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Greenpeace Ante la Pandemia: “Las Enfermedades Infecciosas se ven Favorecidas por el Cambio Climático y la Destrucción de la Biodiversidad”

En medio de la crisis por la propagación del Covid-19, Greenpeace resumió algunas de las dudas más frecuentes que han aparecido en este período y que busca despejar la relación entre el avance de la pandemia con el cambio climático y el medioambiente.

“Efectivamente, en diversas zonas del mundo, especialmente las que están bajo cuarentena, como China, España, Estados Unidos y en Chile se han generado disminuciones importantes de contaminación. Pero esta situación no puede ser tomada como la cara amable o positiva del coronavirus. En Greenpeace estamos lejos de celebrarlo ya que se vincula con un momento que tiene enormes consecuencias para la salud y economía de las personas. La verdad es que los esfuerzos por disminuir la contaminación causante del cambio climático deben ser producto de medidas de carácter global y no el resultado de una pandemia. El coronavirus y el cambio climático han dejado en evidencia que ambos no conocen fronteras, que afectan por igual a la humanidad y que solo acciones coordinadas y decididas son las que producen cambios relevantes para enfrentarlos”, manifiestaEstefanía González, coordinadora de campañas en Greenpeace.

En este sentido, desde Greenpeace resaltaron el hecho de que, pese a que en muchas partes del mundo las disminuciones de CO2 han sido drásticas, se trata de reducciones transitorias.

Se estima, por ejemplo, que en China la reducción de CO2 durante febrero llegó a un 25%. Sin embargo, la acumulación de CO2 que se ha acumulado en la atmósfera es demasiado alta. De hecho, y a pesar de estas bajas que se han producido en las emisiones de países como China, informes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) dan cuenta de que lo niveles de CO2 en la atmósfera entre enero y marzo de este año son incluso superiores al que había en igual período del 2019.

“Lo relevante es que esta crisis del coronavirus puede ser un punto de inflexión. Primero, por supuesto está el cuidado y la vida de las personas. Pero una vez superada la crisis, debemos pensar a largo plazo y dar un paso definitivo a la adopción de políticas que garanticen la sostenibilidad del planeta”, dijo González.

¿Existe un vínculo entre la pandemia de coronavirus y el cambio climático?

La hipermovilidad humana fue, sobre todo, lo que favoreció la pandemia de coronavirus. De hecho, si las personas hubieran disminuido cada vez más sus traslados, el contagio habría sido más limitado. Este es el objetivo del encierro.

Pero las enfermedades infecciosas se ven favorecidas por el cambio climático y la destrucción de la biodiversidad. Algunos animales, como los mosquitos, extienden sus territorios y, por lo tanto, propagan enfermedades infecciosas más fácilmente. El ejemplo de la gripe también sorprende: debido a que los inviernos son cada vez menos intensos, ahora el virus está activo durante un período más largo, incluso durante todo el año en las regiones tropicales.

¿Disminuyeron realmente las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) desde el comienzo de la crisis de Covid-19?

Sí, las emisiones de CO2, responsables del cambio climático, se redujeron en forma significativa en los países afectados por el coronavirus.

En China, por ejemplo, las emisiones de CO2 cayeron casi una cuarta parte entre principios de febrero y marzo de este año, en comparación con 2019. Asimismo, en el norte de Italia y en los Estados Unidos se comenzó a registrar una reducción en las emisiones de CO2 y en la contaminación del aire.

¿Por qué se da esta disminución tan significativa?

Es porque está directamente vinculada a la reducción drástica de las actividades industriales que dependen en gran medida del carbón y el petróleo.

Del mismo modo, la desaceleración de la movilidad de las personas, en particular la vinculada al tráfico aéreo global (un sector que emite gases de efecto invernadero), parece conducir mecánicamente a una caída de las emisiones de CO2.

Sin embargo, no hay nada de qué alegrarse. Estos descensos únicos se producen después de un largo período de aumento continuo: los últimos cinco años fueron los más calurosos y además, 19 de los 20 años en los que se registró mayor temperatura corresponden a este siglo.

Sumado a esto, actualmente las emisiones de CO2 en los hogares están subiendo de manera drástica.

¿Podemos esperar un impacto positivo en el medio ambiente y en la reducción de las emisiones de CO2 a largo plazo?

La caída en las emisiones de gases de efecto invernadero y en la contaminación del aire que observamos recientemente es en realidad puramente cíclica. Es una farsa: solo sucedió porque una gran parte de las actividades humanas se vieron obligadas a detenerse en condiciones dramáticas y con graves consecuencias sociales y económicas.

El Covid-19 representa un peligro para la humanidad y el planeta. Las medidas temporales que se tomaron para enfrentar esta pandemia no parecen una respuesta duradera al desafío del cambio climático.

Durante décadas, la tendencia general fue hacia un aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero, y las políticas implementadas están lejos de ser suficientes.

Para reducir de manera sostenible las emisiones de CO2 debe revisarse el funcionamiento económico de nuestras sociedades, basado en actividades contaminantes y en la ampliación de las desigualdades.

Sí, todavía podemos esperar una transformación, pero no vendrá de la crisis de salud en sí misma: se necesitará un plan de recuperación sin precedentes que tenga plenamente en cuenta la emergencia climática, ambiental y social.

¿Deberíamos temer un repunte en la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero, una vez que la crisis del coronavirus haya pasado?

Con el aplazamiento de una de  las principales reuniones internacionales como la COP26 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), crucial para la implementación efectiva del Acuerdo de París, corren riesgo las principales decisiones internacionales que necesitamos para enfrentar otras dos emergencias: el cambio climático y el colapso de los seres vivos.

Mientras tanto, las industrias más contaminantes, como el sector aéreo, ya están trabajando para beneficiarse de los esfuerzos de recuperación, obtener nuevas desregulaciones, y enterrar los estándares ambientales y sociales con el pretexto de volver al crecimiento económico, basado en actividades tóxicas y en orígenes de desigualdad.

Por lo tanto, podemos temer un repunte de las emisiones de CO2 si el plan de recuperación apunta a restituir el crecimiento a cualquier costo.

En 2008, las medidas adoptadas en todo el mundo para frenar la crisis financiera beneficiaron principalmente a las industrias ricas y contaminantes. Incluso, aunque el contexto y la naturaleza de la crisis son muy diferentes en 2020, no podemos permitirnos repetir los mismos errores.

Deben diseñarse planes de recuperación que prioricen a los ciudadanos, su salud, su bienestar, su medio ambiente y el clima, y no a las industrias contaminantes.

¿Cómo podemos asegurarnos que los problemas ambientales no se pongan bajo la alfombra después del Covid-19?

Esta crisis muestra que es posible intervenir drásticamente en la economía para enfrentar las amenazas a toda la comunidad, cambiar las reglas y tomar decisiones que parecían improbables pero que finalmente se vuelven inevitables. Esta pandemia al menos ha tenido la virtud de cambiar la toma de decisiones políticas: es una oportunidad para adaptar nuestro modelo a la emergencia climática. De lo contrario, solo sufriremos una crisis tras otra.

Es posible y esencial revisar nuestras prioridades, decidir entre actividades económicas útiles para el cuerpo social y aquellas que son parte del problema. Los planes de protección a corto plazo deben, sobre todo, ayudar a proteger a los trabajadores y estar acompañados de una compensación social y ambiental para las empresas tales como la prohibición de despidos y  planes sólidos de reducción de gases de efecto invernadero, entre otras medidas. En segundo lugar, los planes de recuperación a mediano plazo no deberían centrarse en los sectores fósiles. Por el contrario, ahora es el momento de invertir en la transición energética y crear empleos para el futuro, además de imponer a las grandes empresas la obligación de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Depende de los ciudadanos hacerse escuchar para incidir en las condiciones de estos planes de recuperación. Debemos estar atentos y movilizados para que los miles de millones que se inyectarán en la economía ya no financien industrias contaminantes, sino que, por el contrario, sienten las bases para un mundo más equitativo, fuerte y respetuoso con el medio ambiente.

¿De qué manera concreta se está visualizando este vínculo entre cambio climático y coronavirus en Chile?

Desde hace años que el país enfrenta una situación muy grave de sequía que no ha hecho más que agravarse y extenderse. De hecho, estudios internacionales advierten que Chile está apenas a un paso de ingresar al exclusivo grupo de las 17 naciones del planeta con mayor hídrico.

El hecho es que el avance del coronavirus ha encontrado a Chile es una situación especialmente vulnerable en abastecimiento de agua, cuando la gran barrera de contención a la pandemia consiste en lavarse de manera constante las manos.

Lamentablemente, hoy al menos 350.000 chilenos carecen de un abastecimiento apropiado de agua para poder contener el Covid-19 y el propio ministro de Agricultura ha reconocido que 1.100.000 chilenos están recibiendo agua gracias a camiones aljibes. De hecho, en los últimos cinco años el gasto del Estado en esta distribución de agua equivale a lo que se habría gastado en nueve hospitales de baja complejidad.

Por eso es que la falta de agua ya no puede ser vista más como un tema puramente medioambiental, sino que con esta situación de coronavirus queda en evidencia que se trata de una cuestión estratégica para el país que tiene que ver con la salud y vida de las personas.

El otro Miedo

En una columna anterior me referí a los efectos que podría tener entre nosotros el miedo a la muerte.

Pero hay otros miedos más dañinos.

Ese miedo a la muerte cambia nuestras conductas. Decía que nos convertía en generosos, odiosos, egoístas, mentirosos, egocéntricos, hasta disciplinados. El horizonte de ese análisis era nuestra muerte. La desaparición personal de nuestra vida​.

Para este otro miedo el horizonte es la muerte de muchos.

Aunque parezca insólito e increíble, estamos observando una variedad de disputas entre alcaldes, políticos, funcionarios, dirigentes. Lo más incomprensible es que muchas de ellas se refieren a quién será el vencedor del COVID-19. Anticipo que en la misma medida en que se vea en el horizonte la atenuación de la pandemia en nuestro país, esas disputas se harán más intensas, más desembozadas y por lo tanto mucho más patéticas de lo que son hoy.

El miedo a perder, el miedo a no poder alzar los brazos de la victoria contra el virus, el miedo a que otros lo hagan antes que nosotros, con más legitimidad, con más verdad. Ese es el peor de los miedos.

¿Por qué así?

Porque estas disputas que observamos, causan daños profundos en las acciones y decisiones que las autoridades y dirigentes deben desplegar para enfrentar la amenaza del COVID-19. Nacen de una deformación inevitable del modelo de sociedad en el que vivimos. Me estremezco cuando escucho a algunos decir “hay que tomar medidas pero no modificar el modelo”.

Es precisamente ese modelo el que nos hace sentir ese miedo a perder. Durante años hemos escuchado la prédica interminable respecto a la competencia, el éxito, la victoria, ser mejores que los demás, ganar, triunfar, alcanzar el éxito, como si ello fuese una exigencia insoslayable para poder vivir en esta sociedad. Las disputas son variadas y buscan desmerecer el trabajo de los otros y enaltecer el propio. No vaya a ser cosa que esta pandemia remita y no sea yo quien derrotó al virus, que no sea este ministerio o este alcalde o aquel diputado o esa agrupación gremial, aquel dirigente partidario, que sean otros quienes alcen los brazos y reciban los elogios. Que otros me ganen, que yo pierda, que otros suban en las encuestas, que otros dispongan de esa plataforma para sus pretensiones presidenciales.

