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Precandidatura de Independientes: Voces Ciudadanas de Movimientos Sociales Contra el Tiempo

Las huellas del Acuerdo Social por la Paz se comienzan a dilucidar a un año de la revuelta social, y sostienen un proceso desigual para las y los pre candidatos/as independientes, ad portas de la Convención Constitucional.

Un periodo de recolección de patrocinios de menos de dos meses, una pandemia que dificulta el despliegue en los territorios, un proceso constitucional cocinado y el reloj a contratiempo para la recolección de patrocinios, son algunos de los obstáculos que deben sortear las y los pre candidatos/as independientes para tener la posibilidad de aportar voz y voto en la redacción de la nueva Constitución.

Serán 155 los escaños para la nueva Carta Magna, contemplando los 17 escaños reservados para pueblos indígenas. Las candidaturas de independientes se podrán inscribir hasta el 11 de enero, y el Servel habilitó la plataforma para votar por los precandidatos el pasado 15 de diciembre.

¿Quiénes serán esas nuevas voces? A la fecha se han levantado muchas candidaturas, entre las opciones independientes  se encuentran organizaciones sociales y ciudadana, quienes van en busca de consagrar derechos en la nueva Constitución.

Mucho antes del 18 de octubre de 2019 distintas organizaciones sociales se manifestaban levantando demandas, buscando presionar a los gobiernos de turno, aunque sin mucho éxito.

Sin embargo, las reivindicaciones se mantuvieron y siguieron perdurando con más fuerza luego de la revuelta social de octubre. El Acuerdo por la Paz Social, aunque no en los términos que hubiesen querido, levantó una posibilidad de participar en un proceso democrático que surgió por la presión social y que se materializará en la Convención Constitucional.

Lucio Cuenca, Karina Nohales y Sandra Marin Cheuquelaf son algunas de las opciones independientes, de distintas organizaciones sociales, que buscan luchar por conseguir las demandas que han levantado a lo largo del tiempo.

El movimiento feminista, el movimiento socio ambiental y el movimiento sindicalista convergen en este reportaje para entregar una mirada, a lo que ha sido el proceso de precandidatura desde el mundo social y sus principales aspiraciones para la Convención Constitucional.

La naturaleza como sujeta de derechos

“Me levantó como candidato la Red Metropolitana No Alto Maipo con el apoyo del Movimiento por el Agua y los Territorios, que es una articulación de la mayoría de las regiones. Es un movimiento Plurinacional”, comenta Lucío Cuenca, precandidato por el distrito 12.

Lucio es director del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), precandidato socio ambiental y activista. En conversación con Página 19, nos comenta que el movimiento medioambiental pasó de tener un rasgo de protección del medio ambiente a ser planteado como un problema político. ”Hoy en día la desprivatización del agua es un problema político, no es un problema solo de protección del medioambiente”, declaró.

Con respecto a la crisis medioambiental por la que se encuentra atravesando Chile, señala que “los privados gestionan el territorio y el rol del Estado está sin voluntad ni instrumentos para intervenir (…) toda la fiscalización ambiental y evaluación de proyectos la hacen los propios privados”.

Ante la problemática, Lucio señaló que “la crisis ambiental tiene que ser un tema que encuentre respuesta en la nueva constitución” y agregó que “hay cuestiones transversales al medio ambiente que tienen que plantearse en la nueva Constitución, que tiene que ver con el carácter del Estado, la Propiedad y la Comunidad. Necesitamos a través de la Constitución desprivatizar el agua y desprivatizar, en general, los bienes comunes”.

Frente a los obstáculos que han debido sortear los independientes, Lucio aseguró que “los problemas son la reticencia del sistema político en dar el espacio a las candidaturas de las organizaciones sociales”.

El deterioro y destrucción del entorno de distintas comunidades planteó, dentro de las organizaciones socio ambientales, reconocer a la naturaleza como sujeta de derechos para su conservación.

“Nosotros planteamos que se reconozca la naturaleza como sujeta de derechos, de tal manera que desde allí se cambie la relación entre las comunidades humanas y la naturaleza, y que, efectivamente, entremos en proceso de construcción de una nueva sociedad”, sentenció el candidato por el distrito 12, Lucio Cuenca.

Un feminismo transversal

Karina Nohales es abogada laboralista y vocera de la Coordinadora Feminista 8M. Un espacio feminista que ha sido parte del feminismo de masas que ha estado consolidándose en Chile durante los últimos años.

Karina es una de las precandidata por el distrito 10 y, en conversación con Página 19, desplegó las inquietudes del proceso que existe dentro de la Coordinadora 8M y las principales propuestas que la organización plasmó en el programa feminista contra la precarización de la vida que pretenden llevar a la Convención Constitucional.

“Queremos estar donde no nos quieren”, afirmó Nohales.

La Coordinadora Feminista 8M, en marzo del año 2019, lanzó un programa feminista que salió del marco en el que se habían desarrollado hasta ese entonces los debates en torno a las temáticas de género, y que pretendió transversalizar el feminismo dentro del movimiento social. Meses después ocurrió una ola de manifestaciones que dieron paso a la revuelta.

“Durante mucho tiempo, los “problemas de las mujeres” son bien específicos y acotados a la violencia (…) La forma en que se organiza la vida está sostenida sobre estas violencias y por eso, es necesario transformar completamente la forma en la que se organiza la vida. Queríamos dotarnos de un programa que hablara de todo esto que requiere ser transformado y ese programa lo fuimos elaborando a través de los encuentros plurinacionales de la Coordinadora”, comentó Karina a Página 19.

Si bien Karina es una candidata independiente, apuntó una diferencia sustancial con la candidatura de la Coordinadora Feminista 8M. “No nos sentimos independientes y no sentimos que muchos sectores organizados del movimiento social sean independientes, nosotras nos sentimos militantes y activistas de movimientos sociales, no de partidos.”

En proyección a lo que pasará durante el proceso de Convención Constitucional, Karina sostiene que “sabemos que hay dos cuestiones que van a estar en el centro de la disputa: el reglamento y la disputa que se va a dar en la calle (…) No es posible pensar un despliegue de manifestación que sea indiferente a la convención”, sentenció Nohales.

Además agregó que “no nos parece posible que en las condiciones en las que se va a dar la nueva Constitución pueda recoger las aspiraciones que dejó planteada la revuelta, y eso lo sabemos. Nosotras no nos engañamos con las posibilidades del proceso pero también no nos vamos a restar de ningún espacio”.

Pese al difícil escenario al que se enfrentan las organizaciones sociales, Chile será -en un hecho histórico- el primer país que escriba su nueva Constitución con paridad de género.

“Vamos a tener la posibilidad de liberar un debate entre nosotras, aunque no les guste el feminismo. Una disputa en primera persona, sin la mediación patriarcal, sin que otros porten nuestra voz incluso cuando tengamos que enfrentarnos. Ese es un factor de politización muy importante para las mujeres.”, concluyó Karina Nohales.

