiencias con independientes y movimientos sociales, no logró decantar su propósito y terminó siendo referente de caricaturas y eslogan que no lograron convencer a la ciudadanía el 4 de septiembre del 2022, dinamitando un cambio constitucional y su propia inicial expresión. Ello, sin perjuicio de las más de 100 alcaldías que se encuentran en condición de independientes, que a la postre, igualmente terminan decantando en el ninguneado eje Izquierda – derecha del sistema político vigente.

Así la política contingente, en un marco de coalición o acuerdo electoral en un modelo político electoral ultra competitivo, instala la regla del que busca ‘dar continuidad’ permitiendo “mantener” a un/a incumbente (en lo local-regional por estos días). Inicialmente podríamos expresar que es una razonable regla, que de algún modo se matizó con la ley que impidió las (re) elecciones permanentes en un mismo cargo, por más de tres periodos.

Ahora bien, “mantiene”, es una tentación para el/la representante en funciones (incumbente) que habita el cargo en un 1er o 2º periodo de gestión, pues el partido que lo sostiene, en teoría, sentirá que promueve una re-elegibilidad asegurada, con todo lo que ello involucra en reconocimiento a la gestión, transparencia y a lo menos, al cumplimiento de promesas realizadas. Es decir, el partido se hace cargo de lo bueno y de lo malo. La pregunta es ¿hasta dónde se puede estirar esta norma política para mantener la ‘misa en paz’ como se indica popularmente en las coaliciones partidarias o arreglos electorales?

Desde esa pregunta cabría instalar un(os) criterio(s), que vaya(n) más allá del ejercicio práctico de la política para NO morigerar la importancia de la calidad de la gestión pública en la función de gobierno en lo local o regional por parte de vecina/os (en sus subjetivas valoraciones). Sumado a ello, ver que junto con la figura del/la incumbente que encarna liderazgo, trayectoria y experiencia y que busca representar a la comunidad, quede claramente explicitado el sector, partido o movimiento, al que dice adscribir, permitiendo mostrar sin ataduras en qué funda sus valores y principios. Y, además, conocer las propuestas que este/a representante social que adscribe a idearios, compromete a materializar en el ejercicio de sus funciones delegadas por la comunidad.

Entonces desde la perspectiva ideológica – doctrinaria – política, devenida en la concreción del criterio funcional de mantener al incumbente por el solo hecho de estar en el lugar al momento de la decisión, sin mediar la valoración de la gestión,  al grado de liderazgo al que ha llegado en el territorio, su capacidad de concreción de ideas, y la incorporación del ethos partidario en la cultura política territorial-organizacional, tergiversaría la noción de mantener lo bueno y modificar lo que se debe rectificar.

Por ende, “mantener” podría implicar restarse a la posibilidad de mejorar las calidades de vida de una comunidad local-regional, si es que los criterios antes dichos, no se cumpliesen razonablemente, contraviniendo, además, la naturaleza del progresismo que encuentra en el cambio y no en el “mantener o perpetuarse” en un cargo, parte de su ethos organizacional y existencial.  Correspondería a los partidos progresistas promotores del cambio y de los proyectos políticos de desarrollo local-regional transformadores positivos de las calidades de vidas, contener de paso el individualismo u oportunismo, signado por un esquema neoliberalizante, que explicaría en parte, un “mantener” indolente, ante la evidencia de su aplicación.

En esto que se comenta, importa hacer carne adecuadamente la idea de territorio o espacio geográfico con valores e ideas. No sólo para quien quiere mantener merecidamente como resultado de un trabajo político y social; sino que para quien quiere desafiar desde sus propias filas (o más allá inclusive), pues bajo esta mirada se fortalece la democracia no sólo representativa, sino que también participativa.

Así, la norma del “que tiene, mantiene”, inscrita al interior de la institucionalidad (criticada en un periodo y valorada en otro), debiese acompañarse de más criterios, entre ellos: probidad y transparencia en la gestión, equidad de género y cuidado del medio ambiente, planificación y ordenamiento territorial (y otros) que decantan en necesidades presentes, sumando una autocrítica, más que la continuidad por si misma, que permitan sustentar que tiene lo suficiente, para mantenerse.

