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Tomás Moulian: “No Quiero el Frente Amplio solo, Porque si es así Vamos a un Desastre”

Connotado sociólogo chileno, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales de Chile, autor de una vasta creación de reconocidas obras y ensayos como  “Chile actual: anatomía de un mito” o “El Consumo me consume”. Su paso por la política estuvo marcado con un romance con el Partido Comunista y una precandidatura presidencial, que según nos relata, estuvo centrada en potenciar la candidatura a la presidencia de Gladys Marín. Director de la Escuela de Sociología de la Universidad Católica y de la Universidad ARCIS, hoy se denomina un sociólogo militante de izquierda, cuyo domicilio político está ubicado en Revolución Democrática.

Parafraseando a uno de sus libros, ¿cuál cree que es el mito que aún está instalado en Chile?

Chile es un país de mitos. Uno que vimos por un largo tiempo es que éramos los ingleses de América Latina, el país más potente de la región. Hoy en día el mito es que somos un país con un neoliberalismo corregido y con un progresismo limitado, por citar a Manuel Antonio Garretón. Yo creo que nuestro progresismo es imperfecto, limitado y que somos un país neoliberalizado con una cultura mercantilizada que significa que está centrada en el dinero y en el consumo excesivo en una sociedad donde el mall se ha convertido en la plaza pública. La familia, en vez de irse a pasear a la plaza del barrio o ir a ver un partido de fútbol, va a distraerse al Costanera Center a mirar las vitrinas condicionadas a impulsarnos a consumir. El olvido de esta cultura mercantilizada sigue siendo uno de los mitos chilenos.

En este Chile lleno de mitos, consumido por su propio consumo ¿cómo  observa esta relación de fuerzas entre una oposición fragmentada versus una derecha que está gobernando?

Creo que es una lástima que exista una oposición tan fragmentada con un gobierno tan anodino como este. Yo creo que el gobierno de Piñera es un fracaso para la misma derecha porque va a los tumbos, lo cual no significa que en una próxima elección no pueda competir un candidato de derecha que haga una buena perfomance, pero no va a ser gracias a este gobierno, será gracias a que seguramente Joaquín Lavín se ha transformado en un personaje pragmático. Después de competir en varias elecciones,  se ha consolidado como candidato de Las Condes y en ocasiones tiene gestos populistas por lo que ha sabido situarse como alguien diferente al resto de la derecha, de tal forma que ha hecho desaparecer al resto de los candidatos de Renovación Nacional, Andrés Allamand, Manuel José Ossandón y se alza como el más posible candidato de la derecha.

¿Cuál cree usted que pueda ser el cuadro político o rostros que pueda competir con la derecha para una próxima elección presidencial?

Yo quisiera que la candidata de la oposición fuera Beatriz Sánchez, sé que es difícil, pero quisiera que fuera la candidata. Me Parece que tiene algunas virtudes, primero ser mujer en un momento en que serlo es un plus, segundo, pertenecer a una coalición de izquierda nueva, distinta de la izquierda más tradicional. Entonces el Frente Amplio representa una coalición nueva, algunos dicen que es el “MAPU con celular”, pero no… El MAPU, se creía marxista, quería ser marxista, en cambio, ellos – Revolución Democrática – se sienten post marxistas, reconociendo que hay sectores marxistas en su interior, yo entre ellos, pero es un Partido nuevo, con cuadros jóvenes, pero que todavía no tiene un proyecto.

¿Cómo vería una eventual alianza electoral desde el punto de vista de la unión del Frente Amplio con la Democracia Cristiana?

La DC es un Partido intermedio singular porque durante un tiempo postulaba el reemplazo de la sociedad capitalista por una comunitaria, había grupos que hablaban de comunitarismo, de los cuales estaba en la cabeza Jaime Castillo Velasco. Sin embargo, ese Partido se fue dividiendo durante fines del gobierno de Frei padre. El 19 de mayo de 1969 el MAPU se retira de la DC. Luego, en el gobierno de la Unidad Popular, se retira la Izquierda Cristiana, entonces vemos que los sectores de izquierda se han ido retirando y hoy vemos un partido que no tiene un proyecto, acomodado en su alianza con el Partido Socialista, incluso incorporando a los comunistas, pero peleando con ellos con bastante fuerza. Pero, es un Partido que sobrevive, aún sin saberse mucho que piensa para el futuro.

El Partido Socialista, el PPD, el Partido Comunista, van a tener que buscar alianzas amplias, sin ellas la centro-izquierda está perdida. Estas alianzas amplias tendrían que significar un cierto desplazamiento a la izquierda del PPD, del PS, de los comunistas para conectarse con esta nueva fuerza que viene apareciendo, aún sin proyecto como es el Frente Amplio, pero que consiguió un inesperado éxito en la última elección. Nadie esperaba que Beatriz Sánchez sacara cerca de un 20 por ciento de los votos, pero con un candidato muy malo por parte del resto de la oposición a Piñera.

¿Cómo atraer a esta parte de la Democracia Cristiana que está tomada por los sectores más de derecha hacia una alianza amplia?

Hay que atraer a la Democracia Cristiana porque es un Partido decisivo en la correlación de fuerzas, que sigue siendo capaz de inclinar la balanza. También hay que darse cuenta que para la DC un nuevo pacto con la derecha es difícil porque esta derecha piñerista que va a terminar siendo lavinista no está en condiciones de atraer a la Democracia Cristiana. Entonces, esto facilita la tarea para formar con ellos una coalición donde se va a negociar por oportunidades electorales, por lo que hay que darse cuenta que es mejor ceder un poco que perderlo todo y por lo tanto yo creo que hay que pactar con la DC y tratar de vincularse con los sectores que aún conservan algún atisbo ideológico.

Todo se va a concretar por las luces y sombras que van a definir las próximas elecciones del próximo año. Ahí tenemos que saber cómo pactar.

¿El Frente Amplio es capaz de pactar con figuras de la Nueva Mayoría?

Yo creo que hay que discutir con el Frente Amplio desde ya, porque RD, que es lo que más conozco del FA, tiene personas cómo Miguel Crispi, como Pablo Vidal que son personas con las cuales se puede discutir. Ellos no son malos de la cabeza, son políticos que se dan cuenta que la correlación de fuerza hay que construirla y que se debe tener realismo político. No sacan nada de ser iluminados si no sacan votos.

¿Entonces no todo está perdido?

Diría que no todo está perdido si se sabe construir una alianza más amplia y para ello hay que construir ahora ya. Falta un año para las elecciones, entonces se puede discutir con más tranquilidad, sin la presión de que ya hay que nombrar candidatos porque ahí las negociaciones se hacen más problemáticas, entonces es necesario que por ejemplo el PS enfrente su crisis actual.

¿Qué le parece esta crisis que se está viviendo en el PS dónde conocemos la salida de Fernando Atria y del alcalde de Independencia Gonzalo Durán?

Me parece problemático, porque si esta separación de este grupo dificulta una fuerza es malo. Si este grupo al retirarse facilita negociaciones con el FA, me parece bueno, pero las rupturas son rupturas y siempre dejan malas huellas, entonces es posible que esta situación provoque en el PS un desapego total del Partido por lo que se van y por lo tanto, esto en vez de ser bueno, sea negativo.

Creo que deberían entender la política, que dividirse puede ser muy malo si genera y dificulta la posibilidad de crear una alianza más amplia, sería difícil  ganarle a la derecha. Si la salida de ellos provoca una crisis con la directiva existente del Partido, sería una ruptura muy grande. Es valiosa esta salida de este grupo si propicia un acuerdo más a largo plazo entre todas las izquierdas. Pero, si este grupo al salirse va a fomentar que los que se quedan, se marginen de una alianza más amplia me parece pésimo. Las rupturas provocan cicatrices que pueden tener efectos nocivos.

Volviendo un poco a este Gobierno, ¿cómo considera las cartas presidenciales de la derecha?

Lavín va a parecer como un corrimiento a la derecha porque es la UDI, pero aparecerá con una vinculación con la gente, esta no es la UDI Popular porque es de Las Condes, pero es un candidato que puede salir con un discurso de derecha que trate de integrar, un discurso más populista.

¿Es posible cambiar el Sistema de Pensiones de las AFPs?

Creo que debería hacerse un cambio más integral y no me parece que haya condiciones políticas y de la correlación de fuerzas para hacer un cambio de este tipo. Pero obviamente, hay que hacer cambios profundos en el sistema de pensiones chileno. El sistema de José Piñera tiene que ser puesto en cuestión y eso implica operaciones en las cuales, por ejemplo, Lavín pueda estar implicado y es posible que él tome el tema de las pensiones como un tema central y trate de hacer un tema populista como esto que es 4 por ciento adicional no sea manejado por las AFPs, cosa que a ellas les molesta muchísimo, pero que ya el gobierno de Piñera lo ha presagiado, entonces aquí la oposición tendría que tener una postura colectiva que no tiene y eso implica ponerse a discutir el tema y crear un programa con puntos clave.

¿Existirán ciertos grupos que se niegan a construir un programa común incluyendo cambiar la Constitución, entendiendo que se ha hecho un intento con el Proceso Constituyente impulsado por la Presidenta Michelle Bachelet, que ha quedado paralizado debido a derrota de Guillier?

Ahí tenemos dos cosas: proyecto de pensiones y cambio constitucional. Con esos dos temas clave basta para ponerse a discutir. No solo el proceso del cambio de Constitución que fue lo que puso en el tapete Michelle Bachelet. Ahora hay que dotar eso, no solo de un proceso, sino de los contenidos de un cambio constitucional, porque tenemos dos grandes temas para ponerse a conversar entre el Frente Amplio, los socialistas, los comunistas, los PPD pero ahora, porque queda un año de negociaciones para ir formulando un proyecto constitucional nuevo, por ejemplo, para definir el nuevo proyecto de pensiones. Porque una cosa es decir no más AFP, como dice un grupo, pero eso hay que reemplazarlo por algo.

¿El rol de Tribunal Constitucional que se constituye como una tercera Cámara?

Ponerse a discutir sobre ese tema cómo uno de los contenidos de un cambio Constitucional. Hay que pensar si el TC es la instancia que debe decidir sobre los conflictos constitucionales o si es demasiado poco porque son ministros que no surgen de votaciones populares, entonces ¿no sería mejor que exista a partir del parlamento una instancia que decida sobre conflictos constitucionales?, pero que surja del voto. Realiza funciones que son propias del parlamento, entonces esta disputa con la Corte Suprema no es la principal, es un conflicto en el que la Suprema se ha sobregirado porque el TC es problemático también, El que existe ahora hay que pensarlo si es el que necesitamos o si debe haber otro tipo de Tribunal Constitucional que surja del voto y al cual se puedan incorporar algunas personas, pero con una voluntad que surja de la participación popular. Hay muchas tareas que no estamos asumiendo y podemos llegar a las siguientes elecciones sin un proyecto unitario que se debe construir desde ya, porque esto es muy difícil. Yo no sé si la discusión en el Partido Socialista entre Elizalde y Maya Fernández fue una discusión con proyectos o personalidades, no lo sé. No debió ser una discusión de personalidades, Elizalde y la Maya debieron tener algún programa, si no lo tuvieron eso demostraría lo mal que estamos porque esto se transforma en una pelea de egos y no una pelea programática. Por esta razón es que debemos comenzar a tener un programa, aunque sean al principio disimiles pero teniendo algo se puede avanzar en la dirección de ir unificando estos puntos de vista para tener una cosa en común.

¿Qué le parece a usted este cerco comunicacional llamado duopolio que perdura hasta hoy?

Hoy está El Mercurio, La Tercera y la Televisión, y ¿qué tenemos nosotros?, nada. Ni siquiera tenemos un planteamiento que obligue al canal nacional a tener un canal cultural político donde estén expresados todos los sectores. Sabemos que la TV es decisiva, no tenemos diarios ni espacios en la televisión donde el Partido Socialista y los otros partidos también pudieran plantear lo que piensan. Yo quiero que se discuta y para esto el PS debe ir a su espacio que tiene en la televisión y decir su pensamiento, generando después espacios de discusión entre todos, porque hay que patrocinar debates, porque el valor de la Democracia es la discusión, permitiendo el pluralismo informativo.

Pensando en los diarios deberíamos tener algo parecido cómo Las Noticias de la Última Hora, una Segunda pero de izquierda para que ponga temas en el debate.

¿Algo más que agregar?

Hemos tocado brevemente varios temas relevantes, esperar solamente que podamos entendernos desde la izquierda para formar una izquierda amplia. Yo no quiero el Frente Amplio solo porque vamos a un desastre. ¿Qué sacamos con tener de nuevo el 20 por ciento? Si no vamos a llegar al gobierno y tendremos un nuevo gobierno de derecha, más astuto que este, que puede ser un gobierno de Lavín, porque él es astuto, me parecería malo para el país y para la izquierda chilena.