El complejo camino hacia la seguridad social

Otro de los movimientos sociales que se ha encontrado latente ha sido el movimiento de la Coordinadora Social “No + Afp”, el cual ha buscado desde hace ya 8 años cambiar el sistema de pensiones que abusa de trabajadoras y trabajadoras y que tiene hoy a un 60% de las y los jubilados, con una pensión básica de menos de $105.000, casi un tercio del sueldo mínimo, mientras que las AFPs administran un patrimonio que excede con creces la realidad de las y los jubilados.

Sandra Marín Cheuquelaf es precandidata independiente por el distrito 23, mapuche y presidenta regional de la ANEF Araucanía. Es parte de la lista que ha levantado la coordinadora social “No + Afp”.

Como punto de partida, Sandra Marín aseguró que el espacio de lucro se dio por una administración tanto de entes públicos como privados y que “es muy difícil seguir avanzado si la Constitución mantiene eso”.

En relación al movimiento sindical, en conjunto con las demandas, señaló que “en estos años, las autoridades no han tenido la voluntad de cambiar el sistema”.

Hoy, bajo la indiferencia de los partidos políticos que dieron la espalda a los cambios que las organizaciones pedían hace años, se abre una posibilidad difícil, pero real de instaurar la garantía de la seguridad social en la Constitución.

Sandra Marín señaló a Página 19 que desde la coordinadora “tenemos una propuesta de seguridad social, pero no está la voluntad política para llevarla a cabo, por lo que nos queda involucrarnos de forma activa dentro del proceso convencional y restituir los derechos sociales para eliminar el lucro (…) y para tener una pensión digna hay que tener trabajos dignos”, sentenció.

Pese a que el escenario no resulta muy alentador para las pre candidaturas independientes, Sandra apuntó a las elecciones de los independientes como una posibilidad de cambio real para torcerle la nariz a la reticencia política.

“Tenemos que creer en nosotros y creer en nosotros es creer en los otros también. El creer en nosotros nos va a soltar las ataduras que tenemos con este sistema”, sostuvo Sandra Marín Cheuquelaf en conversación con Página 19.

Según el Servel, a esta fecha, ya se han inscrito más de 2 mil 800 candidatos y candidatas del mundo independiente, muchas y muchos de ellos proviene de asambleas y cabildos populares.

 

“Monos Porfiados”: Frenesí de Reuniones para una Unidad Inexistente en la Oposición

El frenesí se apoderó de los partidos políticos y hasta de los independientes. Cuando quedan poco menos de 7 días para la inscripción obligada de los candidatos a los distintos comicios de abril -alcaldes, concejales, gobernadores regionales y, lo más importante, a constituyentes- se suceden las reuniones de última hora tratando de hacer posible lo que hoy parece imposible: la unidad de las oposiciones. No ocurre así en la derecha, también en reuniones frenéticas, tratando de llegar a un acuerdo con su ala más extrema, liderada por José Antonio Kast, situación que aquí sí no parece imposible.

Algunas cosas quedan meridianamente claras. Primero, y como dice la canción, en  el Frente Amplio (FA) “todo se derrumbó”, o casi todo: comenzó con la salida de dos de sus diputados; continuó con el abandono de un partido, el Liberal; sus partidos principales fueron y vinieron en dos reuniones -hasta ahora- convocadas por la CUT y un grupo de independientes liderados por el actor Alejandro Goic que clamaban por la unidad, conscientes del negro futuro para una nueva Constitución si las fuerzas progresistas concursan con  la derecha en listas separadas; y por último, hasta este minuto, siguen buscando con entusiasmo aparente, un candidato o candidata a la presidencia luego que el abogado Fernando Atria desechara la posibilidad por su interés en ser constituyente y por el silencio de Beatriz Sánchez, quien optaría -dicen- por lo mismo.

Grave problema. Porque obviamente, aunque repitan una y otra vez que tendrán candidato, o candidata, tendrán que ponerse a disposición del candidato del Partido Comunista, Daniel Jadue, quien es el mejor posicionado en las encuestas junto a Pamela Jiles.

Nadie duda que a este bloque irá un número indeterminado e importante de votos. Aunque en el plebiscito último Unidad Constituyente (DC, PR, PS, PPD, PRO y Ciudadanos) le sacó una gran ventaja al Frente Amplio con Chile Digno (Partido Comunista y FRVS), estos últimos -particularmente el FA- tienen la esperanza que la mayoría del millón de votantes nuevos que participó en el plebiscito de fines de año se debería sumar a su opción, porque -arguyen- odian a la derecha y detestan a “los mismos de siempre”. Están convencidos.

Los independientes y el factor Jiles 

Segundo punto que queda claro a estas alturas es la posición adoptada por la diputada Jiles, que no pertenece al Frente Amplio, al que abandonó mucho antes que los liberales. Aparte de hacerse conocida a raíz de su paso por la farándula televisiva, sus actuaciones en el Parlamento le han dado gran visibilidad, particularmente su papel en la devolución del 10 por ciento de las AFPs, indispensable para paliar la angustia en que estaban sumidos la mayoría de chilenos y chilenas producto de la pandemia y de la inexistencia de una respuesta del gobierno de Sebastián Piñera a tal situación.  De ahí a saltar a los primeros lugares en las encuestas hubo solo un paso. Entonces, lo decidieron. Pamela Jiles medirá su fuerza en las elecciones de abril. Su pareja va de candidato a gobernador regional y el resultado será una verdadera encuesta para armar su estrategia camino a La Moneda. Esa es su meta.

Ya ahí van tres listas. Con distintos objetivos, por cierto. Habrá que esperar para saber si presenta también ella y su partido, el humanista, una lista para constituyentes. Y aunque no sea así, y sólo compita en gobernadores, la aparición de gran número de independientes postulando a un cupo, se transforma en otra lista que obligará a la dispersión de los votos y nuevamente se le entregue el triunfo a la derecha.

No se oye Padre

Tercer punto es la situación en Unidad Constituyente que no es mejor. Más bien, peor. Todos claman por la unidad, es cierto. Insisten e insisten una y otra vez, pero ni el Partido Comunista ni parte del Frente Amplio, escuchan. Hay quienes creen que tal insistencia, a sabiendas que ya está oleado y sacramentado que no habrá tal unidad por la negativa del PC y el FA, es para que quede sentado en esta pequeña historia que por intentos no se quedaron. Que otros serán los culpables de lo que ocurra en la Convención Constitucional.

También hay quienes opinan en este sector que la negativa del PC a ir en una lista única o al menos, ser parte de una estrategia complementaria con quienes critican por ser “neoliberales”, es justamente porque no tienen seguridad que se logre un cambio real a la Constitución y queden amarrados en ese presunto fracaso con quienes serían los verdaderos culpables de tal situación. De ahí que repiten y repiten también, que la responsabilidad sería de quienes hicieron un acuerdo con la derecha y el gobierno, aceptando los dos tercios para aprobar los puntos que se discutan.

