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Tiempo de Vals: Una mirada íntima a la prostitución masculina

Tiempo de Vals presenta un registro fotográfico de momentos íntimos, ocultos, cotidianos y a veces tormentosos de trabajadores sexuales y sus clientes masculinos, en el centro de Santiago de Chile. La fotógrafa Carla Yovane acompañó a 9 hombres durante sus jornadas de trabajo en las cercanías de Plaza de Armas, y sus fotografías se expondrán a partir del 17 de agosto en Matucana 100.

De la dedicación, la confianza, el tiempo y la empatía, surgieron 60 imágenes que retratan la vida cotidiana de los trabajadores en los moteles, antes y después de los encuentros con sus clientes. “Yo quise capturar estas escenas de día, con luz natural, para salir del cliché, del tabú, y retratar con la mayor honestidad posible la vida de estas personas que aceptaron mi presencia”, cuenta Carla Yovane.

“Lo que me encontré fue una comunidad de hombres cariñosos, solidarios, sensibles, resilientes, que se cuidaban unos a otros. Una comunidad que no calzaba de ninguna manera con los prejuicios de su entorno. Sentí que entraba en una crónica de Pedro Lemebel”, cuenta Yovane.

Carla Yovane es psicóloga, fotógrafa y realizadora audiovisual. El 2020 ganó la convocatoria «Fotógrafas Latam Paris» de la Fundación de Fotógrafas Latinoamericanas. El 2019 obtuvo el primer lugar en la categoría Vida Cotidiana de Foto Prensa Chile. Y el 2018 fue reconocida por el Mejor Portafolio en el Festival de Fotografía de Valparaíso, por este mismo proyecto que hoy se expone en M100.

La curadoría estuvo a cargo de Andrea Jösch y el libro del mismo nombre fue publicado bajo el sello de Haiken Ediciones y Galería Zebra.

A un paso de consagrar derechos humanos en materia de comunicación

Chile está a pocos meses de avanzar hacia un nuevo modelo de Estado. El próximo 4 de septiembre el país definirá si continuará rigiéndose bajo un Estado subsidiario o transitará hacia un Estado garante de derechos.

Esta posibilidad de cambiar las bases del sistema social y político chileno se da a partir de la experiencia de mayor participación ocurrida desde el retorno a la democracia, con el desarrollo de una Convención Constitucional paritaria, con escaños reservados para pueblos originarios y con una amplia representación social. El borrador de la nueva Constitución se redactó bajo los estándares más altos de participación y a partir de criterios definidos previamente por el Congreso Nacional.

En el ámbito de las comunicaciones, la propuesta de Nueva Constitución entrega una posibilidad histórica al establecer una serie de derechos que permitan garantizar la libertad de expresión, de prensa y el derecho a la comunicación.

Recordemos que la Constitución del 80 garantiza vagamente derechos en materia de libertad de expresión, destacando el artículo 19– N°12 que establece “la libertad de emitir opinión y la de informar, sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio…”, desconociendo el derecho de la población a recibir información oportuna, diversa y veraz, ya que omite, sin más, a la sociedad receptora. Además, se encarga de prohibir el “monopolio estatal sobre los medios de comunicación social”.

Distintos sectores preocupados por avanzar hacia mayores garantías en materia de comunicación, y en la posibilidad de que Chile cuente con un ecosistema de medios más grande y diverso, se articularon bajo el Bloque por el Derecho a la Comunicación y presentaron ante la Convención Constitucional una serie de propuestas de articulados pensados en fortalecer la relación entre el Estado y los medios de comunicación para garantizar la libertad de expresión.

Entre esas organizaciones destaca el trabajo realizado por el Colegio de Periodistas de Chile, la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas, el Observatorio por el Derecho a la Comunicación, Fundación Datos Protegidos, entre otras que incidieron en el desarrollo de las normas que quedaron plasmadas en la propuesta de nueva Constitución.

Dentro de los articulados de la eventual Carta Magna en materia de comunicación destacan:

Artículo 82

1. Toda persona, natural o jurídica, tiene derecho a la libertad de expresión y opinión, en cualquier forma y por cualquier medio, el cual comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole.

2. No existirá censura previa, sino únicamente las responsabilidades ulteriores que determine la ley.

Artículo 83

1. Toda persona tiene derecho a producir información y a participar equitativamente en la comunicación social. Se reconoce el derecho a fundar y mantener medios de comunicación e información.

2. El Estado respetará la libertad de prensa y promoverá el pluralismo de los medios de comunicación y la diversidad de información.

