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Respuesta a un Maleducado


El gobierno salió en pleno y de inmediato a contestar la cuenta pública de Yasna Provoste. No esperaron ni siquiera que terminara sus palabras. La presidenta del Senado tuvo que encarar a Piñera, que hablaba a sus espaldas. No lo dejó pasar, como corresponde hacer con un mal educado en un acto republicano.

El gobierno ha señalado que esta cuenta tiene más el tono de un discurso presidencial de campaña que de otra cosa. Lo cierto es que está centrado en aquello que se ha hecho y en lo que queda por hacer en los próximos meses.

La administración Piñera, más bien inerme ante los acontecimientos, es impelida a gobernar hasta el último día en una apretada agenda exigente y necesaria.

Entre las tareas principales se encuentra la reforma de Carabineros; la reforma al Código de Aguas; el fortalecimiento de los gobiernos regionales, dotándolos de autonomía financiera y mayores atribuciones; enfrentar la postergación del pago de cuentas de servicios básicos, ampliando la vigencia de una ley ya aprobada, y legislar sobre indulto general por razones humanitarias.

Dos propuestas se hacen a Piñera ofreciendo respaldo y cooperación: crear una Comisión de Verdad y de Reparación para las víctimas de la acción policial y la petición de atender los resultados que la Comisión de Educación emitirá, tras un diálogo político y social amplio, para asumir los efectos de la pandemia y permitir recuperar la educación desde los próximos meses hasta mediano y largo plazo.

El corazón de la cuenta corresponde a lo realizado en la “agenda de los mínimos comunes” y en lo que queda por hacer al respecto. La agenda hizo posible concordar medidas que posibilitaron el auxilio oportuno en tiempo de pandemia. Lo que se propuso fue una Renta Básica Universal, que seguirá siendo una guía hasta lograr “un umbral mínimo de protección garantizada”.

Falta conseguir aún el diseño de una gobernanza sanitaria para la transición que se avecina y el financiamiento de la reconstrucción económica y productiva que se exprese en el Presupuesto. La continuidad de propósitos es impecable.

Como ya es costumbre, al gobierno se le dijo en su cara lo que se pensaba de su desempeño: una mala administración que enfrentó la crisis sanitaria con desconfianza en las personas; que nunca supo dialogar con el Congreso; que llamó a aprobar proyectos que no habían presentado; con una brecha amplia entre lo que prometía y la letra de sus iniciativas. Con todo, su peor herencia sigue siendo la impunidad en la violación de derechos humanos y una acrecentada debilidad institucional y política.

Hoy Provoste dará a conocer su decisión sobre la candidatura presidencial. De seguro hablará claro, está vez, a los más cercanos. Probablemente dé continuidad al enfoque que entregó en su cuenta pública. Ha mostrado un sistema político, con una elite ensimismada, voluntad política agotada y fatiga institucional. El resultado en la parálisis de la acción urgente del Estado.

“Todo parece estar reconfigurándose de nuevo”, en manos de un pueblo golpeado por la tragedia, pero que cree en su destino. Ante esto, propone la “unidad política y social de las fuerzas transformadoras” para sustentar políticas públicas centradas en la colaboración y la solidaridad. Claro, es mejor escucharla hoy.

Con Cuba, Sin Dudar ni un Segundo

Hace 68 años, una madrugada de carnaval en Santiago de Cuba, partieron de la granjita Siboney los automóviles de los asaltantes del Cuartel Moncada. Simultáneamente hacían lo mismo hombres y mujeres que se disponían asaltar el Cuartel “Carlos Manuel de Céspedes” en Bayamo, y el hospital y palacio de los tribunales en la capital de la provincia.

Poco más de cien revolucionarios que ardían de impaciencia y coraje. La mayoría eran jóvenes del Partido Ortodoxo que abrazaban la lucha armada contra una dictadura. A la cabeza de ellos estaba un abogado y ex candidato a diputado en frustradas elecciones parlamentarias: Fidel Alejandro Castro Ruz, de 27 años, hijo de un hacendado, Ángel Castro Argiz, inmigrante gallego.

El objetivo que se perseguía era convocar una insurrección popular para derrocar a la dictadura del ex sargento -auto encumbrado a general- Fulgencio Batista.

El propósito no se logró. La rebelión armada significó una sangrienta derrota militar para los revolucionarios.

El puñado de sobrevivientes, entre ellos Fidel Castro -que en el juicio que los condenó a prisión hizo su defensa con un macizo discurso que se conoce como “La historia me absolverá”-continuaron la lucha en prisión, en el exilio y en la guerrilla, hasta la victoria de enero de 1959.

Ha pasado más de medio siglo de triunfos, errores y desventuras de la Revolución Cubana, asediada sin pausas por el imperio yanqui. El calendario de agresiones a Cuba registra cuanto pueda imaginar el cerebro enfermo de odio de un Calígula nuclear. La invasión de mercenarios por Playa Girón en 1961, los intentos para asesinar a Fidel –desde el fusil con mira telescópica al veneno oculto en un cigarro-, la formación y pertrechamiento de bandas en el Escambray, la introducción en el país de enfermedades contagiosas, la destrucción con elementos químicos de cañaverales y siembras, el sabotaje a instalaciones industriales, la explosión del barco “La Coubre” en el puerto de La Habana, el espionaje aéreo y electrónico, el financiamiento de conspiraciones y -para resumir tanta iniquidad-: el bloqueo, la acción más despiadada e inhumana contra un pueblo que conoce la historia.

El bloqueo yanqui intenta estrangular por hambre, carencias y enfermedades a todo un pueblo. La historia no registra un crimen más aborrecible que el que viene cometiendo EE.UU. contra Cuba. Jamás una nación se ha visto -como sucede con Cuba- presionada a tal extremo por la potencia militar y económica más grande del mundo que intenta obligarla a arrodillar su dignidad y rendir su independencia y soberanía. Pero ha sido la dignidad de Cuba, recuperada por el proceso que comenzó aquella madrugada de 1953 en la granjita Siboney de Santiago de Cuba, la que ha resistido todos los golpes mafiosos de EE.UU.Cuando se escriba la historia de este periodo histórico, sin duda, la responsabilidad criminal de EE.UU. avergonzará a los ciudadanos norteamericanos, como ya comienza a suceder. La ciudadanía decente e informada de EE.UU. está del lado del David del Caribe que desafía a la Casa Blanca y al Pentágono.

En América Latina tenemos que trazar lazos de unidad con la solidaridad que Cuba despierta en EE.UU., Europa, África y Asia.

Sobre todo nosotros, latinoamericanos, hermanos de Cuba, tenemos el deber de abrazar la isla con el afecto, admiración y solidaridad activa que ha ganado con su valor antimperialista.
En las actuales horas difíciles -quizás las más amargas de su historia-, Cuba necesita esa solidaridad para ayudarla a fortalecer sus reservas morales y políticas, corregir -como está haciendo- sus errores e insuficiencias y oponer una vez más la unidad de su pueblo a las amenazas del imperio.

Diálogo Intercultural Pide Construir un Nuevo Pacto para Revertir la Crisis Climática

Construir un nuevo pacto político, social y ambiental entre todos los habitantes de la Madre Tierra para revertir las desastrosas consecuencias de la crisis climática, es uno de los desafíos más importantes que fueron abordados durante el primer Diálogo Intercultural entre Pueblos Indígenas y Gobiernos de Abya Yala sobre Cambio Climático, realizado el 21 y 22 de julio virtualmente.