Paola Tapia Salas: “Llegué a Hacer Ministra sin Militar en Ningún Partido Político”

Abogada de la Pontificia Universidad Católica de Chile e históricamente la primera Ministra de Transportes y Telecomunicaciones de Chile en  el segundo gobierno de Michelle Bachelet, Paola Tapia Salas está dedicada a la docencia como Directora de la Carrera de Derecho de la Universidad Central, desde marzo del año 2019. Políticamente independiente, pero con domicilio en la centroizquierda, Paola fundó el movimiento “Mujeres en movimiento y Red de  Ciudad Futura”, un organismo que tiene relación con la movilidad futura en perspectiva de género  y en el apoyo para que más mujeres asuman liderazgos en estas temáticas. Pedagógica para explicar sus dichos y argumentos, Paola es permanentemente requerida por los medios de comunicación, cuando se necesita una explicación clara y sencilla respecto al tema que la apasionó cuando era secretaria de Estado.

-Siendo abogada, ¿por qué se decidió a los temas de transporte?

-Siempre digo que el transporte me eligió a mí y yo no al transporte.  Después que me titulé, trabajé 3 años en el sector privado, pero siempre sentí una necesidad de trabajar en lo público. Hice un recorrido, por todo Chile, buscando acceder a un cargo público, y se abrió esta posibilidad en el Ministerio de Transporte, participé en un concurso público que gané y comencé una carrera funcionaria desde lo más básico. Estuve en un programa de fiscalización y de ahí en adelante comencé a aportar, porque siempre he sido muy proactiva, de buscar políticas públicas de largo plazo, y eso fue muy bien valorado por las distintas autoridades del ministerio. Hice carrera, fui fiscal de transportes, estuve en los temas aeronáuticos, ferroviarios y asumí en el gobierno de la Presidenta Bachelet, primero como coordinadora del área legislativa y en el último año como ministra.

-O sea, meritocracia pura

– 14 años en el Ministerio de Transportes antes de ser ministra y sin militar en ningún partido político llegué a este cargo que es muy poco común.

-Fue la primera ministra de esa cartera, pero de seguro se encontró en un ministerio habitado por mucho hombres. ¿Cómo asume esta función siendo la primera mujer ministra de esa repartición?

-Conocía al ministerio desde adentro y este me conocía a mí. Por lo tanto, tenía mucho conocimiento de las leyes que habíamos redactado, de los reglamentos, de las prácticas, etcétera. Tomaba una camioneta y me iba con los fiscalizadores, a las 5 de la mañana, a hacer controles. Aunque soy abogada, siempre he pensado que una tiene que hacer las políticas públicas desde el terreno, desde la realidad de lo que está pasando. Ahora en lo externo, fue un proceso de aprendizaje y de pensar que si esto lo estoy haciendo bien se debe traspasar a la ciudadanía.  Cuando fui ministra recibí múltiples presiones, de carácter político, de toma de decisiones, de licitaciones, que muchos dijeron que no había que hacerlo, pero como funcionaria pública, de mujer independiente, pero con un sello muy marcado de servidora pública tomé la decisión de hacer lo que correspondía. Eso suponía tomar medidas impopulares, por ejemplo respecto a la evasión o a licitaciones, pero siempre pensando en una mirada de largo plazo.

-Mi pregunta apuntaba si siendo la primera ministra, se sintió alguna vez discriminada…

-No. Creo que tuve suerte y no me sentí así. Quizá también por mis características personales, porque yo soy una mujer que me he empoderado con los temas, soy de carácter fuerte, pero escucho mucho. Creo en el trabajo en equipo. No creo en la verticalidad de las políticas públicas, sino más bien en la horizontalidad. Por eso, apoyamos, en un principio del gobierno de la Presidenta Bachelet, la Ley Emilia y  de Convivencia Vial. Esas leyes no surgen desde el escritorio, sino desde la ciudadanía. Sí debo reconocer que algunas veces las presiones vinieron desde el mundo político que veían que siendo mujer e independiente no iba a  enfrentar situaciones complejas. Creo que la mayoría se llevó una sorpresa.

-¿Por qué el transporte público se llama así si es privado o manejado por privados?

.El transporte, jurídicamente, se define como público y particular. Lo público tiene que ver con que es un servicio que está disponible para la ciudadanía, que tiene que ser continuo, permanente y a disposición de los usuarios. Es algo que no puede no existir. El Estado tiene que dar garantía que exista. Bajo las reglas actuales, existe el Estado subsidiario. Es decir, el Estado regula y el privado presta el servicio. Por ende, no da lo mismo cómo y quién regula, porque si nosotros queremos que las personas reciban un transporte público de calidad, entonces hay que aumentar los niveles de exigencias que existen en los contratos.  Y eso supone poner mano dura con las empresas cuando haya que pasar multas y sanciones. Eso supone el fiel cumplimiento de cien por ciento del contrato.

Hoy día los contratos, por ejemplo, del Transantiago que no son los originales, sino lo que se subscribieron en el primer gobierno del Presidente Sebastián Piñera el año 2011, están cifrados en el orden del 80 por ciento. Por sobre eso, las empresas asumen el costo de las multas versus cumplir integralmente el contrato. No digo todas, pero hacen el manejode esa información.

-¿Cómo evalúa el actual servicio?, porque los chilenos se levantaron el lunes 8 de octubre último y se encontraron que el metro había subido su precio.

-No ha existido una buena gestión y eso ha tenido una repercusión seria en la ciudadanía. Fundamentalmente, me refiero a la falta de la licitación pública que está pendiente. El gobierno optó por un camino que fue dejar sin efecto una licitación que se trabajó por 3 años. No hubo ninguna improvisación ni detalle que se dejara de trabajar y estudiar. Fueron 3 años de trabajo de los equipos técnicos del Ministerio, que llevan años trabajando allí, para que todo el sistema mejore. Hubo una decisión política y la consecuencia de esa opción se puede advertir un año y medio después  porque las tarifas están subiendo no solo por los indexado tarifaria y los elementos técnicos, sino por el mayor gasto que ha sido autorizado. Ese mayor gasto se da cuando un terminal paga 3 veces su valor, cuando se compran buses eléctricos que se hacen por un trato directo, negociaciones que no son a través de licitaciones públicas y se hace evidente cuando prorrogan contratos cuya fecha de caducidad ya venció hace bastante tiempo.

-Aunque se ha declarado independiente, tiendo a pensar que su domicilio político está en la centroizquierda, ¿qué opinión tiene usted de lo que está ocurriendo con la oposición hoy en día?

-Quiero pensar que la actual oposición está embarcada en generar en un programa o propuesta pensado en la ciudadanía.  También pienso que estamos en una etapa de reflexión, de diálogo, de encuentro y en lo cual cada uno podrá mostrar sus legítimas diferencias, pero ellas en un estado democrático tendrán que privilegiar la desigualdad social y económica en temas tan relevantes para la ciudadanía como en el tema de pensiones, tributaria, educacional, temas que decanten en propuesta solidas que permitan  proyectos comunes. No tengo dudas, que a corto plazo, contaremos con un proyecto potente para compartir con la ciudadanía.

-Siendo ex ministra del gobierno de la Presidenta Bachelet, ¿Qué siente de los ataques que ha recibido ella desde la ultra derecha  de nuestro país?

La historia reconocerá todo el inmenso trabajo que hizo la Presidenta Bachelet. Su liderazgo político, su carisma, su cercanía está probado no solo a nivel nacional sino también internacional. Por ende, todos estos ataques que ha recibido estoy en absoluto desacuerdo.

-¿Estaría disponible, desde su independencia, asumir un cargo público como gobernadora o alcaldesa, teniendo presente que tiene una larga trayectoria como servidora pública?

Siento que mi ADN es el servicio público. Es el lugar donde me formé, crecí (se emociona) donde pasé los mejores años de mi vida. Siempre digo que mi alma estaba en el Ministerio de Transporte, en sus murallas, sus personas, en todo. Creo que una tiene que buscar espacios donde aportar y hoy es en la universidad. Creo en el proyecto académico en el que estoy. Tuve la posibilidad de estar en otros, pero elegí este precisamente por sus características por ser un espacio plural, comprometido e independiente.  Ahora, evidentemente una nunca puede descartar nada, pero hoy, por sobre todas las cosas, estoy al servicio de los futuros jóvenes  profesionales, y espero que ellos y ellas lo hagan en el  futuro para construir un mejor país.

– Por último, ¿por qué decidió fundar un movimiento relacionado con los derechos de las mujeres?

-Una de estas fundaciones, Mujeres en Movimiento, es internacional  y surge porque somos invitadas a participar en la primera reunión que se hizo a nivel mundial de mujeres en los temas de transportes. Participaron mujeres de todos los lugares del mundo y ahí vimos la necesidad que participen mujeres en la movilidad del trasporte, la energía y el medio ambiente. Frente a eso, nos planteamos que teníamos que hacer algo. Éramos siete mujeres de Iberoamérica, siendo yo la miembro fundadora. Hemos recibido la colaboración del gobierno alemán, de organizaciones multilaterales, como el Banco Mundial, y hemos realizado  distintos eventos para contar nuestra propia experiencia y que otras mujeres  se empoderen y digan sí, yo soy capaz de dar el salto, aportar en el mundo técnico, pero también lo puedo hacer desde el mundo político porque tengo las herramientas, las habilidades y me atrevo.

Hernán Frigolett: “Recaudación de los Gobiernos Futuros Disminuirán en Mil Millones de Dólares”

La friolera de US$1.000 millones de dólares. Eso es lo que dejará de percibir no este gobierno, sino en los que vienen, producto de la contrareforma tributaria que está impulsando -y con mucho ímpetu- la administración Piñera en el Congreso Nacional.

Ya presentó un Presupuesto que crece a su nivel más bajo en diez años, un 3 por ciento, que entre otras cosas implicará un nulo o muy bajo crecimiento en transferencias sociales como las pensiones de cargo fiscal o el componente de subsidios habitacionales, por no nombrar otra serie de componentes que intentan cuadrar este renovado esfuerzo del Ejecutivo por ajustar las cuentas fiscales.

Y eso en medio de un crecimiento que no termina de repuntar. Cuando se lograba insuflar algo de optimismo a los agentes económicos, ya no para este año, que ya está claro no se llegará para nada al 3 por ciento proyectado originalmente, las expectativas de los agentes consultados por el Banco Central ya bajaron las proyecciones para el 2020 del 3%, de nuevo, y nada menos que el FMI dijo que Chile crecerá menos que el mundo hasta el 2024. Y esa era justamente una de las grandes críticas que le hacían al gobierno pasado quienes hoy conducen la economía: crecer menos que el mundo.

Como siempre, otra cosa es con guitarra…

Hernán Frigolett, ex Tesorero General de la República bajo la administración Bachelet, master en Ciencias Económicas en Londres, ex profesional del Banco Central y actual académico de la USACH, pese a su sobrio análisis, no tiene demasiadas expectativas para el próximo año y cree que, tal vez, algunas de las medidas anunciadas por el Ejecutivo podrían hacer efecto recién hacia el 2021. Estima, además, que la baja de tasas anunciada por el Banco Central -recurso con el cual no contó la administración pasada- desgraciadamente, en lo hipotecario se tenderá a compensar con los altos precios que están mostrando las viviendas. Por último, advierte sobre la escasa creación de empleo de los últimos años y el magro panorama en materia de remuneraciones reales.

-¿Un Presupuesto puede ser austero y reactivador a la vez?

-Es difícil, ya que el Presupuesto, la cifra global, la expansión global del gasto del Presupuesto, es que el que va a indicar cuál es la tendencia en términos del impacto que va causar en la demanda agregada. Y sabemos que el elemento más importante dentro de la demanda agregada del gasto público es el gasto corriente, porque está asociado a dar mejores prestaciones y más bienes públicos a la gente.

El segundo elemento, que puede ser el que está más asociado al plan de reactivación de este gobierno, tiene que ver con la inversión, y allí tenemos dos componentes: inversión en infraestructura, principalmente el MOP y el SERVIU, en términos de infraestructura urbana, y por otro lado, todo lo que tenga que ver con subsidios habitacionales. Y lo que tenemos entonces es una cosa de dulce y de agraz: hay una expansión del gasto de inversión en obras públicas, pero hay un congelamiento en todo lo que tenga que ver con subsidios habitacionales y por eso el promedio sube un 6,8. Cuando uno analiza presupuestos expansivos, principalmente por el lado de la inversión, lo que debería encontrarse es que el gasto de inversión total, todo lo que tenga que ver con infraestructura y habitación, en conjunto, debiera crecer más de un 10% y acá en este Presupuesto está creciendo un 6,8%. Y no hay soluciones habitacionales, y tenemos claras informaciones de que el déficit habitacional se está acrecentando,  y todas las fichas están puestas en obras de infraestructura, de amplio espectro,  y tampoco hay un plan de obras, que no sean los que se anunciaron anteriormente, como la previa del Presupuesto. Entonces en ese sentido…el Presupuesto global está creciendo un 3%, que es menos de lo que creció el presupuesto el año pasado, es decir, el que se está ejecutando.