La difícil convivencia de la política y la economía

Estamos observando con preocupación que se han ido acumulando un conjunto importantes de proyectos de ley que ponen en disputa a la derecha y la centroizquierda respecto de qué corresponde hacer en economía para resolver los problemas que vive el país en lo que esta disciplina puede responder. Está presente la teoría neoliberal que promueve un modelo con énfasis en el rol mercado y un estado subsidiario frente a una teoría progresista que impulsa un modelo de un estado emprendedor con regulación del mercado.

La discusión se abre al tratar de definir cuál es el ámbito de la economía desde un punto de vista científico y empírico. El punto central de la controversia es hasta dónde el estado es un componente sistémico clave en la economía de un país. Como también hasta dónde el mercado puede responder por sí solo a las necesidades económicas de los agentes y entidades que conforman la sociedad sin la concurrencia del estado.

Tratando de acotar la controversia anterior, cabe preguntarse, puede un gobierno responder por el 100% de la responsabilidad de lo que ocurre en la economía cuando el estado solo dispone de algo más de un 20% del PIB y el sector privado representa el 80% de la actividad económica que se resuelve en el mercado. Es más, si el gasto permanente del estado lo absorbe la seguridad interna y externa, la estructura de los poderes del estado, los bienes y los servicios públicos, entre lo más importante, será posible exigirle al estado a través del gobierno de turno que responda por todo lo que implica la economía, es decir, la inversión, el empleo, el crecimiento, los salarios, la inflación, desde un punto de vista macroeconómico cuando el sector privado administra el grueso de los recursos para producir bienes y servicios en este país.

Las políticas públicas están sometidas a leyes que deben aprobarse en el Congreso, el gobierno no puede administrar el estado por decreto, el sistema institucional democrático vigente le obliga al gobierno a respetar la constitución y las leyes. Luego, como ha ocurrido en ocasiones, si un gobierno es elegido y dispone de una mayoría en el Congreso podría impulsar determinadas leyes para favorecer ciertos cambios. Asimismo, es posible que gobierno y oposición negocien iniciativas y leyes que logren su aprobación en el Congreso. Lamentablemente, la democracia de los acuerdos no está en sus mejores momentos y simplemente el país se ve obligado a pasar de un gobierno a otro sin que ni uno ni otro pueda cumplir su programa y con ello se ven postergados importantes cambios que demanda la mayoría ciudadana.

Lo público parece estar expuesto a grados crecientes de degradación, especialmente, en el discurso de la derecha que ve al estado un ente esquilmante de recursos de los privados y un mal administrador de los bienes y recursos que le son asignados. Se trata de un enfoque que entra directamente en contradicción con la mirada de la centroizquierda, lo que transforma toda la discusión en un diálogo de sordos.

Es más, es en esta disputa donde se pretende establecer lo que tiene que ver con la economía y lo que tiene que ver con la política. Incluso se habla de lo técnico y de lo político como cuestiones que difícilmente conversan. Así, para quienes postulan el modelo neoliberal en economía, supuestamente un referente técnico por excelencia, el estado y las políticas públicas deben atenerse a las reglas de la economía que, no obstante, según la ideología implícita en ese modelo, el estado debe minimizar su participación en la economía y darle al mercado toda la independencia posible para lograr la eficiencia en la producción y distribución de la riqueza. Toda intervención estatal en la economía perturba y desalienta la acción de los agentes naturales del mercado, en consecuencia, el estado no puede ser sino un ente subsidiario que puede intervenir solo en aquello que no es interés del sector privado.

Este contrapunto ha llevado a algunos economistas y científicos sociales a hablar de postular una nueva economía o de incorporar otras disciplinas al análisis que puedan responder mejor a la cuestión económica, dado el punto muerto que ha creado la disputa si es estado es parte inseparable de la creación y distribución de la riqueza y un agente relevante en la redistribución de los ingresos del país que permitan una mayor equidad y justicia social.

De pronto da la sensación de estar en una isla, donde no existen otras realidades ni otras experiencias exitosas que han logrado precisamente que muchos países con una importante intervención del estado – como el caso de los países nórdicos – hayan logrado no solo instalar un estado de bienestar que les ha brindado paz social sino también capacidades para crecer y ser países desarrollados con los más altos ingresos per cápita.

