Inicio Blog Página 485

De División en División Hasta la Unidad Total

Alianza Corporación Humanas
Crédito fotografía: https://nadasinnosotras.cl/

Chile es uno de los países más avanzados en vacunación y, al mismo tiempo, uno con la mayor alza de contagios. Al oficialismo le va mejor comprando que conduciendo país. El resultado es un mayor costo humano y un deterioro de nuestras instituciones y procesos democráticos.

Una cima de contagios (evitable con medidas preventivas en su expresión más extrema) nos obliga a mover las elecciones, pero es inútil pensar que las postergaciones dejen de tener efectos negativos.

De los cambios propuestos por el gobierno al calendario electoral, el que tenía peores consecuencias era el que se relaciona con las elecciones de gobernadores. Algo nada inocente.  Este no es un gobierno que usa la letra chica, es un gobierno chico que emplea letras de su tamaño.

Al principio el calendario electoral dejaba 8 meses de distancia entre la segunda vuelta de gobernadores y las primarias presidenciales. La pandemia obligó a un ajuste, la distancia entre ambos eventos quedó reducido a 2 meses. En la propuesta inicial de gobierno la distancia quedaba en cero: eran el mismo día.

Afortunadamente el Congreso está dejando un espacio mínimo de 36 días para desplegar una campaña acotada entre el 13 de junio (segunda vuelta gobernadores) y el 18 de julio (primaria presidencial).

Esto tiene una importancia vital porque, en paralelo, la oposición se encontraba en un ameno diálogo sobre la posibilidad de realizar una primaria unitaria que estaba quedando sin espacio propio para desarrollarse.

En el mundo real se experimentan las consecuencias de las decisiones ya tomadas. Optamos dentro del margen de libertad que nos deja lo ya resuelto. Eso quedaba extremadamente claro en el calce de las elecciones comentadas.

Unidad Constituyente se conformó luego que el FA terminara con las conversaciones de la oposición para ir a inscribir sus candidatos al Servel. Tampoco se quiso ir en candidaturas alcaldicias unitarias. Por esta razón, la oposición compite entre sí y con la derecha en 11 regiones y en 101 alcaldías. Tendremos importantes segundas vueltas en regiones clave porque no se quiso confluir a tiempo en primera vuelta. No es posible desandar ese camino.

En la propuesta original de gobierno, la oposición no podía concentrarse exclusivamente en su debate presidencial porque estaba todavía ocupada en un evento electoral que un acuerdo previo hubiera hecho innecesario. Durante meses todos han hablado de unidad, pero los hechos que avalan a cada cual son desiguales. El camino escogido es el de muchas declaraciones y de presentación de distintas listas en las elecciones que tenemos ahora mismo. El lema parece ser “de división en división hasta la unidad total”.

¿En qué pie quedan las competencias en curso si se declara que todos coincidiremos dentro de poco en una primaria presidencial? ¿Cómo quedan nuestras candidaturas a gobernadores(as) y alcaldes(as) si da lo mismo por quien se vota en la oposición? ¿Vale igual haber querido unirse que negarse a ello?

La oposición estará unida en segunda vuelta presidencial, pero ha de decidir qué opciones ofrece en primera vuelta. Partir con dos alternativas nítidas es mejor.

Una Provocación para Domingo de Resurrección

«Cristo de nuevo crucificado», de Niko Kazantzakis, es una elección simbólica, precisa, y por supuesto, provocadora, para un domingo de resurrección.

Situada en una aldea griega llamada Licovrisí, una breve mirada a modo de resumen nos muestra una localidad pequeña que se dispone, al igual que cada siete años, a representar en Semana Santa la Pasión de Cristo. El Consejo de Ancianos de la aldea es la que asigna los papeles, y elige al joven Manolios para encarnar al hijo de dios.

Pero en ese momento, los habitantes de una cercana villa, arrasada por el ejército otomano, debe buscar refugio en Licovrisí, lo que termina creando discusiones y divisiones entre los vecinos. Mientras unos -guiados por los notables- niegan asilo, los aldeanos más modestos, aquellos como Manolios, el «escogido» para representar a Cristo, acuden en ayuda de los perseguidos, un acto caritativo que por supuesto generará repercusiones en la vida del pueblo. La revolución cundirá en la villa y de comenzar dando de comer a los necesitados, pasaremos a la quema de propiedades de los avaros, para terminar repartiendo las sobras entre los pobres.

Un muy buen artículo del Diario El País, en 2018, titulado «El Jesucristo revolucionario de Kazantzakis», inicia relatando las vivencias del autor en su niñez, de matanzas realizadas por vecinos turcos a cristianos, en pleno pulso greco-cristiano contra el Imperio otomano.

¿Qué es, este escrito de Kazantzakis? para algunos, una muestra de lo que ocurre al adscribir o tratar de hacerlo, con los valores del cristianismo; para otros una verdadera sátira, brutal, del egoísmo humano; o la hipocresía de las instituciones religiosas y civiles implementadas a fondo.

Sí, ok, es importante mencionar que en su época a Kazantzakis se le acusó poco menos que de leninista. Pues se destacaba que la novela polarizaba, planteando que la bondad era cualidad de pobres y desposeídos, mientras los potentados y terratenientes representaban el vicio. Todo, ambientado en un villorrio griego 5 años después de la Revolución Rusa.

La pregunta -de una obviedad absoluta- es lo que ocurriría en el caso de que Cristo volviera a visitarnos. La pregunta es fundamental por la triste y violenta vigencia respecto del tema de los refugiados, sus necesidades y el enfrentamiento con los propios miedos de quienes ven al extranjero como un «otro» diferente, con el cual debemos tener cuidado. Pero no solo eso. A través de una alegoría simbólica de la Pasión, comulgamos en la búsqueda de las raíces primitivas de aquel movimiento religioso que cambió el mundo hace 2 mil años. Y el mayor problema, la peor tristeza y la principal incertidumbre de esa exploración, personal o colectiva, es cuando concluimos que quizás el final se repetiría.

Y Cristo sería, de nuevo, crucificado.

El Significado del Estadio Víctor Jara (ex Estadio Chile)

La trayectoria del hoy Estadio Víctor Jara ha estado llena de luces y sombras, celebraciones y horrores, música mágica y dolor indecible, solidaridad y represión, que hablan de la historia reciente de Chile. Es un lugar de memoria histórica y de patrimonio nacional. Como escribió la Fundación Víctor Jara en 2002, «este espacio…fue un importante centro de expresión artística, donde se vio nacer y desarrollarse a la Nueva Canción chilena». Revisamos brevemente el camino de este recinto de asamblea pública, deportes y cultura en Santiago y cómo la Nueva Canción chilena se entrelazó con él y con la vida de Víctor Jara.