“Ahora nos quieren obligar a ir, los que firmaron el acuerdo del 15 de noviembre, en una lista porque o si no, según ellos, perdemos la Constitución. Bueno, hicieron un mal acuerdo, háganse responsables y no le echen la culpa a nadie”, dijo en entrevista reciente el alcalde Jadue. “Si nos vamos a arriesgar a ir en una lista única con gente que no quiere la Constitución que quiere la gente, yo prefiero ir en una lista separada con un bloque antineoliberal», añadió, explicando de alguna manera la negativa de su partido a una lista única. Y respaldó la decisión de su colectividad porque, a su juicio, “en una lista donde van los socialdemócratas neoliberales y los antineoliberales, ¿se consiguen más votos que cada uno vaya a buscar sus respectivos votos? Yo creo que se consiguen muchos más yendo dos (listas) y es la misma percepción que tiene la Democracia Cristiana”.

La cuestión es que el sector aún no ha logrado un acuerdo. En ese escenario, la CUT, con su presidenta Bárbara Figueroa, se lanzaron al agua intentando unir a los desunidos. Hubo una reunión de los jefes de partidos el jueves 31 de diciembre. En esa oportunidad, los organizadores plantearon a las colectividades que debían conformar una lista única de cara a esos comicios o, al menos, una “estrategia de listas complementarias”. “El objetivo de la iniciativa es terminar con una lista de carácter unitario o una estrategia de dos listas o más que optimicen el rendimiento electoral de la oposición. Sin lugar a dudas, la lista única es el mejor camino, pero no sé si será posible. Si no, que por lo menos haya una estrategia unitaria”, sostuvo el secretario general de la CUT, Nolberto Díaz.

Al encuentro no llegaron todas las colectividades de la oposición. Los timoneles del Partido Comunista, Guillermo Teillier, y de Comunes, Jorge Ramírez, se restaron de la cita. El jefe del PC adujo que no los habían invitado. Sorpresa, tomando en cuenta que entre los convocantes estaba una connotada comunista. De hecho, desde el grupo organizador aseguraron que se le hizo llegar la invitación al PC. “Me extrañaría que no se sumaran, dada su tradición democrática y unitaria”, indicó Goic. En todo caso, por el FA llegaron RD y Convergencia Social. Pero, poco duró el entusiasmo unitario. A la segunda, llegaron menos,  salvo el detalle de una carta del PC explicando su postura sobre las bondades de las dos listas. En esta ocasión, no asistió Convergencia Social, RD como que fue y no fue, dando explicaciones como de costumbre y no asistió Bárbara Figueroa.

Lo concreto es que hubo mucha coincidencia sobre la fórmula de formar una sola lista, que incluyera 50% de independientes y 50% de militantes, además de acercamientos programáticos. El presidente del PPD, Heraldo Muñoz señaló que había dicho en la reunión de la CUT “que es necesario perseverar en una lista unitaria. Podemos competir en otros ámbitos, pero no en la lista para la Convención Constitucional, porque está en juego la Constitución del futuro y no hay segunda vuelta. Propuse lista unitaria 50% de partidos, 50% independientes y movimientos sociales”.

Álvaro Elizalde, presidente del PS, añadió que lo que está en juego es demasiado importante para el futuro de Chile. «Por ello insistiremos en una lista unitaria de todas las fuerzas progresistas, dirigentes sociales e independientes”. Y manifestó su esperanza de que “que aquellos que hoy no pudieron participar se sumen a este esfuerzo».

Desde la DC, su timonel, Fuad Chahín, manifestó que, a su juicio, hay dos posibilidades: «Una lista única o dos complementarias». «Nosotros siempre hemos dicho que creemos que dos listas complementarias es posible y que además es el mejor medio para alcanzar el objetivo. En todo caso no vamos a ser en ningún momento piedra de tope en el caso de que haya acuerdo por una lista única, lo importante es que queda poco tiempo”. Eso fue antes del segundo encuentro. Hoy el presidente de la DC dice que está más que claro que estos dos bloques irán en dos listas.

Dolores Curia: “Lo Que Pasó en Argentina Moverá Estructuras e Inspirará a las Feministas de Países Vecinos”

Dolores Curia es redactora y editora especializada en género y diversidades en el diario argentino Página12. Además, es docente del Seminario de Periodismo Cultural con Perspectiva de Género y Diversidad Sexual de la Diplomatura en Gestión Cultural de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires.

Desde el año 2010 participa activamente en las movilizaciones feministas como periodista, centrándose en temas relacionados con el desarrollo de los feminismos en Argentina, incluyendo la importancia de la legalización del aborto, además cruzándolo con temas como el arte y la cultura. En este sentido, ha sido testigo privilegiada y parte de la lucha de los pañuelos verdes, tomando estas vivencias como modo de trabajo y formando una red colaborativa de compañeras periodistas y feministas.

-¿Cuál es su apreciación general sobre la reciente legalización del aborto en Argentina?

Me parece que, con la aprobación de esta Ley, se constituye un hito para la lucha contra la criminalización de las mujeres, siendo un golpe para la ilegalidad y clandestinidad. Logramos inaugurar sin dudas un mejor país, más justo e igualitario. Además, creo que es saldar una gran deuda con la democracia en Argentina desde el fin de la dictadura en 1983.

No es un dato menor el hecho de la contundente mayoría que obtuvo el Sí en el Congreso, siendo una inesperada cifra, que incluso para las que veníamos militando y siguiendo el tema, no esperábamos que fueran tales números. De hecho, esa misma tarde en el poroteo (conteo informal de los votos en base a declaraciones que van haciendo los y las legisladoras), nos daba 32 y 34, con  6 personas indecisas.

-¿Cómo vivió usted este triunfo feminista?

Fue muy tensa la previa, porque estaba este empate técnico y no sabíamos que iba a pasar con esas 6 personas que todavía no se habían decidido, finalmente se logró. Mientras fuimos cubriendo este tema, una sensación apareció durante todo este año y sobre todo con los debates que se dieron el 2018 y es que es realmente increíble que tengamos que estar argumentando a favor de esto a esta altura de la humanidad, sobre todo en Argentina, un país donde tiene tanta presencia e impacto el feminismo. Tener que estar explicando por qué es justo decidir sobre nuestros cuerpos y que el Estado no puede imponer la gestación u maternidad a mujeres, adolescentes y niñas, es estar argumentando en un debate medieval.

-Mucho tiempo se demoró el Congreso en aprobar esta ley, la que estuvo a punto de ver la luz verde en 2018, pero que lamentablemente fue rechazada. ¿Qué marcó la diferencia esta vez?

El proyecto llega al recinto porque lo manda el presidente Alberto Fernández. Me parece que ese espaldarazo del ejecutivo difiere mucho de lo que fue el 2018, donde el entonces presidente Macri se expresó en contra del aborto legal. En todo caso, yo no lo señalaría como un elemento decisivo, sino como un condimento a tener en cuenta. Además, creo que lo que pasó en 2018 sentó un piso para hacer pensar a la gente y replantearse muchas posiciones, y lo digo muy concretamente pensando en lo que fueron los discursos de algunos senadores, que se refirieron a cómo en estos dos años han logrado visualizar cosas que antes no se veían.

