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Gloria de la Fuente: “Las Oposiciones Tienen una Responsabilidad Histórica sobre sus Hombros”

Ya se ha hecho habitual ver o escuchar a Gloria de la Fuente opinando de la situación del país. Es invitada permanente en cuanto seminario, taller o panel de televisión existe y si tuviera el tiempo, asistiría a todo. Pero, a esta cientista política de la Universidad Católica de Chile y doctora en Ciencias Sociales de la Universidad de Chile le queda muy poco tiempo dada sus múltiples actividades  como Presidenta de la Fundación Chile 21, miembro del Consejo directivo del Consejo para la Transparencia y miembro del Consejo Asesor permanente para la Reforma del Estado. Entre medio de todo eso, tuvo tiempo para comentarnos acerca de los últimos acontecimientos en la política del país, tema que es su pasión y se nota:

¿Cuáles serán las consecuencias para la oposición por no haber  llegado a acuerdo para las primarias?

Esperemos que la consecuencia no sea más que el no haberse puesto de acuerdo para las primarias.  Que no tenga consecuencias en términos de los pactos para, por ejemplo, la elección de los convencionales constituyentes y que tampoco tenga efecto para enfrentar las elecciones que vienen: parlamentarias y presidencial. Creo que está todo por construir en oposiciones que han tenido muchas dificultades para  entenderse, pero que tienen hoy una responsabilidad histórica sobre sus hombros: construir una mirada común para  enfrentar los procesos que vienen, particularmente en relación a lo que va a ser el tema más relevante el próximo año, que es el proceso constituyente.

¿De qué manera esta situación puede influir en la elección de los constituyentes?

Es de esperar que más allá de la falta de acuerdo en las primarias por estos pactos por omisión y esta dificultad específica que hubo en la negociación, no se destruyan las confianzas que es lo más importante. Si se destruyen las confianzas, es bien difícil sentarse a conversar y negociar sobre el futuro. Lo más importante es que haya claridad de que el movimiento social y el estallido social del  2019 le pasó por encima a todos los partidos políticos incluyendo a los más nuevos. Y creo que hay una necesidad absoluta de poder responder a la confianza de la ciudadanía de haberse plegado finalmente con toda la distancia y el escepticismo -de los demócratas escépticos como dice el PNUD- a confiar en un proceso que puede efectivamente darle una salida a esta situación. Creo que es muy relevante generar lo necesario para que este proceso, esta negociación fallida, no termine en un quiebre de  la confianza.

Si la oposición no consigue los dos tercios para cambiar la Constitución, ¿habrá una nueva Carta Fundamental?

Va a haber una Constitución en la medida en que los ciudadanos y ciudadanas de este país vayan a votar el 25 de octubre y que aprueben el cambio constitucional y el mecanismo para que esto ocurra. En la medida que esto ocurra, se debe honrar la voluntad popular y por lo tanto nueva Constitución va a haber igual. Ahora el punto es cómo se hace esto. Si no existe la claridad respecto a lo importante que es construir mayoría por el quorum elevado que tienen las disposiciones que es de dos tercios, entonces se enreda la discusión. Yo creo que ahí hay un punto que particularmente convoca  a las oposiciones hoy en día con montones de dificultades para poder llegar a  acuerdos sensatos hacia el futuro.

Primarias: El Itinerario de un Pacto Fallido

Como diría Carlos Pinto en su programa famoso, “nada hacía presagiar” que una vez más, la izquierda en todos sus tonos, se podría farrear la posibilidad de cambiar la Constitución, recuperar los gobiernos regionales y comunales y hasta la Presidencia del país si se mantiene el estado de situación provocado por la falta de acuerdos para inscribir primarias en todo Chile.

Ocurrió que no hubo acuerdo ni con el Frente Amplio ni con el Partido Comunista para realizar primarias en todo el país. Es decir, competir con sus mejores hombres y mujeres para que chilenos y chilenas eligieran los mejores candidatos. Pero, además, ocurrió lo que nunca había sucedido en la política: uno de los colectivos negociadores, acudió sólo, en silencio, a inscribir primarias en tres regiones sin que lo supieran sus interlocutores. Estos sólo se enteraron por un llamado que hizo una periodista desde el Servel consultando qué pasaba.

¿Y qué pasó? En realidad, es una noticia en pleno desarrollo. Y la primera consecuencia de esta imposibilidad de acuerdos con el Frente Amplio y el Partido Comunista es que finalmente el Pacto Convergencia Progresista, la Democracia Cristiana, el PRO y Ciudadanos, sellaron un acuerdo para definir sus candidaturas en las urnas. Hasta el cierre de esta nota, Álvaro Elizalde, presidente de los socialistas declaró que “continuamos con las conversaciones y hemos llegado a una propuesta de primarias lo más amplia posible dentro de la oposición, aclarando que, si bien se había puesto un plazo hasta las 17 horas, dada la situación de emergencia en que está el país, “el plazo legal es hasta las 12 de la noche… los plazos los establece la ley”, señaló Elizalde.

Blindajes espurios

Hasta ahora lo que se ha sabido es que el Frente Amplio habría solicitado “blindajes” en diferentes regiones de tal manera de asegurar sus candidatos a todo evento. El Partido Comunista había dicho que no quería primarias, pero pedía una omisión. Peor aún. Se afirma que estando en plenas y agotadoras negociaciones en la sede del Partido Socialista, de pronto se habría sabido que el FA había concurrido al Servicio Electoral poco antes del plazo para la inscripción de las primarias -a las 17 horas- y se habían inscrito solos.

Hasta el martes,  el acuerdo estaba prácticamente listo. Esto significaba primarias para las gobernaciones en todo Chile. Aún no había acuerdo ni se había tocado lo de las municipales. El acuerdo incluía la Convergencia Progresista, la DC, el FA y el Pacto donde está el PC con el PRO y los regionalistas verdes. El PC había dicho antes que ellos no querían ir a primarias y pedían una omisión en Coquimbo. Lo iban a pensar en la Convergencia.

El miércoles, con el acuerdo prácticamente listo, no llegaban ni el PC ni el FA a la reunión en la sede del PS. Era a las 11 de la mañana. Pero llegaron a las 13.30 recién. En realidad, y así lo dijeron, señalaron que habían estado conversando entre ellos y proponían que hubiese omisión en seis regiones, con candidatos de ellos muy blindados. Ofrecían lo mismo para la DC y la Convergencia. Y primarias sólo en cuatro regiones. No fue aceptado. Y mientras seguían las negociaciones, se enteran de que el FA había llegado al Servel y había inscrito primarias en tres regiones. Estupefacción en todos los dirigentes, incluyendo al Partido Comunista que se sorprendió malamente con lo insólito de la situación provocada por el FA.

Lo dijo después  el Presidente del PS, Álvaro Elizalde. «Hubo otros actores que mientras estábamos dialogando y acercando posiciones se fueron en paralelo a inscribir a nuestras espaldas y sin avisarnos un pacto propio de primarias, parciales y excluyentes, consolidando por tanto la división de la oposición». «Yo quiero decirles que nunca había visto algo como lo que aconteció hoy, cuando asistimos a una de las últimas reuniones con el objeto de acercar posturas, nos enteramos de que los representantes del FA que no estaban en la reunión se habían ido a inscribir en paralelo a espaldas del resto de los partidos de la oposición». Según Elizalde, «eso es una señal que va en contra de lo que se necesita, porque si uno está en un proceso de diálogo tiene el legitimo derecho de decir que no lo representa, pero lo mínimo es que informe cuál es su decisión. Eso no aconteció, eso es una pésima señal y tenemos que trabajar por el diálogo».

El presidente del PPD, Heraldo Muñoz, planteó que «no se está escuchando la voz de la gente, que quiere unidad y primarias democráticas, abiertas y sin exclusiones, y sin privilegios». “De la responsabilidad tendrá que hacerse el balance después, pero claramente no estamos respondiendo a las demandas de la gente. Hay algunos que han hablado de unidad, de tener primarias abiertas en todas las regiones, pero han llegado pidiendo blindaje. Esa es la realidad», afirmó.

Heraldo Muñoz concluyó que «esta es una mala señal» frente al Plebiscito, para el que queda menos de un mes, pero estimó que «la ciudadanía va a ir a votar por el Apruebo y la Convención Constitucional de todas maneras, pese a que los partidos no le están respondiendo a la ciudadanía».

El presidente del partido Radical,  Carlos Maldonado, afirmó que «no se alcanzó acuerdo porque hay partidos en la oposición que no creen en las primarias de verdad, amplias, sin exclusiones, sin blindajes. Lo lamentamos mucho, porque de verdad nuestra intención era que la ciudadanía definiera los nuevos liderazgos comunales y regionales».

