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Karina Delfino, Candidata a Alcaldesa por Quinta Normal: “Esta Alternativa la Levantamos por los Problemas de Transparencia y Probidad que Hay en el Municipio”

Las negociaciones para las elecciones municipales al interior de Unidad Constituyente no estuvieron exentas de conflictos, y Quinta Normal fue una de las comunas donde los partidos de la ex Nueva Mayoría no lograron ponerse de acuerdo. Es por eso que la coalición enfrentará la batalla por la alcaldía con dos nombres: Karina Delfino (PS) y Francisco Duarte (DC)

Karina Delfino (32) es también Vicepresidenta del Partido Socialista, colectividad en la cual milita desde muy joven, luego de dar sus primeros pasos en política como dirigente estudiantil durante la “Revolución Pingüina” de 2006. Mientras estudiaba en el Liceo 1 Javiera Carrera, se convirtió en una de las voceras del movimiento estudiantil que puso en aprietos al gobierno de aquella época.

Sin embargo, este no es el primer desafío electoral que enfrenta Delfino, ya que en 2012 fue electa, con la primera mayoría comunal, como concejal por Quinta Normal, cargo que ocupó hasta 2016, cuando decidió ser  pre candidata a alcaldesa, no obstante, la extinta Nueva Mayoría decidió apoyar a Carmen Gloria Fernández (DC).

Karina Delfino es socióloga de profesión y posee un Magíster en Sociología, títulos que complementan su liderazgo social, el cual utilizó para asesorar a cientos de familias de Quinta Normal durante la pandemia para postular a beneficios sociales, como el Ingreso Familiar de Emergencia o el Bono Covid. Dice conocer su comuna desde el trabajo territorial y la experiencia personal, ya que es nacida y criada en Quinta Normal. “Hasta la actualidad vivo aquí, igual que gran parte de mi familia”, aseguró.

La candidata del PS espera encabezar el gobierno comunal durante los próximos cuatro años para acercar el municipio a las personas y aumentar los niveles de probidad. Se considera una mujer de izquierda y dispuesta a incentivar la participación comunitaria en la toma de decisiones.

 -¿Por qué decidió ser candidata a la alcaldía de Quinta Normal?

 Esta candidatura es un proyecto que venimos trabajando hace muchos años. Fui concejala de Quinta Normal desde 2012 hasta 2016, pero durante los últimos ocho años no hemos parado de trabajar. Este es un proyecto colectivo que incluye a organizaciones sociales, juntas vecinales, vecinos y vecinas no organizados pero que quieren una comuna distinta. Entonces, durante todo este tiempo hemos trabajado y dialogado con muchas personas para llegar a la alcaldía. Yo creo que los proyectos son colectivos, no creo en proyectos individuales.

-La situación del país ha cambiado bastante durante este último tiempo, ¿de qué forma su candidatura asumió este nuevo contexto social?

Hicimos un trabajo desde después del plebiscito hasta que empezó la campaña legal. Recogimos propuestas de los vecinos y vecinas, y a partir de eso elaboramos el programa definitivo que recién lanzamos. Consta de 30 páginas y es fruto de un trabajo exhaustivo y participativo. Hay un diagnóstico de que la comuna está estancada, que necesita un cambio, una mejoría. Por lo mismo, nosotros decidimos hacer este proyecto y tomarnos en serio el tema, no son eslogan, no son como las típicas frases de siempre, sino es programa de proyecto comunal en el corto, mediano y largo plazo. Lo que queremos es iniciar el camino para mejorar la calidad de vida de las personas con un proyecto mucho más acabado.

-A partir de su trabajo en terreno, ¿qué es lo que más preocupa a los vecinos y vecinas de Quinta Normal?

La desconfianza con la política, a nivel general. Por eso no debemos prometer cosas que no vamos a cumplir, tenemos un programa de treinta páginas y la mayoría son cosas realizables. Creo que es necesario que quienes nos dedicamos a la política digamos cosas que podamos hacer y no prometer cosas que no podemos hacer. Obviamente es un tema que las personas vayan a votar en pandemia y con la gran desconfianza que hoy día existe en la política, entonces creo que estamos en un momento complejo de legitimidad de las instituciones, legitimidad política, pero también es un desafío interesante para quienes nos dedicamos a esto.

-Usted actualmente es Vicepresidenta del Partido Socialista. ¿Cómo recepciona la desconfianza de la ciudadanía hacia los políticos?

Creo que hay que hacerse cargo y trabajar mucho. Tengo la impresión que a veces las discusiones que se dan son un poco alejadas de la realidad. Creo que esa pérdida de conexión entre lo que realmente ocurre y la burbuja de la política y el Congreso, nos hacen perder la confianza de la ciudadanía. Cuando le dicen a la gente que se quede en casa y no hay una renta que garantice el sustento económico para enfrentar la cuarentena, se demuestra la desconexión entre la vida real y las autoridades, en este caso del gobierno. Pero creo que quienes nos dedicamos a la política debemos estar constantemente en terreno y tener una vida coherente con lo que decimos.

-¿Cuáles son las prioridades de su programa?

El proyecto más importante, según mi opinión, es la recuperación del hospital Félix Bulnes, un hospital histórico de la zona poniente, que por decisiones políticas fue trasladado a Cerro Navia. Actualmente tiene buena infraestructura, pero Quinta Normal se quedó sin nada y ese espacio quedó abandonado, por lo que se ha llenado de microbasurales. Entonces, queremos comenzar a recuperar el hospital, no es traerlo de vuelta de Cerro Navia, pero si habilitar un centro de atención primaria en ese lugar, para que más adelante se convierta en un hospital geriátrico. También tenemos propuestas en seguridad, pues pretendemos crear la dirección de seguridad, que hoy día no existe, mejorar los espacios públicos con más iluminación, hacer un Centro de Monitoreo, un Centro de Atención a Víctimas. Dentro de las otras propuestas que tenemos, que son novedosas, es la realización de una veterinaria municipal. Yo soy animalista, así que ahí tenemos varias propuestas. También tenemos la propuesta de un ciclo de reciclaje, no solamente la creación de puntos limpios, sino que fomentar la educación ambiental e instalar puntos específicos de reciclaje y luego ver dónde ese reciclaje se destina, para que no vaya a la basura. Otra propuesta importante es hacer una auditoría externa cuando lleguemos, porque hay un problema grande de probidad en la comuna.

-¿Cómo evalúa la gestión del municipio actual?

Yo soy crítica al gobierno comunal que ha sido encabezado por la Democracia Cristiana (DC), durante casi 20 años en la comuna. Creo que ha sido una gestión deficiente y eso se nota en las calles. Las personas también esperan un cambio y  que una persona distinta llegue al municipio. Por eso levantamos esta propuesta alternativa, acá competimos con la DC, no somos la única candidatura de Unidad Constituyente, sin embargo esta alternativa la levantamos por los problemas de transparencia y probidad que hay en el municipio, creemos que la DC cumplió un ciclo en Quinta Normal.

-¿Qué diferencias hay entre su proyecto y el de la Democracia Cristiana?

Tenemos dos ejes que nos distinguen de la administración actual, primero un eje de probidad y transparencia, que será el sello de nuestra administración comunal, y por otro lado el eje de participación. Queremos que la mayoría de las políticas que se realicen desde el municipio sea con participación real de las personas, para eso vamos a fomentar la participación de las vecinas y vecinos, a través de los Comités de Seguridad, Juntas de Vecinos y organizaciones sociales, para que entre todos contribuyamos a fortalecer la gestión municipal. También consideramos que la DC se encerró en el edificio municipal, nosotros estamos proponiendo una gestión abierta, en terreno, en constante conversación con las personas y que no solamente nos vean cada cuatro años, que es lo que nos dicen en las calles.

-¿Considera posible que la centro izquierda supere la dispersión electoral en Quinta Normal y triunfe?

Esperemos que sí. Tenemos un amplio equipo de concejales que nos han apoyado, no solamente del PS. Segundo, aquí la derecha no gana hace muchos años, así que esperemos que esta no sea la ocasión. Quinta Normal es más bien una comuna de centro izquierda. Creo que hay que trabajar hasta el último día. No creo que porque la centro izquierda vaya dividida eso le asegure el triunfo a la derecha.