Estamos frente a un egoísmo insensato. Frente a personas que responden a los impulsos que han formado parte de su escala de valores, esa escala que nace desde las entrañas del modelo, de lo más profundo del individualismo neoliberal, aquellos impulsos que se creen dinamizan la vida y la economía y que, paradojalmente, muchos no respetan, se coluden, juegan sucio, mienten, depredan a los propios.

Aquellos que se dejan llevar por estos impulsos malsanos, crean condiciones para que muchas otras personas mueran junto a ellos. Presionados por alcanzar la victoria, ser los mejores, los exitosos, perturban con sus críticas, con sus acusaciones, con sus desprecios, sus gestos arrogantes, sus descalificaciones, la adopción y el respeto de las medidas necesarias para alcanzar grados de supervivencias lo más altos posibles. Aquellos que lucha por parecer presidentes, por desplegar una especie de liderazgo que nadie respeta, por hacer gestos impactantes que eleven sus cifras en las encuestas, aquellos que despliegan arrogancias ineficaces dadas las circunstancias de la crisis, o estos otros que se consideran inmortales, tan poderosos, tan ricos, tan especiales que el virus los respetará y andan regando contagio entre los suyos.

Todos esos quizá, no lo deseo, levanten sus brazos al ser exitosos, los primeros, los ganadores en llegar al cementerio.

Oposición: “El Estado Debe Garantizar que Ninguna Familia Vivirá Esta Pandemia sin Ingresos para Vivir Dignamente”

La oposición en su conjunto y la Convergencia Progresista  (PS, PPD y PRSD) en particular, se unieron para hacer un llamado urgente a que el gobierno “no pierda un segundo más”, e impulse una respuesta desde el Estado, con “un programa de rentas “a toda la población que se quede sin ingresos hasta finalizada la urgencia sanitaria”.

El pasado 6 de abril, los partidos Socialista, Radical y PPD habían realizado un encuentro virtual con el Ministro de Hacienda, Ignacio Briones, presentándole su propuesta económica para hacer frente a la crisis que está generando la pandemia de covid-19 en Chile y el mundo. En la conversación, que fue calificada como positiva por los tres timoneles de oposición, se analizaron medidas económicas concretas para las familias chilenas, sus ingresos y sus emprendimientos.

«La reunión con el ministro fue positiva y de ánimo constructivo. Duró cerca de una hora. Se mostró muy receptivo a la propuesta PPD-PS-PR y manifestó que hay varias coincidencias con lo que él está evaluando para un paquete adicional de medidas económicas”, dijo el presidente del PPD Heraldo Muñoz.

Álvaro Elizalde, presidente del PS, opinó por su parte que “lo importante aquí es que el gobierno debe asumir el desafío que implica un gasto fiscal mayor para proteger adecuadamente a las personas. Hay una situación sanitaria compleja, eso está teniendo un impacto en la economía y lo importante es minimizar los costos sociales del frenazo económico, y  por eso hemos planteado cómo proteger a los trabajadoras y trabajadoras, sus ingresos, y hemos señalado cuánto cuesta cada una de las medidas que hemos planteado y cuál es la forma de financiamiento”.

“Aquí no se trata sólo de hacer una declaración genérica de principios, sino una propuesta específica, estudiada por nuestros economistas que da cuenta de nuestro compromiso social y que se traduce en concreto en iniciativas para la protección del empleo y de los ingresos, abarcar tanto a los trabajadores formales como los informales, a los sectores vulnerables, pero también llegar a la clase media”, concluyó el timonel del PS.

Todos juntos

Las colectividades opositoras, desde el Partido Socialista hasta la Democracia Cristiana, pasando por el Partido Comunista y el Frente Amplio, señalaron por su parte que “la prioridad debe ser las y los trabajadores de Chile y sus familias debiendo el Estado garantizar que ninguna familia vivirá esta pandemia sin ingresos para vivir dignamente”. Por lo mismo, solicitan  “aliviar los gastos de las familias a través de la postergación de pagos y prohibición de corte de los servicios básicos mientras dure la emergencia sanitaria. A su vez, la postergación, sin intereses, de cuotas de créditos hipotecarios, estudiantiles u otras contraídas con bancos e instituciones financieras, casas comerciales.

Agregan  que es indispensable que durante este período de estrechez económica las familias no tengan que destinar sus ingresos al pago de deudas o servicios de utilidad pública y el sector privado debe contribuir en ello. Para evitar inflación, se debe realizar durante la crisis y de manera transitoria, el control de precios, tarifas y medidas contra el acaparamiento de productos claves de primera necesidad y combustible de forma transitoria.

Las empresas

También llaman a proteger a las pymes, empleos y economía, evitando una recesión más profunda y duradera. Por eso es que proponen “el ingreso con urgencia de un proyecto de ley de apoyo estatal a las empresas en período de crisis. Este debe incluir préstamos con el aval del Estado a todas las pequeñas y medianas empresas”.

Piden cuidar los empleos prohibiendo el despido de trabajadores y trabajadoras, y de ser necesario, salvando empresas estratégicas o de importancia para el país de la quiebra, evitando efectos negativos en el resto de la población mediante inyección de recursos a cambio de adquisición por parte del Estado de participación en el mayor valor de dichas empresas rescatadas.

Actuar con audacia

Un plan de estas características “requiere un financiamiento sin precedentes en la economía chilena”, para lo que “creemos nuestro país, por sus ahorros y condiciones de endeudamiento, está preparado. Hoy es cuando debemos ocupar de manera enérgica e incluso agresiva nuestra capacidad fiscal, y el gobierno contará con nuestro apoyo legislativo para llevarlo adelante, aumentar la deuda y hacer mayores retiros de los distintos fondos que tiene el Estado. La actual posición de Chile permite endeudarse para reducir los costos sociales de la crisis sanitaria. Una vez pasada esta, es necesario un nuevo pacto fiscal progresivo para reducir el mayor déficit fiscal que se generará. Pero si no se actúa con audacia hoy, el gasto futuro será mayor y vendrá acompañado de dolorosos costos sociales”, advierte.

Actuar a tiempo

La oposición advierte que “Chile está enfrentando la crisis sanitaria más importante del último siglo, la que mal manejada se puede transformar en la crisis laboral y económica más grave de nuestra historia. Hoy la máxima prioridad de todos debe ser la salud de las personas y eso requiere que las familias puedan quedarse en sus casas, sin el agobio de no poder llegar a fin de mes. También es imprescindible que una vez pasada la crisis sanitaria, sus trabajos no hayan desaparecido. Es, tal como ha sucedido en otros países, se requiere un plan fiscal proactivo y de la envergadura que la profundidad de la crisis demanda”.

Llaman al gobierno a un diálogo franco con representantes de trabajadores y trabajadoras, asociaciones gremiales y todas las fuerzas políticas del país, con especial atención a las necesidades que han puesto sobre la mesa los municipios, para impulsar un plan económico que permita extremar políticas de testeo, control, cuarentena y aislamiento, haciendo prevalecer el sistema público y la solidaridad en las acciones de salud, ya que la desigualdad en el acceso profundiza las diferencias, y que evite la especulación en los insumos. En ausencia de políticas públicas ambiciosas, los brotes van a seguir y la crisis económica será más profunda”.

El documento fue firmado por Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical; Álvaro Elizalde, presidente del Partido Socialista; Heraldo Muñoz, presidente del Partido por la Democracia; Catalina Pérez, presidenta de Revolución Democrática; Gael Yeomans, presidenta de Convergencia Social; Javiera Toro, presidenta del Partido Comunes; Luis Felipe Ramos, presidente Partido Liberal; Guillermo Tellier, presidente Partido Comunista; Jaime Mulet, presidente Partido Federación Regionalista Verde Social; Camilo Lagos, presidente Partido progresista y Fuad Chahín, presidente Partido Demócrata Cristiano.

Colegios Profesionales Piden Crear Fondo Solidario de Emergencia, Resguardar Derecho a la Información y Garantizar Protección a Personal de Salud

La Federación de Colegios Profesionales Universitarios de Chile (FEDCOLPROF) propuso a la administración Piñera la creación de un fondo solidario de emergencia para abordar la crisis que enfrentarán las y los trabajadores que perderán su empleo producto de la pandemia de Covid-19.

En un punto de prensa virtual, la federación alertó sobre las condiciones de seguridad en las que se encuentra trabajando el personal de salud y advirtió sobre la salud mental de la población debido al confinamiento.

Mónica Vargas, presidenta de la FEDCOLPROF, señaló que en este periodo se estima la pérdida de miles de empleos en Chile, por lo que “proponemos un fondo solidario de emergencia que al menos asegure un 50% de los ingresos de esos trabajadores, con aportes provenientes del Estado”.

Indicó que los recursos deben obtenerse del fondo reservado del cobre. “Nos interesa que nuestra población se pueda alimentar, hemos visto en otros países que la gente está teniendo hambre, estamos hablando de esos niveles de crisis, entonces tenemos que ser como sociedad lo suficientemente solidarios para enfrentar esta situación”.

La Federación de Colegios Profesionales dijo estar disponible para formar parte de la Mesa Social Covid-19 y planteó que es imperativo salir del enfoque biomédico exclusivo adoptado hasta ahora por el gobierno, para que se aborde la emergencia sanitaria desde una perspectiva biopsicosocial e interdisciplinaria.

Las principales preocupaciones de la organización son que se entreguen todos los elementos de protección personal a los equipos de salud; el contar con una política de salud mental y de prevención de la violencia intrafamiliar en los hogares chilenos; asegurar la participación de la ciudadanía en el abordaje de la pandemia y garantizar “el mantenimiento de la reproducción de la vida de los trabajadores del país, por eso hemos propuesto este fondo solidario de emergencia”.

Derecho a la información

La presidenta de la entidad enfatizó en la necesidad de asegurar el derecho a la información y a la educación: “La población tiene derecho a conocer las cifras de contagiados, a conocer qué está sucediendo para poder tomar buenas decisiones. Las personas no se están quedando en su casa voluntariamente porque no tienen conciencia de lo que pasa efectivamente, no hemos sido capaces de transmitirlo. Estamos llamando al distanciamiento social y a ser responsables, las que pueden quedarse en casa deben hacerlo, pero para que eso suceda deben tener información clara y transparente”, expresó.

Sobre el acceso a educación, Mónica Vargas dijo que han constatado una diferencia abismal entre estudiantes que pueden y no acceder a sus clases: “Tenemos el recurso de la televisión, pero además en Chile en cada hogar hay un celular, pidamos a las compañías de telecomunicaciones que por lo que dure la pandemia se liberen gigas para que las personas puedan navegar de manera más rápida y los estudiantes se puedan conectar efectivamente a sus clases”, planteó.