Si bien no podemos permitirnos un debate filosófico que exceda lo que se puede discutir dentro del Congreso, con toda la cuestión metafísica de argumentar cuando comienza realmente la vida, hablemos entonces de lo que sí podemos decir, que es lo que causa muertes que son evitables.

-¿Es este acontecimiento, un acto de reconocimiento a las mujeres que han perdido la vida por la imposibilidad de interrumpir voluntariamente su embarazo de manera segura?

Creo que hay que mencionar las cifras para empezar. Entre el 2016 y el 2018 en Argentina murieron por abortar en la clandestinidad 65 mujeres, 10 de ellas fueron adolescentes. Sin embargo, al tratarse de una actividad ilegal, el Estado no contabiliza todas las muertes. Me parece que hay que recordar a las que mueren.

-¿Es suficiente esta Ley en términos de frenar permanentemente el horror del aborto clandestino?

-Creería que sí, hay que asegurarse de la correcta aplicación de la Ley. El tema de la clandestinidad no sólo influye en la práctica en sí, sino que, en las complicaciones posteriores, donde las mujeres no hacen las consultas por miedo a ser denunciadas, lo que me parece de lo más terrible en toda la historia. Hay muchos profesionales de la salud que denuncian a mujeres y burlan el secreto profesional.

Se habla de las mujeres muertas y esto es obviamente porque es un argumento de gravedad innegable, pero también hay que hablar de las presas. Hay un caso emblemático, el de Belén, una joven tucumana que estuvo dos años presa por un supuesto aborto auto provocado en el baño de un hospital, siendo acusada por homicidio con agravante de vínculo. Este caso fue sumamente irregular, llegando a absolver a Belén ya que ni siquiera había un vínculo madre e hijo probado, es decir, le habían plantado un feto. Entonces no solo hay que recordar a las mujeres muertas, sino que también a las mujeres presas.

-¿Considera que este es un problema de clase?

Por supuesto, no es lo mismo abortar para las mujeres de las clases vulnerables que para las de clases medias y altas. Al final ya sabemos quienes son las muertas de esta historia. También está la cuestión del gran negocio que significa el aborto, donde para acceder a misoprostol o a un consultorio a ver a una obstetra que hace los abortos clandestinamente hay que pagar una fortuna. En estas circunstancias es menos probable jugarse la vida que las mujeres pobres que lo hacen en peores escenarios en cuanto a higiene y demás. La política penal que ha sostenido la persecución del aborto tiene un corte de clase porque lo que hace es enfocarse en las mujeres pobres, entonces me parece que es importante hablar del aborto como un asunto de salud pública.

-¿Qué debiese hacer el Estado para reponer los daños causados a las mujeres que han sido perseguidas y criminalizadas por interrumpir su embarazo?

Hay que ver qué pasa cuando se reglamente la Ley. Se supone que las causas por aborto caerían porque nadie puede estar presa por un delito que ya no existe como tal. El problema es que hay muchos casos de mujeres criminalizadas por abortar cuyo delito ha sido calificado como homicidio agravado por el vínculo, por lo que habría que revisar caso por caso. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito y el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) ya empezaron un censo para saber cuáles de las mujeres presas con esta carátula estarían tras las rejas por un caso de aborto.

-Sobre la moralidad impuesta sistemáticamente, ¿es posible que la sociedad deje opinar sobre la maternidad de los cuerpos gestantes? ¿será suficiente esta Ley para que esto suceda?

Hay una voluntad histórica de control sobre el cuerpo de las mujeres en cuanto a la regulación de las posibilidades de gestar y de maternar en el sentido de cuáles son las maternidades que alentamos y cuáles son las que despreciamos, como por ejemplo una mujer que después de los 40 años quiere ser madre o quienes deciden llevar adelante la maternidad solas.

Finalmente es como si fuera un servicio público que brindamos con nuestros cuerpos enajenados, frente a un mandato de la maternidad impuesto y generador de sumisión que no viene sino con pautas sobre cómo debe ser esa maternidad. Yo me di cuenta de que esto funcionaba así cuando estaba embarazada y cómo de pronto cualquier persona creía que podía tocarme la panza sin mi permiso. Como que de pronto el cuerpo de una mujer embarazada pasa a ser un sentido público. Mi hipótesis en ese momento fue de que mi cuerpo no era del todo mío.

En cuanto a la Ley, no creo que sea suficiente, pero si crucial, muy necesaria. Por supuesto que una cosa es la aprobación de la Ley y otra son los cambios culturales, pero en Argentina la verdad es que la sensación es que el aborto hace rato fue despenalizado a nivel social.

-¿Qué opina sobre las y los médicos objetores de conciencia?

El tema de los médicos objetores de conciencia ha sido siempre espinoso en las discusiones. Yo creo que para entenderlo agregaría cierto paternalismo como casi una deformación profesional. Ahora bien, concretamente la objeción de conciencia no tendría que ser un problema en la medida en que sea individual. El problema es si la objeción de conciencia es institucional y si está obstaculizando el acceso a un derecho.

-¿Cuáles son sus expectativas frente al futuro con esta nueva Ley?

-Creo que el tema es cómo va a ser la aplicación. Cómo nos aseguramos de que se cumpla en todas las instituciones de salud y en caso de que no quieran dar este derecho, efectúen la derivación como corresponde. Todas son cuestiones que vamos a tener que seguir militando, o sea, el efectivo cumplimiento de la Ley es lo que tenemos por delante. Además, creo que lo que pasa en Argentina va a mover estructuras y va a inspirar a movimientos feministas de países vecinos, tal como fue la experiencia de las compañeras feministas uruguayas y de Ciudad de México, que nos inspiraron a nosotras.

Manola Robles y el Pago de Chile

De Que Chile es un país ingrato, no caben dudas. Gabriela Mistral fue reconocida en el extranjero antes que en su país. Don Elías es más famoso en Brasil que en Chile. Michelle Bachelet es una connotada figura internacional y en Chile es denostada por muchos.

La muerte de Manola Robles nos ha remarcado esa característica tan nefasta en nuestro país. Y no solo respecto de esa profesional. Alguien ha señalado en estas últimas horas que Manola no fue una figura aislada, sino que formó parte de un equipo emblemático y crucial a la hora de romper los cercos informativos impuestos por la Dictadura de Pinochet y sus aliados: el de Radio Cooperativa, a través del cual siempre pudimos estar informados en los tiempos oscuros, al riesgo cotidiano de las vidas de sus integrantes.

Y no se trata solo de Cooperativa. Hubo múltiples equipos periodísticos que se la jugaron por decir la verdad, por gritarla, mientras otros eran solo cajas de resonancia de la dictadura cívico-militar, De Cuadra y la Dinacos, entre otros de personajes de triste recuerdo.

