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Extraña Guerra

Ya que estamos en guerra veamos cómo cursa esta extraña guerra.

El iniciador de la guerra, el Presidente de la República, no ha podido identificar con claridad para sus propias fuerzas y para conocimiento de la ciudadanía, quién es el enemigo. Más aún, el general que conduce las acciones militares y está a cargo de los diseños operativos y del despliegue en terreno, dice que no está en guerra. Las acciones militares, entonces, estarían empezando con la iniciativa perdida.

Este diseño nos indica que los delincuentes comunes ameritan, de pronto, un despliegue de guerra pese a que están haciendo lo que siempre hacen, robar, solo que a una escala mayor dadas las condiciones de orden público, creadas por otros que parecen soldados y gritan pero en otra guerra.

En este supuesto escenario de guerra aparecen estos audaces combatientes como abuelos, dueñas de casa, mujeres embarazadas y niños, con muchos de los cuales los soldados que, se les deben enfrentar, dialogan. Inesperadamente también, algunos combatientes se organizan con palos y piedras para evitar que roben en los supermercados de su barrio.

Confusión inentendible. Parece haber varios contendientes en el espacio operativo. Grandes masas de soldados se agrupan en lugares abiertos provistos de ollas, sartenes y cucharas de madera, Plaza Ñuñoa. Hacen ruido estridente delatando su posición. Otros se visten de amarillo para defenderse de fuerzas que desean robar en sus casas.

En medio de esta confusión, los ladrones de siempre hacen lo suyo en una escala inédita robando en autos, camionetas y camiones.

Las fuerzas armadas no impiden, en muchos casos, que ellos se apertrechen de una logística clave en la guerra: comida, pañales, Coca Cola, zapatillas, ropa y televisores. Algunos roban refrigeradores que imagino serán para guardar la comida. Otros desean combatir vestidos decentemente. Claro, las armas las tiene el enemigo.

En el terreno confluyen diversos contingentes, unos de color café y otros verdes. Imagino también que se habrá coordinado con extremo cuidado la colaboración inter armas para enfrentar este variopinto enemigo.

El caso es que el Presidente habla, en general, de un gran enemigo que ha conspirado para lanzar estos ataques contra Chile. Trataré de saber cómo se logra que cientos de miles de personas conspiren sin que  nadie se de cuenta.

Tampoco el Presidente habla de los orígenes de esta guerra, las razones que lo han impulsado a crear estados de excepción e instalar toques de queda que nadie respeta porque parece que esta guerra no mete miedo. Queda claro, eso sí, que una parte del contingente en combate saben lo que quieren, se juntan y gritan a destajo explicando porqué gritan. Pareciera que hablar solo de combate permite eludir hablar de las razones por las cuales la gente se lanzó a la calle sin saber que estaba participando en una guerra. Para ellos se trataba de quejarse y para los otros se trataba de robar.

El Foco donde Debe Estar

Durante días, los medios de comunicación tradicionales nos están saturando con información sobre saqueos, los desmanes, el vandalismo, la violencia y el lumpen, e instalando voces de políticos, panelistas y expertos que dicen entender el malestar ciudadano y validar las movilizaciones, pero a la vez señalan que “no es la forma”, sin entrar a discutir los temas de fondo.

Lo que estamos viendo hoy es un estallido social fruto de años de políticas abusivas y promesas incumplidas de distintos sectores políticos que han llevado a nuestro país a escandalosos niveles de desigualdad. En síntesis, Chile se cansó de los atropellos en salud, educación, trabajo, vivienda, pensiones y tantos otros. Sin embargo, los medios oficiales evitan profundizar en la raíz de estas demandas y levantan un discurso de violencia que potencia el miedo, contribuyendo en gran parte de la confusión y el desorden que estamos viendo hoy día.

La Presidenta del Colegio de Periodistas, Margarita Pastene, se refirió a un cerco informativo y así es. Al hablar de “caos” se levanta una barrera de estupor que potencia la percepción de un desorden social y la necesidad de volver al status quo, es decir, bloquea e impide ver el origen del conflicto, nublando la perspectiva.

Al poner allí el foco, las y los colegas son funcionales a un modelo político y social que está en crisis y que las y los chilenos están cuestionando hoy en las calles. Mientras, el Presidente plantea que “estamos en una guerra contra un enemigo muy poderoso”, con lo que justifica la violencia posicionando a un enemigo interno. Si bien sus palabras fueron ampliamente rechazadas, “algo queda”. No está de más señalar que estos discursos sólo contribuyen a dividir y polarizar a la población.