-El aumento global es el 3 por ciento, el más bajo en 10 años…

-Claro, además está por debajo de lo que debiera ser el crecimiento estructural que está en torno a una expansión del 3,3% y este Presupuesto está creciendo al 3%. Entonces allí hay una situación, a mi parecer, donde es un Presupuesto que es efectivamente es acelerador de algunos elementos de la inversión, pero no de todo el plan de inversión que puede manejar el Fisco.

-Ahora si yo voy a subir en algunos componentes y quiero mantener el 3% entonces debo recortar en otros lados…

-Si, si uno analiza en término  de los componentes más relevantes del gasto corriente se está aumentando el gasto en personal y  bienes servicios, o sea por algún lugar van a haber expansiones, que puede ser por el lado de la seguridad, donde se necesitarían más carabineros, etc. También por el lado de la salud que tiene que estar asociado a más personal, y si hay más personal tienen que haber más insumos para operar en las áreas que correspondan. Donde no hay perspectiva de crecimiento es en las transferencias y en lo que son prestaciones sociales y en éstas está fuertemente el gasto de pensiones, que es de cargo fiscal. Allí tenemos la Pensión Básica Solidaria y el Aporte Básico Solidario, que probablemente no están teniendo una expansión relevante en el proceso del Presupuesto en el 2020. Ambos elementos: las transferencias  y las prestaciones sociales, están creciendo apenas un 1,2%.

-¿En la reforma tributaria, el Gobierno acaba de clausurar el tema de la reintegración, y hay un gran debate político al respecto, ¿Cuál es su visión?

-En términos de lo que se propone, que es la reintegración, eso tiene un efecto de US$830 millones de dólares de menor recaudación, no para esta administración, si no para la que venga después. Después hay un incremento de un gasto, de incrementar un subsidio a las empresas constructoras, que con los ajustes que se le hizo en la Cámara de Diputados, va a costar US$100 millones adicionales, es decir, ya estamos en US$930 millones, y después está todo lo que tiene que ver con cambiar el sistema de renta atribuida a una renta que va ser en base a retiro, agrega otros US$100 millones más. Es decir  la recaudación de los gobiernos futuros va disminuir en US$1.000 millones de dólares, entonces eso es lo que se está discutiendo con el proyecto de modernización tributaria que propone este gobierno, que ya viene de la Cámara y luego viene ahora al Senado.

  –Se habla de algunas medidas compensatorias de esos menores ingresos. ¿Son suficientes?

-Las medidas compensatorias que se están poniendo, no son medidas que aseguren recaudación: el retiro en exceso, el impuesto al gasto de inversión en las regiones para darle financiamiento a los gobiernos regionales, etc. Esas medidas sumaban aproximadamente US$400 millones de dólares, pero no están en el mismo plano que lo que va a disminuir la recaudación. Es decir, estos US$1.000 millones no están compensados, porque no todos los años van a ver operaciones que van a permitir la recaudación por los medidas antes mencionadas. Queda un desbalance y esa es la percepción que se tiene desde la Cámara de Diputados y más fuerte en el Senado. Hay unas pymes que están en el régimen semintegrado y lo que se está viendo es que no habría ninguna razón por la cual este gobierno u otro, pudieran darle la oportunidad a esas pymes para que se cambien de régimen. Es una situación netamente reglamentaria y no se necesita hacer ninguna modificación para que estas pymes, que están mal clasificadas, tomen la decisión de cambiarse o no, la evalúen y ellas van a definir si les conviene cambiarse o no. Si están allí es porque les conviene estar allí. No les conviene irse a un sistema de renta atribuida o a un 14ter simplificado.

-Por un lado tenemos este presupuesto poco expansivo, pero tenemos que está bajando la tasa de interés y también afuera ocurre lo mismo, esto debiese ayudar a la economía para el próximo año. ¿Usted concuerda?

-Si, ahí tenemos dos fenómenos positivos, primero uno que a nivel internacional las políticas monetarias están siendo expansivas, eso significa bajar las tasas de interés. La Reserva Federal de Estados Unidos, Banco Central Europeo, y el Banco Central chileno, que ha hecho  dos movimientos y que al parecer podría haber un tercero,  para seguir estimulando desde el lado financiero la economía. Pero tenemos elementos negativos, porque tenemos que el valor de la vivienda en Chile, producto de una arremetida fuerte de inversionistas, que compran la viviendas para arrendarlas, han hecho que surja una presión fuerte en los precios, entonces lo que disminuye el costo financiero se compensa con un incremento del precio de la vivienda que se va a comprar. Entonces como los sueldos y salarios no han tenido muy buena evolución en los últimos tiempos, la capacidad de endeudarse, por un lado se está ganando porque las tasa bajan pero, por otro lado, las viviendas están subiendo su valor, se están compensando, entonces puede que esta medida monetaria no tenga todo su efecto y el ajuste en los mercados inmobiliarios tome su tiempo en fraguar. Puede que este elemento de incentivo al gasto por parte del Banco Central demore más tiempo que el que se ha demorado en tiempos pasados para surtir efecto a nivel macroeconómico.

-¿Tenemos posibilidades de un crecimiento de 3% que se está postulando, para el próximo año, o es más bien optimista?

-Es una cosa optimista porque al ver la inversión, ya el proceso lo llevamos acumulado desde el 2018 y en lo que va del 2019, como lo vamos a cerrar, no hemos tenido un repunte fuerte en la inversión y por eso el plan fiscal de incremento de las inversiones me parece que es débil. Si hubiésemos apostado a un mayor incentivo desde lo fiscal para apuntar al bien de inversión debiéramos haber ido a una expansión del gasto de inversión mucho más fuerte, entonces efectivamente el crecimiento del rango que está considerado en el presupuesto, que es entre el 3 y 3,5% para el próximo año, ya está en un rango que va quedar como optimista y lo que debiésemos esperar es que el rango de crecimiento esté nuevamente entre el 2,5 y el 3%, entonces, es más o menos que se mantengan las condiciones que hoy tenemos en la economía, que no debieran variar drásticamente el próximo año.

-Se habla con cierto optimismo de este mejor ambiente entre China y EEUU…

-En el frente externo, todos estos mejores acuerdos que pudieran estar dándose entre China  y EE.UU. no es que vayan a revertir la situación, si no que no se va seguir empeorando. Pero de ahí a que tengamos un cambio radical en lo que va a pasar la economía mundial, el 2020 no es el punto de inflexión… probablemente la cosa va seguir igual de lenta que ahora, pero probablemente no se deteriore más, pero de ahí a irnos a una situación en la cual mejore, difícil. Los volúmenes de cobre exportados y los precios de aquello, con suerte van a ser los de este año.

 -¿Qué se puede decir del desempleo? Según la Universidad de Chile ha estado subiendo en Santiago y, según el INE, muestra una cierta estabilidad…

-Desde la perspectiva del mercado laboral más bien lo que nos debe preocupar es que no hay un aumento importante y significativo del empleo, y no necesariamente este año, sino que ya venimos hace varios años en que la creación de empleo de la economía es relativamente débil y eso se ve muy bien reflejado en lo que pasa con las remuneraciones. El indicador de remuneraciones reales nos muestra que las remuneraciones están creciendo muy poco en términos reales y eso obviamente se está viendo reflejado, hoy por hoy, en que se está perdiendo confianza por parte de los consumidores y los indicadores de confianza en los consumidores están entrando en una fase de decrecimiento y eso va debilitar la demanda interna.

-La inflación aparece bastante controlada, de hecho el último IPC no tuvo  variación…

-No creció, pero después de esa inflación cero vinieron los reajustes a la tarifa eléctrica, del Transantiago, etc, por lo que el próximo IPC va a ser relativamente elevado. Es  muy probablemente que estemos con un IPC que supere el 0,5% mensual, más tirado al 0,8% y vamos en 2,1% y probablemente a fin de año estemos en el 2,7%.

-El tema de las 40 horas ¿es efectivamente complejo desde el punto macroeconómico?

-No, yo creo que eso es un punto que se está viendo allí en términos políticos, el problema central de las cuarenta horas, más que vaya a haber empleo o desempleo, porque era raro esto de que las 41 horas con la flexibilidad que quiere el gobierno, creaba empleo y las 40 horas sin la flexibilización que quiere el gobierno, destruye empleos, entonces hay un manejo político detrás. Pero finalmente lo que está en el fondo del tema es que para los trabajadores, trabajan menos y les debieran seguir pagando lo mismo porque es muy probable que la productividad se ajuste a las 40 horas y por otro lado, se baja notablemente el detonante del pago de horas extras, porque actualmente las horas extras se detonan después de las 45 horas semanales. Que tiene que ver con los que trabajan de lunes a viernes las 9 horas diarias, los días que se trabajen más de eso tendrían que pagarse a tarifa de hora extra. Ahora, si bajamos a 40 horas, con 8 horas diarias, el detonante de las horas extraordinarias empieza a las 8  hrs 1 minuto… y eso va en claro beneficio de los trabajadores y obviamente representa un mayor costo para los empresarios. Y estamos en esta pugna permanente de cuál es la renta que se les debe pagar a los trabajadores, por el esfuerzo que despliegan, versus la renta con la que se quedan los empresarios.

Violencia Contra las Mujeres: Organizaciones Feministas Interpelan a un Estado en Deuda

35 femicidios en lo que va del año 2019 en Chile cuenta la institucionalidad, sin embargo las organizaciones feministas informan de 52 -a la fecha del femicidio en Cañete de Constanza Chandía Rivera el 3 de octubre pasado-, diferencia que se explica porque el Estado chileno considera sólo aquellos casos en que el agresor es o ha sido el esposo o conviviente de la víctima, conocido como femicidio íntimo; mientras que desde la sociedad civil se hace el esfuerzo de registrar los crímenes de odio contra las mujeres que se dan también fuera de las relaciones familiares.

A diferencia de las instituciones de gobierno, la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres, considera todos los crímenes contra mujeres cuyo móvil no es instrumental -como en el caso de robo, riña, conflicto por drogas, entre otros-,  y cuando el agresor es un hombre que actúa en el marco de una relación de pareja o sexual, con motivo del rechazo de una mujer o mediante agresión sexual, sin importar la relación entre agresor y víctima.

Para la Red Chilena, la Ley de Femicidio 20.480, promulgada en 2010, es parcial y “no recoge el sentido real del femicidio, debido a que lo reduce a las relaciones de familia, desconociendo aquellos asesinatos de mujeres que se cometen en otros ámbitos y que obedecen a las mismas causas: misoginia, sometimiento, opresión, desprecio por la vida de las mujeres, búsqueda de control de su sexualidad y capacidad reproductiva. Es así como quedan fuera de la ley las mujeres y niñas violadas y asesinadas por conocidos, amigos, desconocidos, clientes y los crímenes de odio a lesbianas”.

De esta manera lo explica la organización en el registro de los femicidios ocurridos desde 2010 -año en que se tipifica el delito- que publica en su página web. Desde entonces, la Red Chilena registra los casos de 556 mujeres asesinadas por violencia machista en Chile. Para el Estado son 402.

Frente a la brutal magnitud de la violencia contra las mujeres, con cifras que indican que una de cada tres ha vivido violencia, y con su máxima expresión -los femicidios- que se multiplican, el gobierno, a través de la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Isabel Plá, presentó a comienzos de año el 1455, nuevo fono de ayuda para quienes viven violencia por medio del cual especialistas que atienden las 24 horas entregan orientación sobre a quiénes acudir y dónde denunciar. Además ha reiterado el llamado a denunciar y exigió sentido de urgencia a las instituciones a cargo de proteger a las víctimas, pero la respuesta del gobierno ha sido criticada por organizaciones feministas y de defensa de los derechos de las mujeres que no comparten el abordaje que éste hace de la violencia.

Las acciones del movimiento feminista han permitido avanzar en desnaturalizar las diversas formas de expresión de la violencia, como la psicológica, verbal, económica, sexual, simbólica, además de la física, gracias a que históricamente ha visibilizado la violencia patriarcal como una violación a los derechos humanos de las mujeres que las afecta a lo largo de todas las etapas de la vida. En su Dossier Informativo 2019, la Red Chilena indica que los femicidios afectan a niñas, mujeres y ancianas. Ejemplo de esto, es que durante 2018 se registraron al menos cinco casos de femicidios contra niñas, tres de los cuales correspondieron a menores de cinco años asesinadas y agredidas sexualmente y dos a adolescentes asesinadas en el contexto íntimo: por el hermano y el pololo.