Y agregó: «Acá hay partidos que pidieron blindaje, que los demás partidos se excluyeran en ciertas regiones para ellos ir a primarias. Primero, Unidad para el Cambio llegó con esa tesis, hoy se sumó el FA y pidió que nos excluyéramos en seis regiones para ir a primarias, eso no son primarias, es faltarle el respeto a la gente».

El secretario general de la Democracia Cristiana, David Morales, señaló por su parte que «hemos fracasado en las negociaciones, cada uno tendrá que hacer su mea culpa. Desde la DC, desde hace más de un año estamos planteando que la única forma de resolver los problemas de la oposición desde el punto de vista electoral es con primarias de cara a la ciudadanía». «Había fuerzas políticas disponibles para competir en todo Chile, sin ningún tipo de blindaje y sin letra chica y eso es hablarle de cara a la ciudadanía (…) Esperamos de verdad que esta situación compleja que hoy tenemos nos lleve a reflexionar a todos», añadió.

Y tal parece que lo de ir a inscribir primarias a espaldas de los partidos que estaban negociando fue así. El diputado del FA, Marcelo Díaz, aseguró que “la reunión se realizaba en la sede del PS. El plazo para inscribir pactos eran las 17.00 o veníamos o no inscribíamos el pacto”.

El presidente de Comunes, Jorge Ramírez, dijo que se hizo todo lo posible, pero que finalmente no se llegó a consenso durante las conversaciones, en las que el principal obstáculo habría sido la solicitud del Partido Comunista de efectuar blindajes en varias regiones del país.

El diputado de Revolución Democrática, Pablo Vidal calificó la situación como un “error histórico”. “Mientras la oposición no entiende la responsabilidad histórica que tenemos sobre nuestros hombros, la derecha inscribe primarias legales. No bastan las buenas intenciones, hay que traducirlas en acciones”, afirmó.

Por su parte, el diputado del PC Daniel Núñez dijo que ahora, que no fue alcanzado el pacto, lo que “nos queda es intentar algo más complejo, como es un acuerdo por omisión tal vez de cara a la elección de candidatos regionales que va a ser en enero. En municipales es mucho más complejo porque es mucho más diverso”.

Puerta de entrada

Se trataría de una actitud que, según personeros del PS, estaría indicando que en realidad nunca en el Frente Amplio estuvieron dispuestos a competir. “Ellos van a presentar candidatos en todas partes. Serán la gran puerta de entrada de la derecha en regiones y comunas”.

Peor aún, se afirma que lo probable es que en las elecciones de constituyentes no solo no haya una o dos listas de candidatos solamente,- lo que podría dar posibilidades de obtener los dos tercios que se necesitan para armar una nueva Constitución- sino que haya una profusión de listas que, por supuesto, iría en beneficio de la derecha para con su tercio, vetar todo aquello que podría perjudicarlos.

Contra todo lo que se ha dicho, se asegura que el Partido Socialista junto a los integrantes de la Convergencia Progresista y la Democracia Cristiana se jugaron por realizar primarias conjuntas para las elecciones municipales y de gobernadores. Ya el domingo todo se había entrampado, luego de semanas y semanas de conversaciones.  Ese día se conoció una declaración del FA donde descarta “la propuesta de un pacto único nacional para primarias que desconoce nuestras diferencias con los sectores conservadores y neoliberales del país presentes, como se ha reafirmado en estos últimos días, en sectores de la ex Nueva Mayoría”. Fue un verdadero misil dirigido a los partidos que, desde hacía meses, venían pidiendo un pacto para primarias en todo el país y en todas las elecciones que se sucederán en lo que queda de este año y el próximo.

Respecto de lo ocurrido, solo el tiempo permitirá conocer las reales razones de estas “curiosas” actuaciones.

Mafalda Está de Duelo: Quino Se Fue al Cielo

Tomarse una foto con Mafalda y sus amiguitos, en el banco del barrio San Telmo de Buenos Aires, casi al frente de la entrada al edificio donde por años residió Quino, es tarea difícil. Hay que tener paciencia. Todo aquel que pasa por ahí, turista o local, quiere inmortalizar ese momento.

Es que Mafalda y sus ideas resultaron ser un símbolo que, del papel, pasó a la vida de miles de personas en América y en Europa, Corea o Israel, porque sus recopilaciones están traducidas a 35 idiomas, entre ellos el inglés, italiano, francés, portugués, hebreo, alemán y coreano. Y una curiosidad que habla muy bien del Paraguay: hay ediciones en guaraní.

Cuando la dibujó, en 1963,  como parte de una campaña de la empresa argentina Masfield, productora de electrodomésticos y línea blanca, el destino de este personaje era muy distinto: sería una tira humorística que la fábrica regalaría a los diarios. Gracias a las musas de las artes, y a la estrella de Quino, eso no sucedió. Y un año después, Mafalda comenzó a ser publicada, libre ya de obligaciones publicitarias, primero en Leoplan, luego en Primera Plana y más tarde en El Mundo.

Para 1963, y con solo 31 años, Joaquín Lavados –Quino- tenía una trayectoria importante como dibujante de historietas, las que eran publicadas en importantes semanarios argentinos: Leoplán, TV Guía, Vea y Lea, Damas y Damitas, Usted, Panorama, Adán, Atlántida, Che, el diario Democracia, y las populares Rico Tipo, de corte picaresco, y la satírica Tía Vicenta. Incluso, ya tenía a su haber su primer libro recopilatorio: Mundo Quino.

Pese al error corriente que ubica su nacimiento en Mendoza, él mismo aclaró que vino al mundo en España, en Fuengirola, “a los cuatro años la Guerra Civil llegó a mi casa, y mi familia la vivió como una tragedia porque la perdimos”. Así es que junto a su familia andaluza llegó, como tantos españoles, a América. Se establecieron en Mendoza, misma ciudad donde falleció ayer, a los 88 años, aquejado por diversas dolencias que lo persiguieron desde la muerte de su esposa Alicia, hace algunos años. Ya en 2014, cuando fue a España para recibir el Premio Príncipe de Asturias a la Comunicación y Humanidades, debía usar de modo permanente una silla de ruedas. “A uno le va pasando que tiene más médicos que concertistas de piano en la agenda”, declaró con ese humor tan suyo, entre filudo y tierno, cuando cumplió los 80.

Quino, a quien le endilgaron el apodo para diferenciarlo de su tío Joaquín, pintor y diseñador gráfico, empezó a dibujar desde niño, influenciado por ese mismo tocayo con quien vivía desde los 15, tras la muerte de sus padres: ella, de cáncer; él, de un infarto, tres años después. A los  13 había entrado a Bellas Artes en Mendoza; pero, aburrido de la formación académica, a los 18 se fue a Buenos Aires buscando ser “un obrero del dibujo”, como se consideró toda la vida, dado su carácter humilde y sin aspavientos. Como todo afuerino, vivió en pensiones en la capital, tuvo altos y bajos y empezó a labrarse su carrera al publicar su primera página humorística en el semanario Esto es. Tenía 22 años. Desde entonces destacó su humor crítico y ácido hacia las injusticias del mundo; pero siempre con su tono compasivo.

Sus publicaciones no ‘mafaldisticas’, reunidas en veintiún libros que abarcan desde 1963 a 2016 -la mayoría de ellos ediciones de tapa dura- han recorrido el mundo de habla castellana y más allá. Por que su humor no pierde vigencia y hace parte de una generación de dibujantes trasandinos que dejaron su huella, como Fontanarrosa, por nombrar solo uno.

Arquetipo social

Se mantuvo siempre quitado de bulla, pese a haber recibido una totalidad de 25 premios entre los que destacan varios específicos de humor gráfico, nominaciones como ciudadano ilustre (Mendoza y Buenos Aires) o como académico honorífico (universidades de Alcalá de Henares, España; Nacionales de Córdova y Cuyo, Argentina); el premio por la defensa de los Derechos Humanos de B’nai B’rith;  el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (2014); el haber sido nombrado Caballero de la Legión de Honor de la República Francesa (2014), y recibir la Orden al Mérito Artístico y Cultural Pablo Neruda de Chile (2015).

Durante la última dictadura argentina, iniciada en 1976, Quino y su esposa se autoexiliaron en Milán. Después de 1983, cuando nuestros vecinos recuperaron la democracia, fue y vino desde Europa a Buenos Aires, donde se afincaron hace pocos años, hasta la muerte de ella. En 1990, compraron un departamento en Madrid y él gestionó su doble nacionalidad, haciéndose oficialmente español. Como la ausencia de ceremonia lo decepcionó, se hizo de un ejemplar de la Constitución hispana, para jurar sobre ella, dándole un carácter más solemne a tan desangelado trámite.