Los Miedos de las Derechas y el Arribo de Boric

Plebiscito 2020. Santiago de Chile

Pasan los días y se acerca a pasos agigantados la fecha de las elecciones. El 10 y 11 de abril pasará a la historia como los comicios más importantes de los últimos tiempos. Además de elegir a las autoridades regionales y comunales, se votará por quienes elaborarán la Constitución del país, un sueño de tantos que, como sea, se hará realidad.

Los llamados expertos electorales se quiebran la cabeza haciendo encuestas y anticipaciones que -según dicen muchos de ellos mismos- no sirven de nada hoy. Un dirigente socialista señaló que sí o sí habrá que esperar los resultados del 11 de abril para que el panorama se despeje. Otro está convencido que lo que ocurra en los últimos dos o tres meses de campaña, y según lo que hagan o no hagan sus  candidatos, recién ahí empezará a tomar cuerpo la decisión de la ciudadanía.

Tal vez por eso es que luego de un tiempo de aparente relajo, la derecha comenzó a dar señales de preocupación en serio. Lo dijo Javier Macaya, presidente de la UDI, quien se confesó preocupado por lo que viene. Esa noche del 11, la UDI no sólo se jugará el tercio que necesitan obligatoriamente para mantener parte de los privilegios que les dejó la Constitución de Pinochet. También será el momento de la definición presidencial entre Joaquín Lavín y Evelyn Matthei.

Pero hay algo más que le preocupa a la UDI. Para Macaya “lo realmente riesgoso sería que Chile sucumba ante un liderazgo populista de extrema izquierda, como Jadue o Jiles. Si vemos que eso está en riesgo en la decisión que se debe tomar, obviamente lo vamos a considerar. Ahí pongo el tercer factor: quien tenga mejores posibilidades de ganar en segunda vuelta contra Jiles, Jadue… hay que analizarlo. Ese riesgo la UDI no puede estar dispuesta a correrlo”. ¿Cuál? le pregunta un periodista que lo entrevistó en la semana: “el de perder en segunda vuelta contra Jiles o Jadue”. Ambos objetos fóbicos del gremialismo.

La preocupación de la derecha también la explicitó el enemigo declarado de Mario Desbordes, Carlos Larraín quien ha hecho lo imposible por poner obstáculos a la campaña del candidato de RN. No soporta que Desbordes continúe impertérrito argumentando, entre otras cosas, que el Gobierno debe «mejorar la puntería» en las ayudas para las personas si no quiere que se apruebe el tercer retiro de fondos. No sólo eso. Cuestionó fuertemente las últimas medidas económicas anunciadas por el Presidente Piñera advirtiéndoles que o “mejora la puntería o no se queje si hay tercer retiro”.

Larraín,  ex presidente de Renovación Nacional, y cuyas últimas declaraciones revelan sus obsesiones patológicas, acusó a la izquierda de querer hacer una nueva Constitución «a la medida de su plan totalitario». Entonces por medio de un video, llamó urgido a los militantes de su partido a votar en las elecciones de constituyentes del 10 y 11 de abril. «Estamos en un trance muy delicado, la izquierda nos quiere hacer un ataúd de plomo. El 90% de Renovación Nacional votó en contra de la derogación de la Constitución, pero ahora el 100% de los militantes de Renovación Nacional tienen que ir a votar, para asegurarnos de que la Nueva Constitución nos proteja».

 Mencionó además a otra de sus obsesiones, la figura del ex Presidente Allende. «Salvador Allende hizo las torpezas que hizo contra la Constitución, contra las instituciones. La izquierda lo que quiere ahora es hacer una Constitución a la medida de su plan totalitario. Hay que estar atento a esto, y por lo pronto todos tienen que ir a votar este 11 de abril por los constituyentes que reflejen nuestra manera de pensar». ¿Alucinaciones o miedo real?

Un nuevo aspirante

La intranquilidad también recorre las oficinas de los partidos opositores que aún no logran ponerse de acuerdo respecto de cómo lograr una candidatura única. En lo que sí están de acuerdo es en que la posibilidad de otros cuatro años con la derecha gobernando no es aceptable. ¿El cómo lograrlo? He ahí el problema.

Es en este escenario que apareció como candidato el diputado por Magallanes Gabriel Boric. Y su postura está cambiando el cuadro cuasi estancado de las oposiciones. El planteó de entrada, una primaria con todo el arco político del sector, descolocando a varios que ya tenían la candidatura en el bolsillo. Según Boric y refiriéndose justamente a quienes exponían una y otra vez su deseo de unidad, pero con letra chica,  «no es el momento para dar portazos ni hacer aseveraciones categóricas, es el momento de poner ideas sobre la mesa. Decir este partido no, porque me cae mal, porque lo hizo mal en el pasado, no. Yo quiero saber qué están pensando para adelante. Si empezamos a buscar en detalle las cosas que nos han dividido antes, uno no puede juntarse ni con su mejor amigo», afirmó.

Durante su participación en un programa televisivo el fin de semana, Boric señaló categórico que “después de todo lo que ha pasado en Chile, sería una tremenda irresponsabilidad que, por egos, cálculos políticos o pensar quién sale mejor en la foto, termine con un gobierno de continuidad de Piñera por cuatro años más”. Respecto de las críticas de su sector a los partidos de la ex Nueva Mayoría, dijo que “uno no le puede exigir a alguien con quien está buscando construir hacia adelante que reniegue de la identidad de quién fue”. “Evidentemente, quienes gobernaron en los últimos 30 años, incluido el Partido Comunista en el Gobierno de Michelle Bachelet 2, tienen que hacer una autocrítica”, agregó.

Y añadió : “a mí me interesa centrarme en qué vamos a proponerle (a la gente) para el futuro, porque si empezamos a ver cuáles son las diferencias que tuvimos con Daniel Jadue, en una de esas no nos ponemos de acuerdo porque tuvimos visión distinta respecto al hecho del 15 de noviembre”.

Añadió que era el momento de poner ideas sobre la mesa. “Qué modelo productivo queremos para Chile, cómo queremos cambiar nuestro modelo de desarrollo, cómo hacemos que el Estado sea cuidador y termine con la discriminación de género (…). Quiero saber qué están pensando para delante“. “Es necesario generar unidad más allá de los límites propios. En función de esas ideas, como también las reivindicaciones del movimiento feminista, ecologista, el movimiento estudiantil, los pobladores, esperamos poder tener una primaria con quienes compartan esas ideas, esos principios básicos y que el pueblo sea quien decida quién enfrentará a la derecha”, dijo el diputado.

Para que el diputado Boric se convierta en candidato presidencial del Frente Amplio, faltan aún algunos pasos. Primero, despejar su camino con el diputado Marcelo Díaz, que también pretende ser candidato del Frente Amplio, aunque sus posibilidades son mínimas. Luego, conseguir oficialmente el apoyo de Revolución Democrática, cuyo líder natural Georgio Jackson, ya se pronunció favorablemente. De ahí al apoyo de todos los grupos del FA habrá un solo paso.

Siguen los nubarrones

En la centroizquierda, en tanto, el panorama sigue con nubarrones. Ninguno de los candidatos despega lo suficiente en las preferencias ciudadanas, haciendo coincidir a los expertos en lo que ellos llaman “un escenario líquido”, que no es otra cosa que la imposibilidad de adelantar juicios categóricos respecto a quien quiere la ciudadanía.

En medio del debate sobre los ofertones gubernamentales y  del tercer retiro del 10% de los fondos de pensiones, la pandemia sigue cobrando víctimas y el número de contagiados sigue demasiado incontrolable. Esa es la razón principal de las incertezas respecto a la realización o no de las elecciones del 10 y 11 de abril.

El presidente del Partido Socialista, Álvaro Elizalde, comentó que «si bien no estamos promoviendo la prórroga o postergación de las elecciones, no nos cerramos a priori a la idea y creemos que esta decisión debe ser adoptada sobre fundamentos estrictamente sanitarios, escuchando a los expertos». Es lo que cree la mayoría del espectro político. Pero desde el oficialismo se rechaza el cambio de calendario.