Es la política lo que hoy tiene congelado el progreso y desarrollo económico al estar atrapada en modelos económicos que no conversan con la realidad y que ignoran la experiencia de otros países. Ha sido el modelo económico vigente el que ha producido desigualdad, exclusión y un estado latente de pobreza e inseguridad ciudadana. Han transcurrido largos períodos en que gobiernos progresistas no han logrado el apoyo del Congreso en la implementación de sus programas de cambios estructurales que intentan revertir los procesos que llevan a las consecuencias mencionadas. El argumento que predomina es que las propuestas progresistas no son técnicas sino políticas, es decir, carecen de valor ni son eficientes porque ponen al estado como un agente activo, especialmente, en la redistribución de la riqueza por la vía tributaria y del gasto público, como en la intervención directa en las inversiones destinadas a un desarrollo integral, inclusivo y sostenible.

La economía es un área de la gobernanza de un país que debe saber convivir con la política y en los modelos económicos se debe incluir al estado como agente activo y representativo de los derechos de todos los integrantes de la sociedad. Así lo muestra la mayoría de los países que hoy están en el primer lugar de las naciones más desarrolladas y con los más altos niveles de calidad de vida de sus habitantes.

Colectivo Danza La Vitrina y Plataforma Bastarda reestrenan “Maneras de (Re)Existir”

 

Después de su estreno en el más reciente Festival Santiago Off en enero pasado, con funciones a tablero vuelto, este montaje regresa en una breve temporada de sólo dos funciones en Espacio La Vitrina, los días 23 y 24 de marzo a las 20:00 horas. ¿Qué ocurre cuando se rompe el lazo comunitario? ¿Cuándo el trauma puede comenzar a denominarse memoria? ¿Cómo el cuerpo sostiene lo inabordable del desastre? Son algunas de las preguntas que nos plantea su directora, Tania Rojas Benvenuto.

Un sueño que se repite, lo paralizante en medio del desastre y las insistencias que nos otorgan y nos despojan del sentido. Las representaciones «del fin» que intoxican la subjetivación y la sobreproducción de imágenes como manifestación de la impotencia. Lo incandescente de lo traumático, los cuerpos en el ocaso suspendidos en un día que no se consume y en una noche que nunca llega. Esas son las motivaciones que dan origen a este montaje, la segunda propuesta que desarrollan el Colectivo Danza La Vitrina y Plataforma Bastarda, parte de la tríada “Las Danzas Memoriales”, proyecto que los vincula en escena.

Luego de un aplaudido estreno en el más reciente Festival Santiago Off de enero pasado, con funciones a tablero vuelto, “Maneras de (Re)Existir” regresa en una breve temporada, con sólo dos funciones, los días 23 y 24 de marzo, en Espacio Vitrina, recinto que acoge a la compañía en el barrio Italia, en Providencia.

Tania Rojas Benvenuto, directora de la obra, explica que la palabra (Re) Existir es un concepto ideado “que plantea insistir en expandirnos más allá de lo que redunda”. Tomando como referente la estética de lo onírico, esta obra “refiere a un tiempo encriptado que pulsiona en encontrar otro devenir. Cuerpos deshabitados e imposibilitados de contactar, reaparecen en escena una y otra vez, y en esa reincidencia, distintas claves condicionarán otros posibles”.

¿Cómo se representa lo irrepresentable?, ¿cómo lidiamos con el vacío de la desaparición?, ¿qué haremos con la impunidad?, ¿cómo sostenemos la palabra futuro?, son algunas de preguntas que formula el montaje, señala su directora.

El Colectivo Danza La Vitrina es una agrupación artística conformada por creadores, intérpretes, investigadores y docentes provenientes de la danza y otras disciplinas artísticas que realizan prácticas de intercambio de conocimientos para conformar, entre otras, su lenguaje corporal escénico y la reflexión en el quehacer artístico. En sus treinta años de trayectoria ha aportado al patrimonio coreográfico de Chile y Latinoamericano, potenciando la corporalidad como medio expresivo y discursivo. Como organización cultural sin fines de lucro, conformada por artistas, investigadores y docentes, promueve el intercambio de conocimientos y reflexiona sobre el quehacer artístico.