Para la socióloga, a las protestas sociales que partieron el 18 de octubre se suma esta nueva crisis, lo que lleva al país a tener una población que está excesivamente presionada. “Está re-traumatizada, vive un trauma como sociedad y luego vive otro trauma encima sin haber superado el anterior, eso nos lleva a pensar que los niveles de violencia pueden aumentar y para que eso no suceda debemos ser capaces de tener una política de abordaje de la violencia, la intrafamiliar y a nivel de la sociedad”.

Añadió que la pandemia por Covid-19 puede pasar: “podemos encontrar una vacuna, un medicamento, pero sus consecuencias, es decir, las pérdidas de empleo, la violencia intrafamiliar, las depresiones o la sensación de inseguridad de la población va a ser mucho más difícil de superar, por eso como Federación nos ponemos a disposición para apoyar”.

En ese marco, la presidenta del Colegio de Matronas y Matrones, Anita Román, opinó que “el quédate en casa es un privilegio de pocos”, por eso las y los trabadores que están obligados a salir de sus casas “deben tener la mayor protección posible”, por lo que apeló al rol del Estado. “Se tiene que hacer cargo de los enormes problemas de salud mental que están teniendo los trabajadores despedidos que han llegado a cobrar su seguro de cesantía y no les han pagado sus cotizaciones, por lo tanto, no tienen derecho al seguro. ¿Qué pasa con quienes han sido enviados a sus casas y los empleadores no les van a pagar ni la mitad del sueldo? El Ministerio del Trabajo ha sido un ente muy silente y debería hacerse cargo de lo que hoy está pasando con los trabajadores”, resaltó.

Salud mental de la población

Sobre el impacto en la salud mental de la población, el presidente del Colegio de Psicólogos/as, Pedro Acuña, concordó en que desde octubre de 2019 Chile vive una situación que sumada a la actual pandemia supone una afección importante en las estadísticas de salud mental “y en otros puntos como estadísticas de suicidio y otras que se verán seguramente muy afectadas. La mirada de esta pandemia no debe ser sólo desde el ámbito médico, sino que desde todas las perspectivas posibles dentro de una sociedad, como la estabilidad laboral, la calidad de los servicios de salud y otras variables que van a apuntar directamente hacia esa salud mental que requerimos”.

El psicólogo manifestó su preocupación sobre la salud mental de la población cuando ya pase la epidemia, “cuando se levanten todas las excepciones constitucionales, ahí comienza el temor de qué va a pasar con esas atenciones de salud mental que se están haciendo ahora por iniciativa de profesionales de la salud, incluso en forma gratuita, pero eso no es sostenible en el tiempo y nos preocupa”.

Prevención de la Violencia contra las Mujeres

Pedro Acuña expuso que la realidad de mujeres que se ven obligadas a permanecer encerradas con su agresor tuvo que considerarse de manera anticipada en las estrategias de gobierno para hacer frente a la pandemia, puesto “que en la actualidad estamos sometiendo a mujeres víctimas de violencia a situaciones que debimos haber evitado”.

Para el profesional, se debieron haber tomado anticipadamente medidas preventivas, “lamentablemente estamos corrigiendo algo que se pudo haber evitado antes”. Pese a ello, indica que se requiere la identificación de los casos, el apoyo de todos los organismos de Estado y la derivación a través del ministerio de la Mujer, “pero también el tener preparados equipos de respuestas formados por psicólogos/as capacitados para enfrentar las situaciones y dar apoyo emocional”.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Matronas y Matrones informó que en su línea voluntaria telefónica -la que también funcionó después del 18 de octubre- tuvieron un aumento del 40% en las llamadas por violencia, las que no se dieron en el marco de las manifestaciones sociales, “y de mujeres que no habían estado en situación de violencia, pero les ha significado hoy día estar en espacios muy pequeños, 4, 5, 6 personas en 70 metros cuadrados y eso ha generado violencia que muchas veces ha terminado en violencia física, las hemos tenido que derivar a los números telefónicos que conocemos porque tampoco tenemos mayor forma de ayudarlas”, lamentó.

Protección para equipos de salud

Otra preocupación que manifestó la FEDCOLPROF dice relación con evitar los contagios de los profesionales de la salud.

María Angélica Baeza, presidenta del Colegio de Enfermeras, reveló las dificultades que se han dado en el sistema de salud por la insuficiente disponibilidad de insumos y de elementos de protección personal para el personal, “y eso es un problema que está provocando ausentismo de equipos importantes en el sistema, situación que pudo haber sido prevista cuando se inició esto”.

La enfermera criticó que -según su opinión- se pretenda resolver con estudiantes internos, problemas de recursos humanos que debieran haber sido previstos. “Si bien es cierto se necesitan muchas personas, en esta etapa se requiere de personas que tengan la competencia, preparación y la experiencia para asumir una atención tan compleja como la que esta situación tiene”, observó.

Junto con ello, aseguró que la desprotección del personal de salud se da a lo largo de todo el país: “Hemos tenido información de los colegios profesionales, de nuestros regionales y de una encuesta que aplicó el Colegio Médico, donde el 82,7% de las personas no ha recibido o tiene en poca cantidad los elementos que dicen los protocolos, llamamos a la autoridad que esto se debe corregir”.

Subrayó que los insumos no están en cantidades suficientes, ha sido restringido el uso en los servicios clínicos como una política de resguardar el poco material que existe, “lo que es una mala medida” y que en el mercado hay poca disponibilidad de elementos de protección, “por lo tanto nos parece preocupante que el personal de salud esté desprotegido en la primera línea que son los que están recibiendo en los servicios de urgencia y de atención primaria, lo que puede estar muy implementado son los servicios de mayor complejidad”.

Anita Román, por su parte, recalcó que las y los trabajadores de salud tienen en el peso de su accionar la responsabilidad de evitar los contagios y de atender a las personas contagiadas, por eso el Estado debe transparentar la información sobre los elementos de protección personal. “Los protocolos que yo he leído llaman también a la restricción de su uso y eso asusta al personal de salud, que no quiere enfermarse, no quiere llevar el contagio a su casa, no quiere ser uno de los que tenga que ocupar un ventilador y ser una fuerza de trabajo menos para enfrentar esta pandemia”.

Mónica Vargas enfatizó en el punto: “Cuando se racionaliza el uso de estos elementos, por ejemplo, para profesionales triage, que son los que están en la entrada y evalúan la gravedad del paciente que va ingresando, y se les señala que esos profesionales no usen mascarilla, es un tema que nos preocupa profundamente, nos preocupa que se nos enferme el profesional de salud y nos muestra la posibilidad de que estos equipos no estén tan disponibles como quisiéramos”.

Trabajadoras/es de la salud contagiados

Al martes 7 de Abril el gobierno reportó que el número de personas que dieron positivo a la prueba de Covid-19 en el país llegan 5.116, mientras que las fallecidas alcanzan a 43. El ministerio habla de 200 profesionales de la salud infectados, cifra que según la presidenta del Colegio de Matronas debe ser sincerada, “No hay una relación de lo que informa el gobierno con el catastro que están haciendo los sindicatos. Nosotras esperamos que eso se transparente en la práctica, eso debiera ser un levantamiento de datos desde el ministerio de Salud y no de cada sindicato”, sentenció.

Mientras que María Angélica Baeza informa de 15 enfermeras con test positivo en el país, la presidenta de la FEDCOLPROF recuerda que la Confederación de Funcionarios de la Salud Municipal, Confusam, habla de 145 funcionarioas/as contagiados al 6 de abril, 176 en observación como casos sospechosos de portar el virus, datos que sólo se refiere a personal de atención primaria. A ello se suman los 110 trabajadores y trabajadoras que informan desde las seremis del sector, quienes cumplen funciones, por ejemplo, en las aduanas sanitarias.

“Si miras Confusam, más los de las seremis ya tenemos más de 300 contagiados, pero la idea no es poner en cuestión lo que está haciendo el ministerio con las capacidades que tiene, sino más bien llamar al ministerio y al gobierno a trabajar en conjunto para solucionar estos problemas de registro de contagios, del abordaje biopsicosocial, nuestro interés es la colaboración”, explica Mónica Vargas.

Salud sexual y reproductiva y parto protegido

La salud sexual y reproductiva es una prioridad de salud pública que requiere de atención particular durante las pandemias, puesto que las personas y en particular las mujeres, mantienen la necesidad de acceder a métodos de planificación familiar y otros insumos.

Frente al Codid-19 ya hay países cuyos sistemas de salud se han visto obligados a volcar personal y recursos hacia servicios de cuidados críticos en perjuicio de otras áreas de atención. Una emergencia sanitaria es un momento particularmente preocupante para las embarazadas, y el parto y los embarazos sin riesgos dependen de sistemas de salud funcionales y de un apego estricto a las medidas para la prevención de infecciones.

En este aspecto, Anita Román solicitó al ministro Mañalich que firme los protocolos que fueron emanados para salud sexual y reproductiva”. La profesional remarcó que la salud sexual no puede detenerse en una situación de catástrofe, “los partos se tienen que seguir asistiendo de la mejor forma posible y eso no es ni en la plaza ni en la casa; los métodos anticonceptivos se tienen que seguir entregando; la violencia intrafamiliar se tiene que seguir previniendo, y hay dos protocolos por lo menos que yo conozco que bajaron del ministerio de Salud desde los equipos técnicos y que no tienen validez porque no han sido firmados por el ministro, los tiene que firmar para que en el ordenamiento que se tiene que hacer en salud sexual y reproductiva tengamos una sola directriz central y no estén los equipos actuando como mejor les parece”.

Román insistió en la recomendación de la atención institucionaliza del parto: “Ya la OPS describió un caso de transmisión transplacentaria y ese niño obviamente necesita más allá de los cuidados neonatales que se requieren, sobre todo en el esfuerzo respiratorio”.

Junto con ello, explicitó que esperan que a todo el personal que trabaja en maternidades y al acompañante significativo -para quien está autorizada su entrada de acuerdo a los protocolos- “se les entreguen todos los elementos de protección necesarios para que no se contaminen”.

La profesional sostuvo que “por las preguntan que me han hecho prácticamente las más de 40 maternidades del país, sé que llegaron elementos de protección pero con uso restringido. Tenemos las mascarillas N95 para el equipo que estará en la cesárea o en el parto y la mascarilla quirúrgica para el resto, también están los escudos faciales, pero no son suficientes”.

La presidenta del gremio de matronas recalcó que ésta es otra razón por la cual se requiere transparentar la información sobre la disponibilidad de insumos: “Si la madre que está con Covid-19 o con alguna sintomatología Covid no requirente de apoyo respiratorio, los protocolos están estableciendo que para evitar el esfuerzo que significa el pujo en la parte respiratoria, se haga una cesárea, y nosotras no sabemos si efectivamente todos los equipos que van a estar dentro de un pabellón, van a contar con los elementos de protección que se necesitan, por eso pedimos transparencia efectiva de los elementos que están llegando”.

“El personal en general de salud hoy en día no tiene esa garantía de seguridad porque no se han transparentado ni la cifra de trabajadores contagiados ni tampoco la cantidad de material que ha sido asignado a cada uno de los centros asistenciales”, finalizó.