En los casi 10 años que Mafalda fue una presencia constante en la prensa, Quino publicó 1.928 tiras protagonizadas por ella, su mamá, papá, hermanito Guille, Libertad y Susanita, Felipe, Miguelito y Manolito. Cada uno representa un arquetipo social, por lo que sus actuaciones y dichos son fácilmente reconocibles. Como tantos han dicho desde ayer, todo aquel o aquella que tenga un alma buena y quiera cambiar el mundo ha sido, es y será, amigo/a de Mafalda y su pandilla.

No era cercano de las entrevistas, pero en una de las pocas que dio, reconoció que de la saga su personaje favorito era Felipe, porque al igual que él, odiaba ir a la escuela. Tras el fin de la historieta, el 25 de junio de 1973 -considerada por su autor como “una esclavitud muy grande«, llegando al punto de autorretratarse con un “mono” de preso, con viñetas en vez de rayas-  la popularidad de Mafalda lejos de disminuir, aumentó; gracias a la publicación por la Editorial La Flor de libritos conteniendo sus historietas, al gran tomo que recopila todas sus viñetas, y a su presencia en el cine y la tevé.

Desde el mismo 1973, Canal 11 de Buenos Aires realizó una serie de cortos animados, los que originaron un largometraje de 75 minutos, estrenado en Argentina en 1981, y en España al año siguiente,  que recogió los cortos televisivos, sin nexo entre ellos. Quino no quedó feliz con esta producción en la cual los personajes tenían voces, que provocaban cierta distorsión con lo que cada lector/a había originalmente imaginado.  Pese a ello, la cinta doblada al francés fue transmitida en Francia, Bélgica, Luxemburgo y Canadá.

Ya en la década de los 90, y como parte de una exposición monográfica en Madrid, fue exhibido un corto de animación realizado por el cubano Juan Padrón, creador del filme de culto Vampiros en La Habana, que muestra a Colón encontrándose con Mafalda en su llegada a América y que resultó tan exitoso que Quino decidió volver a llevar a su personaje a la pantalla. Tres años después, TVE (Televisión Española) y TV Autónoma de Cataluña, más otras televisoras hispanas, financiaron 104 cortos de menos de un minuto de duración, realizados por la dupla Quino-Padrón. En este caso, los personajes no tuvieron voz. Y Quino quedó contento.

Físicamente Joaquín Lavados se ha ido. Pero Quino, Mafalda y sus amigos permanecerán en libros y DVD, dejando en claro que su mensaje de paz, igualdad y justicia social sigue vivo. Y necesario.

El rol del Tribunal Constitucional en la Nueva Constitución

El proceso constituyente resulta un espacio fundamental para revisar nuestra estructura constitucional, donde elementos como el TC dificultan la expresión de las mayorías. Progresivamente, desde 1990 su composición y proceder lo ha terminado posicionando como un poder “supra mayoritario” que, sin duda, ha terminado incidiendo en el devenir democrático nacional, distorsionando además el rol que normalmente debería caberle a este tipo de tribunal.

No es nueva la crítica de que el TC ha obrado como “tercera cámara”, constituyéndose en la última palabra de varios proyectos, previamente tramitados en el Congreso. A modo de ejemplo: el fallo sobre las atribuciones fiscalizadoras del Sernac, en que el TC declaró la inconstitucionalidad de las normas que se referían a sus nuevas atribuciones; o el fallo sobre el aborto en tres causales, donde consagró la posibilidad de que instituciones de salud –y no solo personas- pudieran ejercer la objeción de conciencia, a pesar de que el texto del proyecto aprobado no lo contemplaba.

Ambos fallos otorgan una buena base argumentativa para cuestionar el rol y el funcionamiento del TC actual.

En la Comisión de Constitución de Senado, la cual presido, hemos abierto un espacio de reflexión denominado “Diálogos Constitucionales”. Hoy realizaremos nuestra tercera jornada precisamente sobre el Rol del Tribunal Constitucional en la Nueva Constitución.

En el marco del proceso constituyente, creemos que resulta absolutamente necesario revisar la integración y alcance del TC, con el solo fin de que este tribunal cumpla su función que, como ha señalado el constitucionalista Francisco Zúñiga, es “la custodia de la Constitución y no la imposición de una tiranía de valores fruto de sus preferencias y valores ideológicos”.

Lo que no resiste análisis es que el TC no puede terminar cumpliendo el destino que le imaginó Jaime Guzmán, al buscar convertirlo en una trampa o cerrojo para que, con independencia del resultado de las elecciones, quienes estén en el poder “se vean constreñidos a seguir una acción no tan distinta a la que uno mismo [la derecha] anhelaría”.

En definitiva se trata de que este espacio institucional no se convierta en un contrapeso de facto, en un suprapoder, ante la legitimidad surgida de las urnas que ostentan gobiernos y parlamentos y termine torciendo la voluntad de las mayorías para ser la herramienta de defensa del modelo

En menos de 25 días tendremos la posibilidad de decidir si queremos dar inicio al proceso de diseño de una Nueva Constitución. Ello nos permitirá revaluar y cuestionar tanto las bases dogmáticas e ideológicas de la Constitución, como también la estructura orgánica del Estado y el rol que juega este Tribunal Constitucional.

Senadores Socialistas Lucharán por un Seguro de Salud Universal

Si algo ha dejado en evidencia la pandemia de Covid-19, es lo débil del sistema de salud existente en el país. Por ello es que la bancada de los senadores socialistas emitieron una declaración para clarificar su postura ante la inminencia de la votación en la Comisión Mixta del proyecto de Ley de Fármacos 2. Respaldan las normas contenidas en esta iniciativa, especialmente aquellas que buscan regular los precios de los medicamentos y establecer la obligatoriedad de utilizar la Denominación Común Internacional (DCI) para la prescripción de los medicamentos y no su marca comercial.

Señalan además, que es imperativo que Chile cuente con un sistema de salud fuerte y respaldado por el Estado en sus distintos niveles, que garantice una atención de calidad y oportuna a todo quien lo necesite, sin discriminaciones de ningún tipo.

Asimismo, indican que es necesario avanzar hacia la implementación de un seguro de salud universal, que garantice a todos los chilenos y chilenas un acceso expedito a las atenciones médicas, sean básicas o de especialidad, sin que existan limitaciones por tiempo de espera, edad, sexo o preexistencias.

Respecto de la salud privada, señalan  que ésta “no se ajusta bajo ningún aspecto a los parámetros de la seguridad social. Su función, por tanto, debe ser redefinida en el marco de un seguro complementario y voluntario”.

Los senadores socialistas afirman que la atención de Salud Primaria “debe convertirse en un pilar fundamental del sistema sanitario. Para ello es necesario incrementar sus recursos. Desde la Bancada de Senadores PS promovemos un aumento del per cápita en salud -cuyo monto basal en 2020 fue de $ 6.722- a $11.000 para el año 2021”.

Por último, declaran su respaldo total a la idea de establecer la salud como un derecho social. Esta materia debe estar necesariamente presente en la discusión constitucional que se avecina.

Apruebo: Una Nacionalización Necesaria

“Algo  grande está naciendo, en la década de los 80, ya se siente la atmósfera, saturada de aburrimiento, los hippies y los punks tuvieron la ocasión…”

Ésta es, quizá, la bandera de lucha más destacada e internalizada por todas y todos a través del tiempo. Estandarte que servirá de farol para iluminar todo lo que se viene el 25 de octubre en nuestro país, con motivo del plebiscito que nos llevará como generación actual a una hazaña inefable, dicho en el sentido de ser un evento inalcanzable para nuestros antepasados.

Jóvenes, adultas y adultos mayores llegarán a las urnas, siendo estos últimos quienes históricamente han llegado a sufragar de forma multitudinaria. Si hablamos de situaciones históricas, hace un año adolescentes que no padecieron de una mirada crítica removieron el statu quo, y como una segunda bofetada, sobrevinieron las marchas de nuevas generaciones, de las cuales se espera que cambien el grito, la bandera y la cacerola por un lápiz pasta azul y la convicción que estimen conveniente.

Los Prisioneros, en su declaración de principios llamada la “Voz de los Ochenta”, surcaban los aires de la dictadura de Pinochet, que siendo objetivo, si se permite esa unilateralidad de visión, fue un absolutismo de puertas y ventanas abiertas con un dueño de casa llamado “Neoliberalismo”.

Antes de la violenta irrupción del régimen cívico militar, muchos gobiernos intentaron con mucha entereza alcanzar ciertos atisbos de industrialización. Tenemos en los ejemplos de los gobiernos radicales, los demócrata cristianos y en el gobierno socialista, una mirada más a largo plazo con el convencimiento que más que exportador de materias primas, se podrían trabajar estos recursos naturales y el producto final, consumirlo acá y también exportarlo como una producción nacional.