3. Toda persona ofendida o injustamente aludida por un medio de comunicación e información tiene derecho a que su aclaración o rectificación sea difundida gratuitamente por el mismo medio en que hubiese sido emitida. La ley regulará el ejercicio de este derecho, con respeto a la libertad de expresión.

Artículo 84

El Estado fomenta la creación de medios de comunicación e información y su desarrollo a nivel regional, local y comunitario e impide la concentración de la propiedad de estos. En ningún caso se podrá establecer el monopolio estatal sobre ellos. Corresponderá a la ley el resguardo de este precepto.

Artículo 85

1. Existirán medios de comunicación e información públicos, en distintos soportes tecnológicos, que respondan a las necesidades informativas, educativas, culturales y de entretenimiento de los diversos grupos de la población.

2. Estos medios serán pluralistas, descentralizados y estarán coordinados entre sí. Asimismo, gozarán de independencia respecto del Gobierno y contarán con financiamiento público para su funcionamiento. La ley regulará su organización y la composición de sus directorios, la que estará orientada por criterios técnicos y de idoneidad.

A estos artículos se suma el número 86 que establece el derecho al acceso universal a la conectividad digital y a las tecnologías de la información y comunicación, donde además se reconoce que la infraestructura de telecomunicaciones es de interés público. Le siguen los artículos 87, 88, 89 y 90 que entregan garantías en materia de derechos digitales como el derecho a la protección de datos y la promoción de seguridad informática, así como el derecho a participar de un espacio digital libre de violencia y a la educación digital.

Son más de veinte los derechos que abordan materias de comunicación en la propuesta de Constitución y que entregan una robusta propuesta para transformar el ecosistema medial hacia estándares más democráticos y modernos. Esto, a través de garantías que reconocen a todas las personas como sujetos de la comunicación y no exclusivamente a quienes tienen los recursos económicos para hacerlo. A la vez, generan atribuciones al Estado para garantizar de manera concreta el pluralismo y el desarrollo de más medios de comunicación, en particular la creación de medios comunitarios y regionales.

Además, establece la creación de medios de comunicación públicos -en un país donde los medios son principalmente privados- lo que permitirá el desarrollo de medios de comunicación que no tengan que regirse bajo las reglas del “click” o de la venta de publicidad.

Por todo lo que representa para el mundo de las comunicaciones este borrador de nueva Constitución, aprobar este 4 de septiembre es una gran posibilidad para avanzar décadas en la amplitud del ecosistema de medios y en garantías reales para ejercer la libertad de expresión y de prensa con un Estado que garantice el pluralismo y la rica diversidad de expresiones que habitan en Chile.

Más de 1.000 despidos en medios de comunicación durante la pandemia de coronavirus

 

Un total de 1.083 trabajadores de la prensa han sido despedidos de los grandes medios de comunicación durante el período de pandemia de coronavirus en nuestro país, lo que provoca una enorme precarización laboral, un impacto negativo en la calidad de la información que se entrega a la población y un fortalecimiento del sesgo ideológico de los dueños de esos medios.

De ellos, 300 en Mega; 230 en Copesa (La Tercera y La Cuarta); 169 en CHV-CNN; 164 en TVN; 110 en El Mercurio; 45 en La Red; 40 en Canal 13; 15 en Cooperativa; y 10 en radio Bío Bío, según han informado los mismos medios a través de sus sindicatos o en sus respectivos noticieros.

“Rechazamos categóricamente la creciente precariedad laboral en nuestro sector y hacemos llegar todo nuestro respaldo a los y las trabajadores despedidos, a sus familias y a nuestros/as dirigentes regionales, quienes hacen verdaderos esfuerzos por proteger a sus afiliados/as, no sólo por situaciones de despidos, sino en su lucha por reivindicar la estabilidad laboral, como un derecho humano”, expresó el Colegio de Periodistas frente a uno de los tantos despidos masivos.

Además, manifestó su repudio a las decisiones tomadas por los empresarios de las comunicaciones “donde trabajadores/as asumen los costos de las malas decisiones económicas”.

La Brigada de Periodistas Socialistas también repudió los despidos masivos. “La precarización de los trabajadores y las trabajadoras de los medios de comunicación es dramática, y resulta urgente la implementación de políticas públicas para ampliar el sistema medial de nuestro país, así como una regulación urgente de los contratos publicidad que le paga el Estado a los grandes consorcios periodísticos que han mantenido un sesgo informativo a la población, relevando los temas que le importan al 20% más rico de este país”, señaló la BPS.

