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Reflexiones sobre Impunidad y Movimientos Sociales

En los años 1990 escribimos con un colega un artículo sobre la impunidad y sus secuelas en América Latina (McSherry y Molina Mejía, 1992). Ya varios países estaban en la primera etapa de “las transiciones a la democracia”, después de terribles y violentas dictaduras (respaldadas normalmente por Washington D.C.), y enfrentando sus legados de tortura, terror, desaparición forzada y asesinato. En esa época fundamos y trabajamos en una organización civil por los derechos humanos y contra la impunidad en América Latina, La Coalición contra la Impunidad (The Coalition Against Impunity), con participación de defensores de los DD.HH. de América Latina, Europa y EE.UU. En el artículo mencionado, argumentamos que la impunidad tenía tres dimensiones –estructural, estratégica y político / psicológica—que obstaculizaban los intentos de cambiar las injustas condiciones de la vida social y política post-dictadura.

Analizamos estas tres dimensiones de la impunidad y su fuerte impacto sobre las sociedades así: “La impunidad estructural significa mecanismos y estructuras, institucionalizados y legalizados en el Estado, que sirven para proteger a quienes abusan del poder estatal; un sistema judicial de tribunales militares, por ejemplo. Definimos la impunidad estratégica como las medidas activas que toman los funcionarios del Estado en momentos específicos, ya sean leyes, decretos, amnistías o indultos, para descarrilar procesos o demandas de verdad y justicia. Otra manifestación de impunidad estratégica es una forma de complicidad entre el régimen civil y las fuerzas de seguridad, donde los nuevos líderes civiles defienden públicamente las medidas represivas de las fuerzas armadas, y que ejecutan, repiten y legitiman la desinformación de los militares, o atacan a los defensores de derechos humanos o quienes demandan responsabilidad. La impunidad política /psicológica es otra dimensión de la impunidad resultante del terrorismo de Estado, por la cual las opciones políticas en un sistema de gobierno se restringen y controlan mediante la manipulación del miedo en la población por parte del Estado, el miedo de los ciudadanos del terrorismo de Estado se explota para mantener el status quo.”

Para nosotros la dimensión política / psicológica de la impunidad era quizás la más conmovedora y trágica de todos los aspectos de la impunidad, ya que sirvió para truncar las aspiraciones y posibilidades imaginadas por las poblaciones afectadas, configurando así la trayectoria política de un país. Si la gente cree que no puede lograr justicia, y si los que manejaban el terror continúan en posiciones poderosas, la gente se resigna a las realidades políticas, se adapta y se ajusta para sobrevivir. “Los límites de la ‘democratización’ los imponen así los militares, cuya libertad de acción está asegurada por la impunidad de que gozan. La participación de los sectores populares, exactamente lo que las élites y los militares han actuado para prevenir en el pasado, queda restringida” escribimos. En el artículo observamos que “a pesar de la transición a gobiernos civiles en muchos países de América Latina, la persistencia de la impunidad significa que las posibilidades de la política están marcadamente delimitadas por el miedo a la reacción de los militares (la dimensión política / psicológica).”

Treinta años más tarde, ya no estamos en el reino de la Guerra Fría o los Estados de Seguridad Nacional. Pero hay heridas todavía abiertas en las sociedades—el proceso de la verdad y justicia es aún muy incompleto– y hay resabios de la ideología de “la seguridad nacional” y “el enemigo interno” en las fuerzas armadas y de seguridad. Los movimientos sociales en Chile han tenido un rol sumamente importante en la reducción del miedo y la impunidad. También los familiares, las organizaciones de DD.HH y los abogados comprometidos con la justicia. Es decir, la sociedad civil. Las marchas de los estudiantes en 2006 y 2011, las manifestaciones contra la AFP en 2016, el surgimiento de las mujeres en enormes movilizaciones en 2018 y 2020, y lo más clave, la revuelta social que surgió en 2019, han cambiado la faz de Chile y han superado en gran parte el temor que existía. La sociedad ya no acepta la represión, la discriminación, el engaño ni los límites a sus derechos. Creo que con estos poderosos movimientos sociales en Chile el poder de la impunidad ha sido significativamente debilitado. Y ahora Chile está en marcha hacia una nueva Constitución, con una Convención Constituyente diversa y representativa, electa democráticamente, y respaldada por las grandes mayorías de la población (y vista con gran interés en el mundo). El pueblo chileno ya no tiene miedo, como dijeran los afiches durante varias manifestaciones en años recientes.

Felizmente, la mayoría de los países de América Latina han cambiado mucho desde los 1990 tanto como el mundo entero. Ha habido juicios sobre las aberrantes violaciones de derechos humanos por las dictaduras de la Guerra Fría en Argentina, Bolivia, Chile, Guatemala, Paraguay, Perú, y Uruguay, entre otros. En Argentina, en particular, ha habido avances judiciales impresionantes sobre los crímenes de lesa humanidad e incluso los crímenes transnacionales de la Operación Cóndor. En Chile han ocurrido juicios sobre las violaciones de los derechos humanos, aunque muchas familias todavía no saben los destinos de sus seres queridos y varios culpables están en Punta Peuco con sus comodidades.

Lo que veo hoy día es que los chilenos están muy claros sobre lo que quieren: un Estado que garantice sus derechos sociales y políticos, una voz en su destino, salud, educación y pensiones justas y universales, más igualdad y condiciones de vida dignas. Quieren justicia. Los pueblos indígenas también quieren justicia y respeto por sus tradiciones. Las mujeres quieren igualdad y sus derechos sobre sus propios cuerpos y sus propias vidas. Y multitudes quieren proteger el ambiente, terminar con las zonas de sacrifico, reconocer el agua como recurso público y combatir la contaminación y destrucción de los tesoros naturales de Chile. Realmente la lucha es por democratizar Chile y reconocer los derechos de la sociedad. Hay muchas esperanzas de que la nueva Constitución pueda establecer muchos de estos derechos y que Chile pueda avanzar a otro tipo de Estado y sociedad, que realmente refleje las aspiraciones y valores del pueblo y conduzca el país a un desarrollo sostenible y justo para las grandes mayorías. La CC es inédita en el mundo, con sus figuras de organizaciones sociales, su paridad de género y sus escaños para los grupos indígenas. Ahora hay una campaña de desprestigio armada por la derecha para reducir el respaldo popular para la CC. Otra vez el mundo está viendo atentamente lo que está pasando en Chile

Senador De Urresti y Caso Dominga: “Devela en Cuerpo y Alma la Voracidad Económica que Tiene Piñera”

El senador Alfonso de Urresti Longton, aparte de estar convencido que su bancada socialista se va a ordenar para votar a favor del cuarto retiro, cree que los últimos hechos políticos en que se ha visto envuelto el candidato de la derecha y el empresariado, Sebastián Sichel, auguran momentos muy duros en su credibilidad y, por ende, en su futuro. Cree, además, que habrá una gran migración de sus votantes hacia el ultraderechista José Antonio Kast.

De Urresti es uno de los senadores que va a la reelección por su Región de Los Ríos, la que ayudó a crear hace ya 14 años. Está contento con lo conseguido hasta ahora, sobre todo para el sector rural. Y consultado acerca de por qué los ciudadanos tendrían que volver a votar por él, sonriendo respondió como lo hacen en el campo que tanto admira: “Porque caballo bueno repite pues”. Más allá de la broma, cree que ha hecho la pega, y que queda mucho por hacer en medio ambiente, en descentralización, en infraestructura y en lo que es su preocupación actual: acortar los plazos para una vivienda digna.

-Faltando poco más de un mes para las elección presidencial y parlamentaria, el escenario es de incertidumbre. Aunque Gabriel Boric aparece como el más seguro para pasar a segunda vuelta, nadie se atreve a afirmar con certeza quiénes pasarán a segunda vuelta. ¿A qué atribuye este estado de cosas?

-Creo que hay una volatilidad en el electorado. Claramente hay candidatos recién desplegando su campaña y Boric tiene una gran ventaja al haber logrado más de un millón de votos, personalmente, en una primaria muy competitiva. Eso le da un posicionamiento importante en la carrera. En el caso de Sichel, su desempeño en la última semana ha sido deplorable, lo cual le va a procurar una profunda caída. Creo que todavía las campañas no están del todo desplegadas. Hay que esperar otros debates para fijar una opinión, para dar claridad a los ciudadanos por dónde van las opciones presidenciales.