Cuando se acerca una nueva conmemoración del 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, fecha en que se denuncian las diversas manifestaciones de la violencia y se exigen políticas públicas para su erradicación, se evidencia con mayor fuerza las diferencias en las miradas por parte del Estado y de las organizaciones de la sociedad civil y la urgente necesidad de avanzar en la materia.

Presupuesto y vida de las mujeres

En conversación con Página 19, Tatiana Hernández Comandini, investigadora del Observatorio de Género y Equidad, también subraya la necesidad de entender la violencia como un continuo presente de toda la vida de las mujeres. “Las autoridades no asimilan el delito que enfrentan, y me estoy restringiendo solo a la violencia de género que se da en el contexto de una relación de pareja, el Estado de Chile, que es el responsable de proteger y garantizar la vida de las mujeres, todavía no comprende que estamos hablando de una estrategia de sometimiento continuo que comienza con manifestaciones a veces muy naturalizadas por la sociedad, que pueden ir de un maltrato verbal, pasando por maltrato físico, hasta la violencia extrema de un femicidio frustrado o consumado”.

La socióloga aclara que las instituciones que intervienen en el tema deben saber que el agresor está dispuesto a generar múltiples tácticas en su objetivo de someter a la mujer, “pero hay funcionarios que no entienden que la vida de las mujeres corre riesgo, por eso tienen que hacer todo lo que esté en sus manos y gastar todo el presupuesto que tenga que disponer el Estado para garantizar la vida de las mujeres”.

Añade que se requiere evaluar las prioridades del Estado: “siempre dicen, no podemos tener una dotación altísima de carabineros porque no cabe en ningún presupuesto, pero vamos a la provincia de Arauco en La Araucanía, ahí en la dotación para proteger a las forestales no hay ningún cuestionamiento de gasto público, una se pregunta ¿qué vale más, la vida de las mujeres o la propiedad privada de los dueños de las forestales? ¿cuáles son las prioridades que tiene el Estado, y particularmente el gobierno de Chile, cuando presupuesta para garantizar la vida de las mujeres?”.

Las mujeres si denuncian

Luego del femicidio de María Cristina Jiménez Orellana, el 23 de septiembre en Coltauco, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, declaró que la mayoría de las víctimas nunca había hecho una denuncia, lo que a juicio de la experta del Observatorio de Género es responsabilizar a las víctimas. “En general, tienden a decir esto cuando no es tan real, hay un número importante de mujeres que si habían denunciado y uno no menor que tenían cautelares y esas mujeres fueron asesinadas igual, lo que muestra la falencia del Estado en la coordinación que debe existir entre las instituciones una vez que la mujer denuncia, esto da cuenta de que el sistema de protección no funciona, hay que hacerse responsable de que el Estado es negligente frente a la violencia contra las mujeres”, sentencia.

Silvana del Valle, abogada y vocera de la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres, concuerda en que es un error presentar el llamado a denunciar como la principal herramienta de prevención, “sabemos que en realidad, aun cuando las mujeres denuncian, en algunos casos las denuncias no son tomadas de forma apropiada y en otros se dictan medidas cautelares que después no son cumplidas, tenemos un 48 por ciento de femicidios donde las mujeres habían pedido algún tipo de medidas, sin embargo éstas no se cumplieron porque las medidas están mal diseñadas también”, dijo a Página 19.

Del Valle menciona que para mejorar el sistema, debería existir un mecanismo que permita el control de las medidas cautelares por parte de la comunidad. “Los funcionarios y funcionarias de tribunales intentan dentro de sus escasos recursos otorgar estas medidas pero a sabiendas que se trasforman en un simple papel, que no permite activar otros mecanismos que pudieran controlarla, como podrían ser la municipalidad, las juntas de vecinos, los Cesfam o cualquier otra organización social de base que le permitiera a la mujer tener otra forma de protección, eso no existe”.

Para la abogada de la red Chilena, esto se traduce en que la medida cautelar se limita a su tramitación y registro, “no se pueden hacer rondas porque la policía no tendría los recursos para estar con un carabinero de punto fijo en la casa de la persona. Al final del día, la medida cautelar no tiene ningún efecto, entonces el decir que las mujeres no denuncian es culpabilizar a las mujeres por no haber denunciado, es más, esta culpabilización no solo la ha hecho el gobierno, hemos visto incluso sentencias judiciales donde los jueces dicen si hubieran denunciado antes, esto no habría ocurrido ”.

Tras el femicidio de Helen Barra el 26 de junio en Chimbarongo, la ministra Plá criticó el actuar de las instituciones: «Le estamos exigiendo a las instituciones que comprendan que los delitos de violencia contra las mujeres tienen que tener prioridad y que no podemos seguir poniendo a sus víctimas al final de la fila», indicó, tras detallar que la joven «denunció que era víctima de violencia el 30 de abril ante la Fiscalía; fue derivada al Tribunal de Familia el 8 de mayo y se le fijó una audiencia recién para el 12 de junio, a pesar que habían antecedentes que era víctima de maltrato habitual. Cuando llegó el 12 de junio, se le reprogramó la audiencia para el 16 de julio. En el intertanto, el 30 de abril, Hellen quedó sin medida precautoria, sin ningún tipo de protección, sin ningún tipo de atención».

En respuesta, organizaciones feministas señalaron que es precisamente el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género el que debe cumplir un rol de coordinación en la materia. “¿Cuántas comisiones por femicidio se han hecho? más que una salida comunicacional hay que estar coordinando o haciendo seguimiento de cómo mejorar el sistema, está la Pauta Unificada de Riesgo que requiere de una coordinación entre actores para ver cómo se actúa para proteger la vida de una mujer, no sabemos cómo ha funcionado, cómo se está aplicando”, afirma Tatiana Hernández.

La socióloga añade que este ministerio tendría que tener un Plan Nacional Contra la Violencia Hacia las Mujeres, pero que la sociedad civil no lo conoce, “que yo sepa no existe un plan y si existe no es conocido, y es bien importante saber por qué no lo conocemos si se trata de una política pública tan importante, las organizaciones de mujeres podríamos estar haciendo seguimiento de cómo opera el Estado, no podemos hacerlo hoy día porque no contamos con ese plan”.

Leyes y abordaje parcializado

La Red Chilena Contra la Violencia asegura en el Dossier 2019 que existe negligencia y desidia por parte del Estado chileno a la hora de investigar los crímenes contra mujeres. “La continua fragmentación de la violencia machista a través de leyes parciales que impiden reconocer el continuo de violencia al cual estamos expuestas las mujeres durante la vida y los nulos recursos que se destinan a prevenir crímenes como los femicidios, agresiones sexuales y violencia intrafamiliar, son sólo algunas de las situaciones que lo grafican”.

Esta organización considera fundamental y urgente que el Estado chileno cumpla con las obligaciones establecidas en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, Belem do Pará, firmada por Chile en 1994 y ratificada en 1996, en donde el Estado se impuso, entre otras responsabilidades, la obligación de establecer políticas públicas efectivas en la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra mujeres, así como proveer las garantías necesarias para el debido acceso a la justicia oportuna y eficaz.

Frente a los múltiples femicidios frustrados y consumados, que no han disminuido desde la promulgación de la ley 20.480, el gobierno declaró que respalda los proyectos de ley que se tramitan en el Senado, sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, presentado en el gobierno de Michelle Bachelet, y la denominada «Ley Gabriela», moción de las diputadas Karol Cariola y Camila Vallejo que amplía la categoría de femicidio y busca incluir al noviazgo y pololeo al delito, que se inspiró en el caso de Gabriela Alcaíno y de su madre, asesinadas  por el ex pololo de la joven.

Pese a valorar posibles avances legislativos, las organizaciones de mujeres apuntan al abordaje integral de la violencia como desafío central. “La Ley Gabriela es un aporte, pero lamento que a pesar que tendríamos por primera vez una ley de violencia contra las mujeres, porque la ley VIF es de violencia intrafamiliar, siento que seguir legislando en torno a manifestaciones de la violencia de modos tan separados, como islas, no permite comprender que es un problema estructural que obedece a un sistema de dominación y por eso nosotras vivimos violencia en la calle, en la universidad, en la casa, en el trabajo, entonces necesitamos una ley integral de violencia que además tenga un componente de trasformación cultural muy potente”, opina Hernández.

Esta debilidad la ve también en el proyecto de ley por el derecho a una vida libre de violencia. “Le faltó dar un mayor valor al componente cultural, promover las transformaciones en las relaciones de género entre mujeres y hombres”.

Silvana del Valle, en tanto, reitera que el problema está en la parcialidad para abordar la violencia, dado que no existe una respuesta integral en lo legislativo, tampoco del Ejecutivo, ni del Poder Judicial. “Todas las respuestas están fragmentadas, aisladas, coaptadas por la protección de la familia como institución, en lugar de la protección de la vida de las mujeres y de las niñas como tal”.

La abogada ve a la Ley Gabriela como un esfuerzo legislativo importante, pero que sigue centrándose en un tema específico, el femicidio y su sanción, y no en la prevención de toda forma de violencia contra las mujeres. “Entonces, es una respuesta positiva, pero en definitiva demuestra que el Estado sigue sin pensar el problema de la violencia contra las mujeres como una cuestión integral, ni siquiera ha sido capaz de comprender que esta violencia es un problema estructural, en ese sentido no vemos de parte del Estado de Chile una respuesta seria para erradicar la violencia contra las mujeres”.

Educación y prevención

 La principal recomendación internacional sobre la erradicación de la violencia contra las mujeres es su prevención y es ahí donde, para las organizaciones de mujeres, está la mayor falencia del Estado chileno. “Desde hace muchísimos años las políticas públicas a este respecto, que emanan principalmente del ejecutivo, pero también del Legislativo y del Poder Judicial no están orientadas a que no ocurran los hechos, sino que simplemente se limitan a sancionarlos, e incluso en estas respuestas sancionatorias existe un alto grado de impunidad hacia las familias de las mujeres asesinadas, por lo tanto en esa respuesta tampoco hay un compromiso por parte del Estado de cumplir con las normas internacionales que nos obligan”, expresa la vocera de la Red Chilena.

Por su parte, Tatiana Hernández, apunta a que el trabajo en prevención del Ministerio de la Mujer, que encabeza una campaña anual en el marco del 25 de Noviembre, no es suficiente, y habría que apostar por una campaña permanente, en medios de comunicación, y que contemple distintas bajadas territoriales. “Un mismo mensaje puesto de distintas formas y que esté durante todo el año, yo creo que de alguna manera el trabajo comunitario que había en torno a prevención en el gobierno anterior, de formar a agentes comunitarios y que estos tuvieran que hacer acciones públicas para visibilizar el problema y para promover la trasformación de las relaciones desiguales entre mujeres y hombres, un poco cumplía con eso, sumaba, pero cuando tú como gobierno tomas la decisión, además, de quitarle el componente comunitario a tu programa de prevención y decides hacer una sola campaña al año, ya es, vuelvo a decir, no entender el problema que nos afecta”.

La socióloga del Observatorio de Género cuestiona además que no hay un trabajo como Estado para transversalizar políticas de igualdad en la educación, “para generar un currículo que esté en la lógica de lo que mandatan los instrumentos del derecho internacional de los derechos humanos de las mujeres”, apunta, haciendo un llamado a avanzar en una educación no sexista, demanda del movimiento feminista para educar sin estereotipos y aportar al cambio cultural para erradicar la violencia.

Nuevos Testimonios Acusan a Rodrigo Polanco de Conductas Abusivas y Acoso

En los últimos años, tras la apertura que significó el conocido caso Karadima, otras víctimas se han atrevido a revelar distintas experiencias de abuso y manipulación que ocurrieron durante años. Hechos graves y acallados, han apuntado a varios integrantes de la Iglesia Católica -laicos y clérigos- como hechores y a otros como encubridores.

Aquí, tres mujeres, estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), que son parte de distintas generaciones y que, por lo tanto, no se conocían entre ellas, relatan sus vivencias de violencia sexual.

Dos de ellas condicionan la entrevista a cambiar sus nombres para evitar represalias. Se trata de Sofía, una exestudiante de Teología en la PUC y de Catalina, quien cuando ocurrieron los hechos, estudiaba otra carrera de ciencias sociales, pero cursaba una asignatura de Teología. La tercera, es Karla Huerta, quien fue la primera en denunciar públicamente sus vivencias con el profesor Rodrigo Polanco.

Todas ellas se han encontrado en el nudo de una misma historia, esa que nadie quisiera contar en primera persona. En sus testimonios se describen episodios de acoso y demostraciones de poder que el cura y profesor de la Facultad de Teología habría cometido y que –incluso- alumnos (varones) también han atestiguado.