En el encuentro centenares de representantes de 18 pueblos indígenas y de 12 gobiernos de la región, organizados en mesas de trabajo, reflexionaron y compartieron sus experiencias en la conservación y preservación de bosques, agua, alimentación y energía.

Las conclusiones del trabajo serán sistematizadas por equipos del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC) y serán presentadas en la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) que tendrá lugar del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021 en Glasgow, Reino Unido.

“El conocimiento tradicional, ancestral, milenario de los pueblos indígenas contiene ciencia y tecnología y, definitivamente, es necesario valorarlo, reconocerlo y ponerlo al servicio de la humanidad de manera complementaria al conocimiento científico”, aseveró el secretario Técnico de FILAC, Gabriel Muyuy.

Es indispensable que “fortalezcamos el diálogo intercultural, que implica entre otras cosas, reconocimiento mutuo, respeto mutuo sobre las diferentes visiones, sobre la vida y el desarrollo, y una verdadera complementariedad”, agregó.

Por su parte, Felipe Santa María, encargado de Participación Indígena y Comunidades Locales de la presidencia COP25 (Chile), señaló que “los gobiernos de la región tenemos la tarea de avanzar en nuestros compromisos nacionales de mitigación acordes al Acuerdo de París. (…) Nos llena de orgullo y esperanza encontrar en nuestras culturas soluciones reales, inherentes a nuestra realidad, que es un hecho que muchas veces es subestimado”.

Jeff Glekin, embajador de Reino Unido en Bolivia dijo que “la crisis climática es el mayor reto al que nos enfrentamos y está en nuestras manos abordarla, porque a pesar de ser una tarea enorme, también existen muchas posibilidades en el proceso de reconstruir nuestras economías de manera sostenible postpandemia y sabemos que los pueblos indígenas son los mejores guardianes de nuestros bosques, de la naturaleza y de la biodiversidad”.

Entre las conclusiones de las mesas de trabajo se puso énfasis en garantizar la consulta plena, libre e informada sobre las decisiones ambientales que afectan a las comunidades indígenas, crear un diálogo fructífero entre gobiernos y naciones indígenas complementario y horizontal, resguardar el legado tecnológico y cultural indígena que constituye una alternativa para alcanzar la adaptación y la mitigación del cambio climático.

Este inédito diálogo fue organizado por el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), junto a la presidencia de la COP25 y la colaboración de la Unión Europea, a través del programa Euroclima+.

Que Estemos Todes: Derechos Lingüísticos y Lenguaje Inclusivo en la Convención Constitucional

 

 
La Instalación de la Convención Constitucional, el pasado 4 de julio, impulsó con fuerza el debate en torno a los Derechos Lingüísticos y el uso de lenguaje inclusivo, cuando el país escuchó los discursos tras la elección de los cargos de presidenta y vicepresidente de la Mesa Directiva.

La recién electa presidenta de la Constituyente, la representante del pueblo mapuche Elisa Loncon Antileo, profesora de inglés, Doctora en Lingüística y académica, se dirigió a la Convención en su lengua materna, el mapudungun. “¡Feley mari mari pu lamngen! ¡Mari mari kom pu che! ¡Mari mari Chile Mapu!” (Un saludo hermanos y hermanas. Un saludo a todas las personas. Un saludo al país de Chile) comenzó diciendo. “La Convención debe ser un proceso participativo y transparente, que puedan vernos desde el último rincón de nuestro territorio y oírnos en nuestras lenguas originarias que han estado postergadas durante todo lo que ha sido el Estado-Nación chileno”, indicó la defensora de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios.

“Hoy se funda un nuevo Chile plural, plurilingüe, con todas las culturas, con todos los pueblos, con las mujeres y con los territorios, ese es nuestro sueño para escribir una Nueva Constitución. ¡Mañum pu lamngen! (Gracias hermanos y hermanas) ¡Marichiweu! ¡Marichiweu! ¡Marichiweu! (Diez veces venceremos, diez veces venceremos, diez veces venceremos)”, finalizó.

Más tarde vino el turno del electo vicepresidente Jaime Bassa Mercado, quien utilizó -y lo sigue haciendo en las sesiones de la Convención- el femenino genérico en su discurso de aceptación del cargo, lo que ha sido celebrado en redes sociales. “Todas”, “nosotras”, son las palabras que usa el abogado constitucionalista para dirigirse a sus pares.

Para Laura Marinho Montero, Coordinadora de Publicaciones del Instituto de Estética de la Universidad Católica de Chile (UC), la Convención Constitucional representa la oportunidad que Chile se convierta en uno de los primeros países del mundo en utilizar el lenguaje inclusivo en su Constitución. “Creo que es importante entender que la realidad no está necesariamente configurada por la lengua, pero sí que en cualquier intento de modificar la realidad existe un componente lingüístico clave; y eso debe reflejarse en una nueva Constitución”, plantea.

La abogada y magister en edición de textos argumenta que el lenguaje, tal y como se usa en general hoy, dejó de ser preciso. “Cuando decimos ‘todos’ en una sala llena de gente de diversos géneros, no estamos comunicándonos con precisión, y a mí me parece importantísimo que una Constitución utilice un lenguaje claro, preciso, y que represente a todas las personas por igual. Cuando en un país que tiene una importante población que habla mapudungun no nos hacemos cargo de ello y ni siquiera lo enseñamos en los colegios, estamos fallando en la manera en la que nos comunicamos con elles”.

En su opinión, el Proceso Constituyente debe hacer todo lo necesario para incluir a todas las personas. “El contexto en el que se redactará la nueva Constitución no es el mismo que el de hace 20 años; la realidad ya cambió, el uso de un lenguaje inclusivo no es un intento de cambiar la realidad, sino que debe usarse porque es la lengua la que debe adaptarse a los fenómenos sociales. Se trata, por tanto, más de una decisión política que lingüística”, sostiene.

Racismo en la Convención y arremetida conservadora

Apenas iniciado su trabajo, surgieron también posiciones conservadoras en oposición a los usos del lenguaje que se están dando en la Convención Constitucional. La convencional de Chile Vamos, Teresa Marinovic fue acusada de racismo luego de criticar a la machi -autoridad tradicional asociada a la salud y liderazgo espiritual- Francisca Linconao, por intervenir en su lengua en la sesión del martes 20 de julio: “Constituyente Linconao hablando en mapudungun… sabe hablar en castellano, pero no importa: no pierde la oportunidad de hacer show”, escribió la representante de la derecha en su cuenta de Twitter.

“Los derechos lingüísticos son derechos humanos fundamentales. Gracias a nuestras lenguas somos seres humanos y si no somos capaces de respetar esa condición humana estamos perdidos en esta propuesta de instalar una nueva Constitución”, expuso la presidenta de la Convención tras denunciarse el tweet de Marinovic. Junto con ello, anunció que la Convención incentivará la presencia de intérpretes en las diferentes lenguas originarias o de las primeras naciones, porque -dijo a las/os/es convencionales- “ustedes podrán decir ´sabemos castellano´, pero a nosotros y nosotras no se nos está respetando el derecho de usar públicamente nuestra lengua en este proceso de deliberación democrática”. Finalmente añadió que cuando se implementen los derechos lingüísticos en la nueva constitución “este país será un ejemplo en el mundo”.