Joan Jara, con sus hijas Manuela y Amanda, la Fundación Víctor Jara y muchas personas colaboradoras han luchado desde hace décadas por rescatar y reorientar el Estadio Chile como un centro de la cultura y las artes al igual que de deportes. Y por supuesto, para conmemorar al legendario Víctor Jara, cantautor y luchador querido por millones de personas en el mundo entero y honrar a todas las personas que fueron torturadas y asesinadas en el Estadio. El Estadio es un verdadero sitio de memoria y, por ello, Joan Jara quiso hacer una limpieza espiritual del lugar y restaurarlo, para que las personas, especialmente los sobrevivientes, pudieran entrar en paz.

Víctor tocó varias veces en este espacio durante el florecimiento de la Nueva Canción chilena (desde los 60 hasta 1973). El primer Festival de la Nueva Canción (1969) tuvo su acto final en el Estadio. El segundo Festival (1970) y el tercero (1971) ocurrieron allá. Muchos artistas de la Nueva Canción tocaron en el Estadio, incluidos Víctor, Payo Grondona, Quilapayún, Inti-Illimani, Ángel e Isabel Parra, Patricio Manns y muchos más. El Estadio Chile era un gran espacio público de encuentro, identidad colectiva, música y celebración.

El trabajo de construcción del Estadio Chile comenzó en 1949; pero siempre había falta de recursos y de voluntad política para avanzar. Finalmente el presidente Frei Montalva lo inauguró en 1969. El Estadio fue el primero en Chile en estar techado y todavía es el estadio cerrado más grande del país. Tiene una capacidad de 6500 personas. Ha sido escenario de competencias de básquetbol, volibol y boxeo, así como de conciertos musicales sumamente importantes. En los años entre 1969 y 1973, en ese recinto mucha gente aclamó con emoción la música comprometida de la Nueva Canción.

Con el golpe de Estado en septiembre de 1973 los militares cambiaron brutalmente la función y el significado del Estadio Chile (así como el Estadio Nacional). Transformaron abruptamente un centro público de cultura, alegría y festividad en un sitio de detención y tortura. Con el golpe, Víctor fue capturado con cientos de profesores y estudiantes de la Universidad Técnica del Estado (UTE), donde se encontraban para defender la universidad. Fueron llevados al Estadio Chile y sufrieron tortura y terror; también hubo actos de resistencia. En pocos días Víctor fue asesinado en su interior.

Víctor Jara fue un pionero y una figura fundamental en la Nueva Canción chilena. Entendió las tragedias, los retos y las vidas de los campesinos y obreros, porque él nació en ese medio. Sus canciones hablaban emotivamente de las vidas, las penas, las luchas y la nobleza de los humildes, así como de las injusticias cometidas en su contra. Víctor escribió unas cien canciones conmovedoras y hoy día, varias son conocidas en todo el mundo, como “Manifiesto”, “Vientos del pueblo” y “El derecho de vivir en paz”. Fue integrante del conjunto folklórico Cuncumén. Luego parte del elenco estable de La Peña de los Parra y un conocido director de teatro. Trabajó con Quilapayún e Inti-Illimani al igual que con el grupo femenino Cantamaranto y muchos más en los 1960. Miembro y líder de La Jota (Juventudes Comunistas), Víctor trabajó en la campaña de Allende (como Inti-Illimani, Quilapayun, los Parra y muchos otros), participó en trabajos voluntarios y visitó comunidades campesinas y poblaciones para investigar sus condiciones. Como sucedió con otros compositores de la Nueva Canción, las canciones de Víctor demostraron que la excelencia artística no era incompatible con el compromiso político.

En 1969, el destacado promotor y hombre de la radio, Ricardo García, en coordinación con el vicerrector de Comunicaciones de la Universidad Católica, organizó lo que se convertiría en un evento cultural histórico: el Primer Festival de la Nueva Canción. García invitó a doce compositores jóvenes connotados, varios que pertenecían al Neofolklor y otros como Patricio Manns, Víctor Jara, y más cantautores que estaban comprometidos políticamente. Como afirmó Joan Jara, el festival fue en esencia un encuentro entre «dos conceptos diferentes y opuestos que constituían la canción chilena: la música nueva con canciones que eran críticas y estaban comprometidas con el cambio revolucionario y las canciones “apolíticas” que daban la impresión de que no se necesitaba cambiar nada». Este encuentro cultural le dio un nombre e identidad al movimiento de la Nueva Canción chilena, que lo distinguía de otros tipos de música folclórica y popular.

El evento final del Festival, que se llevó a cabo en el Estadio Chile, estaba repleto de miles de espectadores, quienes aclamaron la canción de Víctor Jara «Plegaria a un labrador», que tocó con Quilapayún. La Nueva Canción prevaleció en el festival: el primer premio se dividió entre Víctor Jara y la canción de Richard Rojas «La Chilenera».

En medio de los dramáticos acontecimientos en 1970 como el asesinato de René Schneider, el comandante constitucionalista del Ejército, y la campaña y luego la elección de Salvador Allende como presidente, en agosto se desarrolló el Segundo Festival de la Nueva Canción. Esto fue nuevamente organizado por Ricardo García y la Universidad Católica. Hubo una gran audiencia que llenó el Estadio. La atmósfera esta vez era más polémica, pues estaba cargada por sentimientos hacia la campaña presidencial y la ofensiva de la derecha en contra de Allende. Actuaron algunos de los mayores exponentes de la Nueva Canción, tales como Víctor Jara, Payo Grondona, Patricio Manns, Rolando Alarcón, Ángel Parra e Isabel Parra, entre otros. Por primera vez, Quilapayún interpretó «La Cantata Santa María» en el Estadio ante miles de personas, aunque esta vez vistieron ropa informal y tocaron instrumentos prestados, pues sus ponchos, equipos e instrumentos habían sido robados días antes. «La Cantata» recibió aplausos estruendosos y marcó otro hito en la historia cultural chilena, con la mezcla entre lo clásico y lo popular y el relato dramático de una masacre trágica y casi olvidada.

El Tercer Festival de la Nueva Canción tuvo lugar en noviembre de 1971. Esta vez había una asistencia menor. Una razón fue, sin duda, que por vez primera el festival fue mostrado en vivo por Televisión Nacional y escuchado también en vivo vía Radio Cooperativa. Además, el clima político se hacía más tenso y conflictivo, con una creciente hostilidad de la derecha contra la UP. Sin embargo, muchas de las canciones en este festival eran de gran calidad, incluidas una de Víctor Jara («Obreras del telar») y otra de Patricio Manns («Elegía para una muchacha roja»)–ambas dedicadas a las mujeres en la lucha–, y otras canciones de artistas que no pertenecían al movimiento de la Nueva Canción.

