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Geopolítica u Océanopolítica: Pistas para un ordenamiento territorial Marítimo-Oceánico

Crédito foto de Ant Rozetsky en Unsplash

Mientras Chile arde producto de los incendios forestales en el centro-sur, interesa constatar cómo reacciona ante las situaciones sustantivas de orden ambiental-ecológico sobre los océanos, en específico, respecto del espacio marítimo donde tiene jurisdicción territorial-soberana, bajo las definiciones de la Convención del Mar (CONVEMAR), entidad perteneciente al sistema ONU, que contribuye con la generación de regulaciones internacionales para materias oceánicas. Por derivación, se encuentran los desafíos que implica la plataforma continental extendida, donde Chile, además, tiene intereses diversos en algunos puntos de su expresión tri-continental e insular (Antártica y Rapa Nui).

El ordenamiento del territorio, en cuanto expresión de la naturaleza humana en sus complejidades económicas-productivas, habitacionales, culturales y sociales (entre muchas otras), en su permanente producción y reproducción, nunca ha estado circunscrito sólo a lo continental, sino que también a lo marítimo-oceánico y sobre todo a su influencia recíproca. La historia corta y larga dan cuenta de ello. No sólo es estratégico por las posibilidades de transporte que permite al comercio internacional en su actividad, o, por ser funcional al desarrollo de conflictos armados, como tampoco sólo lo es, por las coberturas de la conectividad internet 5G, o bien por la extracción de recursos ictiológicos, o por los minerales diversos (plataformas petrolíferas), y así, un largo etc. Ahora, producto del calentamiento y cambio climático global asociado, se hace todavía más relevante, ya que re-determina climas, cuando sus niveles suben por derretimiento de los hielos, impactando las regiones costeras continentales e insulares (por ejemplo, con pérdida de playas), dependiendo la geomorfología costera. Por descontado, se agrega la contaminación (plástico, desechos petroleros, otros), la que afecta negativamente la biodiversidad oceánica.

Tradicionalmente, fue la geopolítica la que se preocupó de estas problemáticas (lo sigue haciendo), definiendo las valoraciones que se debían realizar desde los Estados Nacionales para determinar las políticas de seguridad nacional (exterior e interior), pasando por la de defensa de los mismos (en los hechos, del modelo de desarrollo). En esta perspectiva, este ordenamiento territorial marítimo-oceánico, como de costumbre, tuvo en las potencias globales un actor determinante en cuanto a definir las relaciones espaciales de poder sobre estos espacios geográficos, ahora, puestos en tensión por las demandas que exige el calentamiento global, entre ellas, diagnósticos globales y las soluciones que correspondan a esa escala geográfica. En la especificidad de este análisis, se presenta la necesidad teórico-práctica de instalar la idea del estudio oceanopolítico (indicarán alguna/os), desde lo académico y como ejercicio de la política, en tanto estos espacios geográficos, serán los que determinarán, una vez más, las relaciones espaciales de poderes globales, pero también nacionales.

Como de costumbre, sea desde la geopolítica o la oceanopolítica, siempre se precisa tener profundidad analítica para avanzar sobre las definiciones mundiales, ya que en más de una oportunidad (o ¿casi siempre?), son los poderes globales los que buscan imponer sus términos y ante esa realidad, poderes espaciales periféricos provenientes de un Estado como el chileno, o de una región como la sudamericana o Latinoamérica, se encuentran sometidos a presiones disfrazadas de acuerdos altruistas, provechosos para ellos y convocantes para los equilibrios ecológicos de escala global (involucrada una sociedad civil global en más de una oportunidad), sin necesariamente atacar el fondo del problema y, de paso, ganando influencias sobre espacios geográficos no necesariamente controlados en la profundidad necesaria por sus responsables. La Geopolítica Ambiental es una de las perspectivas del análisis que se colocan en valor para una discusión como ésta.

Ahora, cuando se avanza hacia un acuerdo mundial-global por los océanos, bajo el sistema ONU no exento de problemas en su logro en aquellos espacios donde las legislaciones nacionales no alcanzan a regular, interesa preguntarse cómo se prospecta el ordenamiento territorial marítimo-oceánico chileno y cómo dialoga éste con el ordenamiento continental previsto, por ejemplo, en la Política Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOT), en cuanto unidad geográfico política continua, objeto de estudio de la geografía, la geografía política, la geopolítica, la ciencia política, economía y las relaciones internacionales (otras), cuando de ciencias sociales se trata, pero, no exclusivamente (también están las ciencias físicas y biológicas), determinando los diseños de política pública exterior, interior y de defensa.

Desde esa perspectiva, el espacio continental, cuenta con instrumentos de ordenamiento del territorio asumidos y conocidos por la institucionalidad y, en parte, por la sociedad civil; lo marítimo-oceánico también, pero a diferencia del primero, mucho menos conocido, ni tan difundido. En consecuencia, la cultura marítima-oceánica estaría lejana o ausente del imaginario colectivo chileno (no así de los grupos económicos que explotan bajo formas neo-extractivistas, por ejemplo, los recursos ictiológicos).

Quizás, un punto de partida podría consistir en buscar cómo la PNOT, que se orienta claramente más hacia la expresión continental (sin perjuicio de hacer referencia a la costa, aunque sin la profundidad que entregaría la ley de costas que impulsa, entre otros, el Observatorio de la Costa liderado desde Geografía-UC), dialoga con la Política Oceánica Nacional de Chile, y de esta manera, proveyera  orientaciones generales que redunden en mejores diseños de política pública cuando de territorio se trate y, de paso, contribuya al mejoramiento de la democracia territorial, desde la integración de la geopolítica y oceanopolítica. Finalmente, en este contexto, parece adecuado revisitar los contenidos referidos al maritorio abordados en la pasada discusión constitucional.

Resistencia con la palabra

Captura de pantalla DFM Producciones en Youtube

Se estaba en una vereda o en otra. No había espacio para ambigüedades.  Tejimos redes cómplices, solidarias, intentamos derribar muros de sospecha, tender puentes de confianza.  Con el miedo pegado a la piel y a la memoria, la vista y la mente puestas en el afán de sobrevivir, de hablar por los que no tenían voz, los que corrían peligro, los llamados enemigos de la patria, los terroristas, los extremistas, los marginados, los olvidados, los de segunda y tercera clase. Basura. Cáncer marxista. La vida de los otros fue siempre más importante y la nuestra, cada vez menos. Así se nos fueron 17 años, en permanente emergencia, bajo estado de sitio, bajo estado de perturbación de la paz interior, bajo la retórica militar que pretendía disfrazar la barbarie de una dictadura que no dio tregua

Con su mal aliento, la muerte agazapada, lista, siempre lista para caer encima sin aviso.