En tanto, Linconao utilizó una declaración pública para referirse a los cuestionados dichos de Marinovic. “Promueven situaciones de violencia simbólica, con alta carga racista y colonial”, manifestó la constituyente electa vía escaños reservados del pueblo mapuche. La machi recordó que está “con todo el Derecho a mi favor, cuando hablo en mapuzungun en mi rol como constituyente”, amparada en la legislación vigente y en diversos tratados internacionales.

La Coordinadora de Publicaciones del Instituto de Estética de la UC concuerda con la presidenta constituyente Elisa Loncon, en que Chile podría transformarse en un modelo para el mundo y plasmar en la nueva Constitución el valor que le da -o debería darle- a los pueblos originarios. “Empezar a enseñar -y aprender- el mapudungun, por ejemplo, es una urgente necesidad en un país como el nuestro; es, además, la única manera que tenemos de avanzar hacia una mejor sociedad, una más inclusiva y respetuosa de todes, y un paso importantísimo hacia la total descolonización”, acota.

Sobre el uso del genérico femenino que hace el vicepresidente de la Convención, lo califica como “un gesto interesante”. Expone que la primera vez que vio a Jaime Bassa en una actividad pública, recién ocurrido el estallido social, le “chocó un poco”, puesto que se trataba de un hombre hablando en femenino. “Y, claro, nunca, diría, nos ha chocado ver a mujeres hablando de ‘todos’, lo tenemos tan internalizado como lo ‘normal’, que lo distinto nos choca y muchas veces genera una resistencia”.

Así, le parece que Bassa hace “un gran gesto hacia una mayor apertura en este ámbito”, y que se trata de una de las tantas formas que irá adoptando el lenguaje inclusivo. “Eso sí, ya que lo que queremos es ser verdaderamente inclusivos, en este caso habría que preguntarse cómo entonces solucionamos el tema de les no binaries. En este ejemplo en particular, seguimos usando un lenguaje poco preciso para referirnos a todes, por lo que habría que darle una segunda vuelta”, precisa.

En la otra vereda, los diputados de Renovación Nacional Cristóbal Urruticoechea y Harry Jürgensen, emplazaron a las y los convencionales constituyentes a no utilizar lenguaje inclusivo en la Convención. Urruticoechea señaló que “no podemos permitir que la Convención Constitucional tenga un carácter político, amparado en la ideología del feminismo” y llamó a prohibir “la subversión del lenguaje”. Ambos parlamentarios ingresaron en el mes de mayo un proyecto para prohibir el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas chilenas.

Laura Marinho expone que todo cambio suele generar una resistencia inicial puesto que, al tener la costumbre de usar el idioma de cierta forma, en ocasiones puede parecer una aberración el hacerle cualquier cambio. “Pero el tema es que antes que una cuestión técnica, acá estamos en presencia de un asunto cultural, entonces no corresponde calificar cierto uso como bueno o malo, correcto o incorrecto, sino que el lenguaje está vivo, es dinámico, cambia. Me parece que intentar prohibir cualquier cosa en términos del lenguaje es la verdadera aberración”, expresa.

Derechos lingüísticos y culturales de la comunidad sorda

La comunidad sorda se sumó a la discusión sobre los derechos lingüísticos desde el inicio del Proceso Constituyente, con la exigencia de la incorporación de lengua de señas y subtitulado en la transmisión oficial de la Convención, lo que se materializó el 13 de julio en la cuarta sesión.

Vianney Sierralta Aracena es la primera abogada de la comunidad sorda en Chile, profesora, ex candidata a convencional y presidenta de la Fundación Nellie Zabel. Cuenta que como colectivo de derechos humanos por la dignidad sorda han invitado a diversas reuniones a constituyentes para debatir sobre los Derechos Lingüísticos y Culturales. “Es una labor que nos ha costado mucho porque las personas oyentes creen que cuando hablamos de Derechos Lingüísticos y Culturales es lo mismo que el Derecho a la Comunicación y son cosas distintas”, indica.

Ejemplifica precisamente con la discriminación vivida por la machi Francisca Linconao. “A eso vamos, no porque tú sabes español te tienen que imponer la lengua mayoritaria, sino que tengas el derecho a usar la lengua, en este caso de tu etnia, cultura, comunidad, de tu pueblo. Ese derecho no se puede socavar, aunque tú sepas español, porque lo que estás haciendo es recuperar un patrimonio histórico-cultural, es lo que significa también la plurinacionalidad. Ahora, lo que la gente no entiende es que para las personas que pertenecemos a la comunidad sorda es exactamente lo mismo”.

Explica que la comunidad sorda tiene su propia historia, cargas, opresiones y resistencias y su signo identificador es la lengua de señas chilena. “Habemos muchas personas sordas que somos bilingües, incluso que podemos hablar, leer los labios en español, pero eso no significa que no estemos reivindicando la lengua que ahora nos es natural, que en nuestro cuerpo, en nuestra diversidad funcional, nos ha hecho reunirnos como comunidad. Tú tienes una etnia, un grupo de personas, que al reunirse unas con otras y compartir las experiencias, la pertenencia, la hace parte de una comunidad; lo mismo pasa con las personas sordas, no somos entes aislados que solamente necesitamos un medio de comunicación, no es así”.

La destacada activista de la comunidad sorda enfatiza que el tema es más amplio que la necesidad de comunicarse de las personas sordas. “Los Derechos Lingüísticos y Culturales significan que yo ahora tengo una realidad biológica funcional, una neuroplasticidad cerebral, en donde la lengua yo la percibo a través de los ojos y la expreso a través del espacio, de las manos, del cuerpo; lo que cambia simplemente es el canal, pero sigue siendo una lengua como cualquier otra y tengo derecho a escoger esa lengua por sobre el español y a exigir que las autoridades, que las personas, nos den esos servicios en la lengua que nosotros/as elegimos”.

Sobre la licitación para incorporar intérpretes de lengua de señas en la Convención, Vianney Sierralta advierte sobre la errada idea de que las y los intérpretes cumplen un rol de ayuda o asistencia. “Esto no es así, hay que concebir a las/os intérpretes de lengua de señas chilena con las características que debe tener cualquier intérprete profesional, no nos están haciendo ningún favor. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad dice claramente que los intérpretes de señas deben ser profesionales y eso significa que ya se debe terminar con este cuento que por tener ciertos contactos políticos con ciertos líderes de la discapacidad, del mundo sordo, se esté licitando a intérpretes que no son competentes. Si yo voy a poner intérpretes de lengua de señas, tienen que ser competentes en la terminología jurídica, legal y constitucional y además estar preparados, capacitados para estar a la altura del Proceso Constituyente”.

Para la abogada lo relevante es garantizar que el contenido del Proceso Constituyente llegue a las personas sordas de manera íntegra. “Como las personas oyentes no saben lengua de señas es muy fácil minimizar el mensaje, simplificarlo o de alguna manera empobrecerlo o hacer alguna infra interpretación, entonces no a todos/as les gusta que estemos exponiendo esta realidad, pero está pasando; por lo tanto, para estar completamente conformes, esta revisión de la licitación que va a hacer la Convención debe exigir que las personas sean intérpretes profesionales, porque acá estamos hablando de un pago, que significa una enorme inversión por parte del Estado y por lo tanto la exigencia debe estar a la altura”, puntualiza.