Con el golpe de 11 de septiembre los militares aprovecharon el Estadio como un lugar muy conveniente para retener ilegalmente a masas de personas, y torturar y matar a algunas de ellas. Víctor Jara, Littré Quiroga y otras personas asociadas con la UP murieron allá. La tortura y asesinato de Víctor mostraron que la dictadura le vio, y todo el movimiento de la Nueva Canción, como una gran amenaza. La Nueva Canción chilena tenía poder político porque era parte integral de un movimiento popular y porque tuvo lazos con partidos políticos de la izquierda. La persona de Víctor, por ser representante emblemático de la Nueva Canción, con su música inspiradora y su poder de convocatoria, y un comunista dedicado al pueblo, produjo mucho odio entre los militares golpistas.

El Estadio fue convertido en un enorme sitio de horrores. El asesinato de Víctor Jara fue uno de los crímenes más tempranos y más infames allí cometidos. En el Estadio fueron congregadas más de 5.000 personas detenidas. Ahí hubo muchos actos de tortura, ejecuciones extrajudiciales y violencia, hasta ahora todavía bastante ocultos. El blanco de la dictadura fueron grandes sectores de la sociedad, tanto progresistas y de la izquierda como todos los que respaldaron a Allende y el camino chileno al socialismo. A partir del golpe, el país sufrió más de 3.000 personas desaparecidas, 40.000 torturadas, 250.000 detenidas y más de 200.000 exiliadas.

Víctor Jara fue torturado brutalmente con golpes que le quebraron sus manos y algunas costillas. Hubo amigos que trataron de proteger a Víctor y darle comida; pero los militares lo reconocieron y lo trataron con sadismo especial. Después de varios días Víctor fue baleado con un disparo en la cabeza y su cuerpo acribillado con ametralladoras. La autopsia mostró 44 heridas de bala. El último poema de Víctor, sobre los horrores del Estadio, fue rescatado por sus compañeros y finalmente publicado en todo el mundo.

Víctor Jara murió, pero se convirtió en mártir y héroe internacional. La música de Víctor llegó a muchos países y multitudes de personas se identificaron con la causa de Chile. En el presente, Víctor es muy conocido; ha habido festivales que llevan su nombre en Europa, Japón, Estados Unidos y Australia, hay murales con su cara y hay canciones compuestas para honrarlo. En Chile su música estaba presente durante el estallido social, y siempre han aparecido afiches con su rostro en manifestaciones y festivales. Ha existido un festival anual en Recoleta (Santiago), Mil Guitarras por Víctor Jara, que ha atraído miles de personas cada año. Víctor Jara vive en los corazones de las multitudes.

Después de 17 años de dictadura Chile volvió a un sistema constitucional (aunque con defectos). Con el fin de la dictadura, Joan Jara y un grupo de amigos tuvieron la idea de espantar el horror del Estadio Chile y al mismo tiempo recordar a Víctor Jara y las otras víctimas. En 1991 organizaron un emotivo acto en el Estadio Chile que se llamó «Canto Libre: Jornadas de Purificación el Estadio Chile». Ocurrió el 5 y 6 de abril, 1991. Fue concebido como una manera de recordar la vida y las contribuciones de Víctor y su compromiso con el pueblo. Mucha gente vino para limpiar el Estadio antes del acto y pintar las paredes con murales coloridos. Las Jornadas aglutinaron a unos 800 músicos, bailarines, poetas y otros artistas y el espacio estuvo repleto. Había teatro, danza, relatos, poesía, música y marionetas. Hubo también ceremonias Mapuche, incluso una Rogativa Mapuche en el lugar. En la noche se organizó una vigilia, iluminada con candelas, con poetas populares y payadores, dedicada a Víctor y a ocho víctimas más que fueron asesinadas en el Estadio. Joan y sus compañeros también organizaron una marcha de los ex presos del Estadio desde la ex UTE hasta el Estadio. Las Jornadas eran un paso sumamente importante en el proceso de recuperar el Estadio y el legado de Víctor, y recordar a todas las personas que habían sufrido durante la dictadura.

Según Joan Jara, la formación de la Fundación Víctor Jara tuvo sus raíces en La Purificación del Estadio. Ella decidió continuar este proceso de limpiar y sanar las heridas de la dictadura, promover los derechos humanos y la justicia y honrar la vida y la obra de Víctor Jara.

La Fundación Víctor Jara empezó a funcionar en 1993. Había un acto de inauguración simbólica de la Fundación que tuvo lugar en Alto Biobío en 1994, en una comunidad Pehuenche. Fue una decisión de la naciente junta directiva de la Fundación inaugurar su trabajo con una ceremonia Mapuche. Víctor había visitado la región en 1972, en su último viaje. Estaba trabajando en una nueva obra de poesía y música basada en la historia de la militancia de los habitantes de allá y la masacre en Ránquil en los años 1930.

Los miembros de la comunidad en Bío Bío organizaron el acto para celebrar el establecimiento de la Fundación. Había un ritual sagrado para recordar a Víctor. Un coro de niños cantó el himno nacional en mapudungún. Este segmento fue incluido más tarde en una canción dedicada a Víctor; su texto fue compuesto por Moisés Chaparro y fue musicalizado por José Seves. Moisés, payador con sólo 23 años, había participado en la Purificación en el Estadio en 1991 y había compuesto algunas décimas para el homenaje a Víctor. En 1996 Seves, que había grabado informalmente las Jornadas de la Purificación, lo buscó para obtener su permiso para el uso de sus décimas en una canción, para la cual había compuesto música recientemente. Se conocieron y se pusieron de acuerdo, y la canción “Canto de las estrellas” fue grabada por Inti-Illimani. Apareció en el álbum “Arriesgaré la piel” en 1996.

oan Jara y la Fundación iniciaron una campaña en los próximos años para cambiar el nombre del Estadio Chile y transformarlo en una gran sede cultural, un centro para recopilar, preservar y difundir el patrimonio musical de Chile e impulsar el movimiento cultural chileno. En 2003, gracias a sus esfuerzos, el Estadio finalmente fue renombrado Estadio Víctor Jara. En 2009, otra vez gracias al trabajo de Joan y sus colaboradores, el Estadio fue declarado monumento nacional. Pero este mismo año Pedro Zalaquett, el alcalde de Santiago (de la UDI), decidió prohibir eventos grandes y culturales en el Estadio. Al mismo tiempo la municipalidad emitió un decreto de clausura al Galpón Víctor Jara y la Fundación Víctor Jara en Plaza Brasil.