Carta de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo

El pasado 11 de agosto, frente a la entrada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo (el conocido Largo de Sao Francisco), diversas organizaciones sociales dieron lectura a la “Carta a las brasileñas y a los brasileños en defensa del Estado Democrático de Derecho” que ya tiene más de 1 millón de firmas y que aquí reproducimos:

«En agosto de 1977, en medio a las conmemoraciones del sesquicentenario de fundación de los Cursos Jurídicos en el país, el profesor Goffredo da Silva Telles Junior, nuestro maestro, en el territorio libre del “Largo de São Francisco”, leyó la Carta a los brasileños, en la que denunciaba la ilegitimidad del entonces gobierno militar y el estado de excepción en que vivíamos. Exigía también el restablecimiento del estado de derecho y la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

La semilla plantada dio frutos. Brasil superó la dictadura militar. La Asamblea Nacional Constituyente rescató la legitimidad de nuestras instituciones, restableciendo el estado democrático de derecho prevaleciendo el respeto a los derechos fundamentales.

Tenemos los poderes de la República, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, todos independientes, autónomos y con el compromiso de respetar y velar por la observación del pacto mayor, la Constitución Federal.

Bajo el manto de la Constitución Federal de 1988, próxima a completar su 34º aniversario, pasamos por elecciones libres y periódicas, en las cuales el debate político sobre los proyectos para el país siempre fue democrático, cabiendo la decisión final a la soberanía popular.

La lección de Goffredo está estampada en nuestra Constitución “Todo poder emana del pueblo, que lo ejerce por medio de sus representantes electos o directamente, en los términos de esta Constitución”.

Nuestras elecciones con el proceso electrónico han servido de ejemplo en el mundo. Tuvimos varias alternativas de poder respecto a los resultados de las urnas y la transición republicana de gobierno. Las urnas electrónicas se mostraron seguras y confiables, bien como la Justicia Electoral.

Nuestra democracia creció y maduró, pero hay todavía mucho por hacer. Vivimos en un país de profundas desigualdades sociales, con carencias en servicios públicos esenciales como la salud, educación, habitación y seguridad pública. Tenemos mucho por caminar en el desarrollo de nuestras potencialidades económicas de forma sustentable. El Estado se presenta ineficiente delante de sus innumerables desafíos. Luchas por mayor respeto e igualdad de condiciones en materia de raza, género y orientación sexual aún están lejos de ser atendidas con la debida plenitud.

En los próximos días, en medio de estos desafíos, tendremos el inicio de la campaña electoral para la renovación de los mandatos de los legislativos y ejecutivos estaduales y federales. En este momento, deberíamos estar en el ápice de la democracia con la disputa entre varios proyectos políticos buscando convencer al electorado de la mejor propuesta para los rumbos del país en los próximos años.

Pero en vez de una fiesta cívica, estamos pasando por momentos de inmenso peligro para la normalidad democrática, riesgo a las instituciones de la República e insinuaciones de desacato al resultado de las elecciones.

Ataques infundados y desacompañados de pruebas cuestionan la lisura del proceso electoral y el estado democrático de derecho tan duramente conquistado por la sociedad brasileña. Son intolerables las amenazas a los demás poderes y sectores de la sociedad civil y la incitación a la violencia y a la ruptura del orden constitucional.

Asistimos recientemente a expresiones autoritarias que pusieron en riesgo la secular democracia norteamericana. Allá las tentativas de desestabilizar la democracia y la confianza del pueblo en la limpieza de las elecciones no tuvieron éxito, aquí tampoco lo tendrán.

Nuestra conciencia cívica es mucho más grande de lo que imaginan los adversarios de la democracia. Sabemos dejar de lado divergencias menores en pro de algo mucho mayor, la defensa del orden democrático.

Empapados del espíritu cívico que nos dejó la Carta a los Brasileiros de 1977 y reunidos en el mismo territorio libre del “Largo de São Francisco”, independientemente de la preferencia electoral o partidaria de cada uno, clamamos a las brasileñas y brasileños a permanecer alertas en la defensa de la democracia y del respeto al resultado de las elecciones.

En el Brasil actual no hay más espacio para retrocesos autoritarios. Dictadura y tortura pertenecen al pasado. La solución de los inmensos desafíos de la sociedad brasileña pasa necesariamente por el respeto al resultado de las elecciones.

En vigilia cívica contra las tentativas de rupturas, gritamos de forma unísona:

“!!!!Estado Democrático de Derecho Siempre!!!!»

Organizaciones LGBTIQA+ se suman por el Apruebo: “La Constitución actual invisibiliza y niega la diversidad”

“La diversidad nos enriquece y reconocerla es un paso necesario para construir un país más unido e igualitario”, fue la consigna que reunió a más de una decena de organizaciones LGBTIQA+, en un banderazo para sumarse a la campaña del Apruebo, destacando la importancia de los derechos que son reconocidos en la Nueva Constitución.