Una oportunidad histórica

La Convención Constitucional chilena se encuentra en proceso de elaboración de su reglamento. En ese marco, la Articulación Territorial Feminista Elena Caffarena -que reúne a organizaciones de todo el país- entregó una propuesta para un Reglamento Feminista, donde entre los varios puntos que considera indispensables, incluye el relativo a “Lenguaje y escritura”, mencionando que “Debe ser inclusivo, no sexista, respetuoso, no discriminatorio y en distintas lenguas (pueblos originarios, lengua de señas y braille)”.

Frente al debate, la Coordinadora de Publicaciones del Instituto de Estética de la UC subraya que en Chile “estamos intentando instaurar cambios en la lengua, para hacernos cargo de una realidad; además de fundamentos lingüísticos, lo relevante son los objetivos sociales que hay detrás: democratizar el lenguaje, darle mayor visibilidad a minorías y diversidades, buscando con eso representar una sociedad más igualitaria para todes”.

Laura Marinho reitera que el Proceso Constituyente es una oportunidad histórica y pese a que el lenguaje no es el responsable de los cambios culturales, sí es una manifestación importantísima de los mismos.

Esta publicación es parte del trabajo colaborativo entre Página19 y la Fundación Friedrich Ebert (FES) en Chile. 

En Latinoamérica el Trabajo Sexual NO es un Delito, Atropellar la Libertad de Expresión SÍ

 

El pasado 3 de junio de 2021 -un día después de la fecha conmemorativa más importante para las trabajadoras sexuales en todo el mundo-, fue bloqueada nuestra cuenta de Instagram: @redtrasex, medida que apelamos inmediatamente siguiendo los pasos de recuperación y reclamo ofrecidos por la red social para solicitar la revisión de su arbitraria decisión. Lejos de tener una respuesta o notificación Instagram procedió a eliminar la cuenta. En la REDTRASEX no obtuvimos respuesta alguna a la enorme cantidad de reportes realizados al respecto.

Esta situación la venimos advirtiendo: a nuestras compañeras de Chile y México las han censurado en los últimos años en redes sociales. Motivos por los cuales el 11 de febrero de 2021 nos presentamos a la convocatoria para participar en la audiencia de oficio sobre moderación de contenidos en internet y libertad de expresión en las Américas ante la CIDH, la cual no fue tenida en cuenta a pesar de que la sociedad entera y las personas que ejercemos el trabajo sexual, asistimos a una fuerte embestida de discursos de odio y estigmatización que buscan socavar nuestras identidades y autodeterminación.

Somos una organización política con una amplia trayectoria de más de 23 años en Latinoamérica y el Caribe, con presencia en 15 países de la región, por y para trabajadoras sexuales, defendemos nuestros DDHH y contamos con 4 sindicatos legalmente reconocidos por los Estados de Colombia, Guatemala, Nicaragua y Perú, durante toda nuestra historia hemos participado de importantes espacios de reunión en la región y reconocemos en este gesto de censura una más y gravísima violación a nuestros derechos.

A la REDTRASEX no la silencian, nunca lo han hecho y nunca lo harán, sin embargo, cuando tratan de hacerlo perjudican a una enorme cantidad de nuestras compañeras en toda Latinoamérica y el Caribe que siguen estando en la intemperie y trabajan en la clandestinidad, siendo víctimas de los sistemáticos atropellos de la policía y de un sector de la sociedad. Sobre todo en un contexto de post cuarentenas en la región, en el que reconocemos en las redes sociales una útil herramienta para ampliar el radio de ayudas a muchas compañeras trabajadoras sexuales olvidadas y negadas por los gobiernos de sus países, por lo cual, censurar nuestra divulgación no sólo desconoce la jurisprudencia interamericana que ha explicado que la libertad de expresión es una herramienta clave para el ejercicio de los demás derechos fundamentales, sino que también, desconoce los llamados de la CIDH, Amnistía Internacional y ONUSIDA, en los que señalan la especial atención de nuestros derechos en contexto de crisis, causando así graves perjuicios a las personas trabajadoras sexuales de la región y a las personas del equipo técnico que trabajan en el área, ya que se han hecho extensivos los bloqueos a sus cuentas personales.

Seguimos repitiendo y lo haremos cuantas veces haga falta: es hora de dejar de confundir y de criminalizar el trabajo sexual, en América Latina y el Caribe ejercer el trabajo sexual no es un delito, censurar y atropellar la libertad de expresión sí lo es.

Nuestro movimiento nació en las calles de Latinoamérica hace décadas, sin tecnología, ni redes sociales, sin internet y sin teléfonos celulares; siempre nos ha conectado la firme convicción del reconocimiento de nuestros derechos, nos organizamos hablando entre nosotras, detenidas ilegalmente y defendiéndonos de la policía, policía que ahora también se deja ver detrás de las pantallas y denunciando con un dedo a mujeres autónomas que con nuestro trabajo incomodamos a algunxs en su moral.

Hacemos un llamado a todas las instancias, organizaciones y personas que reconocen la importancia de la defensa de los DDHH a que nos acompañen en este reclamo. No pararemos de denunciar esta arbitrariedad que afecta a miles de mujeres en la región. Estamos avanzando en las acciones y denuncias pertinentes, exigimos que sean respondidas nuestras preguntas y que Facebook e Instagram nos den una respuesta y restituyan nuestra cuenta oficial y la de colaboradores. Pero sobre todo reiteramos los llamados a no criminalizar el trabajo sexual y a que este sea reconocido como tal, pues el reconocimiento es la única garantía que podrá frenar la constante y sistemática violación de nuestros derechos humanos, en las calles, en los boliches y en la virtualidad.

 

Articulación Feminista Elena Caffarena a Elisa Loncon y Todas las Constituyentes: “No Están Solas, Cuentan con Nosotras”

 

Con el fin de entregar todo su apoyo y respaldo, la Articulación Territorial Feminista Elena Caffarena -que reúne a organizaciones desde Arica a Magallanes- se reunió este viernes con la presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncon, instancia en la que expresaron toda su disposición a empujar las condiciones para que las delegadas convencionales no vivan violencia política de género, racial y otras, buscando así garantizar su pleno derecho a participar.

Diversos países de la región han adoptado medidas para hacer frente a la violencia política que viven las mujeres y disidencias. La Ley Modelo Interamericana sobre Violencia Política contra las Mujeres, que define la violencia machista en la política como “Cualquier acción, conducta u omisión, realizada de forma directa o a través de terceros que, basada en su género, cause daño o sufrimiento a una o varias mujeres, y que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de sus derechos políticos”. En este sentido, la violencia política puede abarcar diferentes áreas, pudiendo ser física, sexual, psicológica, económica o simbólica.

Quienes asistieron a la reunión pusieron en común con la presidenta un conjunto de instrumentos elaborados por la Articulación, para prevenir la violencia política de género al interior de la Convención, específicamente un Protocolo para prevenir y abordar la violencia política de género con carácter interseccional, así como también el compromiso que esperan sea firmado por todos, todas y todes los convencionales.

“Agradecemos a la presidenta Elisa Loncon que nos haya recibido como Articulación e hicimos entrega, tanto del protocolo contra la violencia política como de la carta de compromiso que esperamos firmen las, los y les constituyes”, comenta Millaray Ferro, directora ejecutiva del Observatorio contra el Acoso Chile.