Considero que algo muy significativo está pasando actualmente con las y los emprendedores, los cuales esbozan una forma de nacionalización, produciendo y a través de las Redes Sociales, promoviendo sus productos con la finalidad que todos podamos adquirirlos. Situación que claro está es a menor escala y en un sentido más acotado. Sin embargo, nacionalización al fin y al cabo.

Bajo este mismo firmamento, indagando en la televisión de nuestros vecinos, tanto peruana como argentina, en sus noticieros o la parrilla televisiva en general, observamos nula participación de chilenos que puedan aportar en la industria. ¿Será porque Perú fue imperio y Argentina alguna vez el granero del mundo?  Acá en el matinal, se escucha el seseo de un periodista que no deja su acento español, considerando que lleva décadas viviendo en Chile, ¿será por racismo o altanería? La actitud de un ciudadano/a Venezolana en Chile, es de una seguridad y un garbo, que puede colindar con la soberbia, pero no creo eso. Más bien, es la seguridad que entrega el petróleo a todo aquel que lo posee. Porque si Estados Unidos se entromete en asuntos internos de Venezuela es por el petróleo. Porque si Haití lo tuviera, el gran libertador de Haití, Toussiant-Louverture, no solamente por la emancipación de los esclavos hubiera luchado, que dicho sea de paso, fue el germen para la liberación mundial contra ese mal, sino también, de los invasores extranjeros, por su riqueza.

Estamos frente a una madurez política, nunca vista en nuestra historia. Todas las Constituciones se han hecho por y para unos pocos. El Apruebo es nacionalizarnos como Chilenos. Puede ser muy mínimo el gesto, pero en proporciones futuras, será un gran paso. No hablo contra la inmigración, muchos  connacionales son extranjeros en muchas partes del mundo. No escribo sobre el nacionalismo pueril, de aquel que dice amar  a su bandera y a su patria y mata a su vecino porque piensa distinto.  Solamente, que votar a favor de una nueva Constitución nos hará mirarnos a nosotros, con nuestras singularidades y riquezas.

No basta con que Chile gane un mundial de fútbol, para que digamos que somos un solo país, que esto pertenece más a la mercadotecnia,  que a un gesto inherente de un país que elije lo que quiero o no. Tenemos temáticas actuales que ninguna constitución anterior tocó. De alguna manera, es cambiar la piel, de lo que alguna vez fuimos y que es necesario cambiar, para que la historia finalmente nos pueda absolver de tanta desigualdad. Así también, la expresión “Chile Despertó”, representa, lo que a la llegada de la Democracia tendría que haber ocurrido, como sucedió en España por ejemplo, después de Franco, con el despertar cultural. Fenómeno que acá no ocurrió, por decisión de la Iglesia Católica y la derecha conservadora.

“Se escucha el murmullo, algo se siente venir, los últimos vientos de los 90”, quizás tendría que decir, porque con el antes y después del plebiscito, definitivamente amanecerá una nueva historia política.

Tercer Encuentro de Artes Experimentales en Torno al Flamenco Será Online y Gratuito

Festival Flamenco

Con la pandemia y la virtualidad como contexto, Aullidos 2020, el Tercer Encuentro de Artes Experimentales en torno al Flamenco, se realizará los días 3, 10 y 11 de octubre, a las 21:00 horas y será transmitido de forma gratuita desde el Centro Experimental Perrera Arte, a través de www.aullidos.cl y www.facebook.com/aullidos.encuentro

Ganador de un Fondo Nacional del Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart Regional), Aullidos 2020 presentará a 14 artistas del mundo de las artes visuales, danza y música, quienes desarrollarán propuestas escénicas y performáticas con el flamenco como base de creación.

Arte en Pandemia

Si bien, el ciclo estaba pensado originalmente con la asistencia de público en Perrera Arte, la crisis sanitaria obligó a sus directores Claudia Sanhueza, Constanza Mardones y Kevin Magne, a adecuar las funciones a un formato online, un contexto que, sin duda, sumado a la revuelta social, influirá en las propuestas de las y los artistas convocados.

“La pandemia genera el colapso del sistema de salud, que es en realidad, lo que nos mantiene encerrados y aislados. Para los artistas esta condición sí o sí repercutirá o penetrará en sus resultados creativos, sus ideas, sobre todo sus sentires, es inevitable. Creemos que este experimento se sitúa dentro de otro experimento, el de la nueva forma de interactuar socialmente, de cómo reaccionamos cada cual a esta situación mundial que nos obliga, nos subyuga y nos deja sembrando sólo en la tierra que está bajo nuestros propios pies”, consigna una las directoras del encuentro, Constanza Mardones.

Sin embargo, lo que en un principio significó un reto, hoy se considera una oportunidad, tanto en términos de creación artística como en la apertura hacia nuevos públicos. Al respecto, el director Kevin Magne, señala que con la transmisión por streaming, Aullidos buscará extender su recepción a un público nacional e internacional. “Consideramos que el gran nivel artístico y profesional de este encuentro hace necesario y oportuno que sea exhibido en todo el mundo, y que podamos imprimir esta nueva identidad, que se construye a través de las acciones en torno al flamenco, por las y los artistas que participarán de estas tres jornadas”, agrega.

Al igual que en versiones anteriores, Aullidos 2020, consistirá en un recorrido espacial localizado dentro del Centro Experimental Perrera Arte, en donde las y los artistas presentarán libremente sus acciones. Esa premisa es la que define al ciclo que este año va por su tercera edición y que sus directores buscan preservar. “Desde la primera versión de Aullidos la corriente de creación siempre ha estado vinculada al flamenco como eje principal, siendo él o la artista quien aborda desde su espacio vital y lo lleva a sus terrenos creativos. Desde ahí surge el acto performático o acto escénico único e irrepetible que es finalmente el Encuentro Aullidos. Entonces, la temática le pertenece al propio artista. Este misterio es una característica fundamental del encuentro”, puntualiza Claudia Sanhueza, directora de Aullidos.

Programación

Sábado 3 / 21:00 hrs.
Profundidad en el encuentro con el otro – La virtualidad y la necesidad.

– Yahima Gómez (Flamenco)
– Samuel Ibarra (Performance)
– Danny Reveco (Artes Visuales)
– Constanza Mardones (Flamenco – Performance)

Sábado 10 / 21:00 hrs.
Paisajes sonoros del flamenco experimental

– Alberto Faraggi (Música Flamenca)
– Valentina Mardones – Hola Papá – (Música Experimental Electrónica)
– Cristian Condemarzo (Poesía – Performance)
– Andrés Cárdenas (Danza Contemporánea)
– Claudia Sanhueza (Flamenco – Performance)

Domingo 11 / 21:00 hrs.
Flamenco, la tradición – de raíz – torcida

– Luis Eduardo (Danza Contemporánea)
– Jazmín Abuauad (Cante Flamenco)
– Elizabeth Ocaña (Flamenco)
– Paula Baeza Paulamilla (Performance – Artes Visuales)
– Kevin Magne Tapia (Performance – Flamenco)

Dirección General:
– Claudia Sanhueza
– Constanza Mardones
– Kevin Magne Tapia

Producción General:
– Antonio Becerro

Entrada liberada / Aporte Voluntario

Página 19 Forja Alianza con Corporación Humanas y Observatorio de Género: Lanzan Sitio Web Nada Sin Nosotras

Alianza Corporación Humanas
Crédito fotografía: https://nadasinnosotras.cl/

Corporación Humanas en conjunto con el Observatorio de Género y Equidad, ambas organizaciones feministas de larga data que han luchado por la defensa de los derechos humanos, lanzan el nuevo sitio web, Nada Sin Nosotras, un espacio orientado a promover la participación de las mujeres en el proceso constituyente.

Durante el último tiempo, el trabajo de ambas organizaciones se ha enfocado en situar a las mujeres como actoras políticas con voz, voto y derecho dentro de las decisiones que se tomen a nivel país en el plebiscito que estamos prontas a vivir el 25 de octubre. Es en esa línea que sus esfuerzos han ido dirigidos a entregar herramientas e información para que las mujeres se hagan participes de este proceso histórico y entiendan que desde el feminismo y el activismo se puede aportar a construir un mejor país para todes.

Asimismo, dentro de esta misma línea de acción, tanto Corporación Humanas como el Observatorio de Género y Equidad han contribuido en la defensa y protección de los derechos humanos y a visibilizar las problemáticas que día a día viven las mujeres en el territorio.

Dentro de la página web encontrarán material indispensable, como el Kit Constituyente, para que las mujeres puedan tener una participación consciente e informada de lo que implica el actual momento que está viviendo el país. Además, estarán disponibles todos los capítulos del programa de radio Nada Sin Nosotras, así como también un sinfín de material relacionado con diversas actividades, como seminarios y encuestas, que han realizado las dos organizaciones.