Javier Macaya, indicó que «acá hay un calendario electoral muy estrecho, y modificar ese calendario electoral por ejemplo y lo pongo de esta manera significaría mover todas las elecciones para adelante, incluyendo la del Presidente de la República. Obviamente nosotros esperamos que la elección se pueda desarrollar de buena forma, para eso legislamos».

CEDAW: Comité de la ONU Manifiesta Preocupación por la Situación de las Mujeres en Chile

El Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer de Naciones Unidas (CEDAW por sus siglas en inglés) solicitó al Gobierno chileno información acerca de las medidas que ha impulsado para abordar las brechas de género en el contexto de la pandemia, así como acerca de las acciones desarrolladas para proteger los derechos económicos, sociales y culturales en el marco del Proceso Constituyente.

El Comité presentó un informe con la lista de cuestiones y preguntas previas a su octavo reporte periódico sobre Chile, el cual recoge una serie de preocupaciones planteadas por la sociedad civil en el informe alternativo presentado por las organizaciones chilenas e internacionales Corporación Humanas, Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, CEM, Colectivo Sin Fronteras, CIMUNIDIS, Corporación Opción, Casa Memoria José Domingo Cañas, LEASUR, MAM, OCAC, OVIC, ABOFEM, Corporación Miles Chile, La Morada, Iniciativa Global por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, GI-ESCR y Tax Justice Network.

Impacto de la Pandemia

Respecto del impacto de la pandemia, el CEDAW le solicita al Estado de Chile informar sobre cuáles son las medidas que ha adoptado para abordar las brechas de género, poniendo a las mujeres en el centro de la estrategia para la recuperación post COVID-19, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

 En cuanto a los derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres, el reporte aborda ámbitos como educación, empleo y empoderamiento de la mujer. En educación, el informe pide informar sobre los pasos para superar las inequidades en el acceso a este derecho que han sido reportadas en informes anteriores, especialmente respecto de mujeres y niñas con discapacidades, migrantes, refugiadas y aquellas pertenecientes a pueblos originarios y minorías étnicas.

En salud, en tanto, el documento solicita información sobre las medidas adoptadas por el Estado para ampliar la despenalización del aborto, asegurar el acceso a anticonceptivos, especialmente durante la pandemia; y el acceso a servicios médicos y apoyo psicológico en casos de aborto. En empleo, el CEDAW solicita informar los avances de medidas destinadas a reducir la brecha de género en las pensiones.

Cambio climático

Por otra parte, en el contexto del cambio climático, el Comité también solicitó al Estado de Chile información sobre las medidas adoptadas para garantizar que las políticas y programas relativas al cambio climático, la agricultura, la energía y el medio ambiente, incluidas las relacionadas con proyectos agroindustriales y de desarrollo a gran escala, -las cuales tienden a afectar negativamente y en forma desproporcionada a niñas y mujeres- tengan un enfoque de género en su diseño e implementación.

La lista de preguntas que el CEDAW realiza al Estado chileno será la base para la revisión del cumplimiento de Chile con sus obligaciones en virtud de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la cual se espera que tenga lugar en Ginebra a finales de 2021.

“Usted Dio Positivo en el PCR”

Esas seis palabras te cambian la vida. Nunca imaginé escucharlas. Uno sabe que la enfermedad anda rondándolo, pero siempre piensa que le tocara “a otro”. Cuando las escuchas, se te abre un hueco debajo de los pies. Caes en un vacío, un hoyo negro, desconocido y aterrador. Porque no sabes adonde irás a ir a parar. Con el Covid uno sabe dónde empieza, pero  no dónde termina… Y las malas noticias son siempre más estridentes.

Además, cada día esta enfermedad tiene menos lógica. Vemos morir gente mucho más joven que uno y vemos sobrevivir a viejitos mucho mayores. Vemos gente que se agrava y otros que casi no desarrollan síntomas. Todo es incierto y teñido de terror. Especialmente, cuando entre tus contactos estrechos están tus hijos…

El malestar que me llevó a hacerme el examen debió ser suficiente señal negativa. Nunca me había sentido tan mal, con un decaimiento tan brutal, con un sueño que me botaba. Pero podía ser cualquier cosa. Pedí hora con una geriatra porque pensé que era algo propio de la edad. Me encontraron depresión y stress. También eran parte de mi cuadro pero faltaba lo principal.

Se me desapareció el apetito, y eso sí me sorprendió porque ni en mis peores momentos, se me había quitado el hambre. Mi lucha por adelgazar ha sido histórica y heroica. Pero heme ahí con un malestar horrible y sin hambre. Me pase días trabajando con Covid, sin tener idea. Ahora, puedo decir con alivio, que no contagié a nadie… Algo que también siempre supuse. Que los contagios no podían ser tan fáciles porque si no los casos no sumarían 5000 o 7.000 diarios sino decenas de miles cada día.

Decido hacerme el examen. Logro un “dato” de un lugar donde lo hacen sin orden médica. No tengo tiempo para ir a un doctor ya que es el fin de semana que tengo libre por cuarentena comunal. Me cuesta $12.500 por Fonasa. Estoy feliz por el hallazgo. Uno piensa que es imposible hacerse el PCR. Nadie sabe a ciencia cierta dónde lo hacen, cómo pedirlo, cuánto cuesta, en fin. Algo tan básico para evitar la pandemia.,..

Después de hacerme el examen, me fui a tirar a mi cama y me pase 5 días durmiendo, con una sensación de estómago vacío pero sin ganas de comer. Saqué fuerzas de flaqueza y le hice caso a una amiga que me recomendó llamar a  la central de residencias sanitarias para irme a pasar mi cuarentena allí. Nadie antes de ella, que no es médico sino actriz, me había dado ningún consejo. No tenía idea qué hacer. Solo atiné a publicar en Facebook que estaba oficialmente con Covid. Imagino que para alertar a quienes me podría haber topado en esos días en que trabajaba como sonámbula, sin saber que portaba el Covid…

Moría de hambre pero no tenía ganas de comer. Entretanto, mis cercanos se iban haciendo el PCR y les iba saliendo negativo. Gran alegría. Pero a mí nadie me venía a buscar de ninguna residencia sanitaria.  Decidí llamar a uno de los consultorios de mi comuna y, cual no sería mi sorpresa, cuando me entero que yo no figuraba en el sistema como portadora de Covid.

El laboratorio donde me había hecho el examen no había hecho la notificación. Volví a  sacar fuerzas de no  sé dónde y los llamé. Negativa rotunda de UC Christus. Ellos habían avisado a la Seremi de Salud. Yo tenía que encargarme que el Minsal subiera mi caso a la plataforma Epivigila. Repliqué que, a pasar de estar medio tonta por el Covid, yo entendía que la Seremi de Salud y el Minsal eran parte de la misma institución. No. No era así. Yo debía ir al médico para me dijera que tenía Covid y subiera mi caso a la red. “¿Cómo voy a ir al doctor si estoy con Covid en cama?” “Haga una teleconsulta”. Ahí llegue a mi límite. Felizmente, recordé que tenía una amiga doctora y le narré la kafkiana historia. Ella me pidió el resultado del examen y se encargó de subirlo a Epivigila. Eso fue 4 días después de mi diagnóstico.

Como seguía sin que nadie me fuera a buscar para llevarme a una residencia, escribí un reclamo en twitter. Y oh, milagro, el elefante blanco se movió. Claro que no sin antes mediar los llamados de amigos periodistas que repetían por los medios que yo seguía esperando que me fueran a  buscar desde una residencia.

Casi 5 días después de mi examen, me llamaron para internarme en el Hotel Radisson de Huechuraba. A pesar de la espera, la experiencia valió la pena. Muy buena atención, maravillosa comida, comodidad total, profesionales de la salud preocupados todo el día de mí. Capitulo positivo.