-Y la posición en que se encuentra José Antonio Kast, por encima de Sebastián Sichel ¿cómo se lo explica?

-El está consolidando un voto duro de derecha, pero también de los desencantados de Sichel, que se ha convertido en un charlatán. Su mentira, el ocultamiento de su retiro del 10 por ciento hiere la más profunda credibilidad del sector que pretende liderar. Creo que se le vienen momentos muy duros a Sichel en su credibilidad y creo que va a haber una profunda migración de votantes de derecha a un Kast que representa a esa derecha dura, ideológica, que existe en este país y que hoy no se ve representada por otro sector.

-¿Cree usted que el último escándalo en que está involucrado el Presidente Piñera, los Pandora Paper, va a impactar en la candidatura de Sichel?

-Creo que sí. Sichel fue ministro y escudero de Piñera durante mucho tiempo aunque ahora esté marcando distancia. Al Presidente le conocemos hace mucho tiempo negocios, manejos que están fuera del ámbito legal y ético y esto, además, tiene un componente devastador, porque llevar sus negocios a paraísos fiscales es incomprensible en un Presidente de la República. Y aún más, llevar estos negocios vinculados a que no se declare una zona de protección ambiental en Punta Choros, es brutal. Devela en cuerpo y alma la voracidad económica que tiene Piñera.

-Respecto del 10 por ciento que ahora pasó al Senado, ¿usted cree que hay una posibilidad real de que sea aprobado?

-Creo que sí. Crecientemente la ciudadanía ha manifestado su interés en contar con este retiro. Son miles de personas, especialmente de clase media, que se han empobrecido con la crisis, que necesitan estos fondos. Ya hay un enorme menosprecio por el sistema de las AFPs, la gente le tiene desconfianza. Por eso creo que la gente prefiere contar mil veces con estos recursos para salir de sus “calillas”, salvar sus negocios, sus emprendimientos, ya que con ello podrán tener una pensión medianamente digna.

-Pero senadores de su partido han anunciado su rechazo a este retiro…

-No me cabe duda que la bancada se va a ordenar. Estamos trabajando para eso. La Comisión Política del PS ha señalado que hay que apoyar este proyecto y no me cabe duda que habrá unanimidad para hacerlo.

-Si no se aprueba y en diciembre se terminan los beneficios que ha entregado el gobierno, ¿cómo vislumbra usted el escenario político y social del futuro?

Complicado. Nosotros tenemos que tener un horizonte de desarrollo. Por eso es que el cuarto retiro se plantea a dos años. Que la gente pueda diferirlo. Hay gente que me dice “mire senador, todavía resisto, pero con esto pretendo reemprender, o pagar la deuda de la universidad”. Creo que los candidatos o candidata presidencial que resulte electo en diciembre, tiene que tener una política para el primer semestre, que va a ser claramente difícil. Va haber contracción, va a haber término de los beneficios del IFE. Esperemos que a esas alturas tengamos una recuperación económica, que haya recaudación tributaria, tener una buena temporada de turismo, de dinamismo económico interno para enfrentar el primer semestre con una holgura financiera. Pero obviamente será un primer semestre complicado y habrá que ponerle el hombre para salir de esta crisis.

-A propósito de lo ocurrido en el norte con la migración, ¿qué debería hacer un próximo gobierno?

Primero, reconocerla. Se trata de un proceso mundial y Chile no está exento del problema. Uno lo ve en Europa, en América del Norte, en muchos lugares. Se va a acrecentar la emigración, porque entre otras cosas, el cambio climático obligará a ello, habrá lugares donde será imposible vivir. Creo que hay que tener una política de Estado. No hay que estar permanentemente endosando responsabilidades. Creo que las tres o cuatro últimas administraciones no han dado cuenta de esto, no lo han abordado de manera sistemática. Yo soy autocrítico, y una persona solidaria en materia de migraciones. Los valdivianos iban a cosechar manzanas en Neuquén. Mucha gente sencilla de Valdivia se fue exiliada a Neuquén, ya sea por razones políticas o económicas. Nuestro país está lleno de inmigrantes árabes, españoles, alemanes, yugoeslavos, argentinos, bolivianos. La migración, cuando se incorpora bien, enriquece al país. Tenemos que tener una política pública. No puede cada gobierno tener una ocurrencia para lo mismo. De Presidentes que hacen exaltaciones internacionales, invitando a todo el mundo a que venga acá, a otros que no combatieron las mafias. La migración, bien conducida, es una palanca de desarrollo para el país, y nos enriquece. Yo creo que debe haber una política de Estado que no hemos tenido antes.

-¿Cuál es su evaluación de la Convención Constitucional?

-Creo que han ido sorteando distintas dificultades. Ya resuelto el reglamento, es el momento de abocarse al contenido. A mi me gustaría escuchar pronto que se va a entrar de lleno en contenidos de país, de misiones, de derechos sociales, de instituciones. Creo que ahora viene el trabajo de fondo.

-¿Cuál debiera ser lo principal en ese trabajo de fondo?

-Creo que es abocarse a cambiar los paradigmas de esta sociedad, de romper aquellos enclaves que generan clasismo, inequidades, ir a la recuperación del agua para todos los chilenos, una evaluación profunda del rol de las FF.AA, la plena igualdad entre hombres y mujeres, reconocimiento a los pueblos originarios y una profunda vocación ecológica, entre otros.

-¿Cuál es su primer balance en esta extraña combinación de delegados presidenciales versus gobernadores electos?

-Creo que es una pésima fórmula. Hay que empoderar, entregar herramientas al gobernador regional. Debe haber un delegado para efectos de orden público y otros temas de coordinación, pero claramente dejar a ex intendentes en un rol de protagonismo muy dificultoso. Creo que después de marzo se debe revisar profundamente el rol del delegado presidencial y si se decide que se mantenga esta figura, que tengan un rol determinado y distinto al del gobernador. Esta superposición de funciones y la burocracia excesiva no lo necesita este país.

-Senador, ¿qué ha conseguido para su región?

-Que sea Región pues. El 2 de octubre cumplimos 14 años. Ese es uno de los logros más importantes. La Región de Los Ríos ha ido avanzando, hemos conseguido agua potable rural, hemos protegido los ecosistemas, los humedales urbanos. Hay un millón de hectáreas que van a ser protegidas. Son señales de identidad para nuestro territorio para poder proyectarla al resto del país. Y hay también un gran avance en agua potable rural, una situación que para los santiaguinos puede ser nada, pero es tan necesario en el campo, donde el agua viene de un pozo, de una noria, o de un camión aljibe. Esos son cambios notables en la calidad de vida de los vecinos. Eso me pone contento, porque he ayudado a cambiar la vida de la gente.

 

 

Candidata a Senadora PS Presenta Requerimiento en Contra de Piñera en Contraloría

Esta mañana la abogada y candidata PS al Senado, Paulina Vodanovic presentó un requerimiento en Contraloría para que se investigue infracciones a la Ley de Probidad en las que hubiese incurrido el Presidente Sebastián Piñera en el caso de la minera Dominga.

Vodanovic explicó que el escándalo “Pandera Papers” sembró un manto de duda respecto a la actuación que el Mandatario tuvo en el proyecto Dominga: “aquí se debe investigar si se transgredió la norma 20.880 relacionada a la probidad de la función pública y prevención de conflictos de intereses”.

“La Ley es muy clara y dice que el principio de probidad en la función pública consiste en observar una conducta funcionaria intachable, un desempeño honesto y leal de la función o cargo con preeminencia del interés general sobre el particular y según la investigación Pandora Papers aquí primó el interés particular sobre el general y donde además está comprometida una parte de territorio y la conservación de un ecosistema”, indicó la abogada.

Agregó que “pedimos al Contralor acoger nuestra solicitud y determinar responsabilidades generadas a partir de la información que se conoció, puesto que la única forma de proteger nuestro sistema es cerrando todo espacio a la corrupción”.