Covid-19: Psiquiatras Entregan Pautas para Cuidar la Salud Mental de Niñas y Niños Durante el Encierro


La emergencia sanitaria por Covid-19 y el confinamiento pueden tener múltiples efectos en niñas y niños, obligados a enfrentar una situación excepcional que altera la dinámica y la rutina de las familias. Por esta razón, las psiquiatras Constanza Román y Claudia Godoy, junto a la terapeuta ocupacional Leyla Huaquín, elaboraron una pauta con recomendaciones para el cuidado de la salud mental infantil durante la pandemia.

Las profesionales de la Unidad de Salud Mental del Hospital Regional de Copiapó explican que, si bien permanecer confinados en casa trae beneficios respecto del contagio, para una niña o niño puede significar disminución de la actividad física, patrones de sueño irregulares, aumento de peso, aislamiento de familia y amistades. Ante esto, hay emociones negativas como ansiedad, frustración e irritabilidad, además de problemas de conducta que pueden aparecer cuando están obligados a mantenerse en casa: “Debemos aclarar a los niños que esta situación es sólo temporal, y entregarles información adecuada a su nivel de desarrollo, señala el documento.

La guía se basa en una serie de pautas dirigidas a madres, padres, profesionales y familiares de niños y niñas, orientadas a promover un afrontamiento adecuado frente al brote de Coronavirus – Covid 19, que fue elaborada por el Colegio Oficial de Psicología de Madrid y las recomendaciones están adaptadas para niñas y niños de 4 a 10 años, puesto que en edades más tempranas por el nivel de desarrollo del pensamiento se requiere de una adaptación más sencilla.

Por esto, es muy relevante transmitir sólo la información necesaria para su entendimiento y basado en su nivel de comprensión, puesto que inundarlos con información que no puedan procesar, los podría agobiar y generar comportamientos más complejos de abordar para las personas adultas. Es mejor dar énfasis en las medidas de higiene y prevención de transmisión del virus y dejar los datos sobre contagios, cuarentena o noticias locales sólo para los adultos”, indican.  

Agregan que esta crisis puede verse como una oportunidad para enseñar muchas habilidades necesarias para la vida, como el pedir ayuda, cuidarnos entre todas y todos, medidas de higiene y calma en casos de dificultades.

Entre los consejos generales para tratar el tema con niñas y niños están:

  • Buscar información en canales oficiales.
  • No esperar que niñas y niños pregunten para hablar del tema.
  • Aclarar las dudas que puedan existir, con palabras sencillas. A veces es útil comparar esta experiencia con alguna otra experiencia similar que hayan vivido juntos, como alguna otra enfermedad infecciosa que hayan tenido en la familia y que tuvieran que implementar medidas más estrictas de higiene.  
  • Entregar información sobre la peligrosidad del contagio del virus, sin alarmar, pero poniendo énfasis en las medidas que puede realizar para prevenir el contagio, más que en las posibles consecuencias (lavado de manos, evitar el contacto físico, medidas de distancia social, cuarentena).
  • Educar respecto a síntomas más frecuentes, como tos, fiebre y sensación de falta de aire.  
  • Dar tranquilidad  y esperanza respecto a las personas que están a cargo del control sanitario, las autoridades y los que ayudan a los enfermos.
  • Es importante explicar la información de manera breve, promover que la niña o niño exprese las dudas que tenga, y cuando el adulto no sepa algo plantearle que averiguará y  evitar convertirlo en tema tabú.
  • Al transmitir las precauciones de  higiene, como el lavado de manos, poner énfasis en que puede ser convertido en un juego “muy serio”. Al enseñar a toser, se puede jugar a poner los brazos como superhéroes envueltos en sus capas o para contar los 20 segundos de lavado de manos, se puede usar una canción que les guste.  


Respecto a la familia
sugiere, entre otros:

  • Mantener RUTINAS ORDENADAS, sobre todo en cuanto a horarios de sueño y de comida, y con períodos de actividad física.
  • Tomar tiempo para realizar actividades que les han hecho sentir mejor como familia en otros períodos de estrés.
  • Promover la participación de niñas y niños en aprendizaje a distancia.
  • Reconocer que sentimientos como soledad, aburrimiento, miedo de contraer la enfermedad, ansiedad, estrés, e incluso la angustia son reacciones esperables frente a una situación tan compleja como la que se vive.  

Hablando con niñes del Covid-19

Las expertas resaltan que es muy importante no excluir a niñas y niños pensando que no notarán lo que pasa a su alrededor y que así los protegeremos de posibles temores, ya que ellos perciben con claridad las preocupaciones de las personas adultas, y al no explicarles lo que ocurre con claridad, sólo rellenarán los espacios vacíos con su fantasía, lo que en ocasiones puede ser mucho más atemorizante que una respuesta fiel a la verdad.

Entre las sugerencias al momento de entregarles información están:

  • Crear un ambiente abierto y contenedor donde la niñas/niño sepa que puede preguntar con libertad, pero evitar forzarle a hablar del tema, dándole tiempo para que lo haga cuando se sienta preparado.
  • Siempre iniciar preguntando qué es lo que la niña/niño sabe del tema, de esa manera podrá partir de esa base su explicación e identificará ideas erróneas que sea necesario corregir.
  • Responder con honestidad, si “inventa respuestas” eso puede afectar la capacidad del niño/a de confiar en usted.
  • Usar palabras y conceptos que el niño/a pueda entender.
  • Estar preparado para repetir las explicaciones varias veces, hay conceptos que les puede llevar tiempo entender o retener, o simplemente pueden buscar seguridad haciendo la misma pregunta una y otra vez.
  • Validar los pensamientos y sentimientos del niño/a, y sea comprensivo con sus reacciones. Demostrarles que sus preguntas y preocupaciones son importantes y apropiadas.
  • Los niños/as menores de 8 o 9 años tienden referir las situaciones a sí mismos, por lo que pueden mostrar gran preocupación por su propia seguridad o la de sus seres queridos.
  • Hacerles sentirse seguros, dejándoles claro que los adultos cercanos protegerán su salud y los cuidarán, pero no hacer promesas poco realistas que no sabe si podrá cumplir.  

Mantenerse activos en casa

El material de apoyo insiste en la importancia de la MANTENCIÓN DE RUTINAS en el hogar, y a la vez, conseguir en lo posible una armonía y/o un equilibrio ocupacional, incorporando para ello tres ámbitos principales a considerar en el día a día: el autocuidado o realización de actividades básicas de cuidado personal, las actividades productivas (estudio, tareas domésticas) y de ocio y tiempo libre.  

En este ámbito, se sugiere adoptar las siguientes recomendaciones para favorecer el quehacer diario de niñas y niños:  

  • Establecer un horario flexible, el cual permita tener durante el día diversas actividades cotidianas.  
  • En lo posible, restringir el uso ilimitado y sin supervisión de pantallas (celulares, tablet, videojuegos, etc.)  
  • Mantener los horarios habituales: dormir y despertar a la hora habitual, como si fuera un día normal. Al momento de dormir, se recomienda utilizar música de relajación y más aún en caso de tener dificultades para conciliar el sueño.  
  • Distribuir en conjunto las tareas correspondientes a la manutención del hogar: limpieza, orden, preparación de alimentos, etc.
  • Realizar las comidas con horarios establecidos y preferentemente en familia, incorporando a niños/as. Esto nos permitirá promover un espacio de conversación e indagar cómo se sienten las y los niños respecto a la contingencia actual.
  • Promover el trabajo autónomo de niñas y niños, generando instancias de participación en diversos contextos (cocina, limpieza, orden, jardinería, etc.), siendo importante además, reforzar la sensación de logro en ellos/as.  
  • Establecer horarios de estudios, considerando que esta instancia es un periodo de cuidado personal y no vacacional, pero comprendiendo también que en la situación actual el rendimiento de niñas y niños podría ser menor que el habitual.
  • Realizar ejercicios físicos 3 veces por semana entre 30-45 minutos o según tolerancia (existen en internet ejemplos de ejercicios lúdicos para los más pequeños).
  • Promover las actividades de tiempo libre en familia.

Sugerencias de juegos

Se entregan algunas ideas de juegos para realizar en casa.Para niñas y niños más pequeños están:

  • Juegos sensoriales: trabajar con masa de sal (recetas en youtube), plasticina,  instrumentos musicales creados con material reciclado, fabricar burbujas con lava lozas y agua.
  • Crear una caja/mesa sensorial con diversos objetos y materiales. Luego se debe cubrir los ojos de la persona quien tendrá que adivinar lo que está tocando.  
  • Cantar canciones y aprender pasos de baile simples.  
  • Fabricar autopistas para autos de juguete en algún pasillo con elementos de casa, o construir un castillo con la ayuda de libros, cajas de zapatos, etc.  
  • Disfrazarse con elementos del ropero y escenificar un cuento o película que les guste.
  • Hacer adornos simples con materiales reciclados que existen en casa. Se puede construir un atrapasueños o mandala con platos de papel, cintas, pequeñas campanas y todo aquello que encuentre para decorar. O hacer portarretratos.
  • Pintar con témperas, acuarelas o lápices de colores, en algún cuaderno usado.  
  • Contar cuentos, hablando idiomas inventados y voces de los personajes.  
  • Hacer un picnic en el comedor, y comer sentados en el suelo sobre una manta.
  • Jugar a adivinar los sonidos: el sonido de un tren, el ruido de un automóvil, las campanas, sonidos de animales, etc.

Para los más grandes se dan, entre varias otros, las sugerencias de:

  • Hacer origami o figuras con papel de distintos colores.
  • Jugar a los bolos caseros con botellas desechables vacías y pelotas de tenis.
  • Plantar una lenteja u otra legumbre en algodón mojado y luego de dos días esperar el resultado. Se puede probar en distintos sitios de la casa si crecen de la misma manera.
  • Reciclar materiales en desuso como lanas, tubos de papel, mostacillas, etc. y realizar manualidades.
  • Seleccionar música de interés, hacer un listado, escucharlas y bailarlas en conjunto.
  • Hacer proyectos simples, como dibujar el sistema solar, o ver el ciclo del agua con un hielo al sol, etc.
  • Investigar sobre algún área de interés, como algún pueblo originario o antiguo.
  • Juegos de mesa.

Aquí puede acceder a la Pauta para Padres “Cuidados de la Salud Mental Infantil durante la Pandemia Covid-19” completa (HACER CLIC AQUÍ)

2020, el Año de la Peste


“Huye de ella pueblo mío, no sea que participes también de sus plagas”
Apocalipsis, 18,4.

LONDRES 1665

Fue hacia principios de septiembre de 1664 cuando Daniel Defoe, quien tenía 5 años de edad a la fecha, el reconocidoautor de la novela Robinson Crusoe, supo incidentalmente que la Peste había llegado a su amado Londres.