Así lo expresa Sofía: “Cuando hablábamos entre amigos y con las otras compañeras que sentían incomodidad frente al comportamiento de Polanco, el pacto era que, si lo veíamos aparecer en el recreo, nuestros compañeros sabían muy bien que, en ese momento, tenían que impedir que él se acercara a nosotras”.

Rodrigo Polanco Fermandois es un sacerdote diocesano de Santiago, doctor en Teología, investigador y actual académico titular de Teología en la PUC. Fue director de esa carrera, ha publicado artículos, y participado en actividades que abordan el llamado ‘tema de la mujer’. Actualmente, goza de un año sabático.

Karla dice: “Pienso que Rodrigo Polanco es una persona que no tiene límites éticos y que está dispuesta a todo por garantizar su impunidad”.

La razón de estos testimonios, lo sintetiza bien Sofía, quien argumenta: «Si la verdad no sale, nos seguiremos pudriendo y nunca vamos a tener una Iglesia Católica que esté a la altura de lo que es el Evangelio. Esto no puede quedar impune, creo que por eso se debe denunciar, por la dignidad propia y también la de nosotras las mujeres (…) Estoy dentro de la Iglesia y no tengo ni una duda de que quiero el bien para ella».

Catalina lo confirma: «Siempre es importante hablarlo cuando nos sentimos con la fuerza de decir estas cosas porque todavía existe una suerte de miedo, primero, a que te crean, y luego, a hacer el ridículo».

Por su parte, Huerta comenta una instancia investigativa que se mantiene abierta para quienes, en su proceso reparatorio, decidan denunciar otros hechos. «Hay una instancia en la Comisión Scicluna que le pidió al Arzobispado que abriera una investigación con la abogada Paulina Anguita, quien está llevando la causa contra Polanco. Quienes quieran denunciar pueden contactarse con ella y dar su declaración».

Testimonio de Catalina: “Cuando los abusos sexuales comenzaron a salir más a la luz, me di cuenta de que fui vulnerada”

Este relato pertenece a Catalina, una alumna de la Pontifica Universidad Católica de Chile que entró a estudiar en 2009 una carrera de ciencias sociales y que -por una obligación curricular- tuvo que tomar al menos un ramo teológico. Como indicamos, Catalina es un nombre elegido por miedo a que su caso impacte negativamente en su actual trabajo pues son muy pocas las personas con quienes se ha identificado como víctima. No se considera católica, aunque sí prestó declaraciones para aportar en una investigación canónica en curso contra Rodrigo Polanco.

«Cuando yo tomé el ramo teológico escuché muchos rumores de pasillo “ah, éste es el cura que sale en las noticias, y que te mira las piernas”. Ya había un imaginario social que te lo advertía. En ese entonces, yo tenía una mente mucho más inmadura, y pensaba “los curas están reprimidos sexualmente, por eso le miran las piernas a las mujeres.

Comencé a preguntarle más cosas y ahí nosotros —el cura Polanco y yo— tuvimos un par de encuentros fuera del horario de clases, pero me di cuenta de que solo conmigo tenía estas reuniones en que me invitaba a almorzar o me llevaba a su oficina. Previo a esas invitaciones, había algo que me hacía sentir incomoda, pero —al mismo tiempo— no lo quería asimilar porque fue muy difícil.

Los primeros signos que él mostraba fueron cuando me lo encontraba en el pasillo y yo estaba con mis compañeros y compañeras. Él me saludaba y me agarraba el brazo de manera brusca. No en el sentido que me lo agarraba rápido, sino que sutilmente su mano la ponía en mi brazo, y me apretaba muy fuerte, yo lo sentía muy apretado. Eso pasó más de una vez tanto en los almuerzos como en estos encuentros de pasillo.

Otra situación que para mí era incómoda, era que él me miraba mucho mis pechugas, descaradamente. A propósito de eso, cuando yo tenía clases con él, comencé a asistir más tapada, porque me sentía muy incómoda. De hecho, yo no me lo quería topar entremedio en la Facultad, pensé “qué lata, tampoco le puedo decir algo”, porque creía que tampoco era tan grave como para decirle que subiera la vista.

La situación que gatilló una alerta, y mucha rabia, fue en una reunión que tuvimos en su oficina que es bien oculta, como que efectivamente nadie mira de afuera. Lo que él hizo es que cuando me saludó, sobajeó su pecho contra mis pechugas. Él me sujetó la espalda y la corre de un lado a otro por lo menos unas cuatro veces. Por eso es que yo diría que hubo una intencionalidad detrás. Fue súper incómodo y la verdad es que después me bloqueé, y cuando los abusos sexuales comenzaron a salir más a la luz, yo me di cuenta de que fui vulnerada. Él después no dijo nada y actúo normal.

En una conversación de pasillo, le pregunté “¿cómo no te diste cuenta de lo que paso con el caso Karadima?” y él me dice “no, lo que pasa que cuando uno confía en alguien(…)” y como la verdad no sabía de todas las atrocidades que Karadima hizo, no seguí ese tema, pero después le pregunté: “¿cómo ustedes los curas pueden mantener lo sexual si es algo natural del ser humano?” y él se quedó helado, callado y me abrió los ojos gigantes, mirándome atónito. Para mí fue implícitamente ¡un te caché!… y él me respondió “Dios es amor, y con el amor de Dios basta”. No le debatí la respuesta y después de esa conversación hubo un alejamiento de su parte.

Después de leer el caso de Karla, me comuniqué con la Asociación de Abogadas Feministas (ABOFEM) que la acompañan diciéndoles que tenía un relato que podría servir también por la distancia de años. Pese al fallo de la Suprema, yo quería agradecerle. Si no hubiese sido por ella, yo y otra chica no nos hubiéramos atrevido hablar de esto. Ojalá nos podamos conocer, acompañar en este proceso y estar juntas porque —por lo que tengo entendido— somos tres, pero podemos ser cuatro, cinco o más”.

La violencia sexual es el delito menos denunciado

La violencia, en general, se manifiesta de diferentes maneras y muchas de ellas están subsumidas en la cotidianeidad y naturalización.

El abuso de poder y de conciencia son imperceptibles para quien lo viven y para su entorno, hasta que la víctima reconoce un agotamiento y estrés en su cuerpo, mente y espiritualidad. No así la violencia sexual, que es un crimen que deja secuelas irreparables en quienes la sufren y que no pocas veces ocurre en espacios íntimos y ocultos.

Según algunas psicólogas especialistas en terapias de reparación ante violencia extrema consultadas por Kairós News, aseguran que la dinámica de abuso no se genera de un momento para otro. De hecho, puntualizan que es más común que abusen de una mujer dentro de un contexto familiar por un cercano a ella, a que en la calle. Esto no quiere decir que el acoso callejero no exista. Hoy en Chile está regulado por la Ley 21.153. Por otro lado, las profesionales precisan que en la Iglesia, instituciones como el convento, pasan a sustituir la figura familiar de protección de las novicias porque brindan un techo, alimento, e incluso les dan educación y trabajo. Un lugar que se compromete a brindarles amparo y cobijo y donde también se han conocido casos de personas que han sido violentadas por sus autoridades eclesiásticas.

En este contexto que carece de medidas de prevención de la violencia sexual, distintas organizaciones de la sociedad civil han decidido esclarecer prejuicios y mitos en torno a lo que significa y cuáles son sus consecuencias.

Una de ellas es la Corporación Miles que en uno de sus informes definió la violencia sexual como toda conducta que amenace o vulnere el derecho de la mujer a decidir voluntaria y libremente su sexualidad. Este abuso comprende cualquier acto sexual que puede ser desde acoso verbal y acciones lascivas hasta el acceso carnal o genital violento y la violación. También, menciona que la agresión sexual está conectada a otras formas de violencia como la sicológica, física y la institucional, a propósito de la falta de diligencia y celeridad de las autoridades para concretar acciones preventivas y sanciones.

Según las estadísticas policiales, los crímenes por medio de lo sexual son los menos denunciados a causa de la estigmatización social, la revictimización y el miedo de las víctimas a revivir experiencias traumáticas. Pese a ello, existen algunos estudios que muestran algunas luces.

La Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, solo en 2018, reportó más de 15 mil casos policiales de delitos sexuales. Ese mismo año, casi un 90% de las víctimas de violación fueron mujeres y el 98% de los agresores, fueron hombres. Mientras que, en el primer semestre de 2019, el 57% de las mujeres que fueron violadas son mayores de 18 años.

Las psicólogas advierten que el abuso de conciencia o manipulación está relacionado a la violencia sexual. Así como también puede perfectamente existir uno sin el otro. La gran diferencia radica en que el abuso de conciencia no es un delito como sí lo es el sexual.

En consecuencia, dada la poca sanción de la violencia es que el silenciamiento u ocultamiento de las víctimas por miedo sea más común de lo que parece.

Por otra parte, las profesionales aseguran que en la dinámica del abuso eclesiástico se va generando con una gradualidad importante, o sea, comienza con situaciones de abuso de poder que pasan casi inadvertidas hasta alcanzar otros niveles más graves. Es, entonces, en ese proceso que se convence a la víctima de que esto es una acción de dos y que, si el abusador habla, la víctima estará involucrada. Por el contrario, cuando la víctima devela la agresión y la persona responsable es impune, ocurrirá que la persona abusada pensará que fue su culpa o que no tuvo las herramientas suficientes para detenerlo.

Lo habitual es que las mujeres que sufren acoso o abuso no se reconozcan como víctimas porque, en general, la víctima se siente responsable de su propio abuso, a propósito de cómo reacciona su entorno social frente a otros casos.

Por último, la socióloga del Observatorio de Género y Equidad, Tatiana Hernández, aclara que la construcción de la masculinidad del agresor es permanentemente reforzada bajo la heternorma, más allá de la orientación sexual que éste tenga. Una expresión de género que muchas veces se oculta en el sacerdocio y que otras investigaciones profundizan. Además, subraya que en ningún caso la homosexualidad, bisexualidad u otra justifica o condiciona el abuso sexual contra las mujeres.

Testimonio de Sofía: Ventanas tapadas, símbolo de ocultamiento

Sofía, como le llamaremos en adelante por miedo a la persecución que podría iniciarse dentro de la Iglesia en su contra, decidió finalmente denunciar por la dignidad de todas las mujeres que, al igual que ella, fueron acechadas.

La mujer, de 49 años, retomó sus estudios de Teología en la Pontificia Universidad Católica y fue alumna de Rodrigo Polanco en el curso de Patrología en 2010, justo cuando estalla el caso Karadima. No usaba hábito, pero en ese tiempo ya se estaba preparando para profesar los votos perpetuos. El profesor Polanco la llamaba hermana. Actualmente es religiosa.

Un dato curioso que comparte Sofía en el siguiente relato y que también es mencionado por otros estudiantes es que cuando la infraestructura de la Facultad de Teología se trasladó a San Joaquín, las oficinas tenían vidrios grandes y solo el despacho del docente titular, Rodrigo Polanco, los mantenía cubiertos con papel tipo mantequilla.

«Él solía tocarnos fuertemente el brazo con su mano, y nosotras solíamos corrernos un poco. Dicen que es torpe en su trato, y creo que no es una persona torpe, sino que él traspasa los límites. Tomaba nuestro brazo de una forma posesiva. Personalmente, para mí y también para otras compañeras, la presencia de Polanco era incómoda porque él solía acercarse demasiado, prácticamente, se pegaba a nosotras.

En Patrología teníamos que entregar un trabajo de investigación y tuvimos que ir a su oficina por una entrevista. Fui, y aunque nunca tuve un contacto directo con el profesor, cuando entré a su oficina lo primero que me impactó fue cómo me miró. Fue una mirada lasciva, de pies a cabeza, o sea, sentí que me recorrió el cuerpo. Pensé “¡chuta! ¿andaré vestida de alguna manera inadecuada?”, o sea, lo primero que me pregunté “¿por qué me miró así si siempre he usado jeans?”.

Después me senté -ya incómoda- y cuando se levanta Polanco de su silla me dice que tiene un libro que me puede ayudar en mi investigación. Se ubica detrás mío y cuando deja el libro en la mesa, me rodeó como abrazándome por detrás. Pone su cara casi rozándome, me empieza a hablar y prácticamente me habla al oído. La sensación de sentir su respiración (…) me bloqueó totalmente.

Salí muy mal, mi rostro lo reflejó. Afuera me esperaba otro compañero, un amigo cercano, y cuando me vio, me preguntó “¿qué te pasó?” y yo le respondí que no pasaba nada, pero él insistió: “¿te hizo algo?”. Volví a negarlo y me respondió: “¡te conozco! y esa cara que tienes es que algo pasó en esa oficina, estás como desfigurada, pálida”. Finalmente lo negué una vez más y le dije que después conversábamos.