La Fundación logró sobrevivir en el mismo lugar, a pesar de una campaña intensa de la municipalidad y algunos vecinos en Barrio Brasil para cerrarla, hasta 2014. Pero el Estadio cayó lentamente en el abandono y la negligencia; mucha gente sin techo se congregó allá en los inviernos para buscar condiciones tolerables; fue usado en los 2000 como albergue. Luego el Estadio sirvió como un lugar improvisado de la Extranjería para seguir el proceso de miles de inmigrantes que trataban de regularizar su situación en Chile.

Con los tremendos esfuerzos de la familia de Víctor Jara y la Fundación Víctor Jara, el Estadio empezó renacer. Pasos claves ocurrieron en 2018 y 2019. La Fundación inauguró El Festival de Arte y Memoria, FAM, en el Estadio, una celebración de la música, las artes y el legado de Víctor Jara. Fueron verdaderas fiestas populares, con varios días de conciertos, espectáculos de danza, teatro y cine, con actividades para niños, exposiciones, una feria de la Memoria y los Derechos Humanos y seminarios y conversatorios sobre los hitos culturales de la época de Víctor. Era una manera de impulsar el reconocimiento del Estadio como un sitio histórico y recuperar la profunda herencia cultural del lugar. No fue organizado para recordar la muerte de Víctor sino para inmortalizar su arte, su compromiso, sus convicciones y su obra.

Hubo otro hito en 2018. Fue el aniversario de los 25 años de la Fundación Víctor Jara y el gobierno de Michelle Bachelet entregó una nueva casa a la Fundación, en Providencia, reconociendo públicamente la labor de la organización y el significado de Víctor Jara. Desde entonces la Fundación tiene una casa amplia y espacio para los archivos y las colecciones de la familia sobre Víctor Jara, así como para actos culturales y reuniones.

El Estadio Víctor Jara estaba empezando a brillar de nuevo, reconquistando sus luces y su música. Las y los chilenos estaban re encontrando un espacio público lleno de solidaridad, alegría y memoria. Después de la pandemia estaremos a la espera del re inicio de nuevos actos presenciales de memoria y cultura y la continuación del proceso de recuperación del Estadio.

La versión original (y más amplia) de este artículo fue elaborada en 2019, a petición de la Fundación Víctor Jara. Para conocer las fuentes, favor  contactar a la autora.

“Una Vida Tantas Veces Vividas”: La Novela que Hace Conversar a Salvador Allende y Augusto Pinochet

¿Qué hubiera pasado si el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 no ocurrió? Esa es la realidad que plantea Walter Garib en su nuevo libro. Un texto fascinante que invita a fantasear con un Chile diferente y en el que una charla cambiaría la historia.

Para Walter Garib, autor de “Unas Vida Tantas Veces Vividas”, la vida de Salvador Allende puede ser abordada de muchas formas. Según él, “quizá sea un tema nunca agotado, provisto de infinidad de aristas, pues se trata de un personaje único en la historia política de Chile con un legado enorme”. Es por eso que dejó correr su imaginación y creó un libro en el que Augusto Pinochet y Allende se sientan a conversar.

Mediante la ucronía -es un género literario que también podría denominarse novela histórica alternativa-, Garib decide tomar la historia de Chile en el amanecer del 9 de septiembre de 1973. Esa jornada sienta a Pinochet y Allende a dialogar. Hablan del futuro de Chile y la vida en una intensa conversación.

El autor señala que “los temas tratados bajo la mirada antojadiza desbordan páginas de esta historia, nunca concluida. La vida de Salvador Allende rozó la ficción y se proyectó más allá, convertida en huracán. Quienes dicen haberlo matado el 11 de septiembre de 1973, ignoran que se marchó a vivir a una región cuyo nombre se desconoce”.

Portada libro de Walter Garib. “Una Vida Tantas Veces Vividas”

Este mundo creado por la exquisita pluma de Garib, se desarrolla desde los dos últimos días del gobierno del presidente Salvador Allende a la vez. A partir de ahí narra realidades alternativas, en las cuales participan personajes sacados de la imaginación del autor.

Pueden encontrar este libro en www.trayecto.cl en su precio de preventa a $10.000. Además, estará disponible en Trayectobookstore, librería que está ubicada en el Metro Los Leones y en las mejores tiendas especializadas del país (Antártica, Feria Chilena, Qué leo, Bros y más).

Elecciones Municipales y Constituyentes: Las Dudas sobre un Aplazamiento Complejo

Semana a semana los anuncios de gobierno en materia de nuevos protocolos para reducir la preocupante curva de contagios se reciben con perplejidad. El último año ha sido generoso en instrucciones oficiales contradictorias que restringen libertades ciudadanas pero mantienen abiertos los malls y actividades públicas, permisos laxos para pasear mascotas pero prohibición de sacar a niños y niñas al sol, advertencias sobre nuevas variantes del COVID-19 en el mundo con fronteras y aeropuertos abiertos, decisiones sobre aforo para actividades religiosas que se contradicen al día siguiente, entre otras.

La discusión más reciente es la posibilidad de modificar la fecha de las votaciones municipales, originalmente programadas para el fin de semana del 10 y 11 de abril al sábado 15 y domingo 16 de mayo. Así, la elección de alcaldes, concejales, constituyentes y gobernadores se aplaza por cinco semanas vía reforma constitucional enviada por el Presidente Sebastián Piñera para evitar exponer a los chilenos y chilenas a lo que se ha denominado una “catástrofe sanitaria” producto de la etapa más aguda de contagios.

Las interrogantes que genera esta acción condensan aspectos sanitarios, políticos y ciudadanos que aparentemente se resolverán en el camino, creen docentes y profesionales de las ciencias sociales de la Academia. ¿Qué sucederá con los plazos de las campañas políticas?, ¿Qué atribuciones deberán considerar alcaldes y alcaldesas interinos/as?, ¿a quiénes resulta más funcional esta modificación de los plazos?, ¿Afectará en alguna medida el avance del proceso constituyente?

Todas preguntas relevantes, cree el abogado constitucionalista y académico de la Escuela de Derecho UAHC, Rodrigo Medina Jara, quien se manifiesta crítico del cambio de fecha. Incluso escéptico. “Recuerdo que el Plebiscito de octubre pasado no incidió en un aumento de contagios. El mensaje que envía este cambio de fecha es sumamente contradictorio, pues se busca correr las elecciones producto de una urgencia epidémica, pero los aeropuertos, malls y supermercados siguen funcionando de manera normal y las personas siguen siendo enviadas a trabajar hacinadas en el metro o los buses”, destaca.