Tania Rojas Benvenuto es profesional de las danzas con vasta trayectoria nacional e internacional. Gestora y creadora de “Plataforma Bastarda”, espacio de intercambio disciplinar con foco en la danza y la producción. Desde el año 2014 es docente y directora coreográfica en la Compañía teatral Hermanxs Ibarra Roa. El año 2019 fue premiada en la categoría “Mejor Dirección Coreográfica” por la Corporación Nacional de Teatro Musical Chileno, por la obra “Pateando Piedras”. Actualmente es miembro del Colectivo Latinoamericano de Mujeres Creadoras “Aguas Vivas”, Artista tutora del proyecto pionero COLECTIVO BAJ de Fundación Balmaceda Arte Joven y gestora del programa formativo, área profesionalización del medio “Teatro Musical Social” (Fondo Nacional de Artes Escénicas 2023)

“Maneras de (Re)Existir” tendrá funciones los días sábado 23 y domingo 24 de marzo, en Espacio Vitrina, Marín 0349, comuna de Providencia, a las 20:00 horas. La obra está recomendada para público a partir de los 14 años de edad. Las entradas cuestan $5.000 y están disponibles en: https://ticketplus.cl/events/maneras-de-re-existir

FICHA ARTÍSTICA

Concepto: Colectivo Danza La Vitrina /Plataforma Bastarda

Dirección: Tania Rojas Benvenuto

Asesoría Teórica: Pablo Cabrera Pérez

Performers: Javiera Sanhueza, Exequiel Gómez, Magnus Rasmussen, Andrés Millalonco, Francisca Gazitúa, Kamille Gutiérrez, Javier Muñoz.

Gestión y Producción: Murielle Rojas

Universo sonoro: Loreto Ríos

Diseño Lumínico: José Palma

Registro Fotográfico: Katherine Jara

Asistencia de dirección: Miel Monsalves

El grave caso del Director de la PDI que involucra incluso al ex Presidente Sebastián Piñera

Aún no se puede dimensionar la gravedad de lo ocurrido con el ahora ex Director de Investigaciones Sergio Muñoz, acusado de filtrar información secreta al abogado Luis Hermosilla, sobre causas relacionadas o con el fallecido Presidente Sebastián Piñera o con autoridades ligadas a su gobierno. Y no se puede dimensionar, porque hay consenso en el espectro político que lo revelado por el medio de investigaciones periodísticas, Ciper, es sólo la punta de un iceberg tenebroso y putrefacto que tiene que ver con la corrupción, los conflictos de interés y las redes que se entrelazan en las altas esferas de los poderes fácticos.

Hacía rato que nadie hablaba del “caso Hermosilla”, disfrazado desde un principio por la prensa de derecha como el “caso audios”. Fue la manera de darle una mano al abogado en cuestión, de quien se dice que era conocido porque llegaba a todos los sectores políticos. No es tan cierto. En su juventud fue un joven comunista. Y eso sería todo su acercamiento a la izquierda. Luego, de estudiante de Derecho en la Universidad Católica se acercó al gremialismo donde se hizo muy amigo, entre otros, de Andrés Chadwick. De hecho, llegó a ser asesor del Ministerio del Interior cuando Chadwick fue nombrado en ese cargo por su primo Sebastián Piñera. El mismo que nombró a Muñoz a cargo de la PDI, cuando el anterior fue acusado de corrupción. Fue también el abogado de la familia del asesinado líder de la UDI, Jaime Guzmán. Hermosilla y Andrés Chadwick, compartieron por años su estudio de abogados en Vitacura. Chadwick lo dejó solo cuando estalló el escándalo de los audios a fines del año pasado.

Fue desde su estudio con el ex dirigente UDI y desde la casa de gobierno que Hermosilla tejió sus redes de amistades indispensables para su ambición de llegar a ser el mejor o uno de los mejores abogados de la plaza, como cuentan sus conocidos. Se vanagloriaba de ganar prácticamente todos sus casos, por los que cobraba sumas ingentes de dinero. Sumas imposibles de pagar por cualquier mortal. Sólo la elite podía hacerlo.