Pero lo kafkiano tuvo también otros capítulos. Como los dos llamados de la Seremía de Salud Metropolitana ofreciéndome una residencia sanitaria. “Pero es que ya estoy en una…” “Ah, ya está en una … Bueno, la recomendaremos para que la traten bien”. “Si me están tratando muy bien”, “nunca están de más las recomendaciones…”.

El segundo llamado fue de un señor que estaba en la puerta de mi casa mientras yo seguía en la residencia. Me dijo que me tenían un cupo. Otra vez la explicación. “Ya estoy en una residencia…”. “¿Y cómo ha sido su experiencia?”. “En la residencia buena, pero en relación a la trazabilidad, pésimo todo”. Y ahí, el señor me dice que a  todos a quienes ha debido llamar esa mañana le han referido lo mismo. Que el sistema está colapsado. Que la ola se vino toda de una vez. Que están sobrepasados. Y que me pide disculpas. “Yo felizmente, pienso, voy de salida”…

Tercer llamado. Me llama una señora del Consultorio de Ñuñoa a quien le llegó la información que yo era un nuevo caso Covid en la comuna…Estoy en el día 10 de mi tratamiento y le digo que ya casi me estoy yendo a mi casa. Que es un poco tardía la notificación. Escucho un silencio avergonzado al otro lado de la línea. Yo lo “escucho” así y las palabras subsiguientes me lo confirman. “Si, es un poco tardío todo…”. Y nuevamente, me vuelven a pedir disculpas, además de ofrecerme incluir a mis contactos estrechos en la plataforma EPIVIGILA. Le señalo que ellos ya hicieron la cuarentena luego de salir negativos en sus PCR…

Más que rabia, me llega a dar pena. Por los funcionarios que tratan de hacer las cosas bien mientras algunos “infelices” (y desalmados) pareciera que viven en otro planeta, donde no hay Covid y solo competencias de quien vacuna primero.

Es triste vivir en un país tan divorciado  entre quienes se ocupan y se descrestan a diario, desde hace más de un año, sin recibir ni un bono extra a cambio, y quienes viven  ajenos al dolor, a las penurias económicas de un pueblo que se quedó en la calle, que vive inventando como pasar el día siguiente, y que ve como miles van quedando en el camino por políticas erradas, o lo que es peor, por ausencia de políticas..

Hacia la Desprivatización del Agua en Chile

Chile se encuentra dentro de un proceso constituyente inédito después de 30 años de vuelta a la democracia, que tiene al país inserto en un momento histórico, en donde la próxima redacción de una nueva carta fundamental ha abierto la discusión sobre qué país queremos y cuáles debieran ser los derechos consagrados para todas y todos sus ciudadanos en la redacción de aquel documento fundamental.

Uno de esos derechos en discusión, el agua, es quizás el que más fuerza ha tomado en los distintos cabildos autoconvocados que se han realizado a lo largo de todo el país.

Esto, en el contexto de ser el primer país en el mundo en privatizar sus fuentes y gestión de las aguas, lo que ha traído consigo la imposición de un modelo de lucro para un bien común fundamental para la reproducción de la vida, en donde es posible ser dueño de agua sin tener tierra a perpetuidad.

Es así como desde la imposición en dictadura del código de aguas de 1981, se generó un sistema hídrico que dividió su uso en derechos consuntivos y no consuntivos, en donde los primeros son los cuales pueden reutilizarse superficialmente (riego, minería, industria y uso doméstico), mientras que los segundos refieren al uso existente sin consumirla (hidroeléctricas).

Las consecuencias actuales de este sistema de aprovechamiento de agua para el país han sido desastrosas, ya que el 80% de los derechos consultivos están en manos del negocio forestal y agropecuario, mientras que el 9% está en manos del negocio minero.

En el caso de los derechos no consuntivos, el negocio hidroeléctrico está en manos de la empresa Enel.

Por otro lado, quienes controlan la distribución del agua en el país (Agua Andinas y Esval), son empresas con capitales transnacionales, que no hacen más que controlar las tarifas y el consumo humano.

En otras palabras, estamos en presencia de un modelo hídrico que concibe al agua como un bien económico, y que responde a una ideología neoliberal que pone en el centro el lucro de las empresas por sobre los derechos de las personas.

De ahí la importancia de este proceso constituyente en Chile, que permita desprivatizar un bien común tan importante y vital como lo es el agua.

Se hace necesario por tanto construir una nueva democracia hídrica, que tome en consideración la legislación internacional en materia de agua y también el aporte de experiencias locales en América Latina y en el mundo.

Por lo mismo, si bien Chile se puede ver como un caso de lo que no hay que hacer en materia de aguas han habido importantes avances jurídicos internacionales en lo que respecta a este bien común.

Es lo ocurrido el 28 de julio del año 2010, fecha en la cual la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó que el acceso al agua potable y al saneamiento son derechos fundamentales, con 122 votos a favor, 41 abstenciones y ninguno en contra de parte de los estados.

Una aprobación que si bien no tiene un carácter vinculante para los países, diferentes constituciones del mundo, como es la de Bolivia,  Ecuador, Nicaragua, México, Uruguay.

Honduras, la República Democrática del Congo, Sudáfrica, Uganda, han hecho explícito el derecho humano al agua, lo que nos muestra lo relevante de legislar al respecto y lo oportuna que debiera ser esa discusión para Chile a nivel constitucional.

No obstante, declarar el agua como un derecho humano a nivel constitucional no es suficiente, en la medida que no se avance en una legislación que vaya más allá de lógicas antropocéntricas. Es decir, que pongan en el centro a los seres humanos, por sobre otros seres vivos y ecosistemas. De ahí la importancia de debatir sobre nuevos derechos, que vayan más allá de los límites del derecho moderno.

Los casos de Ecuador y Bolivia, en donde ambos países existen a nivel constitucional derechos de la Naturaleza y Madre Tierra respectivamente, nos muestran un camino alternativo y más amplio de lo que históricamente se han entendido los derechos.

Lo mismo con respecto a países como Colombia, Nueva Zelanda y la India, los cuales han otorgado derechos a los ríos.

Distintos casos que debieran ser tomados en cuenta por los distintos asambleístas que redacten la nueva Constitución de Chile, la cual permita desmercantilizar el agua y ampliar los derechos a los distintos territorios del país.

No obstante, como muestra la experiencia de aquellos países anteriormente mencionados, no es suficiente un buen marco jurídico, si en la práctica se vulneran desde las empresas y los mismos Estados aquellos derechos, para seguir profundizando modelos extractivistas.

De ahí la importancia de salir no solo de lógicas privadas del agua sino también de miradas Estado-céntricas, que solo buscan nacionalizar los llamados recursos naturales para seguir explotándolos ilimitadamente para su venta en los grandes mercados internacionales.

Por eso, la discusión debiera estar centrada también en cómo generar mecanismos de gestión territorial local, que protejan las cuencas de agua y le den un buen uso desde los ecosistemas.

En definitiva, desprivatizar el agua en Chile va mucho más allá que estatizarla, además implica hacerse cargo no solo de un momento histórico del país, sino también en un momento clave del planeta, en medio de una crisis climática profunda, heredera de una civilización industrial, en donde la vida futura de todas y todos está en juego en estos momentos.

Juntas Crecemos: Plataforma de COFFUF Para Fomentar la Autoestima, Liderazgo y el Deporte en Niñas

Con el fin de incentivar la autoestima y el deporte en niñas y adolescentes, la Corporación de Fomento del Fútbol Femenino, COFFUF, lanzó su plataforma “Juntas crecemos”, que de manera interactiva y dinámica entrega contenidos sobre autoestima, liderazgo y deporte, de forma completamente gratuita y para la que sólo se requiere previa inscripción y un mail de contacto.

El proyecto consta de una plataforma on line y un planner en el que las niñas y adolescentes podrán desarrollar actividades y aprender sobre mujeres destacadas en variadas disciplinas. En esta primera etapa participarán niñas de las comunas de San Bernardo, Macul, San Ramón, Lo Prado, Maipú, Ñuñoa y Valdivia.