Como periodista en dictadura, como reportera y redactora de derechos humanos de la revista HOY, conté -durante muchos años- todas las pesadillas (las imaginables y las otras), con el máximo de detalles que permitía la férrea censura. Nunca hubo una semana en que faltara alguna. Durante años denunciamos las sucesivas y permanentes violaciones a los derechos humanos en Chile:  los detenidos desaparecidos; los campesinos enterrados vivos en los hornos de Lonquén; mis compañeros de banco, Eduardo Jara y Cecilia Alzamora, secuestrados, de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica. Pobladores allanados, sacados de sus casas en la madrugada, semidesnudos, acorralados como ganado en una cancha de fútbol, trabajadores despedidos; profesores, mujeres, dirigentes sindicales y profesionales relegados a zonas inhóspitas de Chile; incomunicados sin explicación alguna, torturados en centros clandestinos, estudiantes reprimidos en las protestas, encarcelados.

Hacer resistencia      

Hicimos resistencia con la palabra. Ella fue nuestra espada gloriosa, la que nunca abandonamos y nunca nos defraudó. Con ella nos batimos a duelo, una y otra vez, tras la verdad, la justicia y, naturalmente, la recuperación de la democracia. Comenzaron como anhelos y se transformaron en obsesiones que nos quitaron el sueño y la paz.

Aprendimos a escribir entre líneas, a avisar con la mirada, a proteger con el silencio. Poco a poco, fuimos recuperando la fe en el poder de la esperanza y la esperanza de poder. Con el miedo, siempre con el miedo, que se deslizaba silencioso en un hilo fino de sudor por el cuello.

Suma y sigue. Los jóvenes quemados; la mujer dinamitada; los torturados; los exiliados; los secuestrados, los tres comunistas degollados; Sebastián Acevedo, el padre que se inmoló, desesperado, porque sus hijos estaban en poder de la DINA, en Concepción, André Jarlán, el sacerdote francés que recibió una bala loca en la cabeza, quizás no tan loca, mientras leía la Biblia en su dormitorio de la población La Victoria de Santiago.  Los que se quebraron bajo la tortura, los que no resistieron el peso de la vida y optaron por poner fin a todo.

Año tras año perseguimos sin tregua la anhelada justicia. Nos reunimos en manifestaciones en los tribunales y, ante la presencia amenazante de los gendarmes, rodeamos a esa mujer altiva de piel de mármol, con la vista vendada y el corazón frío. Solitaria, ubicada a los pies de una ancha y bella escalera, impasible, imperturbable.  La acechamos, le lanzamos maldiciones, le rogamos como a esos santos mudos de los altares cristianos. Si hubiésemos podido, le habríamos prendido velas y prometido mandas. Contra todas las mareas, internas y externas, queríamos confiar en que algún día la balanza se equilibraría a favor nuestro, porque no todo estaba dicho ni hecho.

Nos mintieron, nos engañaron, nos amenazaron, nos prohibieron el duelo. Nos robaron el futuro y nos pisotearon el pasado. Pero no pudieron arrebatarnos nuestra dignidad y la de nuestros caídos.  Esa es nuestra gran victoria, aunque sigamos colmados de ausencia y desolación.

Hija de la palabra y el dolor

Terminada la dictadura, nos pusimos a cazar palabras, las nuestras, las propias, amordazadas, abandonadas en el olvido, humilladas en la tortura o arrojadas al exilio. Nos propusimos encontrar nuestras voces, como si fuesen objetos perdidos en una guerra sin destino, como son todas las guerras. Añorábamos rescatar nuestra identidad como personas, primero, y como patria arrebatada, después. Nos sacudimos el terror al amanecer y durante muchas noches, en medio de la soledad y las sombras, enterramos el horror, la traición, el amor abortado, la familia que se hizo trizas, la derrota, la promesa rota.

Comenzamos a amasar la democracia. Al son de las palabras, con dedos torpes, más bien vacilantes. La fuimos armando como si se tratara de un enorme rompecabezas de miles de diminutas piezas en medio de un paisaje desconocido. Marcados por la urgencia, el anhelo profundo de dejar atrás los tiempos del cólera, de rescatar nuestras voces, aclarar la garganta, levantar la mano. Nos mirarnos al espejo, tanto tiempo empavonado. Y nos sorprendimos de estar vivos y, luego, abrazamos la memoria y la esperanza en sucesivos brindis. Con fuerza, con los

dientes apretados, como si se tratara de una tabla en pleno naufragio. Por si acaso, apagamos una vela como si bastara un soplo para borrar tanto horror.

Un día cualquiera, como son todos los días, nos atrevimos a levantar la vista hacia el cielo y la tibieza del sol acarició nuestras caras. Como una brisa suave, sentimos la fragancia del placer. Nos detuvimos para reanudar, para considerar, para echarnos a andar en busca de algo parecido al futuro. Paso a paso, debimos aprender de nuevo a vivir y convivir con una democracia frágil como una casa de naipes. Poco a poco, volvimos a mirarnos a los ojos, a andar por la vida de frente, no de perfil.

Fuimos muchos los que nos adentramos en las aguas de la literatura. Novelas, cuentos, obras de teatro, poesía, ensayos, lo que fuera. A tientas como en una pieza oscura. Aleteos tímidos al comienzo, textos robustos, contundentes, libres de autocensura, a medida que la democracia dejaba de ser una ilusión. Tropecé conmigo misma, mi mundo profundo de claros y oscuros. Las palabras fueron brotando como callampas en un bosque húmedo y cayeron como una cascada de agua fresca en las cuencas de mis manos.

En la boca quedaba el sabor dulce del amor, la amargura de la traición, el vacío de la pérdida, la ausencia y la distancia. Mi cuerpo comenzaba a recobrar la memoria. Con el tiempo dejé de mirar por encima del hombro cuando sentía cerca los pasos de alguien. Dejé de temblar cuando aparecía un furgón de carabineros o escuchaba sirenas y alarmas. Dejé de tensar la espalda cuando un taxi pasaba a mi lado y de mojar las sábanas en medio de pesadillas nocturnas.

Como hija de la palabra y el dolor, necesitaba escuchar mi voz.  Fui lentamente quitándome las telarañas de silencio, de inercia, en la cual me sentí entrampada durante tanto tiempo. La samurai de la noticia abandonó la búsqueda de la verdad, las precisiones, las citas rigurosas, las fuentes confiables. Dejó caer su espada de acero y se sentó a la orilla del camino a descansar. Secó el sudor de su frente con la mano derecha, respiró profundo. Luego de un buen rato, emprendió la marcha sin prisa ni rumbo, pero con la certeza de haber hecho resistencia con la palabra.

Comisión despacha a sala proyecto de ley que protege a periodistas y trabajadores de la comunicación

La Comisión de Cultura, Artes y Comunicaciones de la Cámara de Diputadas y Diputados despachó a Sala el proyecto de ley que entrega garantías de seguridad y protección a periodistas y personas trabajadoras de las comunicaciones.