Y cómo no iba a ganar sus casos, si producto de sus malas artes profesionales y las redes tejidas incluso desde la propia Moneda, -se dice que él habría sido quien propuso al Presidente Piñera el nombre de Muñoz para jefe de la PDI- lograba asirse de documentos e informaciones relacionadas con los casos que llevaba o incluso que otros llevaban antes que los fiscales que investigaban los casos pudieran presentarlos para iniciar juicios. Sólo así se entienden las supuestas “victorias” jurídicas de Hermosilla. Y sólo así se entiende lo ocurrido con Muñoz. Al parecer, el abogado estaba convencido de su impunidad al igual que el jefe de Investigaciones.

¿El principio del fin?

Lo complicado del caso es que Muñoz entregó valiosa información a Hermosilla sobre la compraventa de la minera Dominga, donde estaba involucrada directamente la familia del Presidente Piñera. También le envió documentos reservados sobre la eventual intervención del fallecido Mandatario en una investigación que la justicia llevaba sobre el casino Enjoy. Se suman informaciones sobre diligencias para perseguir responsabilidades del exalcalde de Vitacura Raúl Torrealba en actos de corrupción. También sobre la causa que investiga al exintendente de la Región Metropolitana y exalcalde de Lo Barnechea, Felipe Guevara, por negociación incompatible en la adjudicación de un proyecto en la comuna de La Granja a su hermano Matías Guevara. Y esto pareciera ser solo el comienzo.

Cuando el pasado viernes se supo que, pese a los intentos de evitarlo que protagonizaron funcionarios de la PDI alertados por el detective que cuidaba la lujosa residencia de Muñoz, a las 6 de la mañana llegó el OS9 de Carabineros tanto a la residencia del jefe policial, como a su oficina, con la orden de allanamiento del fiscal que tiene en sus manos la causa.

Luego de tiras y aflojas, y pasado el momento de sorpresa en todos los sectores, por la noche Muñoz presentó su renuncia al cargo. Hubiera sido insostenible haberse mantenido en él, cuando fue citado por la justicia para su formalización el martes 19 de marzo. Por supuesto que la tardanza en su renuncia dio pie para el inicio de las críticas al gobierno. El ministro de Justicia, Luis Cordero explicó después la situación: “cuando uno está en el Estado las decisiones tienen que ser informadas con mucho cuidado por una razón extremadamente simple, porque tiene a cargo instituciones que responden a la investigación penal, pero, en segundo lugar, porque están a cargo de un tema tan sensible como la seguridad”.

De paso, el Secretario de Estado informó sobre algunos elementos de la investigación en contra de Muñoz que podrían revelar nuevas sorpresas. Dijo que los elementos incautados en la mansión de Muñoz y que serán periciados son, al menos, tres celulares y un notebook personal. “En el caso de la incautación de los teléfonos del director, yo creo que esto recién comienza y por eso yo apelo a la fortaleza institucional”. Más claro, imposible.

El caso en Carabineros

Un elemento más enturbió el panorama político. Consultado el ministro de Justicia sobre la situación del general Director de Carabineros, Ricardo Yáñez, quien será formalizado el 7 de mayo próximo, pero por razones muy distintas a las del renunciado Director de la PDI –se trata de su responsabilidad de mando por eventuales violaciones a los derechos humanos en el estallido social de 2019, el Secretario de Estado opinó que ““Yo esperaría que el general director evaluara su renuncia antes de ser formalizado”.

Pese a las llamadas a rebato de la oposición, y –para variar- de los intentos de la prensa de derecha de encontrar contradicciones al interior del gobierno, los dichos del titular de Justicia se ajustaron al criterio que fijó el gobierno respecto a estos casos: que no puede haber autoridades formalizadas ya que hay que cuidar las instituciones y el enfrentar una defensa judicial los desconcentra de sus labores, por lo que la formalización es un “punto de inflexión”. Fue lo que dijo el Ministro Cordero al ser consultado al respecto. Ni más, ni menos. Es decir, el 7 de mayo –si es que el Presidente no decide otra cosa antes- el general Director de Carabineros debería presentar su renuncia para dedicarse de lleno a su proceso judicial.

El Presidente no quedó ajeno a opinar sobre el caso de la PDI. Cuando le tocó hablar en un acto por el reinicio de obras de la Comisaría de La Farfana en la comuna de Maipú, el Mandatario señaló que “hay una cosa que no puedo dejar de decir. El viernes pasado el país quedó impactado con la noticia que salió a la luz pública y que terminó en la presentación personal de renuncia que me hizo el director general de la Policía de Investigaciones”.