Vodanovic hizo ver que este caso es sumamente grave afirmando que “el año 2016 el Primer Ministro de Islandia, Sigmundur Gunnlaugssor renunció a su cargo, luego de conocerse que tenía una sociedad offshore en las Islas Vírgenes y aquí un Presidente es vinculado a un escándalo similar y no pasa nada. Eso es impresentable, a lo menos se debe investigar”.

En otro ámbito, la candidata PS se mostró a favor de, “terminar con esta idea de que los fideicomisos ciegos sea un umbral suficiente para enfrentar eventuales focos de corrupción. Es como confiar que un gato cuidará una pescadería sin siquiera tratar de comer un pescado. Es ridículo”, sentenció.

Entetanto, la abogada PS y candidata a diputada por el Distrito 12, Romanina Morales que también firmó este requerimiento a Contraloría dijo que, “hacemos este requerimiento para que nuestro país haya justicia de verdad, para todos igual, para que de esa forma le quede claro a todas las personas desencantadas que la justicia es igual para todos”.

“Estamos en un punto crucial de nuestra historia: o somos serios para perseguir toda corrupción, incluso cuando pueda venir de la más alta autoridad, o bien nos convertimos en un país irresponsable en que la corrupción puede existir sin inconvenientes”, sentenció.

 

 

 

Las Cajas de Pandora y el Irresistible Olor del Dinero

La derecha ha mostrado en forma manifiesta y escandalosa que el dinero la trastorna y que lo huele a distancias siderales. Mejor si está cerca, claro.

Sus representantes han predicado y pontificado contra todos quienes han abogado por el retiro del 10% de los fondos previsionales, aduciendo razones de la mejor crianza. Y, por supuesto, mostrando su profunda “preocupación por aquellos que menos tienen”. Incluso uno de estos personajes amenazó a los suyos con las penas del infierno si osaban apoyar los retiros del 10%. Pero ese mismo caballero, ante el primer olor a dinero que llegó a su nariz, partió raudo a sacar su platita. Y se lo guardó para callado. Y cuando lo pillaron se hizo el leso. Pero, como ya lo sabemos de memoria, las mentiras tienen patas cortas…
Es impresionante ver la devoción que tiene la derecha por el dinero. Atisbarlo, buscarlo, alcanzarlo, cogerlo, guardarlo o gastarlo, son verbos que los apasionan. No hay nada que los frene cuando huelen plata. Van como perros de presa a hacerse de él. No importa qué haya que hacer, ni dónde ni cómo hacerlo.

Si olfatean ese olor, enloquecen. Y se olvidan de cualquier argumento y razón que pueda entorpecer el camino hacia la conquista del vil billete.

Esta conducta está en el ADN de la derecha. Es parte de su naturaleza. Y nos recuerda la fábula de la rana y el alacrán. Este último no podía evitar picar a la rana cuando esta lo va cruzando el rio, aun sabiendo que ello los ahogará a ambos…

Nuestro presidente va en su segundo mandato y no puede dejar de hacerlo. Los analistas se toman la cabeza y se preguntan cómo es que no aprende. No es que no quiera aprender. No le interesa. Está en su naturaleza acumular más y más dinero. Y donde lo huele, para allá parte, como el tiburón a la sangre. Para qué quiere gobernar, se pregunta uno, si tiene todo. Para hacer negocios parece ser la única respuesta correcta. Para amasar nuevas fortunas, porque eso parece ser lo que lo mueve en la vida. Ir tras el dinero y lograrlo. Hacerse de él, ganarle a otros. Hacer la apuesta y ganarla, sin medir las consecuencias. Total, después de puede negar todo. O pasar piola. O emerger impune de la jugada. Para eso es el poder. Para no tener que responderle por nada a nadie. Total, eres el dueño de casi todo.

Los mandamases que fueron designados en sus cargos por el presidente van por las mismas. Resultó que todos rasgaban vestiduras contra los retiros del 10%, pero cuando olieron platita fueron por ella. Calladitos. Repitiendo como un mantra que no se podía aceptar tamaña irresponsabilidad de ir vaciando las arcas de las AFP porque iba a ser la debacle del sistema.

Pero lo que corría para el resto, no corría para ellos. Aparte de no comprender que el retiro de parte de los fondos previsionales era una forma de resolver la situación desesperada de la gente en medio de la pandemia y sin ninguna ayuda estatal, no solo vociferaron contra esta solución. También, en un clásico juego de doble standard, se aprovecharon de ella. Y, vémoslos hoy, a la hora de los quiubos, muchos (no sabemos si la mayoría…) con sus bolsillos llenitos de los $4 millones que cada vez se podía retirar del fondo de jubilación. Serán gobiernistas pero no boludos, habrán pensado.

Es que la derecha entra en frenesí cuando ve y huele plata. El dinero es su motor de partida y la gasolina con la que moviliza su vida. Cree que nada es posible sin dinero. Es verdad. Muy poco es posible sin dinero. Pero en su concepto, se trata de mucho dinero. No de un sueldo mínimo ni de suelditos “reguleques” de $3,5 millones. No, cuando ellos hablan de plata, están hablando de otro mundo, de otro orden de cosas. Recordemos que este lunes 4 de octubre, el dueño de Facebook perdió 6.000 millones de dólares a raíz del “apagón” de las redes sociales de su propiedad y, al parecer, ello no le hizo ni mella a su fortuna…Por eso es que tipo de personajes siempre deben están atentos, alertas y no debe escapárseles ninguna oportunidad. Porque el dinero que ellos quieren y creen necesitar son sumas estratosféricas para un trabajador que gana $400.000 mensuales. Y esas grandes sumas de dinero salen generalmente de “movidas”, no de ingresos estables, ganados en buena lid, y que nunca llegan a sumar grandes cifras. No en vano, se juegan cartillas de juegos de azar con el sueño de “algún día” tener un montón de dinero. Pero la cartilla es solo eso. La compra de una ilusión semanal…Y la mayoría de quienes sueñan ganarse el premio gordo lo ven como una forma de solucionar sus problemas de pobreza.

El delirio por el dinero

La derecha no quiere saber ni escuchar de la posibilidad de ser pobre. Su delirio es el dinero, sus sueños de grandeza se hacen sobre caminos sembrados de billetes. La vida no se concibe sin bienes, autos del año (en septiembre pasado se vendieron 43.000 automóviles en Chile, un récord histórico, a pesar de que hay que esperar entre uno y 12 meses para subirse al nuevo lujito), viajes paradisiacos, casas fastuosas. Ese tipo de cosas son el sinónimo de felicidad. La existencia se condimenta con tener más que con ser o saber más. Sus representantes fueron educados en esa cultura, en barrios y colegios donde todos pensaban lo mismo y creían a pies juntillas que la vida era así. De modo que cuando salen del cascarón, cuando entran al mundo laboral, siguen pensando que este es un camino solo para los que tienen dinero, que quien no lo tiene no es prácticamente nada ni nadie. Y que hay saber procurárselo lo antes posible y lo más rápidamente posible. Por eso el empresario chileno está convencido que hay que ganar la mayor cantidad de plata en el menor tiempo posible. Y eso, obviamente, solo se logra a costa de otros. Si repartes mucho te vas a demorar mucho más en hacerte rico y, por ende, exitoso.

La derecha está convencida que la plata da la felicidad. Y muchas veces los parafraseamos y decimos que “no trae la felicidad pero la financia”. Estamos todos un poco contaminados. Porque el mensaje está eternamente presente. Nos bombardean con él. Es obvio, vivimos bajo esa matriz. La cultura dominante responde a valores del tipo “saca toda tu plata de la AFP antes que te la roben los comunistas”; “no veas al inmigrante como un ser humano que necesita ayuda sino como alguien que viene a quitarte la pega y a perturbar tu tranquilidad”.

Todo lo anterior nos da un vistazo de como el olor del dinero parece ser irresistible para mucha gente. Solo avistar su aroma desencadena una reacción, aprendida o heredada desde siglos, que solo concluirá cuando se haya cerrado el ciclo: hacerse de ese nuevo dinero que se otea en el horizonte.