A partir de esa situación, a este amigo que fue seminarista y hoy es laico, le dije: “¡ayúdame a que este hombre no se acerque más a mí!”. Mientras, lo comenzamos a conversar con otra amiga de la carrera que le sucedió una situación muy similar en el mismo contexto de la reunión del ramo de Patrología.

Hablamos con una profesora que no estaba en la Facultad, y ella nos motivó a que confrontáramos a Polanco. También, le dijimos a otro profesor que era cura y al cual yo era cercana, quien me dijo que denuncie y me insistió tanto para que lo hiciera por otras mujeres que lo han pasado peor. Para mí fue incómodo cómo este profesor reaccionó. La sensación que yo tuve era que me quería utilizar como caballito de batalla, yo no estaba preparada para contar todo abiertamente.

Yo creo que denunciar tiene algo de reconciliación con una misma, porque ayuda a quitarse la culpa, desde preguntarme “pucha, ¿cómo andaré vestida?”, después a sacarme la culpa de por qué callé tantos años. A veces, nos achacamos a nosotras mismas que eres cobarde, que no fuiste capaz de hablar, no reaccionaste, tú que luchaste por los derechos de las mujeres, cuando te pasó te bloqueaste. Entonces esto de hablar, de escuchar el relato de la otra, es super liberador, y es una complicidad sana e importante. En esto somos iguales: somos una y en esto nos ayudamos.

Cuando leí el caso de una alumna por demanda a Rodrigo Polanco, me acordé perfectamente de lo que me pasó. No puede ser casualidad, entonces, yo me comuniqué con las abogadas feministas y les dije que tenía un relato que tal vez podría servir. Pero era tarde porque los ‘dados estaban tirados’ porque la Corte Suprema ya había fallado en favor de la PUC. Si con este relato hago un aporte de un granito de arena… genial, pero la vergüenza lamentablemente va a seguir existiendo”.

¿Quién es Rodrigo Polanco?

Rodrigo Polanco Fermandois es sacerdote diocesano que está incardinado la arquidiócesis de Santiago (Chile). Nació el 19 de abril de 1960 en Santiago y se ordenó sacerdote el 20 de diciembre de 1986. Es doctor en Teología graduado en la Universidad Gregoriana de Roma, y actualmente, es profesor titular de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En 1991 fue vicario parroquial de la “Parroquia de Karadima” llamada oficialmente Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en la comuna de Providencia. Fue parte de la Pía Unión Sacerdotal, la organización que se formó al alero del expárroco de El Bosque, Fernando Karadima, condenado por abusos y expulsado de su estado clerical por esos delitos.

Cuando el Vaticano informó la sanción a Karadima, el cura Polanco no siguió ligado a la figura de su mentor. “Sin embargo, previo al veredicto, sí lo defendió públicamente en los medios de comunicación”, según recuerda el diario La Tercera.

El diario electrónico El Mostrador, añade que “Polanco tenía 25 años cuando empezó a frecuentar al sacerdote en 1985, y con el tiempo se transformó en su “espía”, encargado de controlar a los seminaristas y jóvenes que rodeaban al expárroco de El Bosque. Su cercanía al influyente círculo de Karadima fue rentable. Polanco, de carrera ascendente, llegó a ser director del Seminario Pontificio Mayor en 2003. Doctorado en Teología en Roma, tiene una contundente carrera académica y docente desde fines de los noventa. A principios de esa década y hasta 1994 vivió con Karadima en la parroquia de Avenida El Bosque 822”.

A fines del año pasado, Polanco alcanzó notoriedad pública nuevamente cuando una estudiante de teología, Karla Huerta, llegó a los tribunales reclamando el incumplimiento de la Universidad Católica respecto de los procedimientos para las acusaciones de abuso sexual. Si bien la Corte de Apelaciones dio lugar las acusaciones de la alumna, la Corte Suprema revirtió el caso, más no se refirió a la culpabilidad o inocencia del profesor porque ese no era el tema de la causa judicial. Lo que la Suprema determinó el 18 de junio fue que la investigación administrativa realizada por la Secretaría General de la UC “no afectó el derecho a la imparcialidad en este procedimiento investigativo”. Y sobre el recurso de protección: “no se ha logrado acreditar en el obrar de las recurridas la existencia de alguna ilegalidad o arbitrariedad que afecte las garantías constitucionales enunciadas en el libelo de protección deducido”. Desde marzo de 2019, Rodrigo Polanco disfruta de un año sabático que le fue concedido por esa Universidad.

Testimonio de Karla: “La Universidad Católica decretó la impunidad de Rodrigo Polanco»

Este el testimonio de Karla Huerta, una mujer de 30 años, madre y estudiante de último año de Teología en la PUC, quien relata hechos que ocurrieron entre 2016 y 2018. Tiempo después, ella denuncia a la Iglesia y a algunas de sus instituciones como encubridoras de violencia sexual cometida por sus miembros. Se refiere a sus vivencias mientras fue Presidenta del Centro de Estudiantes de su carrera, lo que fue ratificado por testigos en una investigación interna que llevó a cabo la misma Universidad. Su caso se judicializó por la vía civil contra la mencionada casa de estudios.

«Fue en 2015 cuando el sacerdote Rodrigo Polanco se comenzó a acercar a mí de una manera muy extraña porque no había ningún contexto que nos involucrara; no había tomado ninguno de sus ramos hasta ese momento. La situación se torna tan angustiante para mí que ya me daba miedo subirme al ascensor de la facultad porque temía encontrármelo ya que él era muy invasivo.

El primer episodio de acoso sexual ocurrió un miércoles en la mañana. Estaba conversando en el patio de la Facultad junto a unos compañeros de Filosofía y otros de Teología. No eran muchos, pero tres de ellos se encontraban sentados en el banco del frente.

De repente vi asomarse por uno de los pasillos a Rodrigo Polanco. Internamente, yo generé una alerta porque su presencia ya me incomodaba, entonces, lo primero que hice fue darle la espalda y, en eso, él se acercó al grupo por detrás de mí. Me tomó de los hombros y sentí sus genitales rozando mi espalda durante mucho rato, mientras que le hablaba a mis compañeros. Quedé paralizada y recuerdo absolutamente nada de lo que él estaba hablando porque yo me nublé. Luego, él se fue y en ningún momento me miró a la cara. Después, lo único que pude hacer fue preguntarle a los demás si acaso lo conocían, lo negaron y me quedaron mirando. Nadie cuestionó su actitud. En el ambiente dejó esa típica sensación incómoda como cuando una autoridad eclesial se acerca y todos se ponen más tímidos».

El segundo episodio tiene lugar el mismo día de la primera situación y es una consecuencia inmediata de lo ocurrido anteriormente. Sucede en un foro en la facultad:

«Antes de que comenzara, fui a la mesa de café para prepararme algo y cuando iba llegando a la mesa, se me acercó Polanco y me dice ‘hazme un café’ y se fue. Y yo, sin cuestionarlo ni menos ignorarlo, fui rápidamente a hacerle un café. Se lo pasé delante de todos y una amiga que se dio cuenta me dijo que lo que yo había hecho era raro y ahí recién yo caí en cuenta y me lo recriminé. Me sentí humillada».

El tercer hecho de violencia también se dio en el Campus San Joaquín:

«Estaba junto a una amiga haciendo un trabajo en la sala del Centro de Estudio Teológico Manuel Larraín y otro compañero que iba pasando se quedó con nosotras. Y en eso, pasa Polanco por afuera de la sala y se devuelve. En ese momento yo comencé a temblar. Él entra a la sala, saluda, y a mí, frente a ellos, me toma del hombro y mete su mano dentro de mi blusa para ponerla sobre mi cuello. Y ahí se queda mientras saluda a los demás. Cuando se fue, me quedé enmudecida. Mis compañeros me quedaron mirando y cuando logré hablar les pregunté si se dieron cuenta de lo que pasó. Ellos asintieron y me preguntaron de vuelta: ‘¿qué onda?’, así que les respondí y le pregunté a mi amiga si acaso también le había pasado algo parecido con Polanco. Y ella, tajante, me dijo que él nunca había actuado así con ella y tampoco ha visto que se comportara así con otras personas.

El 25 de Julio del 2018, la investigadora María Graciela Donoso emitió un informe en el cual propone a la Secretaría General de la Universidad Católica el sobreseimiento definitivo del proceso de indagación formal “por estimarse que la investigación se encuentra agotada, que los hechos denunciados carecen de fundamento plausible y que, por ello, no corresponde la aplicación de sanción alguna en contra del profesor Rodrigo Polanco Fernandois”. La resolución de la investigación interna también constata por los testimonios recabados que existe un problema, pues se redacta literalmente que “el profesor Rodrigo Polanco tiene una torpeza en el trato físico con la comunidad”.

Es así, como Karla y su abogada María Molina Osorio acudieron a la Corte de apelaciones de Santiago y esta acogió, el 15 febrero de 2019, un recurso de protección para la estudiante en contra de las autoridades y algunos administrativos de la PUC involucrados en la investigación. Ellas alegaron irregularidades, transgresiones a la vida personal de Huerta y su hijo, y también lo poca acuciosa que fue la carpeta exploratoria que preparó Donoso. El fallo del juez Crisosto dictó que la “Universidad Católica vulneró la dignidad de la denunciante y su familia”.

«Ya cuando la denuncia llegó a la Corte de Apelaciones, Arturo Fermandois -el abogado defensor de Polanco- llevó unos argumentos insólitos como que él fue alumno del Colegio Verbo Divino, que fue deportista de excelencia y que salió en un comercial. Con ese argumento la Universidad Católica de Chile decretó la impunidad de Rodrigo Polanco. Una inocencia que jamás ha sido ratificada ni por la Corte de Apelaciones ni por la Suprema. Solo el ex decano de la Facultad de Teología, Joaquín Silva, dice en una declaración pública que Polanco no es culpable».

“Carta a los Periodistas”: La Voz de los sin Voz

Filas y más filas entre el quinto piso y el hall de Amunátegui 31 comenzaron, lentamente. a copar el viejo edificio el edificio del Círculo de Periodistas de Santiago. Corría el año 1984. Un tiempo de protestas cada vez más masivas, cada vez más reprimidas. La dictadura cívico militar, encabezada por el general Augusto Pinochet, decidió declarar el Estado de Sitio y prohibir la publicación de los medios de comunicación alternativos de la época en un intento por frenar las masivas movilizaciones y el malestar ciudadano que brotaba a diario no sólo en Santiago.

Los diarios, radios y canales de televisión, serviles y cómplices del régimen militar, seguían fielmente la pauta informativa entregada por los asesores comunicacionales de la dictadura.

Gracias a la valentía de muchos profesionales, el Colegio de Periodistas de Chile sorteó la designación a dedo de su presidente nacional, como ocurría con todos los gremios profesionales y logró nombrar -a través de elecciones participativas y democráticas-  a sus propios dirigentes. Pinochet los había convertido en meras asociaciones gremiales, quitándole todo el poder que tenían hasta antes de 1981,

Un breve comunicado del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas de Chile recuerda aquella época negra de nuestra historia: “35 años después, la memoria de la Orden Profesional está más viva que nunca. Era una historia olvidada, como muchas de los tiempos de la dictadura. Hoy vuelve a la palestra para que todos la recuerden y tengan información de cómo el Colegio de Periodistas de Chile rompió el cerco informativo impuesto bajo estado de sitio, entre noviembre de 1984 y junio de 1985”, señala

Medio valiente y artesanal

Así nació la “Carta de los periodistas”, un medio artesanal y valiente que se distribuyó en fábricas, sindicatos, poblaciones y organismos de derechos humanos para combatir la censura decretada por la dictadura de Pinochet.

 “El objetivo central de este proyecto, financiado por el Gobierno regional, es reafirmar el derecho a la comunicación y a la libertad de expresión como pilares fundamentales de una sociedad democrática. Para ello, se realizarán seis encuentros con profesores, estudiantes de periodismo y organizaciones sociales vecinas al sector de las escuelas de Periodismo de las Universidades de Chile, Católica, de Santiago, Diego Portales, Mayor y Alberto Hurtado”, cuentan.

El primero de ellos, se llevará a cabo este viernes 18 de octubre, a las 10:00 horas, con un primer encuentro periodístico, académico y de memoria, en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, Ignacio Carrera Pinto 1045, , en el auditorio Jorge Müller, Ñuñoa, con la presencia de María Olivia Monckeberg, Premio Nacional de Periodismo 2009  y de la directora de la Escuela, Tania Tamayo.