Por su parte, Página 19 celebra esta alianza con Corporación Humanas y el Observatorio de Género y Equidad, ya que está en la línea editorial de nuestro medio digital, que desde su fundación ha buscado otorgar un espacio de visibilización de los movimientos feministas y de las demandas históricas de las mujeres y disidencias en su diversidad, así como de toda organización que promueva y trabaje por la defensa de los derechos humanos.

Como Página 19 creemos que esta alianza nos permitirá generar un aporte informativo en un momento en que en Chile tenemos la posibilidad de avanzar hacia un país más justo para todas, todos y todes y, por lo mismo, necesitamos el compromiso de medios de comunicación en materia de pluralismo, diversidad editorial y de un periodismo ético, con enfoque de género y de derechos humanos. Creemos firmemente que el periodismo puede cumplir un rol transformador en las sociedades.


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La Derecha Unida Jamás Será Vencida: El Misil del Frente Amplio a Pacto Único Nacional para las Primarias

A días, en realidad a horas de cumplirse el plazo para la inscripción de las candidaturas a primarias legales para las elecciones de alcaldes y gobernadores regionales, los partidos de oposición recibieron el pasado 27 de septiembre un golpe al mentón que bien podría ser el nock out definitivo para que la derecha siga gobernando por varios años más. Y no sólo en La Moneda. También en las regiones y en las comunas.

Es que la declaración emitida ese día por el Frente Amplio donde descarta “la propuesta de un pacto único nacional para primarias que desconoce nuestras diferencias con los sectores conservadores y neoliberales del país presentes, como se ha reafirmado en estos últimos días, en sectores de la ex Nueva Mayoría” fue un misil que dejó estupefactos a los partidos que desde hace meses, vienen pidiendo un pacto para primarias en todo el país y en todas las elecciones que se sucederán en lo que queda de este año y el próximo.

Peor aún. El FA además se declaró «disponible para omitirse donde otros partidos o movimientos tengan mejores alternativas que la nuestra para la ciudadanía y no dudará en competir contra todas las candidaturas que, independientemente de su coalición, hayan perpetuado la corrupción, el clientelismo o representen proyectos alejados de las necesarias transformaciones que permitan a nuestros vecinos y vecinas vivir tranquilos y recuperar las instituciones que, en muchos casos, han dejado de estar al servicio de la gente».

En otras palabras, y sacando la música para dejar sólo la letra, se borraba con el codo lo que se estaba escribiendo con la mano. Fue el portazo brutal a todos los esfuerzos y llamados de unidad para la realización de primarias que se hacían desde todo el arco opositor, pidiendo que la gente decida, en primarias legales,  quiénes  serán los candidatos y candidatas  únicos en regiones y comunas de cada partido de las oposiciones existentes.

Un paso adelante, dos para atrás

No habían pasado 24 horas, cuando producto del nivel de rechazo que la mencionada declaración frenteamplista provocó, no sólo en los partidos de oposición, sino el grado de furia que se estampó en  las redes sociales por la señalada determinación, es que los jóvenes del FA debieron  retroceder. Poniendo condiciones sí, para no aparecer tan perdedores.

Señalaron que para lograr un acuerdo deben existir “mínimos éticos en la primaria”. Es decir, un compromiso a no presentar ni apoyar a ningún candidato que estuviera involucrado en algún tipo de caso o denuncia de corrupción. Otra condición es su insistencia en la creación de “mínimos programáticos”, con el fin de que tengan un pacto “con contenidos” y la unidad no sea “solo para ganarle a la derecha”. Por último, solicitar que se abandone la práctica de “el que tiene mantiene” y que todos los partidos pongan en competencia a todos sus alcaldes candidatos.

En el FA, reconocen que la única colectividad que ya había declarado abiertamente su disposición era la Democracia Cristiana. Más aún. La DC en su Junta Nacional realizada el fin de semana, por 307 votos (97,77%) a favor,  declaró que “creemos que son las primarias legales las que facilitan el camino para escoger las candidaturas a las alcaldías, gobernaciones regionales y presidencia de la República”. Toda una señal que despeja la posibilidad de presentar un candidato en la primera vuelta presidencial, cosa que se hizo en  el pasado con pésimos resultados para la colectividad.

Respecto al futuro más que inmediato, aunque los dirigentes candorosamente arguyen que aún  quedan  48 horas para ponerse de acuerdo, lo cierto es que es una montaña difícil de escalar en esas pocas horas. Probablemente, dicen en  la oposición, se podrá realizar este pacto en  gobernadores regionales, pero difícilmente se podría hacer en las municipales, donde hay más de 360 municipalidades que entrarían en competencia. Difícil, pero no imposible, sueñan algunos.

Así entonces se está configurando el escenario de alianzas políticas y electorales que marcarán al país los próximos meses.

Pocos días antes del misilazo del Frente Amplio, los presidentes de los partidos del bloque Convergencia Progresista, PS, PPD y PR, habían reiterado  el llamado a las fuerzas de la oposición para coordinar una estrategia de unidad, de cara al próximo calendario electoral con los comicios municipales y de gobernadores como principales desafíos.

“La unidad de la centroizquierda es fundamental para un proyecto común de cara a los desafíos de las regiones. Igualmente, reiteramos nuestra convicción de que las primarias son también el mecanismo idóneo para definir candidaturas unitarias de la centroizquierda a las alcaldías”, señala el documento firmado por Álvaro Elizalde (PS), Heraldo Muñoz (PPD) y Carlos Maldonado (PR).

En  esa oportunidad,  valoraron la declaración emitida por el bloque Unidad por el Cambio (PC, FRVS y PRO), que en un comunicado manifestaron su intención de “hacer esfuerzos en la dirección de posibilitar primarias para la elección de gobernadores o gobernadoras, del conjunto de la oposición”. “Valoramos la apertura manifestada por este grupo de partidos de oposición, coincidente con lo que hemos venido planteando, en el sentido de impulsar primarias legales para gobernadores y gobernadoras regionales, de manera tal de llegar con candidaturas unitarias para estas históricas elecciones en abril próximo”. Asimismo, hicieron un llamado al otro bloque de la oposición con representación en el Congreso, el Frente Amplio, para que tomara una definición al respecto. “Esperamos que esta positiva señal de Unidad para el Cambio sea acogida por el resto del arco opositor, y particularmente reiteramos este llamado al Frente Amplio, bloque que aún mantiene pendiente su decisión”.

“Podemos evitar que la derecha, siendo minoría social y política, refractaria a los cambios, obtenga una sobre representación en alcaldías y gobernaciones, pero esto se logrará en la medida que pongamos el interés general de las personas, por sobre afanes identitarios que, siendo legítimos, no deben obstaculizar la construcción de las mayorías necesarias para realizar los cambios que la ciudadanía está demandando. Nos reiteramos disponibles para alcanzar el más amplio objetivo unitario”, concluye el texto.

Error lamentable

Y entonces, llegó el balde de agua fría del Frente Amplio. El presidente del Partido Radical, Carlos Maldonado, sostuvo que “cuando se habla tanto de ciudadanía, de la urgencia de cambios y de la necesaria unidad para construir mayorías, pero, en la práctica, se actúa de manera diferente, sólo cabe concluir que se teme a la democracia”. Agregó que “nosotros preferimos que sea la ciudadanía la que defina los nuevos liderazgos. Lamentablemente, vemos que no todos los actores de la centroizquierda tienen la misma vocación». Para agregar que considera que la negativa del conglomerado a tener primarias es un “lamentable error” que refleja, además, «una falta de coherencia con su discurso de poner por delante a la ciudadanía”.

El presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chahin, fue un poco más allá. Acusó al «Frente Amplio que prometió la renovación de la política y lo que hace es repetir lo peor de la vieja política, una negociación espuria, de espalda a la ciudadanía, de espalda a los territorios a través del cuoteo. Me parece no sólo incomprensible sino que de una inconsistencia absoluta”. “La supuesta nueva generación política prefiere los viejos arreglos políticos de omisión entre partidos políticos, en vez de las primarias abiertas donde la ciudadanía puede escoger quienes representen a la oposición en las elecciones municipales y regionales”. Aún así, el político no le cerró las puertas. “Buscaremos todos los acuerdos unitarios posibles con el FA y el resto de la oposición”.

Álvaro Elizalde, presidente de los socialistas,  emplazó al bloque a cambiar de opinión y privilegiar la unidad. “Desafortunadamente hay quienes insisten en que es el tiempo del perfilamiento de las identidades individuales”, mientras que su par del PPD, lamentó la resolución del FA. “La supuesta nueva generación prefiere los viejos arreglos políticos de omisión entre partidos, en vez de las primarias “.