La presidenta de la Comisión y autora del proyecto, la diputada por la Región de Coquimbo, Nathalie Castillo, señaló la importancia de avanzar en esta materia, debido a los niveles de desprotección en la que se encuentran periodistas y comunicadoras/es en América Latina y en Chile, siendo nuestro país protagonista de la muerte de Francisca Sandoval, fotorreportera de Señal 3 de la Victoria, quien recibió un impacto de bala mientras cubría las manifestaciones del 1 de mayo del 2022.

“Es trascendental que el Estado entregue mecanismos reales y efectivos que protejan la integridad física y psicológica de las y los periodistas y personas trabajadoras de las comunicaciones. Hoy dimos un paso importante para consagrar el derecho a comunicar, por lo que esperamos que, en la Sala, los diputados y diputadas aprueben transversalmente el proyecto”, expresó.
La Ministra Secretaria General de Gobierno, Camila Vallejo, destacó que “como Gobierno estamos muy contentos de que este proyecto de ley se aprobara en la Comisión de Cultura de la Cámara y ahora pase a la Sala. Esta iniciativa responde a la necesidad de tener un cuerpo legal que otorgue seguridad y reconocimiento no solo a las y los periodistas, también a todos aquellos trabajadores de las comunicaciones, incluyendo a los trabajadores de los medios comunitarios. Así, avanzamos para seguir fortaleciendo la libertad de expresión y de prensa, pero, por sobre todo, para proteger el derecho a informar».

Mauricio Weibel, periodista, impulsor de la normativa y presidente de la Sociedad de Corresponsales en América Latina y el Caribe (SOCOLAC), saludó la noticia a través de twitter.

“Hoy fue aprobada en Comisión la Ley de Modelo de Protección a periodistas bajo estándares de DDHH. Gracias a quienes apoyaron este avance”, escribió.

En tanto, la diputada Daniela Serrano, integrante de la Comisión y firmante del proyecto, expresó que “para distritos como el nuestro, con comunas como San José de Maipo, Pirque y Puente Alto, este proyecto llegará a proteger a comunicadores sociales que levantan con gran esfuerzo y trabajo los temas que los grandes medios no cubren”.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Periodistas, Rocío Alorda, valoró las indicaciones hechas por el Ejecutivo y diputados.

“Las indicaciones recibidas y hechas por el gobierno y de diputados y diputadas fue un tremendo acierto que permitió mejorar el proyecto y entregar mayores garantías a los comunicadores y comunicadoras. Desde el Colegio de Periodistas saludamos esta iniciativa y nos parece tremendamente valioso, por lo que esperamos su apoyo en la Sala”.

Diputada Acevedo y Concejales del Gran Concepción juntaron firmas para el proyecto #QuePaselaMicro

En medio del llamado “Súper Lunes”, la diputada María Candelaria Acevedo, acompañada de la concejala de Concepción; Olimpia Riveros y los concejales de Talcahuano y Chiguayante; Matías Coloma y Luis Ríos, difundieron el proyecto #QuePaselaMicro. Iniciativa que viene a entregar una solución al complejo escenario del transporte público a nivel nacional a través de una reforma Constitucional, la que permitirá la creación de empresas de transporte público regionales y comunales.

La iniciativa tiene como principal argumento en la formulación del proyecto que el actual sistema de transporte público se sustenta en su mayoría en la operación privada, circunscribiendo la garantía del derecho a la movilidad urbana a los criterios de rentabilidad y el lucro, por lo cual allí donde hay necesidades en materia de transporte público nace un negocio y no un derecho algo que se intentaría subsanar con esta reforma.

En esa línea, la diputada María Candelaria Acevedo, sostuvo que esta iniciativa “es un paso importante en el sentido de que hoy la locomoción colectiva pasa por una crisis importante, no sólo en el Gran Concepción, sino que también en la periferia, en donde tras un cierto horario la gente, las personas que vienen de sus trabajos no encuentran la forma para irse a sus hogares”.

Agregó que es relevante que hoy día no solamente los privados tengan la posibilidad de controlar el transporte el público, sino que también sean los Gobiernos Regionales y las Municipalidades quienes “tengan una locomoción colectiva que permita que las personas no tengan que estar esperando en los paraderos, sobre todo en las poblaciones más periféricas que es donde tenemos más problemas”.

En ese sentido, el concejal de Talcahuano, Matías Coloma, señaló que “es sumamente importante avanzar en un proyecto que dé garantías sobre el servicio del transporte público”. Justificó su opinión ejemplificando con lo que ocurre en los cerros de la comuna porteña, en donde “vemos que muchos vecinos y vecinas a altas horas de la noche quedan sin transporte público, sin la posibilidad de trasladarse, teniendo que acudir a aplicaciones que tienen un alto costo, entonces vemos que este proyecto de ley va en la línea de resolver un problema de la ciudadanía”.

Por su parte la concejala de Concepción, Olimpia Riveros, manifestó que esta iniciativa “nos permite intervenir desde lo local, intervenir en el sentido de mejorar el servicio para la gente. Es la gente la que vive el drama, en donde hoy día acuden cada vez más a los vehículos particulares, produciendo mayor congestión, mayor contaminación”, afirmó.

En tanto el concejal de Chiguayante, Luis Ríos, sostuvo que esto le viene a hacer bien a las comunas, ya que “es necesario un buen servicio para las y los vecinos de comunas como Chiguayante, San Pedro, en donde las y los usuarios deben estar esperando entre 20 y 40 minutos de la locomoción colectiva”.

La diputada Acevedo también invitó a la ciudadanía para que “nos pueda ayudar con su firma, porque creemos que es importante que no sólo los parlamentarios presentemos proyectos de ley, sino que también incorporar a la ciudadanía en este proyecto que es importante para todos”, concluyó.

Cabe mencionar que el equipo parlamentario se mantendrá en los próximos días recolectando firmas en Plaza Tribunales de Concepción, para posteriormente llegar a distintos puntos de la intercomuna, continuando con la difusión del proyecto #QuePaseLaMicro

Cámara aprueba proyecto de la diputada Cariola de reparación integral a víctimas de femicidio

Con más de 120 votos a favor fue aprobada la tarde de este lunes el proyecto de ley de protección y reparación integral en favor de las víctimas de femicidio y sus familias. De esta manera, el proyecto de la diputada Karol Cariola continuará su tramitación en el Senado.

“Estamos muy emocionadas el día de hoy. Este es un proyecto de ley que presentamos hace ya casi dos años, trabajado con organizaciones que están aquí presentes: Ni una menos Chile y La agrupación de familiares de víctimas de femicidio, que son las verdaderas autoras y protagonistas de este proyecto”, dijo la diputada Karol Cariola tras la sesión.