 “Los antecedentes que se han conocido hasta ahora son impactantes y son dolorosos porque primero debe estar el cuidado de las instituciones. En Chile no puede haber ningún tipo de diferencia y nadie está por sobre la ley, tenga el apellido que tenga la persona o esté en el cargo que esté, partiendo desde el Presidente de la República hacia abajo», añadió.

Entre aplausos, el Presidente Gabriel Boric cerró este mensaje indicando que “las investigaciones las lleva a cabo la Fiscalía y nosotros hemos establecido un criterio que como gobierno vamos a seguir”.

Sin duda, es una noticia que no tiene fin aun. Y habrá que esperar nuevas revelaciones acerca de las conversaciones del otrora influyente abogado Hermosilla con sus redes. Las que aún no se conocen.

APROFA relanza su biblioteca digital especializada en Educación Integral de la Sexualidad

El Área de Educación de APROFA, más conocida como APROFAEDUCA, renovó su biblioteca digital especializada en Derechos Sexuales, Derechos Reproductivos, Educación Integral de la Sexualidad (EIS) y otras temáticas relacionadas.

“Somos una organización que cuenta con un área específicamente dedicada a la Educación Integral de la Sexualidad, y desde aquella perspectiva, este repositorio de documentos permite que todas las personas que desarrollan labores educativas sean acompañadas en este proceso a través de material adecuado”, indicó la jefa del Área de Educación, Pamela Jaime.

Desde la organización sin fines de lucro aseguraron que es indispensable que las personas puedan tener acceso a información con evidencia científica, basada en derechos y libre de estereotipos, para que todas/os/es puedan vivir de manera digna y en sintonía con sus Derechos Sexuales y Reproductivos.

De esta forma, ingresando directamente a www.aprofaeduca.cl se puede encontrar más de 100 textos, bibliografía, documentos y materiales de libre acceso, en distintas categorías.

La bibliografía disponible “permitirá desde la evidencia científica argumentar por qué necesitamos aunar los criterios cuando hablamos de Educación Sexual para entregar mejores y mayores herramientas a niños, niñas y jóvenes en esta materia”, señalaron desde APROFA.

Reunión con el Presidente Boric: “Estaremos conformes cuando se envíe al Congreso el proyecto de ley de reparación de la deuda histórica”, afirma el Colegio de Profesores

Crédito foto: Comunicaciones Colegio de Profesoras y Profesores de Chile

Por primera vez en 43 años un Presidente de la República se reunió con el Directorio Nacional del Colegio de Profesoras y Profesores de Chile, para tratar la reparación de la Deuda Histórica.

Tras el encuentro que se desarrolló en La Moneda, el Presidente del Gremio Docente, Mario Aguilar, valoró el gesto del Mandatario de recibirlos “creemos que es una señal política que tiene importancia, sin duda, no es usual que los Presidentes se reúnan directamente con los gremios, en ese sentido lo valoramos”.

El líder gremial docente informó que en la cita “se reafirmó que la solución que se entregue será para el 100 por ciento de las y los afectados. Todos y cada uno de los docentes tendrá acceso a esa solución reparatoria que se va a entregar”.

Respecto de los plazos, Mario Aguilar aclaró “el Gobierno habló de plazos razonables, nosotros queremos que sea lo más pronto posible, no se habló de fecha específica, pero debe dársele la mayor celeridad posible. Insistiremos que sea lo más pronto posible, porque nuestros colegas se mueren. Esto es urgente”.

Sobre los montos y su financiamiento, el Presidente del Colegio de Profesoras y Profesores aclaró “debe ser un monto digno y se nos recalcó que su financiamiento no depende de un pacto Fiscal, no va por esa vía, por lo que esa contingencia no está relacionada con la Deuda Histórica. Para nosotros es un punto importante porque nunca estuvo supeditado a ello”.