En este escenario, mirar lo que está ocurriendo con un enfoque de derechos resulta fundamental. El centro debiera estar en el valor de la vida y en la dignidad humana. Colegas, paren de hablar de “destrozos”, “turba” y “antisociales” y pongamos el acento en la gente, las demandas ciudadanas y el fin de las desigualdades que hoy nos agobian. Eso es reportear para y por el pueblo del que somos parte.

Asamblea Constituyente para un Nuevo Chile

“La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer”.

(BERTOLT BRECHT)

La dimensión y profundidad de la crisis social y política que está viviendo Chile no la va a solucionar la rebaja de tarifas del transporte público, como pretenden el gobierno y casi toda la “clase política”.

La crisis es mucho más profunda y abarca amplios sectores sociales. Se trata de una rebelión contra la oligarquía y sus privilegios. El país modelo del neoliberalismo en América Latina está naufragando.

El detonante fue el alza del pasaje del Metro de Santiago. Los estudiantes secundarios -como otras veces en nuestra historia- se pusieron a la cabeza del rechazo a este abuso a los miserables salarios de las familias trabajadoras. El gesto de los estudiantes despertó un volcán social cuya furia -a veces ciega y terrible- se ha desatado en el país. Lo que está ocurriendo en ciudades y pueblos -donde ni siquiera hay Metro- nada tiene que ver con el tema original. Va mucho más allá y abarca reivindicaciones sociales y políticas postergadas por casi medio siglo.

Lo que sucede tiene todas las características de una insurrección popular, espontánea y sin dirección. El levantamiento se ha extendido desafiando el toque de queda y la represión brutal de Carabineros y las Fuerzas Armadas. Demuestra la profundidad insospechada alcanzado por el odio a los privilegios de una minoría que se atrinchera en las instituciones legadas por la dictadura.

La superación de la crisis no consiste solo en dejar sin efecto el alza del transporte público y en prometer algunas concesiones en materia de salud, previsión y educación, que por lo demás son imposibles de satisfacer en el marco de la camisa de fuerza constitucional que impone el modelo que instauró la dictadura.

Ese es, por cierto, el punto de origen de la crisis: la dictadura de las FF.AA. y del gran empresariado nacional y extranjero que destruyó el acervo democrático que hasta 1973 acumularon las luchas del pueblo.

Esta crisis social y política se viene incrementando desde 1990. El retorno a una democracia mediatizada y de justicia “en la medida de lo posible”, acumuló frustraciones que están a la base de la ira que se expresa en las calles.

El pueblo libró una lucha heroica de resistencia contra la tiranía. Sus partidos, sindicatos y organizaciones sociales se jugaron la vida para derrocar la dictadura y poner fin al terrorismo de estado. Sin embargo, maniobras entre bambalinas patrocinadas por el Departamento de Estado y el Vaticano, frustraron ese objetivo y solo permitieron una democracia de pacotilla.

Los partidos de la Concertación que habían prometido Asamblea Constituyente y el fin del modelo de economía de mercado, al llegar al gobierno sólo hicieron zurcidos remendones a la Constitución ilegítima. Y acto seguido se convirtieron en escuderos del modelo impuesto a sangre y fuego por la oligarquía.

Ya es muy tarde para que partidos que han manejado el país durante estos años prometan desandar el camino de la traición. El miedo a ser borrados del mapa por la indignación del pueblo les lleva a prometer cambios que ni siquiera han intentado en treinta años.

La indignación por la desigualdad social se fue acumulando lentamente y aunque dio algunas señales en movilizaciones por educación, salud, salarios, previsión social, medio ambiente, derechos de las mujeres, pueblo mapuche, en la abstención electoral, etc., no fueron atendidas por los políticos atrincherados en La Moneda y el Congreso. La indignación del pueblo, sin canales democráticos para solucionar sus problemas, estalló con una furia que tomó por sorpresa a políticos de todos los colores y a autoridades de todos los niveles.

Es iluso pensar que el país pueda volver a la “normalidad” que imperaba hace una semana. Más bien este octubre puede pasar a la historia de Chile como una gran jornada de lucha popular. Sin embargo sus resultados están aún por verse debido a la naturaleza espontánea y carente de dirección del levantamiento.

La vieja política con su carga de corrupción y demagogia tiene que ser sustituida por fuerzas políticas y sociales no comprometidas con el sistema.