Si recordamos y sumamos, son cientos los reporteros, fotógrafos, radio controladores, camarógrafos, administrativos de medios como Análisis, Apsi, Cauce, Fortín Mapocho, La Época, La Bicicleta, Pluma y Pincel, Radio Cooperativa, Radio Nuevo Mundo, Radio Chilena, Revista Solidaridad que salieron cada día a la calle, venciendo el miedo, arrancando para adelante, para buscar la noticia real y desvirtuar la farsa que montaba la Dictadura. Para tomar la foto oportuna, para obtener la cuña precisa, para estar al pie del cañón, solos en la sala de controles, cuando un reportero tenía que despachar en forma urgente.

Arriesgar el pellejo era parte de la pega. Y no se pensaba ni cuestionaba. Cuando mataron a Pepe Carrasco, todos esos equipos seguimos adelante. Cuando surgieron golpes informativos que atañían a los aparatos de seguridad, a la policía política de Pinochet, al  Mamo Contreras, todos compartimos y apañamos en las consecuencias. Fernando Paulsen fue preso por tildar de “asesinos”  a los carabineros que degollaron a José Manuel Parada, Santiago Nattino y Manuel Guerrero y poner el adjetivo al centro de la portada de Análisis. Juan Pablo Cárdenas sufrió -entre otras cosas- la quema de su casa por acusaciones similares. En fin, son tantas las graves consecuencias para esos equipos que desenmascararon la mentira que sería imposible mencionarlos todos. Sin contar los crímenes de periodistas desde el mismo 11 de septiembre de 1973.

Sin embargo, todo ese trabajo, todo ese aporte, todo ese legado, paso a ser un mal currículum a la vuelta de la democracia.  Y allí comenzó el pago de Chile. Lejos de ser reconocidos o “premiados” con trabajos estables, todos esos cientos de periodistas pasaron a tener que rascarse con sus propias uñas. Y, muchas veces, a tener que dejar el periodismo para poder sobrevivir.

¿Quién hubiera pensado que un Sergio Campos, la voz de los sin voz a través de los diarios informativos de la radio Cooperativa, iba a entrar sin pena ni gloria a los nuevos tiempos de la democracia chilena? ¿Quién hubiera pensado que no le darían un espacio de reconocimiento en un canal público como TVN? ¿Quién hubiera pensado que pasarían más de 20 años desde el retorno a la democracia para que le dieran el Premio Nacional de Periodismo, casi con fórceps? ¿Quién hubiera pensado que un Patricio Bañados sufriría de la misma indiferencia?.

Mientras, personajes que estuvieron calladitos en los años del terror -y ni tanto puesto que formaban parte de la comparsa de la Dictadura- ocuparon cargos floridos en el canal de “todos los chilenos”, tanto en sus matinales como a toda hora del día.

Ni Manola, ni Sergio, ni Marcia, ni Carmen, ni Patricio, ni Silvia, ni Manuel, ni Alicia, ni Hugo -por nombrar a algunos de los cientos de olvidados- fueron reconocidos. Solo un acto en La Moneda, donde el Presidente Aylwin regaló una medalla de recuerdo a los periodistas que habían estado procesados en Fiscalías Militares por decir la verdad. Pero de medallas de cobre no vive el ser humano…

Y hoy la muerte de Manola hace revivir todo ese sentimiento oscuro, como los tiempos en que ella reporteó. Felizmente, en su caso los presidentes Lagos y Bachelet la reconocieron otorgándole una agregaduría de prensa, algo que le debe haber ayudado en sus escuálidos ahorros. Porque esa es otra gran  verdad: los periodistas que trabajaron (que trabajamos), en los medios de trinchera en la Dictadura ganaron los magros sueldos que permitían los tiempos y se quedaron en la mayoría de los casos, sin previsión porque no había contratos de por medio. Solo  sueldos entregados en sobres de papel roneo a finales de mes. Nada de permisos maternales, ni licencias pagadas. Solo mística y entrega movían a los medios que surgieron en los años 80… Está bien. Dejémoslo pasar. Vivíamos en Dictadura. Aunque igual fue injusto.

Pero, ¿y a la vuelta a la democracia? No era posible hacer contratos? Dar alguna seguridad laboral? No, porque se agregó el que se acabó la ayuda internacional y el Estado chileno siguió entregando su dinero en avisajes millonarios al Mercurio y a La Tercera. Solo contados servicios públicos, por iniciativa de sus cabezas, apoyaron,  vía auspicios, a los medios que aun sobrevivían el año 1990. Pero esa sobrevida duró poco y esos medios fueron muriendo. Y sus periodistas fueron a dar a  la calle.

Ese  es el pago de Chile que la trágica muerte de Manola nos recuerda lastimosamente.  Y nos reitera que en este lindo país con esquina vista al mar son otros, los mismos de siempre, los premiados, los incluidos en ternas de cualquier tipo. Las Manolas, los Sergio siempre quedaran fuera. Excepto, a la hora de su muerte donde, como por arte de magia, se comienzan a recordar sus méritos. Méritos  que fueron decisivos en la hora de aportar al retorno a la democracia.

Ojalá que no para todos y todas sea tarde como para Manola. Ojala las Escuelas de Periodismo integren en sus mallas la memoria histórica del periodismo chileno. Ojala no haya más periodistas que tengan que vivir con pensiones de AFP miserables porque nadie les hizo contrato en los tiempos aciagos, donde jugárselas no era juego.

Ojala el pago de Chile sea literalmente lo que esa frase enuncia: el pago de un país hacia ciudadanos y compatriotas que se lo merecen con creces por su contribución apasionada y desinteresada a causas superiores, como la libertad de expresión y la democracia.

¿De Quién Fue el Estallido?

De una fuerza extraterritorial marxista integrada por combatientes expertos. De la izquierda emergente que ofrece un Chile nuevo. De la clase política que busca reordenar el ritmo de los acuerdos y los diálogos para hacer lo de siempre. De los grupos asistémicos que introducen una violencia conocida como partera de la historia. De los sensatos pensadores que diseñan como no tiene que ser la nueva Constitución. De aquellos que nos predican que ya todo se acabó. De aquellos que levantan las manos unidas y ofrecen aquello que nadie cree posible ni quiere. De los delincuentes que aprovechan un mercado cautivo para sus fines.

Pero la calle estaba llena de millones de personas. Muchos miles habían instalado a Piñera en la presidencia con un programa maximalista en la mano. Era dueño de las esperanzas y esa noche del 17 de diciembre de 1917 se abrazaba a sí mismo con los dos brazos.

La consigna retumbaba en las calles sin tránsito y llena de furiosos disidentes: “Renuncia Piñera”.

Los órganos de inteligencia debían encontrar sí o sí a esa fuerza extraterritorial. Lo hicieron e incluso dimensionaron al contingente en presencia con el apoyo de un rockero Facebook colombiano. Seiscientos expertos en guerrilla urbana.

Ninguno de estos aspirantes a dueños pudo marcar el ritmo, la intensidad, la dirección, la intencionalidad del estallido.

El estallido era de la muchedumbre: Aburrida, colérica, hastiada, traicionada.