Esta ley busca crear y fortalecer los mecanismos para la atención, protección y reparación integral para las víctimas de femicidio en todo su alcance, ya sea que este crimen se haya concretado, haya sido frustrado o se exprese como una posibilidad. Además, gracias al patrocinio del Gobierno, incluye el pago de pensiones a los hijos e hijas de mujeres asesinadas.

“Este es un proyecto de ley que nos llena de orgullo, porque lo que busca es establecer una reparación integral a las familias víctimas de femicidio, porque cuando una mujer es asesinada por la violencia de género, por la violencia patriarcal, muchas veces nos quedamos en que la víctima es la mujer que partió producto del asesinato, pero no, las víctimas también son sus hijos e hijas, también son sus madres, sus padres, sus hermanos y todos y todas quienes los rodean, y que no reciben apoyo del Estado y mucho menos una reparación integral al dolor que están viviendo”, afirmó Cariola.

La diputada agradeció a las y los parlamentarios que hicieron posible que este proyecto terminara su tramitación en la cámara baja, así como al Gobierno, en especial a la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonina Orellana.

Por último Cariola aseguró que “hoy damos un paso importante en los mecanismos de reparación, no es lo suficiente, no resolvemos todos los problemas y debemos seguir trabajando, pero hoy damos un paso clave”.

Presidente y cambio de gabinete: “Mi obligación no es hacerles favores a los partidos políticos”

Crédito foto: DIRECCIÓN DE PRENSA, PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DE CHILE

Se inició este lunes 6 de marzo de 2023 un nuevo proceso constituyente sin música, sin algarabía, sin fuegos artificiales, sin nada de nada. Muy distinto a la instalación desordenada y repleta de expectativas de todo tipo de la primera convención constitucional, de la que pocos se acuerdan. Si no fuera porque los medios de comunicación dieron cuenta de la instalación de la Comisión de Expertos designados por los partidos políticos a través del Parlamento, pocos o casi nadie se hubiera enterado. Una preocupación más que se instala en el escenario político que, con distintas miradas de país, buscan escribir una Constitución que se ajuste a sus aspiraciones mínimas. Una Carta que deberá ser aprobada por toda la ciudadanía este año. De no serlo, seguirá vigente la Constitución de Pinochet.

El desgano existente es una prueba del escaso entusiasmo que ha generado entre chilenos y chilenas esta segunda parte del proceso que busca una nueva Constitución para el país. Un tema de la máxima importancia, pero no para todos. Hay quienes recuerdan que, en octubre del año 2020, la mayoría de los ciudadanos del país, en un plebiscito histórico, dejaron clara la idea de que era necesaria una nueva Constitución. El Apruebo se impuso con un 78%, frente a un 21% del Rechazo de aquellos que querían seguir con la Constitución de Pinochet. No sólo eso. En aquella oportunidad se votó por quién o quiénes querían los chilenos que hicieran esa nueva Carta Fundamental: La convención constitucional recibió un 79% de las preferencias, mientras que la mixta -es decir, con representantes elegidos y otros designados por el Parlamento-, un 20%. En otras palabras, casi siete millones y medio de chilenos y chilenas no querían que esa nueva Constitución la discutieran en el Congreso Nacional, los mismos políticos de siempre. Ese fue el mandato.

Lo que resultó es harina de un costal que aún no se digiere ni se analiza en profundidad. Pero de que fue un proceso fallido, no hay duda. Y ello derivó en que ahora, los expertos que elaborarán el primer borrador constitucional se eligieron en el Congreso, por los partidos políticos que fueron rechazados en aquel octubre del 2020.

Tan poco ha importado este nuevo proceso, que la agenda mediática se ha llenado de hechos ligados a la farándula, dramas de los incendios del sur, presiones para un cambio de gabinete y, por cierto, la crónica roja cada vez más roja. ¿Del proceso constitucional? Poco y nada. Ese desgano, ese desinterés o esa indiferencia, son obstáculos que deberán sortear tanto los partidos como el gobierno para que este proceso sea legitimado por la mayoría ciudadana.

Preparando los cambios

Para eso se está preparando el oficialismo. Saben que no será fácil y remontar el desencanto de una población que está agobiada por la situación económica para que se interese en el nuevo proceso, es una tarea de envergadura.

Por lo pronto, los ojos del mundo político están puestos en La Moneda. Cuál más, cuál menos tiene intereses en el gobierno que acaba de cumplir un año de administración. Todos aseguran que es el Presidente quien decide, pero todos esperan también tener mayor presencia en el gabinete. Por poner sólo dos ejemplos. La presidenta del PPD, Natalia Piergentili dijo que si fuera solo un cambio de gabinete para equilibrar las fuerzas  «no hubiera estado disponible para enviar nombres de mi partido». Pero, «distinto es que se quiera contar con personas del partido en espacios donde podemos hacerlo mejor, podemos poner un sello. Entonces no es que queramos más, sino que queremos mejor».

Para Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, “más importante que los nombres, es que el Presidente trace una hoja de ruta clara para este año. En 2023 se viene cargado de muchos desafíos, de reformas; el tema de seguridad, por ejemplo, que no solamente tiene que ver con reformas legislativas, sino que con temas en las comunas, provincias y regiones. Hay varios desafíos en los que nos interesa aportar al gobierno desde distintos lugares”

Reconoció que han pedido cambios a nivel de subsecretarías, porque creen los socialistas que “hay un desequilibrio en las fuerzas políticas que sustentan al Gobierno. Pensábamos que la evaluación pudo haberse hecho a fines del año pasado, pero por distintos motivos no ocurrió. Somos dos coaliciones con distintas visiones, pero ambas formamos la alianza de Gobierno y, en consecuencia, queremos tener una injerencia similar en las decisiones y en las jefaturas de servicios, que vienen siendo las subsecretarías”.

La prioridad del Presidente

Fue el propio Presidente Boric quien trató de poner el freno a las ´peticiones que se repiten a diario por el cambio de gabinete. Durante su gira del lunes por la Región del Biobío, el Mandatario les habló fuerte y claro a los partidos: «más allá de los necesarios equilibrios y que un Gobierno tiene que sostenerse en todas las fuerzas que lo apoyan, mi objetivo es proyectar esta alianza de gobierno hacia el futuro, y para eso se requiere construir confianzas».

«Mi objetivo, mi prioridad y mi obligación por sobre todo como Presidente es mejorar la gestión, no hacerles favores a los partidos políticos, de ningún lado», puntualizó Boric.

«No me siento sometido a presiones de partidos y a los que lo intenten les va a ir mal desde esa perspectiva, porque mi prioridad es un buen Gobierno y en eso tienen que estar personas que estén capacitadas para eso, con compromiso con el proyecto político, pero con las competencias para poder desarrollar los cargos que se necesiten».