No son migajas sociales las que pueden abrir un cauce para superar esta crisis. Chile necesita un cambio institucional profundo, requiere dar inicio a una nueva época regida por principios en que solidaridad e igualdad sean las reglas de oro de la convivencia ciudadana.

Se hace más urgente que nunca convocar a una Asamblea Constituyente, elegida por el pueblo, para elaborar una nueva Constitución Política que se apruebe en plebiscito libre y soberano.

Hay que actuar con energía para derribar las cortapisas legales que dificultan su convocatoria.

Se trata de un asunto de vida o muerte para la democracia. Si no se actúa de esta manera quedará libre el paso a una alternativa de extrema derecha. El levantamiento popular, que hoy apunta en un rumbo positivo demandando justicia social, puede frustrarse y convertirse en arcilla maleable del fascismo.

Estamos en el momento preciso de impedir una maniobra de ese tipo y de convertir esta insurrección popular en una gran victoria de la democracia.

Estado de Excepción sin Excepción: La Lucha Continúa…

Mientras los medios hoy oficialistas y siempre empresariales, colocaban su énfasis en los saqueos y no en el malestar general de la población por demandas históricas del descontento popular, muchos y muchas de ellos y ellas, se movilizaron hasta Plaza Italia. Centro de triunfos y celebraciones, como cuando el general Pinochet fue detenido en Londres por crímenes de lesa humanidad. Esta vez. El motivo fue otro y más profundo: la incapacidad de la clase política y del gobierno de turno de leer la que acontecía en la ciudadanía Fue algo patético ver los rostros sonrientes y agradables del Presidente Piñera, del Presidente del Senado Jaime Quintana Leal y del Presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores, también del Presidente del Poder Judicial, que ni siquiera merece ser mencionado porque en el punto de prensa fue cero aporte. Mientras todo lo anterior ocurría y donde no hubo ningún anuncio de las demandas de ciudadanas, en Plaza Italia  las fuerza policiales y militares reprimían cobardemente a centenares de personas.

En un mundo totalmente paralelo, la administración Piñera sigue tan confundido, inerte y sin liderazgo alguno sin saber lo que está pasando no sólo en la Región Metropolitana, sino en todo Chile. Cada vez más, las regiones de todo el país se suman al descontento popular. Y los medios, rigurosos y aplicados, siguen la pauta obediente que le entrega el gobierno. El caso más patético el rostro comercial de la conductora de Chilevisión, Macarena Pizarro, que sus intervenciones son tan básicas como su cerebro. Y nadie entiende qué hace ahí.

A pesar que el gobierno decretó el Estado de queda en 5 regiones del país, en estricto rigor nadie lo respeta. Sobre todo en las nuevas generaciones que ni tienen idea de lo que significa. Así, se mantienen porfiadamente en las calles porque, hay que decirlo, Chile se cansó y ahora dice basta.

 

 

¡Basta de Abusos!, dice el Partido Socialista

“Se está manifestando un profundo malestar social en distintas formas, desde los cacerolazos hasta las protestas en las calles. Este disgusto tiene que ver con las alzas, los bajos sueldos, los abusos y faltas de respeto, la desigualdad, con la falta de seriedad del Gobierno y frases increíbles de algunos ministros”, señaló el senador PS. Carlos Montes.

Entretanto, el presidente de la colectividad, Álvaro Elizalde, señaló que “el Ejecutivo debe revocar de manera inmediata el incremento de tarifas, aunque acá hay un tema de fondo y estructural del que debemos hacernos cargo: los abusos permanentes que afectan a las chilenas y chilenos”.

Así, mientras en  Santiago y en otras regiones comenzaban por segundo día a sentirse las manifestaciones de chilenos y chilenas protestando con sus cacerolas no sólo por las alzas, sino también por la respuesta del gobierno al militarizar la Región Metropolitana, el Partido Socialista entregaba su opinión acerca de lo que estaba sucediendo.

Elizalde aseguró que “el Gobierno minimizó esta demanda ciudadana y este es el resultado. No visualizó la magnitud del problema de fondo: las injusticias y abusos que viven la gran mayoría de las familias chilenas”.