Entonces cada actor hizo lo que le pareció competente: direccionar esta fuerza contra el gobierno, tratar de apropiarse de ella, incluso algunos se aparecieron en los escenarios de la furia siendo repudiados, otros intentaban sacarse la responsabilidad de encima, los culpables creaban otros culpables más malos que ellos y los caracterizaban impunemente, otros creaban orgánicas ad hoc para tomar el control, la llamada clase política se puso a hablar sin parar hasta que la llegada de Covid-19 se tomó la coyuntura sin preguntarle a nadie.

El miedo, la incertidumbre, la incredulidad se hicieron presentes con toda intensidad.

La muchedumbre empezó a tratar de salvar la vida. El estallido adoptó formas rutinarias georeferenciado.

Los órganos de salubridad responsables trataron de ser eficaces. Se desplegó un activismo frenético en contra del virus. El estallido decantó perdiendo la impronta de masas, la muchedumbre dejó las calles y el gobierno logró ponerse de pié. Regresamos a una habitualidad confusa. La muchedumbre empezaba a desdibujarse, a buscar resultados donde no los había y a recibir pulsos caritativos.

La furia, la esperanza, la sed de justicia, la insolencia ante los abusos empezó a ponerse institucional. Murió la potencia de la muchedumbre, los que estaban sumidos y silenciosos aprovecharon de aparecer nuevamente, el que ofrecía y anunciaba  empezó a hacerlo de nuevo, en los cenáculos políticos se armaron cronogramas, otros mostraban contenidos para las normas que nadie sabe cómo serán. También aparecieron los que instalaban derroteros para la victoria y la derrota de la nueva Constitución.

La muchedumbre encerrada en sus casas. Algunos suspiraban agradecidos del  virus bendito.

El estallido ya fue, la muchedumbre lo perdió, ahora no sabe qué le depara el futuro convertido en pura confusión. El más asustado de todos anuncia que sabe cómo será el próximo estallido para que nadie le diga que no lo vio venir.

Pero no lo habrá. El estallido abrió el gran camino del medio por donde  pasará la muchedumbre, las preparaciones para las contiendas que vienen se tomaron todo el espacio disponible, cada cual busca prevalecer, calificar para lo que sea pero calificar.

El estallido se convirtió en patrimonio de nadie. Nunca fue de nadie. Muchos lo quisieron.

Y sería.

 

 

Derecho a la Comunicación en la Nueva Constitución en Chile

El pasado 2020 se cumplieron 40 años desde que la UNESCO lanzó el Informe MacBride, conocido también como “Voces múltiples, un solo mundo”, el cual lo que hizo fue visibilizar la alta concentración económica existente en los medios de información a nivel planetario y la posibilidad de construir un nuevo orden mundial que democratice la comunicación.

 Un informe que si bien fue precursor en lo que respecta a recomendaciones para impulsar políticas de comunicación desde los Estados, tuvo una oposición tanto de parte del bloque capitalista (Estados Unidos), principal promotor del libre mercado de la información, como desde el bloque socialista (Unión Soviética), principal impulsor de la centralización de la información desde el aparato gubernamental.

 Es así como ambos bloques imperiales no estuvieron dispuestos a garantizar en sus legislaciones el acceso y participación en los medios de parte de la sociedad y de sectores históricamente invisibilizados y perseguidos históricamente, al usar a la información como una mera mercancía e instrumento para colonizar a los pueblos.

En el caso de Chile, el informe MacBride no fue tomado en consideración durante la década de los 80 por la dictadura, a través de una constitución que se ha centrado en el derecho a la privacidad y libertad de expresión individual, en desmedro de una mirada colectiva y participativa que conciba a la comunicación como parte de un proceso relacional y democrático.

Asimismo, esta constitución subsidiaria, hecha a la medida de los grandes grupos económicos del país, dio plena libertad a un mercado de medios, el cual se fue concentrando cada vez más. Lo que fue acompañado por medios públicos, cooptados por el régimen militar, que solo se dedicaron a entregar propaganda oficialista.

Lo más dramático de esto, fue que con la vuelta a la democracia, la situación de los medios empeoró, ya que la concentración económica aumentó y los medios públicos, como son los casos de Televisión Nacional de Chile y La Nación, fueron desfinanciados completamente desde el Estado, haciéndolos competir con los medios privados.

Esto como consecuencia de lo realizado por la coalición de izquierda social de mercado, Concertación, en donde uno de sus grandes ideólogos, Eugenio Tironi, planteó que “la mejor política comunicacional es no tener política comunicacional», evidenciando el abandono total del Estado y la posibilidad de ver a la comunicación como un derecho humano.

Las consecuencias de esa mirada despolitizada y comercial de la comunicación generó que desaparecieran buena parte de los medios críticos de la dictadura (Apsi, Análisis, Hoy, Cauce, Fortín Mapocho, La Época, Bicicleta) y el inicio de un campo de comunicación estratégica, impulsado por Enrique Correa (Imaginaccion), Pilar y María de la Luz Velasco (Extend) y el mismo Tironi, quienes han asesorado y limpiado la imagen a los grandes grupos económicos del país

En lo que respecta a la situación de la concentración económica de los medios de información en la actualidad, la situación no da para más. El duopolio conformado por el grupo Mercurio SAP y COPESA concentra el 82% de los lectores y el 84% de la publicidad para la prensa escrita. Sobre la concentración de radio y televisión hay cuatro conglomerados que concentran el mercado también (Grupo Prisa, Grupo Luksic, Grupo Bethia y Grupo Dial).

Frente a esto, es un gran paso la creación reciente del Bloque por el Derecho a la Comunicación, el cual agrupa a distintas organizaciones que están demandando una ley de medios que desconcentre y promueva el pluralismo de voces, distribución equitativa del avisaje estatal, fomento de medios comunitarios e indígenas, derecho a internet, televisión pública, educativa y cultural, promover medios no sexistas ni racistas y descentralizados, garantizar protección de datos personales (1).

En consecuencia, lo que se busca es que la comunicación sea vista no como un medio sino como un proceso de convivencia democrática, en donde nos podamos relacionar en igualdad de condiciones y más horizontalmente, desde miradas y experiencias alternativas (feministas, socioambientales, plurinacionales, regionales, comunales, barriales), dejando atrás cualquier intento de cooptación partidista o comercial de parte de unos pocos solamente.

Por suerte nos encontramos en medio de un proceso constituyente en Chile, en donde el Derecho a la Comunicación tendrá que ser discutido necesariamente por las y nuevos convencionales elegidos el próximo 11 de abril del nuevo año.