Fueron varios los parlamentarios que reaccionaron a lo realizado por el FA. Sólo un ejemplo: el senador Ricardo Lagos manifestó que “si alguien quiere hacer un camino conjunto en alguna área, uno tiene que respetar a los demás, con sus pasados y biografía. Cuando uno ha gobernado Chile por 20 años, uno sí ha cometido muchos errores seguramente como muchos aciertos. Cuando uno es nuevo, uno no tiene pasado, en consecuencia no hay nada con qué apuntarle. No es sano como el FA aborda esta situación”, expresó.

“Yo puedo aceptar todas las críticas y todas las incapacidades que hubo en la transición que son muchas, pero de ahí a plantear que esos 20 años, fue casi lo peor que le pudo haber pasado a Chile (…) yo no acepto eso. Y hay sectores que lo dicen muy campantes todos los días y aspiran a dirigir Chile y constituir coaliciones con ese grado de exclusión, sectarismo y falta de autocrítica no me parece”, señaló Lagos.

Lo ocurrido no sólo le trajo consecuencias al FA con el resto de la oposición, sino que también provocó rechazos internos. Los diputados de RD Pablo Vidal y Natalia Castillo se desmarcaron inmediatamente de la determinación, la que calificaron como “un profundo error”. “Respeto la decisión de la mesa nacional del Frente Amplio, pero creo que se está cometiendo un profundo error, la responsabilidad con el país es mucho más grande que cualquier proyección identitaria”, dijo la parlamentaria a través de su cuenta de Twitter.

Suma y sigue. El legislador del Partido Liberal, Alejandro Bernales, también reaccionó. “No comparto la decisión que tomó ayer mi partido. Las y los liberales hemos estado siempre por la unidad de la oposición y así lo venimos expresando hace meses. Por este motivo le he solicitado a la directiva de mi partido que convoque de manera urgente a un Consejo General”, expresó Bernales.

En tanto, Pablo Vidal dijo esta mañana en Radio Universo que espera que “en 24-48 horas haya un milagro y se den cuenta del error que están cometiendo, que haya primarias en la oposición y se enfrente a candidaturas de Chile Vamos”. El mismo Vidal, junto a Carla Amtmann, valdiviana, economista y profesora de historia, escribieron una columna donde señalan: “La unidad no se declara: se construye, con gestos y acciones concretas. Construir unidad para llevar a cabo los cambios políticos y sociales, construir unidad para hacer realidad las aspiraciones del pueblo de Chile, construir unidad para ofrecer una alternativa para los que creen en los cambios. Construir unidad es trabajar juntos y juntas el nuevo pacto social que sostendrá el desarrollo de Chile. Construir unidad es poner por delante las demandas del Chile del estallido por sobre nuestras diferencias. Unidad, unidad y unidad. Porque no hablamos de unidad electoral: hablamos de unidad democrática ante la crisis que está dando a luz al nuevo Chile.

¿Y la derecha está unida?

Luego de la reaparición de Pablo Longueira y cuando éste le pidió a la UDI hacer todo lo posible por enfrentar unidos la Convención Constitucional -convencido que el APRUEBO gana y que hay que asegurar la constituyente-, pareciera ser que su “ruego” no ha caído en el vacío, pese a las críticas que se han levantado en su contra  por declaraciones algo alucinantes de las últimas horas.

Un primer dato es la derrota del sector más duro y conservador de Renovación  Nacional – encabezados por Andrés Allamand y Carlos Larraín- el fin de semana pasado, cuando el consejo general de Renovación Nacional resolvió -con un 52% a favor y 48% en contra- aplazar por un año las elecciones internas, fijadas para el 5 de diciembre, las que se realizarán después de las presidenciales de 2021. Mala cosa para estos viejos dirigentes porque en el fondo sabían que quien controle RN el próximo período, controlará las candidaturas a las parlamentarias, pero sobre todo a las de delegados convencionales y el timón de los contenidos a defender de una eventual futura Constitución.

Segundo dato son las declaraciones del ministro del Interior, anunciando que  “estamos construyendo esa unidad. Y, sin duda, el 26 de octubre Chile Vamos tiene la gran oportunidad de demostrar una potente señal de unidad. En primer lugar, por una razón obvia: tiene desafíos electorales que tienen que superar casi inmediatamente el 26 de octubre (…). Segundo, porque a mi juicio, la fortaleza de Chile Vamos va a permitir generar espacio a los moderados, al centro político más moderado que diría prácticamente ha desaparecido de la escena nacional. Lo que hemos construido en estos casi 60 días es dar espacio a esos moderados que son fundamentales para el debate político que se vive, que no sea la izquierda radical la que marque la pauta ante la vida política nacional”. El mismo discurso de Longueira ante la UDI.

Por último, el mismo discurso repitió el parlamentario Francisco Undurraga, de Evopoli, que junto a Pepa Hoffman en un programa de TV repitieron que “nosotros vamos a hacer primarias de municipales y gobernadores. Y el 11 de abril vamos a tener un  gobernador por región, un alcalde a proponer a la ciudadanía y si gana el APRUEBO, una lista de constituyentes de Chile Vamos, del bloque completo”.

Luzmira Ponce, Memoria de Una Pionera en la Minería

“Vaya a trabajar no más señora, yo le doy permiso”, con estas palabras un juez le permitió a Luzmira Ponce Ledezma tener una vida económica independiente de su marido.

No podía tener una cuenta en el banco a su nombre, tomar decisiones propias, pedir permisos legales, contratar gente, porque todo eso debía aprobarlo el marido. Por eso, ella se había ido a quejar ante el representante de la ley. Ella siempre había ganado el dinero para sostener a la familia, trabajando a la par con su marido o sin él. Todo quedaba en la sociedad conyugal.

Su marido no quería que su mujer se fuera a los cerros, con sólo hombres que harían el trabajo. Además todos decían, por aquellos años, que las mujeres traían mala suerte, provocaban derrumbes y tragedias en el cerro. Dichos de gente supersticiosa, decía ella, para dejar a las mujeres en casa.

Con el permiso del juez, se zanjó la discusión y la Justicia le dio libertad para comenzar a hacer su destino de forma más fácil. Era la década de 1940 en Chile, época en la que, en general, las mujeres dependían de sus maridos y no había ninguna en minería. Perdón, me rectifico, había algunas: las que trabajaban como cantineras, es decir, hacían la comida de los hombres en el cerro. Pero a cargo de todo, ninguna. Salvo, mi abuela. 

El matriarcado

Pasaron muchas cosas en mi vida, hasta que siendo una periodista madura, decidí escribir sobre ella. Mirar más allá del retrato que siempre estuvo en mi casa y lo que normalmente decían de ella. Porque mi familia paterna era un matriarcado, claramente, donde ella reinaba.

De los años anteriores a este juicio, sólo sé algunas cosas. Algunas relatadas por mi padre, mis tíos, algunos primos que convivieron con ella. Por ejemplo, estuvo en las salitreras, en el interior del desierto, el norte grande como le dicen. Allí nació mi padre y la mayoría de mis tíos y tías.

Sus certificados de nacimiento dicen fechas distintas a las que ellos recuerdan como sus cumpleaños, ya que la familia tuvo  que juntar el dinero suficiente para viajar al pueblo más cercano, Tocopilla, donde estaba la oficina del registro civil para inscribirlos como ciudadanos chilenos.

Tiempo de escritura

También me contaron que escribió a mano una biografía de Luis Emilio Recabarren, fundador del Partido Obrero Socialista y de la organización de los trabajadores, que vendía como una forma de legado para que esa historia no se perdiera. Esto me lo contó Raúl, uno de sus nietos, mi primo, con nostalgia de no tener uno de esos cuadernillos. A él le gustaba visitar a la abuela, así que disfrutó de largas conversaciones con ella, en la que le contó el peregrinaje de la joven familia hacia el desierto, en barco.

Ella se encontró en plena cubierta un rollo de billetes, amarrados con un elástico. Pensó en sus hijos, lo recogió y lo guardó en su sostén. Fue la comida de varios días, que les ayudó a llegar a destino, a la promesa de un trabajo estable en la pampa, a instalarse en esas casas hechas de latones, donde el calor arreciaba tan fuerte, el sol es enceguecedor desde temprano y el frío en las noches llega a los cero grados celcius.

Un obrero al que le pagaban con fichas

El trabajo del abuelo era duro, inhumano y lo único que aseguraba era el hambre de la familia. Un obrero al que le pagaban con fichas, que sólo se podían gastar en las pulperías propiedad de los mismos dueños de las salitreras, los ingleses. Negocio redondo para ellos, a costa de los mineros. Las mujeres se dedicaban exclusivamente a las labores de casa. Por todo eso, Luzmira conspiraba. Por eso, escribía sobre Luis Emilio Recabarren, el que había organizado a los pampinos.  Y porque cada cierto tiempo les llegaban noticias de obreros y sus familias acribilladas cuando se rebelaban y pedían algunas mejoras en las salitreras vecinas.