Los cambios pueden ser ahora, o en mayo, inmediatamente después de la elección de convencionales. Para algunos analistas políticos, si los cambios ocurren en mayo, importará la fuerza que demuestren cada una de las coaliciones de gobierno.

En todo caso, hay consenso en que el equipo económico se mantendrá inalterable. ¿La razón? La buena gestión mostrada hasta hoy por el dispositivo de Hacienda que, según el Ministro Mario Marcel, es optimista. “creo que lo importante es que la dirección de la evolución de la inflación este año va a ser a la baja, y va a ser una baja sustantiva. O sea, no hay nadie que esté previendo menos de un tercio de inflación respecto del peak que se alcanzó en agosto del año pasado».

Superintendencia de Insolvencia aconseja renegociar gratis las deudas morosas para enfrentar marzo

Ante la llegada de marzo, la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir), aconsejó a quienes enfrentan este mes con deudas morosas a que se informen sobre la Renegociación, un trámite que evita caer en un sobreendeudamiento severo.

“La prevención es clave en muchos aspectos de la vida y el ámbito financiero no es la excepción. Específicamente en materia de endeudamiento, este procedimiento es clave para no llegar a una insolvencia profunda y perder bienes”, señaló el superintendente del ramo, Hugo Sánchez.

Al respecto la autoridad destacó que la Renegociación es un trámite totalmente gratuito, que no requiere contar con un abogado particular y se puede llevar a cabo tanto en las oficinas de la Superir como en la página del servicio, www.superir.gob.cl. El trámite está disponible en el portal Mi Superir, al que se accede con Clave Única.

El superintendente explicó que “a diferencia de repactar, donde se intenta muchas veces con poco éxito negociar una por una todas las deudas, este procedimiento reúne en un mismo lugar a todos los acreedores y al deudor, quien ofrece con la asistencia de profesionales de la Superintendencia, una propuesta para poder cumplir con sus obligaciones financieras”.

Para acceder a esta asistencia, que en promedio dura tres meses, el usuario tiene que tener al menos dos deudas vencidas por más de 90 días y en total todas deben sumar más de 80 U.F.; la persona no debe haber sido notificada de una demanda judicial por deuda y no haber emitido boleta de honorarios en los últimos 24 meses. “Esta última condición próximamente será eliminada cuando entre en vigencia la reforma a nuestra Ley -que se aprobó en enero en el Congreso-, por lo que muy pronto quienes boletean también podrán renegociar”, acotó el superintendente.

“De acuerdo a nuestras estadísticas, 9 de cada 10 personas que se sometieron a una Renegociación tuvieron un resultado exitoso en las audiencias, lo que les permitió ordenarse y ponerse al día con sus deudas, con una modalidad de pago que resulta beneficiosa para todos, ya que los acreedores no tienen que recurrir a instancias judiciales para recuperar su dinero y el  deudor tiene más meses para cancelar, le cobran intereses más bajos e incluso puede recibir meses de gracia o perdonazos de algunas cuotas”, resaltó Hugo Sánchez, quien invitó a quienes “hoy se sienten atrapados por las deudas a que se informen sobre cómo salir del sobreendeudamiento en el sitio web www.tenlaclara.cl”.

En dicho sitio los usuarios y usuarias pueden conocer su nivel de endeudamiento, gracias a una calculadora de deuda que compara los ingresos del mes versus los gastos, “y ello arroja un prediagnóstico de su situación financiera, lo que permite orientar al usuario sobre cómo acceder a la renegociación”.

Proyecto “Dramaturgas Chilenas” lanza novedosa y pionera web que archivará reseñas y textos dramáticos de autoras contemporáneas

El equipo a cargo de Gabriela González, periodista y gestora cultural, pondrá a disposición gratuita más de 70 textos dramáticos de autoras chilenas, entre ellas Carla Zúñiga, María José Pizarro, Isidora Stevenson, Flavia Radrigán, Karen Bauer, entre otras.

La página web estará habilitada desde el 8 de marzo para acceso público, en el marco de las actividades que se realizarán por el #8M o marzo feminista. Proyecto financiado por el Fondart Región Metropolitana 2019.

Parte del proyecto Dramaturgas Chilenas, compuesto por Gabriela González (directora), Daniela Girardi (periodista) e Isabel Sapiaín (investigadora teatral), se expandirá este próximo 8 de marzo con la puesta en línea de su nueva web, un espacio digital que contendrá 77 textos dramáticos de autoras chilenas, los 41 capítulos de su podcast, 18 reseñas de dramaturgas, junto a un estudio realizado a nivel nacional para saber quiénes están escribiendo obras teatrales y cuáles han sido sus mayores desafíos.

“Somos mujeres y conocemos los sesgos que limitan e invisibilizan nuestro trabajo. Por eso quisimos contribuir a que el trabajo de las escritoras de obras de teatro chilenas fuera más visible y accesible. Desde entonces hemos buscado distintas formas para hacerlo y este archivo es una de las más importantes, pues nos pasaba a menudo que nos preguntaban dónde podían encontrar los textos de los que hablábamos y no estaban disponibles, hasta ahora”, cuenta Gabriela González Fajardo, periodista y gestora cultural, directora del proyecto Dramaturgas Chilenas.

El proyecto, financiado por el Fondart Región Metropolitana 2019, alojará en su web obras escritas por las 18 autoras, sumando más de 70 textos dramáticos a disposición para leer online, entre los que destacan Medusa, de Ximena Carrera, Hilda Peña de Isidora Stevenson y La trágica agonía de un pájaro azul de Carla Zúñiga.

“Lo que más nos interesa es que la gente pueda conocer a las autoras especialmente a través de su trabajo. Queremos que quienes nos escuchan no sólo conozcan sus nombres y quiénes son, sino también su creación y cómo ésta aporta una mirada única e interesante de nuestra realidad como país y como sociedad. En eso también nos ayudará la página web, ya que allí se podrá acceder a las obras para leerlas y reflexionarlas, y así las personas podrá sentirse parte de nuestra conversación en este club de lectura radial que es Dramaturgas Chilenas Podcast”, detalla Daniella Girardi Silva, periodista del proyecto.

A su vez, la web alojará los resultados del catastro realizado durante el 2022 por el mismo equipo que buscaba cuantificar cuántas mujeres que están escribiendo textos dramáticos hoy, el cual arrojó en una primera instancia un número total de 121 dramaturgas y 732 obras, de las cuales el 69% han sido montadas y estrenadas.

“Quisimos hacer este catastro porque queríamos conocer cifras exactas sobre cuántas dramaturgas se encuentran ejercicio y otros afines, como en qué regiones trabajan, cuánto han escrito, cuánto han estrenado, entre otros aspectos. La idea es que esto contribuya a visibilizar y delinear en términos generales la labor de estas dramaturgas, y no solo desde ciertos casos en particular”, dice Isabel Sapiaín Caro, profesora de Castellano e investigadora teatral del proyecto.