En aquella época en la ciudad no había periódicos, por lo cual la gente se enteraba de éste y otros sucesos a través delos mercaderes y otras personas que tenían contacto con países extranjeros. Se rumoreaba que la enfermedad había llegado de Holanda. Muchos sospechaban que el gobierno inglés tenía datos precisos sobre ello y que ya había realizado varias secretas reuniones para ver cómo enfrentar este delicado asunto.

Sin embargo, el rumor de la llegada de la Peste se olvidó con el paso de los días hasta que una tarde se supo que doshombres habían muerto en el sector de Drury Lane. Sus familias, intentaron ocultar sus muertes, pero el gobierno lo supo y mandó a dos cirujanos, quienes al ver los cadáveres confirmaron la presencia de la enfermedad. En los días siguientes el mal comenzó a extenderse como reguero de pólvora por todos los barrios vecinos, incluyendo los Liberties, esos extramuros pobres y libertinos fuera de las murallas.

Londres en la época era una ciudad poco limpia, donde las ratas pululaban por miles y la higiene de las casas dejaba mucho que desear. Una noche era un tormento dada la cantidad de pulgas que existían. Poco a poco el número demuertos comenzó a subir y en St. Giles, donde estaba uno de los focos, pasó de los 240 difuntos semanales a 474. En la parte amurallada de la ciudad, que era la más rica, la consternación era pavorosa a pesar que sólo se sabía de unos pocos casos dentro de ella. La gente comenzó a huir rápidamente. Carros y carros lleno de gente rica, tirados por caballos y detrás de estos, consternada y aterrorizada, iba la servidumbre que seguía a pie a sus amos.

A esa altura Londres era una ciudad triste, que comenzaba a estar vacía. La corte real se había trasladado a Oxford, campiña distante y sin peste. Dicen que ningún miembro real contrajo la enfermedad. Isaac Newton que a la fecha tenía 23 años y estudiaba en Cambridge, rápidamente percibió el peligro y se fue como un rayo a vivir al campo. Ya después de dos meses desde lo de Drury Lane, las calles de la ciudad estaban inundadas de cadáveres y los gritos de mujeres y niños salían tristemente desde las casas, porque sus parientes más cercanos agonizaban por decenas en los barrios londinenses. En las calles, algunos desesperados ciudadanosllenaban el aire con sus profecías apocalípticas: ¡De aquí a cuarenta días, Londres será destruido!

La historia posterior sobre la Peste dice que murió un quinto de la población inglesa y un cuarto de los londinenses. Unos cien mil muertos. Defoe dice que un día los enfermos comenzaron a disminuir y la estadística de muertes cayó a cero. Dios la terminó, reflexiona en su documentada novela “Diario del año de la peste” que publicara el año 1772, ya de sesenta y dos años de edad. Al pequeño pueblo inglés de Eyam la peste llegó también en septiembre de 1665, entre las telas que un sastre había comprado en Londres. El 24 de junio de 1666, siendo conscientes de la gravedad de la enfermedad, todo el pueblo se confinó voluntariamente durante 14 meses para no contagiar al resto. Murió el 75% de su población, pero nadie de sus alrededores.

Desde el siglo diecinueve sabemos que la peste es causada por una bacteria llamada Yersinia pestis que portan las ratas y que a los humanos se propaga por la picada de las pulgas que llevan la bacteria en la sangre succionada. También hoy sabemos que las pandemias ceden cuando ya no hay contacto entre infectados y personas susceptibles. En Londres, en 1665 la peste se acabó porque ya no quedaban personas susceptibles que infectar, habían muerto casi todos.

SANTIAGO 2020

Fue hacia principios de marzo de 2020, cuando Juan Pérez, natural de Talca, habiendo llegado de vacaciones desde Singapur, ya vestido para tomar desayuno, comenzó a sentirse mal. Un extraño dolor de cabeza, la garganta imposible y por la noche, una fiebre alta que no remitía con nada. La mañana siguiente una extraña dificultad para respirar lo inquietaba. Le pidió a su esposa que lo llevara al servicio de urgencia del hospital. Allí, rápidamente el médico de turno teniendo claro el diagnóstico tomó una muestra y decidió aislarlo. Fue el primer infectado en Chile a quien se le pudo reconstruir en reversa la ruta del virus.

Juan no sintió nada raro en esa extraña capital llamada Jakarta ni tampoco en el avión en el largo vuelo de retorno. Sólo le extrañó que muchos orientales usaran mascarillas. Ya en Santiago, le extrañó que el avión fuera derivado a un punto de atraque muy aislado. La fila en la aduana: interminable, y luego, la revisión del SAG. Se sorprendió de ver tantas mascarillas. Su familia impaciente lo esperaba bajo un implacable sol de marzo santiaguino. Al cruzar la primera mirada con su esposa vio en sus ojos signos de preocupación. Sin embargo, optó por no decir nada. Ya en Talca, a las 48 horas siguientes sonó su celular. Era del hospital de Talca: su muestra había salido positiva. Al mirar por la ventana hacia el centro de la ciudad sintió que todo ocurría afuera con una inconcebible y pasmosa normalidadmientras él, estaba muriéndose.

En Santiago, una llamada telefónica hecha a la casa del Presidente, escueta y seca anunció el inicio de la peste: ya está aquí Presidente, sí, en Talca. Luego, después de un largo silencio desde el otro lado de la línea se escuchó lo siguiente: Y ahora: ¿Qué vamos hacer? Al gobierno no le había ido bien el año pasado. Una gran revuelta había puesto al país patas arriba. La mayoría de los chilenos ya no querían más un sistema y sociedad regida por el neoliberalismo instalado por Pinochet. Sin embargo, el presidente empecinadamente quería continuar con el modelo.

A la semana siguiente de que Juan llegara, el virus invisiblemente había entrado también por los otros múltiples espacios existente en la frontera chilena. Los barrios acomodados de la capital, infectados por miles de viajes al extranjero, se llenaron de virus y comenzaron silentemente a contagiar a las comunas pobres cercanas y a las otras regiones del país. Los opositores al régimen decían: todo lo malo viene de los barrios altos de Santiago. Los pobres no viajan lejos, al oriente, donde se encuentra la peste. A los 15 días el gobierno decretó el confinamiento de la población de las principales comunas del barrio alto santiaguino. Casi la mitad de todos los casos de la peste estaban concentrados allí y con el paso de los días producían millones de virus que exportaban a otros lugares.

Al pasar los días decretó el toque de queda en toda la capital. Un silencio sospechoso invadió la ciudad desde esa noche. El ministro de salud en su reporte matinal siguiente señaló que la temida peste había cobrado su primera víctima, una mujer anciana de una comuna pobre a la cual la Peste le carcomió irreversiblemente los pulmones. Con el pasar de los días le siguieron otras muertes.

Hasta esa semana, el tema de la muerte no había estado presente en la cabeza de las gentes y no fue sino hasta ver en la televisión las hileras de ataúdes alineados en la ciudad italiana de Bérgamo, cuando se mostró con toda su imponente presencia. Millones de personas mayores de 65 años presas del miedo entraron en cuarentena y todos los días, esperaban con ansias, que la curva de enfermos no se elevara brutalmente hasta alcanzarlos.

Sin embargo, la suerte ya estaba echada pues la ciudad estaba invadida de personas que llevaban silenciosamente el mal de un lado a otro. A nivel mundial los muertos fueron acumulándose paulatinamente y la mayoría eran ancianos. La muerte comenzó a visitar con paso lento pero seguro las casas de las principales ciudades, siempre ensañándose con los pobres. A su vez, los miles de enfermos presa del miedo colmaban sin respuesta los abarrotados hospitales.

El silencio nocturno, la soledad de las calles desiertas, comenzaron a ser espacios nuevos de exploración para los animales salvajes de la cordillera. Pronto las cámaras nocturnas registraron hambrientos pumas deambulando por los barrios altos. Igualmente, los zorros, que jugueteaban en las calles tras algún bocadillo. Los cóndores, se posaban hambrientos sobre las terrazas de los departamentos más altos de la precordillera. Algo pasaba con los humanos que todo había cambiado.

La Peste pareció dar un respiro dos meses después de iniciada la pandemia. La curva de crecimiento de los enfermos diarios comenzó a desmoronarse lentamente. Al parecer, las medidas de aislamiento impulsadas habían logrado aislar exitosamente a los infecciosos. Así se mantuvo como dos meses después de la baja. Parecía que todo volvía a la normalidad. La ciudad humeaba de asados y el sonido de la música de los miles de fiestas sonaba excitante por todos lados. La gente se abrazaba en las calles. Los viejos volvían a tomar el sol otoñal.

Parecía que la peste había dejado de ensañarse con los chilenos. Pero no fue sino hasta agosto en que María Muñoz, que trabajaba como empleada doméstica en el barrio alto, comenzó a sentirse mal. Le dolía mucho la cabeza, las articulaciones. Ese día decidió irse a casa. Esa noche la tos no la dejó dormir. Maltrecha en la mañana acudió presta a urgencia del hospital, el medico la miró, luego con parsimonia le tomo una muestra con un tip de algodón que le hizo brotar lágrimas y la envío a casa con un medicamente antifebril. Su celular sonó a las 48 horas después. El médico le dijo que tenía coronavirus, uno nuevo, porque el antiguo había mutado y que habría una nueva pandemia.

La Derecha Usa la Pandemia Como Excusa para Salvar a Violadores de DD.HH


Ya lo había dicho la ex Presidenta Bachelet, hoy Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU. Hizo hace algunos días un llamado a los
gobiernos del mundo a liberar a presos poco peligrosos y a los vulnerables, debido a la pandemia del Coronavirus (COVID-19). Aseguró entender que “los gobiernos están bajo mucha presión, que existe una gran demanda de recursos y que tienen que tomar decisiones muy difíciles. No obstante ello, les instó a que no olviden a los que están presos o en lugares como los centros de reclusión para personas con enfermedades mentales, residencias para ancianos y orfanatos. En caso contrario, las consecuencias podrían ser catastróficas”.

Era la ocasión para que el engranaje pinochetista comenzara a funcionar en un nuevo intento por sacar de la prisión a violadores de derechos humanos confinados no sólo en Punta Peuco. También en Quirihue, Colina 1 y el Centro de Reclusión Femenina.

La excusa ahora fue la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus. Familiares de estos reos enviaron una carta al Presidente Piñera, pidiéndole que “por humanidad” los encarcelados puedan cumplir sus condenas en sus domicilios, tomando en cuenta que varios de los internos son “adultos mayores con enfermedades graves y crónicas”. “VE. no nos discrimine por lesa humanidad, castigando a todas las familias al horror de ver morir a nuestros seres más queridos encerrados (…) nos aflige sobremanera que el Proyecto de Conmutación de Penas, presentando y discutido en el Congreso, excluya a nuestros familiares por estar condenados por delitos de lesa humanidad”, decía la carta.