“Este brote del coronavirus que estamos viendo es un efecto directo de la laxitud de los permisos otorgados durante las vacaciones, y ello no es problema del calendario de elecciones. Por ello pueden presentarse algunas anomalías que hay que contemplar, entre ellas: qué pasa con el padrón, ¿serán sumadas las personas que cumplen la mayoría de edad a partir del 10-11 de abril?; ¿qué pasa con el nuevo gasto electoral?, habrán fondos suplementarios, imagino. ¿Qué sucederá con las atribuciones y el mandato de los alcaldes interinos? Son cosas que deben discutirse o al menos aclararse”, señala el abogado.

Cuidando el bien jurídico principal

El académico de la misma escuela, Isnel Martínez, considera que toda precaución sanitaria de esta índole puede ser efectiva, siempre y cuando se garantice el derecho a participación popular y, principalmente, dichos plazos permitan que las candidaturas se desarrollen plenamente. “Lo fundamental es velar para que, en cada aspecto de este cambio de fecha de las elecciones, no se descuiden los costos, la participación ciudadana y principalmente la información que cada votante requiere a cabalidad para emitir su sufragio de manera responsable. Hay que poner especial atención en los candidatos con menos recursos ya que muchos de ellos se endeudaron con plazos y presupuestos acotados a la fecha original. Es de esperar que el Estado se haga cargo de todas estas variables desde el punto de vista de la participación y la calidad del proceso, teniendo siempre a la vista otros derechos como el derecho a la vida, a la salud y otros bienes jurídicos”, cree Martínez.

Desde la vereda de las candidaturas, la docente de la Escuela de Antropología y candidata a constituyente, Francisca Fernández, señala que el modo en el que afecta el cambio de fecha a las candidaturas de movimientos sociales como la suya da cuenta de situaciones precarias y desiguales respecto a las de partidos políticos: “Genera dificultades a nivel laboral, de inversión de esfuerzos humanos y financieros. Pero era ineludible, estamos en una crisis sanitaria que el gobierno pudo haber evitado. Hay una crisis social y política porque hay condiciones de represión y de ejercicios absolutamente antidemocráticos”.

Un escenario propicio: ¿para quién?

Fernández manifiesta su preocupación porque nada asegura, en estos momentos, que las condiciones mejoren en mayo. “Esta es una crisis sanitaria que es un problema grave. Mientras no se suspendan los trabajos ni existan medidas efectivas para que se queden en casa, la gente va a necesitar seguir desplazándose. Hacemos una crítica estructural a una nefasta política sanitaria, con un contexto de altos niveles de contagio y de políticas antidemocráticas. No hubo instancia de conversación con las candidaturas de movimientos sociales, ni consulta sobre medidas. Nos preocupa también algo de más largo aliento, porque mientras sucede esto se toman malas decisiones”

El titulado de la Escuela de Derecho y también candidato constituyente del Archipiélago Juan Fernández, Daniel Chamorro, ve el vaso medio lleno para candidaturas de localidades como la suya que contarán con un segundo aire para difundir su programa. “Si bien es algo que nadie tenía contemplado, nos permite extender las campañas a muchos de nosotros, sin embargo – y esto lo digo como abogado y a título muy personal- creo que esta dilatación de la fecha resulta muy útil a un gobierno que quiere a toda costa restarle efervescencia al proceso constituyente y que ha instalado candidatos “resucitados”, ministros renunciados y otros personajes que siempre han apostado por el rechazo en el escenario del plebiscito de salida”, explica. En relación a la legitimidad del cambio de fecha, Chamorro lamenta que estemos ante actos que la actual constitución ampara y que el texto describe como “acciones del enemigo” respecto de quienes buscan un cambio institucional sustancial.

Sobre esta idea, el rector UAHC Álvaro Ramis advierte cómo afecta este cambio de programa a los candidatos y candidatas independientes y con presupuestos ajustados que se enfrentan a los representantes de los grupos económicos que ven en el cambio constitucional un riesgo. “Claramente el factor económico juega muy en contra de estas candidaturas y proyectos en particular, ya que mantener una campaña más larga requiere mayores recursos y tal escenario sólo parece beneficiar a los partidos políticos con mayor caja, con más respaldo y donaciones que resultan ser los vinculados a grupos fácticos o representantes de las élites”, señala.

Coincide Catalina Barrera, cientista política egresada de la UAHC: “El aplazar las elecciones para el proceso constituyente representa solo beneficio para el ejecutivo y su coalición. Al igual que en las elecciones del plebiscito del año pasado, el contexto mundial de pandemia se convierte en un escenario propicio para dilatar procesos de esta relevancia para el país. Por otra parte, los más afectados con esto son los candidatos independientes y con menos recursos para financiar sus campañas, principalmente, los candidatos que representan a pueblos originarios, y que logramos ver por un segundo en la franja electoral”.

Sobre el contexto en el que se presenta esta nueva fecha, el rector Ramis también vincula este nuevo mensaje erróneo del gobierno con las recientes coberturas de la prensa internacional respecto al mal manejo de la pandemia y sus permanentes contradicciones. “Tal como lo ha sintetizado The New York Times o el Washington Post, la política sanitaria del gobierno evidencia las deficiencias en esta materia y que suele expresarse en estas muestras de complacencia y triunfalismo que diseña políticas que tienden a perder cada vez más la confianza de la población en este Estado que hoy retrasa las elecciones”, agrega.

Dra. Andrea Von Hoveling: “Para Proteger a Niñas y Niños Hay que Cuidar a sus Cuidadoras”

Han sido tiempos difíciles sobre todo para las miles de madres que ya han ocupado el total de la extensión del Postnatal de Emergencia, medida que se implementó como consecuencia de la crisis sanitaria para garantizar el cuidado de hijos e hijas durante sus primeros años de vida, considerando la situación de confinamiento y muchas veces, imposibilidad de salir a trabajar.

A pesar de prolongarse hasta que se extienda el Estado de Excepción, que actualmente tiene vigencia hasta el 30 de junio del presente año, la Licencia Médica Preventiva Parental o Postnatal de Emergencia tiene una duración de 30 días, que se pueden prorrogar un máximo de dos veces, por ello, un número importante de trabajadoras ya no cuentan con esta protección.

En este sentido, muchas mujeres que están en período de gestación o de lactancia se han visto obligadas a salir a trabajar en medio de la pandemia, corriendo el riesgo de contraer COVID-19, en un contexto de ausencia de redes de cuidado y apoyo. Además, es importante considerar que las embarazadas no forman parte del Plan Nacional de Vacunación, lo que significa una importante desprotección, lo que ha resultado en más de 8 mil mujeres gestantes contagiadas y 5 fallecidas por coronavirus.

Página 19 conversó con la doctora Andrea Von Hoveling (dra.andreavon en Instagram), delegada en Chile para el Consejo Iberoamericano de Salud Reproductiva y Sexual. La ginecóloga, directora de la Sociedad Chilena de Endocrinología Ginecológica y miembra de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología y de la Sociedad de Ginecología, explica por qué es tan importante entender esta situación desde el punto de vista de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en conjunto con la protección de la niñez, además de la necesidad de proteger a las madres desde su gestación.