Consultado respecto a si está conforme con lo planteado por el Gobierno en la reunión, el Presidente del gremio Docente, Mario Aguilar fue enfático al señalar “la conformidad nuestra va a estar cuando conozcamos el proyecto de ley e ingrese al parlamento, que veamos un monto y un mecanismo específico de reparación para nuestros colegas. Ese va a ser recién el momento en el que nosotros nos vamos a sentir conformes respecto al tema de la Deuda Histórica”.

Finalmente, el líder gremial docente recalcó a la prensa presente en La Moneda “nuestra conformidad va a ser cuando exista un proyecto de ley, lo que se hizo hoy fue ratificar compromisos que ya existían, no hubo algo nuevo y lo que tenemos que ver ahora, es que lo antes posible esto se cumpla”.

El sueño es un derecho

Crédito Foto de Kate Stone Matheson en Unsplash

La conmemoración del Día Mundial del Sueño nos da la oportunidad de reflexionar sobre la interconexión entre el descanso y la salud mental, dos pilares fundamentales de nuestro bienestar que a menudo son sacrificados en el altar de la productividad. La pandemia exacerbó el insomnio y la ansiedad, por lo que urge reconocer la importancia del sueño como un derecho básico.

Datos recientes muestran que más del 67% de la población sufre algún trastorno del sueño desde el inicio de la pandemia (Clínica Somno), mientras que uno de cada cuatro chilenos declaró tener síntomas de ansiedad (ACHS-UC).

Es esencial reconocer que el descanso no es un lujo, sino una necesidad imperativa para la eficiencia y la creatividad. Más aún cuando un amplio porcentaje de la población recurre a medicamentos para dormir, evidenciando un escenario preocupante que no debemos ignorar.

El deporte emerge como una herramienta valiosa en este contexto. No solo mejora nuestra condición física, sino que también actúa como un antídoto contra el estrés y la ansiedad, liberando endorfinas que mejoran nuestro estado de ánimo y calidad de vida.

Es hora de reevaluar nuestras prioridades como sociedad y fomentar prácticas saludables que incluyan la actividad física regular como un componente esencial para la salud mental y un sueño reparador.

Daniela Baytelman

CEO de Easycancha

Libro revela a 26 famosos escritores chilenos como integrantes de la Masonería

Investigación estuvo a cargo de integrantes de la Corporación de Letras Laicas de Chile.

Una completa investigación reveló la pertenencia a la masonería de 26 destacados escritores chilenos, muchos de los cuales en sus épocas fueron merecedores del Premio Nacional de Literatura y otras distinciones. El resultado está contenido en el libro «26 Escritoras y Escritores Masones de Chile«, cuya presentación tuvo lugar en el auditorio Citerior de la Gran Logia de Chile de calle Marcoleta, en Santiago.

Se trató de un acucioso trabajo de indagación que busca recordar y tributar un homenaje a la labor que desarrollaron importantes poetas, novelistas y pensadores fallecidos, y que continúan estando vigentes en Chile por la calidad de sus obras.Los 26 escritores compilados son Julio Barrenechea Pino, Juan Eduardo Barrios Hudtwalker, Guillermo Blest Gana, Tussel Caballero Iglesias, Alfonso Calderón Squadritto, Antonio Campaña Maturana, Luis Enrique Délano, Humberto Díaz Casanueva, Carlos Droguett Alfaro y Delia Ducoing de Arrate, más conocida en la literatura nacional como Isabel Morel. Se suman Ángel Custodio Gallo Goyenechea, Vicente Grez Yávar, Vicente Huidobro, Jorge Jobet, José Victorino Lastarria, Samuel Amador Lillo Figueroa, Juan Marín Rojas, Guillermo Matta Goyenechea, Luis Merino Reyes, Rodolfo Oroz Scheibe, Oreste Plath, Salvador Reyes Figueroa, Manuel Rojas, Alberto Romero Cordero, Víctor Domingo Silva y David Valjalo. Cada uno de ellos fue abordado por integrantes de la Corporación Letras Laicas de Chile, una organización compuesta por escritoras y escritores desde Punta Arenas a Copiapó, además de un integrante que reside en México.

El libro «26 Escritoras y Escritores Masones de Chile” (Editorial Occidente, 2024) se encuentra a la venta en la librería de la Gran Logia de Chile, en calle Marcoleta 659, estación del Metro Santa Lucía, fono 2 24761140. Consultas para envío a regiones E-mail: [email protected]

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