Agrega que, la violencia política como otras formas de violencia de género, busca relegar a las mujeres a un espacio privado. “Han sido luchas de siglos conquistar los espacios públicos y es algo a lo que no estamos dispuestas a renunciar tanto en la Convención como en la sociedad y el mensaje para las convencionales es que ‘no están solas, cuentan con nosotras’”.

Observatorio sobre violencia política

“Desde afuera lo que vamos a realizar son campañas levantando nuestras alertas y preocupación por lo que pase al interior de la Convención en términos, por ejemplo, de la violencia o acoso político que puedan enfrentar nuestras compañeras. También nos comprometemos a brindar espacios seguros para aquellas constituyentes que requieran algún tipo de acompañamiento y vamos a levantar ahora un Observatorio sobre la violencia política en el contexto de la Convención, con el fin de ir mostrando a la ciudadanía que esto es algo que no contribuye a la construcción del Chile que queremos”, puntualiza Lorena Fries, directora de Corporación Humanas.

En tanto, Teresa Valdés, coordinadora del Observatorio de Género y Equidad, comenta que conversaron con la presidenta Elisa Loncon sobre la necesidad de garantizar la no violencia para que efectivamente las mujeres puedan participar en condiciones de igualdad. “La violencia es una limitación y una barrera histórica que nos ha sacado de los espacios públicos, el que las y los constituyentes avancen en firmar un compromiso abrirá pasos para esta nueva cultura que queremos instalar”.

Finalmente, las integrantes de la Articulación Territorial Feminista Elena Caffarena asistentes a la reunión -Agrupación Lésbica Rompiendo El Silencio, Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), Colectivo de Mujeres Afrodescendientes Luanda, Centro de Estudios de la Mujer (CEM), Corporación Humanas, Observatorio de Género y Equidad, Observatorio contra el Acoso Chile y Red Chilena de Profesionales por el Derecho a Decidir-, manifestaron su apoyo a la gestión de la Presidenta y el interés de visibilizar la violencia que están viviendo ella y sus lamngen, proponiendo la creación de un Observatorio que permita ir mostrando las manifestaciones de discriminación y violencia así como también promover la transformación de las ideas e imaginarios sexistas, racistas y clasistas.

Terminó la Incertidumbre: Yasna Provoste se Metió al Ruedo Presidencial

Finalmente, y tal como lo había anunciado, se oficializó la candidatura a la presidencia de la República de la senadora Yasna Provoste en un acto público en su región de Atacama, donde señaló: “(…). Les quiero decir aquí, desde la Plaza de Vallenar, que sí, acepto este desafío”. Y despejando las dudas sobre el mecanismo para dirimir la candidatura de Unidad Constituyente, dijo: “estoy disponible para cualquier mecanismo que sea abierto, democrático, participativo y que le de garantías a los ciudadanos que participen de aquello”.

Esta vez, la presidenta del Senado señaló que “desde acá acepto porque aquellos que queremos transitar en paz, aquellos que queremos transformaciones profundas para nuestro país somos muchos más que aquellos que solo se dedican a gritar y creen que la violencia puede resolver las dificultades de nuestro país”.

Dijo que a su juicio “Chile debe reconstruirse en paz, debemos ser capaces de reconstruir después de un mal gobierno, de recuperar los empleos perdidos, debemos ser capaces de reconstruir el crecimiento económico, de recuperar la confianza de Chile y de su gente, y debemos ser capaces de invitar a todos aquellos que no conocen otra forma que no sea la violencia y el gritar”.

Yasna Provoste puso como condición para su candidatura, la unidad de la centroizquierda y añadió que “hacemos esta declaración aquí, en nuestra tierra, porque queremos que todas las comunas tengan la posibilidad de ser mostradas, de mirar que con esfuerzo y generosidad, Chile puede ser un país distinto. Gracias por acompañarnos en este desafío, a ganar en las próximas elecciones”.

“Yo he reiterado del día uno de mi candidatura la necesaria unidad del centro y de la izquierda que debe haber en Chile porque los desafíos que tenemos son gigantescos y necesitamos construir mayorías para eso. Yo me mantengo exactamente en la misma línea del primer día: unidad, pero al mismo tiempo, esa unidad se construye de cara a la gente a través de mecanismo de participación ciudadana que elijan quiénes son los candidatos y las candidatas que representen a este sector en la primera vuelta presidencial del mes de noviembre”.

Reacciones

Paula Narváez, la candidata a la Presidencia del Partido Socialista, al ser consultada por el lanzamiento de la parlamentaria DC, dijo que en realidad se había formalizado algo que ya sabían. “Me parece muy bien que la DC tenga una candidata, Me alegra que esté disponible para unas primarias ciudadanas y espero que ahora ella le pueda pedir a su partido que haga esa definición en las próximas horas y de esa forma comenzar esta nueva etapa…”

Por su parte, el diputado Pablo Vidal, quien es miembro del comando de Paula Narváez expresó: “Valoro mucho que la Senadora Provoste esté disponible para “cualquier mecanismo democrático, participativo que dé garantías ciudadanas”, al igual que Carlos Maldonado y Paula Narváez. Ese mecanismo se llama #PrimariasCiudadanas y debe ser ratificado por los partidos hoy”.

Carlos Maldonado, presidente del PR y candidato de su sector dijo que valoraba la disposición de Yasna Provoste para definir una candidatura de centroizquierda por un mecanismo democrático.

Por supuesto que desde Chile Vamos solicitaron de inmediato que la parlamentaria renunciara a su cargo en el Senado. Petición a la que se sumó Sebastián Sichel. Sin embargo, Yasna Provoste afirmó que la decisión de dejar o mantenerse en la presidencia de la Cámara Alta la tomará junto a los parlamentarios de la oposición, quienes la eligieron para el cargo en marzo del 2021.

 

¿Y si Hubiese un Golpe de Estado en EE.UU.?

En la prensa de EE.UU., recientemente, han aparecido varios artículos sobre la posibilidad de que hubiese ocurrido un golpe de Estado trumpista en 2020 o principios de 2021, en los últimos meses del gobierno de Trump. La cúpula militar se preocupó tanto que habló internamente sobre qué medidas tomar si Trump tratara de lanzar un golpe.

Sé que para muchos y muchas personas de América Latina la reacción puede ser, ¿y qué? ¿Cuantas veces EE.UU. intentó provocar, o de hecho facilitó o implementó golpes en América Latina? Y no sólo por Republicanos; Demócratas también. ¿Tal vez sería su merecido destino?

Entiendo perfectamente. He estudiado y escrito mucho sobre el rol de EE.UU. en AL, especialmente su irrestricto respaldo (público y encubierto) a regímenes militares que violaron masivamente los derechos humanos e impusieron prácticas represivas y atroces para silenciar a la sociedad y aplastar los cambios progresistas. Fueron Estados adscritos a la Doctrina de Seguridad Nacional, que torturaron y desaparecieron a multitudes de personas y que contaban con el financiamiento y ayuda militar de Washington D.C. Todavía en esta época, los oficiales militares y funcionarios con conocimiento de los crímenes no han esclarecido los destinos de los desaparecidos, y todavía rige la impunidad. Muchas familias no saben de sus seres queridos ni de sus restos y ha habido poca justicia.