El presidente del PS afirmó que “decretar Estado de Emergencia por primera vez en democracia demuestra la nula capacidad política y la poca conexión ciudadana del Presidente Piñera y sus ministros, quienes en su momento incluso caricaturizaron el malestar ciudadano ante el alza de tarifas”, agregando que “se debe poner fin al Estado de Excepción a la brevedad”. Añadió que “más que un cambio de gabinete, más que un cambio de rostros, es necesario un cambio de rumbo, un cambio de política”, destacando que “si finalmente se aprueban la reforma tributaria y previsional promovidas por el Gobierno, el malestar ciudadano ante los abusos va a profundizarse”.

El senador Carlos Montes indicó por su parte que “el Gobierno debe asumir una autocrítica de por qué hemos llegado a esta situación. Llegó tarde y mal, descalificando, amenazando y planteando la represión. Creemos que no entiende la profundidad de lo que está ocurriendo. La actitud y la represión misma radicalizaron y expandieron las expresiones más extremas que se han ido verificando”.

Un Año en Fotografías: Sociedad Civil más Protagonistas que Nunca

Que una imagen vale más que mil palabras puede sonar un mero cliché, pero a estas alturas el foco de nuestro fotógrafo no le puede dar más sentido a las instantáneas que capta cada vez que sale a la calle para registrar el momento preciso.

En este reportaje gráfico, Patricio Muñoz Moreno da cuenta de la fuerza que, durante estos 365 días del año, la sociedad civil protagonizó reclamando por sus sentidas demandas. Los y las invitamos a mirar más allá de las palabras…

 

En Defensa de mis Nietos

Tengo nietos y bisnietos. Los amo y me inquieta que puedan ser considerados “sospechosos” y sometidos a un vejatorio “control de identidad” (y registro del cuerpo y mochilas) junto a sus pololas y compañeros.

Estoy seguro que millones de padres, abuelos y bisabuelos comparten este rechazo categórico al engendro herodiano que se trama en el Congreso -el más desprestigiado poder del Estado- para victimizar todavía más a los niños y jóvenes de Chile.

En el año 2007, durante el primer gobierno de la “socialista” Michelle Bachelet, se dictó la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente que rebajó a 14 años la edad mínima para ser sancionado por un tribunal.

¿A qué edad se apunta ahora a rebajar la responsabilidad penal de los chiquillos a los que el sistema empuja a violar leyes clasistas y opresivas de un Estado construido sobre la injusticia y la discriminación social y cuya bandera es una Constitución dictatorial?

La oposición se ufana de una resonante “victoria” en la Cámara de Diputados. Consiguió aumentar de 14 años -como pretendía el gobierno- a 16 la edad mínima para que la policía controle la identidad de menores sospechosos -por su apariencia- de ser peligrosos delincuentes e inspeccione sus pertenencias.

¿Y cómo sabrá la policía que los cabros son mayores de 16? ¿Por su aspecto? ¿Porque el vello asoma en su rostro?

Por favor, señores y señoras diputados, miren a sus propios hijos y nietos. ¿No parecen de 16 muchos chiquillos que solo tienen 14 o 15?

¿Aceptarán ustedes -encogiéndose hombros- que sus cabros sean humillados y registrados en las calles? ¿Acaso ustedes no conocen los “gentiles” procedimientos de carabineros? ¿Nunca participaron en una manifestación estudiantil, no aspiraron gas lacrimógeno ni los mojó el guanaco? ¿Nunca los subieron a patadas a una micro y estuvieron detenidos en una comisaría?

Bueno, si no pasaron por esas experiencias, que Dios los guarde.

Los diputados de la Democracia Cristiana (fervorosos creyentes del “Dejad que los niños vengan a mí”) y los parlamentarios del Partido Radical (defensores de los principios masónicos y republicanos de Libertad, Igualdad y Fraternidad), hicieron posible que esta barbaridad del control de identidad a menores fuese aprobada en la Cámara de Diputados. Es de temer que la telaraña de intereses -que ha borrado las fronteras entre gobierno y oposición-, también haga posible su aprobación en el Senado. Entonces, la aberración se convertirá en ley y los chiquillos y cabras que luzcan sospechosos (y sabemos que en este país la facha, la raza y el apellido son un escudo frente al abuso policial), no podrán circular por las calles de Chile.

Y eso no es todo. Lo que está en marcha va mucho más allá. Es el Estado Policial el que acecha oculto en la maraña leguleya. Al control preventivo de identidad lo acompañan los proyectos de control de armas, la modernización policial, el nuevo sistema de inteligencia, la especialización de las policías, etc., etc.

El Estado se prepara para enfrentar los próximos embates de la protesta social contra un modelo económico-social terriblemente injusto y abusador, y que en América Latina (¿por qué no también en Chile?) comienza a ser enfrentado por el pueblo.