– ¿Son los cuerpos gestantes más vulnerables ante el COVID-19?

– Si. Son una población más vulnerable. Al principio habíamos dicho que hay evidencia internacional y nacional que muestra que en igual edad y condición de salud, una mujer que está cursando una gestación es mucho más vulnerable a enfermar gravemente que una mujer que no está embarazada. De hecho, en Estados Unidos, se consideran población prioritaria de vacunarse sin la necesidad de tener patologías.

– Actualmente en Chile las mujeres embarazadas no forman parte del Plan Nacional de Vacunación COVID-19 debido a que, según los dichos del ministro de Salud, no está aprobado científicamente. ¿Cree que debiesen incluirse en la vacunación?

– Es verdad que no hay estudios científicos dirigidos, pero ya hay opiniones de sociedades chilenas y mundiales que refieren a que todo indica que es una vacuna segura, además de necesaria. Por lo tanto, creo que deberían incluirse en la vacunación. En este momento las embarazadas son las únicas chilenas que no tienen derecho a decidir si vacunarse o no porque lo tienen absolutamente prohibido. Por esto, les estamos negando el principio de autonomía, de tomar sus propias decisiones en salud, siendo que el embarazo no es una contraindicación formal, como si lo puede ser una alergia grave, por ejemplo.

– ¿Cuáles serían los pros y contras de que este sector sea incluido en el Plan de Vacunación?

– Creo que hay puros pro, porque a la mujer que le asuste la vacuna está en su justo derecho de no vacunarse. De hecho, según la evidencia que hay, si bien no son estudios específicamente diseñados para esto, apunta a que existen mujeres embarazadas que se han vacunado sin saber que lo estaban y frente a esto no ha habido ningún aumento de nada, ni de partos prematuros, malformaciones, absolutamente nada.

En animales, que se han probado también algunas vacunas, no ha existido ningún efecto tampoco. Otra cosa que se usa mucho en medicina, cuando no hay evidencia directa, es la extrapolación de certezas que hay para otras cosas y en este momento los grandes expertos y expertas nacionales e internacionales hablan de que no hay ningún riesgo, ni siquiera potencial en las vacunas que están en Chile con respecto al embarazo, salvo tal vez la fiebre que se puede tratar con paracetamol, no es más complejo que eso. Entonces al final, las estamos exponiendo a una enfermedad que sabemos que es más grave en embarazos por no ser capaces de dar una recomendación, reconociendo que la evidencia es limitada pero tranquilizadora.

– A pesar del alto cuidado que toman las mujeres embarazadas, más de 8 mil contrajeron el virus. ¿Por qué han sido tantos los contagios?

-Yo creo que es principalmente por exposición indirecta, a través de sus hijas e hijos o de la gente que vive en su casa. También tenemos que recordar que la protección laboral de las embarazadas en este momento no es universal, porque hay una recomendación o norma de que se acojan al teletrabajo. Sin embargo, esto tiene que ser si la o el empleador considera que su rol se puede cumplir de forma remota, entonces tenemos la ironía de que, si algunas se ven obligadas a trabajar y no las están dejando vacunarse, nuevamente están siendo discriminadas por su condición de gestantes.

– Muchas lactantes y embarazadas se han visto perjudicadas en términos laborales debido a la pandemia. En este sentido, ¿por qué es tan importante extender el Postnatal de Emergencia?

– Porque tenemos una frase que repetimos todas y todos y es poner a la infancia primero. Pero hay un conocimiento que ya está instalado, que es que lo primero que se tiene que hacer para proteger a las niñas y niños, es cuidar a sus cuidadores, aunque parezca un trabalenguas. No se puede proteger a un niño pequeño si no le ofreces condiciones de tranquilidad económicas, laborales o psicológicas a su cuidador principal, que la mayoría de las veces es la madre.

Vemos que hay más desempleo femenino y sabemos lo que significa que la mujer no se integre al mundo laboral. Estamos viendo muchas mujeres que se ven forzadas a renunciar “voluntariamente” porque no las pueden despedir debido al fuero, porque se encuentran en la disyuntiva de asegurar el cuidado de sus hijos, o asegurar el cuidado de su embarazo versus el trabajo. Muchas han optado por quedarse en la casa, pero también están las que no pueden porque su ingreso es el único o es fundamental para comprar los insumos básicos, por lo tanto, están trabajando, pero a costa de una angustia enorme por la exposición a los contagios o porque su hijo o hija queda al cuidado de personas que no son idóneas.

Obviamente pocos empleadores comprenden estas situaciones, y la angustia materna incide directamente en el vínculo y en la salud futura del niño o niña. Entonces la forma que tenemos de cuidar la infancia es cuidar de sus cuidadoras. Por eso es tan importante dar opción de prevenir el contagio en forma adecuada, que eso pasa por un teletrabajo bien regulado y protegido, obviamente vacunando a las mujeres que quieran vacunarse y asegurarles un cuidado adecuado a sus hijos o a los que están por nacer.

– ¿Debiese la extensión del Postnatal de Emergencia durar lo que dure la pandemia?

– Me encantaría, pero no sé si eso es viable o factible y creo que no lo han decretado porque siempre hay un miedo enorme con todo lo que tenga que ver con tocar la fuerza laboral. Hace un par de años, cuando finalmente se aprobó el postnatal de seis meses, me acuerdo perfectamente de las cosas que se decían, que el desempleo iba a ser enorme, que las empresas iban a buscar recovecos legales para no contratar mujeres en edad reproductiva y nada de eso pasó.

Yo creo que desde la perspectiva de la mujer es más tranquilizador contar con este derecho y también para los empleadores es más predecible y manejable contar con una ausencia que ya se sabe cuánto va a durar. Entonces, a pesar del temor de tocar la fuerza laboral, la misma experiencia nos ha demostrado que cuando esto es algo bien regulado y acordado, no tiene ningún efecto catastrófico, que es lo que nos hacen creer.

– ¿Cómo ha afectado la pandemia a este sector de la población en términos generales?

– Hay dos cosas que son un paraguas general para esto. Creo que esta pandemia ha puesto en manifiesto lo frágiles que son nuestros derechos sexuales y reproductivos. La vivencia del embarazo y de la maternidad está amparada en leyes de protección a la infancia y también tiene que ver con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres para proteger a las y los niños. No podemos olvidar que la maternidad tiene que ser en el momento que la mujer lo decida y lo quiera, y en ese sentido hemos visto una baja enorme y preocupante del acceso a métodos anticonceptivos, además de fallas, lo que es tremendamente grave porque incide en ambos aspectos.