Pero imagínense: si EE.UU. cayera ante un golpe derechista, tendría implicaciones y secuelas no sólo para ese país sino que también para AL y todo el mundo. EE.UU. es una potencia mundial, con tremendos recursos y muchas maneras de dar forma al ámbito de la política global. Un golpe allá sería un ejemplo siniestro, y un respaldo poderoso, para los golpistas y dictadores más nefastos en el mundo. Al contrario, tener un gobierno moderado en EE.UU.—sin intenciones de provocar golpes o gobiernos derechistas—importa mucho. Aunque la política exterior de Biden constituye un cambio leve, es mejor tenerlo a él que a un autoritario neofascista.

En semanas recientes en EE.UU. han salido tres nuevos libros sobre Trump y sus seguidores, escritos por periodistas reconocidos. Hay detalles sobre las maniobras desequilibradas de Trump para mantenerse en el poder e instigar a sus fanáticos. No he tenido la oportunidad de leer estos nuevos libros, pero hay mucha información y varios extractos en los medios de comunicación. Para mí, la más impactante es la información del libro I Alone Can Fix It de Carol Leonnig and Philip Rucker, dos galardonados periodistas del Washington Post. Explica el libro la ansiedad de los generales después de las elecciones de noviembre de 2020, especialmente del Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Mark Milley (el Estado Mayor Conjunto está compuesto de los jefes de cada rama militar). Milley se sintió muy intranquilo con las acciones de Trump después de las elecciones. Como sabemos, Trump siempre negó la victoria de Joe Biden e insistió en que le elección había sido robada, así como que los Demócratas y “Republicanos débiles” estaban destruyendo a los EE.UU.. Después de las elecciones, Trump reemplazó con personas leales a él a varias figuras clave en posiciones estratégicas del gobierno; por ejemplo, el Secretario de Defensa Mark Esper.

Cuando inicia la insurrección

Después de esto, numerosos oficiales renunciaron en el Departamento de Defensa y Trump los reemplazó con personas de su confianza, personas que defendían sus más y más vociferas maquinaciones sobre “una elección robada”. Al mismo tiempo, Trump difundió teorías conspirativas y mentiras repetidas, cada vez más dementes, sobre un supuesto fraude masivo. Y miles de sus seguidores las creyeron. Trump presentó varias querellas para cambiar los resultados de las elecciones presidenciales y/o rechazar miles de votos en muchos estados–todas las querellas fueron descalificadas por jueces por falta de mérito—y luego intentó frenar el proceso de certificación (un protocolo ordinario) en el Congreso. Todo esto preocupó mucho a grandes sectores de la sociedad de EE.UU., figuras públicas y medios de comunicación, y a los jefes militares, que tuvieron sospechas acerca de los planes de Trump.

Todo el mundo sabe de la insurrección de 6 de enero en Washington D.C., cuando miles de fanáticos de Trump asaltaron el Capitolio, la sede del Congreso. Los miembros del Congreso se reunieron para certificar el voto presidencial, es decir la victoria de Biden, en un proceso tradicional y burocrático. Trump había promocionado una gran marcha para “salvar a América” y “parar el robo” para el 6 de enero. El 19 de diciembre de 2020, por ejemplo, tuitió: “Gran protesta en D.C. el 6 de enero. ¡Esté allí, será desenfrenado!» [“It will be wild!”]. Envió otros mensajes semejantes. El día 6, Trump apareció enfrente de la multitud trumpista en Washington y dio un largo discurso belicoso, desquiciado e incendiario a miles de sus seguidores. Un gran número eran de grupos Nazi, supremacistas blancos y de extrema derecha, como los Proud Boys. Luego de la arenga, sus partidarios marcharon al Capitolio, algunos con armas, y redujeron la guardia con fuerza. Un gran grupo entró violentamente al edificio, destruyendo muebles y artefactos y atacando a policías y guardias de seguridad. Gritaron amenazas contra varios representantes como Nancy Pelosi (jefa de la Cámara, Speaker of the House) y Mike Pence (vicepresidente de Trump). En el asalto cinco personas murieron, incluso dos policías. Fue un episodio inédito. Después, Trump fue acusado, por segunda vez en su mandato, para ser sometido a juicio político (un segundo “impeachment”) por «incitación a la insurrección», acusándolo de provocar el ataque del 6 de enero (no prosperó porque los Republicanos lo protegieron). El motín ha resultado en algunos 500 casos judiciales desde entonces.

El libro citado arriba documenta, con muchas entrevistas, la situación extraordinaria dentro del Estado Mayor Conjunto. Decidieron entre ellos mismos que iban a renunciar uno por uno si Trump los llamara para frenar la transferencia del poder o actuar en contra de la sociedad y la Constitución. El 12 de enero Milley y todo el Estado Mayor Conjunto emitieron un fuerte comunicado condenando la violenta invasión del Capitolio como un acto no-constitucional y recordando a los integrantes de las fuerzas armadas su obligación de apoyar y defender la Constitución y rechazar el extremismo. Dijeron, “El violento motín en Washington, DC el 6 de enero de 2021, fue un asalto directo al Congreso de los Estados Unidos, el edificio del Capitolio y nuestro proceso constitucional…Los derechos de libertad de expresión y reunión no le dan a nadie el derecho a recurrir a la violencia, sedición e insurrección…Apoyamos y defendemos la Constitución.

Cualquier acto que interrumpa el proceso constitucional no solo va en contra de nuestras tradiciones, valores y juramentos; va en contra de la ley”. Según el libro, Milley había comparado los seguidores de Trump a los “Brownshirts” de Hitler. (Trump ha negado cualquier responsabilidad por los hechos en varias declaraciones; además, ha caracterizado a los asaltantes como héroes patrióticos).

Estos acontecimientos no tienen precedentes en EE.UU., aunque, tristemente, son familiares en América Latina. Y los peligros no han pasado. Trump continúa con sus fantasmas, sus fabricaciones antidemocráticas y sus reuniones masivas con sus seguidores, que parecen creer que Trump va a ser reinstalado en agosto. Peor, el Partido Republicano está todavía bajo el control de Trump. A mí me preocupa el desarrollo de un movimiento fascista en EE.UU., aunque ha sido positivo, si bien irónico, que los generales hayan tomado una posición en favor de la democracia. ¿Siempre será así? Desde mi punto de vista, la situación parece precaria.

Bachelet, Michelle

Entre varios efectos que ha generado la contingencia nacional, encuentra en las identidades ideológicas partidarias, un foco de permanente atención producto de los corrimientos de los ethos de éstas. A escala global, hace décadas que tal situación se viene dando fácticamente y estudiando desde la academia. Se identifica para occidente, desde el fin de la Guerra Fría (desintegración de la URSS y caída del Muro de Berlín), cómo, la hegemonía liberal – neoliberal (consenso de Washington), con el modelo democrático asociado, junto con sus expresiones multilaterales, dibujaron las consecuencias vigentes más sustantivas referidas a la deshumanización de la política y la economía. Desde el sistema internacional, se pasa de un mundo bipolar (aparente unipolaridad) a uno multipolar en proceso de transición internacional, donde las potencias e ideas hegemónicas se adecúan al nuevo orden global (en construcción).