El proyecto de gobierno para indultos conmutativos descongestionar así las cárceles del país en medio de la pandemia del coronavirus provocó otro desencuentro al interior del oficialismo. Es que la iniciativa, que busca beneficiar a cerca de 1.300 reos que se encuentran cumpliendo condena en las cárceles de Chile permitiéndoles salir de los recintos, debido a la crisis del COVID-19, no incluía a los condenados por violaciones de los Derechos Humanos. Este proyecto establece un indulto para que adultos mayores, madres de hijos menores de dos años y mujeres embarazadas que están en prisión, cumplan sus penas en sus domicilios; excluyendo del beneficio a condenados por delitos de lesa humanidad. Si bien el Congreso visó el indulto, los diputados rechazaron -con votos en contra de Chile Vamos- la propuesta de la comisión mixta sobre el proyecto, gatillando que aquellos beneficiados con medida de arresto domiciliario que incumplan la medida no quedaran con sanción.

La ira hizo presa de los sectores más pinochetistas, con la excepción del presidente de RN quien defiende a carabineros -arma de la cual se siente parteconfinados por los mismos delitos. Y votaron en contra de la iniciativa despachada por el parlamento, pero sin la norma que permitiría sancionar el incumplimiento de quienes se acojan al beneficio, y les permita cumplir la pena en arresto domiciliario total.

Rápidamente diputados y senadores particularmente de la UDI ingresaron un requerimiento ante el Tribunal Constitucional, asegurando que la iniciativa era arbitraria, ya que discriminaba por tipo de delito y no por grupo de riesgo por un posible contagio de COVID-19. Firmaron los senadores de Chile Vamos -Jacqueline van Rysselberghe (UDI), Juan Castro (RN), José García (RN), Alejandro García Huidobro (UDI), Juan Antonio Coloma (UDI), Ena Von Baer (UDI), Víctor Pérez (UDI), Francisco Chahuán (RN), Rodrigo Galilea (RN), Kenneth Pugh (Independiente) y Carmen Gloria Aravena (Independiente). Buscan que se declarara la inconstitucionalidad de la exclusión del resto de la población penal, es decir, presos por delitos de lesa humanidad en Punta Peuco y todo aquel que haya cometido un ilícito de gravedad.

Entre presión y presión liderada por Jacqueline van Rysselberghe un abogado amenazó directamente al Mandatario si no incluía a sus defendidos en  “Advertimos legalmente al Presidente Piñera que será de su exclusiva responsabilidad, si algunos de los internos adultos mayores que se encuentran en el penal de Punta Peuco y Colina 1 contraen el Covid 19 o fallecen”, dijo el abogado Meza.

Un veto y un regalo

La ofensiva sorprendió al gobierno y a la oposición. Elministro Larraín pidió a los parlamentarios de su sector retirar el requerimiento, asegurando que con la medida impulsada por los senadores podrían verse beneficiados “condenados de lesa humanidad y abusadores sexuales”. Más categórico fue el senador socialista Alfonso de Urresti quien catalogó como “inadmisible que los senadores de Gobierno, a través de una presentación ante el TC, estén paralizando esta ley que da un indulto a quienes están en serio riesgo de contraer el coronavirus. Acá hay un tema ideológico de una derecha dura que quiere extender estos beneficios a violadores de derechos humanos de Punta Peuco”, dijo de Urresti. Y agregó que la salud de la población penal estaba siendo impedida de llevar a cabo por una visión ideológica de los nostálgicos de la dictadura”.

Rápidamente el ministro Larraín anunció el envío de un veto aditivo para reponer los artículos rechazados y agregar delitos que no podrán optar al beneficio, como casos de violencia intrafamiliar. Pero, como siempre, hubo un regalo para la UDI. Porque junto con el veto, el gobierno comunicó también que pondría discusión inmediata al proyecto de ley humanitaria, que lleva un buen tiempo sin avances en el Senado y que permite la conmutación de penas a mayores de 75 años que hayan cumplido la mitad de su pena, “que estén en riesgo inminente de muerte o sufran de una invalidez total”, según dijo el ministro Larraín. El jefe de Justicia agregó que “no excluye algún tipo de delitos”. Y con eso esperaban que los firmantes retiraran el escrito.

Pero todo indica que no quedaron contentos. La jefa UDI había advertido a La Moneda que ella y los otros diez firmantes del escrito al TC no lo bajarían por ningún motivo, a menos que el gobierno aplicara una solución “razonable”. La apuesta del Ejecutivo en todocaso es que el requerimiento ingresado por los senadores de Chile Vamos sea retirado, porque, según explicó el ministro de Justicia Hernán Larraín, una de las consecuencias de conmutar penas a toda la población penal mayor de 75 años, incluiría beneficiar también a «violadores, abusadores sexuales, parricidas, femicidas (…) personas que a nuestro juicio no deben salir por la gravedad de lo que han cometido».

En la UDI reaccionaron como era obvio. La presidenta del gremialismo Jacqueline Van Rysselberghe sostuvo que los anuncios del Gobierno fueron «absolutamente insuficientes». «El darle discusión inmediata a una ley que está hace dos años durmiendo en el Congreso no es suficiente”…dijo. Y con respecto al recurso ingresado al TC, la senadora indicó que «nosotros no tenemos ninguna intención de retirarlo del Tribunal Constitucional porque creemos de verdad que acá se está cometiendo una discriminación arbitraria que no corresponde”. “Duele que nuestro Gobierno esté cometiendo una discriminación de esa naturaleza. Por esa razón vamos a conversar entre los senadores que firmamos este requerimiento», añadió.

Rechazo al intento de impunidad

Para el presidente del Partido Socialista Álvaro Elizalde, “es francamente inaceptable que se aproveche la coyuntura del Covid 19 para consagrar la impunidad en materia de violación a los derechos humanos en el país”. A su juicio, el Gobierno “de contrabando pretende legislar para que quienes están condenados por la justicia por crímenes de lesa humanidad en nuestro país terminen sin cumplir sus penas. La democracia exige respeto irrestricto a los derechos humanos y la sanción efectiva a quienes los violan para sentar un precedente para que nunca más en Chile se vuelvan a cometer estas atrocidades”.

El diputado PS Leonardo Soto sostuvo que “el Gobierno perdió completamente la brújula de las prioridades de los chilenos (…) Mientras millones de hombres y mujeres están clamando por ayuda social, económica y laboral para enfrentar el confinamiento frente al avance del coronavirus, el Gobierno está preocupado de liberar a los reos de Punta Peuco”. “Si el Gobierno quiere llevarnos a las prioridades de la UDI y RN, la oposición desde ya debe decir que no cuentan con nosotros”, recalcó.

Heraldo Muñoz, del PPD, sostuvo por su parte que resulta “lamentable que parlamentarios de Chile Vamos no estén de acuerdo con un proyecto presentado por el Gobierno para proteger a la población carcelaria más vulnerable al coronavirus, mujeres con hijos o mayores de dos años, mujeres embarazadas y condenados mayores de 60 años que tendría que cumplir el resto de la pea con arresto domiciliario”.

“Nos parece bien que el Presidente haya decidido reponer, a través de un veto aditivo, el indulto conmutativo a personas que están privadas de libertad por delitos menores, pero esto que le hace un gesto a la ultraderecha de la Ley Humanitaria no lo vamos a aceptar”, dijo el senador PPD Felipe Harboe. Según el parlamentario, «nosotros no vamos a aceptar que salgan ni homicidas, ni violadores, ni menos aún violadores de derechos humanos, eso sí que no, aunque haya una ley humanitaria eso no va a ocurrir ni va a contar con los votos nuestros».

Para el senador RD Juan Ignacio Latorre, las decisiones del Gobierno responden a la “presión del pinochetismo y la derecha dura”, pero además puso foco en otro punto: “Hay un llamado de atención al Gobierno y al Poder Judicial para considerar la situación de las dos mil personas que están en prisión preventiva, presos de la revuelta popular del 18 de octubre, y que perfectamente podrían seguir su proceso judicial con arresto domiciliario

Maya Fernández, también socialista, sostuvo que lo anunciado por el gobierno “es un gesto hacia un sector de la derecha para que le aprueben veto aditivo. De ser cierto sería impresentable buscar una salida a quienes violaron los derechos humanos y nunca se han arrepentido”. El diputado DC, Matías Walker, planteó sobre la ley humanitaria que «eso lo tienen que discutir los senadores. Sólo recordar que de acuerdo a todos los principios de tratados internacionales de DD.HH. ratificados por Chile, los condenados por delitos de lesa humanidad no pueden ser acreedores de beneficios. Y eso es muy importante tenerlo presente en la discusión de ese proyecto de ley”.

El diputado RD, Pablo Vidal, indicó que “el compromiso del Gobierno con el indulto conmutativo era excluir a violadores de DDHH. Hoy el gobierno da la razón a la derecha dura y pone urgencia al proyecto de Ley Humanitaria que beneficiaria a criminales de lesa humanidad. Inmorales”. La diputada de Comunes, Claudia Mix, aseguró en tanto que “es impresentable que en nuestro país aún quieran dar beneficios a los criminales de lesa humanidad. Les pido a los parlamentarios de Chile Vamos que no ocupen está pandemia para sacar provecho».

La Pandemia del VIH/SIDA en Tiempos de Coronavirus


La cr
isis sanitaria provocada por el coronavirus desafía poderosa e históricamente la vida de millones de personas en el planeta así como a los sistemas de salud de todo el mundo, especialmente las respuestas médico-políticas de los países más pobres. La evidencia científica señala que esta pandemia mortífera e incurable -hasta ahora- será particularmente letal en personas de edad avanzada y en aquellas que sufren enfermedades crónicas. En Chile, a la fecha, han muerto 27 personas, la mayoría de la tercera edad, confirmando las estimaciones internacionales. Las personas fallecidas, junto a la avanzada edad, sufríanmayoritariamente, otras enfermedades crónicas, llamadas comorbilidades.

Mucho se ha dicho de la temible nueva pandemia pero poco de los efectos e implicancias de las comorbilidades asociadas a la COVID19. Entre las poblaciones en mayor riesgo están y/o estarían las personas viviendo con VIH/SIDA. Se trata de millones de seropositivos que enfrentan dudas e incertidumbre por coronavirus, preocupaciones añadidas a su estado clínico–crónico de base. La intranquilidad, justificada y creciente, llegó hasta ONUSIDA que reconoc el problema pero llamó a mantener la calma porque -dicen- falta evidencia” que documente un mayor riesgo de contraer COVID19 a las personas VIH positivas o tener una enfermedad más severa debido al coronavirus. Mientras la organización de Naciones Unidades dedicada al SIDA, ONUSIDA, junto a otras instituciones nacionales e internacionales, sostienen la no existencia de mayores riesgos en personas viviendo con VIH/SIDA que están en tratamiento antirretroviral con defensas altas y salud médicamente estable, activistas del VIH se preguntan el por qué ONUSIDA minimiza la relación de la COVID con el VIH/SIDA en personas seropositivas sin tratamientos médico antirretroviral y/o que enfrentan otras enfermedades crónicas.