El proyecto “Juntas Crecemos” es apoyado por Juntas en Acción, plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres impulsada por ComunidadMujer y Corporación Humanas, y cofinanciada por la Unión Europea.

Seleccionadas nacionales y mujeres destacadas

Con el propósito de incentivar el deporte y la actividad física, el programa cuenta con la participación de la seleccionada nacional y jugadora de Santiago Morning, Daniela Pardo, quien semanalmente enseñará de manera on line rutinas de ejercicios y desafíos deportivos a las niñas, los que podrán realizar en su casa, con los elementos disponibles en su hogar.

Las participantes también podrán conocer a mujeres destacadas, como la tricampeona de ajedrez Damaris Abarca, la cineasta Claudia Huaiquimilla o la geóloga experta en meteoritos Millarca Valenzuela, quienes les contarán sobre sus sueños cuando niñas y cómo lograr hacerlos realidad.

Daniela Espinoza, directora de la COFFUF, destaca que la iniciativa “busca ser un espacio de aprendizaje y crecimiento para niñas y adolescentes en el que se acercarán a conceptos como la autoestima y el autocuidado, practicarán deporte junto a una de las seleccionadas que jugó un Mundial y ha sido campeona de Chile 3 veces, y podrán conocer a destacadas mujeres que han logrado cumplir sus sueños, más allá de adversidades, discriminaciones o prejuicios”.

Sobre el origen del proyecto, Espinoza cuenta la pandemia también obligó a la Corporación a reinventarse, “y ahí aparece Juntas en Acción con su desafío de generar soluciones para el contexto del COVID-19. Sabíamos que las mujeres éramos las más perjudicadas con la pandemia, y aún más las niñas que con el aislamiento se han visto tremendamente afectadas. Teníamos nuestras escuelas online funcionando, pero nos dimos cuenta que se necesitaba más, que las niñas requerían de un espacio propio en el que encontrarse, crecer y desarrollarse emocionalmente. Así surge Juntas Crecemos”.

Estereotipos de género

Según un estudio de ONU Mujeres, el 36% de las jóvenes chilenas de entre 10 y 17 años declara haber evitado realizar alguna actividad por no sentirse bien con su apariencia y un 47% indica haber sentido presión por verse más linda. La directora de la COFFUF explica que “El desarrollar una sana autoestima es fundamental en niñas y adolescentes, pues influye directamente en su capacidad de utilizar el espacio y lo público, esto es lo que luego las convierte en mujeres seguras, autovalentes y libres. Según la percepción que tienen de sí mismas es cómo se relacionan con sus metas, proyectos, sueños y aspiraciones”.

Daniela Espinoza subraya que los estereotipos de género están presentes en la educación y en la vida diaria de niñas y adolescentes, “por lo que se vuelve tremendamente necesario abordarlos, promover su autoimagen, fortalecer su liderazgo individual y generar dinámicas sanas y efectivas de trabajo en equipo”. Por esta razón, el proyecto buscar dotar de referentes cercanas y reales a niñas y adolescentes, “con el objetivo de que puedan desarrollar su autonomía y ver que el lograr sus sueños es algo real y posible. Con esto las incentivamos a valorarse y a participar de espacios de toma de decisión que se les presentan en la vida. Niñas y adolescentes se ven constantemente influenciadas de manera negativa en la creación de su identidad y percepción de los otros/as, este taller busca fortalecer estas dinámicas y lograr en ellas seguridad”, agrega.

Desde COFFUF realizan una invitación a los colegios y municipios interesados a comunicarse con la entidad y a las niñas con ganas de participar a ingresar a www.juntascrecemos.cl , pues aún quedan cupos disponibles.

Primera Encuesta sobre Juventud y Derechos Humanos: Sename, Carabineros, Gobierno y Fuerzas Armadas son las Instituciones que más Violan los DD.HH

El estudio del Observatorio Juventudes y DD.HH levantó información de una muestra de 2,265 jóvenes de entre 14 y 29 años de todo el país, entre julio y agosto de 2020. La muestra se caracteriza por una alta respuesta de nivel socioeconómico entre medio y alto (80%) y de mujeres (72%). Esta Primera Encuesta Nacional en Chile se centra en los DD.HH en general y, en particular, en los derechos civiles y políticos y las experiencias de vulneración de derechos en el contexto de la protesta social.

Entre los principales resultados se encuentran que el 97,8% considera que los derechos humanos son muy importantes; el 78,6% no está de acuerdo con que los derechos humanos dificulten la lucha contra la delincuencia; el 98,4% está de acuerdo en que las políticas públicas deben garantizar el derecho a la igualdad y no discriminación entre mujeres y hombres.

Entretanto, el 60,7% declaró que no está de acuerdo con la detención por el control de identidad y el 78,2% expresó no está de acuerdo con que las personas privadas de libertad pierdan sus derechos humanos. También el   80 % señaló participar en manifestaciones públicas y el 68,7% considera que el Estado de Chile respeta entre nada y poco los derechos humanos.

Las y los jóvenes en Chile tienen la percepción de que los derechos políticos en Chile se encuentran solo «Algo garantizados».

Existe la percepción de que los derechos a la igualdad ante la ley y el acceso a una justicia independiente e imparcial están «Poco garantizados» (promedio 2,5 en una escala de 1 a 6).

El SENAME (59%), Carabineros de Chile (51,5), el Gobierno (21.7) y las FFAA (20,9%) son percibidas como las instituciones que más violan los derechos humanos en Chile.

90 % manifiesta que es muy importante la formación en DDHH para funcionarios y funcionarios del Poder Judicial.

79,2% está “Totalmente de acuerdo” en que la formación en DDHH en FFAA, Carabineros y PDI es fundamental para garantizar el respeto de los derechos humanos de las personas en Chile.

Impunidad y violaciones a los DDHH

El 36,6% de las y los encuestados indicaron haber vivido directamente violaciones a sus derechos humanos desde el 18-O. De estas personas, sólo un 15,7% denunció. Los motivos manifestados para no denunciar por el restante 84,3% fueron desconfianza hacia las instituciones (26,9%), normalización de las vulneraciones (25,7%), miedo (12,8%) y sensación de impunidad (20,1%). Mientras que el 58,8% de quienes denunciaron tienen “nada de confianza” en que los tribunales resuelvan positivamente su caso.

Comentarios al informe

En la presentación de los resultados del Observatorio, transmitida vía online, comentaron la Red de Equipos en Educación en Derechos Humanos, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y la OREALC/UNESCO.

Ante los resultados del estudio Sandra Burmeister, encargada de comunicaciones de la Red de Equipos de Educación en DDHH (REEDH), reconoce que en cuanto “a los resultados del Informe es importante reflexionar sobre cuál es el problema central que resulta ser el articulador de que el Estado de Chile cumpla poco o nada la protección asociada a los derechos humanos e incorporar su educación”.

“La encuesta entrega un cuadro preocupante respecto a las vulneraciones a los DDHH sufridas por las y los jóvenes y, además, a las reflexiones y juicios que en la misma encuesta presentan los jóvenes: un cuadro de desconfianza manifiesta respecto a las instituciones en general y en particular respecto a los cuerpos de orden y seguridad, creemos que es perjudicial para la convivencia democrática”, comenta Tomás Barrera, mediador de enseñanza media del Museo de la Memoria y los DDHH.

En el marco de la Agenda 2030, desde la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de UNESCO (OREALC/UNESCO-Santiago), Christián Bravo, consultor de Educación para el Desarrollo Sostenible, sostuvo que “de estos resultados de la Encuesta presentada podemos entender que hemos avanzado en la valoración de los DDHH en las juventudes, por lo que hay que centrar la gestión pública en las personas y su dignidad como condición gatillante para el desarrollo sostenible”.

Sobre los resultados, Catalina Pinto, integrante del Observatorio, considera que es “relevante como el estallido social permitió volver a tocar el tema de la vulneración a los DDHH, ya que fue posterior al 18 de octubre donde se viralizaron, observaron y evidenciaron múltiples violaciones a los DDHH en el contexto de las manifestaciones. Esto, también, permitió vislumbrar como en manifestaciones anteriores al 18-O se normalizaron distintas vulneraciones”.