El equipo que releva la figura de las mujeres que escriben dramaturgia, se adjudicó este año el Fondo de las Artes Escénicas Difusión Digital 2023 para realizar dos nuevas temporadas del podcast, una de ellas dedicada especialmente a la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado. “El otro es el Fondo del Libro y la Lectura 2023 para la edición de una antología de dramaturgas regionales con los textos que comentamos en nuestra segunda temporada de podcast”, detalla Gabriela González, quien también pone énfasis en la necesidad de ampliar el proyecto no sólo a dramaturgas de la Región Metropolitana, sino que también expandirlo a nivel nacional para conocer el panorama actual de las mujeres que escriben obras teatrales.

“El lanzamiento de esta web contiene sólo textos y reseñas de autoras de la RM, pero se llama Dramaturgas chilenas porque tiene una aspiración nacional. Esta es la primera de etapa de otras que nos permitirán tener un archivo completo con todas las mujeres que están escribiendo teatro en Chile y también aquellas que lo hicieron en el pasado”, concluye Gabriela.

La página web www.dramaturgaschilenas.cl estará disponible desde el 8 de marzo de 2023. Su acceso es gratuito y contará con la historia del proyecto, las reseñas de 18 autoras, 77 textos dramáticos, el podcast del proyecto y el detalle del catastro realizado.

Recordar es bueno…sin memoria no existimos!

Gratamente, mientras laboraba, recibi un llamado en el que se me pedía contar mis vivencias sobre el golpe militar desde mi experiencia como alumna de obstetricia de tercer año en la Universdad Austral de Chile; en un principio, dubitativa, comencé a recordar todo lo que sufrieron y han sufrido tantas familias por la vulneracion de sus derechos en lo que la libertad conlleva y el derecho a la vida, que crei que lo vivido era menos terrible o doloroso; sin embargo, al comenzar a mirar hacia atrás con detenimiento, me di cuenta que también bien fui víctima, situación que no había analizado con propiedad.

Mis abuelos paternos llegaron a Punta Arenas desde Yugoslavia, escapando de la guerra. En la historia familiar paterna, mi nona tuvo 5 hijos y 4 hijas, supe de niña que mi tía mayor había fallecido después de dar a luz a su primogénita por una infección puerperal, mi prima hoy tiene 80 años y una hermosa descendencia. Mis bisabuelos maternos vinieron desde España a Chiloé,mi abuela materna, que no conocí, tuvo siete hijos y falleció de cáncer cervico uterino a muy temprana edad. Debo agradecer la fortaleza, entereza, perseverancia y resiliencia heredada de mis antepasados, recordando que, en sus tiempos, era muy sacrificado sobrevivir y sostener la familia.

A los 16 años, estando en el Liceo de Niñas Sara Braun, di la prueba de aptitud académica y, habiendo obtenido un alto puntaje, fui la primera de mi familia en tener la oportunidad de lograr educación superior. A mi pololo de 19, le pedi que no siguieramos la relación porque no creía en el amor por carta; muchos años despues, nos reencontramos y nos casamos.

En marzo de 1971, mi papá trabajaba en la Corporación de Magallanes -CORMAG -, entidad creada para potenciar el desarrollo de Magallanes; me despedí de él, mamá,  hermano, familia paterna y amistades de mi barrio Fitz Roy, para irme a estudiar Obstetricia a la Universidad Austral de Chile en Valdivia, carrera de 4 años. Elegí esa universidad porque en el verano anterior, en la gira de estudios con mi curso, fue mi  primera opción de entre todas las universidades que conocimos en el país; me encantó el lugar, su edificación, sus espacios naturales  y la tranquilidad de la ciudad, nunca imaginé que tendría que convivir con las lluvias desde marzo a octubre, cada año.

Universidad gratuita

La universidad en ese tiempo era gratuita – de costo del Estado  de Chile –  sólo se pagaba una matrícula anual de bajo monto, pero había que tener dinero para pagar la pensión mensual y los pasajes de ida y retorno aéreo a la ciudad natal en invierno y verano; gobernaba el país el Dr. Salvador Allende, quien en la región habia logrado una alta votación con el 47,7% de votos, habiendo sido senador en dos oportunidades por la zona. La mayoría de mis familiares, vecinos y conocidos del barrio habian votado por él. Rcuerdo que durante su campaña muchas veces en las grandes cenas familiares – habituales en esos tiempos – con más de diez a quince comensales, se terminaban abruptamente, por grandes discusiones entre adherentes y detractores.

Ese año, llegado el primer sábado de marzo, tomé sola un avión hasta  Puerto Montt, con una maleta llena de ropa nueva y muchas ilusiones, contenta tomé el bus desde el aeropuerto al centro y al llegar le pedí a unos niños que ayudaban a los pasajeros en el terminal, que me llevaran a una residencial central, lugar donde me hospedé hasta el día domingo, momento en que se publicarían los resultados de las postulaciones en todo el pais, en el diario El Mercurio.

Me fui al paradero de buses para viajar por la noche a Valdivia; llevaba en mi bolsillo un papel con la dirección de la familia que me iba a dar alojamiento; en este tiempo la comunicación se hacia por carta, estas demoraban hasta dos o tres meses para llegar a destino pues se enviaban por barco; era impensable pagar el costo de una llamada telefónica, en caso de urgencia se utilizaba el telegrama.

Aprobé el primer semestre de mi carrera de matrona, cumpliendo 17 años y mi tutora de carrera me ofreció la posibilidad de estudiar Enfermería, programa especial de cinco años para lograr ambos títulos para cubrir las deficiencias en lugares aislados, con una mayor carga de estudio; lo vi como una oportunidad y lo acepté  junto con las otras nueve compañeras de un total de cuarenta de la carrera. Con ese grupo, nos titulamos en el tiempo indicado; les conté a papá y mamá por carta y en las vacaciones de invierno aprobaron  mi decisión.

El segundo semestre, me inicié como asistente de cátedra remunerada, del ramo de primer año “Orientación a la Obstetricia”, cargo que desarrollé hasta  el primer semestre de 1973; dado que iniciaba mi práctica profesional intensiva y ya no asistía a la universidad. Quiero destacar que los docentes de la U. en su mayoria, en esa época eran extrardinarias personas y expertos, tenían estudios de Postgrado en el extranjero, pagados por la universidad.