No es casual que esta estrategia apunte en primer lugar contra niños y jóvenes. Son los “pingüinos” los que en la última década han protagonizado los enfrentamientos más duros contra la injusticia social que produce la economía de mercado. En estos días los estudiantes realizan una vigorosa protesta por el alza del pasaje del Metro que afecta a la clase trabajadora. El mismo rol cumple el pueblo mapuche acosado por la militarización de La Araucanía y que, sin embargo, no ceja en su rebeldía.

Desde esta tribuna hacemos un llamado a los padres, abuelos y bisabuelos a manifestarse junto a sus hijos, nietos y bisnietos contra el control preventivo de identidad y contra el Estado Policial.

Actuemos antes que sea demasiado tarde.

Agrupaciones Lésbicas Piden a Presidente del Senado Avanzar en Reconocimiento Legal de Hijas e Hijos de Familias Diversas

Con el objetivo de evaluar estrategias que permitan la votación en sala del proyecto de ley de Derechos de Filiación para hijos e hijas de parejas del mismo sexo, la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio, Colectiva Visibles, Corporación Humanas y Familia es Familia, se reunieron con el presidente del Senado, Jaime Quintana, con quien  debatieron sobre esta iniciativa, que incluye el reconocimiento a través de la adopción y las técnicas de reproducción asistida.

En junio pasado, por 3 votos contra 2, se aprobó la idea de legislar el proyecto de ley en la Comisión especial de Infancia del Senado y, desde entonces, se encuentra en el lugar 23 de la tabla para ser votado. Por esta razón, las representantes de las organizaciones se entrevistaron con el parlamentario para reactivar dicha discusión y acelerar su tramitación.

Victoria Muñoz, activista de la colectiva Visibles, una de las agrupaciones lésbicas y feministas que participó en la redacción y presentación del proyecto, se mostró  satisfecha con el encuentro, donde -dijo- el presidente del Senado mostró un ánimo favorable para acelerar la tramitación legislativa del proyecto.

Igualdad en derechos

“Este proyecto de ley no tiene otro objetivo más que la igualdad en los derechos que confluyen de los vínculos familiares, esto es, el reconocimiento legal a todas las familias, sin permitir lo que actualmente dice la ley, que es una categorización en los niños, niñas y niñes, conforme a la procedencia, al origen o a las cualidades que reúna su familia. Creemos que no es posible esta discriminación arbitraria que, hasta el día de hoy, mantiene la calidad de hijos ilegítimos, amparada por la ley chilena”, señaló a Página 19.

Muñoz calificó la reunión como positiva, “pudimos observar el espíritu del legislador en cuanto a eliminar estas categorías discriminatorias y brindar a todos los niñes plenos e iguales derechos en cuanto a sus vínculos y relaciones familiares, así es que nos mostramos con un resultado positivo, las realidades de los hijes de familias no hetero-cis-patriarcales se ven afectados día a día, por lo tanto sería imposible que bajaran los ánimos en cuanto al avance de este proyecto”

La activista agregó que esperan los mismo por parte de quienes tienen el poder de legislar, pensando en el interés superior de los niños, niñas y niñes, “creemos que desde el senador Quintana se pudo observar aquel interés como superior a ciertas limitantes más bien morales que pueden provenir desde otros sectores, así es que esperamos que este ánimo continúe, que la tramitación efectivamente se pueda agilizar y tener una votación en el pleno del senado lo antes posible”.

Las agrupaciones piden que la votación no se extienda más allá de este año, “conforme a esos tiempos, en el ideario son perfectos, y esperamos que en la realidad se concreten porque han sido tres años de incidencia legislativa por parte de la sociedad civil, que van a continuar, pero la realidad requiere que sea pronta la regulación y el reconocimiento a todas las familias”, enfatizó Muñoz.

En la cita, el senador Quintana manifestó su compromiso con el cuerpo legal en trámite y con su gestión para que pronto se pueda revisar en Sala.

Las organizaciones lésbicas y feministas desarrollarán una arremetida legislativa y comunicacional para apoyar el proyecto a través del hashtag #NoMásHijxsIlegitimos #DerechosFiliativosAhora.