Por ello, no son de sorprender las noticias que nos informan de un caso tras otro de personajes, que cumpliendo ese mandato ancestral, han ido tras el dinero fácil, la plata dulce y han sido descubiertos en su pillería. Algo que, desde luego para ellos no debe ser una pillería. Así fueron criados. Y entonces ves un alcalde tras otro que se echaban platita ajena al bolsillo; o que les daban platita ajena a sus favoritos con horas extras inventadas y otros truquitos…Y ves ministros, concejales, parlamentarios, asesores de confianza, entre cientos de otros avispados, que tratan de hacerse sus luquitas cuando no corresponde y donde no corresponde.

Mientras aquellos criados en los antiguos valores republicanos ven con ira, espanto y una capacidad de asombro maltratada pero aun presente, como se van abriendo una tras otra nuevas cajas de Pandora desde las cuales salen papeles sucios y malolientes que llevan la firma de aquellos que caen rendidos una y otra vez frente al irresistible poder del dinero y su olor embrujador…

El Derecho de Elección de los Padres y el Mito de la Diversidad de Proyectos Educativos

Aun cuando en la discusión de la Convención Constituyente no han sido abordadas todavía cuestiones de fondo sobre el derecho a la educación y libertad de enseñanza, rápidamente comienza a surgir el posicionamiento público de quienes ven en estos preceptos –particularmente en el segundo– la llave maestra del sistema educativo nacional en todos sus niveles. Los rectores del G9, por ejemplo, conciben y defienden la libertad de enseñanza porque según ellos estaría ligada a la elección de las personas como contrapeso “ante el poder del Estado” (El Mercurio 16/09/21). Agrupaciones de padres han manifestado también su opción por el “derecho a elegir el colegio” de sus hijos, en tanto este se identifique con sus “proyectos de vida” (La Tercera 05/09/21). Otras voces, algo más excéntricas, como la del Sacerdote Enrique Opaso, director general de la Fundación Refugio de Cristo, han señalado que “dejar fuera de la Constitución la libertad de enseñanza es un gustito ideológico de la izquierda”, y que “el Estado no puede ponerse al lado de una ideología”. Opaso cree que «los constituyentes católicos tienen que dar la cara y defender la educación privada” (La Tercera 01/09/21). Por cierto, para todo lo anterior se apela al financiamiento estatal.

Como es de público conocimiento estos tópicos también fueron objeto de la discusión sui géneris que dio origen a la Constitución de 1980. Las Actas de esas conversaciones realizadas entre cuatro paredes describen con tono premonitorio lo que terminaría ocurriendo con el sistema educativo nacional con el transcurso de los años. Los “prohombres” designados por la Junta Militar tenían claro que en ese momento, a fines de la década de 1970, el Estado tenía una mayor injerencia en temas educacionales que el sector privado. Sin embargo, también era sabido que se venían tiempos de cambio y que desde el Ministerio de Educación se proyectaba “una serie de planes (…) tendientes, precisamente, a procurar que la comunidad nacional, a través de expresiones privadas, esté en condiciones de ir abordando zonas cada vez más amplias del proceso educacional”. En esos planes al Estado solo le correspondía una misión cauteladora, orientadora y financiadora (Historia de la Constitución Art° 19, N° 11, p. 2). La Iglesia Católica también fue parte interesada en ese debate a través del Secretario Ejecutivo del Departamento de Educación del Episcopado, padre Eugenio León Bourgeois, quien señaló en su momento que la redacción de un precepto como la libertad de enseñanza debía estar en línea “con las políticas educacionales del Gobierno, en las que el Estado tiene un papel subsidiario, de manera tal, que nada de lo que la persona o la comunidad de personas es capaz de realizar… pueda ser asumido por el Estado” (Qué Pasa 25/11/1976).

Los debates de ayer y de hoy tienen en común una perorata mañosa en torno a la ‘libertad de las personas’ – o aún peor, de las comunidades – puesta siempre en oposición al “poder” del Estado. Se trata de una lectura binaria y artificial que curiosamente suele levantarse desde aquellos sectores que más trenzas tejen con el Estado, donde es posible constatar alianzas históricas con el “poder” y otro tanto de vínculos atávicos que los unen al aparato estatal. Esta verdadera tragedia cursi de no poder elegir se alimenta, por cierto, del fantasma de una educación pública puesta de rodillas y de la fracasada política de descentralización que implementaron, a punta de bayonetas, los neoliberales chilenos hace cuarenta años atrás. Todas estas defensas de las “libertades” de las personas utilizan eufemismos como “el derecho preferente de los padres” o ponen acento en el riesgo que se corre si no se les protege “debilitando gravemente a la familia” –argumento recientemente utilizado por Sebastián Piñera– o apelan a la diversidad como una suerte de credo social transversal que libera del “yugo” estatal. Usando el mismo tono que el coro de leguleyos del pinochetismo ochentero, el actual presidente de la República ha manifestado que el Estado debe colaborar en el deber y el derecho de los padres, “pero nunca pretender reemplazarlos”.

Pues bien, los padres y apoderados –que sigue siendo una expresión con sesgo, que anula el rol de las madres, abuelas y mujeres en general, en el cuidado, acompañamiento y manutención de la vida escolar–, esos ‘padres’ y esas ‘familias’ a los que aluden los defensores de la libertad de enseñanza han puesto también sus preocupaciones sobre la mesa. Un total de 19 representantes de Centros de Padres de Colegios Subvencionados firmaron una carta al director de La Tercera a principios de septiembre reafirmando su “derecho a elegir”. No es este el lugar de cuestionar las posiciones defendidas por estos centros de padres, su posición es respetable y sus planteamientos se realizan en un marco de discusión ciudadana. Sin embargo, es interesante revisar, a partir de la información pública disponible, quienes se encuentran detrás de los 19 colegios que aparecen al pie de esa carta, es decir, qué cuestiones promueven los proyectos educativos de esas instituciones y cómo se (des)dibuja la diversidad en el marco de un bucólico paisaje que propone la libertad de enseñanza como panacea.

La mitad de estos 19 colegios alude explícitamente en su nombre al martirologio católico, llevan nombres como San, Santa, Mártir, Madre o Nuestra Señora. Además, 14 de estos 19 colegios declara en su proyecto educativo ser confesional o impartir una formación católica y seguir los valores cristianos. Al definir su misión usan expresiones como las siguientes: dar educación a niños de escasos recursos para que puedan “descubrir su vocación y servir a Dios, su familia y su patria”; “Aspiramos a formar hombres de bien, capaces de organizar sus vidas de acuerdo a criterios rectos y verdaderos”; “Queremos un colegio que cuente con alumnos(as) que deseen proyectar sus vidas a través del estudio y el trabajo”; “formar profesionales eficientes, de mando medio y ciudadanos profunda y vitalmente cristianos”; “fiel en sus enseñanzas y orientaciones a la doctrina y enseñanzas de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana”; “la formación en la escuela católica se realiza a la par que se enseña, se educa y se evangeliza”; “Servir a Dios reduciendo la desigualdad de oportunidades en Chile entregando educación de excelencia a niños que no tienen la posibilidad de acceder a ella”; “Formar hombres y mujeres con valores fundados en la fe católica”, etc. Solo uno de los 19 colegios del listado se declara explícitamente laico. Todos los demás, de un modo u otro, declaran en su marco valórico adscripción cristiana y usan de manera recursiva en su proyecto educativo términos que califican como “valores trascendentes”: orden, respeto, laboriosidad, responsabilidad, valores patrios, trabajo, dios, virtud, amor, familia, libertad.