“Vamos a trabajar por el apruebo de salida no solamente porque queremos ser visibles, también queremos tener derecho a la educación, y esta Constitución nos da la posibilidad de acceder a la educación, a la salud y a un trabajo digno (…) Llamamos a todas nuestras compañeras/os/es a aprobar por nuestra propia vida”, señaló Tatiana Rojas, directora de Mums.

La diputada Emilia Schneider relevó la oportunidad histórica que presenta la propuesta constitucional de garantizar los derechos de las personas de las disidencias y diversidades sexo genéricas en materia de igualdad sustantiva y representatividad efectiva, indicando que “la nueva Constitución propone un Chile unido, unido en su diversidad porque reconoce la diversidad de las personas, la diversidad de las familias, nuestro derecho a vivir una vida justa, libre y segura”.

“La Constitución actual invisibiliza y niega la diversidad, es por eso que hacemos un llamado a nuestra comunidad a activarse, a salir a las calles, a convencer porque el apruebo es el camino que nos da certezas para iniciar un camino de cambios hacia un Chile mejor”, afirmó la diputada.

Por su parte, Fabián Álvarez, vocero de Acción Gay destacó que “en 200 años de vida republicana de este país, por primera vez, tenemos la posibilidad de tener una Constitución que proteja a todas las personas, y nos da la oportunidad de que en el futuro no tengamos que recurrir al clóset para poder vivir nuestras vidas como queremos”.

Entre las organizaciones de la sociedad civil que participaron en la actividad están OTD Chile, Mums, Acción Gay, Chile Diverso, Fundación Zamudio, Fundación Amanda Labarca, entre otras.

Los muros de Plaza Dignidad se levantan en el GAM

A partir de cientos de imágenes tomadas durante la revuelta popular en muros cercanos a Plaza Baquedano o Plaza de la Dignidad, el fotógrafo Alexis Díaz Belmar reconstruye el patrimonio inmaterial de un momento histórico y propone un relato coral de la protesta social de octubre 2019, denominado Palimpsesto.

El corazón de la exposición es una experiencia inmersiva, una proyección audiovisual de gran formato que muestra la evolución de las intervenciones gráficas, acompañada de una composición sonora realizada por la artista Ana María Estrada.

Durante los 6 meses más álgidos de las manifestaciones del 2019 y 2020, Díaz Belmar registró sistemáticamente, fotografías de tres muros colindantes a la Plaza Baquedano: el Centro Cultural Gabriela Mistral, el Edificio Movistar y calle Irene Morales.

Este trabajo tiene como objetivo “preservar la memoria de un momento histórico, conservar un patrimonio urbano y visual efímero por naturaleza y, sobre todo, aportar a la comprensión del sentir ciudadano expresado espontáneamente durante el estallido”, relata Díaz Belmar. Por esta razón, el Laboratorio de Antropología y Arqueología Visual de la Universidad Católica se ha involucrado en un trabajo colaborativo para el estudio de estas imágenes.

Actualmente se puede ver el teaser del proyecto en la web www.palimpsesto.info, sitio que se lanzará oficialmente con el resto de las fotografías, el mismo 16 de agosto.

 De norte a sur

 Además de la proyección principal, la muestra contiene 3 piezas adicionales: la primera es una cronología del estallido; la segunda corresponde al último registro realizado de los muros, el día 22 de marzo del 2020, un día antes de la declaración de la cuarentena total; y la tercera es una serie de testimonios audiovisuales sobre el estallido y sus expresiones gráficas, que incluye a la poeta Carmen Berenguer, la antropóloga Francisca Márquez y la filósofa feminista Karen Glavic, entre otras voces.

Sin embargo, Palimpsesto es más que un registro documental. Su objetivo es resignificar las imágenes de la esvuelta desplazándolas a otros territorios en conflicto. Por eso, durante el 2021, se hicieron proyecciones en las regiones de Tarapacá, Los Lagos y Valparaíso.

Mes de la Fotografía

Además de Palimpsesto, Alexis Díaz Belmar participa en otras tres exposiciones como autor, curador y editor.

El pasado 3 de agosto se inauguró en el Museo de Artes Contemporáneo, la exposición del fotógrafo Álvaro Hoppe, “Plebiscito en Chile, 1988”, de la cuál Díaz Belmar es su curador. La muestra estará abierta hasta el 1 de octubre y su entrada es gratuita, con pase de movilidad obligatorio.