Aprendimos en las cátedras sobre determinantes sociales de salud, donde se hablaba de la inequidad respecto a las políicas e intervenciones en salud, situación ampliamente investigada en la actualidad, que identifica las diferencias de los grupos socioeconómicos en el logro de mejores o peores indicadores de salud; también de planificación y administración en salud para el logro de los objetivos;  de sexualidad humana con Master y Jhonson y la respuesta sexual humana – eran ramos de un semestre – ; de la planificación familiar y el método sicoprofiláctico que traían nuevas evidencias científicas y en la consulta de práctica, preguntabamos a las mujeres por la líbido y el orgasmo, considerando los altos niveles de estrógenos de los anticoncéptivos, pregunta incluída en la bitácora de atención y que permitía educarles.

La ética, los derechos humanos, los derechos sexuales eran parte del constructo universitario; conocimos en terreno en las zonas rurales, la extrema pobreza: deficientes viviendas de cartón con ventanas de plástico, galpones que cobijaban hasta diez familias separadas por paredes de lata, mala alimentación y desnutrición, niños y niñas durmiendo sobre pisos de tierra tapados con cueros de animal y el desconocimiento absoluto de la existencia de nuestro quehacer de las mujeres, que no tenian acceso a asistencia de salud profesional.

De hecho, la tesis de grado desarrollada con dos compañeras, en la zona de Malihue, fue estudiar la prevalencia del cáncer cervico uterino en las mujeres que vivían en ese sector – “en ese tiempo se decia que  en el esmegma del hombre estaba la causa de la enfermedad” – recorrimos la zona a caballo, sobre un camión lechero, de a pie, incluso debimos cruzar un puente colgante adhosado a un bote con una soga; colgaba de cada una, un bolso con el material para la toma de muestra que flameabamos con alcohol y esta se tomaba en el borde de la cama en cada hogar; la incidencia fue más alta que en el área urbana, a quienes recibieron diagnóstico positivo, las llevamos en una ambulancia desde su casa para su atención especializada al hospital regional, ninguna de ellas habia salido antes de su entorno cercano, fue una experiencia enriquecedora, pero muy triste a la vez.

Estos temas, que se volvieron a retomar lentamente en democracia desde los 90, dejaron de ser prioridad en dictadura, se dejó de estudiar sobre aquello, se expulsaron a los expertos docentes de las universidades que eran todas públicas, se dejó de entregar anticoncepción hubo que pedir ayuda externa, ello implicó que cuando aparece el virus de la inmunodeficiencia humana, no se disponía de equipos capacitados  con competencias para desarrollar consejería efectiva, en estas materias, junto con una ausencia hasta la actualidad, de educación sexual integral en el curso de vida.

Cultura patriarcal

Fueron las divergencias entre la política partidista, las ideologias conservadoras y religiosas, la cultura patriarcal y la ambición del poder, que impidieron avanzar en la defensa de la igualdad y la equidad de oportunidades para todas las personas, así entonces, nos encontramos ahora en el siglo veintiuno, donde persisten las desigualdades sociales, la violencia en todas sus formas, la discriminación, la corrupción y abuos de poder y la falta de ética social.

En el segundo semestre del 73, ya había cumplido 19 años; muy emocionada junto a mi grupo de estudio, ingresé a la práctica profesional con mi uniforme de alumna de obstetricia en atención hospitalaria en maternidad del hospital regional en Valdivia; no sabía si me gustaría, no sabía como sería, no sabía si sería capaz, no existían prácticas en fantomas, era todo real: era entrar a vivir la hermosa experiencia de recibir a un nuevo ser humano, único e irrepetible, quien trasciende la vida de su madre y padre; la primera vez, la emoción y alegría vividas fue para mi indescriptible y lo siguió siendo por siempre.

Entretanto, continuaban los graves conflictos cívicos militares en esa época era todo un caos; el 11 de septiembre de 1973, como todos los días me levanté temprano para continuar mi rutina de práctica profesional en asistencia de nacimientos; sin embargo, no me dejaron salir de la pensión dado que informan por la radio que se había producido un golpe de estado liderado por las Fuerzas Armadas y de Carabineros, apoyados por Norteamérica y opositores del gobierno, que había sido atacado y bombardeado el Palacio de La Moneda, destruyéndosetambién la democracia.

De lo que recuerdo del dueño de casa: “chicas, la ciudad está llenas de tanques y militares, buscando a los jóvenes universitarios a favor del gobierno y, en especial a los que se reunían en forma clandestina, preguntándonos si participábamos o no, yo no las voy a dejar salir a ninguna parte”. Fue muy angustiante, tuve mucho miedo, me parecía algo irreal, no recuerdo cuánto tiempo paso hasta que retorne al hospital a mi práctica; no sabía de mi familia, no me podía comunicar con ellos ni con mis compañeras, creo que tuve un bloqueo emocional importante, hoy le llaman stress postraumático;  nos íbamos enterando por las bandos emitidas, como termina con su vida el Presidente Allende y como se iban allanando los espacios universitarios y domicilios; lamentablemente fueron muchos quienes fueron aprehendidos en los primeros días y meses, con el paso del tiempo supimos que muchos compañeros habían desaparecido, se decía que se habían ido a otro país, que se habían escapado, pero esa no era la realidad:“ los habían desaparecido”.

No recuerdo cómo nos proveíamos de alimentos en esos días, ni el tiempo que pasó hasta que recibí la carta de mi papá, que me contaba cómo estaban ellos y mi familia, cómo habían perseguido a nuestros vecinos entre ellos un senador, un literato, un alcalde y tantos otros adeptos al Gobierno de la Unidad Popular, de cómo allanaron muchas veces los hogares cada día buscando no sé qué y requisando literatura marxista, y con mucha tristeza pero sin perder la esperanza de encontrar una solución al problema. Me informa en su misiva que lo habían exonerado a él y todo el equipo de la CORMAG; estuvo sin trabajo casi un año, logró entrar a la empresa Cervecería Polar, fueron tiempos complicados, lo superamos con fortaleza y amor. Fue muy difícil todo, no hay palabras para relevar lo que sentíamos o vivíamos, había toque de queda, se controlaba a todo quien circulara por las ciudades; las radios, las estaciones de televisión, los diarios fueron allanados y sus equipos detenidos, así como dirigentes que fueron ejecutados o desparecidos, se declaró ilegal el Partido Comunista y Socialista, se suspendieron los otros partidos políticos, se disolvió el Senado, se instaba a denunciar a los adherentes del gobierno por traición a la patria, entre tantas otras acciones de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.

Eran tiempos de incertidumbre, de dolor, de miedos y angustias, sabíamos que la dictadura simbolizaba el patriotismo, el neoliberalismo, el autoritarismo, el anticomunismo; que se perdieron las confianzas entre las personas; que nadie se atrevía a opinar por temor y porque la libertad de expresión no existía, fue la cultura del miedo la que imperó, y así entonces, no fue fácil retomar mi actividad de práctica profesional.