La mayoría de los sostenedores de estos 19 colegios son fundaciones de beneficencia, iniciativas familiares, filantropía, piedad culposa. Otro tanto son corporaciones ligadas a intereses gremiales y/o congregaciones religiosas. Entre ellas, sobresale la Sociedad Nacional de Agricultura (S.N.A.), la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), Fundación de Educación Nocedal (Opus Dei), Fundación Mano Amiga (Legionarios de Cristo), Fundación OPTE (cristiana), Fundación Educacional de beneficencia Alto Las Condes (también de inspiración cristiana), etc. Esta última, por ejemplo, fundada en torno a la parroquia de La Dehesa, ofrece la posibilidad de “apadrinar” a un desvalido a través de una donación equivalente a 1 U.F. (Unidad de Fomento) al mes. Cada una en su estilo exuda ‘compromiso social’, preocupación por los ‘niños de escasos recursos’, o ,en otras épocas, por los hijos de trabajadores del campo, hoy día ponen acento en los jóvenes de ‘sectores vulnerables’, etc. Todas dicen que sus proyectos permiten desarrollar herramientas o que entregan formación integral con un foco espiritual y social. Señalan trabajar para la “promoción humana”, para “dar oportunidades reales”, prometen “romper el círculo de la pobreza” e incluso se comprometen en convertir a sus estudiantes (pobladores indisciplinados, marginalizados, violentados, criminalizados, mercantilizados tempranamente) en lo que estas escuelas entienden como “personas íntegras”. Por eso, cuando le preguntan al sacerdote Opaso cómo entiende la libertad de enseñanza, él responde que constituye una opción para dar características particulares a niños, niñas y adolescentes.

La gran mayoría de estos colegios, repartidos por todo el país, responden a un solo proyecto educativo profundamente conservador y monolítico, que ni es público, ni es diverso, ni mucho menos responde a las “preferencias” de los padres. Tal como se autodefinen, estos colegios se conciben como proyectos o ‘iniciativas’ evangelizadoras que no están disponibles para negociar sus marcos valóricos, tampoco su gobierno y cultura interna, ni su curriculum. Hay que adscribir a ellos; sumarse y ser parte de su programa de disciplina y esfuerzo personal si se quiere ‘salir’ de los entornos de origen. La mayoría de estos colegios son externos a las comunidades donde han sido instalados. Surgieron porque en muchos sectores de la ciudad, después de 1980, el Estado neoliberal no construyó ni una sola aula de clases. Al contrario de las escuelas públicas que en muchos barrios populares autoconstruyeron los propios vecinos y pobladores fundadores hasta la década de los ´80, estos colegios han sido diseñados en reuniones sociales en Vitacura o Lo Barnechea, concebidos desde un púlpito católico ultramontano, o planificados como un simple emprendimiento social desde un work café de postgraduados de Harvard.

Aun cuando las familias, las madres y apoderadas, y sus hijos/hijas en sectores populares no están a buen resguardo del “poder” del Estado, tampoco son indemnes al poder privado no estatal o al poder privado confesional. Ni el uno ni el otro les garantizan diversidad, participación y capacidad de intervenir en los proyectos educativos de sus escuelas. En muchos espacios educativos urbanos –públicos o privados– todo esto es un mito. El derecho que ha sido negado por décadas no es tan solo el derecho preferente de las madres de educar a sus hijos/hijas y de elegir dónde estudian. También se ha negado permanentemente el derecho a ser parte de una comunidad, a decidir democráticamente qué se aprende y cómo se aprende, a construir colectivamente las normas, o a proyectar mejoras; se ha negado el derecho de usar el espacio de la escuela como lo que es, un espacio público de deliberación entre iguales. En suma, y dicho de manera sencilla, la libertad de enseñanza se viene pensando tal y como la entendía Jaime Guzmán en 1976 en el círculo de hierro de la comisión Ortuzar: como una oportunidad y un resguardo para quienes –en nombre de “los padres”– abren establecimientos educacionales y promueven proyectos educativos asociados a intereses específicos; no es una libertad que restituya el rol central de niños, niñas y jóvenes en los procesos de aprendizaje, tampoco incluye el empoderamiento de sus madres o apoderadas en el control y rendición de cuentas democrática, mucho menos la libre organización y programación de la enseñanza por parte del profesorado. La ecuación neoliberal que permitió que el “poder (educativo) estatal” fuera fraccionado en múltiples poderes (educativos) privados –supuestamente diversos– dio como resultado la descomposición por sustitución de la educación pública chilena. Cualquier debate serio sobre estos preceptos constitucionales debiera considerar las consecuencias de pensar tan dicotómicamente la realidad y los problemas que conlleva hacer política sin evaluar críticamente los modelos que en el tiempo largo han dado forma a nuestro sistema educativo nacional.

El Nuevo Chile que Pensamos: Constituyentes Conversan sobre Vivienda Digna, Ciudad y Territorio

Es un hecho que la confianza ciudadana está depositada en las y los constituyentes que tendrán que escribir una nueva Constitución para Chile. Dentro de los derechos sociales que se avizoran, obviamente, está el Derecho a una Vivienda Digna.

En ese contexto y dentro del marco de la conmemoración de los 50 años del triunfo de la Unidad Popular y bajo las conversaciones de Primavera 2021 “Nuevo Pacto Urbano y Vivienda Digna”, varias entidades organizaron tres mesas de conversación en torno a este derecho ciudadano: Fundación Salvador Allende, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Ukamau, el Centro de Producción del Espacio y la Fundación Friedrich Ebert (FES) en Chile. Dicho conversatorio se realizó el pasado miércoles 29 de septiembre y está disponible en el Facebook y en la página de YouTube de la Fundación Salvador Allende.

En la mesa 2, sobre “Nueva Constitución, Ciudad y Territorios”, fueron invitados a dialogar los constituyentes Tomás Laibe, del Distrito 27, Región de Aysén, y Fernando Atria, del Distrito 10, Región Metropolitana. Se excusaron, por problemas de salud, la Constituyente Alondra Carrillo y Adolfo Millabur. La presentación estuvo a cargo de Genaro Cuadros, arquitecto, jefe de la carrera de Arquitectura de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y la conducción la realizó la vocera de Ukamau y docente de la misma casa de estudios superiores, Doris González.

La vocera de Ukamau dio la bienvenida a los panelistas sosteniendo que es una necesidad que aquellos y aquellas que están discutiendo sobre la nueva Constitución y ayudando a delinear la nueva Carta Magna “contribuyan al debate sobre territorios, ciudad y vivienda digna para las transformaciones que requiere Chile”.

Al respecto, Tomás Laibe, cientista político y parte del Colectivo Socialista en la Convención Constitucional, manifestó que la temática sobre ciudad, vivienda y territorio, en estos últimos años se ha tomado buena parte de la agenda. “Lo pienso desde mi región, cómo se ha ido armando un cierto discurso en las organizaciones sociales y en la propia comunidad, en la ciudadanía, la conciencia respecto a lo fundamental de estos temas, la vinculación directa que ellos tienen contra la desigualdad y, también, con una sociedad de derechos”.

Agregó que buena parte del problema del estallido social y los problemas de cohesión social, probablemente, tienen su explicación en los conflictos urbanos y territoriales. “No me cabe duda que el abordar la segregación urbana, la desigualdad urbano rural, que se ve mucho en Aysén, en las zonas aisladas y en los conflictos socioambientales, es parte de la explicación del estallido social, vinculado a eso también por los efectos del Estado Subsidiario en vivienda. Hoy vemos los efectos de una política habitacional subsidiaria que ha profundizado la segregación, los conflictos en el espacio público y eso pasa no solamente en las grandes ciudades, sino también en regiones como la mía, donde también es posible observar el efecto de esta política subsidiaria”.

Laibe sostuvo que hay varios desafíos pendientes donde el derecho a la vivienda es uno y que obviamente estará presente en la discusión constitucional y recordó que Chile ha avanzado en la consagración, a través de tratados internacionales, pero que existe una discusión pendiente respecto a cómo esos tratados se integran hoy a nuestro ordenamiento jurídico. Profundizó: “Nos obligan a hacer una discusión sobre ello en la nueva Constitución, y ese derecho a la vivienda digna existe en otros países del mundo, porque no solamente tienen que ver con consagrar algo en el papel, sino que hacer una discusión sobre la dimensión de la habitabilidad del espacio urbano, del derecho a la ciudad y no es solamente el texto en tu cabeza, en espacio comunitario como se forja el tejido social en nuestras comunidades y cuál es el lugar de referencia en torno al lugar y el entorno”.