En este contexto de justificada intranquilidad provocada por la pandemia del coronavirus, diversos activistas en VIH/SIDA de Chile, recogiendo datos e información alternativa y comunitaria, advierten riesgo que tendrían las personas viviendo con VIH/SIDA sin tratamiento antirretroviral y muy especialmente las que –junto al VIH- viven con otras comorbilidades como afecciones cardiacas, diabetes e hipertensión. En nuestro país se desconoceestadísticas oficiales de la cantidad de personas seropositivas que conviven con otras enfermedades crónicas pero considerando el tiempo transcurrido desde la aparición del VIH en los años 80 y las características crónicas propias de la pandemia del VIH/SIDA, no serían pocas las personas positivas que enfrentan comorbilidades, así como las miles que desconocen su estatus seropositivo. En 2019, durante la campaña de prevención del VIH, las autoridades de salud de Chile, cuantificaban en miles las personas VIH positivas que desconocían su estado serológico. El doctor Alejandro Afani de la Universidad de Chile, entrevistado por la prensa nacional en abril de 2018, afirmaba: “El VIH está totalmente fuera de control en Chile y como país hemos tocado fondo. Hay por lo menos 40 mil personas infectadas que lo desconocen”. Del mismo modo, ONUSIDA, en noviembre del mismo año, llamaba a los gobiernos del mundo a realizar “esfuerzos para llegar a los 9,4 millones de personas que no conocen su estado serológico y a los aproximadamente 19,4 millones que viven con el VIH y no han logrado suprimir su carga viral”.

“En Chile se ha dejado de lado a las personas viviendo con VIH/SIDA”, señala el psicólogo social y activista en VIH/SIDA, José Luis Díaz. “Se ha dicho que el coronavirus afecta a las personas con mayor vulnerabilidad, personas que están por sobre los 60 años y/o que viven con una enfermedad crónica pero omitiendo el VIH en estas advertencias”, afirma, agregando que “se desconoce información de cómo las personas viviendo con VIH, que presentan algún tipo de enfermedad crónica, pueden enfrentar de mejor modo esta enfermedad. Lo que hace falta es un equipo multidisciplinario que incluya la salud integral de las personas portadoras de coronavirus, especialmente a las que viven con VIH, porque entre todas las personas enfermas, las personas seropositivas serían las más discriminadas y estigmatizadas”.

“Tiempos difíciles”

En un comunicado reciente, ONUSIDA señaló que vivimos “tiempos difíciles para todos nosotros”, llamando a las personas a actuar con amabilidad, no estigma y discriminación. Dijo, además, que “las personas afectadas por COVID19 son parte de la solución y deben ser apoyadas”, reafirmando que las experiencias aprendidas de la epidemia del VIH se pueden aplicar a la lucha contra COVID19”. La oficina de ONUSIDA sugiere que “los gobiernos deberían trabajar con las comunidades –al igual que con el VIH- para encontrar soluciones locales. Las poblaciones clave no deben soportar el peso del aumento del estigma y la discriminación como resultado de la pandemia de COVID19.

El mensaje de ONUSIDA a la no discriminación es relevante a la luz de los acontecimientos, especialmente frente a los llamados de autoridades municipales de Las Condes y Maipú que exigen conocer y publicar las identidades de las personas afectadas por coronavirus para así “controlarlas” directamente. Mientras en Chile se solicita el uso de nuevas tecnologías para “monitorear” a los enfermos, como lo pidió públicamente el senador Andrés Allamand, medios de comunicación internacionales informan que una persona VIH positiva diagnosticada de COVID19 fue rechazada en un servicio de salud en México por la sobredemanda del coronavirus y en Nicaragua, autoridades del gobierno, informaron de la muerte de una persona por COVID, agregando y publicando su estatus VIH positivo, vulnerando así el derecho a la confidencialidad y reviviendo los peores tiempos del estigma y la discriminación por VIH/SIDA.

¿El COVID19 afecta a personas que viven con VIH/SIDA?

, afecta de múltiples y diversos modos. El COVID19 es una enfermedad grave y todas las personas que viven con el VIH deben tomar medidas preventivas recomendadas para minimizar la exposición y prevenir la infección. Al igual que en la población general, las personas mayores que viven con VIH o las personas que viven con VIH con problemas cardíacos o pulmonares, pueden tener un mayor riesgo de infectarse con el virus y sufrir síntomas más graves, incluyendo la muertePese a que ONUSIDA no señala a las personas viviendo con VIH como grupo de mayor riesgo que otros, importantes autoridades nacionales como la vocera de gobierno, Karla Rubilar, médica de profesión, ha incluido en sus entrevistas a las personas seropositivas como componentes de los grupos de mayor riesgo al coronavirus.

Del mismo modo, reconocidos organismos internacionales como Fundación Huesped de Buenos Aires, advierten que “si tus defensas están bajas (menos de 350 cd4), evita salir de tu casa. Busca ayuda para hacer los trámites o retirar la medicación”. Por su parte ONUSIDA llama a ampliar el acceso a terapias porque, pese a la ampliación de los tratamientos contra el VIH en los últimos años, el organismo internacional denuncia que “más de 15 millones de personas que viven con el VIH no tienen acceso a la terapia antirretroviral, lo que puede comprometer su sistema inmunológico. Para estas personas, el COVID19 podría ser una cercana y letal realidad.

El VIH/SIDA en el “mejor sistema de salud del planeta”

En Chile existen más de 70.000 personas viviendo con VIH, según el último informe del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA). La cifra creció 82% desde 2010 y convirtió a nuestro país en el que más ha aumentado sus nuevos casos seropositivos diagnosticados en toda Latinoamérica, entre 2010 y 2018. Estas cifras no darían cuenta de lo que el ministro Jaime Mañalich definió como “uno de los mejores y más eficientes sistemas de salud del planeta”.

Si bien la entrega de medicamentos para el VIH no estaría en duda porque es garantía legal, activistas y organizaciones de pacientes temen que aparezcan complicaciones provocadas por la crisis sanitaria. Ya antes de la aparición de la pandemia por COVID19, en medio del estadillo social, existieron limitaciones y problemas de entrega, acceso y tránsito hacia los centros de salud, especialmente entre personas que viven con VIH/SIDA de regiones y localidades apartadas. José Luis Díaz conoce de cerca esta problemática porque trabaja como psicólogo en Santiago y la ciudad de San Antonio. Su preocupación radica en el puerto y la resume así: “El puerto de San Antonio no cuenta con centros de atención para VIH, ni mucho menos distribución de medicamentos, así como tampoco cuenta con profesionales que puedan entregar una adecuada atención. Las personas deben atenderse en Valparaíso. El traslado implica asignarle más de 12 horas de atención en el servicio público, sumado a las dificultades laborales frente a los permisos, situación que afecta la adherencia al tratamiento y por otra parte los costos aumentan considerablemente al ser entregada la atención en una localidad tan lejana, pasajes, estadías, alimentación y otros hacen que vivir con VIH sea una situación límite. Esto es impresentable en un puerto que presenta un crecimiento económico importante. Esta situación se agrava mucho más ahora en tiempo de barreras sanitarias y legítimas preocupaciones por el coronavirus en personas VIH positivas”.

Conversado sobre VIH y coronavirus en “Siempre Viva en Vivo”, programa de Radio Universidad de Chile dedicado a la diversidad sexual, Carlos Faras, cientista político y activista del VIH/SIDA, señaló la “urgencia e importancia de escuchar las recomendaciones de ONUSIDA que plantean la entrega multimes del tratamiento antirretroviral”. Esta política, afirmó Faras: “Sería de mucha importancia para no saturar la atención pública de salud, entregando mayor seguridad y resguardo clínico, social y psicológico a las personas viviendo con VIH que somos usuarios habituales de los servicios de salud”. Según Faras esta política debiera implementarse a la brevedad para el tratamiento del VIH, incluyendo a los usuarios de la estrategia PrEP. “Es urgente e importante, no solo en este tiempo de pandemia por coronavirus, sino de modo permanente”, apuntó.

¿Qué dice el Programa Nacional de VIH/SIDA del Ministerio de Salud?

Desde la aparición del primer caso de un chileno positivo al COVID19, fechado a principios de marzo y localizado en la ciudad de Talca, activistas del VIH/SIDA comenzaron a solicitar protocolos e información oficial sobre VIH y coronavirus al Programa Nacional de Control y Prevención del VIH/SIDA e ITS del Ministerio de Salud. Sin embardo, pese a las reiteradas preguntas y emplazamientos, realizadas pública y privadamente, el Ministerio de Salud guardó silencio por varias semanas, posterior a la emergencia del coronavirus en Chile.

Michael Díaz, activista de la organización SIDA Maule, señaló en “Siempre en Viva en Vivo” que “el Programa Nacional de VIH/SIDA e ITS del Ministerio de Salud a nivel nacional no se ha pronunciado al respecto, situación preocupante. Por tal motivo, Díaz, representando a su reconocida organización, envió una carta institucional a la Seremi de Salud de la Región del Maule consultado por la existencia de un protocolo oficial ministerial respecto del VIH y la COVID19. La carta fue enviada un 25 de marzo y respondida unos días después.

La contestación de la Seremi de Salud del Maule, fechada el 30 de marzo de 2020, anuncia la existencia de “recomendaciones aplicadas por nuestros centros” indicadas en un protocolo del Programa Nacional de Control y Prevención del VIH/SIDA del Ministerio de Salud, llamado: “Atención de personas que viven con VIH, de personas con ITS y de usuarios PREP en el contexto de la pandemia SARS-COV-2 (COVID-19)”, desconocido e importante documento compartido entre los equipos de salud especializados solo a partir del 27 de marzo, haciendo pensar entre los activistas del VIH/SIDA de cierta improvisación” y “falta de preparaciónde las autoridades de salud para enfrentar esta crisis. “Desde enero que venimos preparándonos”, dijo por la televisión el presidente Sebastián Piñera.

En la respuesta a Michael Díaz se informa de la entrega de terapias por más de un mes en caso de contar con stock necesario, atenciones de urgencias y de usuarios nuevos de modo “telefónico o presencial”, así como la vacuna por influenza en todos los centros. En exclusivo, Página 19 comparte el protocolo ministerial, fechado el 27 de marzo, cuatro semanas después de informarse el primer caso de COVID-19 en Chile, localizado precisamente en la ciudad de Talca. PROTOCOLO MINSAL

En la misma comunicación del Servicio de Salud del Maule se señala que, según recomendaciones e indicaciones del Programa Nacional de Control y Prevención del VIH/SIDA del Ministerio de Salud: “Hasta la fecha no existe evidencia disponible si las personas viviendo con VIH tienen mayor riesgo de adquirir o tener una enfermedad más severa por COVID-19. Se podría suprimir un mayor riesgo en pacientes severamente inmunosuprimidos (CD4 menor a 200 células/mm3), pero ello, no ha sido demostrado. Las PVVIH deberían adoptar las mismas medidas generales de prevención para COVID-19 recomendadas para población general. No cambiar TAR en PVVIH. Posponer los controles de pacientes crónicos estables en tratamiento antirretroviral (CD4> 350 cél/mm3) y CV indetectable) y aquellos usuarios en PrEP”.