1: Integrado por el Colegio de Periodistas de Chile, Red de Periodistas Feministas, Fundación Datos Protegidos, Programa de Libertad de Expresión del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, Mujeres en el Medio, Diario El Siglo, El Desconcierto, Página 19,  Radio Universidad de Chile, Comité por la Defensa de la Televisión Pública, Radio Juan Gómez Milla de las Escuela de Periodismo Universidad de Chile, ONG ECO: Educación y Comunicaciones, UPLA TV (Canal Universitario de la Universidad de Playa Ancha), Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Playa Ancha, Observatorio del Derecho a la Comunicación, Red de Periodista Migrantes y la fotógrafa Nicole Kramm. Fuente: https://derechoalacomunicacion.cl/

 

El Diario de Cooperativa Está Llamando: Manola Robles Partió al Cielo

No recuerdo un periodista -hombre o mujer- que sin ser de aquellos que llaman “rostros” en  televisión, haya sido tan conocida, tan querida, tan admirada como Manola Robles. Su voz acompañó a miles y miles que ponían oído cuando sonaba el tamborcito de la Cooperativa, trayendo la noticia de ese minuto en tiempos de dictadura. A veces buenas. La más de las veces, malas. Y entonces aparecía la voz de Manola, serena, tranquila, desparramando y transmitiendo calma y valentía en  aquellos años.

Esa mujer pequeña, de ojos grandes, fue, es y será un ejemplo para los periodistas de hoy. Deja un legado real en el periodismo, que amaba tanto como a su familia. Nunca peleó por aparecer. Nunca le quitaba el protagonismo a sus entrevistados. No era necesario que dijera al mundo que era la mejor, todos se lo reconocíamos y de ahí, de su humildad, nace todo este cariño y reconocimiento del pueblo que tanto quiso y a quien sirvió.

Manola Robles pasó por muchos medios. Y si algo la caracterizaba aparte de su entrega al trabajo, su profesionalismo y su defensa de la libertad de expresión, los derechos humanos  y la democracia, era su lealtad. Esa lealtad que tuvo siempre con la radio Cooperativa, que le tendió la mano en momentos muy duros para ella.

Amaba más que nada en el mundo ser reportera. Estar en la calle, ir a conversar con la gente. Buscar donde nadie buscaba. Y luego contar, a su manera, pero contar, para que nada quedara en el silencio. Para que nada quedara oculto. Eran los años en  que el miedo paralizaba. Y ella, junto a muchos periodistas que seguían su ejemplo, fue capaz de sobreponerse y trabajar, incansablemente. Nunca sacó crédito por eso. Por el contrario, siempre repetía que era una obrera del periodismo.

Su muerte no hace más que reflotar una historia de entrega y pasión por el periodismo que no se olvidará. El tamborcito de la radio y el “les informa Manola Robles”, ya quedó en la historia de este país.

Descansa con mucha paz Manola.

Fundación Santiago Exige Terminar con la Burocracia de los Tribunales para que Madres Accedan a la Retención del 10 % de las AFPs

La Fundación Santiago Nuestro ha constatado que miles de madres  aún no reciben la retención del 10 % de  las AFPs, según datos oficiales.  De acuerdo a lo informado por la Superintendencia de Pensiones, hasta el 25 de noviembre, se registraban 263 mil 394 medidas cautelares asociadas a solicitudes de retiro de fondos. De ellas, “las AFPs habían sido notificadas por parte de los Tribunales de Familia de un total de 105 mil 675 liquidaciones, de las cuales a la misma fecha se habían pagado  solo 60 mil 643, equivalente al 57,4% del total informado”. Según datos de las AFP, las otras 157 mil 719 medidas cautelares no han sido pagadas pues a esa fecha no se habían recibido las respectivas liquidaciones.  Estas cifras dan cuenta de un retraso significativo tanto en la tramitación de las solicitudes por parte de los tribunales de familia, como en el grado de cumplimiento de las órdenes de pago emanadas de Tribunales.

Ante esta situación la Fundación Santiago Nuestro y Ciudadano exigió terminar con la burocracia administrativa y judicial manifestó Ismael Calderón, Presidente de la Fundación. “No puede ser que las propias mamás deban ingeniárselas y presentar escritos en los tribunales y estos burocráticamente se demoren y no den respuestas oportunas”.

Agregó Calderón que hay miles de familias que siguen esperando y que llevan más de 6 meses en esa situación, y que han sido los propios tribunales quienes han frenado la entrega de estos fondos. Por último, Ismael Calderón le exigió a la vocera de la Corte Suprema,  Gloria Ana  Chevesich, buscar una pronta solución. “La fundación Santiago Nuestro seguirá recolectando información de las afectadas y para eso tiene habilitada en su web un banner para que entreguen sus opiniones en https://www.facebook.com/SantiagoNuestroCiudadano “, concluyó.

¡Vamos por Más Mujeres y Lista Única!

Despedimos el año con nuevos rostros de presidenciables en los medios que, aunque tentadores, porque son rostros para el Nuevo Año y el futuro, hoy son un tema de segundo orden. Habrá que tenerlos presente en una segunda fila, esperando que se decanten en las primarias que harán los partidos, pero la prioridad de hoy son las elecciones de Constituyentes, del 11 de abril próximo.  De las 155 personas que elegiremos para redactar la Constitución que nos regirá en las próximas décadas.

Este es un hecho histórico que debe concentrar todos nuestros esfuerzos y “mentalización”, como dicen los futbolistas. Porque es la primera vez en la historia de nuestro país en que elaboraremos una Constitución democrática, con cerebros y plumas elegidos por el soberano, es decir, por todes nosotres.

Hemos tenido 10 Constituciones en nuestra historia de dos siglos. Las del siglo XIX fueron las más numerosas porque estábamos construyendo la República:  la de 1810 (con el primer débil grito de Independencia porque seguimos atados a la Corona española), a la que siguieron las de 1812, 1814, 1818, 1822, 1823, 1828, 1833. Y en el siglo XX, la de1925 que nos enmarcó hasta el golpe militar, cuando la echaron al fuego y pusieron a cuatro gatos a elaborar una a gusto del dictador, entre cuatro paredes y que aprobamos con el fusil apuntándonos en 1980.

La que redactaremos ahora será la primera del siglo XXI y esperamos que nos guíe por muchas décadas, ya que no sólo será la primera donde elegiremos quiénes la escriban sino también, la primera con participación paritaria, vale decir, que la mitad de sus redactores serán mujeres.

Esto responde a los nuevos tiempos que vivimos, reconociendo por fin que la mitad de quienes habitamos el planeta somos féminas. Y ya es hora de compartir el timón porque aquél se nos está cayendo a pedazos. Una madre tierra con la naturaleza maltratada que hoy reclama a gritos  su lamentable situación mediante las diversas catástrofes que hoy afrontamos.

La Constitución es la viga maestra que le da diseño y estructura a la sociedad, la que establece el marco en que los poderes se mueven, el modelo de desarrollo económico, social y cultural, y los derechos que hay que respetar. ¿Que hemos tenido hasta ahora…? Una sociedad patriarcal, de ambiciones exacerbadas en la lucha por la batuta, con el triste resultado de muchas guerras y poca o nula paz.