Estado social de derechos

El Constituyente por la Región de Aysén subrayó que, de forma anexa, hay que incorporar a la discusión el uso del suelo, el derecho de propiedad y cómo se van vinculando varios temas entre sí para configurar la discusión sobre la ciudad y los territorios. “Una de las cosas fundamentales que vamos a tener que ver entre la comisión de Medioambiente y la de Derechos Fundamentales es sobre el Estado Subsidiario, y hemos hablado de avanzar hacia un Estado Social de derechos y eso tiene un efecto en la política o en la vida real de las personas”.

Y desmitificó señalando que se podría pensar que en la Región de Aysén existe mucho suelo donde construir, pero no es así, ya que tienen los mismos problemas que en el resto de las ciudades de Chile, así que considera que es uno de los temas muy importantes de abordar.

“Siendo que es necesario tener los pies en la región para entender cómo se vive en los diversos lugares, donde no hay alcantarillados a veces, por lo tanto, construir una política de vivienda tiene que considerar dimensiones reales y concretas, donde uno puede tener una pyme, pero no puede acceder al permiso de esa pyme porque no hay alcantarillados, entonces, ese tipo de realidades creo que se abordan desde la descentralización, y espero que también ocurra esa discusión en esta nueva Constitución, en estas comisiones permanentes”, acotó.

Refiriéndose a su realidad local, Tomás Laibe agregó una nueva arista a la discusión: el Estado Plurinacional. “En mi región hay una gran cantidad de población mapuche huilliche que está especialmente vinculada al litoral, a las islas, y hace poco vimos un claro ejemplo de lo que el Estado hace, que vulnera los derechos de las personas y la aproximación que tienen a la tierra. Hay una comunidad mapuche, la comunidad Nahuelquín, que viven en la isla de Traiguén, y esa isla es propiedad del Ejército de Chile y ellos deciden enajenar estos terrenos y venderlos a un privado y ese privado decide expulsarlos. Una comunidad que tiene cien años de historia”.

Soluciones individuales

Por su parte, Fernando Atria, abogado, Constitucionalista de Apruebo Dignidad coincidió con los argumentos de Tomás Laibe, señalando que la vivienda no está colgando del aire, sino en barrios. “Los barrios están en ciudades, están en un territorio, pero la vivienda es una esfera en la cual el daño causado por el modelo neoliberal es tan significativo y afecta tanto al bienestar de las personas como el daño causado en materia educacional, salud o seguridad social”, expresó.

Sostiene Atria que cuando se le compara con otros temas, vivienda no tiene la misma urgencia en la discusión pública ni la magnitud como salud, educación y seguridad social. “Creo que el daño causado es de la misma envergadura, de hecho, probablemente, es un daño mucho más lentamente recuperable. La política de vivienda se reduce a encontrar soluciones habitacionales para individuos que se realiza cuando se le entrega alguna solución habitacional, una vivienda social. Desde ese momento, el problema social desaparece y es un problema individual de la persona que obtiene su casa. Eso lleva a un deterioro, a ciudades segregadas, desiguales, con servicios públicos, inmobiliario urbano, totalmente diferenciados. Es una herencia que no se soluciona cambiando las políticas, por supuesto que hay que cambiarlas, pero es un daño que tomará mucho tiempo en solucionarse. Creo que la nueva Constitución es la oportunidad para hacer eso”.

El abogado hace memoria de lo que ha ocurrido en Chile a lo largo de su historia reciente, al señalar que la Constitución de 1925 no tenía derechos sociales y que estos se insertaron en una reforma que se hizo en 1970.

“Cuando se hizo esa reforma se le introdujo un artículo a la de 1925 que fue tomado del artículo 3 de la Constitución italiana de 1946. Una gran Constitución que empieza diciendo: Italia es una República de trabajadores. El artículo 3 contiene una regla que pasó a la constitución del 25, que creo que encapsula una idea antineoliberal y que esperaría que, ya sea en ese formato exacto, sería un homenaje a la constitución italiana. El Estado tiene que remover los obstáculos que impiden la libertad y la igualdad. No es suficiente una norma que diga que hombres y mujeres son iguales ante la ley, que es necesaria, pero como esto fue una cuestión que en el feminismo ha quedado clarísimo, la desigualdad no es una cuestión solo de normas, es de prácticas sociales, no hay una norma que diga que las mujeres deben ganar menos que los hombres, de hecho, la norma dice lo contrario, pero hay una práctica social en el sentido contrario”.

Subraya Atria que espera de una nueva Constitución un Estado que asuma una nueva responsabilidad, la de estar atentos para identificar los obstáculos fácticos y removerlos, una política de vivienda que mire no solo a la vivienda, sino a la ciudad y que busque crear ciudades integradas, ciudades igualitarias.

“Lo que hoy recibimos de la herencia del modelo neoliberal son ciudades donde la dimensión pública es más o menos irrelevante, que las ciudades evolucionan conforme a la presión de las inmobiliarias, de lo que les conviene a ellas y que eso produce todos los problemas que tenga que producir, pero no hay espacio para preguntarse cómo son las ciudades que queremos y cómo actuar para las ciudades que queremos”, manifestó el Constituyente.

Por su parte, Doris González señaló que nuestro país, a contar del 18 de octubre de 2019, impulsó un proceso transformador con una alta participación y que miran “a la ciudad como un espacio vivo, dinámico, que no se puede intervenir sin la participación de sus habitantes y ahí hay una cuestión central que nos preguntan los seguidores de este Facebook live: “¿De qué forma una nueva Constitución puede entregar más poder y democracia a los/as habitantes de un territorio?”

Al respecto, Tomás Laibe respondió que esa interrogante está en el estallido social, reflejado en los conflictos “en los territorios socio ambientales, los problemas en el espacio público, la segregación, el aislamiento en el caso de regiones como la mía y, sin duda, buscar una forma de abordarlo en la Constituyente”.

Entretanto, Fernando Atria cuestionó el tema de la participación ligada a la Constitución de 1980, a la que calificó como “tramposa” porque entiende solo a las instituciones como una manera de participación. “Eso no es participación ciudadana, mirado del punto de vista de la nueva Constitución no es aceptable: queremos tener una estructura y un gobierno que estimule otras formas de participación. La sociedad es una fuente de poder en la medida que se organiza. Las juntas de vecinos no surgieron espontáneamente, fue pensada para empoderar a vecinos y vecinas y eso posibilitó cosas posibles, al igual que la organización campesina que permitió la reforma agraria. La declaración de derechos es importante, pero no es suficiente, se necesita crear formas que den poder, poder suficiente para enfrentar a otros poderes fácticos. Se necesita una institucionalidad que dé el poder suficiente para disputar derechos”.

Frente a la pregunta, ¿Cómo una nueva Constitución puede aportar en la reparación y desarrollo de ciudades sustentables sobre todo en el actual contexto de cambio climático?, Laibe sostuvo que en su región la política habitacional no está ajustada a la realidad social y las viviendas no poseen aislamiento térmico. “Eso genera problemas para las familias y búsquedas de solución que contaminan, como la leña, entonces eso exacerba el problema de contaminación. Creo que en las grandes ciudades también se deben pensar con una dimensión de ahorro energético, de ahorro del consumo de agua, cuestiones básicas que si no los enfrentamos no vamos a resolver, ni el problema de la vivienda ni el del cambio climático. Debemos tocarlo y vincularlo al modelo económico”.

Por último, Fernando Atria insistió que nuestras ciudades han evolucionado conforme a los intereses de las inmobiliarias. “Pienso que la nueva Constitución debe permitir que podamos pensar la ciudad como un objetivo de preservar, porque es un interés común, de todos. Debe existir una institucionalidad que lo permita y las políticas correspondientes”.

Las tres mesas de conversación: “Vivienda pública”, “Vivienda Digna, Ciudad y Territorio” y “Memoria y Ciudad” están disponibles en las redes sociales de la Fundación Salvador Allende.

Esta publicación es parte del trabajo colaborativo entre Página19 y la Fundación Friedrich Ebert (FES) en Chile.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Es Sumamente Grave que el Presidente de Chile Aparezca Involucrado en un caso de Corrupción”

A juicio de la Directora Ejecutiva de la Fundación Multitudes, Paulina Ibarra, es sumamente grave que el Presidente Sebastián Piñera esté involucrado en el escandalo de las Islas Vírgenes, ya que se trata de negocios, “opacos y que lindan con la corrupción”.