Cuando volví al hospital todo era diferente, no estaban las mismas personas; tengo el doloroso recuerdo de vivir la amenaza a mi integridad, así como de matronas, personal paramédico, médicos y de las mujeres en proceso de parto. En cualquier momento y a cualquier hora del día o la noche, entraban los militares en patotas a la sala de partos, haciendo mucho ruido; con las pacientes casi desnudas o sin ropa adecuada para cubrirlas y, sin hablar se ponían, uno por cada camilla de parto, detrás de nuestras espaldas apuntándonos con su metralleta, en tanto estábamos asistiendo un nacimiento; ese lenguaje no verbal nos dejaba con el miedo del riesgo de perder la vida y la angustia de no poder asistir respetuosamente con un ambiente cálido a las madres, esto me confundía, me irritaba, me superaba.

Desconozco, lo que les pasaba a ellas después de vivir una experiencia tan al límite, teníamos que hacer todo muy rápido, cuando se producía el nacimiento de una guagua, se retiraban y retornaban en otro momento, hasta 3 o 4 veces al día, hasta que un día no llegaron más. No tengo recuerdo cuánto tiempo pasó; no teníamos oportunidad de continuar el seguimiento de la paciente por el sistema de práctica, pero recuerdo que más de una vez íbamos de a dos a visitarlas a la sala de puerperio, a escondidas. No sé si ellas habrán recibido alguna vez una disculpa o habrán sido honradas en un poema o en una investigación sobre esto,  tampoco supe si en los otros lugares hospitalarios pasaba lo mismo – quizás es una historia no contada  o que no conozco – tampoco tengo certeza si esto repercutió en las mujeres en el desarrollo de la crianza. Esto es parte de la historia y de los duelos vividos, que mis cercanos conocen y que a pesar de que han pasado cincuenta años, recordar es retornar a ese momento y, lamentablemente, esto se prolongó por mucho tiempo con el consentimiento de una parte de la ciudadanía para que se mantuviera la represión que duro largos años.

Al año siguiente, estando en práctica rural, el padre de una amiga me pide que acompañe a su hija a la fiesta de titulación de su novio, en un acto académico en el Internado de  la universidad. Hubo una hermosa cena con participación de titulados/as, familias amigos y las autoridades. Exactamente a las 0.0 horas, de ese viernes en la noche, cuando ya se habían retirado las autoridades y docentes, se iniciaba el baile; ingresan intempestivamente al patio tres buses de Carabineros, algunos jóvenes logran escapar y, a quienes quedamos, nos llevan detenidos/as a la Comisaría con la excusa de que no se les había pedido permiso a ellos para efectuar la actividad, situación que había sido solicitada por Rectoría ante los militares; así el abuso de poder, tal cual estábamos, nos subieron a las mujeres a un bus y a los hombres a los otros dos,  amenazándonos con sus armas.

Perplejas y asustadas suponíamos que nos verificarían identidad y nos dejarían libres; sin embargo nos llevaron a la cárcel y nos ingresaron separadas a distintas celdas. Recuerdo que nos hacían salir al patio a contarnos en la noche y madrugada, éramos seis. Al entrar y estando vestidas de fiesta, una mujer de como 40 años se acerca, se presenta como la líder, nos dice que estaba detenida por haber matado a su pareja con un hacha; ella nos metió en su celda – que era la única exclusiva con una litera, porque el resto era una amplia sala llena de camarotes  –  y allí estuvimos de pie, día y noche, no comimos, no tomamos agua, no nos atrevíamos a movernos. El día sábado, una gendarme nos dice que unos jóvenes estaban haciendo contactos con el Alcaide y el Rector para sacarnos, nos llevaron mantas para cubrirnos.

Ahí estaba, privada de libertad y sin contacto, dándole ánimo a mis compañeras que eran menores que yo, recuerdo que decía: “no se preocupen ya vamos a salir de aquí”, a las siete de la tarde cerraban la celda con candado, se sentía desde lejos el caminar de las gendarmes en cada lugar y el sonido de las rejas. Esa tarde de sábado no sonaron de inmediato, habían  llegado a buscar a cuatro compañeras de mi grupo y otras jóvenes de las otras celdas, porque el Alcaide había autorizado la salida con el  retiro efectuado por los padres; el padre de mi amiga la retiró a ella, pero nada pudo hacer para sacarme, por más que insistió que yo estaba de acompañante.

Fue el fin de semana más difícil de mi vida, con mucho temor, por cómo se vive el ambiente interno con las mujeres privadas de libertad. En esa época, no había nada que nos protegiera, quedamos desamparadas. El Rector, a quien se le autoriza el domingo, que  podía retirar  a las que no teníamos a los padres en la ciudad, andaba de pesca, por lo que sólo el día lunes, a las 7.00 de la mañana, pudimos salir. Mi compromiso personal fue hacer las cosas correctas en lo personal y lo profesional para nunca perder mi libertad. Cuando me titulé, tenía oferta laboral en la universidad; sin embargo, al día siguiente retorné a mi casa y cuando nos convocaron a recibir la titulación oficial no tuve interés alguno en asistir, no tenía motivación. Posteriormente, se privatizaron universidades, la carrera tenía costo mensual a cargo de los padres  con altos créditos e impuestos, y vino un difícil periodo de sobrevivencia para  los y las trabajadores aún cuando había campo laboral, era con inestabilidad y con cambios estructurales cada vez más deficientes y desprotegidos.

Abrazo la vida y la fe que mueve mi espíritu, agradeciendo que esté para contarlo.

 

 

#8M Invitan a conversatorio «Haciendo feminismo desde la palabra»

En este Día Internacional de la Mujer, se realizará el conversatorio »Haciendo feminismo desde la palabra”, con la participación de las destacadas periodistas Carolina Rojas Neculhual, directora de La Otra Diaria; Amamanda Marton Ramaciotti, editora de Anfibia Chile; Paula Huenchumil Jerez, periodista de Interferencia y Camila Bustamante Soto, autora de “Siervas”.

Las panelistas “analizarán su rol, así como sus principales desafíos y sueños como feministas en el campo de la escritura”, señala la convocatoria del encuentro que organiza el Programa Vinculación con el Medio de Género y Comunicación de las académicas del Departamento de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado (UAH), Amaranta Alfaro y Patricia Rivera, con el apoyo de la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas de Chile (Red PerioFem).

La actividad tendrá lugar el miércoles 8 de marzo, entre las 14:30 y las 15:50 horas, en la Sala L13 de la Universidad Alberto Hurtado (Cienfuegos 46 metro Los Héroes) y participará como moderadora la periodista, escritora y académica de la UAH, Montserrat Martorell Colón.

Los cupos son limitados previa inscripción en el siguiente link https://acortar.link/fqbDBB

Más información en el Instagram del Departamento de Periodismo UAH (periodismouah).

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