Antonia Rivas por Conflicto en La Araucanía: “Es Urgente Analizar la Radicalización de las Agendas de la Violencia”

Un problema grave es el aumento de la radicalización de las partes en el conflicto mapuche, parte observando la Abogada y Doctora en Antropología, consultora internacional e investigadora del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR), Antonia Rivas.

“Creo que lo que está pasando es que producto de una doble mirada de seguridad pública y eje de desarrollo, se ha radicalizado un conflicto -no solo desde grupos mapuche, sino de todos los ámbitos-, con grupos nuevos que han surgido en el último tiempo y que ven la demanda territorial desde una lógica más radical y separatista; y, por otro lado, grupos de derecha, agricultores, latifundistas, que también se han radicalizado. Por último, también la respuesta policial se ha radicalizado”.

A juicio de Rivas, entrevistada en el último podcast de la Fundación Friedrich Ebert y del Instituto Igualdad, “Entre Iguales” (escuche el audio al final de la nota), el conflicto debe ser estudiado desde las más diversas ópticas. Un aspecto que recalca es el hecho de que niños y jóvenes de la zona están creciendo y criándose en un entorno que observa y se forma siendo testigos de allanamientos, intervenciones policiales, y altos grados de violencia.

“Históricamente seguimos asistiendo a esa doble mirada, del garrote y zanahoria, donde por un lado se habla de políticas de desarrollo, que además son de un desarrollo con la lógica nuestra, donde por ejemplo se dice: ´bueno, y de esta tierra que hemos entregado, ¿se ha hecho algo?´; y ahí la pregunta es ¿y se debería hacer algo? Porque hay que pensar que dicho terreno pasa a ser parte de la propia cosmovisión del pueblo mapuche; Y, por otra parte, tenemos la respuesta de la ley antiterrorista, una respuesta penal a un conflicto político, con lo cual seguimos con esta doble lógica que efectivamente ha permitido que el conflicto se vaya desarrollando”, agrega Rivas.

La investigadora también se refirió al reciente estudio del CIIR, que indicó que el 53% de los encuestados apoyaba el reconocimiento multicultural, el 17% la plurinacionalidad y el 28% prefiere que Chile siga siendo un solo Estado.

“Hay que tomar una decisión política relevante, que involucre a todos, que no diga desde antes qué va a pasar, que se solucione caso a caso, que involucre a todos los pueblos y que genere un acuerdo político transversal”. La investigadora fustigó lo que ha denominado “ignorancia porfiada”, que se sostiene especialmente desde la elite, en el sentido de desconocer lo indígena y “solo valorarlo en lo cultural, lo folclórico… debemos entender que somos muchos pueblos los que convivimos en el territorio”.

Reivindicaciones culturales, tierras ancestrales, ley antiterrorista, violencia policial, el derecho a vivir en paz, son algunas de las preguntas respecto del marco en el que se desarrolla este conflicto. Pero sea cual sea dicho marco, es la dificultad de la relación del Estado con los pueblos indígenas, la que merece una perspectiva amplia y sin reduccionismos, a juicio de Antonia Rivas.

“Esa idea del interlocutor válido es una obsesión desde el Gobierno de tener como una especie de ´presidente del pueblo mapuche´ con el cual poder dialogar. Es importante darse cuenta de que desde el pueblo mapuche hay liderazgos y tendencias diversas”, asegura la doctora en antropología.

Las lógicas de guerra parecen estar empujando y desarrollando la figura de un enemigo malo y perverso, que pareciera no tener buen corazón. Que antes fue borracho y flojo y que hoy día se le muestra violento y terrorista.

A juicio de Rivas, entender los tipos históricos que se han construido desde “La Araucana” en adelante parece tan urgente como analizar la radicalización de las agendas de la violencia. Para un mejor futuro de la justicia, de la paz, de los Derechos Humanos, y por supuesto, de Chile.

Puede escuchar el podcast completo con la entrevista en el siguiente enlace a Spotify:

ABRIR ENTREVISTA AQUÍ

Municipales en Ñuñoa: Encuesta Arroja Estrecha Ventaja A Juan Pablo Sáez (DC) con Alejandra Placencia (PC)

Hecha durante las dos últimas semanas de febrero de este año, la medición de la encuestadora Mundo Asesoría pone como primera opción al actor Juan Pablo Sáez (DC) seguido de la profesora y ex concejala Alejandra Placencia (PC) sucedida por el concejal Guido Benavides (RN).

El sondeo consistió en una selección aleatoria de 5 mil personas que viven en Ñuñoa, hecho de forma telefónica (con registro de audio de un 100% de los encuestados), con 2.800 llamados efectivos y un margen de error de un 3.5%.

La distribución por sexo de la encuesta arroja un resultado de un 46.28% de hombres y un 53.72% de mujeres que ante la pregunta de la intención de voto si las elecciones fueran este domingo el panorama queda con Juan Pablo Sáez con un 12,67% de apoyo, seguido por Alejandra Placencia con un 8.45%, luego Guido Benavides con un 7.43%, mucho más abajo se ubica Emilia Ríos (RD) con 4.73% y en último lugar Rodrigo Maureira (UP) con un 0.34% de adhesión, mientras un amplio 66.39% de los encuestados no sabe o no responde dejando un escenario en extremo abierto que debería estrecharse conforme se acercan las elecciones.

Por otra parte el estudio consultó sobre los principales problemas que afectan a Ñuñoa cuyas respuestas se enfocaron principalmente en Seguridad y Delincuencia con un 32.1%, luego Vivienda con un 7.9% y Veredas y Pavimentación con un 7.8%

 

Ríe, Cuando Todos Estén Tristes: Los Triunfos del Ministro de Salud

En el Chile que enfrenta la peor crisis sanitaria del siglo, alcanzando el millón de contagiados esta semana, dos ministros de Salud han hecho todo lo posible por convertir al virus en buena persona, sin lograrlo en absoluto.

Con un discurso bastante alejado de la realidad, primero Mañalich y después Enrique Paris, han oscilado en sus mensajes de riesgo, con una ambivalencia que en nada ha contribuido en la gestión comunicacional de la pandemia como desastre y crisis. Comunicación del riesgo, cero.

La torre de naipes se cae una y otra vez y ni siquiera el veloz proceso de vacunación que lograron implementar las redes asistenciales de salud pudieron contra la insistencia de la autoridad sanitaria y política en festejar antes de tiempo, pavoneándose tristemente con ránquines mundiales que a ninguna familia chilena que ha debido enfrentar la enfermedad, la cesantía o la incertidumbre sobre el futuro, le pasó inadvertido.