 En tarros de leche o café

“Las cartas publicadas darán origen a la edición de un libro con fotografías de la época y crónicas de los protagonistas de esta iniciativa, que mostrarán a la sociedad chilena el trabajo realizado por el Colegio de Periodistas de Chile en materia de libertad de expresión, defensa de los derechos humanos y aportes a la recuperación de la democracia”, señalan.

Oriana Zorrilla, actual Presidenta del Consejo Metropolitano, recuerda aquellos años como si fueran hoy. “Otra faceta emocionante era cómo los chilenos organizados o no, respondían a este esfuerzo (editorial) con aportes en dinero que recolectaban en tarros de leche y café. Nos traían sándwiches o bebidas o, simplemente, nos daban un gran abrazo. Y nos entregan sus propias noticias: “allanaron mi población”, “vimos en Betamax el último recital de Serrat”. “hicimos panfletos y los distribuimos en la sala de clases”…y, también, veíamos cómo rebotan nuestras noticias en agencias extranjeras”.

 Agregan los y las dirigentes del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas que existe un ejemplar empastado con las 144 cartas, que -por ser un documento histórico y desconocido por la ciudadanía- será entregado al Museo de la Memoria y Derechos Humanos para su conservación y difusión.

Camillas y Enfermos Frente a La Moneda Alertan sobre Consecuencias del Carbón en las Zonas de Sacrificio

Con una veintena de camillas y simulando enfermos postrados frente a La Moneda, Greenpeace alertó respecto de las graves consecuencias a la salud que durante décadas ha tenido el uso del carbón en las zonas de sacrificio del país y la necesidad de que el presidente Piñera acelere el plan de cierre de las termoeléctricas.

Con una veintena de camillas y simulando enfermos postrados frente a La Moneda en el sector del Paseo Bulnes, Greenpeace alertó respecto de las graves consecuencias a la salud que durante décadas ha tenido el uso del carbón en las zonas de sacrificio del país y la necesidad que el Presidente Piñera acelere el plan de cierre de las termoeléctricas.

“Con esta acción queremos que se haga visible y evidente el drama que miles de chilenos, especialmente los niños, soportan todos los días en las zonas de sacrificio. Se trata de una situación límite y que resulta inaceptable. El presidente no solo debe, sino que puede acelerar el cierre de las termoeléctricas que se han encargado de quitar años de vida a miles de chilenos. El presidente no necesita el permiso de las empresas, como el de la transnacional  AES Gener, sino ambición y verdadero liderazgo climático”, señaló Mauricio Ceballos, vocero de Greenpeace.

Por su parte, Katta Alonso, presidenta de Agrupación de Mujeres en Zona de Sacrificio en Quintero-Puchuncaví dijo: “La situación ya no resiste más y ahora tenemos niños que no están terminando su año escolar y que han debido mudarse de la zona para seguir viviendo. Así de dramática es la situación. ¿Cómo el presidente puede decir que los niños en su gobierno son los primeros en la fila si es que en Quintero-Puchuncaví no tienen fuerzas ni para sostenerse en una fila”.

Este contexto, desde la ONG medioambiental señalaron que el plan de descarbonización del gobierno está lejos de convertir al presidente en el líder climático con el cual La Moneda se ha empeñado en definir el accionar del presidente Piñera, especialmente en su rol de anfitrión de la próxima COP25.

Sin explicaciones

¿Qué explicación va a dar el presidente Piñera a los líderes mundiales y a la propia Greta Thunberg cuando vean con sus propios ojos lo que sucede en Quintero-Puchuncaví. El bochorno va a ser enorme”, señaló Ceballos.

Y agregó: “Los distintos gobiernos tienen una gran responsabilidad, pero también es necesario destacar el rol contaminante de empresas del Estado y también de compañías como la estadounidense AES Gener que han operado en la práctica como cómplices en el deterioro de la calidad de vida de nuestros compatriotas”.

En su acción en el centro de Santiago, Greenpeace expuso las múltiples afectaciones a la salud (como asma, bronquitis, accidentes cerebrovasculares o cáncer pulmonar) que los vecinos de Quintero-Puchuncaví han debido enfrentar por décadas y donde un tercio de los intoxicados corresponde a menores de 14 años.

“No se puede entender que el Estado todavía no sepa de qué se está envenenando a la gente y que las empresas, públicas y privadas, se lancen de manera mutua la responsabilidad de lo que está pasando en la zona. Todo, por cierto, con una autoridad que permite que exista un promedio un varamiento de carbón cada 2.5 días, que los vecinos tengan la presencia de arsénico en pelo y uñas, y que la Defensoría de la Niñez informe que hay 17 derechos de los menores que están siendo vulnerados”, dijo el representante de Greenpeace.

Respecto del plan de descarbonización anunciado por el gobierno, desde Greenpeace señalaron que proyectar el fin del carbón al 2040 no es ambición ni liderazgo. “Por eso es que propio el gobierno se ha dado cuenta de esta contradicción. El presidente está a tiempo de hacerlo y sería un paso trascendental que los plazos se acorten al 2030. Con las inversiones necesarias es un proceso completamente factible. De hecho, el presidente Piñera no debe pedir permiso a las empresas, sino que la ley lo faculta para adelantar los cierres y ahora sí liderar una gran transformación hacia las energías limpias y renovables”, explicó Mauricio Ceballos.

Tras la acción, Greenpeace y representantes de las organizaciones Defensoría Ambiental (FIMA), Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia, Clínica de Justicia Ambiental UDP y Dunas de Ritoque, llegaron hasta dependencias de la Superintendencia del Medio Ambiente para solicitar que se detenga el funcionamiento y se suspendan las autorizaciones ambientales de las termoeléctricas de la compañía AES Gener en Quintero Puchuncaví debido a los sistemáticos episodios de contaminación generados por la compañía en la zona.

Diálogo de Bar

Pienso que ya lo dijo Marshall Mc Luhan, en los años sesenta: “Si quieres conocer el mundo, mira tu aldea”.

Y Santiago es una aldea. Como lo es París, Cuzco, Puerto Williams o cualquier barriada de cualquiera ciudad de Arabia Saudita. Es decir, todos los rincones del planeta. Y, en este caso, una modesta esquina a menos de cien metros de la Estación Central de Ferrocarriles (que ese es el nombre oficial del terminal), en Santiago.

Fue un mediodía de semana, nada más anónimo que esa hora. Calle Exposición,  límite poniente del comercial barrio Ocurrió al interior del muy mal agestado bar “Tropezón”, en la primera cuadra de la calle mencionada, al sur de la Alameda. El encargado de servir las “cañas” y los “potrillos” de pipeño o tintos de baja reputación pero también bajos precios, me miró sin siquiera un leve ademán. Y yo venía llegando. Nos miramos en silencio con la vaga intención de adivinarnos la existencia pero al hombre le ganó por goleada la ausencia de ánimo. Y tenía razón, pensé. Es que nada que despierte el deseo de comunicarse puede ocurrir aprisionado entre los grandes jarros, que son el negocio. Todo esto, mientras se descoloraba la luz al cruzar la puerta abierta de par en par a la calle y al mesón lo abrazaban las corrientes de aire y de gente que transitaba, apurada. Como siempre. Es la gran indiferencia del mediodía por las cercanías del mercado de las aves vivas en la Estación Central y que graznan enjauladas y sin destino, presas en la ciudad. Todos somos presos de la ciudad.

De repente, entre zigzagueante y festivo entró al bar un hombre de camiseta sin mangas (“sudadora”, las llaman), con un ganso en sus brazos. Un blanco, linajudo y durmiente  ganso. Yo, que algo entiendo a veces, adiviné de inmediato que el hombrón andaba cazando a un afuerino y éste era yo. Olí sus contorsiones de aparente torero aficionado sin capa y ansioso de burlar al que se le pusiese por delante. Sonreía como jugando con esa actitud algo cínica que todos llevamos dentro. Era un falso bailarín enclaustrado en el laberinto de su propia circunstancia. Quién sabe de dónde vendría huyendo, porque finalmente huir es la consigna en la barra de un bar, cada uno sabe de dónde arranca. El con su ganso y yo con mi solitaria tranquilidad.

El hombre quería que lo acogieran, que lo saludaran. Que yo mismo, afuerino, aceptara su saludo de viejo conocido. Como si nos conociéramos. Que me abrazara su ademán  de venir de lejos a entretenerme el duende satisfecho, dueño de casa de su calle propia, tranquilo sabiendo que nunca les sucede nada a los fantasmas que vagan por los bares de barrio con las manos y el futuro vacío en los bolsillos. Yo, afuerino pero con cierta experiencia en vagancia, sé que los seres como el hombre del ganso cambian a cada instante sus pieles de lobo en el gentío. Era quizás de veras el mediodía y el ganso seguía imperturbable. Como si conociera lo que estaba ocurriendo.

El hombre silencioso del mesón también seguía impávido. El hombre del ganso pasó  en silencio hacia su  meta de vino aquí y ahora, junto a los jarros. Ya sabía que yo estaba solo y que el dependiente no escucha confesiones ni nada. Que sirve los vasos mirando de soslayo y que se esfuerza por humillar a sus parroquianos, pero qué haría sin ellos. Sabía también que una persona sola en la barra de un bar debe decirle algo a alguien. Y sabía que el afuerino era yo, me estaba manejando bien. Finteaba. De repente seguro y desenfadado, librándome del aburrido mesonero que, para mí, no creía en el bien ni en el mal ni en las horas del día o de la noche. Para qué conversarle si sólo cumplía con los pedidos y mantenía su ira incrustada en el hastío esperando a los que ya nada esperan de la vida salvo el relleno del vino ordinario parapetado en los jarros. Al acecho.

Junto al mesón comenzó el bailarín del ganso su destreza para rescatarme del aburrimiento. Abrió con prestancia acostumbrada su mundo propio y miró, callado. Midiéndome, estudiándome. Volvió a fintear, como un leoncito de barrio para calar a su presa, mulato de pelo rizado, cara y manos recién lavadas. ¿Qué edad la de sus ojos brillosos, gastados de alcohol, aire tropical en la camiseta tornasol abierta y con el cigarrillo a la boca? Cortés me tendió la mano certera, estocada segura que adelantó una charla amable. Desplegó, como fantasma de ocasión, su anzuelo profesional.

Piqué. El ganso dormitaba en las manos mojadas.

“Yo vengo de Brasil”. Fue su primera embestida. Y pasó su mano por el largo y blanco cuello del ave. Ofreciéndolo sin palabras, mostrando la mercadería.

“Bonito Brasil”, le respondí

Airoso contesté el primer golpe y las circunstancias ahí obligaban a continuar conversándole, porque al mediodía a veces el tiempo sobra. Con ademán de cliente conocido pidió su “caña” al mesonero que seguía tan callado como una foto gigante de sí mismo. Sin sacarse el cigarrillo de la boca, preparó el segundo golpe en su cuadrilátero de paso. El humo molestó a sus ojos enrojecidos y, finalmente yo torpe afuerino, le acerqué un cenicero de lata a medio llenar de colillas. Sabía que estaba a sus órdenes, son las reglas del juego para hacerle el quite al mediodía.

“Mucha vegetación por allá, es por el clima”. Hablar de árboles, de naturaleza y del sol y la lluvia es siempre un tema inofensivo. Como discurrir sobre amores lejanos. Estaba consciente de que me estaba acorralando:

“Hay muchos lugares para pasear y mucha gente, demasiada gente de repente, sobre todo en los veranos y ya no es como antes, como acá que sigue sin árboles. Hay plaza muy grande, buen pasto. (De reojo, miró al ganso). Pero también hay mucho tráfico, mucha gente nueva, gente que uno ni conoce. Hay mujeres bonitas, eso se agradece”.

“¿Mucho tiempo por allá”?, me entregué con sentimiento de culpa ante el riesgo de que abandonara el diálogo, pero el encuentro recién comenzaba. Con seguridad de conquistador suspiró tranquilo:

“Casi tres años la última vez, trabajando con el capital de estos brazos, haciendo rendir la musculatura, la fuerza bruta de uno se comercializa. ¿Para qué me iba a venir? Dejé un niño con la mamá, como corresponde. Ya tiene sus músculos creciendo el niño”.

“¿Y la gente, qué tal”?

La fragilidad del diálogo ya había cuajado. Lo logró, urgía abrir el campo de la generalidad de la vida, única herramienta en todos los bares del mundo para espantar la amenaza de historias del fracaso, sueños tristes y repetidos de engaños y desengaños, éxitos del pasado no siempre verdaderos, anécdotas repentinas, palabras sueltas de quién no tiene nada que hacer. O las nostalgias infantiles porque también el hombre del ganso disfrazado de duende callejero alguna vez fue  niño, aunque lo haya olvidado.

“Nunca un problema, buenos vecinos, allá todos nos ayudamos, hay gente que tiene más pero siempre tienden la mano, nunca me faltó fuerza”, dijo automáticamente.