Como se sabe Chile, recuperó su democracia el año 1990, tras el plebiscito del SI y el NO del 05 de octubre del año 1988, inaugurando su proceso de transición democrática con un modelo de desarrollo y de democracia política vigilada por la constitución de 1980, escrita por el régimen político formalizado en una dictadura cívico-militar y liderada por Augusto Pinochet Ugarte.

Desde ese periodo no fueron pocos los hitos políticos (institucionales y sociales) que se dieron hasta este ‘momento constituyente’ en el cual la patria se encuentra, concretándose el anhelado deseo (esperanza) de pasar de un orden neoliberal (mercado e individualismo profundo) a uno centrado en la persona humana donde la dignidad, la tolerancia, solidaridad y el cuidado del medio ambiente en un contexto de democracia, sean costumbre. A continuación, expresamos algunas consideraciones:

• En ese tránsito desde los años 90’ a la actualidad, encontró en el año 2019, ese 18 de octubre, la máxima sedimentación de concientización social de la necesidad de cambiar el orden establecido, dadas las estructurales, institucionales y abusivas desigualdades socioeconómicas, las cuales fueron esculpidas por el modelo político y de desarrollo ya consignado, el cual, con ajustes más, o con ajustes menos, explican el estallido o revuelta social, junto con su Geografía de la Multitud .

El movimiento social generado (multivariado desde lo temático e interescalar desde lo territorial), espontáneamente, expresó y expresa la desigualdad… concretada, en parte importante, desde la existencia de un Estado mínimo institucional y políticamente, limitando su capacidad de aporte a los territorios, lo mismo respecto de la protección social, mientras se permite el quehacer de privados en asuntos económicos proyectados a los bienes públicos (salud, educación, pensiones, otros). Pero también, este movimiento social, esculpió un camino visualizado hacia el Congreso, donde la huella se expresó con claridad en ideas como: “serán los ciudadanos y ciudadanas quienes definirán si quieren una nueva Constitución y cuál es el mecanismo para generarla a través de dos alternativas: una convención mixta y convención constitucional equivalente a la asamblea constituyente” . Desde esta perspectiva y parafraseando la expresión de Salvador Allende, se podría indicar que se abrieron las grandes alamedas, así como la esperanza de lograr un nuevo pacto social vía Convención Constitucional, tras un plebiscito de entrada y posterior elección de las y los integrantes de la convención en paridad de género e inclusión de pueblos originarios o primeras naciones, como se le vienen denominando en la actualidad.

• Mientras, se gestionaron (gestionan) acciones desde lo político partidista con sus definiciones ideológicas identitarias tensionadas, han florecido y se han diversificado los debates autoconvocados sociales y territoriales en una amplia geografía y multitud de espacios; con sustantivas y legitimas deliberaciones, encontrándose la totalidad del arco político institucional, con situaciones de difícil síntesis y canalización, cultivando y manteniendo una alta desafección ciudadana hacia los mismos (nuevos y viejos partidos). Paradojalmente, los niveles de abstención electoral, posterior al estallido social han tendido a cierta baja, pues en el plebiscito votaron 7.562.173, lo que representa un 50,9% de participación, situación parecida se produce luego en los comicios de mayo 2021. Generando una disposición mayor a la participación ciudadana, cuya última expresión se refleja en la reciente primaria del 18 de julio 2021. Así y todo, se construye un imaginario de aversión en las diferentes expresiones sociales movilizadas contra los partidos, logrando su propio y necesario espacio, pero no implicando necesariamente desplazar a los 25 partidos inscritos actualmente en legalidad, léase desde el PC hasta Republicanos .
• Hoy por hoy los estudios de opinión, suman un descredito digno de los partidos políticos, pues situaron por meses al excandidato Daniel Jadue (PC) en las más altas posiciones de liderazgos, acompañado del (hasta ahora) incombustible Joaquín Lavín (UDI), relegando a mínimos inentendibles, por ejemplo, a Paula Narváez. Pero los resultados objetivos de la última primaria han desdibujado las cuantías y posiciones de quienes fueron levantados desde oficinas con calculadora, pues quienes convocaron a primarias son precisamente partidos políticos, esos que están o estaban tan desacreditados, esos que no convocan, pero que, en esta geografía de participación, los electores no reconocieron con el mismo descredito como sí los sitúan los estudios de opinión en los últimos años. Basta ver los resultados locales (Alcaldes/as y Concejales/as) de las elecciones de mayo 2021. Ahí se aprecia con nitidez el voto hacia los partidos políticos. Entonces, ahora, en el nuevo escenario de mayor participación y de convocatoria por los partidos políticos, seguramente las encuestas indicarán ¿que son apreciados?

• Desde esta perspectiva, el socialismo chileno forjó un liderazgo capaz de entender la necesidad urgente de girar estructuralmente, en el cómo hacer los cambios por medio de un nuevo enfoque, apelando a la apertura, flexibilidad, tolerancia, pluralismo y centralidad en la persona humana para resignificar la política y lo político en una clave de cohesión social, fortaleciendo la democracia como idea y régimen político necesario para la vida en comunidad. Nos referimos a Michelle Bachelet. Tempranamente, esta ‘lideresa veraz’ captó e hizo propio este nuevo contexto de tensión entre la política y lo político respecto de los soportes ideológicos, colocando como sujeto protagónico a una nueva ciudadanía más demandante y crítica desde lo social y lo económico, pero también desde lo identitario cuando de reconocer a las mujeres en nueva valía en cuanto sujeto y agente de cambio social se refiere, pero también a las otras expresiones identitarias de las mal llamadas minorías sexuales. También, hizo propio y de manera contrahegemónica la problemática ambiental, cuando avanzó a la promulgación del ministerio de medio ambiente, sin perjuicio de la crítica válida, respecto de que el mismo aún operaba en clave neoliberal. Así y todo, ello permitió una nueva impronta en la cuestión, entregando mayor soporte, sobre todo a las comunidades para hacer frente, en este nuevo escenario, a las vulneraciones de los equilibrios ecológicos y socioambientales, proyectándose, además, en las declaraciones de reservas ecológicas marinas, verdaderos patrimonios naturales nacionales entendidos, como bien público hacia el mundo, permitiéndose hasta un guiño de geopolítica ambiental.

Por otra parte, la concepción y voluntad latinoamericana fue siempre una particularidad que propugnó en la política exterior del país, la cual, según modelo de desarrollo imperante, no era precisamente el foco geográfico sobre el cual se debían profundizar los esfuerzos de cooperación y potencial integración regional-internacional. No dudó en integrar la UNASUR e inclusive liderarla, concurriendo con determinación y convicción político-ideológica-regional a resolver un potencial golpe de estado en Bolivia el año 2008, no significando renunciar a los intereses nacionales.

Concretó sus definiciones políticas ideológicas en la escala global, conformando la oficina ONU mujeres, dadas sus definiciones y aplicaciones en políticas públicas referidas a la equidad de género, mientras fue presidenta de la República de Chile. Ya instalada en dicha instancia, resuelve asumir una candidatura presidencial por segunda vez, sometiéndose a las primeras primarias legales de la época, sin tener que hacerlo a propósito de los altos niveles de aprobación de los que gozaba, según se colegía en los estudios de opinión. Sin estar ajena a polémicas multivariadas, articuló una alianza política que fue desde el Partido Comunista de Chile hasta la Democracia Cristiana, denominándole Nueva Mayoría, superando a la Concertación de Partidos por la Democracia (extinta el año 2010), sellando un verdadero periodo de cierre y de apertura a lo que sería el Nuevo Chile por medio del programa de Gobierno de la Nueva Mayoría, el cual, sintetizó el ciclo de protestas de los años 2011 en adelante (inclusive los anteriores).