Para Ibarra es “impresentable” que se esté negociando por una parte de territorio nacional y que se trate de sacar ganancias, transgrediendo la ley ambiental para sacar adelante el proyecto de la mina Dominga.

“La denuncia es gravísima porque se señala que último contrato que se suscribió, estipula que se le pagaría un precio adicional a la familia Piñera, si no se declaraba una protección ambiental a la zona. Esto fue lo que ocurrió y ellos recibieron el pago de esa cuota”, dijo.

Ibarra hizo ver que, “este es una situación muy delicada que está afectando la imagen de Chile y donde lamentablemente nos encontramos en la selecta lista de países latinoamericanos que tienen presidentes en ejercicio vinculados a este escándalo de las Islas Vírgenes, que se destapó gracias a una investigación internacional”.

Agregó que, “es imposible exigir transparencia en los organismos públicos, si el Presidente se ve expuesto a una situación donde hubo, a lo menos, ocultamiento de información y tráfico de influencias”.

“Aquí la justicia debe actuar, aunque se trate de investigar al Mandatario, porque es la única forma de proteger nuestra democracia y evitar que la corrupción se termine de instalando en nuestro sistema como lamentablemente ocurre en otros países de la región”, subrayó.

En la misma línea, indicó que, “este caso demuestra que las convicciones de las autoridades en material ambiental no son auténticas”.

Ibarra concluyó que, “llegó el momento en que en el país exista una separación real de la política y los negocios”.

 

La Incómoda Arista Minera de los Pandora Papers

Una cosa es aparecer en las principales portadas del mundo como uno de los presidentes que hace uso de operaciones financieras en paraísos fiscales para no pagar impuestos en su país- mientras señalaba que los paraísos fiscales había que “eliminarlos” (sic)- y otra es que esto tenga que ver con la aprobación de un millonario megaproyecto minero cuyo proceso se encuentra aún en curso: Minera Dominga.

Eso es lo que hace especialmente delicado el caso chileno y muchos ven que tras las revelaciones de los Pandora Papers, el citado proyecto minero, valorado en la friolera de US$2.500 millones de dólares, ya altamente cuestionado, quedaría severamente en entredicho.

Ello porque la incómoda última cuota de la operación de compraventa de la operación minera, realizada en paraísos fiscales, tenía que ver justamente con que el citado proyecto no tuviera contraposiciones en términos ambientales: en línea con lo que instruyó el Gobierno a sus representantes para la reciente aprobación del proyecto minero Dominga.

Ya sectores políticos dijeron que no había necesidad de apurar ese megaproyecto, al finalizar esta administración, pero sí se hizo y ello ciertamente aumenta las sospechas de que esto estaba ligado a la gran operación de compra-venta involucrada.

Lo mismo ocurre con la activa participación que tuvo el mandatario para bajar el proyecto termoeléctrico Barrancones, que terminaba afectando los intereses de Minera Dominga, sin que a ese momento se hiciera la conexión entre ambas iniciativas.

Algunos ven este tipo de escándalos como prácticamente inevitables cuando se elige a un presidente millonario y cuya fortuna, según Forbes, no sólo se ha mantenido durante sus dos administraciones sino que se ha acrecentado, llegando, según la citada publicación a 2.900 millones de dólares al 2020, con 300 millones más que en 2019, pero ciertamente han existido mandatarios en el mundo con altos patrimonios y que no se han visto envueltos en este tipo de situaciones.

Podrá haber un fideicomiso ciego de por medio, en lo que se ha basado la defensa de Piñera, igual que la del actual presidente de Ecuador Guillermo Lasso, también empresario y banquero de ese país, pero como dijo el senador Manuel José Ossandón, la familia, los hijos, igualmente implicados en estas operaciones “no tuvieron el pudor” para cuidar este tipo de operaciones teniendo a su padre en el primer cargo de la Nación.

El caso de Lasso, por ejemplo, no es tan grave como el chileno, porque solo aparece ligado a activos inmobiliarios del mandatario, en cambio en el caso de Piñera hablamos de un megaproyecto minero millonario, y puerto asociado, cuya tramitación estaba en curso- y sigue estando- y cuya última cuota tenía que ver justamente con no entrabar la viabilidad ambiental del citado proyecto. Este último pago estaba condicionado específicamente a que el sector de desarrollo del proyecto no se declarara zona de exclusión, parque o reserva natural, es decir, comprometía elementos de corte ambiental.

Aunque ello estaba consignado así hace más de diez años, como alegó Piñera en sus descargos, nadie puede asegurar que esta repentina aprobación de Dominga en las postrimerías de su mandato no terminaba en definitiva por consolidar el negocio ya realizado. Y por otro lado, ¿alguien asegura que Piñera no va retomar sus negocios una vez dejado el cargo? Evidentemente que lo hará, porque así lo ha hecho a lo largo de los años- incluso vía fideicomiso estando en la Presidencia- y últimamente empeñándose en dejar a sus hijos con las riendas en los mismos.

Está por dilucidarse, ciertamente, si los traspasos que hizo el mandatario a sus hijos, pagaron en su momento los impuestos correspondientes, que no son menores.

Piñera estaba ligado a dicho proyecto minero desde 2008 a través de un fondo de inversión (Minera Activa y posteriormente Minería Activa Uno Spa), donde él y Délano tenía la mayoría de la propiedad. Como cita Ciper, ya Piñera era cuestionado por participaciones como esa mientras era candidato presidencial, pero otros le decían que la participaciones eran de sus hijos por lo que no había mayor problema. En marzo, a poco de asumir el poder, desechó mediante algunos telefonazos a la termoeléctrica Barrancones, pero no se sabía que allí también tenía intereses mineros Piñera y su familia.

En un día como hoy, 4 de octubre, pero de 2010, se decidió (él dice que nunca lo supo) vender la participación de los Piñera a Délano, pero la parte más importante de la operación no se realizó en Chile, sino en Islas Vírgenes y por el saldo restante de 138 millones de dólares (ya se había pagado 14 millones al principio) pagaderos en tres cuotas. La famosa tercera cuota quedó para pagarse a más tardar el 31 de diciembre de 2011, por casi US$10 millones, pero condicionada a los elementos ambientales ya citados.

Y como ya sabemos, por expresas instrucciones del Ejecutivo a sus representantes, el proyecto Minera Dominga fue aprobado en agosto recién pasado, a meses del término del mandato de Piñera, incluso a contrapelo del Delegado Presidencial en la región.

Sin duda resulta muy difícil pensar que una operación por más de 150 millones de dólares, además realizada con uno de sus más cercanos- el “Choclo” Délano, otrora considerado de los invencibles de los “samuráis” de la derecha, el mismo de las clases de ética por el Caso Penta, de financiamiento de la actividad política- no podrían estar en conocimiento del Primer Mandatario….y por cierto no estar en conocimiento de lo que implicaba la posterior aprobación ambiental de la millonaria operación minera.

Ni en sueños

Y recordemos que el propio Presidente Biden, en abril pasado, en medio de una cruzada del G7- propuso avanzar en la superación de estos paraísos fiscales que solo sirven para evadir el pago de millonarios impuestos o mover dineros de dudosa procedencia, proponiendo un impuesto mínimo mundial que evitara este tipo de prácticas. “Matemos los paraísos fiscales”, se dijo en esa oportunidad nada menos que por parte de la OCDE.

Entonces el conocimiento de este tipo de operaciones, en medio de este tipo de esfuerzos a nivel internacional, aparece como especialmente impresentable y particularmente en países “en vías de desarrollo” como los latinoamericanos, que se supone que justamente basan parte de su estrategia de desarrollo en una tributación y carga impositiva adecuada y cumplida.

Además esto cae muy mal cuando la industria minera chilena (con mucho capital extranjero, como se sabe) se encuentra empeñada en una campaña de relaciones públicas (“Compromiso Minero”) sin precedentes, que busca destacar el aporte de la minería al país, en términos de comunidades, empresas contratistas y terceros- responsabilidad social como le llaman-, algo que no pocos ven como una estrategia para evitar futuros cuestionamientos a la industria y que se discuta más temprano que tarde un aumento de la tributación a través del royalty minero.