En la misma línea, Camila Molina, del mismo colectivo, señala que: “Esta es la primera encuesta que se hace a nivel nacional entorno a la percepción y actitud de las juventudes hacia los derechos humanos, para nosotras esto cobra mucho sentido en el contexto actual, ya que pone de relieve la opinión de este grupo etario que muchas veces no tiene espacio en el debate público, y nos gratifica de sobre manera el poder aportar a la defensa y promoción en la construcción de una cultura de derechos humanos en Chile”.

El informe de la primera Encuesta nacional de Juventudes y DDHH es una iniciativa conformada por egresadas y egresados de la Universidad de Chile el año 2020, que busca aportar a los diálogos en torno a DD.HH, realizando toma de diagnósticos y creación de material desde un enfoque interdisciplinario, autogestionado y colaborativo para las comunidades.

La Derecha contra Izkia Siches: El Desahogo de la Presidenta del Colegio Médico

Cuando la infraestructura médica -llámese hospitales y clínicas- está a un tris de colapsar, cuando hay casi 9 millones de chilenos y chilenas en cuarentena sin saber qué les espera desde el punto de vista económico, y cuando 22 mil hombres y mujeres del país han muerto a raíz de la pandemia dejando a sus familias en el más profundo dolor, se escuchó la voz de una mujer, el desahogo de una doctora que es el personaje público mejor evaluado por la ciudadanía durante prácticamente todo el año pasado y lo que va de este. 

Quien soltó las amarras de su cargo -Presidenta del Colegio Médico- dijo lo que probablemente venía acumulando desde hace más de un año en un enfrentamiento de dimes y diretes con el gobierno por su manera de enfrentar la pandemia: se llama Izkia Siches. En una conversación coloquial de más de una hora en el podcast La Cosa Nostra, dijo lo que pensaba respecto del gobierno y de cómo ha enfrentado la pandemia. 

Fue, en realidad, un verdadero desahogo. Y más allá de calificativos que los chilenos suelen usar cuando se refieren al gobierno o al Presidente, pero que “hirieron” sensibilidades del oficialismo, lo que expresó responde a las críticas de fondo que hasta en las propias filas de la derecha se han comentado más de una vez. Por ejemplo, que el ministro Paris pesa menos que el ex Secretario de Estado Jaime Mañalich. Una situación evidente, porque luego de su travesía por el desierto ahora Mañalich opina de un barrido y un fregado respecto de la pandemia que él tampoco supo controlar.  

¿Llegaremos a 30 mil muertos?

Para Izkia, no es el ministro. “El gobierno es el que dirige la pandemia. El Segundo Piso, los asesores, unos ingenieros que tienen por ahí revoloteando, que se las dan de epidemiólogos y que finalmente ellos cortan más el queque”. Contó que “yo llevo casi un año en la Mesa Social, y hago muchas propuestas y todo, pero las únicas veces que me escuchan es cuando efectivamente hago declaraciones un poco más altisonantes. No funciona esa Mesa Social para llegar a acuerdos, no es una instancia que tenga poder, no corta nada, es una cuestión a la que yo voy, pero me sirve como denuncia”.

Fue drástica en afirmar que alguien debe pagar las culpas de la pandemia. “Yo creo que aquí va a haber responsabilidades políticas que en algún momento se van a tener que pasar. Porque hay definiciones que no son livianitas: o sea, estamos hablando de que vamos a llegar a 30 mil muertos este mes. Entonces, hay definiciones que cuestan vidas y yo creo que no se las han tomado tan en serio”. 

Dijo que aunque el gobierno no fuera de su agrado “si hace bien lo de las vacunas, nosotros vamos y aplaudimos. Si hay que volver a clases, y es el peor momento, y todos los profes no quieren volver…, bueno, hay que ir a apuntar hacia donde hay que caminar y lo hacemos”, aunque ello les signifique críticas de los movimientos sociales. 

Contó que personalmente lo ha pasado muy mal con esta administración, que “estamos pero en guerra campal con el gobierno ( …)  además, en toda la pandemia, yo que he sido súper señorita, voy a todas las reuniones y me saco fotos con todos los infelices, nos han pasado goles. Ni una cuestión gremial. O sea, yo tengo que hacer mi pega. Pero es que de verdad, el nivel de tapa… y yo les digo a mis colegas de derecha: ‘Oye, este es el peor gobierno que le ha tocado a la medicina en Chile’. 

¡El peor! Liderado por un expresidente del Colegio Médico. ¡El peor! Es que ningún gobierno nos había tratado tan mal. Y en medio de la pandemia, nosotros cuidando a los pacientes… ¿Tú crees que nosotros vamos a hacer un paro? ¡Jamás vamos a hacer un paro! ¿Por qué? Porque el paro va a matar a los pacientes, que no son de ellos, son del pueblo, son pobres, y ahí sí que yo tengo una raya cruzada en que es imposible… Son lo peor. O sea, no podría, ni por la estrategia ni por nada, ir a votar por… Aunque nos vendan la pomada, creo que han sido nefastos”.

La derecha reaccionó de inmediato. Indignada. Es que nunca la Presidenta del Colegio Médico ha sido de su agrado. Los que primero lo hicieron, por supuesto, fueron los funcionarios nombrados por Piñera. Los Seremis de Salud y los 29 Directores de Servicios de Salud de todo el país se hermanaron y casi con idénticas palabras criticaron a la Presidenta de la Orden. “…nos parece que el tono, énfasis, contenido y lenguaje de las críticas de la Presidenta del Colegio Médico de Chile son tremendamente injustas, desproporcionadas y a todo evento maliciosas, no solo contra el Ministro de Salud, el Gobierno de Chile, sino a la postre contra toda nuestra sociedad”. En  términos muy semejantes lo hicieron los Directores de servicios. 

La forma y no el fondo

La Ministra de Desarrollo Social y Familia, también médica, le envió una carta defendiendo a su gobierno -obvio-  y sin ir al fondo de la desazón de Izkia Siches, se quedó en la forma. No pudo evitar reconocer su aporte: “fui de las primeras en reconocer el coraje y el valor de la presidenta del Colegio Médico al luchar por poder volver a clases y así demostrar que su principal preocupación eran los niños y niñas de Chile. Y por eso me parece tan relevante plantear que hay que recuperar el rumbo de la presidencia del Colegio Médico”. Y le pidió “reconocer su error” y “enmendar el rumbo”, advirtiendo que “de no ser así, no solo sería para mí una gran decepción personal, sino que con mucha tristeza -por los años que llevo colegiada- me vería en la necesidad ética de presentarle mi renuncia al Colegio Médico de Chile”. Habrá que verlo.

La campaña contra la doctora Izkia Siches recién está comenzando. Y salvo que el gobierno y la derecha se den cuenta que ella no hizo sino expresar un sentimiento popular, esta campaña de desprestigio continuará. 

Es cuestión de escuchar a la UDI y RN. De nuevo sus críticas son hacia la forma y evitan pronunciarse sobre el fondo. El presidente y diputado de la UDI, Javier Macaya dijo que “es muy lamentable la descalificación en la que cae Izkia Siches. De alguna manera demuestra la politización a la que ha llevado al Colegio Médico en vez de cooperar en un momento tan complejo como el que vive Chile, incurre en descalificaciones y en argumentos que nada ayudan a salir del momento que hoy vive Chile”. 

El secretario general de RN, José Miguel Arellano aseguró por su parte que “es muy raro que la presidenta del Colegio Médico ahora se las de opinóloga, hablando de forma deslenguada de quien le cae bien o le cae mal en el gobierno en lugar de hablar de lo que realmente importa que es el control de la pandemia y cómo pueden ayudar todos los actores en esa tarea. En ese sentido, lamentamos sus dichos y esperamos que se disculpe”.

Quien salió en su defensa fue el médico y senador Guido Girardi, quien respaldó el fondo de las declaraciones de Izkia Siches, planteando que ella “muestra la extrema desazón y frustración que tenemos todos”. “Este es el peor gobierno de la historia reciente de Chile, particularmente en el manejo de la pandemia. Tengo la mejor opinión del ministro Paris, pero he sido testigo que las decisiones no las toma él, sino que las resuelve la Segpres con los sectores económicos que son quienes mandan y resuelve en función de proteger los intereses de las empresas”.