En él, logró la arquitectura de reformas sociales (fortalecimiento del pilar solidario y proyecto de reforma de pensiones, entre otras); políticas (sistema electoral proporcional, más descentralización, sistema de partidos con financiamiento público, cuotas de género, otras); educacionales (gratuidad universitaria, fin al lucro, fin a la selección, fortalecimiento de la educación parvularia y otras); energéticas (leyes del sector que promovieron y promueven las energías limpias) y sanitarias (nuevos hospitales, atención primaria en salud, chile crece contigo, otras); proyectándose, además, hasta una nueva constitución posibilitando de esta forma un proceso constituyente (fue participativo a lo largo y ancho del país y con proyecto de cambio constitucional, incluido), que sin lugar a dudas, es un antecedente para lo que hoy se vivencia. De todos modos, si hay que consignar, que el mismo programa, tuvo como telón de fondo unas geografías de las multitudes diversas temática y territorialmente, sedimentándose éstas, otra vez, a lo largo y ancho de la patria para provocar el 18-O y de ahí la condición suficiente para sintetizar en el acuerdo de noviembre del mismo año, lo que ya se indicó más arriba.

Por ello resulta interesante la reflexión-argumentación de Camilo Escalona respecto del proceso político chileno cuando de alcanzar acuerdos transversales provenientes desde el socialismo chileno se refiere, sitúa en claridad política e ideológica al programa de 1947 liderado en ese entonces por Eugenio González, el cual, junto con Salvador Allende Gossens y otros, proyectaron ‘un hacer’ en tolerancia, inclusividad, democracia y con claro sello de una izquierda decididamente latinoamericana, la cual, en la persona de Salvador, sintetizó un amplio arco de fuerzas políticas que buscaron transformaciones sustantivas desde lo social, político y económico constituyendo más tarde la Unidad Popular (UP). Tras la interrupción del proceso apertura-do por la UP, explicado, fundamentalmente por una correlación de fuerzas negativas hacia el proyecto, encuentra en la persona de Clodomiro Almeyda, otra oportunidad de concreción de aperturas y alianzas de fuerzas políticas amplias… primero, para terminar con la dictadura cívico – militar el año 1988 y, posteriormente, para integrar el gobierno de transición que permitiera gobernabilidad democrática del país.

Así, el socialismo chileno, encuentra ahora en la figura de Michelle Bachelet, el punto de fuga de renovación política en los enfoques de alianzas amplias flexibles, inclusivas, tolerantes, democráticas y transformadoras en lo sociopolítico, socioeconómico, socioambiental, socioterritorial y sociocultural (más otras), todas interrelacionadas, provenientes del diagnóstico que permitió la trayectoria de la antigua concertación, el sedimentado despliegue de la geografía de la multitud desde la recuperación de la democracia inclusive, pero encontrando un antes y un después en el ciclo de protestas de los años 2011 en adelante. Punto aparte, es lo referido a los procesos sociopolíticos que se incubaron en Latinoamérica con el ciclo de gobiernos progresistas que encarnaron proyectos de izquierdas en la región, pero también lo que venía ofreciendo la escala global, desde hace varias décadas donde la relación entre Estado, Sociedad Civil, Mercado/capitalismo, Medio Ambiente, Identidades diversas y otros aspectos (también todos interrelacionados), se presentaron de multivariadas formas, obligando a administrar la contradicción capital – trabajo de una forma muy distinta, ya que son variadas las contradicciones en temporalidades de globalización, siendo tanto o más intensas que la que representa esta estructural contradicción develada desde los enfoques ideológicos clásicos de la modernidad, pero popularizada desde el marxismo.

Finalmente, en términos identitarios ideológicos, el socialismo chileno de la mano de Michelle Bachelet, encuentra en la cobertura internacional, otra vez, una oportunidad de revitalización por medio de la impronta de los derechos humanos, dado el cargo que ocupa en la ONU como Alta Comisionada de las Naciones Unidas, dándole continuidad a la trayectoria previa como ex presidenta, pero también militante del partido socialista de Chile, hecho que la sitúa como un verdadero algoritmo del socialismo nacional . No es sobredimensionado afirmar que, con su impronta contribuyó a los cimientos del presente constituyente, de reformas sociales sustantivas y políticas electorales que han dado paso (vertiginoso) a una previsible evolución de los últimos 30 años, donde la/os beneficiaria/os de estos logros sociales y políticos precisan de esa claridad, para hacerlos inteligibles en una dinámica de proceso, impidiendo así la errada idea de estar comenzando de cero las transformaciones, y que de hacerlo, creemos, se usan categorías de la ‘vieja política’ dicotómica y excluyente como son por ejemplo: vieja política (malo) v/s nueva política (bueno); antineoliberal (bueno) v/s neoliberal (malo) y así cuantas más.

Michelle Bachelet, superó esas clásicas dicotomías binarias, fortaleciendo el socialismo chileno inclusivo, tolerante, pluralista, democrático, ambientalista, feminista y respetuoso de todos los derechos humanos. Todo indica que Paula Narváez es depositaria de esa impronta, es lo que parece busca probar, en el contexto que le corresponde vivenciar, buscando su propia impronta para el nuevo Chile.

Concejales y Concejalas Socialistas Declaran No Estar Disponibles para Acuerdos Políticos Cupulares

Una declaración pública donde aseguran no estar disponibles “para que acuerdos cupulares abandonen el pensar ciudadano y desconozcan los esfuerzos realizados por construir una mayoría social y política que supere el neoliberalismo, demanda expresada claramente por quienes habitamos Chile desde el 18 de Octubre de 2019”, señalan concejalas y concejales del Partido Socialista, cuando se está ad portas de dirimir la fórmula para tener una candidatura única presidencial en Unidad Constituyente.

Por lo mismo, refirman su apoyo “a nuestra candidata presidencial compañera Paula Narváez, quien representa un programa progresista, construido de manera participativa e inclusiva, el cual está a la altura de las tareas que nos impone el pueblo de Chile”.

Expresan en su declaración que se deben hacer todos los esfuerzos por realizar Primarias Convencionales dentro de Unidad Constituyente. “Si nuestros aliados se niegan a llevar a cabo mecanismos democráticos para definir la candidatura presidencial, no están comprendiendo nada de los signos de estos tiempos, significaría el quiebre a nuestra institucionalidad y el desarraigo del sentir ciudadano”.

Añaden que no aceptaran “negociación alguna que implique bajar a nuestra candidata presidencial en «cocinerías», en las que aún parecen creer quienes se mantienen amarrados al mástil de la «vieja política».

Estas autoridades municipales advierten que “los partidos y aquellos compañeros militantes del PS, que no apoyen una primaria convencional para elegir al o el candidato de Unidad Constituyente, se olviden de nuestros apoyos en las elecciones que vienen, tanto para el congreso como de consejeros regionales.”

Y, por lo tanto, llaman a su dirección política a mantener en alto las banderas del socialismo y llegar con nuestra candidata a la primera vuelta de noviembre.

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