En concreto, pese a los últimos descargos de Piñera, Chile suma una mancha que no se vio ni soñó en otros mandatarios desde el retorno a la democracia, con amplias repercusiones internacionales y donde lo único que podría comenzar a resarcir el daño sería que, en definitiva, se apruebe y consolide una reserva natural en el sector del proyecto Dominga- como lo está proponiendo el nuevo Gobernador Regional- o la Justicia o el Consejo de Ministros determinen simplemente no perseverar en el millonario proyecto. Pero hay mucho dinero en juego, considerando la alta valorización del proyecto y estamos en Chile, por lo que cabe esperar los más inesperados escenarios.

 

 

Proponen Proyecto de Ley de Reparación para Víctimas de Delitos Violentos

 

La antropóloga y candidata a diputada por el Distrito 12, Carola Naranjo propuso elaborar un proyecto de ley de reparación para víctimas de delitos violentos como una forma de apoyar a todas las familias que han perdido uno de sus miembros debido a los problemas de inseguridad que vive el país.

Tras reunirse con la presidenta de la agrupación de delitos violetos de la Pintana, Nataly Castro, Naranjo sostuvo que, “la indolencia con que el gobierno ha enfrentado el tema de la violencia que a diario viven miles de familia es tremenda y es deber del Estado y del nuevo Congreso enfrentar con fuerza este grave problema”.

“Yasna murió a los 18 años producto de una bala loca en septiembre del 2020 y dejó a su pequeña hija de dos meses, la que ha recibido el amor de su abuela Nataly, pero eso no puede volver a pasar porque aquí asesinaron a una joven madre y de paso destruyeron una familia completa y no hay ningún organismo que los ayude a enfrentar esta dolorosa situación”, dijo.

En ese sentido hizo ver que, “por ello resulta fundamental que el nuevo Congreso impulse una iniciativa legal de reparación para las familias. No basta con visibilizar este horror, sino que el Estado debe asumir su responsabilidad de haber fallado en su obligación de dar seguridad a las personas para vivir tranquilos”.

“Pero la iniciativa debe ir más allá de las víctimas de las llamadas balas locas, también se tiene que incorporar a quienes han sido asesinados en un asalto en su propio hogar. El proyecto debe incluir una pensión de gracia para las familias, sean padres, hijos, esposos o convivientes”, precisó.
En ese sentido indicó que, “se necesita la ayuda del Estado porque en muchos casos las familias se han visto obligadas a dejar sus casas debido a que fueron blanco de balas locas”

Naranjo agregó que, “la falta de seguridad, la delincuencia y el narcotráfico se están tomando todos los barrios, especialmente en comunas como Puente Alto, La Pintana y La Florida. Hay que poner un alto a este verdadero descontrol”.
“Hace pocas semanas mataron a un niño de 13 años en el centro de Puente Alto y asesinaron a un padre de familia en un asalto en La Florida. Eso no lo podemos normalizar, no es sano para nuestro sistema”, subrayó.

La antropóloga concluyó que, “hay un total abandono del Estado en los territorios, especialmente los más vulnerables y será deber del nuevo Presidente o Presidenta, además del nuevo Congreso impulsar medidas para poner alto a la violencia”.

In Memoriam a Renán Fuentealba: Un Ejemplo de Político y Ciudadano

Renán Fuentealba fue un ejemplo de político y ciudadano. Muy joven comenzó a militar en la recién fundada Falange Nacional, antecesora del Partido Demócrata Cristiano, donde ocupó la presidencia de este en siete oportunidades. Algunas de ellas en épocas trascendentes en la historia nacional, como lo fueron las que ejerció cuando su partido, en la persona de Eduardo Frei Montalva, accedió por primera vez a la presidencia de la República y luego, desde diciembre de 1971 a mayo de 1973, durante el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el presidente Salvador Allende. En esos momentos cruciales demostró su temple de demócrata, estadista y servidor público, antes de cualquier otra consideración.

Sin ambicionar ningún cargo fue elegido diputado por Coquimbo, en los períodos que van desde 1957 a 1965; y como senador en la circunscripción de Biobío, Malleco y Cautín por los períodos que comenzaban en 1965 y 1973, interrumpiéndose este último por el golpe de estado de 1973; e intendente de la Región de Coquimbo entre 1990 y 2001, durante los gobiernos de Aylwin, Frei Ruiz Tagle y Lagos.

Respecto a este último cargo, vale la pena destacar que, establecido el primer gobierno democrático, el presidente Aylwin le consultó desde dónde quería colaborar con él, porque con su capacidad y su trayectoria se le presentaba un abanico de posibilidades. Desde ya podría haber postulado a un cargo en el Senado, o bien ocupar alguno de los ministerios en las materias en que era especialista, como Relaciones Exteriores, Minería o Trabajo o de embajador en algún país de especial importancia para nuestro país. Cualesquiera de esos cargos le habrían dado la visibilidad apropiada para postular, en el próximo gobierno a la presidencia de la República, porque tenía las condiciones apropiadas para serlo. Sin embargo, su respuesta fue que quería volver a su lugar de residencia cuando se recibió de abogado, en el lejano 1943, como intendente de Coquimbo. Esta decisión mostró nuevamente su generosidad, humildad y su decidida vocación de servicio público.

Una vez, terminada su gestión como primera autoridad regional se dedicó a su profesión como jefe de las direcciones Jurídicas de las municipalidades de La Serena y Coquimbo, sucesivamente, jubilándose cuando estaba próximo a cumplir cien años, lo que fue una muestra evidente de que conservó su lucidez hasta sus últimos días.

Como presidente del Partido Demócrata Cristiano fue opositor leal al gobierno de Salvador Allende, pero por su compromiso y trayectoria democrática lo llevaron a firmar una declaración, el 13 de septiembre de 1973, junto a otros dirigentes y parlamentarios de su partido, como Bernardo Leighton, Ignacio Palma y Mariano Ruiz Esquide, Belisario Velasco y otros, condenando categóricamente el golpe de estado que derrocó al presidente elegido democráticamente.

Ese hecho y declaraciones entregadas a un medio de comunicación extranjero, condenando las graves violaciones a los derechos humanos que ocurrían en ese tiempo en Chile, le valieron la expulsión del país, siendo sacado con violencia desde su oficina profesional, sin ningún tipo de documentación y solo lo que llevaba puesto en ese momento.

Su exilio lo vivió en Costa Rica y Venezuela desde donde propició, junto con otras personalidades que se encontraban en igual condición, la unión de toda la oposición contra la dictadura, lo que culminó en la llamada Declaración de Colonia Tovar (Venezuela), suscrita principalmente por dirigentes socialistas y demócrata cristianos y que para muchos es reconocida como el acta de bautismo de lo que sería más tarde la Concertación de Partidos por la Democracia.

Como se decía anteriormente, Renán Fuentealba conservó su lucidez hasta el final, como también su interés por la política y lo que ocurría en nuestro país. En declaraciones recientes decía: “Veo la situación muy difícil, veo una política sin orientación clara, muy desordenada. No han sido capaces de ponerse de acuerdo sobre las líneas fundamentales de lo que hay que hacer en el país, empezando por la recuperación moral, la ética de los partidos políticos. Es un punto esencial. Hoy los partidos están más preocupados de sí mismos, de obtener cargos para ganar poder, que del país. Si no hay moral, no hay ética en los partidos, el país decae. El país son sus habitantes, sus políticos, especialmente los líderes que orientan al gobierno. Si no tienen claro que lo moral es superior a lo político y lo económico, entonces estamos fregados, porque la política se desordena. Es lo que está pasando en este momento. Ver el panorama nacional, hoy dan ganas de llorar”.

En lo personal, además de su humildad y espíritu solidario era buen amigo, alegre, divertido, capaz de reírse de sí mismo, de hacer bromas y formular la observación precisa mediante una talla o una ironía. Siempre con la mejor intención.

Por su capacidad profesional, por su talante de político excepcional y sus condiciones personales lo vamos a echar mucho de menos, pero también su ejemplo, su trayectoria y su vida nos seguirán iluminando a muchos y esperamos que también nuestra juventud recoja su legado.

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