Primer Año de Página 19: De Dulce y Agraz

Hace 365 días, en un pequeño patio del barrio Yungay, en el centro de Santiago de Poniente, un grupo de periodistas progresistas y un puñado de dirigentes de la sociedad civil fueron testigo directos del nacimiento de Página 19. Era una tarde primaveral y mientras el suave viento golpeaba los rostros de los asistentes de este incipiente proyecto, a los cuales muchos no le tenían fe alguna, la Premio Nacional de Periodismo 2009, María Olivia Monckeberg, saludaba el esfuerzo editorial de un medio de comunicación alternativo, digital, para ampliar el pluralismo informativo y la diversidad editorial en el siglo XXI.

Lamentablemente, Chile tiene un triste récord en estas materias, del cual prácticamente nadie quiere hacerse cargo o, simplemente se hacen los sordos, los mudos y los ciegos: en América Latina, nuestro país posee la mayor concentración mediática y que, según organismos internacionales, concentra el 82 por ciento. En sencillo, los dueños de los medios de comunicación en nuestra nación son poseedores de la mayor concentración medial, con una misma línea editorial y repartidos a lo ancho y largo de Chile. El más claro ejemplo es el duopolio de la prensa escrita, léase El Mercurio SAP y Copesa, estos últimos propietarios de La Tercera, La Cuarta, entre muchos otros, y de varias radios. Se trata de medios de comunicación hoy oficialistas y siempre empresariales que, aunque intentan ocultar diciéndose “independientes”, se inscriben dentro de la centroderecha.  Aparte de la publicidad privada, pues se protegen entre empresarios, la estatal los tiene entre sus favoritos, independiente del gobierno de turno.

Por otra parte,  la mayoría de la clase política de ayer, de hoy, y seguramente también de la mañana se encuentran más que conformes con estos medios de comunicación tradicionales y muchas veces les exigen a sus asesores aparecer en ellos a toda costa.

Ante este escenario, fundar un medio alternativo con otra impronta periodística y política resulta ser una tarea de titanes. Justamente este fue el motivo que reunió a un grupo de periodistas progresistas para crear Página 19. Y, en su primer año, ha tenido sus aciertos y bemoles. Dentro de ellos destacan la entrevista de la destaca intelectual chilena Marta Harnecker, pocos meses antes que falleciera; la pedagógica entrevista a Marcos González, Presidente Nacional de los Funcionarios del Servicio de Impuestos Internos, que explicó detalladamente las diferencias entre la Reforma tributaria de la Presidenta Michelle Bachelet; la notable columna “Generales a la Capacha” del colega Manuel Cabieses; y la editorial “Dañar la democracia” que provocó un extenso llamado del Ministro de Defensa, Alberto Espina, muy cordial por cierto, sobre las escuchas telefónicas del Ejército.

Con nuestro primer aniversario, el equipo de editores, editoras, periodistas y columnistas permanentes renovamos nuestro compromiso por el pluralismo informativo y la diversidad editorial en Chile: Porfiadas y porfiados 2.0.

Senadora Yasna Provoste: “Derrotamos una Dictadura, pero no su Modelo Económico y Cultural”

La senadora DC Yasna Provoste dice que trabaja todos los días por la unidad de la oposición. Agrega que se siente parte de aquellos que consideran que trabajar con otros que piensan distinto, no atenta contra su identidad partidaria. Recuerda con nostalgia y cariño aquellos días en que, siendo muy joven, luchó contra la dictadura y luego contribuyó a reconstruir la democracia. “Derrotamos una dictadura, pero todavía no somos capaces de derrotar definitivamente un modelo económico, cultural que se instaló a partir de esa dictadura en nuestro país”, afirma convencida.

Cuando se acusó constitucionalmente a la ministra Cubillos, prefirió mantenerse muy lejos de la situación. Le dolía el alma. Porque no podía dejar de recordar aquellos años cuando fue ella,  como ministra de Educación, la acusada incluso por la propia Marcela Cubillos. Todos quienes en la derecha la acusaron, ahora rasgaban vestiduras porque la oposición estaba condenando a la actual ministra a no poder trabajar en la administración pública durante cinco años. Es lo que le ocurrió a la senadora Provoste.

Pero, tiene propio juicio respecto a Marcela Cubillos. “Para nadie es discutible que el Ministerio de Educación ha tenido un bajísimo y mal desempeño en su gestión. Todos los senadores y senadoras de la oposición, en enero de este año, escribimos una carta y se la enviamos al Presidente de la República expresándole nuestra preocupación por el abandono de la educación pública”.