Y estiró su brazo derecho para que yo admirara el músculo, se le ensanchó el ancla tatuada en el antebrazo. Aprovechó el estirón y tomó  el vaso que nadie le ofreció pero que sabía que era suyo, porque el enojado mesonero se lo pasó hace un rato.

Con el brazo izquierdo sujetó al ganso adormilado.

“¿Y se acostumbró al clima”?

“El invierno es duro, los veranos no son problema. Uno se tira a dormir en un escaño y nadie dice nada pero hay que levantarse temprano, por los aseadores. En cambio, acá no hay árboles, no hay plaza, no hay escaños, cuesta descansar. Ando ambientándome”.

“Tantas ciudades que tiene Brasil, ¿de cuál viene usted?”.

Dio un paso atrás, como en peligro. Para preparar el golpe de respuesta miró de reojo al ganso, calculando. Con un paso hacia adelante intentó otro finteo vago de pugilista retirado, movió la cabeza, gozó a contrapelo como gato frente a su presa, dibujó en su mente el golpe de gracia final y con dejo triunfante disparó:

“Usted no entiende, así no se puede conversar ni andar perdiendo el tiempo. ¿De dónde sacó que vengo de otro país? Yo vengo de la Plaza Brasil, esa era mi patria pero ahora soy de la Estación Central”.

Como uno a veces se obliga a reír vagamente para disimular la estupidez de un pequeño fracaso le invité a vaciar los vasos y le ofrecí pagar su vaso de vino junto con el mío pero él ya contaba con este ingenuo afuerino de ocasión. Cuando me despedí del mesonero silencioso, éste tampoco respondió. Le comenté al hombre del ganso que es de malas pulgas el dependiente.

Y me explicó, casi con cariño:

“Sordomudo, dirá usted. Nació así el hijo de la dueña. Treinta años lleva parado detrás de los jarros. Lo conozco desde niño, somos cómplices. Ubica a los que no son de por aquí y me hace señas. Cuando no vendo el ganso en el día el animal pasa la noche entre las garrafas y el hombre le da los restos. Usted, me convidaría otra cañita”?

Sí. Marshall Mc Luhan tenía razón: “si quieres conocer al mundo, mira tu aldea”. Tu barrio, en este caso. En cualquier lugar de nuestras ciudades siempre nos toparemos con la humanidad desnuda y puesta a prueba. La comedia y  la tragedia, a cada instante.

Presupuesto en Salud 2020: Más de lo Mismo

En un hecho inédito, el pasado miércoles 09 de octubre dirigentes y dirigentas de 13 colegios profesionales de la salud nos unimos para manifestarnos en contra del presupuesto en Salud que está proponiendo el Gobierno para el año 2020. Con más de 30 grados de calor -en esta primavera media veraniega, media invernal-, más de un centenar de médicos, matronas, enfermeras, kinesiólogos, terapeutas, nutricionistas, dentistas, entre otros, nos paramos frente a La Moneda a gritar “Más Recursos, Mejor Salud”.

En efecto, el proyecto de ley, según los primeros análisis de los expertos, dan cuenta que se está aumentando en un 5,7 real el presupuesto para la salud el próximo año. O sea, más de lo mismo. El gobierno, en un contexto de bajo crecimiento, argumentará que este es su mejor esfuerzo en medio de una crisis, pero que sigue siendo insuficiente si se considera que este es uno de los incrementos más bajos de los últimos años y porque las necesidades siguen siendo bastante más altas.

Creemos que es posible lograr mayores recursos, y por eso nos estamos autoconvocando para el 22 de octubre, pero no solo con los colegios profesionales, sino que con organizaciones de la sociedad civil y sobre todo con aquellas que agrupan a pacientes. Hay que recordar que el 70% de la población se atiende en el sistema público de salud y son los afectados con estos pocos recursos para consultorios, sobre todo pensando en que hay faltas permanentes de especialistas, insumos y equipamiento.

Se lo dije a la prensa durante esa soleada protesta frente a la sede de gobierno: No es posible que todavía tengamos prácticamente la misma dotación en los servicios públicos desde la dictadura de Pinochet. Apenas el recurso humano de planta ha crecido un 10% en los últimos 30 años. Necesitamos una inyección de recursos para la salud pública que sea sustancial y acorde a los requerimientos de la población más vulnerable.

Ante este pobre y triste escenario, ¿qué más podemos hacer estos 13 colegios profesionales  de la salud? ¿Rezar, como dijo el ministro de Hacienda? ¿Hacer votos a la Virgen de Fátima para que mejore el país, como lo hicieron las autoridades en La Moneda? ¿Esperar el fin de la guerra comercial de China y Estados Unidos, como ha dicho en varias oportunidades el Presidente Piñera? O tal vez… ¿salir a alzar la voz, todos juntos, como no se veía en mucho tiempo?

Obviamente optamos por esto último y seguiremos haciendo más acciones, en escalada, como el punto de prensa del 09 en la Plaza de la Constitución, como la manifestación programada para el próximo 22 y como las actividades que están desplegando colegas desde el extremo norte en Arica hasta la Patagonia en Magallanes.

Queremos que se escuche nuestra voz en el Gobierno y también en el Parlamento, pues estamos llegando a punto límite de la capacidad para atender las necesidades de la ciudadanía, sobre todo aquella más necesitada. Si esta voz no se escucha, no podemos descartar en los próximos días un paro de actividades. La salud de las personas es la que está en juego.

Si este mandato presidencial quiere pasar a la historia en algo, sería bueno que se pusiera la mano en el corazón e hiciera un esfuerzo para una real inversión en salud pública, con un plan de mediano y largo plazo para terminar con las enormes desigualdades que existen y persisten en el área. Los agradecidos no serán solo los médicos, las matronas o los dentistas, sino que los millones de chilenos y chilenas que deben atenderse en hospitales y consultorios a lo largo del país.

No descasaremos hasta lograr #MásRecursosMejorSalud.

 

La DC Frente a los Cambios del SXXI: Queremos Realizar lo Imposible

El sábado 12 de octubre recién pasado, la Democracia Cristiana emprendió una vez más un largo camino en busca de respuestas a los desafíos que están viviendo los chilenos y chilenas de nuestro tiempo y los que vivirán niños y jóvenes mañana. El Partido Demócrata Cristiano ha contribuido a las transformaciones del país y América Latina, desde sus inicios en 1935, siempre en dirección a una mejor democracia. Y no dejamos de hacerlo cada vez que los tiempos nos plantean nuevos problemas y nuevas demandas ciudadanas.

Los fundadores de nuestro partido no tuvieron miedo a los cambios internos ni externos. Simplemente hicieron lo que, de acuerdo al ideario abrazado, creían que Chile necesitaba para su bienestar y desarrollo. Ese espíritu es una parte identitaria de nuestra colectividad, y nos obliga e impulsa a los democratacristianos del siglo XXI a no tener miedo tampoco a los cambios y desafíos que históricamente nos corresponden asumir. ¿De qué hablamos? Hablamos de buscar respuestas y propuestas con una mirada humanista cristiana y comunitaria a problemas como la escasez de agua, el narcotráfico, la intolerancia y la violencia que encierra, la corrupción y la demagogia y los populismos.

Todas estas son interrogantes cuyas respuestas intentamos indagar y atisbar en la jornada del sábado que llamamos la Conferencia del Mañana. Participaron más de 500 personas, militantes de la DC y ciudadanos no militantes que se sintieron convocados al ciclo de debates que realizamos ese día.

¿Qué estamos viviendo como país en esta década? Nadie podría discutir que hoy el mundo es distinto, que el país es otro, que surgen nuevas necesidades, otras urgencias, otras virtudes y faltas, conflictos inesperados; en resumen, una nueva concepción de mundo y de país, una nueva mirada sobre Chile, sus mujeres y sus hombres y, también, una ética política más rigurosa, que perdona menos.

Una de las más importantes preocupaciones por el devenir de nuestra república, es el tema de la representatividad. Cuando esta comienza a fallar, la participación ciudadana declina y la política corre el riesgo de entrar en descomposición. La masa votante y la ciudadanía esperan que sus representantes recojan sus necesidades, propuestas y opiniones, y las incorporen en su quehacer político; esperan que sus representantes les informen y expliquen sus decisiones; que les den cuenta de cómo han ido transitando hacia el cumplimiento de las promesas por las que dieron su voto. De este modo estaremos cumpliendo con una condición básica del sistema democrático, cual es, el monitoreo ciudadano sobre las decisiones y decisores,

Algunos aseveran que hoy las democracias están fatigadas, que ya no son creativas, que ya no disputan sus principios y valores, y que hasta son entreguistas. Incluso se ha planteado que en Chile estamos viviendo una pos-democracia, una que –por lo ya dicho– desprecia la representatividad. Esto, a causa de la percepción de debilitamiento de las instituciones, que en muchos casos es cierto.

En esta crisis de representación cada vez menos personas valoran la oportunidad de elegir representantes al Congreso Nacional o a la Presidencia del país. Chilenas y chilenos han dejado de creer y han decidido que es mejor desconfiar… Desconfiar de instituciones que no son capaces de detener a los poderes fácticos, su codicia, su moral acomodaticia, y sus privilegios ante la justicia y todo tipo de regulaciones.

La paradoja es que esa desconfianza no lleva a una mejor democracia, sino simplemente a algo que pueda ser muy diferente, no importa qué, mientras sea muy alejado de lo anterior. Por desgracia, no hay nada que se diferencie más de nuestra imperfecta democracia, que un régimen autoritario que discipline a los agentes políticos, que prometa acabar con la corrupción, y que se muestre (falsamente) alejado de lo político (lo que ya habrá sido debidamente satanizado).

Hoy se impone un impúdico discurso que nos manda a comprar flores, cuando en la mesa de muchos  falta el pan, y en el velador de nuestros viejos faltan las medicinas. Se dice trabajar por compatibilizar familia y trabajo, pero se pide arrebatarle una hora más a la mañana familiar. Quienes gobiernan discuten sobre la crisis del agua sin invitar a la conversación a quienes ven morir a sus pocos animales. Discuten sobre educación sexual sin llamar a quienes han crecido sin ella. Discuten sobre violación, sin invitar a opinar a las mujeres. Discuten sobre el cambio climático, sin invitar a quienes malviven en zonas de sacrificio, situaciones que probablemente se deberán meter bajo la alfombra, ante la COP 25. Es decir, no nos sentimos representados

Todo esto ha venido ocurriendo ante la nariz tozuda de los partidos de centro izquierda. Algunos, deponiendo valores y doctrinas, escuchando al oráculo-encuesta, como una tienda que se deja aconsejar sobre qué hay que ofrecer a su clientela para seguir subsistiendo. Al mismo tiempo, han desatendido las críticas y propuestas de cambio planteadas por sus militantes, que no quieren máquinas electorales donde se premia la obsecuencia. Hablamos también de colectividades que en alguna medida decidieron no incorporar mujeres de forma equiparada, que perseveraron en no formar cuadros de recambio ni alimentar los vínculos con las bases, olvidando que ellas son, precisamente, el basamento de un partido.

Este daño ha desembocado en los resultados de hoy: el regreso de la derecha y centroderecha a decidir sobre sus personales destinos y el de los sectores no privilegiados de nuestro país, de gente que ha perdido la esperanza a punta de desengaños.

EL PDC se ha mostrado resiliente a distintos tipos de embates a lo largo de su historia. Hoy nos atrevemos una vez más a pensar y realizar los cambios necesarios. Tenemos que ser distintos, en una sociedad distinta, y en transformación constante. Esta será la línea de base para construir más democracia, más bienestar y prosperidad bien distribuida. Si hay que reconvertir o decirle adiós a ciertos elementos, de nivel cupular o de base, hay que hacerlo. Sin miedo. Vale la pena si lo hacemos en pro de diecisiete millones de personas.

La actual Directiva Nacional propuso a la Junta Nacional que se convocase a la realización del VI Congreso Nacional. Así se hizo. Este es el órgano en que reside la autoridad soberana en la determinación de los postulados que orientarán la acción del Partido Demócrata Cristiano. Sus resoluciones son vinculantes para la totalidad de los militantes y sólo podrán ser revocadas o modificadas por un congreso posterior.  Está integrado por los miembros de la Junta Nacional, más congresales elegidos para este solo efecto. Estos tomarán decisiones esenciales para el futuro de la Democracia Cristiana y de nuestro país.

Una vez Gabriela Mistral escribió, a propósito de los pueblos originarios, que ellos representaban “la formación de un pueblo nuevo en el que debía insuflar su terquedad con el destino y su tentativa contra lo imposible”. Pues de eso se trata, los partidos políticos, y es la meta que nos pusimos en la Democracia Cristiana, debemos con terquedad realizar lo increíble.

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