Para la Constitución actual, la del 80, no existíamos. “Los hombres nacen libres e iguales…” , comenzaba. Debíamos aceptar que estábamos incluidas en la palabra “hombres”. Entre los muchos cambios que ha sufrido desde entonces, sólo en 1999, cuando se estableció la igualdad jurídica entre varón y mujer, se reformó ese artículo 1ª reemplazando la palabra “hombres” por  “personas”, lo que sí nos incluye. Y por fin al final del artículo 19 Nª 2 se detalló: “Hombres y mujeres son iguales ante la ley”.  Y a partir de aquí se pudo mejorar varias desigualdades en el trato que recibe la mujer en la legislación chilena.

Pero sólo hay logros en lo formal y aún no en lo sustantivo. Todavía se requiere corregir desigualdades, lo que tiene como consecuencia: la violencia contra la mujer (los femicidios llegaron a 40 en 2020); los pocos espacios que ocupamos en puestos de toma de decisiones que nos afectan; la necesidad de ser dueñas de nuestro cuerpo; la escasa o nula ayuda en las tareas domésticas y de cuidado por parte del varón; la brecha no superada en las remuneraciones, pensiones y beneficios; la discriminación en el acceso a los empleos o cargos de responsabilidad.

Con 69 mujeres entre las Constituyentes (respetando los 17 cupos para pueblos originarios), de seguro que muchos de estos temas serían considerados porque aun cuando hay muchos varones que han tomado nuestra causa, la cultura patriarcal nos sigue teniendo amarrados a veces sin darnos cuenta.

Por eso es que entre las candidaturas a constituyentes que han salido a la luz pública echo de menos nombres de mujeres, mujeres tanto de la política (yo creo en la política de verdad) como en las artes, las ciencias, la cultura. Sólo conozco el de Patricia Politzer (periodista). Pero podrían ser muchas más las candidatas.

Se podrían agregar los de Clarisa Hardy, Carmen Gloria de la Fuente (política), Adriana Valdés u Olga Grau(filósofas), María Teresa Ruiz (astrónoma), Esperanza Silva, Malucha Pinto, Daniela Vega (actrices), Pamela Pereira, María Luisa Sepúlveda (defensoras DDHH), Helia Molina, Jeanette Vega (médicas), Bárbara Figueroa (sindicalista), Sara Larraín (ecologista), Laura Albornoz, Claudia Pascual (ex ministras de la Mujer), Vivianne Blanlot (economista), María Ester Feres (abogada laboralista), Carolina Leitao (alcaldesa), Carmen Romero (gestora cultural)…

Quien presente a una candidaata a constituyente no puede ser la señora Juanita… por muy valiosa que sea. Tiene que venir respaldada por un grupo mayor, más fuerte, como son los ciudadanos agrupados en alguna organización: junta de vecinos, fraternidad de ayuda a discapacitados, agrupaciones de mujeres y LGTB, defensores del agua como bien público, clubes deportivos, de sociólogos, de periodistas, de artistas…

Pienso que esta sería la forma de participación de quienes no son nominados por los partidos políticos. Y para que no crezca la dispersión de listas de candidatos a constituyentes, algunos partidos o coaliciones políticas han ofrecido sus espacios, dejando claro y respetando cuáles son militantes, simpatizantes o independientes.

Lo que está claro, es que mientras menos listas, mejor. Y que mientras más agrupados estemos – como ya lo demostramos con el Apruebo – en una sola lista de la oposición, podremos cantar otra victoria.

Ex Concejal Parada Baja su Candidatura por Providencia: Verónica Pardo Será la Candidata de Toda la Oposición

Al mediodía se dieron cita en un café de Providencia, el ex concejal Jaime Parada (IND), la candidata a alcaldesa, Verónica Pardo (IND) y la periodista Lucía López (IND), quien postulará por un cupo en la Convención Constitucional en el distrito 10.

En la instancia, Parada anunció que no competirá en las próximas municipales y entregó su respaldo a la ingeniera comercial, quien fue la triunfadora de las primarias ciudadanas de la oposición, realizadas hace dos semanas en la comuna. El activista por los derechos LGTBI, señaló que tomó la determinación porque no hay espacio para dos candidaturas independientes en un mismo municipio. ”Creo que lo que representa Verónica está muy conectado con lo que pienso yo”.

Por su parte, Pardo afirmó que pretenden construir desde la mirada de los barrios, por lo que agradeció el gesto del exconcejal. “Queremos una comuna donde el convivir sea de manera agradable, mirando a nuestros vecinos y vecinas, donde la independencia tenga un rol importante. Jaime desde su convicción de que mi candidatura representa la comuna que quiere, me vino a ofrecer su apoyo”.

En las próximas elecciones municipales de abril, Pardo deberá medirse ante Evelyn Matthe, quien va por un segundo periodo. Providencia es de las pocas comunas donde la oposición en su conjunto presentará una única candidatura. “Siento que la esperanza es muy grande, es un gran desafío. Mi candidatura representa a la gente de los territorios. Queremos hacernos cargo, no seguir mirando desde afuera”, declaró la postulante.

La aspirante al máximo cargo del Concejo Municipal de Providencia,  comentó que sus prioridades son tres: aumentar la participación de la comunidad en la toma de decisiones, incorporarle una mirada feminista al municipio y el cuidado del medioambiente.

Candidato a la constituyente

Jaime Parada no abandonará la primera línea política, ya que postulará por un escaño en el órgano que redactará la próxima Carta Magna del país. Lo hará a través de un cupo del PPD, en compañía de Lucia López. ”Quiero que tengamos muchos votos, que nuestra lista sea triunfadora. Espero que alguno de los dos resulte electo”, declaró Parada.

El exconcejal señaló que espera que los gestos de unidad en la oposición se empiecen a practicar y multiplicar. ”Yo creo en la lista única, es la forma para obtener una mayoría sustancial. Hay muchos dirigentes y sectores de la centro izquierda que están cuidando su propia parcela en vez de cuidar al país”.

Su compañera de fórmula, Lucia López,  coincide en aquel diagnóstico. “Será muy dañino para las ideas transformadoras tener listas distintas, porque obtendremos menos escaños si no vamos juntos, hay aglutinar”.

La periodista declaró que por medio del respaldo entregado a la candidatura de Verónica Pardo,  pretende dar una señal a los partidos políticos de la centro izquierda. “Desde la independencia llamamos a dejar de estar dividiéndonos los votantes. Conversemos, ordenemos y pongámonos de acuerdo para que reforcemos las listas y candidaturas que se pretenden hacer cargo de lo que demanda la ciudadanía”

“A mi me interesa avanzar a un país más justo. Estoy abierta a escuchar a todas y todos. Mientras más participe la ciudadanía, nuestra democracia será mejor”, agregó López. Considera que se necesitan figuras fuertes para competir en el distrito 10, porque es clave para el país y la oposición, es por eso que ella se puso a disposición del desafío electoral.

La comunicadora también se refirió a la aprobación del aborto legal en el Senado Argentino, “Me alegro mucho por las compañeras argentinas, creo que se abren puertas para que el resto de los países de Sudamérica avancemos en materia de derechos de las mujeres y su autonomía. Debemos construir una mejor democracia que permita a las mujeres decidir sobre su cuerpo”.

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