A partir del 12 de agosto, se puede visitar en Sala de Máquinas (Dardignac 111) la exposición “Golpes” que registra las huellas del Golpe Militar de 1973 que aún existen en el centro de Santiago. Alexis Díaz es autor de este registro.

Finalmente, el 17 de agosto en Matucana 100, se lanza el libro “Tiempo de Vals” de Carla Yovane, de la cual Díaz es editor. Todos estos eventos se enmarcan en el Mes de la Fotografía.

Más información en:

Caza de focas y lobos marinos en Chile: luces, abrigos chinos y sangre sobre la nieve

“El conocimiento del alma contribuye al progreso de la verdad, y sobre todo a nuestro entendimiento de la Naturaleza, pues el alma es el principio de la vida animal”.

Aristóteles. De Ánima. Libro I.  Cap. 1. 350 A.C.

Seguramente Emilio Salgari no vio nunca realmente la sangrienta tarea que hacía su personaje, el capitán Tyndhall, de la novela Los Cazadores de Focas (1909) en la bahía de Baffin en el Atlántico norte. Algo que el magallánico Carlos Vega relató ampliamente en su obra: La Leyenda de Pascualini (1993) dando cuenta de la horrorosa caza de focas, lobos y elefantes marinos en los mares australes chilenos.

En el siglo XIX era común cazar ballenas, focas y lobos marinos, en especial en la Patagonia y los mares antárticos. Una vez que los cetáceos árticos escasearon millones de focas y lobos marinos sureños comenzaron a ser cazados a gran escala por su cuero y aceite para alumbrar ciudades. Era un oficio de marinos pobres, muy por debajo de la aristocrática caza de ballenas. Fue una actividad de pequeños barcos con tripulaciones mínimas, en misiones perdidas en islas y archipiélagos del fin del mundo. Hombres corpulentos, diestros con el garrote y el cuchillo, de brazos hercúleos capaces de matar de un certero garrotazo a enormes focas y lobos marinos. Ya entonces, las flotas pesqueras los odiaban por su voraz apetito y las molestias que causaban en sus operaciones. Además, eran tantos. Millones y millones de focas y lobos en el Océano Pacífico, en los mares helados de la Patagonia y la Antártica. Más allá, en las Malvinas Argentinas, hubo enormes apostaderos y parideros de lobos y focas, un hervidero de vida en esos confines. Acá en Chile, Francisco Coloane, con su padre ballenero, conoció desde pequeño, a ballenas, focas y lobos. Para él, cuando viejo, con el mar y sus seres instalados profundamente en su memoria, la vida había surgido maravillosa e indiscutiblemente desde el mar. A partir de sus obras: Cabo de Hornos (1941) y el Camino de la Ballena (1964), al igual que Salgari, nos introduce en ese mundo de dolor y sangre sobre la nieve. Coloane, quien más que él, puede enseñarnos sobre la verdadera anima de estos animales.

Los cazadores de focas y lobos, venían a Chile desde varias naciones civilizadas. Ingleses, norteamericanos, franceses, entre otros, repasaban las costas cazando desde California hasta la Antártica. En ese sector del Océano Pacífico, a inicios del siglo XIX existían millones de estos animales. Había lobos marinos de uno y dos pelos, estos últimos de una piel más fina y valiosa. Entre estos, el lobo fino de Juan Fernández, un animal endémico de ese archipiélago. Se estima que allí había cerca de 5 millones de lobos. Esa población gigante simplemente fue exterminada por los marinos norteamericanos, que exportaban sus cueros a China sin dejar un peso en el país. Cerca de 100 mil litros de sangre de lobos exterminados a palos enrojecieron por décadas la tierra y el mar de ese archipiélago. Mucho tiempo después de esas matanzas, el Estado de Chile dueño de esas islas decide protegerlos mediante la creación del Parque Nacional Archipiélago de Juan Fernández (1935). En 1970 según algunos investigadores quedaban allí solo unos 459 ejemplares. La CONAF, administradora del parque desde 1977, ha reportado el año 2018 una maravillosa recuperación de la especie mediante un esforzado trabajo de protección, habiendo ahora unos 224 mil ejemplares. Para el lobo marino común, la especie más conocida en Chile continental, se estima que había una población de 1 millón de ejemplares, actualmente quedan unos 400 mil. Estudios recientes señalan que las poblaciones actuales de lobos y focas son solo el 22% de lo que hubo previo a las matanzas pasadas (Heise y Worm, 2009).