Cuando fue la crisis del salitre y cerraron gran parte de las faenas, la familia se instaló con sus seis hijos en Copiapó. Era alrededor de 1931. Nunca más volvieron a trabajar “apatronados”. Este viaje de 500 kilómetros al sur les permitió habitar un norte más amable, donde el desierto se matizaba con un valle fértil, en una ciudad rodeada de cerros y un río que le daba vida pero donde la minería, especialmente del oro, era una posibilidad. Un lugar que en el siglo XIX impulsó el desarrollo del país gracias a uno de los yacimientos de plata más grande del mundo, pero que dejó a su paso algunos signos de progreso y la costumbre de salir a buscar la veta que podía cambiar para siempre la suerte.

Fiebre de oro

Estuvieron un tiempo en Inca de Oro, un pequeño pueblo ubicado a 100 kilómetros al noreste de Copiapó, sobre un llano del desierto donde escasean los árboles, las casas suelen ser de latones o adobes de barros y las calles de tierra. Allí, el abuelo estuvo en las minas durante la fiebre del oro.  En ese momento, ella aprovechó para fundar un cine, como me enteré una vez escuchando una entrevista hecha a mi padre con el fin de rescatar esa historia. Se trataba de un telón grande sobre el cual proyectaban películas, con sillas para que la gente se sentara. Los hijos la ayudaban. Imagino las películas antiguas y a la gente entrando al lugar cuando caía la noche, desafiando al frío del desierto. Algunos enfrentándolo con un chaleco, un paletó, un cigarro o bebiendo un poco de aguardiente o vino.

Después volvieron a Copiapó y vivieron de lo que producían con un pequeño trapiche. Eran dos piedras grandes que aplastan las rocas, girando una y otra vez sobre un eje, luego hacían el proceso de juntar el oro con mercurio y ácidos, para entregarlo a sus clientes. Mi abuela ayudaba, trataba con los mineros que llevaban el mineral, limpiaba, ayudaba a llenar los sacos. Vivían en lo que en ese tiempo se consideraba un lugar fuera de la ciudad. Hoy a sólo diez minutos del centro en vehículo, pero para ellos tan lejos, ya que usaban carretas para llegar al lugar hasta que por fin llegaron los automóviles. Cuando este negocio se puso insostenible, mutó a una hostería en pleno centro de la ciudad. Una muy modesta, por cierto.

Asociación Minera

En 1948 mi padre y mi tío Mario, egresaron del Liceo de Hombres de Copiapó. Mismo período en que se abrieron las universidades para los estudiantes pobres. Entonces mi abuela los mandó a estudiar.

—Vayan a estudiar derecho. El pueblo necesita abogados -les dijo y ambos partieron a la capital, donde estaba la Universidad de Chile, a 800 kilómetros de distancia y con muy pocos recursos.

En esa época, Luzmira estaba completamente separada de su esposo. El abuelo terminó trasladándose a Santiago, siguiendo a los estudiantes. Ella continuó en Copiapó, se hizo integrante de la Asociación Minera. En ese entonces, formó parte de la demanda porque el Estado creara una empresa de compra de los minerales, a precios justos y con métodos de muestreos confiables. El 5 de abril de 1960 lo lograron y ella comenzó a vender allí sus minerales, al mismo tiempo que se transformó en una dirigenta de la Asociación de Mineros de Copiapó.

Recuerdos

Yo no la conocí tanto. La recuerdo morena, de rostro alargado y muchas arrugas, orejas grandes, ojos cafés, pelo totalmente blanco. Murió cuando yo tenía 10 años y a pesar de sus ochenta, no recuerdo haber visto la fragilidad de la vejez en ella. Me parece que era una mujer alta, con rasgos indígenas, diaguitas tal vez, si me apuran. Nació hace dos siglos atrás, en 1899, en Tocopilla, según su certificado de nacimiento. No era una abuela cariñosa, que cocinara dulces y se dedicara a la limpieza o a cocer. Usaba siempre vestidos o faldas largas cuando no estaba de moda. Siempre utilizó su apellido de soltera en tiempos en que las mujeres lo perdían para llevar un “de”.

Los copiapinos

De niña, visité muchas veces su casa, la que quedaba al otro lado de la línea del tren, de hecho, estaba a sólo pasos de la línea férrea. Ese era el límite entre los copiapinos “en progreso” y la pobreza. Por el sector de mi abuela, las calles continuaban hasta que los cerros lo impedían. Todas sin pavimentar, ni red de alcantarillado, aunque sí de agua potable. Por allí las casas eran distintas unas de otras, algunas notoriamente precarias,  construidas a la medida de las posibilidades de sus habitantes. En el centro, en cambio, había casonas antiguas, con su porte decimonónico y viviendas modernas construidas en serie.

Pero ella no era pobre. Tenía una vivienda hecha de adobes -ladrillos de barro y algo de paja-, que no se notaban ya que estaban revestidos con cemento y pintados a la manera de las casas del Copiapó que se modernizaba. El piso era de madera, un patio gigante en el que cabía tranquilamente un camión y un auto y aún quedaba mucho espacio. Su casa era espaciosa y hecha de una manera diferente a las poblaciones construidas en cemento, ladrillo o bloques del centro de la ciudad. Tenía la sensación que mi abuela sí estaba al otro lado. Al otro lado del mundo que conocía y en el que crecí. Y me costó años descubrir por qué.

1978. Recuerdo que de niña, algunas veces acompañé a mi padre y a mi abuela a dejar víveres a los mineros en el cerro. Hacíamos las compras en el supermercado, llevábamos las cajas al camión, nos subíamos y dejábamos atrás la ciudad. A los pocos minutos seguíamos por caminos de tierra que nos hacían saltar en el asiento, a veces de una manera extremadamente brusca. Ella nunca condujo, tenía para eso un hombre de confianza que la llevaba a todos lados en su camión verde, para mí gigante. Veíamos cerro tras cerro, los de mi tierra: sin ningún árbol, ríos, ni animales. Con el cielo eternamente azul intenso y rara vez una nube.

Ella conversaba con mi padre 

Gahona, el chofer, metía con fuerza los cambios de marcha, uno tras otro. Nadie en el camino. No había ninguna construcción a las lomas de los cerros, ni signo de que había mineros habitando el lugar. De vez en cuando, veíamos algunas piedras y cemento, señalizando una mina. Dimos varias vueltas más, hasta que llegamos a la mina de la abuela. Allí un par de hombres  bajaron del cerro a saludar.

Luzmira se bajó con agilidad del camión y subió sin jadear. Mi padre y yo la seguimos. Los hombres se encargaron de bajar los víveres. El viento siempre se sentía fuerte por allá, soplaba en los oídos, el sol quemaba más fuerte que en la playa.  Entramos a la mina.

—Este es un pique, no te sueltes de la mano de tu papá, porque es peligroso caerse ahí -me dijo al entrar. Nos pusimos cascos, que yo sólo podía mantener puesto afirmándolo con una mano.

Seguimos a un minero, con su lámpara. Apenas me asomé al pique, un agujero profundo, donde sobresalían las escaleras que permitían subir y bajar a los mineros. Tenían un carro metálico, que llenaban de mineral, con rieles que les permitían conducirlo. Mi abuela conversaba con los mineros. Mi padre tomaba algunas piedras, las miraba y rescató algunas para analizarlas en casa.

Salimos. Afuera la luz era cegadora. Cuando recobré la capacidad de mirar observé el campamento. Eran tres piezas de madera y un espacio exterior techado. Allí dormían los mineros y comían.  Me impactaron sus tablas sin lijar, cero pintura, camas bastante cercanas, piso de tierra donde se veían y se sentían las piedras. Afuera estaba el tambor del que sacaban el agua, tapado con una tabla, al lado una mesa seguramente hecha por ellos mismos, con un mantel de ule y bancas de palo, las mismas maderas que unos metros más allá se arrumaban. Tenían un brasero donde reinaba una tetera tiznada completamente negra. Cada minero tenía su tacho, una jarra de metal donde tomaban el sagrado té. Todo tan distinto a la vida en la ciudad.

Una mujer madura, que me saludó cariñosamente, era la encargada de cocinar.

Cuando la visita terminó, nos subimos al camión, pero ahora con un minero que le tocaba bajar, y volvimos a la ciudad.

Dolor en la “cancha”

Mi abuela conoció muchos dolores. Sé de uno que marcó para siempre su vida. Algo escuché de niña, alguna vez, pero ninguna de las personas con las que fui hablando a través de los años relataba este momento, tal vez ese intento humano de no recordar lo malo. Hasta que Cristina Grez, su nieta, me lo contó. No tengo certeza de si ocurrió en 1937 o 1938.