Girardi agregó que “cuando hay que discutir la ley de Isapres, no es el ministro Paris quien resuelve, ni quien presenta el proyecto para privatizar Fonasa, ni quien disminuye las becas para especialistas… la Segpres con el Segundo Piso son quienes elaboran estrategias para mantener y profundizar los abusos”.

S bien desde la política opositora no han existido mayores reacciones, si las hubo desde el Consejo Nacional del Colegio Médico, que en una inserción de una página completa en El Mercurio, dejó de manifiesto sus críticas hacia el gobierno luego de la polémica protagonizada por la presidenta del gremio, Izkia Siches. Fue el espaldarazo para su presidenta quien en la entrevista mencionó lo mal que estaban los médicos del sector público.

El gremio afirmó que “llevamos tres años esperando el cumplimiento de los compromisos adquiridos por parte de este Gobierno sin ningún avance en legítimas reivindicaciones de colegas que trabajan en la Atención Primaria y en los Servicios de Salud”. “Hoy tenemos especialistas jóvenes que trabajan en la red pública, a quienes no se les están pagando las asignaciones que legalmente les corresponden. Hemos sostenido múltiples reuniones con personeros del Ministerio de Salud, pero no ha existido voluntad alguna en dar solución a estos problemas”. 

Dejaron en claro, tal como lo señaló Izkia Siches, que “el gremio médico jamás abandonará el cuidado de nuestros pacientes, aún cuando nos enfrentamos a un gobierno maltratador. Le hemos solicitado al Presidente de la República intervenir, sin lograr resolver hasta la fecha estos conflictos que atentan no sólo contra médicos y médicas, sino que contra la salud pública en su conjunto”. 

Y no lo dice cualquier persona, sino que una doctora que en la última versión impresa de la Revista Time fue nombrada entre las 100 liderezas y líderes emergentes del mundo “que están modelando el futuro” y según la reseña redactada por la ex presidente Michelle Bachelet para el medio estadounidense,  «ha jugado un rol crucial en la elaboración de una respuesta nacional e inclusiva a la pandemia». 

Pandemia y Efectos Sociales: las Cicatrices del Jaguar

Alguna vez fue motivo de risa o mofa. Posteriormente se transformó en el ícono de las paradojas. Hoy solo es un mal, pero muy mal, chiste. Los tiempos mejores no han podido ser peores y quizá se constituyan en los peores en mucho tiempo.

Si bien el Gobierno de Piñera se empeña en mostrarse como un barco que capea (y según ellos, muy bien) las olas provenientes del exterior: la pandemia mundial y la recesión internacional (efectos que nunca reconocieron en otros tiempos) …y hasta intentaron achacar a extranjeros la crisis social en Chile…los efectos sociales de la pandemia sólo han desnudado realidades que hace demasiado tiempo están con nosotros.

Más allá de una campaña de vacunación determinada  -lo mínimo que podría hacerse con eficiencia a estas alturas-, estamos presenciando uno de los momentos más complejos del país en materia social y económica, precisamente el aspecto donde la derecha suele poner sus fichas. Acá le ha tocado más bien la cara que no le gusta, la de un Gobierno que debe salir en ayuda de sus ciudadanos, lo que refuerza la idea de que es un Estado fuerte el que mejor puede enfrentar situaciones como esta.

No obstante, el impacto social de la coyuntura sanitaria ha sido y sigue siendo devastador. Basta con mirar las calles, a ojos de cualquier ciudadano, para ver miles de establecimientos comerciales cerrados, las carpas con gente que vive en las calles- que en algún momento eran casi una excentricidad- hoy campean por las ciudades, las tomas de terrenos se multiplicaron en los últimos meses y las ollas comunes aún proliferan en los barrios pese a los bonos del Gobierno. Por todos lados surgen expresiones de la crisis social en curso. Una sola cifra aportada por El Mercurio: “Un millón 250 mil familias ingresaron al Registro Social de Hogares y casi el 60% es parte del tramo vulnerable”. 

Es decir, si había una situación social delicada, que explicó el estallido social del 18 de octubre, los efectos de la pandemia solo han venido a profundizar, agudizar y a desnudar con crudeza aquello.

Ya lo dijo la Cepal muy claramente hace algunos días en su Panorama Social 2020: La pandemia está provocando un “aumento en los niveles de pobreza sin precedentes en las últimas décadas e impacta fuertemente en la desigualdad y el empleo”, agregando que, a nivel de América Latina, hay más de una población chilena entera (22 millones de ciudadanos) que ya cayeron a la pobreza en 2020 en comparación con el 2019.

Los años de bonanza de años anteriores, que algo alcanzaron a repercutir en una tendencia positiva de los indicadores de desigualdad, se están borrando de un plumazo. “La pobreza y la pobreza extrema alcanzaron en 2020 en América Latina niveles que no se han observado en los últimos 12 y 20 años, respectivamente, así como un empeoramiento de los índices de desigualdad en la región y en las tasas de ocupación y participación laboral, sobre todo en las mujeres”, expresó el organismo.

Según las nuevas proyecciones de la CEPAL, como consecuencia de la fuerte recesión económica en la región, que registrará una caída del PIB de -7,7%, “se estima que en 2020 la tasa de pobreza extrema se situó en 12,5% y la tasa de pobreza alcanzó el 33,7% de la población”. En otras palabras, más de un tercio de la población latinoamericana estará en condición de pobreza entrado el nuevo año.

“La pandemia ha evidenciado y exacerbado las grandes brechas estructurales de la región y, en la actualidad, se vive un momento de elevada incertidumbre en el que aún no están delineadas ni la forma ni la velocidad de la salida de la crisis. No cabe duda que los costos de la desigualdad se han vuelto insostenibles y que es necesario reconstruir con igualdad y sostenibilidad, apuntando a la creación de un verdadero Estado de bienestar, tarea largamente postergada en la región”, afirmó el organismo.

Ya en junio la FAO había advertido, además, que “el impacto sobre el hambre será también muy significativo, tomando en cuenta que en 2016-2018 ya había 53,7 millones de personas en inseguridad alimentaria severa en América Latina”.

En este tremendo panorama y gracias a los crecimientos económicos de años anteriores, además de las políticas sociales implementadas, según la misma Cepal, la pobreza en Chile alcanzó un 10,7% de la población en durante 2019, subiendo solo al 10,9% en 2020, constituyéndose en el segundo país con la menor tasa de pobreza, después de Uruguay (que tiene la mitad, 5,1%). Según el organismo- o la versión que dieron al respecto algunos medios- este leve aumento se explicaría por las “ayudas estatales implementadas”. Cabe precisar que la última medición oficial para Chile fue la Casen 2018, la que arrojó que la pobreza se situaba en 8,6% afectando a 1,5 millones de personas.

Por simple matemática, 2,3 puntos porcentuales más de pobreza desde 2018, solo considerando los efectos de la pandemia hasta el año pasado, tendríamos que más de 400 mil chilenos ya cayeron en situación de pobreza y un incierto camino les resta para volver a salir de ella.

La tregua que no llega

El problema es que la pandemia no da tregua aún, al contrario, se ha acentuado, y es bien probable que el presente año sea otro año muy complejo desde el punto de vista económico y social, pese a los cantos de sirena y supuesta recuperación de la que habla el Gobierno. 

Estas cifras a nivel macroeconómico se observan como acotadas, pero ocurre- como advierte constantemente la Fundación Sol- que cuando se habla, por ejemplo, de un desempleo de 10,3% en el último trimestre del 2020, en realidad se está hablando de niveles que triplican esa cifra cuando se observa la calidad del empleo aún existente. Se olvidan que en Chile campea la informalidad laboral y la falta de mínimos derechos sociales en este campo. Por eso cerrar en cuarentena la comuna de Santiago significa un verdadero descalabro económico para miles de personas, muchos inmigrantes, que viven al día vendiendo sus productos en esa comuna.