Respecto de la respuesta e información del hasta ahora desconocido protocolo del Ministerio de Salud, el activista Michael Díaz, refuta: Nos preocupa que las instrucciones del servicio de salud no estén alineadas con las recomendaciones de  ONUSIDA. No es posible aceptar que las personas que viven con VIH tengamos que exponernos mes a mes para ir a buscar nuestras terapias y no se considere las comorbilidades que nos sitúan en una situación de mayor riesgo y vulnerabilidad frente al COVID-19”. Del mismo modo, Díaz señala su preocupación al considerar que “el Ministerio de Salud minimiza el riesgo de contagio en personas que no han logrado una carga suprimida y no cuenten con un sistema de defensas fortalecido, esto solo demuestra la falta de empatía y desprolijidad para enfrentar adecuadamente la atención de salud de las poblaciones de riesgo.

Si bien el protocolo del Ministerio de Salud solicita “priorizar” atención a las personas viviendo con VIH en “mayor vulnerabilidad o dificultades de acceso”, omite los contextos emocionales, psicosociales y de género en las personas viviendo con VIH/SIDA, entre ellas mujeres y niños/as que verán suspendidas (pospuestas) sus atenciones permanentes “hasta nuevo aviso”. Respecto de esta determinación, Patricia de Coquimbo, madre de familia e histórica activista del VIH en el norte de Chile, memoria viva de lo que fue el trabajo de la desaparecida Coordinadora Nacional de Personas Viviendo con VIH/SIDA VIVO POSITIVO, señala: “En Coquimbo existe mucho miedo en las mujeres, especialmente entre nosotras las mujeres viviendo con VIH, porque debido al coronavirus, cerraron todo. El problema es que aquí, en el puerto, muchas compañeras trabajan en el comercio y se ve afectado el diario vivir de ellas y sus familias. Ellas están solas con sus hijos, tienen mucho miedo y muy poca información. Esto se agrava con la noticia de que se suspenden los controles médicos, el hospital cerró y no nos han dicho nada. Estamos buscando información que entregan en la televisión y en la radio, pero nada ha llegado desde el Ministerio de Salud. Muchas de nosotras somos hipertensas, sufrimos de fibromialgias, problemas al corazón. Son hartas cosas y nadie entrega información. Estamos a la espera, preocupadas”.

La PrEP y los nuevos casos de VIH en Chile

Presentada como novedad por el Ministerio de Salud en julio de 2019, la publicitada estrategia médica de la PrEP, consistente en la toma de un medicamento preventivo y dirigida excluyentemente a las personas seronegativas, quedó en suspenso. Si bien el protocolo COVID19 del Minsal señala que se mantendrá “en la medida de la posible” la atención de nuevos ingresos PrEP, los hechos indicarían el cierre temporal en los ingresos de un programa que atiende a 150 personas, cuando inicialmente el Minsal había proyectado y anunciado una cobertura de 5.000 personas.

Salvador Ojeda es un joven homosexual que buscó ser el 151 de la PrEP pero el sistema de salud pública le negó el derecho a ingreso debido a la contingencia”. En conversación con Página19, Ojeda relata: “El día martes 24 de marzo fui a pedir hora en el Hospital San Juan de Dios para comenzar mi tratamiento preventivo del VIH, porque soy una persona seronegativa. Entonces, después de dar muchas vueltas, ya que nadie sabía nada, me enviaron al 2 piso al área de dermatología para pedir hora. Me dieron hora para el 3 de julio del año 2020”. “Yo soy responsable con mi cuerpo y salud pero tal parece que el Estado de Chile hace todo lo posible para que siga mi salud en riesgo”, denuncia Ojeda.

“Cuando pase el temblor”

Lo preocupante e incierto, junto a los riesgos del COVID19 en personas viviendo con VIH/SIDA, resulta ser la interrupción del Plan Nacional de VIH/SIDA e ITS del Ministerio de Salud, suspendiendo necesarias e imprescindibles campañas de prevención, promoción del condón masculino y femenino, testeo masivo de VIH, sí como la postergación de controles del VIH/SIDA a personas que viven con VIH que se atienden -o se atendían- en el sistema público de salud. Estos justificados temores e inquietudes emanan no solo del protocolo del Minsal sino del anuncio del ministro Mañalich en orden a “suspender” principios de oportunidad en 85 complejas enfermedades garantizadas por el GES, incluyendo entre ellas, posiblemente, el VIH/SIDA. El decreto libera del cumplimiento de la garantía de oportunidad Auge para 85 enfermedades”, explicó el ministro, quien detalló que se buscará incluir en esta excepción enfermedades o prestaciones específicas “que puedan esperar, mientras no signifique un riesgo para las personas”.

Así, superada la pandemia por COVID19, “cuando pase el temblor”, como canta Soda Stereo, “despertaremos a la más cruda realidad del SIDA en Chile, pero ahora multiplicada por mil”, denuncian los activistas del VIH/SIDA.

*Víctor Hugo Robles es periodista comunitario y activista de la diversidad sexual, conocido como “El Che de los Gays”, conductor del programa radial “Siempre Viva en Vivo”, emitido todos los domingos a las 22 horas desde Radio Universidad de Chile. http://www.radiouchile.cl/

Senadores Socialistas Afirman que el Gobierno Podía Congelar Alzas de ISAPRES

Los socialistas vamos a empujar con fuerza el proyecto presentado por el vicepresidente del Senado, senador Rabindranath Quinteros, que busca suspender por un año el alza para discutir la reforma de fondo y tratar también ahí el abuso que se produce con la integración vertical entre las clínicas y la industria, fuente inagotable de aumento de precios que deben asumir los usuarios del sistema. La reforma a las ISAPRES y a la integración vertical de sus clínicas serán el foco de la reforma de fondo. Así lo señalan los senadores socialistas, luego del anuncio del gobierno de “conseguir” una modesta prórroga de tres meses del alza de planes que las Isapres habían anunciado en medio de la emergencia sanitaria que está viviendo el país.

Para los socialistas, es necesaria una profunda reforma al sistema de salud, que regule de buenmanera al sector privado y que fortalezca al sector público. “Hagámoslo con calma y responsabilidad, pero no posterguemos más esta discusión” señalan  los parlamentarios reiterando que “el gobierno, en uso de sus facultades extraordinarias, podía establecer el congelamiento del precio del alza en los planes de ISAPRES”.

Critican el actuar de las  aseguradoras que a su juicio, “no han estado a la altura en el grave contexto de la pandemia y crisis sanitaria que vive el país, nuevamente la ciudadanía percibe una angustiante sensación de abuso en su actuar

Respecto a la actuación del Presidente Piñera, señalan los socialistas que el Mandatario, “en vez de ejercer las facultades constitucionales de su cargo, alcanza una modesta prórroga de 3 meses con la industria privada, después de la cual se consolidará el alza. Queda la impresión de que el interés público y el de los chilenos queda permanentemente postergado en favor del interés de lucro o, como ocurrió con la vergonzosa resolución de la Dirección del Trabajo de este gobierno que afectó a millones de trabajadores, al cariño y buena voluntad de los empresarios.

Están convencidos que esta crisis se prolongará por un buen  tiempo, “por lo que creemos que sería importante que esta postergación dure al menos un año, mientras se discute la reforma de fondo al sistema. Esta reforma más profunda ha sido vetada en su avance por el mismo grupo político que sostiene al gobierno, finalizan.

Subpesca Publica Informe Anual y 67% de las Pesquerías se Mantienen Sobreexplotadas o Colapsadas

Como poco alentadoras catalogó la organización de conservación marina, Oceana, los resultados del informe Estado de Situación de las Principales Pesquerías Chilenas 2019publicado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), en el cual se da cuenta de que un 67% de las pesquerías del país aún se encuentran sobreexplotadas o colapsadas.

Si bien Subpesca resaltó las mejorías arrojadas por algunas especies, desde la ONG apuntaron a que es preocupante que recursos emblemáticos como la merluza común no hayan evidenciado ninguna mejora significativa en su estatus desde el año 2012. De hecho, gran parte de las pesquerías de importancia comercial llevan más de diez años al borde del colapso o ya colapsadas.

“La merluza común, más conocida como la pescá, sigue en un estado crítico de conservación y, pese a ello, su cuota de extracción para 2020 se aumentó en un 19%; lo mismo pasa con la merluza austral, que se encuentra sobreexplotada desde 2013 y, sin embargo, se autorizó un aumento en su cuota, donde claramente hubo una intervención de los interesados”, señaló Liesbeth van der Meer, Directora Ejecutiva de Oceana Chile, quien agregó que “nos preocupan enormemente estos casos, donde es evidente que la recuperación de las especies no se está concretando y pese a ello se siguen aumentando las cuotas de extracción”.

Del informe se puede desprender la recuperación del jurel, cifra destacada por Oceana ya que representa un ejemplo positivo de recuperación. Recordemos que esta especie se administra a nivel internacional y que estuvo en estado de colapso debido a la sobreexplotación industrial entre 2006 y 2011, pero gracias a la aplicación del principio precautorio en la toma de decisiones de las cuotas de pesca, hoy se encuentra recuperada.

Por su parte, la sardina común mantuvo su estatus de plena explotación, mientras que se evidenciaron leves mejorías en el bacalao de profundidad que, tras dos años de estar en estado de colapso, pasó a la categoría de sobreexplotación. Respecto del recurso anchoveta, el informe evidencia que el stockcomprendido entre las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacáy Antofagasta, pasó de sobreexplotado a subexplotado, mientras que el de las regiones de Atacama y Coquimbo se mantiene en plena explotación. Finalmente, el stock entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos mejoró, pasando de agotado a sobreexplotado.

Falta de datos de Subpesca

“Frente a estos resultados, no podemos dejar de mencionar la pesca ilegal como un factor limitante para la recuperación de las poblaciones de peces de interés pesquero en Chile” explicó van der Meer, y agregó que «las prioridades de los gobiernos en la última década no han estado centradas en poner fin a la sobreexplotación pesquera de este bien público, que es además parte de la seguridad alimentaria de las comunidades costeras”.

Al revisar el informe, Oceana alertó también que la falta de datos entregados por Subpesca sigue repitiéndose y se ha transformado en un importante obstáculo para avanzar en la conservación de ciertas especies. Esto queda de manifiesto al ver que 17 pesquerías no cuentan con todos los datos para determinar su estatus, como son los casos del erizo rojo, el loco, las algas pardas, entre otros.

«Es imposible desarrollar políticas públicas que limiten la sobreexplotación de los recursos con tal falta de información”, sentenció van der Meer, y añadió que “esto es extremadamente preocupante en el caso de las algas, la pesquería más grande de Chile de acuerdo a su volumen de desembarque, y cuya explotación aumenta de forma exponencial sin tener claridad sobre su estado de conservación”.

Efectivamente, según lo indicado por Subpesca, la exportación de algas se ha valorizado en US$ 210,4 millones, mientras que los datos de exportación muestran que se ha transformado en la principal pesquería bentónica del país; de ese total, un 79% corresponde a algas pardas y un 11%, a luga roja.

“Necesitamos aumentar las herramientas de los comités científicos. No puede ser que el comité de especies bentónicas deba revisar 45 especies; para nadie es posible desarrollar tal nivel de evaluación y nos quedamos sin conocer el estado de pesquerías que son cruciales, como el caso de las algas” sentenció van der Meer.

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