Fue en la quebrada Jesús María, ubicada 15 kilómetros al sur de Copiapó, en una mina que estaba trabajando el matrimonio. Ella quiso ir, estaba conociendo los secretos del oro. Llevó a “Ernestito”, su último hijo. Tenía cerca de ocho años y era apegado a la madre y al montón de hermanos, algunos mayores, que lo querían como se ama a esa guagua que llega a alborotar el ambiente y a conmover los corazones El padre le dijo que lo dejara en casa.

Estaba trabajando afuera de la mina, en la “cancha”, un terreno plano donde los mineros apilan las piedras seleccionadas extraídas del interior del cerro, cuando escuchó un estruendo que le paralizó el corazón. La mina había cedido. Es decir, los tablones que sostenían el hueco que dejaba la extracción no soportaron más y cayeron.

El final de un matrimonio

Y Ernestito no estaba a su lado. Corrió a la entrada. A los pocos pasos chocó con un muro de piedras en medio de una nube de tierra. Comenzó a sacarlas, a tirarlas con fuerza hasta que unas rocas gigantes la detuvieron. Gritó con todas sus fuerzas, pero estaba sola.

Bajó corriendo el cerro hasta tomar el camino de tierra y siguió gritando por si alguien la escuchaba. Subió varios cerros donde se divisaban instalaciones mineras buscando alguien que la ayudara, pero no encontró a nadie. Entonces caminó hasta que sus zapatos fallaron, hasta que sus pies sangraron.

No sé si continuó caminando las cuatro horas que separan a pie a la sierra de la ciudad, o si alguien antes la encontró y la auxilió. Lo que sí conservo de este relato es que desde que rescataron el cuerpo de Ernestito y lo sepultaron, el matrimonio entre Víctor y Luzmira también murió.

Mujer sobresaliente

He conocido a algunos que trabajaron con ella. Como Sergio Cortés, moreno, de ojos rasgados, pelo negro, rasgos indígenas y con muchos años de vida.

—Su abuela era muy “chucha”, perdóneme la palabra – me dijo años después, mientras se reía hasta con los ojos al recordarla.

Hablaba de ella con cariño, ya que él venía sobreviviendo, después de haber sido dirigente sindical de una planta que fue, en los tiempos del gobierno socialista de Allende, expropiada y entregada a los trabajadores. Después del golpe militar de 1973 que acabó con los sueños de la vía al socialismo a través del voto, trabajar en las minas era casi su única opción. Allá donde no habría militares pidiendo identificarse. Y mi abuela fue alguien dispuesta a darle trabajo. Él me pedía disculpas por decirlo así, la describía buena para el garabato, poniendo límites, mandando como un hombre en medio de tantos.

Recuerdos de una ciudad minera

Otro recuerdo que tengo es en Calama, otra ciudad minera del norte de Chile. Me puse a conversar con un minero viejo, muy viejo. Estábamos en la plaza y yo hacía mi práctica como periodista. Cuando le dije mi nombre, mi apellido y que era de Copiapó coincidimos en la ciudad de origen. Entonces trató de indagar en si teníamos alguien en común -propio de los copiapinos antiguos, todos se conocían- y llegamos a mi abuela.

Había trabajado con ella y la definió como “tremenda”. La recordaba con cariño por haberle mantenido el trabajo, a pesar de algunas farras que lo hacían faltar. Dice que ella lo fue a buscar al lugar donde vivía, lo retó, lo aconsejó y a fin de cuentas, lo hizo volver al camino del trabajo.

La suegra de una de mis primas, que la conoció bastante, recuerda que tenía un sólo vicio: jugar a las cartas. No fumaba, no bebía alcohol, ni iba de fiestas. Pero sí se reunía con otros a apostar. Me decía que perdió dinero en el juego.

Agrupación de pirquineras

Son muchas las oportunidades en que me he encontrado con gente mayor y terminan asociando y recordando a mi abuela. Una agrupación de pirquineras actuales dicen que se inspiraron en ella para comenzar. Así se les llama a quienes hoy todavía cultivan este tipo de minería artesanal, escasa en lugares donde predomina la gran minería con sus tecnológicas formas de extraer y llevar el mineral y la riqueza fuera del país.

Mi abuela y mi padre siempre discutían sobre política. Estaban de acuerdo en estar en contra de los militares, Pinochet y su gobierno. Mi abuela era Allendista, el presidente socialista derrocado por el golpe de Estado. Mi padre no.

Infancia y política

Pasamos con mi amiga por el frente de la plaza, íbamos a nuestras casas ya que habían suspendido las clases. Vimos un montón de gente al frente, muchos gritos, no entendíamos mucho. De pronto se llenó de humo, eran lacrimógenas y disparos y salió mi padre desde ese tumulto a buscarnos. Al fondo divisé la figura de mi abuela. Él nos llevó a casa rápidamente. Fue la única vez en mi infancia, con nueve años, que me asomé a la vida política de ambos. Durante el camino solo recuerdo silencio.

Allende y mi abuela minera

Tenía cerca de 18 años, mi abuela ya había muerto hace tiempo, cuando una vieja socialista, después de un acto político contra la dictadura, ofreció ir a dejarme a casa, por razones de seguridad. Subimos a su camioneta. Cuando le dije el lugar, curiosamente, sabía llegar. Cuando paramos frente a la puerta, ella no podía creerlo.

Era la casa de Luzmira Ponce. Así me enteré de otra faceta hasta entonces desconocida para mí de mi abuela. Fue socialista hasta el fin de sus días. Allendista, de esas que él visitaba en cada campaña cuando venía a Copiapó. De hecho la única foto que tengo en papel de ella, es en septiembre de 1970 celebrando la victoria de Allende en el comando.

Kethy, la vieja socialista, me contó que estuvieron juntas en la resistencia, que al dividirse el PS mi abuela se quedó con la fracción de Almeyda, la más radical, la que validaba el uso de las armas, y que cuando comenzaron las protestas, ella ponía su camión a disposición y bajaba a sus trabajadores y a otros tantos mineros para protestar contra los militares. Y siempre estaba allí, en las protestas, organizando, resistiendo.

Independencia y felicidad

Mi tía Fresia me cantó la marsellesa socialista recordando a su madre, mi abuela. Me sorprendió, porque ella nunca se interesó en la política. Me contó que su madre cuando era niña la llevaba a las reuniones, a los actos, a las actividades, ya que no tenía con quien dejarla. Fue la misma tarde en que aproveché de preguntarle si Luzmira Ponce había sido feliz, y ella me respondió que sí, después que se separó de mi abuelo, cuando trabajó minas y se hizo independiente.

Luego conoció un minero del que se enamoró, vivieron juntos hasta que él murió a los pocos años. No se casaron y fueron felices. Mi tía recordaba que fueron socios explotando minas, que se le veía muy contenta con él. Que después de aquella muerte nunca volvió a verla tan feliz.

Abuela querida

—Mi abuela era muy querida, tenía mucho bla bla. La llevaban a la radio, porque era la voz de los pirquineros – me cuenta Cristina, mi prima, recordando que en sus últimos años casi todos los días almorzaba en su casa-  me acuerdo que cuando no nos apurábamos para comer nos pegaba en el plato, eso nos daba rabia a todos. ‘Coma, coma, coma’, nos decía. Para los años nuevos era lloronaza, ‘este es el último año que voy a estar con ustedes’ nos decía, nosotros le contestábamos, ‘no, abuelita’. No hablaba mucho de las minas, porque a mi mamá no le gustaba que anduviera en el cerro, porque lo encontraba tan sacrificado para la edad que tenía.

Espíritu indomable

Creo que mi abuela era una mujer salvaje. Ese fue, para mí, su mayor atractivo. Dicen que uno de sus hijos lo tuvo sola, sentada, ella misma lo recibió y cortó el cordón umbilical. Lo limpió y lo acurrucó. Y a las pocas horas estaba de nuevo cocinando. Me gusta ese espíritu indomable que a pesar de los tiempos machistas la llevó a hacer su propio camino. Algo muy distinto a lo que se esperaba de una mujer.

Nunca se dejó encerrar en las convenciones sociales, las desafió con su trabajo, con su separación, con trabajar en una mina y se ganó un lugar en la sociedad de su tiempo. Todo eso la hacía estar del otro lado, esa es la sensación que sentí al cruzar la línea y llegar a su casa y ver una forma de vida invisible para la sociedad copiapina que quería y aún hoy quiere ser moderna.  He tenido que descubrirla para rescatar esa herencia, mirar con orgullo el pasado minero artesanal y preguntarme qué hay de ella en mí. 

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