Marinos diestros para cazar

Los capitanes de barcos foqueros y loberos manejaban en secreto aquellos lugares de la costa chilena y Antártica donde había abundancia de estos animales. Aquí operaba el anticuado concepto legal de Res nullius del Código Civil chileno. Es decir, estos seres eran de nadie y en tanto animales bravíos, podían ser apropiados privadamente mediante la caza. Esta comenzaba, reclutando marinos diestros, no solo en cuanto al conocimiento de las vicisitudes de los bravíos mares australes, sino a sus capacidades matarifes y del descuere. Ellos carneaban hasta 40 ejemplares al día por persona. Los barcos, de mediano calado, con bodegas capaces de almacenar miles de cueros de lobos y focas, los cuales eran puestos carne contra carne con una capa de sal gruesa entremedio. Luego se apilaban en rumas pelos contra pelos. Debían suportar muchos meses embodegados. Al igual que los barcos balleneros, eran embarcaciones que hedían insoportablemente, pero los marinos y capitanes, acostumbrados a esto, no se inmutaban. La piel de lobo común valía muy poco en comparación al aceite. Una de lobo de Juan Fernández valía mucho más. Se vendía a US$ 4,4 cada una, en Cantón, China. Allí, eran curtidas por miles y transformadas en finos abrigos que usaban las familias chinas pudientes de la época. La gran mayoría de los millones de pieles de lobos marinos finos cazados en Chile terminaron en el ropero de familias chinas acomodadas.

Algunos barcos tenían incorporados, enormes calderos freidores de grasa, mediante los cuales se destilaba el aceite de lobo a partir de lonjas de tocino de estos gordos animales. Cientos de pequeños barriles acumulaban el tesoro del viaje, el cual se vendía favorablemente para la iluminación de las ciudades. En el sur de Chile, durante muchas décadas, las casas y ciudades fueron también iluminadas con su aceite. Una vez, vendidos los cueros de lobo común, estos iban a las curtiembres, los que los usaban para confeccionar chaquetas, zapatos, carteras y monturas. Con el cuero tierno de los popitos, lobitos lactantes, se hacían prendas finas para un público exclusivo. Toneladas y toneladas de carne, vísceras, huesos e intestinos producto de las masivas matanzas quedaban sobre las playas o eran botadas al mar en los lugares de caza, donde eran comidas por gaviotas, tiburones y crustáceos carroñeros.

Una atroz matanza

La caza comenzaba eligiendo alguno de los dos tipos de residencia de lobos o focas. Podría ser un apostadero de descanso rocoso donde se reunían miles de ejemplares adultos y juveniles o podía ser en un paridero, donde descansaban protegidas madres e hijos. El barco, era recalado siempre contra el viento, para que los lobos no lo olfatearan.  Generalmente, los botes que llevaban a los matarifes, avanzaban ocultos hacia la costa cercana ocupando las playas por donde los lobos salían y entraban al mar. La idea era bloquear la zona de escape. Una vez, instalada la cabeza de playa y los lobos y focas encerrados, comenzaba el trabajo. Gruesos garrotes a veces con un enorme y filoso clavo de metal en la punta, permitía a veces matar al ejemplar con un certero golpe que perforaba el cráneo y cerebro. Se elegían primero aquellos animales enormes y grasos, que muchas veces llegaban a los 500 kilos, de pieles enormes. También se mataban miles de popitos para sacarles la costosa piel, que era suave y hermosa, con la cual se fabricaban abrigos a la moda. En las nevadas islas del sur, a la media hora de iniciada la matanza, el blanco de la impoluta nieve ya había sido cubierto por una congelada capa de roja y brillante sangre, sobre la que resbalaban los cazadores y los moribundos lobos sobrevivientes. El grito desesperado de madres y lobos retumbaba entre los montes nevados y el hielo de los mares australes. Eso, fue todo en el siglo XIX, un siglo de la sangre de las matanzas de animales silvestres en todo el mundo. Luego de esto, los matarifes, descansaban acezantes. Ahora venía el tedioso descuere. Premunidos de filosos cuchillos, el primer tajo se hacía circundando la cabeza del lobo o foca para luego abrirlos por el abdomen y con certeros cortes, desprender el resto del cuero. Una cantidad considerable eran hembras preñadas de abultados úteros. A los más diestros, ello no llevaba más que un cuarto de hora. Pero la grasa subcutánea hacía perder el filo a los cuchillos por lo cual había que afilarlos contantemente. Luego, los cueros eran apilados y transportados al barco. Esta tarea podía durar semanas, pues eran miles los lobos y focas muertas que era necesario descuerar. En algunas islas, algunos empresarios habían instalado enormes calderos freidores, alimentados por el bosque nativo, los cuales previamente encendidos, derretían la grasa cortada en generosas lonjas que más tarde sería envasada en barriles. Según decía, el aceite de elefantes marinos era más fino y tenía mas valor en el mercado.