La cartera de Educación el año pasado dejó de ejecutar el presupuesto que le había aprobado el Parlamento una cantidad muy importante de recursos: 600 millones de dólares que representa todo el problema que hoy tiene la gratuidad.

“Es decir, con lo que no ejecutó el ministerio, se podían haber resuelto todos los problemas de gratuidad en la Educación Superior. Hoy, en la discusión actual del presupuesto, nos encontramos con una subejecución presupuestaria, que habla por si sola de la mala gestión de este gobierno en la Educación del país”, dice.

-El gobierno está empeñado en sacar sus principales reformas, entre ellas la tributaria. ¿Cómo ve esa futura votación de la DC en el Senado?

-El año 2018 llegamos a ejercer nuestra tarea legislativa convencidos que solo a partir de la unidad de la oposición, vamos a lograr tener y reconfigurar un proyecto político que tenga vocación de gobierno y que logre sintonizar con las aspiraciones de la ciudadanía. En ese sentido, todas las iniciativas que vayan a mejorar el modelo en que nosotros creemos, de mayor protección social, de avanzar en garantizar aspectos como la salud, la educación, la vivienda, acceso a la justicia, va a tener nuestro apoyo. Sin embargo, las iniciativas que plantea el gobierno actual van en una línea muy distinta.

Este proyecto de Reforma Tributaria lo que busca es bajar los impuestos en 9,24 por ciento a los super ricos de este país. En el fondo lo que busca es mantener y perpetuar el modelo económico instalado en plena dictadura. Si nosotros queremos tener en Chile una mejor educación, si queremos seguir ampliando el número de enfermedades que van a ingresar al sistema de AUGE creado en un gobierno de centro izquierda, si nosotros creemos que hoy día es necesario avanzar en más protección social, en iniciativas como el Chile Solidario que buscaba a las familias que presentaban mayores dificultades, en el sistema de seguridad social Chile Crece Contigo que es hacerse cargo de las desigualdades desde antes que nazcan los niños, entonces necesitamos más recursos no menos recursos y esos tienen que venir de la recaudación fiscal y particularmente de aquellos que tienen más.

Lo que hace el gobierno a través de su proyecto de Reforma Tributaria, es decirles a los chilenos ‘mire, le vamos a rebajar los impuestos a los super ricos y lo que ellos dejan de entregarle a la recaudación del país lo van a entregar todos ustedes’. Eso no nos parece que es justo, no nos parece que es un modelo de desarrollo de una sociedad donde nosotros queremos vivir y, obviamente, lo que diga la oposición va a ser muy importante. Los votos de la DC, por cierto, pero la unidad de la oposición es más importante aún.

El Presidente acaba de afirmar que la integración es parte esencial de su proyecto de reforma tributaria. Si eso es así, pareciera que no hay ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo, entre gobierno y oposición aquí en el Senado ¿lo crees así?

-Creo que esta definición del gobierno lo que hace es ratificar la realidad paralela en la que vive. Hoy estamos viendo que este gobierno se supera a sí mismo en los malos índices de delincuencia; este es un gobierno que le prometió al país más empleo, y lo que tiene es mayor desempleo en muchas regiones del país; este es un gobierno que le ofreció al país mayor crecimiento económico y hoy día tenemos un crecimiento muy por debajo de lo que el gobierno ha señalado en distintas instancias públicas, incluido el Parlamento.

Este es un gobierno que tiene una realidad paralela, porque incluso sus propios parlamentarios, sus propios senadores han planteado que este proyecto, así como está, no tiene los votos para ser una ley de la República, y sin embargo esos parlamentarios que apoyan a este gobierno reciben un portazo del presidente de la república. Eso ratifica una realidad paralela en la que vive este gobierno.

-La derecha señaló que hay que apoyar el proyecto del gobierno tal como lo pidió el Presidente. ¿Cuál será la defensa de la oposición frente a esta estrategia en curso?

Nosotros no tenemos que darle explicaciones a nadie más que a nuestros electores y me imagino yo que la explicación la tendrán que dar ellos a los super ricos y a los grandes empresarios, a quienes les habrán prometido rebajarle los impuestos y me imagino que ningún voto de la centro izquierda puede estar en esa dirección.

-Otra reforma es la Previsional. Gabriel Silber señaló que con el gobierno no han avanzado y que, si no se toman en cuenta las peticiones de la DC, no tendrá sus votos. ¿Se llegará acuerdo en esta reforma que está ad portas de ser votada en la Cámara?