Incluso el gran comercio formal, agrupado en la Cámara Nacional de Comercio, ya abandonó toda diplomacia con el Gobierno y sostuvo que, si se seguían registrando cuarentenas de fin de semana, y peor toda la semana, “va a ser un desastre completo”, con efectos “letales” desde el punto de vista de las ventas y el empleo.

De allí las voces, como las de la candidata presidencial del PS, Paula Narváez, pidiendo ayudas económicas urgentes del Ejecutivo ante el nuevo recrudecimiento de la pandemia, con “un IFE mejorado, de mayor cobertura y continuidad para el primer semestre”.

El Banco Central nos acaba de notificar que el país cerró el 2020 con una caída del PIB del 5,8 por ciento, la peor recesión en 40 años, es decir desde la crisis de los 80 (el año 82 cayó un 11%), cuando el desempleo llegó a superar el 30%. «Es un dato complicado, pero un poco mejor a lo esperado. Esperamos que el 2021 sea un año mejor en términos económicos, sanitarios y sociales», dijo un esperanzado ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda. Lo cierto es que todo el mundo sabe que retroceder socialmente 5 o 10 años, en un país ya muy desigual, es algo que se va a recuperar en otros 5 o 10 años y, por cierto, será una pesada herencia para la administración que sea elegida a fines de este año. 

Y ya el nuevo año empezó mal, con una fuerte contracción de 3,1%, en el primer Imacec del año, que sorprendió al mercado, que, si bien esperaba una nueva caída, no preveía una de tal magnitud. Se trata del peor inicio de año de la economía nacional del que se tenga registro.

Todo esto pasa un poco en segundo plano, la verdad, porque la coyuntura de la pandemia- y sus cadenas noticiosas oficiales- mantienen en vilo a los chilenos, que solo saben que la crisis los va golpeando directamente a ellos y sus familias. Frente a los efectos de la pandemia y la posibilidad de arriesgar la propia vida, no queda más que acomodarse a como venga la situación económica.

La leve recuperación registrada hacia fines de año, explicó el Banco Central, «estuvo en línea con el levantamiento gradual de las medidas de control sanitario, las medidas económicas de apoyo a los ingresos de los hogares y el retiro de una parte de los fondos previsionales».

Sí porque, con sumas y restas, esta situación la han enfrentado fundamentalmente los trabajadores con sus propios recursos, e incluso se debate si debieran ser de las AFP o del Seguro de Cesantía: ambos han sido acumulados por los propios trabajadores y además, fueron concebidos para otros fines. Si no fuera por esos recursos- del primer y segundo 10%, cuando ya se habla de un tercero- probablemente estaríamos viendo un estallido social de incluso mayores proporciones del que ya hemos visto. Recordemos que la situación económica fue uno de los detonantes claves, en la caída definitiva de la dictadura del general Pinochet y no faltaron quienes pensaron que Piñera, ante estas coyunturas, no podría concluir en definitiva su Gobierno. Pero Chile es un país “ordenado” y apegado a su institucionalidad, por lo que un escenario como el nombrado no se percibe en el horizonte, aunque estemos sentados en una especie de “polvorín social”.

Ahora, todo esto ocurre, además, en medio de un camino de cambios a la Constitución, que ha generado legítimas expectativas respecto de muchos derechos sociales en juego y que, por cierto, pondrá presión a la determinación de soberanas políticas de mayor justicia social.

Emulando a la cuna del capitalismo

En ese cuadro, ya se generan todo tipo de debates que, cual más, cual menos, tiene que ver con el reemplazo del Estado subsidiario y soluciones de fondo que permiten, en definitiva, una mejor distribución de los ingresos, el telón de fondo de toda esta discusión en el plano económico. 

Es así como ya empezaron a sonar voces que llamaron a modificar el royalty minero- especialmente con el alza que ha tenido el metal rojo en los últimos meses, o a hablar del impuesto a los más ricos o al menos una carga tributaria bastante más progresiva que la actual, donde los que tienen más paguen por fin más.

Mal que mal si hasta el nuevo presidente de EEUU, Joe Biden, en lo que podría considerarse la cuna del capitalismo, está planteando la primera gran subida de impuestos en Estados Unidos desde 1993 para financiar su programa de gobierno (un aumento tanto de la tasa corporativa como de la tasa individual para personas con altos ingresos), ¿por qué no podría hacerlo el “jaguar” de América Latina?

Se ha dicho en todos los tonos: no habrá un pacto social sostenible en Chile si no se distribuyen mejor los frutos del crecimiento. Y esto se pondrá más en tabla en la medida en que la pandemia ha desnudado, sin contemplaciones y con crudeza, lo que hay debajo de la cama.

 

Heraldo Muñoz: “Si Queremos que la Cuarentena se Respete, la Gente Debe Tener Ingresos”

Durante la mañana de este domingo, el candidato presidencial Heraldo Muñoz (PPD) presentó algunas propuestas para cubrir las necesidades económicas nacidas a raíz de las cuarentenas en el país. En este sentido, el candidato expuso que lo más urgente en este momento, es la creación de un ingreso fijo de emergencia que dure durante toda la pandemia. La instancia se realizó de manera remota y contó con la participación de parte de su equipo de campaña.

Tras hacer un balance de cómo el gobierno ha llevado a cabo su gestión para combatir la pandemia, Muñoz hizo un llamado a no cometer los mismos errores del 2020, sobre todo, considerando las ventajas en cuanto al proceso de vacunación y la esperanza de la reactivación económica luego del alza del cobre. “Lo importante es que hay plata y es el momento de ponerla a disposición de quienes más la necesitan”, afirmó.

Siguiendo este camino, el candidato sostuvo que es fundamental reforzar los mecanismos para llegar a una pronta recuperación económica que ayude aún más a las personas mayormente afectadas por la pandemia.

 “El presidente tiene que decidir si va a ser escudero del modelo neoliberal o va a proteger a las familias chilenas. Yo creo que a estas alturas hay que decir basta a los errores en el manejo de la pandemia. Si no tomamos medidas hoy, la verdad es que vamos a estar en un escenario aún peor de lo que tenemos hoy”, añadió Andrea Parra, miembra del área de seguridad de la campaña y presidenta de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados y Diputadas

Una emergencia sanitaria y económica

En cuanto a las propuestas, el equipo enfatizó en la necesidad de implementar un ingreso fijo de emergencia para garantizar seguridad económica tanto a los sectores vulnerables como a la clase media. “Nosotros hemos estado en la calle. Antes de ayer estuve en Alto Hospicio, comuna que hoy se encuentra en cuarentena, y las personas me decían que iban a salir igual a trabajar porque no tienen otra opción. Las personas van a salir a trabajar y van a tratar de conseguir un ingreso familiar porque de eso depende su supervivencia”, relató el timonel.

Sumándose a sus palabras, el diputado Ricardo Celis (PPD), miembro del equipo de campaña, argumentó que lo que existen hoy son cuarentenas de mentira porque no han disminuido la movilidad. “La gente no tiene plata. Estamos en una emergencia sanitaria, pero también en una urgencia económica. Si no se hace una inyección ahora no vamos a lograr quebrar la curva”, apuntó.

A modo práctico, Muñoz propuso que los depósitos se hagan de manera directa a través de la Cuenta Rut, considerando que un 74% de las y los habitantes de Chile la poseen.

En segundo lugar, recalcó en la obligación del Estado de asegurar el acceso a alimentos de cualquier persona y que esto se puede hacer de muchas formas. “No estamos para que se demore dos meses en distribuir cajas con alimentos. Hay modalidades como la compra de alimentos en almacenes cercanos, utilizando algún programa que deposite a las y los vendedores para hacer posibles estas compras”, insistió el candidato PPD.

Finalmente, señaló la importancia de implementar algún sistema de apoyo psicosocial, porque “hay ansiedad y desesperación y creo que hay que utilizar todos los recursos posibles para llegar a muchas familias que están necesitando ese apoyo. Es una parte invisibilizada de esta crisis”.

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