Aunque muchos ciudadanos chilenos desde inicios del siglo XIX daban cuenta de la atroz matanza que estaba exterminando las loberías chilenas, fue Benjamín Vicuña Mackenna quien propuso las primeras medidas para acabar con ese holocausto. En el intertanto se dictaron medidas de protección parciales, la mayor parte de ellas sin consecuencias prácticas. Incluso hubo ilustres personeros qué habiendo sido seducidos por la poderosa racionalidad económica del lucro de la época, abogaban por la extinción de los lobos, como lamentablemente fue el caso del científico alemán contratado en Chile, Federico Albert, quien en otros ámbitos hizo enormes contribuciones al país.

No fue sino hasta el año 1966 en que se prohibió totalmente su caza en Chile. Sin embargo, durante la dictadura de Pinochet, este abrió el año 1983 su caza nuevamnte. Las loberías, que se habían venido recuperando fueron objeto de un nuevo fenomenal acoso. Sin embargo, la ciudadanía y los científicos chilenos siguieron denunciando e investigando la historia del holocausto. Anelio Aguayo, magnífico estudioso de mamíferos marinos chileno hizo una inmensa contribución a Chile y el mundo con sus estudios sobre ellos. Juan Carlos Cárdenas, tras duras denuncias puso de manifiesto la “filtraciones del sistema” que seguían permitiendo sus muertes en el siglo XX. Con la consciencia acumulada y la ciudadanía movilizada en su defensa, al Presidente Piñera el año 2021 no le quedó más opción que prorrogar por diez años la veda total de caza de este mamífero. Años antes, en 1972, por efecto de la Convención de Protección de Focas Antárticas, el elefante marino, el leopardo marino, la foca de Weddell, la foca cangrejera, la foca de Ross, y el lobo de dos pelos quedaron protegidos para siempre. Desde allí, el lobo marino común y el lobo de Juan Fernández, han venido remontando sus tamaños poblacionales. Ha sido algo muy auspicioso para avanzar y constituirnos en un país desarrollado, a los cuales ninguna especie se les extingue.

El valor de la autorregulación

Foto de Kenny Eliason en Unsplash

Señor director:

Esta semana se publicó un fallo del 19º Juzgado Civil de Santiago en contra de Walmart por la campaña publicitaria ‘Total más bajo’, cuya demanda provino de empresas SMU hace más de tres años.

Dicho caso fue ingresado previamente al Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria (Conar) el 11 de octubre de 2019, y fue resuelto el 21 de noviembre del mismo año, mediante un dictamen que tiene características similares al dispuesto por la justicia ordinaria en el sentido de haber acogido el reclamo de SMU y el mandato ético de Conar de no seguir difundiéndose dicha campaña, situación que se cumplió tal como se ha hecho en más del 98% de los casos vistos por Conar.

Lo anterior demuestra el valor de la autorregulación en la industria publicitaria, así como la relevancia del Código Chileno de Ética. Este sistema ha sido creado por la misma industria y opera en Chile y en el mundo, permitiendo que se actúe rápidamente frente a un caso,  protegiendo así, al consumidor y a las marcas.

Creemos fielmente que la autorregulación, amparada en la ética, no solo es sustentable sino además, más eficaz.

Adolfo Ugarte,

Director Ejecutivo Conar

Nota de la redacción: Las cartas enviadas a la dirección no representan necesariamente la línea editorial de Página 19

Gobierno designa a periodista Mónica Maureira para el Comité de Expertas de la Secretaría Técnica de la Convención Belém do Pará de la OEA

El Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Misión Permanente de Chile ante la Organización de Estados Americanos (OEA), designó a Mónica Maureira Martínez para ser parte del Comité de Expertas de la Secretaría Técnica del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las Mujeres, “Convención de Belém do Pará”.

Mónica Maureira es periodista y cuenta con un postítulo en derechos humanos y procesos de democratización. Además, es egresada del Magíster de Comunicación Política de la Universidad de Chile.

Cuenta con una extensa trayectoria en el diseño de estrategias políticas y comunicacionales para organizaciones nacionales e internacionales en el área de desarrollo, género y derechos humanos. Asimismo, es integrante del Observatorio de Género y Equidad (OGE) y experta auditora para la Norma Chilena Nch3262 sobre Igualdad de Género y Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal.

Trabajó en la organización humanitaria Oxfam en Chile, como oficial de comunicaciones, y en Honduras como parte del programa Justicia de Género. También fue consultora para la Unión Europea y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en nuestro país.