El discurso del éxito combinado con la mirada puesta siempre en el mercado y la cadena productiva,  relajaron a grandes grupos de la población respecto de protocolos, permisos y autocuidados.  Estaba todo dispuesto para volver al trabajo y experimentar con nuestros niños, niñas y jóvenes en escuelas y colegios que cerraron más rápido que tarde sus esperanzas de volver. La vacuna no era una respuesta en sí misma y fue lo que venía advirtiendo hace meses el epidemiólogo y economista de Salud en la Universidad de Harvard (EE.UU.), el doctor Eric Feigl-Ding, quien en su cuenta Twitter abrió el hilo que enredó al ministro y su ficción de una guerra casi ganada.

https://twitter.com/DrEricDing/status/1377029757578149892?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1377029757578149892%7Ctwgr%5E%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fcooperativa.cl%2Fnoticias%2Fsociedad%2Fsalud%2Fcoronavirus%2Fexperto-de-harvard-chile-cometio-un-error-critico-su-gobierno-creo%2F2021-03-30%2F220220.html

«Chile cometió un error crítico: su Gobierno alivió las restricciones a los viajes, los negocios y las escuelas demasiado pronto, creando una falsa sensación de confianza en que la pandemia había terminado. Este siempre ha sido mi miedo», fue la tesis que argumentó con gráficos clarísimos y palabras que apuntaban directamente a la euforia y “falsa sensación de éxito” que impulsa a las personas a tomar acciones de riesgo. Y no fue todo, además compartió un reportaje del  prestigioso The New York Times, titulado «A pesar de la rápida campaña de vacunación contra la Covid-19 en Chile, los casos aumentan», de Pascale Bonnefoy y Ernesto Londoño, periodistas.

Ambas publicaciones molestaron al ministro que días previos felicitaba pública y mediáticamente a Piñera por su gestión, los héroes anónimos en la pandemia y una supuesta estrategia exitosa en la búsqueda activa de casos.  Una felicidad que recuerda las eternas tardes de domingo frente al televisor, donde el programa humorístico de moda en los ’80, el Japening con Já, invitaba a la familia chilena (en plena dictadura militar) a recordar lo importante que era sonreír, con optimismo y fe, a reír cuando todos estaban tristes y en particular, reapareció en redes sociales la parodia de La Oficina, donde Alberto Espina, “Espinita”, comenzaba y terminaba su día adulando a su jefe, el Sr. Zañartu.

Frente al revival de los ’80, los reportajes y opiniones expertas que llegaban desde el extranjero, destacando la crítica situación de la nueva ola de Covid en Chile y el mal manejo de las autoridades, se transformaron en el pinchazo que reventó la nueva burbuja feliz del ministro, quien al ser consultado respondió molesto que siempre hay quienes verán todo lo malo y tildó la información periodística como “no verdadera”.

No obstante, este jueves, la Asociación de Corresponsales de la Prensa Internacional en Chile (ACPI) publicó una declaración respondiendo a las palabras del ministro Paris, señalando que: “La columna de opinión de Yasna Mussa, en el Washington Post, y el reportaje del periódico The New York Times, de nuestra periodista asociada Pascale Bonnefoy, recogen una realidad que a diario observamos los corresponsales en Chile…”, agregando además que “recogemos datos e información de distintas fuentes para dar a conocer la situación en Chile, tal como nuestros colegas han hecho al dar cuenta de sistemas sanitarios colapsados como ha ocurrido en Europa, Estados Unidos y Brasil, por ejemplo.”

El comunicado agrega que todo lo publicado hace eco de información presente en medios nacionales e internacionales.

Finalmente, utilizando su cuenta oficial, The New York Times replicó también a las palabras del ministro, defendiendo la cobertura realizada e insistiendo que es un medio que “trabaja para reportar la verdad e interrogar al poder y lo seguiremos haciendo”.

Encuesta Data Influye: Solo un 8 Por Ciento de Chilenos y Chilenas No Usaría el Tercer Retiro de las AFPs

Lo que más llamó la atención de Axel Callis, sociólogo, Director de la encuesta Data Influye de marzo de este año, es que todas las respuestas respecto al tema económico reflejan lo mismo: “un gran pesimismo”. Y suma el dato que en esta última encuesta, un 77 por ciento solicitaría un tercer retiro de los fondos previsionales, aún si esto significara quedar en cero en sus cuentas individuales. Sólo un 8 por ciento no lo haría.

Luego de analizar las respuestas recogidas, Callis dice que “el apoyo enorme al tercer retiro, el desinterés parcial respecto a la política, o la desinformación existente, pero esencialmente la falta de esperanza respecto a la recuperación económica, la visión de progreso y la situación socioeconómica en los hogares, muestra que en un mes, la percepción  cambió”. A su juicio, “hace un mes, teníamos un proceso de vacunación brillante. Un precio del cobre que daba esperanzas y un país que no estaba encerrado”. Sin embargo, hoy -dice- hay un país con 14 millones de personas en cuarentena, una situación económica muy difícil, grandes interrogantes en lo que dice relación con el famoso efecto rebaño y una cifra de contagios que impide que las personas puedan desplegar su actividad económica en términos normales, “lo que pone puntos suspensivos para el futuro”.

He ahí el por qué, entonces, que “el 39 por ciento -es decir, cuatro puntos más que el sondeo del mes anterior- califica su situación económica como “mala” o “muy mala”, mientras que un 47 por ciento cree que la economía del país se estancará durante este año y un 27 por ciento piensa que decaerá.

Respecto del proceso eleccionario, el 26 por ciento confiesa que no ha visto la franja televisiva, un 26 por ciento casi nada, el 31 por ciento de vez en cuando y  solo un  17 por ciento lo hace diariamente.

Un 49 por ciento dice estar desinformado ante la elección de constituyentes, cifra que aumenta a 52 por ciento respecto a los concejales y a 54 por ciento en lo que se refiere a gobernadores regionales. Para alcaldes, en cambio, un 69 por ciento dice estar informado.

En cuanto a la situación sanitaria, el 70 por ciento tiene poca o ninguna confianza en la información entregada por el gobierno sobre la pandemia. En todo caso, un 43 por ciento reconoce haberse vacunado contra el covid-19, un 26 por ciento dice que intentará hacerlo lo antes posible, un 15 por ciento señala que esperará el tiempo que sea necesario por una vacuna más efectiva y un 9 por ciento declara que no se vacunará.

Respecto al gobierno, la aprobación del Presidente Piñera llega a un 9 por ciento y su desaprobación alcanza el 76 por ciento.

Tal vez por eso es que Callis reflexiona que “la pandemia podrá pasar, pero los chilenos perciben que el daño económico va a durar mucho más y no es de rápida solución”.

Entradas recientes