-Creo que aquí hay varias situaciones que están a la base del problema que tenemos en este país, de desigualdad e inequidad. Primero, uno de los problemas tiene que ver cómo se concibe la cobertura del sistema de pensiones, que son las cuentas de capitalización individual. Me refiero a un sistema que no tiene ninguna vocación solidaria entre aquellos que tuvieron mejores oportunidades de estudiar para postular a mejores empleos y mejores remuneraciones. No hay ninguna solidaridad entre las generaciones jóvenes y los adultos mayores. No hay ninguna solidaridad entre personas de distinto género. Es un sistema de pensiones tremendamente abusivo para las mujeres. Nos castiga al proyectarnos nuestras tablas de probabilidades de vida y por eso se ven disminuidas nuestras pensiones.

Si este proyecto de ley no se hace cargo de estos problemas de origen que tiene, creo que es muy complejo avanzar en una reforma de pensiones que interprete a la gran mayoría de los chilenos.

Durante mucho tiempo las administradoras de fondos de pensiones han señalado que esto se enmarca dentro del derecho de la propiedad y que las personas son propietarias de estos fondos. Si uno es propietario, lo que dice la propias Constitución es que uno hace uso, goce y disposición. Esa es la base de la propiedad. Hoy día aquí existe esta propiedad donde otros toman la decisión dónde invertir; donde otros toman las decisiones de cuánto van a ser las expectativas de vida; donde otros toman las decisiones de que usted va a recibir una cantidad muy miserable de pensión por el total de sus imposiciones…

Esta discusión también se encuentra en el debate público, porque también las administradoras de fondos de pensiones durante mucho tiempo quisieron hacer creer a las personas que si recibían pensiones de miseria era porque no habían contribuido toda su vida laboral, o porque tenían lagunas. Y la experiencia demuestra, como el caso de la profesora de Antofagasta que pidió sus fondos, que trabajó durante toda una vida, más tiempo inclusive que una vida activa y reciben igual pensiones que no les alcanzan para cubrir ni siquiera, sus gastos permanentes como, por ejemplo, el dividendo de su casa. Entonces, nosotros esperamos que la Cámara de Diputados pueda hacer un debate muy amplio, muy profundo respecto de lo que ha se ha recogido durante tanto tiempo, en la movilización ciudadana de esta sociedad que aspira a tener mejores pensiones en este país.

-Respecto del proyecto de 40 horas, el Presidente está convencido de que no pasará. ¿Ud. cree que caerá en manos del Tribunal Constitucional para impedir que pase?

-Vemos errores todos los días, errores tras errores de este gobierno y un uso abusivo de instituciones donde tienen mayoría, como es el caso del Tribunal Constitucional. Si este proyecto de 40 horas tiene un apoyo ciudadano tan amplio es porque, claramente, los trabajadores y trabajadoras de nuestro país reconocen que son objeto de jornadas laborales extenuantes. Eso sumado a las horas de traslado sobre todo de los centros urbanos más concentrados, son un gran sacrificio para ellos. A mí me parece que es importante que nosotros avancemos en una legislación que reduzca las horas. Las propias autoras de esta moción han señalado su mayor disposición a incorporar el concepto de gradualidad. Se ha constituido una bancada amplia por las 40 horas entre diputados y senadores de la cual yo formo parte.

Tal como ocurrió en el debate de la rebaja de las 48 a 45 horas, en donde se argumentaban como ahora, desde las pérdidas de empleo a las bajas remuneraciones y a cinco años de la implementación de esta medida, nos damos cuenta de que nada de ese panorama apocalíptico se ha cumplido. Es más. Aquellas sociedades que nos han adelantado en este debate como Portugal, y la provincia de Quebec en Canadá son sociedades que luego de más de una década de implementado, pueden exhibir que se ha generado una mayor productividad, ha provocado un mejor bienestar de trabajadores y trabajadoras y también un incremento de las oportunidades laborales.

Este proyecto de ley no podemos ver separado de una realidad que es muy lacerante. Cuando hay más de un millón de trabajadores, hombres y mujeres, con licencia de estrés laboral, con problemas de salud mental, con lo que significa para muchas mujeres que están solas, a cargo de su familia, de ser el único sustento del hogar, sometidas a jornadas laborales tan extenuantes. Hoy día claramente es un proyecto que le hace sentido. Esperamos sea aprobado no solo con los votos de la oposición, sino también de todos aquellos que se ponen en el lugar de trabajadores y trabajadoras que lo necesitan con urgencia.

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