Actualmente, se desempeña como responsable de las comunicaciones de la Dirección de Género, Diversidad y Equidad de la Universidad de Santiago de Chile y es profesora de Periodismo en la Universidad Diego Portales para los cursos de comunicación y derechos humanos.

Amplia trayectoria en defensa de los derechos de las mujeres   

 La designación de Mónica Maureira fue celebrada por la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas de Chile, RedPerioFem, de la cual la destacada periodista es integrante.

Desde la Red manifestaron sentirse orgullosas, junto con destacar que “Mónica cuenta con una amplia trayectoria en la defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres. ¡Con ella caminamos muchas!”, subrayaron.

De igual forma, el nombramiento de la periodista feminista fue aplaudido por el Colegio de Periodistas de Chile, gremio que a través de sus redes sociales recordó que Mónica Maureira es una de las fundadoras de su Comisión de Género.

“Confiamos en que Mónica será una figura clave y un verdadero aporte para lograr los objetivos de la entidad internacional, encargada de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer”, señaló la orden profesional que ratificó el compromiso “con un periodismo y comunicaciones no sexistas y libres de estereotipos y violencias”.

Convención de Belém do Pará

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres fue adoptada en Brasil en 1994. En ella se establece por primera vez el desarrollo de mecanismos de protección y defensa de los derechos de las mujeres en la lucha para eliminar la violencia contra su integridad física, sexual y psicológica, tanto en el ámbito público como en el privado.

En 2004 se creó el Mecanismo de Seguimiento de la Convención que es un proceso de evaluación y apoyo continuo e independiente que analiza los avances en la implementación de la Convención por sus Estados parte, así como los desafíos persistentes en las respuestas estatales ante la violencia contra las mujeres.

 

Economistas chilenos por el Apruebo: “Esta nueva Constitución nos abre un camino”

Destacadas y destacados economistas llegaron hasta la Casa del Apruebo para mostrar su respaldo a la propuesta de Nueva Constitución, ya que, aseguraron,  presenta un ajuste normativo en materia económica que pone al día a Chile con los desafíos globales y con el crecimiento que el país necesita.

Entre los asistentes destacan Nicolás Eyzaguirre, Carlos Ominami, Mónica Ruiz, Roberto Zahler, Amanda Tellez, Sergio Arancibia, Sergio Bitar, Álvaro Gallegos y Jorge Leiva.

«Una nueva Constitución nos va a dar espacio para un nuevo pacto, nuevas relaciones económicas y sociales. Para un mayor desarrollo humano para ser un país más amable, con el foco en el buen vivir para todas las personas», comentó Mónica Ruiz.

Por su parte, el ex ministro Nicolás Eyzaguirre señaló que “este texto plantea que los derechos sociales van a  ser conseguidos de manera sostenible y progresiva, cuestión que no dice la actual constitución (…) por lo tanto la nueva constitución da más garantía de orden económico”.

Además, agregó que “con la constitución actual los derechos sociales no son cumplibles, como ministro me tocó llevar varias leyes que fueron rechazadas por la derecha o por el Tribunal Constitucional, que apuntaban precisamente a la igualdad de los derechos en materia de salud, educación, previsión; por tanto, la Nueva Constitución nos abre un camino”.

Para Álvaro García, el Apruebo asegura certidumbre al país en la medida en que da paz social e incorpora a grupos como mujeres, jóvenes y ancianos a los beneficios del desarrollo: “tenemos una buena propuesta constitucional, nos hemos puesto de acuerdo en mejoras, es el tiempo de la paz y de hacer las cosas (…) como economistas estamos por avanzar, esta constitución lo permite y por eso aprobamos».

A esto se suma la carta presentada el martes 10 de agosto, que fue firmada por Thomas Piketty, Mariana Mazzucato y más de 40 economistas y cientistas sociales de diferentes lugares del mundo, quienes elogiaron la nueva Constitución señalando que: “establece un nuevo estándar mundial en su respuesta a las crisis del cambio climático, la inseguridad económica y el desarrollo sostenible. Las disposiciones económicas de la Constitución representarán avances graduales pero sustanciales para el pueblo de Chile”.

La carta también detalla que “la constitución crea un marco legal que logrará preparar a Chile para un nuevo siglo de crecimiento equitativo, con disposiciones para atraer inversiones, proteger la estabilidad financiera y promover el desarrollo de todos los chilenos y chilenas. El mundo tiene mucho que aprender del ejemplar proceso de la convención y del visionario producto que Chile votará en su plebiscito de septiembre”.

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